Harry Potter y sus personajes son propiedad intelectual de J. K. Rowling y de la compañía cinematográfica Warner Bross.

Encuentros serios

"Nos vemos luego." Gritó Harry cuando sus amigos dejaron La Madriguera. Ron y Hermione iban a quedarse en casa de los padres de ella en año nuevo. Harry estaba encantado, ahora los únicos habitantes de la Madriguera eran los señores Weasley, Ginny y él. Ginny había abierto s corazón los dos días previos, y las cosas regresaban a su rumbo. Hacerla hablar cuando ella no quería, era mas difícil de lo que Harry pensaba. Era un desafío, por decirlo así. Si él la presionaba, podría cerrarse por completo. Si no la presionaba, no irían a ningún lado. El encontró un nuevo respeto a toda la paciencia que ella mostró durante el verano tratando de sacar poco a poco, algo de emociones o sentimientos de él mientras estaban sentados en el viejo sauce.

"Sr. Weasley, voy a salir un momento. Estaré de regreso en un par de horas." Harry dijo asomándose al estudio. "Estaré de regreso antes de que Ginny y mamá regresen de sus compras.". Con un pop se desapareció de la cocina.


Cuando regresó, mas tarde de lo que esperaba, Harry caminó hacia el estudio a la escena que el esperaba que vería. Ginny y su mamá habían pasado toda la mañana recompensando los regalos de Ginny a su mamá. Casi como Harry lo esperaba, habían pasado cerca de cinco horas comprando antes de regresar. Ahora, estaban obligando a Arthur a ver todo lo que habían comprado. Al menos una docena de bolsas y varias cajas estaban apiladas cerca del sillón. Molly sostenía frente a Arthur cada compra para su aprobación, y él como buen esposo, decía que tan perfecto era cada artículo.

"Wow, ¿dejaron algo en las tiendas?" Harry dijo en broma.

"Si, pero podemos arreglar eso si quieres" Ginny respondió, sonriendo y balanceando su bolso en broma.

"¿Es demasiado?" Preguntó la señora Weasley mirando desconcertada.

"No mamá, no lo es." Harry la interrumpió caminando hacia ella. "De hecho ni si quiera se acerca." El abrazó a su madre sustituta.

"Para ti." Harry le pasó a Ginny un sobre y estrujó su mano. Ella lo miró con sospecha. "Te veo al rato. Terminen de mostrarle todo esto a Arthur. Estoy seguro que le gustaría verlo todo." El se rió dando una rápida mirada al señor Weasley.

El señor Weasley le devolvió una mirada malvada a Harry. Harry desapareció rápidamente para evitar ser atrapado y ver toda la ropa.


Cuando Ginny fue a la cocina, abrió la carta. El sonido de una trompeta de fiesta fue seguid por un destello explotando del sobre. Ella rió por la fiesta espontánea.

Querida Ginny:

¡Sorpresa!

He reservado una mesa para cenar esta noche. Después de cenar, nos uniremos a los demás invitados a la fiesta de Año Nuevo. La vestimenta no va a ser casual, Vestido de Noche será ideal. Estará cálido, así que no lleves abrigo.

Te recogeré a las once en el rellano.

Con amor,

Harry.


El se miró en el espejo del vestíbulo y se dirigió hacia el rellano. El sentía que se veía bien, llevaba unos pantalones negros ajustados, unos zapatos negros recién lustrados, una camisa de vestir marrón y una corbata blanco y plata. El usó la habitación de Hill para alistarse, así Ginny tendría su propia habitación para ella sola. A las once exactas, Harry llamó a la puerta de Ginny. Sus manos estaban sudorosas. 'Por qué estoy tan nervioso. Hemos estado juntos por mucho tiempo. Pero aún me pongo nervioso.' Sus pensamientos fueron interrumpidos por la puerta abriéndose. "Wow." Fue todo lo que pudo murmurar.

Ginny salió de su habitación viéndolo de arriba a abajo. "Hola amor. Te ves muy elegante. Ella lo besó ligeramente para no mancharlo con su labial. El la miró en silencio. Llevaba el pelo suelto, se puso algunas ondas pero sin llegar a ser rizos. Llevaba las botas de dragón que Charly le había regalado en su cumpleaños. Su vestido negro era muy delgado, la bastilla estaba apenas arriba de las rodillas. Estaba ajustado donde lo requería y los tirantes delgados dejaban ver sus hombros. El vestido brillaba ligeramente por unas partículas verdes que estaban cosidas por toda la tela. Estaba usando sus nuevos pendientes. "Creo que te gusta."

"Debemos irnos." Harry dijo, finalmente capaz de hablar. Juntos bajaron a la cocina, en donde Molly y Arthur estaban terminando su cena.

"Oh mi…" Molly dijo cuando los vio entrar. "Los dos se ven impresionantes juntos."

"Sonrían." El señor Weasley sacó sus cámaras. La mágica que funcionaba, y la muggle que era menos confiable. Harry tomó a Ginny del brazo mientras les tomaban las fotos. "Nos vemos en la mañana."

"Adiós queridos." La señora Weasley les dio un fuerte abrazo antes de ahuyentarlos de la cocina a la sala, en donde la pareja podía desaparecerse..

