Notas de autoras: al ! Espero que disfruten el capitulo!
Era otra hermosa y pacifica noche en Inazuma Town, cuando los protagonistas de este fatídico fic, se encontraban en una lúgubre, húmeda y fría mañana en Londres; "carajo" pensaban algunos, si que hacia frío. Estos se encontraron con el pobre y desafortunado Owen, que se disculpo por la repentina invitación, y que a cambio los dejaría quedarse a todos los extranjeros en su (lujosa) casa, por lo que no tendrían que preocuparse por gastar dinero ni nada, días después el buen educado del ingles se arrepentiría de haber dicho eso. Esperaron a que unos italianos, cuyo vuelo se había retrasado, porque cierto capitán suplente con complejo de lolita intento socorrer a una niña de 5 años que había perdido su muñeca y como pseudo pedófilo que era… no podía no ayudarla, a que llegasen para poder iniciar su trayecto y su sorpresa fue enorme al enterarse que serian trasportados por esos clásicos autobuses de dos pisos. Puede que suene racista pero Owen no supo si diferenciar de que país provenían ni siquiera por sus idiomas, ya que al parecer en Italia, Japón, Argentina y hasta en los mismos estados unidos, se hablaba japonés.
-Mary Sue! Que suerte que viniste!- dijo el desdichado Owen al notar a la rubia que tomaba fotos de cierto peliverde grandullón.- Por cierto ¿Dónde esta tu hermano?
-…se fue a comprar servilletas, luego se teletransporta- dijo la pendenciera niña sin mirar otra cosa que al objeto de su admiración y devoción, quien temblaba por un repentino escalofrió, sintiéndose obsesivamente observado.
Los del Raimon estaban emocionados, sobretodo cierta peliceleste de piel morena, ya que hacia tiempo que no veían a sus antiguos compañeros. Cuando Touko creyó que Rika iba a violar a su tan adorado "Darling" después de tanto deseo acumulado, se sorprendió al notar que si bien seguía con su tan característico y meloso digno de disco rayado "Darling, Darling" no estaba tan encima suyo. Aunque si bien, hubo una cosa que no tardo en notar por mas que fuera una retrasada mental en lo que a temas de amoríos se refiere, y esta era el echo de que tanto como Domon como Ichinose tenían un arete en una oreja distinta: el de pelo caoba en la izquierda y el peliceleste en la derecha y por un momento habría jurado haber visto a sus ex compañeros tomados de las manos durante parte del trayecto. Se mantuvo callada durante todo el viaje, y si bien ella sabia que en su vida cotidiana suele estar mas rodeada de gays que de hombres había algo diferente en ellos: era como si estuviesen casados y ese ridículo e improvisado viaje no fuese nada mas ni nada menos que su luna de miel, por motivo alguno no podía (ni quería) despegar su vista de los dos.
Tiempo después llegaron a para nada chica, humilde ni mucho menos sucia mansión del pobre Owen quedándose boquiabiertos y sintiéndose completamente inferiores y desubicados a excepción de unos pocos (cofcofKidou), para la mayoría la recepción de la casa, era como pisar un lugar sagrado, como una especia de dimensión desconocida llena de costosos jarrones de distintas dinastías, ridículas obras vanguardistas de gran valor y mayordomos que solo verían en películas clásicas. Algunos no sabían para donde mirar ni si seguir avanzando, bastante tímidos para los lujos que imponían superioridad; el argentino incluso llego a mirarse la ropa que traía puesta en señal de incomodidad, pues no tenia nada más que unas zapatillas topper, unos jeans oscuros y una remera de los Rolling Stones que bien podría traducirse que lo que usa cualquier chico normal en Argentina en Inglaterra no son más que harapos.
