Notas de autoras: Hello, my Dears! He de comunicarles una excelente noticia, por lo menos asi lo es a mi parecer. La cosa es que Chibi-seras y yo (pervert-fairy) volvimos a ser un ente maligno en busca de la dominación mundial. Nos reconciliamos y bla bla bla, todo es lindo pedorro y bizarro 8DDD

Cap 5 Cosas que no todos queremos saber.

Era otra tranquila mañana en la secundaria Raimon, claro que sin mencionar que sobre uno de los grandes árboles del campo de deporte se encontraba Kabeyama bien sujeto a una de sus ramas, con una expresión de terror mirando hacia el suelo, donde se encontraba su mayor y más reciente pesadilla. Preocupados, sus compañeros de equipo se acercaron solo para escuchar una dulce y melodiosa voz gritando:

- ¡Kabeyamaaaaaaaaaaa! ¡Baja de ahí! Kabeyamaaaaaaa- decía una pequeña una chica que a simple vista no debía medir mas de metro y medio, de tez pálida, ojos marrones y cabello rubio corto mientras con un palo trataba de bajar al asustado chico como si de un gatito se tratase.

Si casi la totalidad del equipo no fuera homosexual, hubieran pensado que era medianamente linda. Pero afortunadamente, lo eran, así que no lo pensaron. Se acercaron a la chica y le preguntaron que ocurría. Esta los miro larga y tendidamente y después de unos largos segundos de silencio, siguió tratando de bajar a Kabeyama del árbol, ignorándolos de manera olímpica como si estos no existiesen, por lo que no tuvieron mas opción que dejar al pobre que tan desesperadamente pedía auxilio ahí arriba y fueron al interior de la escuela en cuanto escucharon el timbre de entrada.

A medida que fueron entrando, se acomodaron en sus respectivas aulas, sentándose en sus asientos, cuando el profesor, notó la ausencia de un alumno en particular. Uno que en ese mismo momento no se encontraba, pero que media hora después llegaría con la mirada algo lejana, unas ligeras ojeras en sus ojos algo rojos; como si no hubiera dormido bien. Fudou Akio entro al salón de clases pidiendo PERDÓN por su tardanza, porque según él se quedo dormido, a lo que el profesor; que vio en esa actitud un signo apocalíptico, le dijo que se sentara. El que aparentemente padecía de insomnio, se sentó en su lugar, y por primera vez se quedó mirando al profesor como si realmente estuviera escuchando su explicación, mientras el resto del alumnado se preguntaba extrañado que era ese olor a pasto quemado.

Por otro lado un muy aburrido y no muy aplicado en sus estudios Shuuya Goenji, trataba de entretenerse mirando por un espejo a la persona sentada a su espalda, quien en ese momento estaba escribiendo algo en su cuaderno y se lo paso por encima del hombro de manera muy discreta.

"¿Tienes algo que hacer hoy?"- decía la nota que mostraba una prolija y limpia caligrafía, sorprendido, se apuro a escribir y a devolverle el cuaderno

"No, a menos que se te ocurra algo"- a través del espejo pudo ver como el otro sonreía mientras escribía.

"Pues resulta que tendré la casa para mi solo por un par de días, ¿por qué no vienes hoy a entretenerme?"- casi se atraganta de la sorpresa, pero no pudo evitar responder aparentando tranquilidad, aunque en el fondo estaba sudando como un loco y su pulso iba mas rápido que un tren.

"Suena interesante, supongo que no te molesta si no hacemos los deberes, ¿verdad?"

"Yo solo te hice una invitación, puedes hacer de ella lo que quieras"

"Y así lo haré. Te espero en la puerta después de la practica." Ya no estaba aburrido, ahora estaba impaciente, contando las horas, los minutos y segundos que quedaban para que terminasen las clases y maldiciendo el hecho de que recién eran las diez y media de la mañana. Ese sí que seria un día largo para Shuuya Goenji.

Pero afortunadamente para otros ese día se haría increíblemente corto; había sonado la campana del primer receso, cuando dos muchachos se encontraron en la sala de computación aprovechando que esta siempre se encontraba vacía, o al menos solía estar, ya que se encontraron al otaku de Megane, quien al verlos, desconecto la computadora que estaba usando y se fue del lugar, dándoles una excusa muy poco creíble incluso para si mismo, luciendo como un completo paranoico. El de anteojos era raro, así que no le prestaron atención; se sentaron en uno de los ordenadores y buscaron en Google la palabra "homosexual", consiguiendo nada mas que teoría religiosa sobre esta "enfermedad" o sea, nada que les interesase, ya que solo querían informarse sobre como lo hacían entre hombres para poder ponerlo en practica y que mejor que la Internet para recolectar datos útiles. Por lo que decidieron esta vez ir un poco mas a fondo y teclearon las palabras "sexo gay", casi arrepintiéndose en el acto, casi.

