Hola¡ les traigo la continuación… aprovechando que no tengo nada que hacer, espero les guste, si veo que hay comentarios tratare de actualizar lo mas pronto posible, ya casi termino el proximo capitulo, solo falta editarlo asi que porfavor¡ de ustedes depende que siga con la historia, denle clik en el botoncito color verde¡ bueno sin mas… les dejo el capitulo bye¡:

-"Acosador"-

Era un día como cualquier otro, yo estaba hablando despreocupadamente con mis amigos del equipo, sobre lo que haríamos este fin de semana.

Ben decía que consiguiéramos "presas fáciles" de esas con las cuales podías liarte una noche y a la siguiente no volver a saber de ellas, lo habíamos hecho en muchas ocasiones, sobre todo en Port Angeles.

Tayler decía que fuéramos a cenar con Jessica, Tanya, y Lauren y después llevárlas a otro lugar seguro que aceptarían.

Proponían fines de semana muy divertidos, irresponsables y pervertidos, pero aun no sabia si ir no tenia ganas de tener sexo con chicas fáciles como en otras ocasiones.

Estaba cansado de esas chicas bobas, de su chillón tono de voz , de su poca inteligencia y de su colonia y ropas baratas.

Fue divertido durante algún tiempo, la idea de no saber con quien te acostabas sonaba tentadora y excitante al principio.

Aun no había tomado una decisión fija, no sabia, tal vez solo me quedaría en casa, escuchando música, leyendo algún libro o viendo alguna película, claro que eso jamás lo admitiría o lo diría.

Les haría creer que tenia alguna cita con otra chica, o alguna excusa mas varonil, ellos me consideraban todo un gandul, debía de mantenerme en ese rango.

Estábamos oyendo a Ben y sus planes para el fin de semana, cuando una delicada voz, nos apremio.

-¿Edward?.- Era la voz de Bella, que estaba a unos pasos de nosotros.

Me confundió muchísimo que me hablara entre recesos ella nunca lo hacia, y jamás se acercaba a mi mesa.

Bella era de la mesa del… "exilio voluntario" parecía nerviosa y cohibida por las miradas curiosas de mis amigos.

Me intrigo muchísimo y me acerque a ella un poco mas, parecía a punto de tener un colapso nervioso, de verdad debía de ser importante.

-¿ Si Bella?.- Dije curioso.

-¿Puedo hablar contigo?.- Dijo un poco mas sonrojada, eso me intrigo aun mas, ¿Qué quería Bella de mi?

-Claro…- Le dije con una calidad sonrisa, intentando calmarla, supuse que su nerviosismo era por el escrutinio de todo el equipo de futbol, solían ser bastante intimidantes.

Nos alejamos de mis amigos y Bella pareció relajarse un poco mas.

-¿Bien Bella de que quieres hablar?.-

-Mmmm te quería pedir un favor.- Dijo nerviosa, ¿Qué clase de favor seria?.

- Es algo muy delicado te parecerá ridículo y raro y quizás no quieras y no entiendas mis razones si no quieres buscare a otro que…- hablaba atropelladamente, mi curiosidad se intensifico.

-Bella… tranquila, seguro que puedo ayudarte ¿Qué pasa?.-Dije tratando de darle ánimos.

-No se… si deba decírtelo aquí, quizás quieras acompañarme a un café cuando salgamos.- Eso si que era muy raro, debía ser algo realmente grave. Empezaba a preocuparme por ella.

-¿Tan delicado es?.- Pregunte frunciendo el seño, ella asintió nerviosa.

-Bueno.-suspire, era mi amiga ¿no?.

Tenia que hacer algo por ella, fuese lo que fuese, era de mis pocas, o nulas amigas. Si podía llamarla así, sabia que era sincera y noble y estoy seguro que si yo estuviese en problemas ella me ayudaría.

-Si quieres que te acompañe, a un café te acompaño, no te preocupes.- Bella se mordió los labios nerviosamente, y asintió.

Si que estaba rara, parecía muy preocupada, nerviosa, estresada y algo apenada, ¿Qué seria eso que me tenia que decir?