Si había alguien que no estaba del todo emocionado por estar fuera de su cochino país del sol naciente, ese era Yuuto Kidou; y no, no era porque su padre adoptivo estaba tan forrado en billetes que tuvo el privilegio de conocer varios extranjeros a tan corta edad, sino algo completamente fuera de tema, y este era, para su sorpresa que había visto a Fudou Akio, su "algo", hablando con nada más ni nada menos que Kageyama, el hombre que tanto mal había echo al mundo del fútbol solo por una patética venganza. En si, era eso; después de todo el desfachatado del piercing, había prometido hace un tiempo que jamás tendría que ver con los planes de ese tipo de nuevo, y encima de todo ahora se hacia el idiota, sonriendo tontamente mientras miraba como estúpido un cuadro de una lata de arbejas que colgaba despreocupado en una de las paredes de la mansión. No iba a armar un escándalo, no. El tenia algo llamado dignidad….o mas bien porque el lujo de armar escándalos tele novelescos es solo lujo de las mujeres, y el, no era una.
En cambio había alguien que la estaba pasando la mar de bien, aun si no estaba con todos sus tornillos bien ajustados en ese momento, era Fudou Akio. El chico, como bien sabemos, tiene el pasatiempo de fumar cannabis para liberar la tensión…. O por lo menos la parte que su dosis diaria de sexo no puede quitar. Su "pasatiempo" no podía siquiera llegar a llamarse vicio y mucho menos ilegal; el por qué es bastante simple, por un lado la marihuana no genera adicción (N/A: por lo cual si ven a un estúpido que dice que es adicto a la marihuana mátenlo por ignorante e idiota) y por otro es que gracias a cierto conveniente contacto (cofcofkageyama) tenia un justificativo medico que determinaba que su consumo era por motivos medicinales, aparentemente en Japon la excusa de "es para no volverse mas ciego" es bien aceptada. Pero centrándonos mas en el casi utópico "viaje" en el que estaba Fudou… el pobre muchacho tuvo la desgracia de caer en cuenta de que no podía viajar en un avión sin unos análisis previos, por lo que tubo que tomarse unos 7 días sin fumar su sagrado cannabis para que su orina estuviera mas limpia que la de un virgen, lo cual fue una tortura para todo aquel que rodeara al no adicto, porque estuvo mas cabreado que nunca. Pero su suerte cambio apenas se bajo del avión en el país del mal clima, pues a varios metros del aeropuerto pudo distinguir a un dealer.
-Pues no tengo de eso- dijo de manera mezquina el dealer haciéndose el importante, como si su mercadería fuera lo mas sano y puro- lo que si tengo es algo de un efecto similar, que se digiere, por lo tanto no sale en ningún análisis medico a partir de las 5 horas de consumo. Crea un efecto similar en lo del "vuelo", pero agudiza las alucinaciones.- Fudou, curioso como el solo puede serlo, en un punto donde era capas de probar algo totalmente nuevo solo porque le picó el gusanito de la curiosidad, obviando los horrendos resultados que obtuvo la primera vez que probo algo solo por "curiosidad", le pagó al dealer de inmediato.-¿Seguro que no quieres algo de polvo? Tengo algo que derrumbaría a un elefante- dijo el hombre bien vestido.
-…No soy tan estúpido para hacerme adicto, ahora vete o te denuncio a la policía por pedófilo.
Y marcando un forzoso final a la conversación con aquel dealer, que casualmente también hablaba japonés, se dirigió al baño publico mas cercano para digerir pequeños trozos de lo que, según pudo distinguir, se trataban de hongos. Hongos alucinógenos. Cuando los colores a sus ojos fueron cambiando, creando un efecto daltónico lo único que pudo decir era: "Carajo". Y ahí estaba Fudou, tan campante y sonriente como si fuese una persona normal, sorprendiendo a los miembros de su equipo, excepto a Endou Mamoru quien soltó, frente a tal bizarra y surrealista situación un "Fudou! ¿Te ganaste la loteria?".
Ese mismo día era la gran fiesta y si bien nadie estaba en ese país por el cumpleaños del tal Edgar, no eran tan desubicados como para aparecerse sin un presente, ni mucho menos cometer el error de años atrás, por lo que amarraron a Endou para que no se fuera a jugar al fútbol con Fidio y Terrece,y se vistiese como toda persona con la mínima idea de lo que trata la etiqueta. En eso mismo estaban las chicas, desnudas en la misma habitación, probándose que ponerse, intercambiando los vestidos cuando de la nada apareció un apuesto muchacho de cabello negro y una horrenda cicatriz. El miro a las chicas, las chicas lo miraron, y la magia surgió.
