Notas de autora: eeeeeeeh…. No hay mucho que decir sobre este capitulo. No hubo grandes cambios (again) aunque quedo mejor según mi parecer, espero que les guste.

Capitulo 3: Alianzas problematicas

Era un hermoso y soleado día para los integrantes del equipo de Raimon Eleven, ya que si bien , no era temporada de torneos nacionales ni internacionales, ni mucho menos temporada de humanos/aliens poseidos por meteoritos diabolicos, ese día iban a jugar un amistoso contra nada más y nada menos que El Instituto Imperial Teikoku. Así que a primera hora, ya estaban los jugadores listos esperando a que llegara la caravana; una vez que esta arrimó, todos subieron charlando animosamente, pero cuando estaban por partir, sintieron que algo no estaba bien, como que algo no encajaba; comenzaron a mirar para todos lados, extrañados, paranoicos pero no importaba hacia dónde mirasen, no eran capaces de descifrar la razón de su desconcierto. Kidou, como es usual y digno del estratega del Raimon Eleven, analizó la situación en un santiamén y comenzó a sudar frío, creyendo saber el por qué de aquella sensación que daba tanta mala espina.

- Esto debe ser obra de Kageyama.- Dijo alarmado y sin más rodeos. Todos a su alrededor comenzaron a hablar y sonar alterados; a excepción de Goenji y Kazemaru que miraban la escena un tanto extrañados ya que nada fuera de lo común estaba ocurriendo, claro está, obviando el hecho de que, por primera vez desde que se conocieron, se sentaron juntos; alterando el orden normal en el que solían sentarse, cosa que aparentemente para el resto era signo del Apocalipsis mismo, a pesar de que ninguno se había percatado de ello.

- ¡Someoka-kun!.- Aprovechó Fubuki con un falso miedo, escondiéndose en el pecho de su compañero de asiento, quien no sabía para dónde mirar, notándose bastante nervioso.

Kazemaru suspiró por la lentitud mental de sus compañeros, sorprendido, en especial, por la de Kidou, pensando que si ahora tenían diecisiete, que sería de ellos a los treinta. Se levantó, sin llamar la atención y se sentó al lado del capitán del equipo, el cuál también se encontraba conmocionado.

Pasaron unos segundos y cada vez la charla y el ambiente tenso comenzó a disminuir y a tomar el flujo del principio.

- Parece que se trataba de una falsa alarma.- Dijo el estratega de goggles aliviado, mientras su compañero de asiento, Fudou Akio, aún no caía en la sorpresa de qué tan estúpido podría llegar a ser el otro, palmeándose la cabeza, sin disimulo.

En otro lugar de la ciudad, se encontraba un muy emocionado Sakuma Jirou, contando los minutos que faltaban para que la Inazuma Caravan llegase y así encontrarse con su tan admirado Yuuto Kidou. A su lado, un incómodo Genda Koujirou fingía que sentía la misma emoción que su tuerto compañero de piel morena mientras que, por dentro, contaba los segundos para que NO llegase su ex compañero de equipo porque, si bien sabia que no podía hacer nada para evitar su llegada (muy a su pesar), no le costaba nada soñar con que la Inazuma Caravan se había descompuesto o algo.

No es que fuera una mala persona, pero justo cuando las cosas iban mas que bien con el chico de cabello celeste, tenían que anunciar un partido amistoso con nada menos que con el Raimon, haciendo que el andrógino muchacho se excitara cual rata con éxtasis y estuviera toda la maldita semana "Kidou, Kidou, Kidou, Kidou" como si fuera la única palabra conocida en su vocabulario y cada vez que la nombrara tuviese un orgasmo, pero, no es que le molestase (no, para nada), simplemente tenía ganas de golpearse la cabeza repetidamente contra la pared hasta rompérsela cuando el chico del parche sacaba a relucir lo maravilloso, talentoso e increíble que era el chico de los goggles, mientras el se deslomaba a más no poder para que el peliazul le dijera un mísero "¡Buena atrapada, Genda!".