Miles y miles de paginas se hicieron presente cuando hicieron "click", y al no saber por donde empezar la investigación decidieron entrar a una Pág. en particular, una que les llamó la atención por lo popular y reciente que era, la clickearon solo por curiosidad y cuando vieron que, como imagen principal, estaba cierto rubio pelilargo rodeado de hombres en una cama, quisieron cerrarla. Sí, solo quisieron ya que cuando vieron los nombres de las secciones, no resistieron la tentación y cedieron ante ella sin dudarlo siquiera. En una de las secciones habían videos cuyos protagonistas eran sus compañeros de equipo, los estrategas Fudou Akio y Yuuto Kidou, haciendo cosas que a cualquier persona normal perturbaría en lugares públicos, en su mayoría, baños; su sorpresa fue aun mayor (si es que eso era posible) cuando se encontraron con la sección de los tranquilos y para nada llamativos Handa y Max, un par con los que jamás de los jamases se hubieran imaginado que encontrarían haciendo esa clase de cosas, entre otras secciones con conocidos suyos. Nunca volverían a ver a sus compañeros de la misma forma, eso seguro.

No es que quisieran invadir la privacidad de sus compañeros, ya que ninguno parecía saber que estaban siendo filmados (a excepción de Fudou que en uno de los videos saludo a la cámara para luego seguir con lo suyo), pero era importante saber e informarse de qué iba eso. Y ahí estaban muy ensimismados mirando un video Voyeur porno gay, cuyos protagonistas eran Gazelle y Burn cuando la puerta de la sala de computación se abrió, dejando entrar a unos sorprendidos Kazemaru y Goenji, por lo que Fubuki se paró tapando la pantalla mientras Tachimukai desenchufaba la computadora con una increíble velocidad y, después de dar una excusa CASI tan poco creíble como la de Megane, se fueron del lugar dejando a los otros dos perplejos, pensando en lo raros que eran.

Puesto que la recolecta de información se vio interrumpida, decidieron adquirir ayuda profesional. Por lo que ahí se encontraban, en un salón con diplomas encuadrados, empapelando todas las paredes, denotando una gran experiencia en el campo de la sexología; sentados en un enorme sillón digno de un film clásico, frente a ellos estaba una silla en la cual se encontraba nada más y nada menos que el llamado profesional que los asistiría, como no podría ser de otra manera en este fic, es obvio que dicho profesional era Afuro Terumi.

-Díganme, ¿A qué les debo el honor de la visita?.- Preguntó el rubio, el cual vestía un traje, unos lentes sin vidrio ni aumento, empeñándose en mostrar una imagen seria, puesto que su persona, era todo lo opuesto.

-Bueno.- comenzó el peligris.- Yo tengo un amigo, que tiene un amigo, que tiene un hermano que se llama….F..S…¡Atsuya!.- Dijo haciendo una larga pausa tratando de inventar lo siguiente que diría. – Y este, después de mucho tiempo y esfuerzo…Sobretodo todo esfuerzo.- Dijo estas últimas palabras con un deje de molestia.- De parte de Atsuya, para que su novio. No, su…"algo", se convirtiese en "algo" más.-El rubio lo miró sorbiendo sonoramente una taza de café que había acabado de conseguir de solo Dios sabe dónde.- La cuestión es que la relación de ellos no va más allá de un beso, comenzado por Atsuya por supuesto y al parecer su pareja, que se llama…som…som..brero.- Explicó ante la ceja levantada del profesional.-parece no entender que Atsuya quiere llegar a segunda base…Digo, ni siquiera llegamos…LLEGÓ.- agregó precipitadamente.- a primera base.

-Bien, ¿y tú?.- Señaló con la mirada a Tachimukai quien se mostraba muy nervioso aunque ni había abierto la boca.- Puedes usar estos dos muñecos.- Le pasa dos muñecos Ken desnudos con confidencia.- Tu ayudarán a graficar mejor tu situación y tus…emociones contenidas.

-Bueno…-El castaño miro para todos lados antes de tomar los muñecos con las manos, una vez que lo hizo trató de representar la escena o su relación con cierto pelirrosa.- Bueno, este es.- dijo señalando uno de los muñecos mientras su mano y voz temblaban al unísono.- …heee este es hee Yuuk…¡KANDA!.- Dijo estrechando dicho muñeco para luego levantar el otro.- Y este es hee T…Ts..Ts…¡TIFÓN!.- Agregó apresuradamente haciendo que su compañero de al lado se cayera del sillón ante tan violenta y, por demás estúpida, reacción. – La cuestión es que Yuu Kanda y Tifón, siempre tuvieron una amistad muy , he, cercana. Eso llegó a confundir a Kanda, haciendo que lo último que sintiera fuese amistad, y por su parte cuando juntó valor suficiente se le confesó a Tsuna…Tifón.- Movía los muñecos frenéticamente como si tratase de explicar de dónde venían bebés, o más precisamente, como era un choque compulsivo entre ambos muñecos. Ante la inmutable expresión del rubio que sorbía su taza café una y otra vez, sonoramente.- Pero a pesar de haber pasado un año, Tifón nunca trató de besarm….a Kanda.- Agregó lo último con una fingida tos, cesando el movimiento de los muñecos a la fuerza, al mismo tiempo que el rubio se los arrebató de las manos al ver qué tan deformados los estaba dejando.