-eh...hola-dijo el muchacho cordialmente-disculpen señoritas ¿Podrían decirme desde cuando hay un prostíbulo en donde tendría que estar la casa de Owen?- Acto seguido se escucharon unos gritos y tanto Touko como Haruna, comenzaron a golpear al pobre muchacho que aun pensaba que estaba en una casa de citas con prostitutas mal pagadas que descargaban en él su imposibilidad de un trabajo mejor. Pero Gary Stue, no era una mala persona. No, por mas que en ese momento estuviese siendo usado como bolsa de boxeo el no iba a discriminar al empleo mas antiguo del mundo (la prostitución) ni a los que frecuentan o trabajan en ese rubro. Hitomiko se limitó solo a mirar la escena como si nada pasase lamentándose vagamente por su carencia de busto.
-Chicas, no quiero interrumpir- se hizo escuchar tímida Mary Sue- pero están golpeando a mi hermano y no es que me moleste, pero lo tengo que llevar vivo a casa- vio como el resto de las féminas paro su abrupto intento de asesinato para prestar atención a la "pequeña" y a la vista, inocente chica.
-M-Mary Sue!- gritó entre alarmado y moribundo el hermano- ¡Qué haces en un prostíbulo!- gritó mientras se paraba como podía y la señalaba de manera acusadora- Mas vale que me digas que estas aquí para solicitar servicios de estas señoritas y que no estas trabajando con ellas porque- y mas no pudo decir, porque la pequeña chica que compartía parte de su información genética, lo había golpeado con una replica de la Venus de milo, echándolo de la habitación en el proceso.
Haruna y Touko, dándole mas importancia al asunto del que se debería salieron en ropa interior para iniciar una persecución; no es que les haya venido la regla o estén en una fecha cercana a "esa semana del mes", sino que por un lado estaba Touko, que si bien era mas "hombre" que cualquiera del equipo de soccer, se sentía incomoda cuando desconocidos la miraban como a una mujer, era una extraña mezcla de sentimientos al que no suele darle mucha vuelta; por ultimo tenemos a Haruna, la virgen, la chica que sentía morir el hecho de que un estúpido cualquiera la haya visto prácticamente sin ropa antes que la persona que ella quería. Sea cual fuera la razón, para ambas era imperdonable.
El escándalo fue enorme y cuando los chicos (a medio vestir) salieron de sus habitaciones para ver que coño pasaba, sobretodo el desdichado de Owen que escuchaba el sonido de cosas frágiles y para nada baratas estrellándose contra el suelo y Osamu, que casualmente ya se había vestido y estaba paseando por los alrededores, al enterarse que alguien había entrado al cuarto de las chicas, lo que significaba que ese alguien poso sus indecentes ojos en su amada Hitomiko, se unió a la persecución con una bella silla victoriana del Siglo XV en sus manos.Los sorprendidos que no tenían idea de nada, vieron a dos de sus compañeras y a un enojado pelinegro de peculiar nariz golpeando con parte de la decoración (lease jarrones y una silla) a un sujeto que en su vida habían visto, a excepción de alguien en particular (cofcofKidou); ninguna de las delicadas damas golpeadoras se daba cuenta del estado en el que estaban hasta que escucharon cierta voz decir:
-Ah… y yo que creía que la fea se rellenaba el sostén- ambas pararon en seco, al ver al dueño de la voz, que no podía ser otro que Kogure. Touko al verse salio corriendo disparada hacia la habitación de la que no tendria que haber salido en primer lugar mientras Kidou trataba de cubrir a su no muy vestida hermana con el saco de su traje, mientras esta trataba de iniciar otra persecución contra el pequeño demonio de pelo azul, todos volvían a sus cuartos a terminar de alistarse. Osamu se deprimia en su aura de…depresion. Owen lloraba por sus jarrones rotos. Gary seguia medio muerto en el suelo y Fudou estaba drogado hablando con un mayordomo sobre lo maravilloso de coger en baños publicos …si así empezaba la velada Kurimatsu no quería ver como iba a terminar.