-Si… gracias.-

-No hay de que.- Se alejo de mi, lenta y nerviosamente, dejándome totalmente desconcertado nunca había visto a Bella en ese estado.

Durante el resto de las clases no pude pensar en otra cosa, que en Bella, su nerviosismo, me había dejado desconcertado y solo pensaba en lo que podía estar pasándole, pero no encontraba nada lógico.

Cuando salí de clases fui hacia el estacionamiento, salía como siempre… parloteando y riendo con mis amigos, pero deje de reírme, al ver a Bella cerca de mi auto, con una expresión de pánico total en el rostro.

Me acerque a Bella lentamente, mientras su pánico se volvía angustia.

Bella se mordía los labios frenéticamente, parecía que iba a arrancárselos. ¿Cuál era el motivo de su pánico o angustia seria yo, acaso?.

-¿Nos vamos Bella?.- Le dije con una sonrisa.

-¿Aun quieres ir conmigo?.- Eso me desconcertó, ¿quería o no que la acompañara?

-Claro… ¿por que no habría de querer?.- Pregunte mientras fruncía el seño.

-Bueno te veo en el café, que hay a la vuelta a una cuadra de aquí.-

-¿No te quieres ir en mi carro?.- Pregunte aun más desconcentrado.

-Mmm… no prefiero irme en el mío no quiero regresar por el.- ¿Acaso no me tenia confianza? No le haría nada… y mucho menos a Bella, pero parecía no querer subirse a mi auto, de ninguna forma

-Bueno te veo ahí Bella.-

Conduje hasta el café que me indico Bella, y me estacione en frente del lugar, llegue antes que ella claro. Me recargue en el carro mientras llegaba, no tuve que esperar mucho, el lugar no estaba lejos.

Bella se bajo nerviosa y torpemente de su Pick Up.

-¿Entramos?.- Me pregunto, cuando se acerco a mi. Yo asentí levemente con la cabeza. El lugar estaba desértico, casi no había gente, nos sentamos en silencio en la mesa mas alejada de todas. Al parecer Bella, no quería público

-¿Y bien Bella de que quieres hablar?.- Dije realmente impaciente, Bella respiro profundamente, como si lo que fuera a decir, dependiese de su vida.

-Bueno… no se por donde empezar Edward me da mucha vergüenza.- ¿Vergüenza, era algo bochornoso lo que iba a decirme?.

-Pero quizás tu me puedas ayudar, muy probablemente no quieras y si no quieres lo comprenderé pero tengo que intentarlo. Mis amigas… todas ya…-

Bella se agarro nerviosamente un cadejo de sus cabellos castaños, como si estuviera a punto de revelarme sus mas íntimos secretos, y yo quería saberlos, fruncí aun mas el entrecejo, totalmente confundido.

-Dios… todas ya…- No la deje terminar.

-Habla Bella.- Dije totalmente impaciente, quería saber de una buena vez, que demonios ocultaba.

Moria por saber ese secreto que su corazón guardaba, lo que sus pensamientos ocultaban, y sus labios no susurraban.

-Todas mis amigas…- Continúo.- o la gran mayoría ya no son… - Lo dijo tan bajo que no pude oírle, y al decirlo, Bella se sonrojo violentamente. Lo había dicho, y no lo había oído ¡maldición¡.

-¿Qué ya no son que?.- Bella pareció incomoda y algo enojada, al tener que repetirlo de nuevo. Bajo la mirada avergonzada y comenzó a hablar rápidamente.

-Ya son vírgenes ese es el problema y yo sigo siendo virgen, yo ya no quiero serlo no quiero que el sexo siga siendo un tabú, para mi. Pero no tengo con quien, tu eres un experto en el tema, eres mi amigo y quería saber si… tu ¿podrías tener sexo conmigo?.-

¿¡Que¡? ¿su amigo…. ¿Los amigos pedían eso?, ni siquiera lo sabia. Yo estaba simplemente anonadado.

¿En verdad escuche bien, lo que dijo? O mi mente ya estaba tan pervertida y corrompida que escuche algo que ella no dijo.

¿Perder… su virginidad… con migo…? ¡Estaba loca¡ Bella levanto lo ojos tímidamente, estaba claramente sonrojada.