-Entonces….- Sorbe un poco de la taza.- Lo que deben hacer ustedes, o más bien sus amigos.- Sorbe nuevamente.- Deberían intentar seducir a sus parejas o lo que yo llamaría "un pequeño empujoncito".- añadió con ternura, sorbiendo.- Es como dice el dicho: Si la montaña no va a Mahoma, pues que vaya Mahoma a la montaña…-Dice orgulloso, sorbiendo de nuevo.

-He…No era al revés?.- Agrega el de ojos grises algo confundido.

Aphrodi ante tal "agresión" a su profesionalismo, se quita los lentes serenamente dejándolos sobre su escritorio y, encolerizado dijo.- ¿Quién está usando el traje, quién usa los lentes y quién sorbe de la taza?.- Miró fijamente a ambos personajes los cuales se tensaron, arrepintiéndose de no haber consultado con sus compañeros de equipo.

-Tú.- contestaron al unísono.

-Eso pensé.- Sonrió volviéndose a poner los lentes y sorbiendo de la taza de nuevo.- Ahora si me disculpan, su turno terminó y yo tengo unas cámaras ocultas que poner en ciertos baños.- Dijo sorbiendo por última vez frente a ellos, una taza, que desde hacía más de media hora, estaba completamente vacía. Demostrando lo difícil que es ser profesional.

Por otro lado, un peliazul se dirigía contento a su casillero desde su clase, charlando con cierto chico de piel morena y peinado a lo super saiyain. Atrayendo así varios tipos de miradas, eran muchos tipos y Kazemaru no sabía bien qué hacer con ellos, ya que todos iban dirigidos a él. Pero no hizo caso y siguió hablando coquetamente sobre los planes después de clases que tenía junto al chico. Cuando fueron bajando las escaleras, un grupo de chicas pasó a su lado y una en particular, que le dedicó al principio una mirada llena de veneno, le puso el pie, haciendo que este cayera por las escaleras lastimándose su labio que comenzó a sangrar ligeramente. Cuando se levantó con ayuda del goleador de fuego pudo observar como las chicas se alejaron divertidas y al mismo tiempo rencorosas, al verlos tan íntimos.

-¿Qué fue lo que pasó?.- Preguntó el delantero preocupado por el estado del otro.

Kazemaru quiso decir algo, pero no iba a dejar que algo tan trivial arruinase los planes de esa tarde. Por lo que sonriendo le respondió.- No fue más que un accidente. – Tranquilamente le sujetó la mano a Goenji y le pidió que lo acompañase a la enfermería por un poco de alcohol, a lo que el moreno se negó ya que su intención era curarlo él mismo, salteándose la práctica, en su casa.

Cuando Fudou se encontró totalmente despierto, en sus cabales y sin ningún rastro del efecto del cannabis en su ser, quiso ir al cielo y patearle el culo a todos los dioses existentes, ya que el día anterior había jurado que había tirado los goggles de su compañero al tacho de basura del baño del planetario. Y lo que él quería saber, era por qué demonios los tenía puestos ese día, luciendo igual de idiota que siempre, llámenlo paranoico, pero juraría que el de rastas tenía una colección de goggles o algo así. Misterios del universo dicen, Fudou Akio lo veía solo como una excusa para que los dioses se cagasen en él.

Por otro lado de la ciudad se encontraba un rubio pelilargo hablando por su celular, sorbiendo su aún vacía taza de café.- Kageyama-san, necesitaré que envíe más dvd's para grabar los videos.- Sonrió mientras escuchaba lo que decía respondía la voz del otro lado.- Justamente hoy tengo un nuevo video de Kidou siendo follando en el escritorio del director, estoy seguro que haremos mucho dinero con él.- Oyó la respuesta del otro.- Sí, por supuesto, diez copias para usted como siempre.- Sonrió y cortó la llamada, dando un sorbido final a su vacía taza de café, porque como bien dijimos anteriormente ¿Quién dijo que lucir profesional era fácil?

Notas finales: He de decir que gracias a que Chibi es una espartana masoquista (¿?) el ritmo de Juvenile volvera al mismo de antes, lease un capitulo semanal. Tengan piedad! Y nada, este cap va dedicado a mi esposa Misao y a todas mis darlings que tanto quiero.

Y no, este capitulo es uno de mis preferidos por lo tanto no hubo nada que cambiar.

Y recuerden! Cada review dejado será donado para la causa "sexo para Fubuki y Tachi"

Reviews = Sexo