Devilish Kitty
Capitulo 5
"Encuentro en Alemania"
Las últimas palabras que había escrito habían salido de la nada, el deseo de borrarla era inevitable, Tom a su lado se reía por lo que su hermano había escrito sin pensar, solo unos avisos más:
Ania dice:
-Qué lindo
-Perdón
-Me corren de aquí
-Me voy
-Suerte con tu banda
-Me encantaría escucharla pronto
Una última imagen con una cara amarilla moviendo la mano en señal de despedida – ¿qué he hecho?... seguro no querrá volver a hablarme… - en se instante la risa de su hermano lo había llegado a fastidiar, se paro y le soltó una patada, a pesar de ello seguía retorciéndose de risa acompañada de dolor.
Los viernes en la noche era cuando chateaban, no hacían nada más aparte de escuchar música y compartir mucha de ella y esperar a que el otro contestara. Más de un mes pasó desde la primera vez que se habían encontrado cibernéticamente, las vacaciones en México habían llegado y los planes de Ania incluían un viaje, por su puesto a Alemania. La excusa perfecta fue querer visitar a su hermano, los boletos se le concedieron el mismo día de haberlos pedido, Jordán estaba enterado y el junto con Lauren la esperaban en el andén de "vuelos internacionales" en el aeropuerto de Berlín.
Jordán no era el único enterado de la visita de Ania, Bill estaba más que dispuesto para visitarla en cuanto pisara la casa de su prima, la tarde era perfecta para salir, el Sol no pegaba como siempre lo hacía, era más calmado y el viento daba un toque de relajación al ambiente.
Una hora basto para descansar lo suficiente antes de que el timbre se escuchara en la casa, Lauren, que estaba en la cocina, salió de inmediato a abrir y saludo a sus primos idénticos con un beso en la mejilla, aun no terminaba de acostumbrarse a verlos tan distintos –Ania está en la habitación de huéspedes, es la tercera puerta del lado derecho subiendo las escaleras- los gemelos se voltearon a ver con cara de complicidad -¿acaso no podemos venir a saludar a nuestra prima?- le dijo el menor –no crean que no me lo dijeron- el gemelo de las rastas dijo algo solo para él y para su hermano "tendremos que darle unos bueno golpes a Jordán" el otro chico solo asintió levemente –bueno pasen, ella también te espera Bill- los ojos del pelinegro se iluminaron al momento en que le mencionaron eso.
Las escaleras eran cortas, a cada paso sentía como estaba más cerca, Tom se adelanto y tocó la puerta –pasa, está abierto- le contesto una voz desde dentro. Al abrir la puerta Ania estaba acomodando su ropa dentro de un armario, al ver a Tom se espanto un poco pues no sabía quién era, después entro Bill, en ese momento no hubo manera de evitar que una sonrisa apareciera en su rostro –¡Bill, eres tú!- la efusividad de la chica al abrazarlo provocó que se hiciera un paso para atrás debido al equilibrio que le hiso perder -¿acaso esperabas a alguien más?- Tom los miraba con extrañeza pero quiso interrumpir el momento que, se notaba, estaban disfrutando después de no verse por más de un mes –oh lamento tardar en la presentación, Ania el es mi hermano Tom, Tom por lógica te imaginaras que ella es Ania- ambos se estrecharon la mano con una sonrisa –Bill, ¿por qué no me habías comendado de lo bonita que es tu amiga?- las palabras del gemelo mayor habían hecho que en las mejillas de Ania apareciera un pequeño rubor mientras que su hermano le daba un pequeño golpe en la nuca –nunca cambiaras- comento Bill con una risa algo fuera de lugar –como lo dijiste, son demasiado distintos… solo una pregunta ¿Quién es el teñido?- Tom de inmediato señalo a su gemelo -si, lo supuse- los invito a pasar ya que aun seguían parados en el umbral de la puerta, la habitación era suficientemente amplia para sobrevivir sin salir con alguna especie de claustrofobia.
De un lado de la cama estaban sentados los gemelos y al lado contario Ania -¿Cómo te has enterado de que vine?- apenas abrió la boca encontró la respuesta –Jordán nos aviso, bueno, en realidad me aviso, que vendrías- silencio, Tom se preguntaba si eso era normal o simplemente estorbaba en medio de los dos –no me gusta arruinar momentos como este pero creo que no podemos quedarnos por mucho tiempo- en ese instante Bill reclamo - ¿y por qué razón habríamos de irnos?- contesto su misma pregunta –cierto, tenemos ensayo con Gustav y Georg, aparte va a ir Andreas, gracias por recordarlo Tom- el gemelo ya estaba a acostumbrado a que su hermano hablara solo –entonces ¿te veré hasta mañana?- el pelinegro solo asintió –oye Bill- le dijo Tom dándole un golpe en el brazo –si es tan sincera y dice las cosas tan cruelmente como me contaste por qué no va a vernos para darnos una crítica real- Tom no tenia esas buenas ideas muy seguido –me encantaría, aparte no tengo nada que hacer- al estar los tres de acuerdo Ania tomo una chamarra y salieron de la habitación, ya solo quedaba avisarle a Jordán a quien no le pareció mala idea.
El lugar al que se dirigían era la casa de los gemelos, situada a no más de 15 minutos de camino a pie. La fachada anaranjada se extendía después de un jardín lleno de flores cuidadas con toda dedicación rodeadas por una barda de madera, enfrente de la casa había una pequeña base la cual causo enorme curiosidad a la chica que iba tomada de la mano con Bill –oye Bill ¿Qué es esa cosa de ahí?- le pegunto señalando la base –es la base donde Tom y yo esperábamos el autobús para la escuela, está un poco abandonado pero ay veces que aun es divertido estar ahí, sobre todo porque Tom la utilizado para expresar lo que él llama "arte" que es solo pintar con una lata-.
Para cuando termino de explicarle estaban ya en la puerta, el chico de rastas estaba abriendo, el interior era espacioso y al frente subían unas escaleras, a la izquierda estaba la sala que en ese momento estaba ocupada por sus amigos –por fin llegan, se supone que el que llega tarde es Georg y llego antes que ustedes- les dijo como bienvenida un chico no muy alto, un poco robusto de piel clara y cabello rubio corto- lo sentimos Gustav fue culpa de ella-
–está bien que se maquille y eso pero no le tienes que decir así a tu hermano- dijo como burla Georg, el era más alto que Gustav, de la misma complexión, el cabello castaño hasta los hombros y unos ojos verdes que llamaban la atención, Ania se había quedado en la recepción de la casa observando todo alrededor –no estoy hablando de el- le contesto Tom -¿Dónde quedo Ania?- Bill volteo a buscar a ambos lados, y luego regreso a la puerta –aquí estas, ven conmigo te voy a presentar- el chico la tomo de una mano y la dirigió con sus amigos.
–Ella es Ania, Ania ellos son Georg,, Gustav y Andreas-sonrió –hola, ¡qué gusto conocerlos!- Cuando los saludo lo hizo con tanta efusividad que incluso a Gustav y Georg pareció darles algo de miedo pero comparada con Bill era algo normal para Andreas -¡hola! – Le dijo el rubio –oye tu cabello es genial, tan revuelto y sin acomodar…-