¡Era verdad lo que acababa de escuchar¡. Los ojos se me abrieron desmesuradamente, no lo podía creer, no sabia que pensar, quizás escuche mal, era imposible que alguien como Bella, dijera eso ¿cierto?.

-¿Quieres que yo… te quite la virginidad?.- Balbucee, algo sorprendido, divertido e incrédulo. Es decir... ¿Quién demonios pedía un favor sexual? Eso ni siquiera se pedía.

-Si no quieres no, yo entiendo, si te niegas.- Dijo con las mejillas encendidas.

-No he dicho que no Bella, solo tengo una duda.- Y la tenia de hecho tenia más de una.

Estaba claro que Bella estaba urgida, por tener sexo y ese tipo de "favores" ni siquiera se pensaban era virgen, no habría ningún problema ni siquiera tenía que pensarlo por supuesto que la ayudaría.

-¿Si?.- Pregunto dubitativa.

-Si querías pedirle ese "favor" a un amigo ¿Por qué no se lo pediste a Jacob? Según sé… son muy buenos amigos ¿no?.- El rostro de Bella se lleno de confusión, y después de entendimiento. Quizás fue un error mencionar a Jacob.

-Tienes razón. No lo había pensado, si no quieres yo le puedo decir a Jacob que me ayude.- Dijo repentinamente, levantándome de la silla.

¡Que¡ estaba loca, claro que no permitiría eso. Me lo había pedido a mi primero, me había hecho venir hasta acá solo por eso me hizo preocuparme por ella, no la dejaría ir tan fácilmente.

-Siéntate Bella.- Le dije un poco mas serio, esto no era una broma y Bella lo estaba tomando como tal, si alguien se enteraba de los pensamientos y deseos de Bella, podía ser riesgoso para ella.

Nadie la rechazaría al contrario y eso me aterraba estaba algo confundida respecto a su sexualidad y eso era muy peligroso.

Si yo era un mujeriego, pero creo que no un pervertido jamás le haría daño a Bella. ¿Pero y otros? Muy probamente si, el mundo estaba lleno de enfermos y Bella se lo estaba tomando muy a la ligera.

La tome de la muñeca con fuerza y la obligue a sentarse de nuevo, ahora sus facciones eran distintas, creo que la había asustado pero era mejor eso, a que saliera gritando por todas las calles… "Renuncio a mi virginidad, ¿Quién me ayuda?".

-No he dicho que no. Pero tu propuesta me ha dejado sorprendido, no tienes que pedírselo a Jacob el es un depravado, yo te ayudare.- Le dije con una sonrisa. Claro que seria todo un placer, ayudarla.

-¿Enserio?.- Dijo sorprendida y algo esperanzada.

-Si, después de todo somos amigos no… ¿y para que están los amigos?.- Claro y ese tipo de favores eran mis preferidos.

-Sin compromisos ni nada, solo quiero que me enseñes… solo sexo.- Me advirtió. ¡Vaya¡ se me adelanto, si que tenia convicciones e ideas fijas ya había pensado por mi.

Me había ahorrado las palabras y el incomodo sermón sobre mi libertad, no quería ataduras, mi libertad valía mucho, por suerte para mi Bella parecía pensar de igual manera.

-Claro, solo sexo ¿Cuándo?.- Fui directo al grano.

-¿Cuándo que?.- Dijo confundida, yo rodee los ojos. Seguía siendo muy inocente.

-¿Cuándo quieres perder tu virginidad Bella.?.- Bella enrojeció al instante cuando le mencione el tema, ¡era increíble¡ ella misma me lo había pedido y se sonrojaba al recordárselo.

Tenia demasiado pudor, pero yo le quitaría eso… y mas. Aunque tenia que decir, que era parte de su encanto, ninguna chica se sonrojo antes al hablar de sexo conmigo. Bella se veía hermosa enrojecida y avergonzada, moví la cabeza negativamente.

-Va a ser un trabajo duro, quitarte la inocencia.- Y vaya que iba a ser duro, en TODOS los sentidos. La mire lascivamente, y Bella se puso aun mas nerviosa.