En cambio en otro lugar mas lujoso, tan asquerosa y melosamente lujoso que parecia restregarte en la cara lo pobre que es uno, se encontraba el buen amigo de Edgar quien al observar en su planisferio que Japón no era parte de China, ni Argentina una región desolada de África, mandó a cambiar totalmente el menú para no sentirse tan estúpido, por uno mas tradicional, uno mas de la "casa", uno mas…inglés. Y no, no importaba que tan horrible o que tan llena de pescado este la (pésima) cocina inglesa, nunca iban a admitir que la cocina francesa era mejor.
Y es que las cosas estaban atrasadas por ese "hogar". La estatua de hielo que tenia como forma su mismo ser aun no estaba lista, la reina que llegaría con retraso, que el vestido de su madre era mucho mas caro que su propia vestimenta (lo cual era imperdonable) , que Woody Allen había llegado elegantemente temprano para cortejar a sus jóvenes mucamas, que de repente se le dio el capricho de cambiar todo el menú. Sí, todo iba en picada. Pero no, el tenia cosas mas importantes de las cuales prepararse, cosas como mirarse al espejo y cepillar su brilloso y noble cabello que tanto cuidaba con L'oreal.
-¡Señor Edgar!- dijo suplicante un mayordomo.- Necesitamos que autorice el espectáculo de los pitufos verdes y pruebe el nuevo menú!
-Señor Edgar- secundo una mucama- ¿podría controlar a los pandas y ligres que encargo para la ocasión? Se están comiendo la ensalada que usted mando a tirar del primer menú!
-Pues aun no llegue a las 500 cepilladas y no me estoy quejando- fin de la conversación. La estupidez es universal, algo que ni siquiera la superioridad racial del ser inglés puede curar o al menos eso era lo que pensaban los que rodeaban al malcriado noble. Y así, el cielo se tiño de un intenso rojo a un fúnebre azul violáceo marcando; así el final del día y el comienzo de una memorable fiesta de cumpleaños que quedaría en la memoria de todos los presentes por mucho, mucho tiempo.
Dieron las nueve de la noche y ya hacía media hora que los invitados se encontraban en la fiesta. Algunos reunidos en pequeños círculos de cinco o diez, comentando cosas muy interesantes, tan, pero tan interesantes, que reproducirlas en el texto haría que se perdiese el hilo de la historia. Las chicas cuchicheaban sobre los atrevidos vestidos de ciertas señoras gordas de mayor edad que deberían ver a un nutricionista antes de ponerse un vestido por encima de las rodillas, o un cirujano plástico, antes de maquillarse tanto sus pómulos. Todas se encontraban muy sumidas en el tema, exceptuando la pequeña Mary Sue que, de vez en cuando, fulminaba con la mirada a Kabeyama, quien se estremecía de terror al sentir la afilada y peligrosa mirada de la pequeña e inocente rubia clavada en su nuca; Endou hablaba con Terrece, Mark, Dylan, Ichinose, Fidio y , sobre un tema poco recurrente en su típica y pendeja adolescencia: fútbol. Aunque de a momentos el italiano miraba a los alrededores por si encontraba alguna niña en apuros como todo buen pedofilo de closet debe ser.
Por otro lado se encontraba el grupo del trío feliz, que no podían ser otros que Ángelo, Marco, Gian luca más la presencia del duo sin vida de Rucca y Hide Nakata, que charlaban animadamente. Sin embargo Gian luca estaba… nervioso ya que si bien el no es una persona que se deja intimidar habia alguien que mentalmente estaba arrancándole los sesos y bailando encima de sus restos, que justamente estaba frente suyo: Angelo; puede que su nombre y su apariencia engañe, pues nadie desconfiaría jamás de alguien llamado "angelo" menos aún si tenia una apariencia tan angelical como la suya, pero si había algo que solo que el italiano de seño fruncido sabia, era que su compañero era el mismísimo demonio con la gente que no soportaba, lo cual era lamentablemente, su caso.