Finalmente para alegría del peliceleste y desgracia del de pelo caoba, la flamante Caravana azul hizo acto de presencia luciendo tan majestuosa como siempre, se abrieron las puertas de esta, saliendo de ellas los jugadores del Raimon, la mayoría con una enorme sonrisa en el rostro. Posaron sus miradas en cada uno de ellos, hasta que finalmente lograron dar con el chico de rastas, cuya apariencia había cambiado en estos últimos años. Sí, seguía teniendo los mismos goggles, pero su cabello estaba debajo de los omoplatos, recogido en una media cola y dos rastas gruesas caían delante de sus orejas, ya no tenía más ese aspecto aniñado y había dejado de usar la capa junto con el equipo de fútbol, vaya uno a saber por qué, o por quién la habría dejado de usar, dejando de lado por supuesto, lo estúpido que se veía con ella a tal edad.

Luego de un reñido y parejo partido en el cual terminó ganando Raimon por un gol a último momento (y de pura suerte o tal vez porque sean los protagonistas del juego/anime); ambos equipos salieron a festejar de la forma en la que Raimon siempre solía hacerlo: comiendo ramen en la tienda del ex-entrenador Hibiki. Todos se sentaron al lado del que mejor , o peor, les caía: Shirou Fubuki tuvo la suerte de sentarse junto a la persona que más le agradaba en el mundo, Someoka Ryuugo, acercando un poco, demasiado, la silla a su lado, logrando que el pelirosa mirase nerviosamente hacia todos lados, avergonzado. Cuando les llegó la orden, el de ojos grises se acercó aún más (si es que eso era posible) sonriendo amplia y melosamente, tomando los palillos con fideos, acercándolos a la boca del de piel morena.

- Dí "Ahhh" Someoka-kun.- El pelirosa sentía tal vergüenza que si se hubiera tratado de otra persona, lo hubiera molido a golpes o a pelotazos, pero tratándose del pequeño e inocente Asesino de Osos; muy a su pesar, decidió pasarlo por alto, pero el plan del peligris no funcionó tal como lo esperaba, ya que antes de que el pelirosa abriera la boca, los humeantes fideos se resbalaron de los palillos, cayendo en las piernas del grandulón, provocando que este se moviese de tal manera que Fubuki perdiese el poco equilibrio que tenía estando al lado del otro, bañando al mismo con un tazón hirviente de ramen en la zona de su entrepierna.

Todos en Inazuma Town oyeron (incluso muchos apuestan porque se haya escuchado por todo Japón) el desgarrador grito de Someoka; sus compañeros de equipo, inclusive los de Teikoku, se acercaron a la afectada y adolorida víctima de Fubuki formando un círculo, dejando atrás a las chicas para poder asegurarse de que el daño no hubiese sido tan grande, una vez comprobado esto, decidieron dar de manera forzada, por finalizado el evento. Aki, Fubuki y Haruna llevaron a Someoka al hospital, mientras el resto se dirigía hacia sus hogares. Luego de tres tortuosas horas en una sala de espera, para que después de darle una pequeña pomada para las quemaduras y un "no es nada que un cese de la actividad sexual por dos semanas no cure" salieron del establecimiento, cada uno por su lado ya que, Fubuki creyó haber hecho demasiado daño como para acompañar a Someoka hasta su casa como había pensado en un principio.

