El Arcon de los Recuerdos
Por Lizzig
Capitulo 9
Estas ultimas lineas me han robado el corazón, me han desgarrado el alma, sin poder evitarlo mis lágrimas han comenzado a fluir y no puedo respirar bien, la azafata ha venido a mi encuentro para asegurarse que estoy bien.
-necesita algo señora?
Su rostro de consternación me recuerda que estoy en publico, olvide donde estaba y me deje llevar por las palabras de mama.
-cuanto falta para llegar a Chicago? – pregunto mientras me limpio algunas lágrimas
-en unos minutos comenzaremos el descenso, puedo ofrecerle algo de tomar?
-estoy bien gracias.
mi compañera de asiento me extiende un pañuelo desechable para que limpie mi rostro, pero necesitare algo mas que un simple trozo de papel para limpiar mis culpas, lo que he leído en esta ultima pagina es de verdad una primicia para mi, yo no escuche de esta revelación, nadie hablo de ella, nunca nos cambiaron la historia de lo que había ocurrido con los Andley, no entiendo por que.
Lucho contra mis lágrimas y por mantenerme en pie, quiero correr a encontrar la verdad a todo esto que me gusta cada vez menos.
Unos minutos después tal como lo dijo la sobrecargo anuncian nuestra llegada a Chicago, me pongo de pie y tomando mi pequeña maleta de mano, salgo de prisa, recorro largos pasillos ante la mirada de la gente que voy atropellando a mi paso, una vez que llego a la sala de espera, veo en una esquina la pequeña figura de Pauline, tan parecida a mama, su sonrisa cálida amortigua mi ansia y sus brazos me reciben en un abrazo lleno de cariño como es su costumbre.
-Kristen que pasa?
No logro contenerme y apenas siento el calor de mi hermana, mis lágrimas vuelven a salir compulsivas y mi cuerpo tiembla de desconsuelo y culpa
-que te ocurre? Mira como estas Kristen.
-Pau... no puedo mas, esto es demasiado ...cruel.
-que es cruel?
Sin mas le extiendo a mi hermana ese pequeño cuadernillo repleto de historias y revelaciones, ella lo toma estupefacta, abre una pagina y reconoce la letra de mama, para cerrarlo inmediatamente, ella jamas podría leer una letra de lo ahí escrito, seria profanar la intimidad de mama.
-que encontraste?
Su seriedad me dice que tan consternada esta de verme derrumbada y es que no es para menos, yo fui el juez mas duro de mama y vengo a darme un palmo de narices al ver que ella no era el verdugo, siempre fue la acusada, la víctima.
-una noticia que quisiera no fuera verdad, ven Pauline vámonos de aquí.
-a donde?
-iremos a ver a papa.
-a papa? Pero para que? El no nos dirá nada.
-tienes razón, iremos a ver a William y después a papa.
-pero...a William?
-si Pau, el tiene la historia completa de mama, el y Terruce fueron quienes mas amaron a mama y ellos nos contaran la verdad.
-William y Terruce? Te haz vuelto loca?
-no Pau aunque creeme que después de lo que escuchemos quizá prefiera estar loca antes de enfrentarme a mi realidad.
-Kristen no entiendo nada, cuentame que leíste, de que verdad hablas?
-yo manejo, tu siempre has sido muy lenta tras el volante.
-no pienso dejarte manejar en ese estado, además nada te garantiza que William quiera recibirnos, es un hombre viejo y te aseguro sin ánimos de recordar cosas del pasado, especialmente de una mujer a la que repudio y hecho de su familia, aunque despues se haya retractado.
-ese es el punto, el jamas lo hizo, Candy era una de las personas mas importantes de su vida aparentemente.
-pero eso no puede ser.
-exactamente, no puede ser, de lo contrario descubriremos que nuestro padre es un monstruo.
Sin decir mas tome el volante y maneje tan rápido como el auto de mi hermana permitía, quería encontrarme con el verdadero rostro de Candy, no con el de mi madre, quería descubrir a la rubia risueña que amaba a todos los que estaban a su alrededor mas que a ella misma, quería mas que nada entenderla.
En menos de la mitad del tiempo llegamos a la mansión Andley, habíamos estado muchas veces ahi, William nos había recibido en su castillo, para resarcir el daño que le había hecho a mi madre nos dijo ella, pero la verdad es que volvió por la puerta grande como la mujer que William jamas quiso perder, quizá ahora pueda rellenar ese hueco de la historia y su memoria tal vez pueda rescatar algunos recuerdos a pesar de sus casi 80 años.
Con las piernas temblorosas y el corazón agitado, Pauline y yo nos bajamos del auto y nos encaminamos hasta la puerta de la mansión, William nos mira desde el ventanal de la biblioteca y nos sonríe, hasta parece que nos esperaba.
Una mucama nos recibe y nos lleva directo hasta la biblioteca donde William nos espera, de pie junto al ventanal nos mira con una sonrisa amigable, sus cortos cabellos rubios resaltan el azul de su mirar, es un hombre envejecido, pero en su rostro aun se ven los rasgos de bondad, su altura y su fina vestimenta lo hacen ver como un hombre ineterezante a pesar de su edad, con firmeza en sus pasos , pero sin atreverse a invadir nuestro espacio personal, nos extende la mano a Pauline y a mi en son de saludo, nos pide que tomamemos asiento con un gesto y finalmente podemos escuchar su voz ronca, pero sin duda en un tono muy varonil y sofisticado.
- que gusto verlas - su sonrisa siempre tan franca y a flor de piel
-William como esta? Disculpe que mi hermana y yo hayamos venido sin avisar.- me adelanto a disculparnos por nuestra aparición sin previo anuncio.
-esta es su casa no tienen por que avisar cuando vienen, quieren tomar algo?
-no gracias...- contesto apresurada para llegar al punto que me trajo aquí. – William, Pauline y yo hemos venido a buscarlo por que queremos... saber mas de mama – su mirada azul me mira sin recelo.
-comenzaba a creer que nunca vendrían, para ser sinceros esperaba esta visita muchos años atrás, antes de que ella muriera quizá, así que díganme que es lo que asalto su curiosidad?
-esto...- saco de entre mi bolso el diario de mama, evidentemente William no sabe de que se trata, pues mira el cuadernillo y en su rostro se ve el desconcierto. – es el diario de mama, por alguna extraña razón llego a mis manos y ...lo he leído.
-así que al final se decidió a contarles – William sonríe complacido – poco tiempo después de que nos reencontramos y pudimos arreglar nuestros problemas le aconseje que hablara con ustedes y les contara esa historia que mantenía oculta para no arruinar su mundo, como ella decía.
-hablar de que ?
-de ella, de su vida, de ustedes...dime Kristen que es lo que vienes a buscar, que parte del pasado de tu madre quieres desenterrar. – lo miro con sorpresa, a que se refiere con esa pregunta?, a Terry? A papa? A el? O aque? Miro a Pauline que esta mas desconcertada que yo.