"Sostente fuerte, Gin." Y desaparecieron con un ligero 'pop'.


Permanecieron de pié cuando sintieron la tierra debajo de sus pies. Ginny abrió sus ojos. Estaba cálido, con brisa y ligeramente húmedo. El sol estaba bajando, fluyendo entre los edificios. "¿En donde estamos exactamente?" Ella preguntó.

Miami, en Estados Unidos. Ron y yo estuvimos aquí en Noviembre. Lo mencioné en una de mis cartas, ¿recuerdas? Espera hasta que el sol se ponga, los edificios se iluminan con focos y luces de neón. Toda el área de South Beach brilla. Te va a encantar ", explicó exuberante. "Tenemos que ir por este camino."

Caminaron desde el callejón a la calle principal mirando los edificios y tiendas. Pronto llegaron a un gran hotel. La fachada principal era de mármol blanco, las puertas delanteras y marcos de las ventanas eran de latón pulido. Las principales características de la construcción estaban destacadas por luces de neón de color turquesa, haciéndolo visible solo en las sombras. Harry le llevó a través del amplio vestíbulo hasta el ascensor. En el décimo piso la guió hacia la izquierda y al final del pasillo. Se detuvo en la última puerta e insertó la tarjeta llave, la puerta suavemente se abrió.

Entraron en una gran suite. "Harry, es increíble", le murmuró ella. La pared del fondo de la habitación eran cristales desde el piso hasta el techo. Las puertas daban a un gran patio. Ginny le llevó al exterior. El patio era enorme por lo menos nueve metros cuadrados. A la izquierda había un jacuzzi, una piscina pequeña estaba en el centro del espacio y los setos les daba privacidad. Ella lo condujo a través de los setos a la barandilla. La mayor parte de la playa y la ciudad eran visibles desde su percha en lo alto.

"Vamos, entremos" Él se rió "No quiero que tu cabello se enrede." Ella le dejó llevarla a la suite.

"Pensé que te gustaba enredar mi cabello?" bromeó, envolviendo sus brazos alrededor de él, acariciando su cuello.

"Es cierto. ¿Estás lista para comer?" le preguntó: "Nuestra reservación es en unos quince minutos." Él la llevó fuera de la habitación.


La reservación de la cena para dos personas eran como la había planeado. El restaurante de mariscos era muy elegante y muy romántico. En lugar de pedir un platillo cada uno, probaron muestras de diferentes aperitivos. Comieron de todo tipo de peces, almejas y otros platos pasándolo todo con unos cuantos vasos de vino. Los restaurantes y bares americanos eran más estrictos para la edad para beber, pero Harry conjuró un par identificaciones falsas que resolvió el problema. Toda la cena estuvo relajada, romántica y divertida, era perfecta. Después de la cena él y Ginny caminaron por la calle casi un kilómetro, deteniéndose frente a un club de baile. La marquesina decía "Private Party", pero un numeroso grupo de asistentes a la fiesta estaba tratando de abrirse paso para entrar.

La multitud estaba siendo rechazado por dos de los más grandes hombres que Ginny había visto nunca. Ambos estaban vestidos con trajes negros estirados sobre sus abultados músculos, frunciendo el ceño permanentemente grabado en sus caras. Gafas de sol protegiendo sus ojos a pesar de que afuera estaba oscuro. Harry se abrió paso a través de la multitud hasta la parte delantera de la línea llevando a Ginny con él. "Hola chicos ¿podemos pasar?" -Preguntó Harry con indiferencia. El mayor de los dos les miró y sonrió "Harry, con un demonio, sí, vamos, nos pondremos en contacto contigo más tarde. Ah, y Ginny tu eres por mucho, la mujer más bella que ha pasado nuestra puerta esta noche."

Ginny estaba conmocionada, hasta que reconoció a los dos porteros como los bateadores de los Cannons Marcus y Andre. "Hola chicos, lo siento, no los había reconocido al principio. Nunca los había visto sin el uniforme." Ella se disculpó.

"Ginny, puedes vernos sin uniforme en cualquier momento que quieras, pero no creo que debamos hacer estos planes frente a Harry."André se echó a reír.

"Genial, te traje a una noche romántica y te vas a la fuerza bruta en lugar de al cerebro." Harry le dio un manotazo mientras Marcus los dejaba pasar las cuerdas.


El interior del club resonó con música muggle. Un mínimo de iluminación hacía el interior oscuro. Los láseres y luces brillaron al compás de la música. La música no se parecía a algo Ginny hubiera escuchado antes, le daban ganas de bailar y no parar nunca. Tomó una pequeña mesa, mientras Harry ordenaba unos tragos. Dejaban que su cena de asentara mientras bebían y hablaban.

"Vamos chico buscador. No vamos a pasar la noche sin bailar" ella le dijo mientras lo arrastraba hasta el centro de tres pistas de baile. No trató de resistir, él sabía que iban a pasar la noche bailando muy cerca uno del otro. Cuanto más bebían y bailaban, menos inhibido se convirtió en el baile. La cabeza de Harry daba vueltas, entre el baile, el vino y estar tan cerca de su chica se había perdido en la felicidad. La música se detuvo y tuvo que pensar por un momento acerca de lo que estaba sucediendo.