-Ya Edward…me pones nerviosa, el viernes por la noche.- Me dijo apenada, nunca me cansaría de ello.

-¿En tu casa?.- Teníamos que elegir, el lugar cuanto antes. Pensar en el lugar, me hacia imaginar lo que haría con ella.

-¡No¡ mi padre esta en casa por las noches.- Buen punto, la intimidad ante todo.

-¿En un hotel?.- No tenia problemas con el lugar… por mí un hotel estaba bien, pero dudaba que a Bella, le gustase la idea, eso era más bien con prostitutas o meretrices.

-¡No¡ un hotel no, mi padre se enteraría.-

-¿En mi casa? Esta sola, los viernes por la noche.- Recordé que los viernes, por lo general mi familia salía fuera de la ciudad, por diversas razones, rara vez iba con ellos.

-¿A que hora?.-

-¿A las 9?.-

-No, no puedo salir tan tarde no tendría una excusa a las 7 ¿puedes?.- Por su puesto que podía.

-Si… ¿sabes donde vivo?.- Negó con la cabeza, anote en una servilleta mi dirección y se la di… no quería que se perdiera, quería que llegara.

-Te espero ahí, el viernes a las 7:00.- Le advertí.

-Si, no te preocupes.- Le sonreí de lado.

-Bueno Bella solo una cosa mas, ¿yo que voy a ganar, que me darás a cambio de que te quite la inocencia, de que te enseñe a ser mujer?.-

Era hora de que pensara en mi parte del trato yo no quería solo una noche con Bella. Ella abrió los ojos sorprendida creo que la tome por sorpresa.

-Oh… yo no se, ¿Qué quieres Edward? ¿Dinero?.- ¡Ja dinero¡ como si a mi, me faltase el dinero, el placer seria mejor que ninguna otra paga, posesión, o bienes materiales, para mi el placer y las experiencias nuevas valían mucho mas que el dinero.

Además la idea de que me pagase por acostarme por ella, me resultaba vil y despreciable.

-Claro que no, el dinero no me importa.-

-Ahh… ¿entonces?.- Pregunto confundida.

-Mmm… creo saber lo que quiero, pero no estoy seguro.- Le mire fijamente, a la espera de sus reacciones, no muy seguro de decírselo, no quería atemorizarla.

Pero Bella parecía muy segura, a hacer lo que le dijese, fuese lo que fuese.

-Solo dilo.- Dijo segura, sin pensarlo dos veces. Seguro aceptaría.

-Lo mismo que tu Bella… placer.- Bella frunció el seño, algo confundida y sorprendida.

-No te entiendo Edward.- Me dijo con frustración, creo que tenia que ser mas explicito, olvidaba que Bella desconocía por completo el lenguaje del sexo.

-Es sencillo así los dos ganamos, placer por placer, voy a tratar de explicártelo. Solo te propongo que tengas mas practica y experiencia en esto del sexo, ya sabes un trabajo completo porque eso es lo que quieres supongo. Practica, solo eso… experiencia, que tu cuerpo se acostumbre a esa sensación que se haga mas elástico.-

Trate de ser lo mas explicito que pude, pero mientras hablaba, Bella fue frunciendo cada vez mas el entrecejo, hasta convertirse en un rictus de temor.

-Edward, habla claro, comienzas a asustarme.- No pude evitar sonreírle de lado. Creo que sin proponérmelo había sonado un poco pervertido y atrevido.

-Lo siento Bella, no era mi intención asustarte había olvidado lo inocente que eres lamento haber sonado un poco pervertido.- Bella pareció un poco disgustada y desesperada. Creo que a Bella le disgustaba el epíteto de… "inocente".

-No es que me asustes… no en ese sentido, es que no te entiendo Edward habla claro.-

-Ok… mira es sencillo si tu recibes placer con mi "trabajo" yo quiero lo mismo. ¿Si entiendes? Quiero mas de un encuentro contigo, un encuentro sexual claro esa será tu paga.-

Bella capto la intención de mis palabras… se quedo pasmada, sorprendida, y anonadada, con los ojos abiertos de par en par.