Mientras el peligris caminaba hacia su casa pensó en las palabras del doctor algo incómodo. Y es que para la edad que tenían era más que común tener sexo, eran adolescentes por amor al fútbol!… pero ellos nunca lo habían hecho y eran tan vírgenes como el dia que nacieron. "No es nada que un cese de la actividad sexual no cure" y las pelotas! Esta bien, el sexo no es lo fundamental en una relacion, es verdad, se sabe, es ley… pero estubo dieciséis años sin él y un año entero de "relacion" ¿Entonces no era ya hora de que dejaran las enaguas de puritanos y vivieran cosas de gente de su edad? Paro su andar algo enojado y recapituló: El estaba saliendo con alguien, misma edad, mismo colegio, mismo salon, mismo uniforme y mismo sexo; la persona le correspondia, se llevaban de maravilla, sus amigos y comprañeros eran muy felices, o eran muy estupidos como para darse cuenta y los que si sabian les importaba un bledo, la familia de la persona no movia un dedo para detener la relacion, es mas, estaban encantados con él, su familia estaba muerta asaique poco podia decir; se supone que teniendo tantas cosas a favor, el sexo era lo de menos. Error. La unica barrera existente era el contacto fisico, aquel que era prácticamente inexistente.

Su enojo se fue matizando en decepción, hasta que algo de la vereda de en frente captó su atención haciéndolo olvidar su situación actual. Dos de sus compañeros de equipo: Kazemaru Ichirouta y Shuuya Goenji caminaban uno al lado del otro; nada fuera de lo comun si se preguntan. Sin embargo, eso no detuvo a su curiosidad, porque de un momento a otro esos dos se habían comenzado a llevar muy bien, como si hubieran sido mejores amigos toda la vida. No pudo evitar bajar levemente la mirada, encontrándose con que sus manos se encontraban entrelazadas, y por un momento hubiera jurado que ambos habían salido del "Love Hotel" que se encontraba en esa misma cuadra, pero bien sabia que era imposible, porque los amigos no hacen eso, así que no le prestó atención. Iba a saludarlos, pero se veían tan absortos el uno con el otro, mirándose como si nada existiera a excepción de ellos que el solo hecho de aparecer siquiera en sus pensamientos lo hacía sentir incómodo, totalmente fuera de lugar, como si estuviera interrumpiendo un momento muy íntimo.

Cuando ya ni podía verlos de lo lejos que estaban de él comenzó a sentirse algo inseguro porque, a pesar de que los otros dos eran amigos (según él) y de que él y Someoka eran pareja, sentía una diferencia de años luz en ambas relaciones. Es decir, ellos apenas se habían besado. Solo porque ÉL dio el paso y a pesar de eso y del hecho de que se gustaban mutuamente, Fubuki no sentía que eran verdaderamente una pareja, sino que eran amigos que se gustaban, había un sentimiento que le decía que las cosas estaban incompletas.

En otra parte de la ciudad, saliendo de una heladería se encontraba otro feliz y puritano par en una situación muy parecida, cierto chico de cabello castaño claro y ojos azules se preguntaba si realmente él y la persona a su lado eran realmente pareja. Es decir él le había dicho hace aproximadamente un año y con mucho esfuerzo y tartamudeo que le gustaba, el otro sonrío de manera pícara y le respondió que sentía lo mismo. Todo estaba más que bien entre ellos; se llevaban de maravilla llegando al punto de pasar mas tiempo juntos que separados, desde estudiar para algún examen hasta solo por perder el tiempo, siempre sobraban motivos para verse y cuando no se veían se llamaban por teléfono, Entonces, lo que tanto frustraba a Yuuki Tachimukai en ese momento era ¿Por qué demonios no se habían siquiera besado?¡Ni siquiera se tomaban de las manos por el amor de Dios, Buda o lo que sea que los mirase desde arriba!. No es que le molestase pero el unico gesto de afecto por parte de su compañero de equipo, Tsunami, era que este le revolviera la cabeza como si de un hermano mayor se tratase, pero no eran hermanos…¡Eran pareja! O al menos eso era lo que queria creer.

-¿Te pasa algo, Tachimukai?.- Dijo el pelirosa cortando los pensamientos del menor, pasando un brazo alrededor de su espalda, apoyando su mano en su hombro.