"Cuatro, tres, dos, uno ... ¡Feliz Año Nuevo!" la celebración explotó entre la multitud. El giró a Ginny de cara a él y levantó su barbilla. Él la besó tan fuerte como pudo. Ella correspondió dándole beso por beso. Mientras que otras parejas empezaron a cantar una canción muggle que ninguno conocía la letra, él se quedó con Ginny en el centro de la pista de baile, besándola frenéticamente.

En algún momento la música rápida se puso en marcha otra vez. Varios cuerpos los golpeaban y empujaban mientras poco a poco se balanceaba atrás y adelante, aún besándose, pero más suave que antes.

"Maldita sea, ella todavía lo ama." gritó Marcus sobre la música. Ginny separó sus labios de Harry, inclinó la cabeza sobre su pecho y sonrió a Marcus."Si no vas a bailar, salgan de la pista antes de quedar pisoteados." informó el jefe de guardias.

"Jefe, no es necesario amenazar." Añadido André.

"Estoy agotado Gin, ¿lista para irnos?" -Preguntó Harry con tanta suavidad como pudo, pero lo suficientemente fuerte para hacerse oír por encima de la música. Ella agachó la cabeza contra su pecho. Ella estaba tan cansada como él.

Marcus los sacó del club. A medida que entraron en el aire de la noche, la ropa se aferraba a sus cuerpos calientes y sudorosos. Ginny le echó los brazos alrededor del brazo a Harry cuando se dirigían hacia el hotel. Giraron por una calle lateral, como tomando un atajo. Era más oscuro ahí que en la calle principal, pero tendrían que pasar varias cuadras de distancia en el camino de vuelta. Caminaban tambaleándose sintiendo los efectos del alcohol.


A mitad de camino por el callejón la tranquilidad noche se hizo añicos por un rugido amenazador. "¡Qué demonios!" Harry maldijo cuando se dio la vuelta deslizándose frente a Ginny. Él no podía ver. Unas luces blancas intensas lo cegó. "Genial, estoy medio borracho. Tengo que protegerla. " pensó con tanta claridad como pudo. Agarró su varita de su pantalón, pero no fue un movimiento suave, sus reflejos estaban torpes por el agotamiento y la expectación generada por todo el licor.

El rugido se detuvo y un estruendo sordo era todo lo que oía. Las luces se apagaron, pero no podía ver a través de los orbes azules que dejan flotando en frente de sus ojos. Cerró los ojos y se frotó los dedos debajo de sus anteojos tratando de convencer a parte de su visión de los ojos. Cuando los volvió a abrir, vio el peligro. Dos motociclistas se sentaron en sus motocicletas directamente en frente de él. A medida que desmontaron Harry se preparaba para una pelea.

Ambos ciclistas eran de gran tamaño. Uno de ellos tenía la misma altura de Harry, pero más regordete. El otro era unos cinco centímetros más alto y superaba fácilmente a Harry por poco mas de veinte kilos. "¿Están perdidos?" -gruñó. "No sé si deberían estar aquí."

"Estamos bien". Harry respondió indignado: "¿Qué quieres, no vamos a molestar a nadie."

"¿Vas a pelear contra nosotros con un palo?" El menor de los dos preguntó.

Harry giró su varita entre los dedos. 'Pelear con un palo', pensó. 'Está bien, entonces, obviamente son muggles si no se dan cuenta de una varita mágica'. Su cabeza se estaba aclarando. Podía luchar si era necesario. "No voy a pelear si no es necesario hacerlo." él respondió.

"Inteligente, eso es bueno. Sé que es Año Nuevo, y por el aspecto de que tienen tu y la chica por lo menos alcoholizados, si no completamente ebrios. Tengan cuidado." El motociclista más grande les dijo en un tono más normal.

"¿En donde se hospedan? No se ven como si fueran de aquí." preguntó el menor de los dos.

Él continuó: "Yo soy Doug, por cierto, Randall el grandote de aquí, es mi hermano. Lo sentimos, no teníamos intención de asustarlos. Es sólo que dimos la vuelta de la esquina y los dos estaban en el centro de la calle. Los dos tuvimos que frenar duro para no salir despedidos hacia abajo. "

Harry se relajó un poco, pero todavía no guardó su varita. "Nos quedamos calle abajo cerca de la playa, por esta calle." Harry hizo un gesto con su brazo. Ginny salió de detrás de él. Mientras lo hacía los dos motociclistas le dirigieron una larga mirada. Harry lo notó. "¿Te importaría no hacer eso?"

"No hay nada de malo, ella es muy bonita. Es difícil no mirar, tu sabes." Doug dijo levantando las manos en defensa.

"Es algo tarde para estar en las motocicletas ¿no crees?" -preguntó Harry con curiosidad.

"Sí, pero acabamos de terminar ésta para un cliente hace una hora y queríamos probarla. Tenemos que entregarla en un par de días." Randall señaló la motocicleta que estaba al lado.

"¿Ustedes la construyeron?." Harry en duda.

