Perdón, mil perdones por demorarme de esa manera. Ni si quiera tengo un justificatorio
Quería aclarar algo sobre esta viñeta: yo siempre dije que este es un fic de amistad, no de romance. Si ustedes quieren verla como otra cosa me parece perfecto, todos tenemos diferentes paradigmas, una realidad que puede ser vista de diferentes formas y un montón de etcéteras que estudio en Humanidades :) Lo digo porque por ahí a algunos que no le gusta la pareja y lo pueden malinterpretar o a los que sí les gusta pueden ilusionarse. Pero lo cierto es que los amigos se quieren, sin insinuar nada más que ustedes quieran o no imaginar. Conclusión: imaginen lo que quieran imaginar aunque yo lo haya escrito desde el punto de vista de la amistad. (Me extendí un poquito)
Disclaimer: los personajes no me pertenecen, la trama sí.
Neville y Luna
Está buscando los colores para pintar su propio cielo, al igual que muchos otros (personas lejanas o cercanas a él, amigos, conocidos o desconocidos). Y también, hablando más física que metafóricamente, está sentado bajo la gran sombra de un árbol cualquiera en los jardines de Hogwarts.
De alguna u otra forma, hubo un espacio de tiempo libre que pudieron usar para estar todos juntos bajo aquel viejo árbol, porque, como Hermione dice "Séptimo no es fácil. Oh! Y todavía hay que hacer la redacción de transformaciones". Es un soleado domingo a la tarde y Harry, Ron, Hermione, Luna, Ginny y él, Neville, están comiendo tostadas con manteca, observando la superficie del lago, leyendo un libro o molestando al calamar gigante.
Y es raro, porque Neville los ve a todos juntos y siente que todavía no se han recuperado del todo de esa guerra que todavía está ahí, tocándoles los talones con cicatrices invisibles y no tanto. Porque todavía entra al Gran Salón y por un momento le parece que todo se transforma en polvo, humo y caras distorsionadas por el esfuerzo y sucias por la destrucción. Y, aunque cada vez es menos que antes, imagina que ve caer un cuerpo y siente miedo.
Y observa aquel montón de heridas y recuerdos que sonríen y comen, relajados por un momento. A Hermione que reta a Ron por algo que habrá dicho mientras los demás ríen, al pelirrojo que la abraza cuando ella está en pleno regaño, callándola con cosquillas, haciendo que suelte su libro y ría a carcajadas; a Harry y Ginny, abrazados, mirando divertidos todo; y a Luna, que cierra los ojos, escucha las voces y sonríe.
La forma que él tiene para describir a Luna es sabiduría. Pero no esa que se necesita para memorizar un embrujo, o entender la tercera ley de Golpalott; es esa que sirve más en lo abstracto, que tiene que ver con estados de ánimo, pensamientos y reacciones presentidas. Tiene que ver con saber qué decir en un momento difícil, cómo romper el hielo, cómo ayudar a alguien.
Como todos, Luna es una parte fundamental de ellos, es la lunática, pero con tono cariñoso, con aprecio. Le debe mucho a Luna, cree Neville, le deben mucho. Piensa que la quiere con locura, que le salvó la vida así, con sus aros de rabanitos (o ciruelas dirigibles, es lo mismo, a estas alturas) y su creencia en torposoplos.
Porque Luna, desafiando las miradas burlonas y comentarios hirientes de los mortífagos que no creen en nada -porque lo que no entienden no existe-, los venció a todos.
Por todo eso, Luna es sabia y Neville la puede ver fácilmente con una larga barba canosa, sonriendo con amabilidad y pareciéndose mucho a Dumbledore, otro sabio; con la imagen, Neville, sonríe un poco (de oreja a oreja).
Espero que les haya gustado! Nos leemos, besos :)