-¿Q-Qué?¿P-Por qué?... ¡No es nada!.- Dijo el de cabellos castaños volviendo en sí, sorprendido por la cercanía del mayor, logrando ponerlo del mismo tono que un tomate maduro.- ¿Por qué lo dices Tsunami-san?.- soltó un poco más tranquilo aunque sin que la tonalidad de su rostro cambiara.

-Pues…-continuo señalando la mano del arquero que estaba embarrado por el helado que se derretía cual catarata del Iguazú- ¿Será por eso?- acerco su cara quedando a unos pocos centímetros del de ojos azules, al cual le inquietaba la tranquilidad que demostraba el pelirosa ante una situación de esa índole- Ah, tienes helado en la mejilla- y de manera tan despreocupada como el mismo lamió cual gato en algún lugar cercano a la boca del de cabello castaño.

Pasaron unos segundos de silencio, donde el arquero empalideció de la sorpresa para dar un salto con la sutileza de un mamut bailando ballet; volcando el helado derretido sobre el uniforme, cara y cabello de su "pareja" quien paso una mano de su cara lentamente manchando la misma con helado para después observarla detenidamente sin decir ni una sola palabra. Más silencio. El arquero, que quería tirarse debajo del auto más cercano, dijo lo primero que le vino a la mente:

-Mi casa esta cerca…. ¡Adiós!- y se fue corriendo como si lo estuviese persiguiendo Kageyama con un consolador.

El shockeado joven de pelos rosados, después de quedarse unos minutos parado solo atino a decir:

-…eso fue tan poco cool, creo que me apure demasiado.-Suspiró y se fue con la cabeza gacha caminando a su hogar, obviando el hecho de que había helado escurriéndose por su ropa, rostro y cabello, atrayendo así no solo la mirada de muchas personas, sino que también la de muchas palomas, que no dudaron en perseguirlo hasta a su casa.

Era otro día normal y por ello aburrido de escuela para Tachimukai y Fubuki, quienes habían empezado el día de la mejor forma posible, sus despertadores sonaron tarde, el baño se había quedado sin agua caliente; Fubuki había comido un desayuno asquerosamente quemado tomando una leche que según su paladar había vencido hace décadas. Tachimukai ni siquiera había desayunado, ya que justo esa misma mañana la empresa de electricidad decidió cortar el servicio de su manzana por un simple mantenimiento de 12 horas, haciendo que el de cabellos castaños pronunciara un vocabulario muy galante y típico de su compañero de equipo, el educado y sin pelos en la lengua Fudou Akio, dirigiendo todas sus maldiciones a todo trabajador publico de la electricidad.

Ya en tiempo de clases los muy "afortunados" muchachos se saludaron al encontrarse en un vació pasillo. Tachimukai le explico al asesino de osos que el baño de los de 2º año estaba en reparación, por lo que tubo que subir al piso de los de 3º para usar el mismo baño que el peligris. Se fueron a cercando hasta que vieron el típico cartel de "no molestar" colgado de la puerta, al principio decidieron obedecer al imponente cartel digno de un albergue transitorio, así que se dieron media vuelta, pero antes de que pudieran marcharse un insulto de forma de gemido proveniente del interior del baño capto su atención.

Cautelosamente abrieron la puerta y se adentraron al baño en puntas de pie, haciendo el menor de los ruidos posibles. Si bien ellos no eran curiosos por naturaleza ni nada por el estilo, decidieron espiar el baño individual de donde provenían los ruidos desde uno que estaba conjunto. No estaba bien, y ellos lo sabían, pero por los ruidos insultos y gemidos pareciera que estuvieran matando a alguien. Hicieron pie en el inodoro apoyando sus manos en la pared que dividía un baño del otro. Y, efectivamente si estaban matando a alguien, pero de placer, lo que ellos no contaron es a quienes iban a encontrar en tal estado.