"Nuestra tienda está a la vuelta de la esquina. ¿Eres fan de las motocicletas?" Randall preguntó.

"Un poco". Harry respondió deslizando su varita en el bolsillo.

"Vamos, vamos a mostrarles el lugar." Doug ofrecido. Los hermanos caminaron con las motocicletas de regreso por la calle y dieron la vuelta a la esquina hasta una puerta de garaje abierta. Harry y Ginny los siguieron.

El garaje era bastante grande, cerca de treinta por treinta y cinco metros con un techo que era por lo menos seis metros de altura. Era un almacén reformado por su aspecto. Una pequeña oficina fue construida en una esquina, el sucio cristal de las ventanas daba a la tienda. Varios conjuntos de estanterías llenas de piezas ocupaban alrededor de un tercio del espacio. El resto del espacio era dedicado al equipo de fabricación, herramientas y motocicletas parcialmente terminadas. Doug y Randall aparcaron las motos cerca de la puerta.

Los dos hermanos mostraron a Harry y Ginny alrededor de la tienda y respondieron a las preguntas de Harry. Ginny seguía estando tranquila.

"Entonces, ¿cómo eres 'un poco' fan de motos? Tu no eres mayor que nosotros, cuando empezamos esto". Randall le preguntó.

Harry tomó la mano de Ginny y se sentó en un banco, ella se sentó en su regazo. "Bueno, yo estoy reconstruyendo una Indian Chief 1961."

"Wow, eso es de la vieja escuela." Randal comentó. "¿Cuánto tiempo has estado montándola?"

"Nunca en realidad" respondió Harry, "Sólo de pasajero un par de veces."

"Espera, estás reconstruyendo una moto clásica y rara, ¿y nunca la has montado tu solo? Eso no está bien. Déjate de bromas." Doug retó.

"¡No, es verdad!" Ginny defendió a Harry

"¡Hey!, ella habla", bromeó Doug.

Ginny se echó a reír "Lo siento, ustedes dos me asustaron bastante en el callejón, y sí, estamos algo mareados. De todos modos, era la motocicleta de su padrino, pero quedó muy destrozada. Y su padrino ya ha fallecido, por lo que está tratando de construirla de nuevo.

Randall se acercó a la esquina de la tienda y sacó la tapa de una elegante motocicleta. La pintura roja escarlata en los guardabarros y tanque brillaban. El motor y las ruedas eran cromadas. "Este era papá. Él nunca tuvo la oportunidad de terminarla, así que lo hicimos después de su muerte. Fue muy terapéutico para nosotros hacerlo."

"Conozco el sentimiento". Harry estuvo de acuerdo.

"Así que, ¿nunca has montado?" Doug hizo un gesto hacia Harry "¿Y qué tal tu?" señaló hacia Ginny "Lo siento. ¿Cuáles son sus nombres?"

"Yo soy Harry y ella Ginny." Harry respondió.

"Bien, por lo que Harry ¿nunca has ido solo? Y Ginny ¿alguna vez has tenido un paseo?" preguntó Doug. Ella sacudió la cabeza "no".

"Es hora de arreglar eso entonces." dijo Randall "Vamos salgamos, Harry aquí conmigo. Ginny tu vas con Doug. Esa moto es un poco más pequeña por lo que se te hará mas fácil mantenerte en el asiento." Los cuatro montaron las motocicletas. "Agárrense fuerte" las motocicletas ladraban a la vida.

Harry podía oír chillar a Ginny cuando los hermanos metieron el acelerador a fondo y derraparon por el callejón. El rugido del escape hacía eco a través de las calles vacías. Harry podía sentir el viento en el pelo y la camisa ondeando en la corriente de aire al pasar por encima de su cuerpo a cien kilómetros por hora. La gran potencia de la moto era embriagante, era completamente diferente a estar en el cochecito lateral. Podía sentir la energía a través de sus piernas. Le encantaba esa sensación. Podía imaginarse a sí mismo en el control de una motocicleta, a toda velocidad por las carreteras del país cerca de la Madriguera.

Después de un paseo de quince minutos por la ciudad volvieron a la tienda. Harry saltó disfrutando de las sensaciones de la carrera. Ginny soltó de la chaqueta de Doug, y se acercó un poco vacilante a Harry. Se envolvió con sus brazos alrededor de ella. Ella le dio la barbilla hacia abajo para que ella pudiera mirarlo a los ojos. "Harry, si puedes terminar la moto de Sirius y podemos montar así, voy a hacerte un hombre muy feliz." Ella susurró.

"Trato hecho", respondió.

"El lugar que tengo para trabajar no está cerca de grande que este lugar y no cuenta con el equipo necesario." Harry dijo a los hermanos.

Randall explicó que "éste no es mucho, pero es nuestro. Lo empezamos hace unos diez años recién salidos de la preparatoria, sólo éramos dos chicos locos con un sueño. Reunimos el dinero suficiente para pagar el alquiler, pero hemos tenido que vivir en casa . Entonces empezamos a conseguir algunos clientes, hicimos un poco de dinero en efectivo, y D & R Cycles nació."