-quiero saber que paso entre ustedes, por que? si se querían tanto y eran tan cercanos, hubo una ausencia de poco mas de veinte años, en los que nosotras nacimos y crecimos creyendo que la familia Andley odiaba a mi madre.
-esa historia te develara muchas intrigas hechas por gente cercana a ti, estas segura que quieres saberla?
-he descubierto que mi padre no es el hombre recto que yo creía, por eso quiero saber las circunstancias de lo sucedido, se que si escucho la historia de sus labios sera lo mas apegado a a la realidad.
-Gracias por ese voto de confianza, no creí que tuvieras ese concepto de mi Kristen, de hecho pensé que no te agradaba. – me sonrió con picardía, igual que mama, solo era condescendiente conmigo , me sentí algo avergonzada. - tratare de ser lo mas fiel a mis recuerdos, han pasado muchos años desde aquel entonces.
William suspiro y hecho su cabeza hacia atrás, recordando quizá, acomodando sus palabras para que no sonaran tan burdas... debí saber que el era mas sabio que eso.
-Bien chicas, la amistad que nació y creció ente Candy y yo viene desde que ella era apenas una chiquilla de unos 8 años, yo tendría 16, fue entonces nuestro primer encuentro en la colina de Pony y donde el lazo entre ella y yo se construyo, no se explicarles que fue exactamente lo que sello nuestras vidas en ese momento, pero si se que mi pequeña me dio un lugar especial en su corazón a partir de ese dia y ella marco mi vida, los reencuentro fueron muchos, circunstanciales y aleatorios, pero siempre logrando acercarnos mas, en ese entonces yo solo era Albert, un vagabundo que gustaba de la naturaleza y la libertad, no tenia cadenas ni oblaciones mas que vivir a mi manera, sin embargo tenia el poder para mover a una de las familias mas poderosas de NorteAmerica, así que conmovido por las cartas de mis sobrinos deje que mi propio deseo hiciera su voluntad adoptando en la familia Andley a aquella chiquilla que habia conocido en la colina de Pony y que en esos momentos no era mas que la mucama de la familia Legan .
-como? ...- me atrevía exclamar, la historia de Albert me estaba envolviendo en un mágico cuento, pero la magia termino al saber como había iniciado el encuentro entre mis padres, mientras Albert nos miraba con ternura sabia que esas inhóspita noticia nos comenzaba a lastimar el corazón.
-ella fue adoptada primeramente por el señor Legan que buscaba una compañía para su hija, pero la realidad era que ni Elisa ni Neil querían a Candy, desde el primer día de su llegada comenzaron a planear tretas que la sacaran de su casa, al descubrir el carácter alegre e indomable de Candy, su frustraciones creció al igual que su maltrato y humillaciones, esperaron pacientemente hasta que uno de sus planes funciono y lograron hacer que su madre enviara a Candy a México para que fuera parte del servicio en una granja que era de su propiedad, fue ahí donde Archie, Stear y Anthony decidieron acudir al tío abuelo William para que intercediera por la pequeña, yo ya tenia planes para ella, pero el recibir esas cartas me hizo actuar con premura, así que fue adoptada y llevada a vivir a Lakewood como una mas de la familia Andley, Anthony mi sobrino murió siendo muy joven, el y mi pequeña fueron muy cercanos, fue un golpe muy duro para su joven corazón, así que los chicos y ella fueron directo a Inglaterra al colegio San Pablo y una vez mas nos volvimos a encontrar, me mantuve cerca para saber que todos ellos estuviera bien, una vez que me asegure se quedaba en buenas manos desaparecí, pero no contaba con los Legan que una vez mas pusieron una trampa a Candy para que fuera expulsada del colegio, de regreso en América decidió ser enfermera y seguir por su cuenta, lo inesperado paso y cuando me dirigía de regreso a América para tomar mi lugar como cabeza de los Andley el tren donde venia exploto y perdí la memoria, me llevaron al Hospital Santa Juana, donde milagrosamente se encontraba Candy, que desde el momento que me vio se hizo cargo de mi, rompiendo reglas e incluso poniendo en riesgo su reputación, compartimos un departamento juntos, ella trabajaba en el hospital y yo en un restaurante, fueron los años mas reales que viví en mi vida entera, solo eramos Candy la enfermera y Albert el vagabundo, pero no piensen mal, nuestra relación siempre fue fraternal, ella era la hermana que perdí en mi niñez y ella me veía igual, el tiempo paso y mi memoria volvió, así que tuve que partir de su lado dejándola sola , mientras se hacían los arreglos pertinentes para mi presentación en la sociedad como William Andley,una vez mas los Legan aparecieron para hacer la vida miserable a Candy, aprovechándose de su vulnerabilidad al estar sola, Neil se presento un día ante Candy anunciándole que estaba enamorado de ella y quería que se casaran, Elisa y su madre en confabulación con la Tía abuela Elroy entramparon a Candy y la harían casarse con Neil, aun sabiendo cuanto ella lo despreciaba, pero su madre no era ninguna chiquilla tonta asi que salio de aquí y fue directo a encarar al hombre que la había adoptado, encontrándose conmigo, por su puesto que puse manos en el asunto y prohibí a los Legan volver a acercarse a ella, pero evidentemente mi palabra no fue escuchada, pues tiempo después cuando Candy decidió probar suerte en Inglaterra su malévolo sentir hacia ella apareció nuevamente.
Albert suspiro y se puso de pie , fue hasta el bar y se sirvió una copa de Wisky era temprano, no pasaba de medio día pero al parecer los recuerdos que agolpaban su cerebro le hacían urgir un trago que le diera la fuerza de seguir.
-quieren algo de tomar?
-no tomo gracias – Pauline estaba estupefacta, al igual que yo, pero ella no estaba preparada para escuchar todo esto y no es que yo lo estuviera, pero me sentía mas prevenida.
-yo si lo acepto – Albert me sirvió una copa y me la entrego, entendia que la peor parte venia, aunque no sabia que tan malo podía ser si lo que ya había escuchado era terrible, jamas creí que papa hubiera sido tan cruel con mi madre.
-ese viaje a Inglaterra cambio el rumbo de la vida ...de todos, cada persona que estaba involucrada en la vida de Candy tuvo que aprender a rehacer el mundo para tolerar su ausencia, era una mujer amada y valorada por cada persona que la conoció, el día que recibí un telegrama anunciando un accidente en el hospital donde estaba el mundo se detuvo, pero cuando se confirmo su muerte, fue que supe que todo se derrumbó a mi alrededor...
Flash Back
-que quieres decir con que Candy se fue?