Espere a que lo asimilara y duro unos cuantos minutos sin habla, sin siquiera parpadear o respirar, creo que la deje en un estado de catatonia, comencé a preocuparme por su salud física y mental.

-¿Bella estas bien?.- Le dije preocupado.

-Si es solo que… ¡Woo¡ no me esperaba eso no de ti creo, que es justo si eso es lo que tu quieres de mi. No veo por que no pueda regresarte el favor aunque no creo que quieras repetir el acto, con alguien como yo teniendo a tantas chicas es solo que no lo entiendo tu me haces un favor. ¡Un favor¡ y quieres… ¿Qué te pague con la misma moneda Edward?.-

-Bella es solo sexo y tu te subestimas eres bastante bonita.- Dije mirándola fijamente a los ojos, como esperaba claro… Bella enrojeció al instante.

Creo que nadie se lo había dicho. ¡Que estúpidos¡ pues… si Bella fuese mi novia, se lo repetiría todos los días de mi vida. Creo que ni siquiera ella misma, se consideraba bonita ¡que tonta¡ pues si ella supiera lo hermosa que era… no me estaría pidiendo sexo y daba gracias al cielo por eso.

Bella era demasiado hermosa para su propia seguridad, pues si otros se enterasen de lo que yo sabia, Bella realmente estaría en peligro.

-Tal vez… pero aun así no te entiendo. Creo que te vas arrepentir de pedirme que te regrese al favor pero si tu quieres que te pague de esa forma, por mi no hay problema.-

-Es solo sexo Bella, solo eso tranquila.- Dije restándole importancia. Creo que se preocupaba demasiado, al fin de cuentas yo sabría si quería o no seguir teniendo sexo con ella.

-Claro, solo sexo sin compromisos. ¿Pero… cuantas veces quieres que te regrese el favor?.- Pregunto un tanto aterrorizada. ¿Acaso me veía como un acosador pervertido?.

-Eso dependerá de ti y de mi, tampoco te voy a obligar Bella, despreocúpate no soy un pervertido.- Se sonrojo violentamente. Por enésima vez.

-Claro, lo siento aquí la de la propuesta indecorosa soy yo, no tu.- Dijo apenada.

-No, claro que no. No te preocupes.- No creía que su "propuesta" fuese indecorosa, todo lo contrario, había tenido peores propuestas.

-Bueno Bella… a sido todo un placer hacer negocios contigo.- Le dije a modo de despido.

-No es negocio Edward, no te voy a pagar.- Dijo realmente seria.

-Ya se que no es un negocio perdóname, esa no es la palabra que quise usar fue mas bien…-

-¿Trato?.-

-Si, eso un trato me voy nos vemos el viernes.- Estire mi mano para estrecharla con la de suya, la verdad es que fue una excusa, quería un roce físico con ella aunque fuese mínimo.

No sabia si soportaría hasta el fin de semana, necesitaba un adelanto. Toque lentamente sus dedos entre los míos, disfrutando de una extraña sensación de electricidad que no había sentido jamás.

-Hasta el viernes Edward.- Soltó mi mano rápidamente, claramente incomoda.

-Hasta el viernes Bella.- Le dije mientras me paraba del asiento y pagaba la cuenta.

-Edward...- Me llamo Bella.

-¿Si?.-

-¿Debo de llevar algo?.- ¿Era broma? Aunque… pensándolo bien no estaría nada mal, verla con algún negligé o liguero.

-No… solo tu presencia, yo me encargo de lo demás, no te preocupes.- Por supuesto que me encargaría de lo demás, podría irse en una tunica si quería, igual iba a quedar en el suelo.

Bella asintió algo confundida, y salio de la cafetería directo a su pick up, ahora tenia una motivación para el resto de la semana. Esperaba que fuese tan placentero como me lo imaginaba.

Bella POV:
El resto de la semana, Edward se comporto de la misma manera conmigo… amable, gentil y caballeroso, aun así yo me sentía cohibida y avergonzada ante su presencia.

No podía quitarme de la cabeza lo que le había pedido, era algo vergonzoso, digno de dar lastima y tampoco podía dejar de pensar en lo que iba a ocurrir en su casa el viernes por la noche.