Doug continuó la historia "De todas formas cuatro años después mi padre se puso muy enfermo, él nos dijo que si íbamos a hacer esto de verdad que tendríamos que ser 'serios' al respecto. Aproximadamente un año después papá murió, cambiamos el nombre del lugar y lo hemos hecho bastante bien hasta ahora. Cada uno de nosotros puede darse el lujo de una casa, y nuestras esposas tienen el dinero suficiente para comprar, por lo que son felices. Nuestros hijos son pequeños aún, pero vamos a tener lo suficiente como para enviarlos a la escuela si ellos quieren . Suponiendo que la empresa se mantenga bien. "

"Oye, es tarde tenemos que llegar a casa antes de que nuestras esposas s pongan omo fieras." Dijo Randall desde la esquina donde estaionaba las motos.

"¿Puedo venir otra vez?" -Preguntó Harry

"Claro, pero no te molestes en vestirte así la próxima vez. De esa manera podemos ponerte a trabajar." Randall se rió entre dientes.

"Dijiste que habían cambiado el nombre de la tienda, ¿cómo se llama ahora?" Harry preguntó.

"Construcciones Serias", se rió Doug. "Entiende, papá nos dijo que teníamos que ser 'serios', por lo que así lo nombramos después de su muerte. Una especie de broma entre nosotros y él, asumiendo que lo entienda donde quiera que esté."

"Genial, grandioso. Estaré de vuelta. Gracias por el paseo". Harry dijo cuando él y Ginny salían de la tienda.

El nuevo paseo hasta el hotel contenía algunas desviaciones pequeñas por lo que Ginny y Harry podía besarse entre las sombras. En su camino de regreso a la habitación no estaban siendo tímidos de dónde ponían sus manos en el cuerpo del otro y ninguno de los dos se resistía.


'Click' la cerradura se abrió y Harry dirigió a Ginny en la suite. La puerta aún no se cerraba cuando Ginny estaba de nuevo en los brazos de Harry besándolo apasionadamente. Ella se apartó y miró hacia la pared de vidrio. Ella medio corrió a la terraza tirando de Harry junto a su paso.

"Oh, es tan hermosa, mira, es perfecto." Ella brotó mientras miraba a lo largo de la avenida. Los anuncios de neón que enmarcaban los edificios emitían un suave resplandor sobre su jardín privado. Focos de colores iluminan las calles. Las luces se reflejaban en las ventanas de los coches creando un mural de luz en los edificios circundantes. Harry se deslizó detrás de ella, frotándole las manos por sus lados. A continuación, deslizó un par de dedos en cada una de las delgadas correas, deslizándolos hacia abajo, enseñando los hombros y besándolos suavemente. Ella se recargó en él, y pasó sus dedos por el pelo negro, gimiendo suavemente.

"Ha pasado mucho tiempo. Lo siento. La culpa es mía. Ha sido más de una semana", se disculpó con la respiración entrecortada.

"Shhh, está bien, ya estamos aquí." Murmuró girándola hacia él, quitó sus manos de las correas del hombro y se dirigieron hacia el borde de su vestido. Comenzó a subirle el vestido mientras deslizaba las manos por sus muslos.

Ella le retiró las manos. "Estoy toda sudada, necesito un baño. Y tú también." ella dijo y se dirigió a la bañera de hidromasaje. En el momento en que llegó al borde de la bañera, sus botas, el vestido y la ropa interior estaban apilados en el patio de baldosas. Harry estaba justo detrás de ella en un estado de desnudo similar. "Coge mi varita por favor. Será mejor hacer dos veces el encantamiento, ya que no estamos pensando claro. No queremos errar el hechizo, ¿verdad?" Realizaron el hechizo anticonceptivo dos veces para asegurarse, y Harry se unió a ella en el jacuzzi. Ella encendió los chorros y las luces trajeron la bañera a la vida. Ella se envolvió alrededor de Harry compensando las necesidades físicas que habían ignorado durante la última semana.

Harry convocó su ropa desde el baño del interior cuando salieron del jacuzzi. Puso de nuevo en una tumbona. Ella se acomodó entre las piernas de Harry y se recostó en su pecho. Él volvió a cerrar los brazos alrededor de ella. La tela suave de las túnicas le permitió envolver totalmente a Ginny. Ambos miraron hacia las estrellas. Todavía estaba a por lo menos veintiún grados fuera, era una noche perfecta. Ella se giró para darle un beso y no se detuvo allí. Cambiaron posiciones por lo que el se puso por encima de ella y volvieron a su apasionada velada.

El se deslizó a su lado, ella se acurrucó en sus brazos. "Debemos entrar Gin", Harry susurró. Ella no se movió. Estaba dormida en sus brazos. Dejó caer la cabeza. "Podría quedarme aquí toda la noche." Él abandonó la lucha " Accio mantas "las mantas convocadas flotaban a él por la puerta abierta. Les cubrió, arrastrando los pies un poco y apoyó la cabeza. Pronto Harry estaba profundamente dormido.


La luz del sol abrasador se reflejaba en las ventanas hasta sus ojos despertándolos.

"Ohh eso es brillante", gruñó Ginny. Ella se movió en torno y se estiró.

"Sí, lo es. Buenos días." Harry dijo con una voz seca. "Me muero de hambre. Voy a llamar para el desayuno. ¿Qué te gustaría?"