-así es William el señor Thomas me dijo que Candy abandono el departamento y aparentemente la ciudad, no sabe a donde se dirigió así que eso ha dificultado su localizacion
lo primero que pensó fue en una reconciliacion con Terry, pero no era posible…ahora que recordaba había visto un recorte del periódico en el escritorio de su secretaria anunciando la boda del actor con su prometida, eso era….Candy lo había leído y había salido corriendo….
-eso es!…..se fue de voluntaria al frente de guerra.- como si fuera un resorte. El rubio se puso de pie, para casi salir corriendo, su fiel colaborador no reacciono tan rápido como el y para cuando quiso seguirlo el rubio ya había desaparecido.
En el hospital el Dr Leonard se encontraba en un aprieto, pues los archivos de los empleados eran confidenciales y no podía compartir la información que en ellos se encontraba, sinembargo era el mismísimo Sr. Andrey el que lo encaraba exigiendole el paradero de Candice White, bien podria negarse pero como hacerlo ante el hombre cuya compañia hacia tantas donaciones al hospital.
-vera Sr. Andley, fue ella misma la que solicito su cambio…- la frente del Dr. mostraba la transpiracion que los nervios le provocaban.
-aun asi, no entiendo como pudo mandarla a Europa sabiendo que ella es una Andley.
-bueno, si fue a Europa…. Pero no a al frente de guerra, ella esta en un hospital en Londres.
-Inglaterra entro en guerra hace tiempo, así que el peligro es inminente en todo Europa.
-lo siento Sr. Andley, la haré volver de inmediato.
-no es necesario lo haré yo mismo, es demasiado importante para dejarlo en sus manos, solo digame en que hospital esta.
Sin decir mas el Dr. Leonard escribió en un papel el nombre y dirección del hospital donde la rubia enfermera había sido enviada, diciendo para sus adentros, lo cansado que estaba de los líos de la joven, " sera Linda y encantadora pero es peor que la peste".
Albert nunca era descortés y mucho menos grosero, la idea de usar su nombre par obtener algo le parecía grotesco, sinembargo tratándose de Candy seria capas de cualquier cosa; rogar, exigir, pelear, eran tan solo unas cuantas cosas de lo que seria el capas de hacer por su pequeña protegida.
Al salir del hospital suspiro profundamente, al menos había conseguido lo que buscaba, no se sentía feliz con la escena que acababa de protagonizar, pero eran los pro y contras de su papel en la familia mas prestigiosa de América.
Al regresar al corporativo hizo que su fiel asistente Goerge Jhonson, mandara un telegrama para e hospital en Inglaterra, exigiendo el regreso de Candice White Andley, con lo que ninguno de los dos contaba es que en ese momento la ciudad de Hertford estaba siendo bombardeada por aeronaves alemanas siendo el hospital Saint Clement uno de los blancos.
Las calles quedaron desiertas casi inmediatamente, solamente algunos heridos habían quedado tendidos en las calles, los daños a pesar de no haber sido cuantiosos si eran significativos pues el edificio del gobierno así como el hospital Saint Clement habían sido alcanzados por bombas que habían derribado parcialmente a cada uno de los edificios.
Las unidades de auxilio acudieron inmediatamente a los lugares del desastre para comenzar los rescates de heridos y muertos. La ala sur fue la mas afectada en el hospital, justo donde se encontraba el quirófano y Candy al momento del ataque.
Las noticias llegaron veloz a Albert que a la mitad de la revisión de un Nuevo contrato fue interrumpido por George, que sin siquiera tocar la puerta había entrado a la oficina sofocado y sudoroso.
-William, algo terrible acaba de suceder
-por que estas así George,? Que pasa?
-ha habido un ataque aéreo en Inglaterra, me temo que el hospital donde se encontraba la señorita Candy ha sido dañado.
-que quieres decir con dañado – para entonces Albert ya estaba pálido y ligeramente temblando.
-fue blanco de ataque, al parecer una bomba destruyo el edificio…. - la voz de George se fue apagando conforme avanzaba, mientras el terror lo invadió.
-no puede ser…- Albert se aferro a su asiento, todo le daba vueltas, la presión le subió al cielo para luego caer mas halla del suelo. – tengo que salir para Londres inmediatamente.
- el viaje duraría una semana, es mucho tiempo lo mejor sera que me ponga en contacto con la oficina en Londres ellos se harán cargo de las averiguaciones y….
-de igual forma iré a Londres…
- William tienes que tranquilizarte, no ganaras nada perdiendo la cabeza, de aquí a una semana que pudieras llegar muchas cosas pueden pasar y alguien tiene que tomar decisiones importantes aquí y ese eres tu.
-De igual forma me voy.
-Esta bien William antes que hagas cualquier cosa, déjame comunicarme con las oficinas de Londres y Nueva York, tu esperame aquí, le pediré a Edna que te traiga un te que te ayude a tranquilizarte.
George salio de la oficina dejando a Albert sumido en la tristeza y desesperanza de los acontecimientos, no podía creer que algo tan terrible le estuviera sucediendo a Candy, que iba a hacer si no la encontraban con vida…..no! no podía tener pensamientos tan negativos, era imposible que algo le pudiera suceder a ella.
Después de un rato George volvió aun mas pálido y con la cara desencajada.
-que conseguiste George?
-creo que no muy buenas noticias, la oficina de Nueva York me confirmo que no hay barcos que zarpen en las próxima dos semanas…
-eso no es posible, la comunicacion con Inglaterra no puede estar rota, eso no es verdad.
-William trata de tranquilizarte, eso es cierto, en estos dias los unicos barcos que salen son los de la armada y que llevan ya sea soldados o viveres, nadie viaja a Europa no es un lugar seguro, el trafico viene de Inglaterra por toda la gente que esta huyendo.
-no puede ser- para entonces Albert ya caminaba desesperado de un lugar a otro , llevando sus manos a la cabeza revolviendo aun mas su rubia melena. – debe haber algo que pueda hacer.
-y la hay, serenate para que puedas pensar claramente.
-como puedo serenarme cuando Candy podria estar…..no puedo ni decirlo, como podre serenarme, esto es demasiado.
-pues tendras que serenarte, por que nuestro contacto en Londres me confirmo que el ataque fue feros y el hospital Saint Clement donde se encuentra Candy se derrumbo, hay heridos y muertos…
-no puede ser…
-tengo alguien trabajando en ese aunto, El Sr Smith una persona muy competente, esta llendo al hospital, se hara cargo de buscar a la Señorita Candy personalmente.
-Quiero que me avises inmediatamente cualquier noticia, lo que sea tengo que estar informado.
- Asi lo hare William .
George salio de la oficina del joven patriarca para consumirse de los nervios y la pena en otro lugar, frente a William tenia ques ser el mismo roble de fortaleza.
