Navidad Total Drama: Celebrando en casa
Sumary: Después de un largo año, nuestros campistas favoritos desean pasar una calmada navidad en compañía de sus seres queridos, ¿lograrán su objetivo o simplemente se llevarán una gran decepción en la noche más importante del año?
Alejandro: Si decides quedarte 1
Disclaimer: Total Drama no me pertenece, nunca me ha pertenecido y jamás me pertenecerá. Le pertenece a otras personas cuyos nombres no me acuerdo en este momento… el punto es que no me pertenece.
Bien, este es el último caso! Qué emoción siento en este momento! Como ya sabrán, todos los casos se conectan y por fin vamos a terminar de tejer la historia
: ) Si habían ciertas dudas del por qué de algunos hechos como la llamada de Heather a Gwen o sobre la decisión de Heather tras la charla con Bridgette, en este caso verán eso. Además, hay ciertos detalles que pasaron desapercibidos que se verán pronto.
Él había decidido que nada podría arruinar su Navidad ese año, ni siquiera su molesto hermano José. Desde pequeño, había hecho burla de él echando a perder todas sus esperanzas de poder tener una infancia calmada, como todo niño.
Alejandro había decidido que no sería así por lo menos en ese año. Ya no más bromas ni ofensas por parte de su perfecto hermano, quien además, se había conseguido una linda novia que le agradaba a toda su familia. Ella los visitaría en Noche Buena para conocerlos mejor. Por su parte, también la odiaba. Pasaba todo el día riéndose de los chistes de José y alagándolo por cada cosa que hacía.
Le daban ganas de vomitar al escucharla. No pensaba soportarla toda una cena, sería demasiado para él. Ya tenía suficiente y de sobra con José. Como sus padres tenían una casa en la playa al otro lado de la ciudad, optó por ir allí en lugar de quedarse en su casa esa noche. Así que alistó sus cosas y tomó el primer taxi que se acercó a la puerta de su casa.
Pronto llegó a la casa de playa. Era grande y de buen diseño, como el hogar soñado por cualquier adolescente. Estaba ubicada frente al mar con una vista espléndida. Tenía tres pisos, una piscina y un gran jardín lleno de flores. Era el lugar perfecto para pasar la Navidad.
No demoró en desempacar sus pertenencias y acomodarse a gusto en el sillón. Prendió la televisión para no aburrirse; sin embargo, solo estaban dando especiales navideños. Comenzó a cambiar de canal rápidamente para encontrar algún programa cuyo tema no fuera el de esa época. Se detuvo en el canal 9, en el cual estaba iniciando un show musical en el que presentarían un Top10.
-Por fin encontré algo bueno que ver- pensó para sí
- Muy buenas tardes-saludaba el joven anfitrión- hoy presentaremos las mejores 10 canciones navideñas….
-¡No puede ser!- exclamó el latino. Apagó el televisor con furia y tiró el control al suelo.
Alejandro caminó hacia la cocina y cogió una bolsa de papas fritas de la despensa. Estaba más aburrido que de costumbre, así que cogió su celular y comenzó a revisar sus contactos. Tenía que llamar a alguien pronto.
1 Antonio… se había ido de viaje con sus padres a España
2 Angie… estaba en casa de su novio
3 Carolina… había ido a Brazil a visitar a su abuela
4 Daniel… estaba con su tía al otro lado del país
5 Diego… seguramente aún estaba en su clase de fútbol
6 Enrique… ¡Podría llamarlo a él! Pero hace una semana le había robado el celular y no tenía su número nuevo
7 Heather
9 Ignacio… había ido a visitar a… Un momento, ¡Heather!. Él sabía que a ella nunca le había agradado estar en casa en Navidad. Podría llamarla al menos solo para entretenerse un rato mientras la escuchaba quejarse. Oír su voz lo sacaría del aburrimiento.
El celular timbró 2 veces y alguien contestó.
-Aló- era Heather- ¿Quién es? ¿Qué es lo que quiere? Y hable rápido- tan dulce como siempre
- Heather, me alegra ver que no has cambiado
-¿Alejandro? ¿Cómo conseguiste mi número?