"Panqueques y salchicha, por favor"-respondió ella aún somnolienta.

"Vamos, dormilona." Harry se levantó y cargó a Ginny y la llevó dentro de la suite y la colocó en la cama. Agarró el teléfono y pidió servicio de habitación, y entonces él también se echó en la cama.

"¿Cuánto falta para que la comida esté aquí?", preguntó ella.

"Alrededor de media hora", respondió en voz baja.

"Bien" ella se deslizó sobre él, y fue subiendo poco a poco sobre él. Ella le desabrochó la bata, él desabrochó la de ella. "Te dije que íbamos a recuperar el tiempo perdido".

Apenas habían terminado cuando llegó la comida. Harry agarró su túnica y le entregó a Ginny la suya. Tomó la comida de fuera de la puerta y salieron de nuevo a la terraza para el desayuno.

"Yo no quiero volver todavía. ¿No podemos permanecer más tiempo? Me encanta estar aquí." Ella se quejó.

"Podemos, si así lo quieres. Llené una maleta para nosotros, así que tenemos cosas para cambiarnos." Harry dijo: "Por supuesto que tenemos que decirle a tu mamá y tu papá que queremos quedarnos una noche más."

"¿Cuándo preparaste la maleta?" -replicó ella.

"Mientras tu y tu mamá estaban mostrando todas esas cosas a tu papá." Él respondió.

"Le avisaré a mamá. Espero no despertarlos", dijo Ginny.

"Dudo que los despiertes, ya que ya pasó la hora del almuerzo en casa." Harry corrigió. "El cambio de tiempo, recuerda, son cerca de cinco horas por delante de nosotros."

"Expecto Patronum " Cuando el caballo de plata se formó saliendo de su varita, Ginny le dio el mensaje a sus padres y galopó a la Madriguera.

"Anoche fue ..." su voz se desaceleró mientras buscaba las palabras.

"¿Agotador?" Terminó con una ligera risa.

"Bueno, sí, pero no lo sé. Todo se sentía bien, conectado". Añadió.

"Lo sé." Él estuvo de acuerdo. "Creo que en algún momento nos metimos en el párrafo once." Él bromeó.

"Bueno, casi todo hasta el once, mientras estábamos en el jacuzzi." Ella se mostró de acuerdo. "¿Sabías que cuando escribí eso y se lo entregué a la profesora McGonagall tuve que explicárselo a ella?"

"Wow, no esperaba llegar a esto, esta no era la imagen mental que esperaba para esta mañana." Harry se cubrió la cara tratando de sacudir el pensamiento de su cabeza.

"Sin embargo, ella pensó que te iba a gustar después de que lo expliqué." Ginny siguió bromeando.

"Por favor, para, yo no necesito la imagen mental de la profesora McGonagall intentando cualquier cosa más allá del párrafo dos. Por favor, por amor de Merlín no sigas con eso." Él se burló de ella.

"Bueno, bueno voy a dejar eso." Ginny dijo "Vamos a salir al sol. Está hermoso afuera."


Después de ducharse y ponerse ropa limpia que dirigieron a la planta baja. Una vez en el vestíbulo Harry se dirigió a la mesa de las reservaciones y pagó por una noche extra. Hizo una reservación para cenar en el restaurante del hotel.

Harry y Ginny salieron de compras y Harry estaba considerando hacerse un tatuaje, bromeando acerca tener un dragón en el pecho. Lo tendría pero Ginny no estaba a su favor. Después del almuerzo en un café cerca de la playa Ginny quería ir a nadar. Ella nunca había estado en una playa como ésta. La playa cerca de la casa de Bill y Fleur no era así. La arena era blanca, allá estaba gris. Aquí era suave, no tenía piedras esparcidas alrededor.

Entraron en una tienda de surf para conseguir los trajes de baño. Harry eligió un traje de color verde oscuro, y esperó a que Ginny escogiera. "Ven aquí", susurró ella. Volvió a los vestuarios. "¿Qué piensas de esta?" abrió un poco la puerta para que pudiera ver. El traje era de color naranja con estampado rojo. No ocultaba mucho.

"Me gusta", dijo

"¿Enseña mucho?" -preguntó ella volviendo su trasero hacia él. Cubría casi nada.

"No para mí", se rió.

"Harry. Lo digo en serio, esto tiene menos tela que mi ropa interior", susurró ella-.

"Soy consciente de eso, ¿por qué crees que me gusta?" él respondió sonriendo. Ella corrió las cortinas cerrándolas.

El mismo o un proceso similar se repitió varias veces. Ginny se decidió por un sencillo bikini de color rojo oscuro. Era modesto para los estándares de Miami, pero era lo único que se atrevió a usar. Harry pagó los trajes y compró un par de toallas de playa y una bolsa de tela también. Se pusieron los trajes y se dirigieron a la playa.


En las duchas rápidamente se realizaron un hechizo de la prevención de quemaduras por el sol y corrieron hacia el agua tirando su bolsa a su paso. La tarde la pasaron tomando el sol, nadando, persiguiéndose unos a otros y generalmente actuando como dos personas a las que no les importaba lo que pensaran los demás. Por supuesto que no les importaba, estaban juntos divirtiéndose.