En el corporativo Andley la tensión se respiraba en cada pasillo, Albert trataba de mantener la cordura mientras leía un contrato que su secretaria le había pedido que revisara desde la mañana y después de varias horas el rubio seguía leyendo el mismo renglón una y otra vez, mientras su mente se dedicaba a martirizarse imaginando a Candy en el peor de los escenarios y con la impotencia de no poder hacer nada, por su parte George no se atrevía a salir de su oficina sin tener noticias de Candy, la apreciaba genuinamente y estaba tan preocupado por ella que al igual que su jefe luchaba por distraerse trabajando sin poder lograrlo, había delegado toda la investigación a uno de los hombres mas serios y de mayor confianza de la oficina de Londres.
El señor Edward Smith había salido de Londres rumbo al hospital muy temprano después de recibir el telegrama de George Jhonson, su misión era encontrar el paradero de la hija de los Andley, su primer visita fue a la oficina de la policía donde pidió informes del accidente ocurrido en el hospital, con horror escucho la historia de los sucesos, desafortunadamente la policía aun no contaba con información oficial sobre nombre de muertos, heridos y sobrevivientes, así que su visita no había sido fructífera, sus pasos se dirigieron directo al hospital no perdería mas tiempo en los departamentos de seguridad de la ciudad, el escenario que vio al llegar a las ruinas del lugar lo hicieron tragar saliva, anticipando la respuesta de su investigación, el lugar estaba acordonado y un mar de gente iba y venia removiendo escombros y tratando de organizar , fue difícil romper la barrera que la policía había trincado, pero no por nada era uno de los hombres mas hábiles de la oficina Andley en Inglaterra, el llegar a los altos mandos del hospital fue lo que mas tiempo le llevo pero al fin había contactado al director, un medico muy seco y de pocas palabras, sinembrago le dio la atención debida al hombre que en un traje negro del mas fino casimir, indagaba por el posible paradero de una enfermera rubia de aproximadamente 20 años de apellido Andley, buscaron en los archivos del personal para verificar su horario y su localizacion en el momento del ataque, con preocupación y tristeza comprobaron que la enfermera estaba asistiendo en el quirófano a esa hora, el señor Smith levanto la Mirada para observer el lugar donde habia estado esa ala del hospital ahora totalmente desaparecida.
-los cuerpos estan irreconocibles, podria ser cualquiera.
-seria possible que por un objeto personal se pudiera identificar el cuerpo?
-lamento decirlo Señor Smith, pero todos los cuerpos estan calcinados, el quirofano fue el blanco del ataque asi que podra imaginar el estado de los cadaveres…
-entiendo…..alguna posibilidad de que este herida en algun hospital?
-hoy por la mañana recibi los nombres de las personas que fueron trasladadas a otros hospitals y el nombre dela señorita Andley no aparece en ninguno.
-entre el personal que resulto ileso tal vez…
El director negó con la cabeza -lo siento mucho pero no hay rastro alguno que ella sobreviviera y los hechos son claros la señorita Andley estaba en el quirófano …no hay posibilidades, apresurare los tramites para expedir el acta de defunción y entregar su cadáver.
-entiendo, agradezco su tiempo – metió su mano en la bolsa de su saco para sacar una tarjeta y entregársela al doctor – si alguna pista o informacion surgiera por favor contacteme.
-así lo haré señor Smith.
Edwar Smith camino por las calles deseando nunca haber sido comisionado a esa investigación, como habría de informar a Chicago que la hija de los Andley estaba muerta y su cadáver irreconocible, era una noticia muy difícil de transmitir sinembrago tenia que hacerlo de inmediato, regreso a las ofcinas Andley donde inmediatamente telegrafio a George Jhonson en Chicago.
El mensajero de las oficinas Andley entro literalmente corriendo y sofocado por la carrera que había ehco por el corredor hasta la oficina del señor Jhonson que le había advertido esperaba un telegrama de Londres y lo quería en sus manos mas rápido que inmediatamente, por lo que le joven mensajero corrió escalera arriba en cuanto el papel estuvo en esas manos, abrió la puerta abruptamente hacienda que George levantara la vista instantáneamente para ver al pálido joven con el aliento entrecortado y a su secretaria entrar corriendo tras el mensajero.
-lo siento señor Jhonson no tube tiempo de detenerlo.
-no se preocupe señorita Robinson, que sucede Jack por que entras así?
-traigo…. El… telegrama….. que ….esperaba – le estiro la mano para darle el papel que sostenía celosamente entre sus manos.
George tomo el telegrama mientras sentía su cuerpo que empezaba a sudar, no se atrevió a leer nada enfrente de los empleados, fuera lo que fuera no quería testigos a su reacción.
-gracias Jack, pueden retirarse.
-con su permiso señor Jhonson – repitieron en coro el mensajero y la secretaria de George.
Una vez que la puerta se cerro, sus ojos bailaron sobre el papel que sostenia leyendo los resultados de la investigación en Londres.
Una vez que termino el telegrama, sus ojos se cerraron mientras echaba la cabeza hacia atrás y suspiraba profundamente, sus ojos se llenaron de lágrimas y sin poder evitarlo mas abrió las puertas de su Corazón a una tristeza e impotencia que inmediatamente embargaron su Corazón, como rayos le diría esa noticia a William, para el mismo era tragicamente cruel imaginar a Candy en una situación así, para el rubio seria la muerte.
Tendría que pensar muy bien como le diría a su jefe una noticia tan indeseable como esa, lo mejor era salir y despejarse un poco y visitarlo en la mansión donde tendría mas privacidad para desahogarse y dar rienda suelta su dolor, guardo el telegrama en la bolsa de su saco mientras caminaba lentamente a la puerta de su oficina, cuando abrió la puerta vio a Albert que se dirigía velozmente a su oficina, no esperaba verlo asi que disimular le seria mas difícil.
-George me informaron que recibiste un telegrama de Londres. – su rostro era inexpresivo y urgía una respuesta de su fiel colaborador, que solo lo miraba fijamente con palidez en el rostro y sin poder articular palabra.
-…yo …. Recibí … bueno …
-que sucede George por que estas tan alterado, dame el telegrama quiero leerlo.
-William pasa a la oficina por favor, - el rubio entro a la oficina de George mientras este cerraba la puerta mirando a los empleados que habían presenciado el dialogo con el rubio y los miraban confundidos y curiosos, tras cerrar la puerta respiro profundamente armándose de valor, dio vuelta para encarar a Albert que lo miraba ansioso y muy nervioso por las noticias.
-William tal vez lo mejor seria que nos fuéramos a la mansión, ahí tendríamos la privacidad necesaria para ver el reporte del Señor Smith y discernir sobre lo que debemos hacer.
-dame el telegrama…- ordeno seriamente el rubio
-William debes tranquilizarte, con la cabeza caliente no lograras nada y debes tener mucha calma…– la Mirada se le nublo sin poder evitarlo con lágrimas que formaban cúmulos en sus ojos.