- Eso no importa ahora
- ¿Para qué me llamaste?
- Solo quería escucharte, eso es todo
-Sí, claro. Te conozco muy bien. Siempre tramas algo ¿No deberías estar con tu familia comiendo un pavo?
- La verdad es que no estoy en casa?
-¿Entonces dónde estás?
- En la casa de playa de mi familia ¿No quieres venir?
- Por supuesto que no. Prefiero comerme al pavo vivo que ir allí
- Vamos, Heather, sé que dentro de ti, tu mente te pide que a gritos que vengas
- Lo que mi mente me pide a gritos es que cuelgue el celular
- Pero no lo haces porque tu corazón te dice otra cosa ¿verdad?
- Ay! ¿Por qué no fastidias a alguien más? Quizás a alguno de tus amigos que están allí contigo
- La verdad es que… estoy solo
-Vaya… no me esperaba eso. ¿Hablas en serio?
-Sí… pero, bueno, si no quieres venir… creo que prefiero estar solo hoy…- respondió con seriedad y resentimiento recordando sus infelices navidades pasadas. Luego, cortó la llamada
Cogió otra bolsa de papas fritas y subió a la terraza. Allí se sentó en una silla mirando al mar. Ya estaba oscureciendo, pero a él no le importó. "Seguramente, todos están disfrutando de su cena muy contentos"
Comenzó a rememorar aquellas amargas navidades. Cuando él tenía 5 años, su mamá le pidió que le alcanzara los platos para servir la comida, él obedeció con mucho entusiasmo como todo niño pequeño; sin embargo, su hermano no se le ocurrió mejor entretenimiento que ponerle cabe para que Alejandro cayera al suelo rompiendo todos los platos. A los 7 años, su hermano lo tiró a la piscina a media noche, pues quería reemplazar los fuegos artificiales que se había olvidado comprar. Además, aprovechaba la ausencia de sus padres, quienes habían ido a recoger a su abuela. A los 8 años, José volvió a atacar. Puso purgante en su cena, por lo que pasó casi toda la Noche Buena en el baño. A los 10 años, le hizo la típica broma de poner la media roja en la lavadora cuando toda la ropa blanca de Alejandro estaba allí. A los 12 años, le dibujo un bigote extravagante en la cara y le tomó varias fotos. A los 14, tiró su celular por la ventana cuando estaban encendiendo los fuegos artificiales. Y a los 15, cogió todos los ahorros que tenía guardados y los tiró al fuego de la estufa.
-Tonto José- murmuraba mientras tomaba un puñado de papas fritas de la bolsa- Espero que se atragante en la cena y que haga el ridículo frente a todos…
Alejandro recordaba aquellos días en los que formaba parte del elenco de Total Drama. Estaba lejos de su molesto dolor de cabeza a quien llamaba José. Alejandro dominaba el juego, era un concursante fuerte, manipulaba a los demás, los engañaba haciéndoles creer que era un buen tipo, ya conocía las debilidades y fortalezas de cada uno por las temporadas anteriores… se sentía poderoso al lado de todos ellos.
Cuando se percató, las papas fritas se habían terminado, así que arrugó la bolsa y la tiró con todas sus fuerzas lo más lejos que pudo.
Se quedó observando el mar tratando de encontrar un poco de tranquilidad en él. Sentía que en cualquier momento iba a estallar por tener tanta ira dentro de sí. Tenía ganas de gritar hasta quedarse afónico y dejar salir aquellos sentimientos de amargura que estaban guardados… pero no podía. Algo dentro de él mismo le impedía que lo hiciera.
Caminó en la dirección contraria al mar y se quedó mirando a la poca gente que pasaba por allí. Todos estaban apurados cargando bolsas de supermercados. Entre ellos, pudo reconocer a cierta campista de Total Drama, Heather, quien estaba caminando directamente hacia su casa de playa.
Muy emocionado, bajó las escaleras corriendo y se paró al lado de la puerta esperando que ella tocara el timbre.