"Gin, realmente me gusta ese traje." Harry felicitó.

"Pensé que te gustaba el color naranja que tenía un poco menos tela que este" le medio reprendió mostrando su dedo pulgar y el dedo índice apenas separados.

"Cierto, pero este me gusta más". Él respondió.

"¿Cómo es eso?" se preguntó.

"Bueno, es sexy, pero no demasiado. Al igual que tu." dijo. "Este más o menos muestra todas tus partes curvas, sin parecer de mala calidad."

"Gracias, me alegro que te guste." Ella objetó.

"¿Puedo quitarlo más tarde?" , preguntó juguetonamente tomándola por la cintura.

"Tal vez. Vas a tener que comportarte". Ella apartó la mano un par de veces, pero finalmente cedió y dejó que la frotara, ya que tomaban el sol.

"Sabes, algunas de las chicas van topless" se rió entre dientes.

"¡De ninguna manera Potter! ¡No hay manera de que eso vaya a pasar!" le corrigió ella con severidad.

"Bien, bien, pero no me puedes culpar por intentarlo." Se echó a reír. Apoyó la cabeza hacia atrás y cerró los ojos disfrutando de la calidez del sol sobre su cuerpo quedándose dormido.


Harry dio un salto cuando algo frío rebotó en su estómago. Él entrecerró los ojos para ver a un niño de pelo rubio de unos seis años tomando una pelota de playa multicolor.

"Lo siento señor, el viento la atrapó." El muchacho se disculpó.

"Está bien, no pasa nada". Harry dijo. Se dio cuenta de el niño miraba a la cicatriz que cruzaba su hombro. La mirada del chico se movió hacia la cicatriz en la frente, luego la cicatriz en su cuello donde el Horrocrux se pegó a él, y luego a las cicatrices en sus brazos y piernas.

"¿Fueron de una pelea?" Le pidió a su voz llena de curiosidad.

"Sí". Harry dijo en voz baja. Ginny se levantó para ver quién estaba hablando con Harry.

"¿Te dolió?" Continuó con las preguntas.

"Sí, mucho." Harry respondió. Sus ojos comenzaron a cubrirse de lágrimas. Ginny lo notó. Ella se acercó y tomó la mano de su novio en la suya.

"¿Qué pasó?" el niño le preguntó inquisitivamente. La mamá del niño se acercó para evitar que cuestionara a Harry, pero Harry levantó la mano para detenerla.

"Era un hombre malo, un hombre muy malo ..." la voz de Harry se quebró, pero él continuó: "Este hombre mató a mi mamá y mi papá y algunos amigos míos muy queridos, y algunas personas inocentes también, porque le agradaba yo." Los ojos azules del muchacho se abrieron con miedo.

"¿El hombre malo le hizo eso?" Volvió a mirar las cicatrices de Harry.

"¡Jeff, deja de hacer esas preguntas!" su madre lo regañó.

Harry miró a Ginny, y luego a la madre de Jeff. "Realmente está bien si pregunta." Él respiró hondo antes de que sus ojos se volvieran a la cara del muchacho. "Sí, mira Jeff, yo no podía dejar que siguiera dañando a la gente y nadie mas podía detenerlo. Así que tuvimos que pelear".

"¿El hombre malo podría herirme, o a mamá y papá o a mi hermanita?" Jeff preguntó.

Ginny apretó más estréchamente la mano de Harry: "No, el hombre malo nunca te hará daño. Yo lo detuve."

"¿En serio?" el niño sonrió ampliamente.

"Yo ..." La voz de Harry se estremeció. "Lo hice".

"Genial". El muchacho tomó la pelota y corrió hacia su hermana a jugar más capturas.

"¿Cómo?" Harry se sobresaltó al escuchar la pregunta de la mamá de Jeff. "¿Cómo lo detuviste?"

Harry miró hacia ella "Yo ... yo ... yo tuve que matarlo." Su voz se quebró una vez más, las manos le temblaban ligeramente.

"¿Había que matarlo para detenerlo? Pero tú eres sólo un niño." Se preguntó.

"No he sido un niño siempre." Harry miró hacia las cicatrices. La señora se acercó de nuevo a sus hijos.

Harry se recostó en su toalla y cerró los ojos. Sus manos todavía temblaban mientras su mente se remontó a la noche en el bosque. Se concentró en donde estaba, y con quien estaba. Lenta y metódicamente, él empujó a Voldemort fuera de su mente. Su cara se sentía más fría y sintió una sombra sobre él. Abrió los ojos para ver a Ginny inclinándose sobre él.

"Mira aquí". Dijo señalando a sus profundos ojos marrones. Él lo hizo. Sus ojos buscaron los suyos por unos segundos antes de que ella le sonrió."Fuiste capaz de hablar de ello y no le permitiste hacerse cargo de tus pensamientos. Estaba cerca, me di cuenta por tus ojos. Pero lo empujaste fuera. Estoy tan, tan, orgullosa de ti." Ella lo besó suavemente y se recostó en su propia toalla. Ella entrelazó sus dedos con los de el mientras continuaban tomando el sol.