-dame ese telegrama inmediatamente.- con las campanadas de alarma en su Corazón, exigió ver el trozo de papel que le devolvería el alma al cuerpo o definitivamente lo llevaría hasta el infierno.
George saco el papel de la bolsa de su saco pero no tuvo el valor de dárselo, así que Albert se acerco a el para arrebatarlo de entre sus dedos, sin perder tiempo llevo el informe de Londres a sus ojos que deboraron las letras en cuestión de segundos.
George veía con angustia como el rostro del rubio se descomponía conforme leía las lineas que con un ligero temblor sostenía en sus manos, la palidez pinto su rostro dejando solo el azul de sus ojos que se abrían desmesuradamente, George creía que caería desmayado o muerto en cualquier momento, al pasar de un minuto Albert apretó con fuerza el papel mientras salia de la oficina sin pronunciar palabra, George lo llamo un par de veces sin obtener respuesta alguna, temía lo que fuera a hacer, así que corrió tras el sin poder darle alcance, solo pudo verlo subir a su auto y salir a toda velocidad, era su manera de enfrentar la realidad pero por nada del mundo quería que William sufriera algún percance, suspiro y volvió a su oficina, tendría muchas cosas que arreglar para traer los restos de la señorita Andley a América y preparar los funeralas, si William no se reponía también tendría que notificar a la familia y al Hogar de Pony, suspiro profundamente, " en que momento se escapo esa chiquilla para enfrentar la muerte", y con ese pensamiento tras su escritorio comenzo a organizar sus siguientes pasos.
Albert había leído letra por letra lo que ese infame papel le comunicaba, se negaba a creer lo que en el informaba, su cerebro se paralizo y exploto al mismo tiempo, sus piernas comenzaron un maraton que no sabia a donde pararían, corrió todo lo largo del pasillo de las oficinas hasta llegar a la puerta que lo llevaría al estacionamiento y a su auto, subió raudo en el y dándole marcha Salio a toda velocidad del consorcio, atravezo las calles de Chicago en cuestión de minutos y manejo por la carretera que rodeaba el lago Michigan, sus manos iban tensas mas blancas de lo que eran por la presión que ejercía sobre el volante, su rostro no mostraba ninguna expresión se le veía perdido en un mundo diferente, pero sus ojos lo traicionaron al momento que estallaron liberando gruesas lágrimas que una vez que intentaban resbalar por sus mejillas salían volando al aire por el viento, en su mente venia el ultimo día que la había visto, se veía Hermosa y vibrante como siempre, la cena había sido un fiasco como cada vez que le tocaba cocinar a ella, así que habían terminado cenando en un modesto restaurante cerca del departamento de la rubia, veía claramente su sonrisa, sus brillantes ojos iluminando todo a su alrededor, no podía ser que su vida se hubiera apagado de esa manera tan violenta y repentina.
Manejaba a toda velocidad, negando los hechos, su vista estaba nublada por el cumulo de lágrimas que no cesaban de salir de sus ojos, no se resignaría a no volverla a ver, no!…..no aceptaba los hechos debía ser un error, iría a Inglaterra de ser necesario y la buscaría hasta encontrarla viva, después de manejar por un largo rato que parecía no había transcurrido, detuvo el auto en un paraje solitaria cerca de la orilla del lago, bajo del auto y corrió hasta sentir la arena que rodeaba el tímido oleaje del agua, se arrodillo y mirando al cielo soltó todo su dolor en un grito de desesperación que lo condujo a un llanto mas amargo, tirándose sobre la arena en la soledad del paraje se entrego a la tristeza y desesperanza de haber perdido a la chica mas dulce y alegre que había conocido en su vida, sin duda alguna la mejor de sus amigas.
George había llegado a la mansión Andley cerca de la siete de la noche y con desespero pidió hablar con William, el mayordomo le anuncio que el señor Andley no había vuelto de la oficina desde la mañana que había salido, la angustia de George creció al ver las sombras de la noche llegar y no saber nada de William, lo había visto salir tan perturbado y tomar su auto, " nunca debí dejarlo ir solo", sabia a ciencia cierta que era la mejor manera que tenia el rubio para lidiar con sus problemas, desde niña había buscado la soledad para superar sus problemas, pero definitivamente las condiciones en que habían sucedido las cosas no era para dejarlo huir así, encerrado en la biblioteca donde le dijo al mayordomo esperaría al señor Andrey tomo una copa de Brandy, no solía tomar pero necesitaba algo que anestesiara su alma con urgencia, se había dado cuenta que la familia no tenia idea de lo que estaba sucediendo así que lo ultimo que quería era hacer notar su nerviosismo y preocupación ante la desaparición del jefe de familia, después de enterarse de la muerte de su hija adoptiva.
Algunas horas después ya con el saco y la corbata fuera George trataba de poner en orden los papeles que tenia que mandar a Londres para que enviaran los restos de… la pobre señorita Andley, le costaba trabajo concentrarse en los papales legales que tenia que asegurarse de enviar, entre su apesadumbrado Corazón y la preocupación por William le costaba enfocarse en su cometido, se puso de pie para servirse otra copa del liquido ámbar, miro el reloj que ya marcaba la media noche y su Corazón palpito fuertemente al ritmo del tic tac del reloj mientras tomo el trago que se había servido y llenaba su copa una vez mas, un ruido lo alerto y no pudo evitar dar un brinco cuando vio al rubio aparecer por la puerta en un estado deplorable, el cabello aun revuelto y su ropa sucia y en desorden, sus ojos rojos mostraban el vestigio de lo que habían sufrido las ultimas horas, lo que no pudo soportar George fue ver el rostro desencajado y ausente del rubio nunca lo había visto así, sintió escalofríos como si estuviera viendo un fantasma, se acerco a el temiendo ser rechazado, pero por el contrario el rubio se arrojo a sus brasos para llorrar amargamente como si no lo hubiera hecho lo suficientemente ya.
El alma de George se encogió al ver al fuerte y decidido William Andley actuar como un niño dolido, lo abraso fuertemente no pudiendo evitar soltar un par de lágrimas viajar por sus pálidas mejillas, había cuidado y guiado a ese hombre desde que era un niño y no era fácil verlo sufrir.
A la mañana siguiente el mayordomo encontró al señor Andley acostado durmiendo en el sillón de piel de la biblioteca mientras George sentado en la gran silla frente al escritorio se recostaba sobre la fina madera mientras parecía dormir profundamente, Carl el mayordomo no supo que hacer ante los hechos, no se atrevía a despertarlos y menos al ver la botella de Brandy bacía al lado del sillón donde reposaba el señor Andley, cerro la puerta cuidadosamente cuando percibió detrás suyo la presencia de alguien mas.
-que sucede Carl? – la gruesa voz de la señora Elroy lo sorprendió al apenas dar la vuelta para dirigirse a la cocina y ordenar prepararan un café mas cargado.
-me dirigía a la cocina señora Andley.