El grupo de Inazuma Town, que se encontraba disperso entre sí, pero aislado de los desconocidos cual autista en boliche; Someoka y Fubuki hablaban con Hiroto, Kazemaru y Midorikawa, sobre el sabor que poseía la Coca Cola de Inglaterra comparada con la de Japón, Kabeyama hablaba con Kidou, Goenji y Kurimatsu sobre política o por lo menos trataban de simular tener una charla inteligente, por lo menos todos a excepción de el de goggles que si lo era; en ocaciones, pero lo era.
Sí, la mayoría parecía muy divertido, exceptuando unas pocas personas que, cualquiera que mirase desde afuera, hubiese jurado que estaban más aburridas que un potus: Fuyuka que se había apartado de sus amigas y miraba inocentemente al piso, bebiendo un poco de ponche y, aparentemente, pensando en una bella y reluciente pantalla negra; ella no era una mala chica pero simplemente las fiestas no eran lo suyo. Aphrodi, quien se encontraba apoyado contra una esquina apartada, con los mofletes inflados preguntándose: "¿Por qué demonios nadie me presta atención si soy el puto centro del universo?", Y un chico que se encontraba en el patio frente a una maceta gigante con acabados dorados, hablando solo sobre distintas posiciones del Kama Sutra, obviamente, estamos hablando del erudito, Fudou Akio, quien pese a estar hablando con un objeto inanimado desde que puso un pie en la fiesta, no dejaba de ser cool.
Edgar miraba hacia todos lados, asintiendo con la cabeza como si fuese retardado, a su lado estaba Owen, que estaba sonriendo lado a lado con sus manos apoyadas a cada lado de su cintura.
- Vaya que hiciste un buen trabajo, Edgar. Se ve que todos la están pasando bien.- Alienta el mayor al peliceleste, olvidando el echo que nunca hay que alimentar el ego de un ingles.
- Lo sé, soy el mejor anfitrión del mundo.- Sonrió este con superioridad, dejando convenientemente de lado que el solo se dedicó a cepillarse el cabello y sin advertir que era parte de un fic, en el cual NADA sale bien; Ja!, estúpidos personajes, nunca saben nada.
A todo esto, hacía unos instantes, había arrimado a la fiesta una celebridad sumamente importante, se trataba de Lady Gaga, quien estaba más bronceada que nunca y traía unos negros lentes que simulaban la aguileña curvatura de su nariz. Claro está, que los únicos que se creyeron que se trataba de la rubia cantante, son los que se encuentran palabras adentro. La Lady Gaga presente en la fiesta, no era más que una imitación super plástica y falsa, ya que la persona que había arrimado en ese momento, no era nadie más que Kageyama, quien se había puesto un disfraz, creyendo equívocamente, que se trata de una fiesta de disfraces; por primera vez en la vida, el pedófilo de Kageyama, se sintió, no solo como un imbécil, sino también como un transexual ridículo y lo peor de todo señores, es que le quedaba bien.
Kageyama miró a su alrededor, caminando cual vaquero en western, algo muy poco femenino de su parte; el hecho era, que ante tal actuación, pasaba totalmente desapercibido. Divisó entonces, a su rubio colaborador y se apoyó en un lugar al lado de él.
- Esperaba encontrarte aquí.
Aphrodi, quien estaba sumido en sus pensamientos sobre penes y sexo, miró en dirección a la persona que le había hablado y sus ojos se abrieron de par en par.
-¡OH DIOS MÍO!¡ES LADY GAGA!.- Exclamó el rubio con estrellas en sus ojos.- Eres más masculina en persona, pero no importa.- Aphrodi, eclipsado, toma a quien pensaba que era una de sus ídolos por el brazo, mientras esta se llevaba la mano a la cara, negando con la cabeza, sin poder creer cómo alguien tan profesional, podía tener un doctorado en estupidez.
-Soy Kageyama.- Anunció la varonil voz, a lo cual Aphrodi dejó de saltar y se tapó la boca, para evitar soltar una dura y muy discriminadora carcajada. El de angulosa nariz guardó silencio dejando que el rubio riera lo que quisiera, ya que luego se lo descontaría de su sueldo.