Cuando el sol bajó, regresaron al hotel. Al entrar en la habitación se ducharon y enjuagaron sus trajes. Cayeron en la cama tomando una breve siesta antes de la cena. La llamada despertador llegó a las 7:30 como les habían prometido. Ginny y Harry se vistieron y fueron a la cena.

La cena fue muy divertida. El restaurante del hotel tenía un diseño tipo parrilla. Cada estación consistía en ocho sillas alrededor de una mesa en forma de semicírculo de granito negro. Incrustado en la mesa estaba una cocina de acero inoxidable, donde el chef prepara la comida delante de los clientes.

Harry y Ginny se presentaron a una familia de cuatro y una pareja de jubilados que ya estaban sentados en la mesa. La comida era excelente y el espectáculo del cocinero era excelente. Los camarones, moluscos, peces espada y verduras frescas fueron asadas a la perfección. Todos en la mesa después del postre se quedaron hablando amigablemente.

Harry llevó a Ginny a la playa. Se quitaron sus zapatos y caminaron a través de las olas rompiendo en la orilla. Los dos hablaron de todo, y hablaron de nada. Después de la caminata en la arena se fueron de la playa y cruzaron la calle hasta el hotel. Pasaron una vez más, a través del gran vestíbulo y tomaron el ascensor hasta la suite. Esperando en el interior había una botella de champán en hielo y fruta fresca.

"Harry, ¿tu hiciste esto?" Ginny sacudió su cabeza por la sorpresa.

"Sí, soy un tipo muy romántico si me das la oportunidad." Le puso las manos alrededor de su cintura, entonces bajo la blusa.

"Un momento señor, ¿crees que tan solo regresar aquí puedes empezar a manosearme?" El dejó sus avances. Se quedó quieto un poco sorprendido de que ella le hiciera detenerse. "Modales Harry, modales. Abre la champaña, tráeme un plato de fruta, déjame descansar, y entonces puedes manosearme." Ella se rió.

Él sirvió las bebidas en la terraza. Ellos consumieron la merienda y un tercio de la champaña. Se quedaron cerca de la barandilla mirando a la calle bulliciosa. Ella se volvió hacia él besándolo completamente. El pasó sus manos a la cintura de ella y deslizó su mano izquierda debajo de la cinturilla de la falda.

"No esta noche en la terraza ..." susurró, "... en la cama." Él la condujo de nuevo a la habitación y la llevó a la cama. Él la desnudó y se desnudó él mismo. El trabajó alrededor del cuerpo de ella, ella trabajó su manera alrededor del de él. Pronto se quedaron dormidos.


Harry se despertó con la sensación de los labios de Ginny en los suyos. Abrió los ojos para ver una cortina de pelo rojo que enmarcaba su rostro. "Buenos días, ya ordené el desayuno. Estará aquí en unos pocos minutos."

Mientras se ponía las gafas se dio cuenta de que ya estaba vestida para el día. "¿Hace cuánto estás levantada?"

"Alrededor de media hora. Yo pedí el desayuno, me duché y me puse algo de ropa. Entonces te desperté." Ella explicó. Hubo un golpe en la puerta. "Bien, comida, tengo hambre.

"Por supuesto que sí, eres una Weasley", se rió mientras Ginny le traía un plato de huevos y tocino.

"Me gustaría quedarme unos días más". Ginny dijo entre bocado y bocado.

Harry miró un poco sorprendido. "¿En serio?"

"¿Por qué no, el tiempo es precioso, la habitación es increíble, y estamos solos. ¿Por qué no me quiero quedar?" -replicó ella.

Antes de que Harry pudiera responder que ella envió otro patronus a sus padres informándoles de la nueva serie de planes. Los dos días siguientes se llenaron con la natación, ir de compras, el romance y otras actividades de vacaciones generales. El último día se despertaron y bajaron a la cafetería del hotel para el desayuno.

Con el desayuno terminado, Harry y Ginny firmaron su salida y se aparecieron de vuelta a la Madriguera.

Cuando los dos llegaron, tuvieron un buen regaño de Molly y Arthur. Les dieron a conocer que a pesar de que Harry y Ginny eran mayores de edad no deberían estar "jugando a la casita" por todo el mundo. La bronca duró casi una hora, y sólo terminó cuando Harry y Ginny se comprometieron a ser más respetuosos en el futuro.

Como las vacaciones de Navidad terminaron, Ginny empacó para su regreso a la escuela. Ella dijo adiós a sus padres. Ginny y Harry se aparecieron en Hogsmeade, donde ella cogió el coche a la escuela con otros estudiantes.


Se que no tengo perdón, pero aquí está el nuevo capítulo. Tuve algunos problemas con el trabajo y no pude traducir mas rápido, pero los problemas terminaron y ya estoy con el nuevo capítulo.

Sigo intrigado con lo que dicen los pergaminos que escribió Ginny, ¿ustedes no?. Y a quien no se le antojan unas vacaciones en Miami. A mi si, sobre todo después de las últimas semanas con frio que pasé.

Reviews.

Yara Potter: Si yo creo que muchos esperábamos algo mas de esa cajita, pero, la paciencia es virtud.