La Mirada de la Señora Elroy se clavo en los del mayordomo que no se movió ni un centímetro resguardando la entrada a la biblioteca.
-le puedo ofrecer algo señora Andley?
-que me traigan un café.
-se lo llevo al jardin?
-…- un tanto dubitativa y distraida por el comportamiento del mayordomo al que conocía de toda la vida asintió con la cabeza y se dirigió a la terraza que daba al jardín.
Carl vigilo los pasos de la mujer hasta que la vio entrar a la terraza con sigilo se dirigió a la cocina y ordeno que le llevaran el café inmediatamente para mantenerla ocupada en la terraza mientras la cocinera preparaba su encargo, minutos después salio de la cocina con las dos tasas de café con rumbo a la biblioteca, donde al entrar encontró a George despertando aturdido y distraido, se agarraba la cabeza entrecerrando los ojos.
-buenos días Señor Jonson.
-buenos…días …Carl – su Mirada se dirigió al sillón donde William aun dormía.
-les he traído un poco de café…..
-gracias Carl, no te preocupes yo me encargare de William….están todos en casa?
-la señora Andley esta en la terraza disponiéndose para el desayuno, el joven Archie aun duerme en su recámara.
-no es necesario que nadie se entere que William y yo pasamos la noche aquí….
-Por supuesto que nadie se enterara señor Jhonson.
La mañana transcurrió silenciosa para Albert que después de despertar tomo el café, para inmediatamente después salir de la biblioteca retomando la amargura y vacio que lo habían invadido la noche anterior, subió a su recámara donde tomo un largo baño de tina y se torturo con los recuerdos de la pequeña rubia pecosa que había conocido en su colina favorita, su vida se quedaría con un inmenso hueco muy difícil de reemplazar, con muy pocas personas se mostraba abierto de hecho repasando todos los rostros de las gentes con las que convivia a diario no encontraba una sola con la que sintiera la confianza y la alegría en el alma que sentía con Candy, como se recriminaba haber pasado tan poco tiempo con ella ultimamente .
Esa misma noche la familia Andrey y los Leagan que habían sido la gente mas cercana a Candy fueron reunidos en la mansión para darles la noticia, una vez que llegaron fueron conducidos a la biblioteca, los Leagan se miraban entre ellos suponiendo mil posibilidades por las que se encontraban ahí, la Tía Abuela Elroy sentada al frente de todos mostraba su cara de enfado e impaciencia por no haber sido enterada con anticipacion el motivo por el que se encontraban ahí, Archie no dejaba de observar a su tío que lucia bastante descompuesto y ojeroso, esa reunión no debía tratarse de nada bueno, su Corazón albergo un sentimiento de miedo y expectación.
Albert y George se encontraban al frente de la reunión, todos estaban expectantes a lo que diría William, sinembrago este se mantenía con la Mirada perdida y fija en una esquina de la habitacion.
-creo que no esperamos a nadie mas, así que debían comenzar.-reclamo con voz osca la señora Elroy
-…William? – se acerco George al rubio para animarlo a comenzar pero este negó con apenas un perceptible movimiento de cabeza, lo que le indico a George que tendría que ser el quien se encargaría de darles la noticia, respiro profundamente y mirando a todos se animo a comenzar.
-William les agradece que hayan asistido a esta reunión sin previo aviso sabiendo que han tenido que dejar de lado alguno compromisos previamente adquiridos, desgraciadamente el motivo para que esta reunión se diera es para comunicarles una noticia muy triste y desafortunada…el día de ayer nos fue informado el …deceso de la señorita Candice Andley tras un accidente en el hospital en el que laboraba en Londres el rostro de todos mostró la sorpresa y horror, solo Elisa escondió una sonrisa disimuladamente, sin palabras la tía abuela se llevo la mano al pecho mientras respiraba agitadamente, era cierto y sabido por todos que no era su persona favorita, pero jamas hubiera imaginado que algo así podría pasarle a esa dulce chica, los señores Leagan se miraron con consternación, a pesar que la reacción de Sara era fingida sabia muy bien como jugar su papel ante la presencia de William, Niel por su parte no pudo evitar abrir sus ojos inmensamente, abriendo la boca sin realmente poder soltar una palabra, solo sentía su Corazón que latía lento y aprisa a la vez su cuerpo comenzo a temblar incontratable mientras sentía las manos adormecerse de la impresión, su hermana al lado de el bajo la Mirada para contener la sonrisa que afloraba en su rostro, el único que tuvo la habilidad de articular palabra fue Archie, que brinco del lugar donde estaba parado para encarar a George.
-debe ser una equivocacion, Candy no esta en Inglaterra, ella esta aquí en Chicago.
-no Señor Archie, la señorita Candy viajo a Londres hace un mes sin avisarle a nadie.
-no puede ser, como saben que es realmente ella la que estuvo involucrada en ese accidente.
-es ella Señor Archie, gente de total confianza de la oficina Andley en Londres llevaron la investigación y desafortunadamente las pruebas llevaron a la identificacion del cuerpo de la Señorita Andley.
-pues no lo acepto, no lo acepto …..- Archie salio de la biblioteca casi corriendo ante los ojos atónitos de los demás.
-como es posible que esa jovencita haya salido del país sin que te dieras cuenta William? – la gruesa voz de la señora Elroy se alzaba ante el silencio que se formo después de salir Archie.
Albert apenas si miro a su tía, no se sentía con el animo de discutir asi que suspiro casi imperceptible y miro a la concurrencia que lo miraba expectante.
-Candy no era mi prisionera, ella podía hacer lo que quisiera.
-y mira lo que sucedió….. – la voz dura y rasposa de la mujer taladraron el cerebro de Albert, encontrando el eco de la culpabilidad que ya sentía por no haber estado mas cerca de ella.
-Señora Elroy disculpe mi atrevimiento, pero no creo que encontremos un responsable entre nosotros por los sucesos que desencadenaron la precos partida de la señorita Andley.
-no George, dejala que diga lo que siente, tal vez tiene razón y yo debí estar mas al pendiente de ella, después de todo yo era el responsable de ella y el único de la familia Andley además de Archie a quien le importara lo que sucedía con Candy, tu nunca fuiste capaz de tener un gesto noble para Candy y por eso es que no podía vivir aquí donde hubiéramos podido estar al pendiente de sus movimientos.-reclamo el rubio
-no me culpes por tu capricho de querer adoptarla.
-nunca crei ser capaz de decirte lo mezquina y desalmada que eres, esa jovencita como tu la llamas arriesgo todo lo que tenia incluyendo su honra por cuidarme y protegerme cuando mas perdido estaba, Candy hizo por mi lo que jamas nadie antes, me dio cuidados, protección y amor, nunca he recibido algo mas sincero de nadie antes.- contesto Albert lleno de frustracion.
-William…. – el rostro de la mujer estaba incrédula de lo que escuchaba de su nieto predilecto y de quien tan orgullosa estaba.