-Buenas piernas, jefe.- Aphrodi ríe por lo bajo y se vuelve a apoyar en la columna.- Este lugar, sí que está aburrido-bufó algo molesto. Penso en ir a molestar a Kazemaru o cogerse a algun tipo, pero el elegante, casto y noble clima de la "fiesta" funcionaba perfectamente como mata-líbidos.
-Ni que lo digas.- Dice el recién llegado.- Aquí hace falta algo.- Kageyama pone sus dedos sobre el mentón y mira hacia arriba, pensando.
Aphrodi imita la posición y ambos se quedan pensando unos leves momentos, cuando, como si fuese caído del cielo y hubiesen sincronizado sus mentes, ambos sonríen malévolos, mirándose fijamente.
Y por ahí andaba el de rastas, buscando a su "algo" que hace tiempo no aparecía y llámenlo loco, pero juraría por sus inmortales goggles que había visto a Demonio Strada entre la multitud. A veces se preguntaba si tantos encuentros extraños y situaciones ilógicas estaban ligados a él o algo.
-Sí, definitivamente, no hay nada que hoy pueda salir mal.- Le dice Edgar a Owen, sonriente. Y aparentemente en este fic todo toma aproximadamente dos segundos para que todo quede patas para arriba ya que, luego de que el malcriado inglés hiciera esa afirmación, las luces fueron apagadas, se escucharon los gritos asustados y desesperados de los presentes, hasta que fueron callados por unos láser de colores. La sonrisa de Edgar se borro aun más cuando unas luces más tenues se encendieron y dieron de lleno a un caño que estaba colocado en medio del lugar de reunión, y aquella ex sonrisa, mutó en una mueca de terror al escuchar como Lady Gaga, (con una voz muy varonil, por cierto) anunciaba un concurso de Pole Dance, al cual varios hombres y mujeres se anotaron.
-Owen….- Llamó el peliceste a su amigo, que se encontraba igual de anonadado.
-¿Sí?.- Contestó el perplejo y pobre Owen.
-No sabía que Argentina era un país...- Dice con un hilo de voz antes de desmayarse y ser atajado por Owen, que si no fuese paranoico y sintiese que a él nadie lo va a sostener, también hubiese perdido el conocimiento.
Fuyuka se acercó nuevamente a su grupo de amigas, balanceándose ligeramente, sus mejillas estaban rosadas y tenía una copa de ponche en la mano. Las chicas la observaron algo desconcertadas, siendo que hubiesen jurado por todos los aromatizantes de baño del mundo que la chica de cabellos lilas estaba totalmente en contra de cualquier tipo de bebida que contuviese el más mínimo volumen alcohólico en su interior. Su padre adoptivo, se acerco corriendo hacia su adoptada hija para ver la razon de sus incoherentes movimientos, y por primera vez las chicas vieron una expresión en la cara del entrenador Kudou, y la repentina palidez del hombre no las tranquilizo mucho.
-Fuyuka…- dijo casi sin vida mientras la tomaba por sus hombros- que has bebido?
-Nada, solo ponche verde sabor melon que repartía Lady Gaga- rio tontamente la chica mientras saludaba a la falsa celebridad que pasaba a su lado, ofreciendo mas "ponche" a los presentes. El entrenador Kudou, que ya habia vivido esta clase de situación una vez, la cual fue tan pero tan traumaumante para cualquier padre (adoptivo) que hizo lo que le dicto su corazon.
-Hey, ustedes- llamo a Kurimatsu que hablaba animadamente con Kogure y Alvin la ardilla, es decir, Shourin. Estos se acercaron rapidamente al ver la seria (y amenazante) mirada del mayor- Les encomiendo una mision muy importante, sean cuidadosos ya que de esto depende la sanidad mental de los presentes, aquí tienen sedantes para osos, una picana electrica y dinero para pagar la fianza. Les encargo a mi hija y pase lo que pase, no permitan que beba mas de lo que ya bebió- y dicho esto ultimo se fue del lugar a la velocidad de un hombre promedio de treinta y tantos años. Los confundidos adolescentes se miraron entre si y luego a Fuyuka, o por lo menos trataron ya que se habia desvanecido en la fraccion de un segundo.
-…Chicos-dijo Shourin, aprovechando que es la primera vez que hace aparicion en este fatidico fic- tengo un mal presentimiento.