Edward no había sacado a relucir lo de nuestro "trato" lo cual le agradecí enormemente no era algo de lo que me sintiera orgullosa.

"Bella Swan le pidió un favor sexual a Edward Cullen" ¿Cómo explicaría eso? No era algo por lo cual ufanarse.

De hecho era humillante, esperaba que nadie se enterara de lo que había sido capaz, por perder la virginidad, ¡que vergüenza¡.

El jueves, un día antes de nuestro "encuentro" a ultima hora, me tocaba Biología, con Edward, en los días anteriores, no había sacado el tema a relucir… hasta el jueves y hubiera preferido que no lo hubiera hecho.
-

Ehhh… Bella ¿estas lista?.- Pregunto cuando me senté, le mire confundida.

-¿Lista y para que?.- El rodó los ojos.

-Para que va a ser Bella.- Después se inclino y me susurro en la oreja.

-Nuestro encuentro, ¿recuerdas? Tenemos una "cita" el viernes en mi casa.- su aliento me puso la piel de gallina.

-Ahhh.- Logre decir con dificultad.- Edward preferiría que no sacaras el tema a relucir, hay mucha gente presente y una cosa mas, ¿le haz dicho a alguien sobre lo que te he pedido?.- Dije preocupada.

-No Bella claro que no, despreocúpate tu secreto esta a salvo conmigo.- suspire aliviada. Después Edward hizo algo que me dejo impresionada, toco con la yema de sus dedos, mi rostro me aleje de el, con el seño fruncido.

-¿Qué haces?. Aquí no Edward no quiero que nadie se entere.- Le espete molesta.- Alguien podría darse cuenta.-

-Tranquila Bella, esta bien.- Dijo alzando las manos teatralmente, me relaje un poco, quizás había actuado exageradamente, pero el día se acercaba y yo cada vez estaba más nerviosa.

Al finalizar la clase de biología, el molesto de Mike Newton se acerco a mi.

-Bella…- Me llamo nerviosamente, mientras recogía mis libros.

-Mike…- Le dije escuetamente.

-Ehh… Bella te quería preguntar ¿Qué vas a hacer el viernes por la noche? estaba pensando que si no tenias nada que hacer, tal vez quisieras ir conmigo al cine.- Dijo nerviosamente, yo fruncí el seño.

¿Qué quería decir con eso? ¿Me estaba invitando a salir… ¡MIKE NEWTON¡? esto si que era el colmo.

-Pues ehh… tengo que ir a Seattle.- Le mentí, esperaba que se la creyera, no podía decirle que no podía ir al cine con el, por que tenia una cita sexual, para perder mi virginidad, con Edward Cullen.

-Ahhh, ¿y no podrías ir otro día?.- Dijo esperanzado.

-Lo siento me es imposible, ya compre el boleto.- Esperaba mentir lo suficientemente bien, para que me dejara en paz, no quería ni podía explicarle los verdaderos motivos por los cuales no quería ni podía salir con el.

-Ohh… esta bien supongo que será en otro fin de semana.- Dijo ilusionado, lo dudaba por que por lo visto, tenía varias citas pendientes con Edward.

-Claro Mike, quizás en otra ocasión.- Dije sin ánimos. No quería ni podía salir con el.

-Bueno… adiós Bella que te vaya bien en Seattle, espero te diviertas.- ¡si supieras¡ pensé para mis adentros, le sonreí un poco sardónica, por el doble sentido de las palabras.

Cuando Mike se hubo ido, me pare de mi pupitre y recogí unos libros, cuando voltee la mirada, ahí estaba Edward, mirándome con una expresión divertida.

¡Se me había olvidado que estaba atrás de mi¡ ¿estuvo espiando todo el tiempo nuestra conversación?.
-¿Seattle?.- Pregunto divertido.

-No se me ocurrió otra mentira, no quería decirle el verdadero motivo… ¿o si?.- Le dije confundida. El se encogió de hombros.
-¿Por qué no le pediste el favor a el Bella?.- Pregunto confundido, yo rodeé los ojos. Y bufé.