Yuuto Kidou, el tan respetado estratega del equipo Raimon estaba siendo estrepitosamente fornicado contra la puerta, vociferando sonoros "bestia, animal, no tan fuerte, bruto, me lleva la…" mientras gemía a la par de sus gritos; el ahora fornicador no era otro mas que Fudou Akio quien, además de penetrarlo de manera tan bestial que sentían las paredes moverse a sus alrededores, también le daba sonora nalgadas vociferando cosa tales como "apreta mas el culo" y un largo e irrepetible etc.

Luego de varios insultos gemidos, nalgadas, arañazos y minutos; los "amantes" salieron del baño, uno satisfecho fumándose un cigarrillo y el otro dolorido, insultando al primero, y, si los espías no hubieran estado tan shockeados, hubieran notado quizás que cierto rubio pelilargo de ojos rojos y largas pestañas que brevemente había pertenecido al Raimon estaba en el baño del otro costado que el de los ex ocupantes, con una filmadora en la mano. Este, al darse cuenta de la presencia de los otros y que estos lo miraron con cierto desconcierto, sonrió de manera angelical y se limitó a decir.-Yo no vi nada si ustedes no vieron nada, ok?

Los traumados jóvenes solo pudieron asentir con la cabeza mientras el otro los saludaba mientras guardaba la filmadora en un bolso y se iba silbando "walking on sunshine". Frente a tal bizarra situación y sin tener la rapidez mental como para volver a clases, se fueron a la azotea a pensar, o mas bien a mirar el alambrado como si fueran retrasados mentales. Después de dos largas horas llenas de silencio y estupefacción, Fubuki que había salido de su trance a medias, se dedico a romper el silencio.-Que tan lejos llegaste con Tsunami?-

-…-el castaño hizo una pausa buscando la manera menos cómica y estúpida posible de retratar los sucesos del día anterior-ayer paso su mano por mi hombro, y lamió mi mejilla que tenia helado y me sorprendí tanto que lo llene de helado y salí corriendo de la vergüenza. -Fubuki, que en ese momento no se sentía tan estúpido como solía sentirse siempre, le dio palabras de apoyo contándole también del escaso romanticismo existente en su relación con Someoka.

Ambos se pusieron a analizar la situación, concordando que ambos eran estúpidos, pero sus parejas eran aun peor que ellos, fue entonces cuando decidieron ayudarse mutuamente, hacer una alianza en pos de un beneficio mutuo, el cual seria avivar a sus retardadas parejas para que hicieran cosas de…Bueno, PAREJA, sexo incluido. Se dieron la mano y miraron el horizonte ante la atenta mirada de dos italianos que muy poco tenían que hacer es sus vidas, como para estar en Japón, en Inazuma Town, observando dicha alianza.

-Estos dos están tramando algo y estoy ansioso por descubrir qué-dijo un chico de piel morena y cabello marrón oscuro rapado en la nuca

-Hide… si tenemos una casa, mascotas, amigos, familia y por sobre todas las cosas, una wii… ¿Qué hacemos en Japón viendo la vida de los demás?- Dijo un chico un rubio muchacho de ojos rojos mientras comía despreocupadamente su helado.

-…-el chico lo miro como si hubiera dicho algo completamente fuera de lugar y dijo- Déjame seguir viendo, Ruca.

Notas finales: Si bien ahora tengo mi pc, tengo un monton de shoots independientes los cuales los subire desde otra cuenta, sooooo watch out, ladies!

Queria agradecer a todos los que leen este fatidico fic, mas con los que hablo por face y msn, especialmente a mi "stalker" a la cual la dejo stalkearme porque la stalkeo mientras ella lo hace (¿?)Pero no le digan a Neru (Lady Bat) que la stalkeo, se supone que me cree ignorante(?) Oh, Darling….Si seguimos comiendo tanta mayo de seguro nos dara un coma hepatitico (¿?)y a mi bella wife Misao que me banca mis sms a cualquier hora de la noche por consultas pelotudas xD