Y no! Shourin no se equivocaba puesto que en la minima fraccion de segundo en el cual despegó sus ojos de la ebria chica, esta aprovecho para fugarse cual gato a punto de ser castrado manualmente. En un incompleto acto de heroísmo, comenzó a buscarla en la repentina oscuridad, pero algo a lo que no estaba acostumbrado a ver, robó su completa atención: en el medio de la fiesta, más precisamente, en el medio del salón, donde antes adornaba la estatua de hielo de Edgar (el cual por cierto no conocía), se encontraba un caño. Si, un caño, de esos en los que bailan las strippers. No sabía que le sorprendía más, si aquel ajeno instrumento en medio de un elegante salón, o que Rika Urabe se encontrase enredada y dándose vuelta en el caño al ritmo de "Back in Black" de AC/DC mientras un grupo de refinados caballeros, gritaban como puercos, ironía le llaman, Shourin le llamaba pedofilia. Otra cosa que no solo llamo su atención sino que tambien hizo que se cuestionara sobre su orientación sexual fue la subida y baile del caño realizado por cierto profesional sorbedor de tazas, mejor conocido como Afuro Terumi, quien (a pesar de que Shourin jamás hubiese visto ni por Internet un baile de estos) hubiese jurado que había reinventado el arte del pole dance con aquellas piruetas sensuales.
La aristocrática gente que en ese momento actuaba como si no hubiesen recibido ni la décima parte de la educación que recibieron, aplaudía, gritaba y veneraba al Dios o al culo de este, mientras la Urabe aceptaba su derrota con orgullo ya que no había perdido contra cualquiera, sino contra un profesional, cuando la morena bajo del mini escenario algunos le ponian billetes en su escote por su buena actitud y tan "animado" baile que o consiente o inconcientemente arranco mas de un jadeo tanto femenino o masculino, lo que no contaba era que tanto ella como Aphrodi, iban a ser pisoteados, aplastados, usados para limpiar el piso lleno de baba aristocrata por una en ese momento no tan dulce virgen.
El profesional bajó sonriente del mini escenario para tomar una botella de champagne de la mejor calidad y beber del pico (más para dar morbo que por falta de ubicación)
-Soy el mejor.—Dijo para beber de manera orgullosa entre aplausos y gritos ignorante de que en ese mismo momento una chica de violaceos cabellos se soltase el pelo y arrancara su vestido, haciendolo jirones, al tiempo le arrebataba dicha botella de las manos y volcaba su contenido en su cuerpo, haciendo que todos los presentes, a excepción de Endou (que tenia una muy entretenida charla con una estatua de hielo escondida por ahí) giraran bruscamente sus cuellos hacia ella, expectantes, mientras la susodicha le pide al DJ la cancion "Keep your head down" del surcoreano grupo DBSK (también conocido como TVXQ) la canción termina su Intro y en menos de lo que todos los conocidos de la chica se les trababa la mandibula a mas no poder, esta trepo por el caño con una habilidad propia de una participante del mundial del pole dance, dejándose caer cruzando sus piernas, en una muy improvisada y temeraria maniobra, para luego comenzar a hacer giros aun mas temerarios haciendo que su publico aguantara la respiración de la impresión que su acto estaba dando. El climax de la canción trae consigo las notas agudas de Changmin haciendo el acto de Fuyuka llegue a su final, generando aplausos, gritos, billetes volando por los cielos, y el desmayo temporal de un rubio sorbedor de tazas, entre otras cosas; definitivamente Afuro Terumi no estaba acostumbradoa tal situación, por no llamarla una HUMILLANTE derrota, pero como bien se sabe: las mas calladas son las mas peligrosas, mas aun si hay alcohol de por medio.
Pero si habia alguien que si estaba acostumbrado a este tipo de situaciones era Torres, el argentino, que tubo la "suerte" de nacer en un país donde esa clase de espectáculos se veian aun en horario de proteccion al menor, razon por la cual ver este tipo de cosas era moneda corriente y no llamaba su atención en absoluto. Caminando "alegremente" por el lugar, fue "alegremente" casi atropellado por un inglés cargando a otro inglés. Si, "casi" pues su fisico era tan contundente que apenas lo hizo retroceder, haciendo que los organizadores de la fiesta calleran estrepitosamente en el suelo, uno encima de otro.