-lo mejor sera que nos calmemos antes de seguir cualquier otra conversión, ahora estamos muy dolidos por lo que ha sucedido – el señor Leagan intervino ante los reproches que iban y venían de personas que siempre se habían mostrado prudentes y en sus casillas.
Sin decir mas palabra Albert salio de la biblioteca dirigiéndose a la calle, la tía Elroy lo siguió con la Mirada sin atreverse a moverse o a pronunciar palabra, sabia que lo sucedido con William era algo que había fracturado su relación, había ido demasiado lejos con su lengua esta vez, después de todo su sobrino nieto tenia razón, esa jovencita había cuidado de el muy bien cuando ellos no podían encontrarlo, se marcho a su recámara donde encontraría a sus demonios reclamandole lo injusta, dura e insensible que había sido con Candy, ahora no podría remediarlo sinembrago sentía la necesidad de hacer un acto de contrición , con William ya resolvería después las fricciones, por el momento tenia que resolver el debate personal que la consumía entre la culpa y el orgullo.
Al pasar de los días los funeralas estaban listos las esquelas en los diarios saldrían ese día y todos en la mansión Andley vestidos en trajes negros esperaban la hora de asistir a la reunión que se tenia planeada a pesar que el cuerpo aun no estaba presente, a este le tomaría algunas semanas mas el llegar, pero la familia no quería dejar pasar mas tiempo para anunciar la trágica noticia, situación que mantenía a William preocupado y de mal humor, aun no había contactado al hogar de Pony no sabia como enfrentarlas y aun menos a Terry, sabia que se enteraría por los diarios y eso lo estaba atormentando, no era justo que se enterara leyendo los diarios, sabia que al menos en el Hogar De Pony el periódico no era algo que circulara con facilidad, a ellas las enfrentaría mas adelante cuando el cuerpo llegara, pero sabia que tenia que contactar a Terry de alguna manera, su mente iba y venia perturbada, aun no superaba el hecho que no vería a Candy nunca mas como para resolver esos dilemas.
En la entrada de la mansión Elisa se paseaba de un lado a otro, no soportaba tener que asistir a tal evento, nunca le habia interesado un céntimo la vida de Candy mucho menos su muerte, sinembargo sus padres la habían obligado a asistir y presentar sus condolencias a William, aun así el ambiente en la mansión la asfixiaba con tantas flores y pesadumbre, todos parecían arrastrar una gran pena con sus caras pálidas y con rastros de llanto, en el jardín había dejado atrás a Annie desecha en llanto junto a Archie que aunque trataba de consolarla el mismo no podía acallar su llanto, su hermano sentado en un rincon, serio ausente y con el alma endurecida la sacaban de quicio por eso es que había caminado hasta la entrada de la puerta de la mansión deseaba que todo eso acabara pronto, su Mirada percibió a un joven que se aproximaba a la mansión , seguramente seria otro mensaje de condolencia, comenzaba a caminar para alejarse del lugar , pero el mensajero la alcanzo para cerciorarse que esa era la mansión Andley.
-si aquí es – la mirada de Elisa recorrió al joven de pies a cabeza como si fuera algo asqueroso.
-tengo un telegrama para el señor William Andley.
-me has visto cara de la mucama - ofendida le lanzó una mirada de fuego
-lo siento mucho Señorita no quise molestarla
el joven siguió su camino adentrandose a la propiedad en busca de alguien de la servidumbre, sinembargo Elisa repentinamente sintió curiosidad por leer ese telegrama.
-espera, puedes entregármelo a mi
-como usted ordene señorita.
-tengo que firmar de recibido ? – preguntaba mientras alargaba la mano para darle una propina al muchacho
-no es necesario
-puedes irte entonces.
La pelirroja observo el sobre cuidadosamente , de quien seria? , quería leerlo pero se debatía en hacerlo o no, que tal si era algo importante y como explicaría que el sobre estaba abierto, despues de meditarlo un momento se animo a rasgar el sobre, leyó con curiosa las primeras palabras hasta que comprendió lo que ese telegrama significaba y lo maravilloso que era el que hubiera caído en sus manos y mejor aun que nadie lo hubiera atestiguado, guardo presurosa el papel en su bolso y regreso junto a su madre asegurándose que la vieran y que escucharan que se había ausentado un minuto para ir a tomarse una pastilla que le quitara la migraña que comenzaba a sentir.
Durante el funeral todos Lucían consternados, especialmente Albert que se irritaba con cualquier rose, Archie y Annie sentados en una esquina cabizbajos, la señora Elroy en otra silla apartada y la demás gente trataba de mantener una postura de respeto ante la cabeza de los Andley, en otra situación tal vez alguien hubiera notado lo extraña que se encontraba la menor de los Leagan, cerca de la puerta con la mirada perdida y el rostro ausente, su mente viajaba a miles de millas de ahí, maquilaba su plan perfecto, su obra maestra, nunca como ahora sentía el odio crecer en su interior, recordaba lo que su vida había sido, siempre con una piedra en su camino, ahora esa piedra estaba en sus manos y la sacaría del camino de una vez por todas.
Salio del funeral sin avisar a nadie y sin ser vista, tenia que comenzar a mover los hilos de su creación, seria peligroso, si era descubierta estaría en grandes problemas, pero siendo cautelosa y amarrando todos los cabos se desharía de su problema sino para siempre por un largo tiempo y al final las huellas estarían borradas no habría forma de rastrearla, sonrió ante la posibilidad que tenia frente a ella.
Fin Flash Back
Para cuando el relato de Albert llego a este punto , los tres llorábamos desconsolados, William por el recuerdo de saber perdida a la mujer que amo como si hubiera sido su misma sangre y nosotras por la verdad a la que nos enfrentábamos, mi madre nos construyo un mundo perfecto, llevando ella a cuestas todo el dolor y la desilusión.
Mi padre el hombre recto e intachable, el pobre hombre que fue engañado y traicionado por su esposa, resulto ser el mas grande de los mentirosos, sin mencionar su crueldad; su lealtad fue para su familia, para su hermana, por encima de su esposa y su familia, que pena me doy yo misma al ver que tome el lado equivocado y apuñale a quien me defendía y construia un paraiso a costa de su propio infierno, llorar en su tumba no servirá de nada, pero se que hay alguien a quien tengo quizá que agradecerle su sacrificio para que mi techo no se derrumbara y tambien alguien a quien tengo que decirle que a pesar de todo, lo amo aunque ante mis ojos solo sea un hombre débil y muy por debajo de mama...
Continuara...