-Hay limites Edward, Mike es un idiota, y eso hasta yo lo se.-

-Es cierto, el solo se pavonearía con sus amigos de haberte llevado a la cama. Y al siguiente día, seguro toda la escuela se enteraría y tu intimidad… ya no seria tan "intima".-

Dijo en tono burlón, yo rodee los ojos, ¿no se podía tomar esto enserio?.

-Ya Edward no hables de eso aquí se mas discreto por favor, ¿no le dirás a nadie cierto?.- Pregunte con miedo.

-Claro que no Bella yo seria incapaz de contarle a alguien, despreocúpate.- Dijo mientras se paraba al lado mío y me acompañaba al estacionamiento.

-Bueno Edward… hasta mañana.- Me despedí de el, cuando llegamos al estacionamiento.

-Si Bella, hasta mañana.- Sentía que sus palabras tenían un trasfondo, que ocultaban algo mas.

No quise darle vueltas a la cabeza y descubrirlo no quería volverme mas loca de lo que ya estaba, este "encuentro" con Edward me había alterado mucho, en los últimos días.

Al día siguiente en la cafetería me volví a encontrar a Edward, esta vez me puse realmente nerviosa, el nunca se acercaba a mi, en la cafetería, ni durante los recesos, eso era extraño y no era nada bueno.

-Hola Bella ¿Cómo estas?.- Dijo amablemente, con una sonrisa burlona. Ocultaba algo.

-Emmm Bien Edward ¿y tu?.- Dije nerviosamente mientras cogía una manzana, los nervios y la torpeza hicieron que se me resbalará de las manos, Edward la agarro en el aire ¡genial¡.

-Mucho muy bien… se acerca nuestra "cita".- Susurro en mi oído, con un matiz lascivo. Mientras me regresaba la manzana, la agarre tímidamente entre sus dedos.

-¿Me estas… acosando Edward?.- Pregunte incrédula.

-¡Aquí no¡ alguien puede darse cuenta, ¡aléjate Edward¡.- Le espete molesta, mientras me alejaba un poco de el.

Pero Edward aun no soltaba mi manzana, y había aprendido mis dedos entre los suyos, así que cedí y solté la manzana, no quería que nadie se diera cuenta.

-¿Acosándote? ¡ja¡… Tranquila perdona, no fue mi intención molestarte solo tenia curiosidad, ¿estas nerviosa Bella?. Bueno teniendo en cuenta que hoy la vas a perder… conmigo.- Pregunto, mientras me veía fijamente a los ojos.

-Amm, yo no se Edward creo… creo que un poco.- Dije alterada. El rió melodiosamente.

-No te preocupes Bella…- Se acerco un poco mas a mi y me tomo por la barbilla.- Hare todo lo posible, por que te sientas cómoda será, in- ol- vi- da- ble, te lo prometo.-

Dijo mientras dejaba la manzana en mi plato. Después soltó mi barbilla y se fue con una extraña sonrisa, dejándome anonadada en mi lugar, sin poder respirar, hablar o pensar. ¿Qué quería decir con INOLVIDABLE?... ¿Qué trasfondo escondían sus palabras?.

Edward había bloqueado todos mis sentidos, ¿Dónde quedo aquel Edward amable y caballeroso?

Supongo que yo me lo busque… debía ser así con todas sus conquistas, pero yo no era una de sus conquistas, yo solo le había pedido sexo, eso iba a tener que dejárselo claro.

Pero Edward cuando se acercaba hacia mi corazón latiera como un caballo desbocado, ¿seria por la terrible verdad que nos unía?. O seria, por que él… en si, me atraía, me incitaba, me gustaba, me seducía. Creo que era normal, teniendo en cuenta que Edward era todo un Adonis.

Creo que iba a ser fácil, pasar la noche con él pero aun así no podía evitar sentirme tremendamente nerviosa.

¿Cómo iba a ser?... ¿dolería?... ¿Dónde lo haríamos?... ¿en su cuarto?... ¿seria paciente o demandante? todas esas preguntas solo podía responderlas, hoy en la noche, no antes.

Dejen sus coments¡ pliss para mi es muy importante su opinión por que me animan a seguir escribiendo¡ chaoo¡ Xd.