-…eh, lo siento-dijo el argentino (en japones) aun si el choque NO fue culpa suya. Owen, que iba a disculparse por tan violento "encuentro" como todo buen ingles que era, al escuchar los desaforados y animados gritos de la nobleza y el alto volumen de la musica, olvido sus modales y miró suplicante al imponente muchacho.
-Disculpa, pero serias tan amable de llevar a Edgar a su habitación y quedarte con el hasta que se despierte!- gritó, y pese a que su ruego por ayuda se oyó mas como una orden, el argentino al ver al joven de cabellos largos prácticamente echado en el suelo por la caida, lo levanto sin problemas.
-Donde dices que tengo que llevarlo?
-En la habitación que queda al fondo segundo corredor de la derecha del primer piso! Muchas gracias, te debo una!
Lo que parecía un pequeño alivio para Owen, se transformaria luego en un infierno aun mayor, pues lo que el noble inglés no sabia era que el tosco a la vista pero amable muchacho que acababa de ayudarlo, era argentino lo cual lo hacia impulsivo por naturaleza y acababa de dejarlo a solas con la persona mas engreída e ignorante (en lo que a otras cultura se refiere) que tenia el "lujo" de conocer. Pobre y desdichado Owen, tal vez tu próxima vida sea mejor.
Y ahí estaba Fudou Akio, teniendo sexo con el chico de rastas, quien por cierto protestaba cosas inentendibles a su drogado oído en una de las lujosas habitaciones del lugar el cual si bien ya no estaba tan calado por los hongos aun tenía un leve toque. Si, así le hubiera gustado pensar ya que en ese mismo momento cuando se dio cuenta, sintió que algo estaba un poco diferente de lo usual: el de rastas estaba anormalmente mas estrecho que lo normal, seguramente se debía a los hongos. No es que le molestase, sino todo lo contrario, esa estrechez, similar a la de un virgen lo estaba volviendo loco, ajeno al mundo, tan asi que no se dio cuenta que alguien habia abierto la puerta y estaba estupefacto mirando la escena.
-Se puede saber que carajo estas haciendo?- dijo ese "alguien"
-Pasandola mejor que nunca, ahora pierdete- respondio sin siquiera mirar a quien le hablaba siguiendo con sus asuntos pendientes, accion que no duro mucho ya que un costoso florero le cayó encima. Y antes de que el de ojos verdes se levantara a patearle el culo a quien fuera que lo estuviera molestando, este quedó helado al escuchar las frias palabras en un tono de voz que le era DEMACIADO familiar.
-Que bueno saber que la estas pasando tan bien- dijo Yuuto Kidou cruzado de brazos.
La cara de Fudou era la estupefacción personificada y lo unico que atinó a decir fue:
-Si tu estas ahí… a quien carajo me estoy cogiendo?
-Por milesima vez! A mi!- dijo en respuesta Demonio Strada a lo que le siguieron varios insultos, mientras Fudou Akio intentaba por todos los mediso entender que coño estaba sucediendo.
-….puta madre.
Y así, la noche continuaba.
Notas finales: espero que sepan disculpar la demora, se que dije en el grupo de Facebook que ibamos a actualizar el sabado, pero tube algun que otro percanse (como irme de joda cof cof). Me encantaria haber echo mas alusion al pole dance ya que tanto chibi como yo lo practicamos hace unos meses y dejenme decirles por experiencia que es muy bueno para el cuerpo y requiere mucha fuerza, lamentablemente ninguna puso seguir lol Tambien me gustaria agradecer a hika, que es una de las razones por las cuales no cuelgo los guantes con este fatidico fic. Te espero, hika! Apurate!
en fiiiin, esta es la primera parte de la fiesta, por favor diganme que les parecio!
Feliz san valentin a todos/as! Yo lo voy a pasar con mis amigas, entre ellas chibi, comiendo tacos, que le den a cupido, la comida no me abandona
Review? :3