Hola Chicas! Acudiendo a la cita...espero que este capitulo haya sido de su agrado...se que no hay mas que tragedia y drama...lo siento fue escrito en mis días de forestación en el trabajo y tenia que descargarlo en algún sitio...Niñas entiendo que la mayoría esta en contra de Kristen y no les simpatiza, pero no puedo cortarla, por que nos quedamos sin historia...ella es la que esta narrando la historia ...=)...pero no la culpen del todo fue una niña mimada y un adulto inmaduro. no podemos negarlo, en las calles hay muchas así, o no se! tal vez a mi me tocaron tooodas y trabajo con ellas, Jajajjaja.
Espero no decepcionarlas por que se que esperaban ver a Terry entrar en acción, pero nuestro rebelde es la tercer visita, hasta que todo el nudo se deshaga y algunas otras revelaciones se hagan... primero hay que enfrentar a Niel...y Terry cerrara con broche de oro como es su costumbre, tenganme paciencia y tratare de darles un final que aunque no es el que tenia contemplado, si con mas romance entre Terry y Candy.
Un millón de Gracias por sus reviews, creanme que esos minutos que dedican en escribirlos se multiplican y se convierten en un cálido chispazo en mi corazón que vibra y sonríe ante sus palabras.
Lucero. Amiga no te enojes...no sea que un izquierdazo le toque a la ... gracias amiga por dejar que las emociones salgan con esta historia...ya viste por que al inicio te dije que no "spoilers"...me sentí descubierta y no es que no supiéramos que clase de bichos son los Leagan, pero ...me desnudaste ...=D besos amiga.
Lily, Gracias por acompañarme y aunque te he dejado con algo de amargura al finalizar cada capitulo, veras que a pesar de las lágrimas y las decepciones Candy supo vivir su vida... con pena en el rostro te anuncio que vienen algunos sin sabores mas para Candy, no puedo evitarlo... el drama me asalto en esta historia...y creo que llevo algo de los Leagan yo también, por que soy medio malévola... Gracias Lily por dejarme conocerte.
Mary, niña hermosa tu nota me llego y la escuche con toda atención y por eso haré toooodo lo posible por dejar dos capítulos la próxima semana y asi aunque me retrase en la semana de Navidad, les pago por adelantado y nos olvidamos de los retrasos...saludos amiga.
Alejandra. Si te soy sincera a mi también me tenia convencida Niel, me costo trabajo desenmascararlo por que como bien dices tu, el amaba a Candy, solo que sus métodos no eran exactamente los de un príncipe azul, siendo débil lucho con sus armas que dañaron mas de lo debido y Terry "inolvidable Terry" el si es un principe azul... te garantizo que no abandonare esta historia; jamas comienzo un proyecto con la idea de mandarla al olvido...así que estaremos aquí hasta el final y después...haré que no puedas dormir con la historia que subiré y en la que irremediablemente comencé a trabar, Ale...pensaba retirarme, por que me haces esto? Estas viendo que soy bien facilota jajaja.
LyricCinema...jajaja no he podido dejar de reírme...desde que leí tu review, a veces soy tan ...poco imaginativa...bueno en primera me causo mucha gracia que mandaras a Candy a bailar antes de que cayera con Niel...hasta la imagine, pero lo que me dio de verdad gracia fue lo del nombre de la narradora de esta historia " Kristen" cuando comencé a escribir la historia su nombre era Jeanne, mi amiga en el trabajo se llama así y le dije que haría una historia con su nombre, una chica malévola, busca pleitos y bocona como ella, pero el día que iba a publicar el primer capitulo decidí cambiar el nombre, por que ese no me gustaba y sin pensar mucho vi en yahoo el anuncio de la cobertura de la premiere de Twilight ( crepusculo ) y agarre el nombre de la actriz, que me agrada , así que cuando leí tu review me moría de la risa, y me dije hay "Elizabeth que ordinaria puedes llegar a ser"...pero volviendo a lo nuestro, a ver que logra rescatar Candy, bien dicen que después de los 40 llega el segundo aire...saludos..=)
YEYAHO. Esos embusteros siempre nos hacen creerles, lo bueno es que la verdad siempre pesa mas y siempre sale a flote y muchas veces en el pecado llevamos la penitencia, así que Niel, que ni se queje de lo Candy pudo haber echo... amiga me tienen peleando conmigo misma para escribir el capitulo final...yo no estoy de acuerdo con la infidelidad, pero...pero, bueno tal vez en este caso no seria infidelidad si solo siguen bajo apariencias, verdad?...creo que yo también sucumbire ante Terry... después de todo que tanto es tantito...;P
Delindase... Gracias por dejarme conocerte y saber tu opinión, si! ese Niel fue un cobarde y tal vez no debió dejarse arrastrar por su hermanita...el iba bien...la maldita es Elisa, siempre demostró la víbora que llevaba dentro, Niel fue solo un guiñapo...saludos y hasta la próxima.
Erika. Hola que gusto me da conocerte y saber de ti...pero yo no te engañe, no me culpes yo solo paso la voz, Niel es el que decepciono a todas nosotras que habíamos logrado sentir una chispa de simpatía por el...y Terry hermoso, Terry que cada vez que abre su corazón, solo nos enamora mas...y yo continuo amiga, aqui estaré.
Gema Granchester, niña, si que detestas a Niel, pobrecito hasta de enfermo lo haz tachado...el solo es cobarde y un poco atarantado y si le mintió a Albert, fue para no perder su sueño echo realidad, pobrecito... y su hija imaginate pidiéndole lealtad a alguien que la decepciono tan profundo...pero Terry te aseguro que le hizo la vida...muuy llevadera ;P
Oligranchester. Amiga se que tienes toooda la razón al decir que Candy también es culpable de lo que le paso, pues debió de tratar de enfrentar a Albert y pedirle alguna expoliación pero, no solo recibió una carta sino varias y en todas le exigía no acercarse...si alguien te rechaza de verdad insistirías? Y después, las circunstancias no le favorecieron a ella y por el contrario la pobreza y la soledad carcomieron sus pensamientos en esos días...y pues Niel estuvo ahí para ella...cuidate mucho amiga.
Rebeca. ... amigaaaa? ... En que estas pensando...? tu crees que Terry y Candy serian capaces de derrochar amor frente a nosotros?...no no no no...pero te aseguro que fueron felices, pobre Niel serán capaces de perdonarlo?...gracias nena por siempre apoyarme, espero que no te decepcione. =D
Caritapelo. Hayyyyy no me recuerdes ='( los días se acercan y los Legan llegan...pero ni ellos me detendrán para actualizar..I promise ; )
Parnaso. Que bueno que apareciste, llegue a pensar que te había perdido, y todo para que Niel saliera con sus bobadas y si tienes razón, habrá que ver como le va con Candy...Gracias por reaparecer.
A mis amigas silenciosas GRACIAS, aqui sigo.
Niñas disfruten su fin de semana y a gastar el aguinaldo, siiii! Y las que no tenemos uno, pues a gozar con la familia y disfrutar de las posadas, cuidense mucho y nos leemos la próxima semana...Liz
