¡Hola ha todos! ¿Como están? yo, muy emocionada por que este es el 2º capitulo que escribo, y podemos ver como Rosari llega y que fue de ella años después de su "encuentro" con el fantasma, aqui ya aprecieron dos de los personaje originales de la obra Andre y Firmin , en el siguente capitulo comenzaran a aparecer mas como La Carlotta, Madame Giry, Raoul y ¡Erik!, pero claro no fisicamente. Christine tengo planeado un capitulo entero para ella asi que tardara un par de estos en aparecer. En fin disfruten el capitulo


CAPITULO II

Llegar a Paris después de cuatro años estudiando criminología en Londres volver a mi hogar fue lo mejor que me pudo haber pasado. El carruaje me dejo en el portón de mi casa. Tome mis llaves y abrí la puerta de la entrada. Al dar mis primeros pasos dentro del vestíbulo, un aire de nostalgia comenzó a invadirme, recordaba las numerosas fiestas que mis padres hacían cada dos semanas o durante las festividades de navidad.
-¡Mlle.! Rosari!- Dijo con entusiasmo Anaëlle, una de las criadas, y mi confidente si se puede decir, llevaba en la mano una cubeta vacía y un trapeador, los cuales dejo caer para correr a abrazarme.
-Me alegra mucho verte Anaëlle- Le conteste, mas no pude responder al abrazo, pues aun cargaba mis maletas.
-¡Mlle Rosari ha vuelto! ¡Mlle Rosari ha vuelto!- Gritaba con entusiasmo, yo me limitaba a sonreír.
-Por el amor a Dios Anaëlle, deja a la pobre chica en paz, que no ves la cara de cansancio que tiene- Respondió Madame Duppont, la ama de llaves de la casa rígida de mirada firme y cabello castaño y recogido en una coleta-Además aun tienes que acabar de limpiar el comedor- Volteo a ver a Anaëlle con una mirada ascesina, enseguida me sonrio - Bienvenida a casa Madmoizelle Libert.
-Gracias Laurina- Respondí yo y enseguida dirigí mi mirada a Anaëlle- No te preocupes por el comedor, Madame Duppont sabe como me encanta comer en la cocina, cerca de tantos aromas y el calor de las ollas.- Al decir esto la cara de mi ama de llaves se volvió un poco enfurecida
-Pero Madmoizelle Libert..-
Pero nada, además yo necesito que Anaëlle me ayude a desempacar.- Concluí yo
Anaëlle me ayudo a llevar mis maletas hasta mi habitación, entre ambas desempacamos mi ropa y la colocamos en el ropero,
-Si vieras como extrañaba la casa Ana.- Le dije yo
-Hay Mlle Rosari, si viera como la extrañábamos aquí. Puesto que sabe que es aburrido limpiar una casa sin dueños que la habiten.-
-Supongo que ha de ser muy aburrido.-
-Y pues como ninguno de sus dos padres esta, el silencio durante las fiestas de navidad era terrible.-
-Mis padres si que les gustaba hacer fiestas.- Respondí con un aire de tristeza
-Le pido perdones Mlle Rosari, no era mi intención entristecerla-
-Tranquila, esta bien...-Le dije yo, La verdad es que yo nunca vi a Ana como una criada, ella llego a pedir trabajo a la casa cuando yo tenia siete años, ella tenia según recuerdo once años . Su madre estaba incapacitada y su padre acababa de desfallecer, mi padre muy generoso le dio todos los gastos para tratar a su madre, si no que también le daba el alimento y ropas de obsequio cada que podía, debido a la muy poca diferencia de edades entre nosotras, yo le veía como una hermana, no como una sirvienta.
- Su llegada fue muy apresurada Mlle.- Me dijo ella
-Lo se.-
-¿Podría saber que le trajo a Paris otra vez?-
Pensé un momento que decirle, colgué el ultimo vestido en el ropero y cerré mi maleta. Lentamente cerré la puerta de mi habitación.
-¿Prometes no decirlo?-Pregunte, viendo de Anaëlle sabia que seria una tumba. Ella asintió, parecía la misma niña pelirroja de hace diez años cuando guardaba mis secretos.- Bien, yo se que le he prometido a Madame Duppont dedicarme totalmente a buscar un esposo y que les dije en mi carta que ya no resolvería mas crímenes.- Madame Duppont y mi madre nunca quisieron que fuese una criminóloga.- Pero en realidad, recibí una carta de la policía hace poco y quieren que averigüe quien o que ocasiono el desastre del candelabro de la Ópera de Garnier.-Dije sonriendo emocionada.
-¿Que decía la carta?-Me pregunto, sus ojos brillaban de curiosidad.
Saque la carta de mi bolsillo y leí en voz alta

"Estimada Madoizelle Libert:
Suponemos que el famoso incidente del candelabro en la Ópera de Garnier ya ha llegado a Londres, así que por su muy reciente fama de criminóloga, solicitamos sus servicios de criminóloga para averiguar que o quien ocasiono esto, también para tratar de descubrir si "El Fantasma de la Ópera" es una persona real como se nos ha informado por los testigos, o solo un mito entre las bailarinas del lugar.
Se le pagara la módica cantidad de 10 000 Francos si resuelve este caso.
En caso de solicitar un ayudante nosotros lo proporcionaremos
Le informamos también que la hemos seleccionado a usted devino a que usted nació y creció en Paris, y por lo que se nos ha informado, frecuento varias veces a al Palacio de
la Ópera antes de marcharse a Londres.

Esperamos su respuesta pronto
Agente de policía Coel Cicero"

-¿Y cuando planea ir a verlo?- Me pregunto Anaëlle
- Supongo que le visitare mañana- Comente
-¿Visitar a quien?-Pregunto Madame Duppont, quien acababa de entrar a la habitación.
-A un viejo amigo.-Respondí rápidamente.
-¿Puedo saber a quien?- Pregunto la ama de llaves
-Prefiero que sea una sorpresa.- Dije sonriendo como niña pequeña
- ¿Ya piensas dedicarte a buscar esposo?- Me pregunto mientras abría las cortinas de mi habitación.
-No lo se aun- Le dije. Ella frunció el seño
-La comida esta lista.-Me informo
-Enseguida bajo.- Al decir esto Laurina salió de la habitación y yo deje salir un suspiro de alivio.
-Casi te descubre.-Me dijo mi confidente.
-Lo se, estuvo cerca.-Respondí entre una risa nerviosa
Ana se puso de pie y tomo mis maletas vacías.-Pues yo que usted no aceptaba ese caso.- Decía mientras colocaba una maleta encima de otra.- Ese lugar y ese "fantasma" solo le han causado problemas desde niña.
- ¿Parecería que estoy atada a la Ópera Popular, no?-Me burle
-Pues fíjese que si.-
- Este caso será interesante, quizás el mas interesante que e tenido.-
-¿Pues que no le bastaba con sus casos en Londres?-
-Si, si pero los ascensiones seriales son tan predecibles, necesitaba algo diferente.-
-"Algo diferente".-Me imito ella.- Para mi que con solo leer "Fantasma de la Ópera" te intereso.-
-¡Pues claro! Tú hubieras hecho lo mismo.-
.- ¡Claro que no! Yo me hubiese alejado- Se llevo cargando mi par de maletas.- ¡Ya baje a almorzar mejor!- Me dijo y salió de mi cuarto

A la mañana siguiente me levante muy temprano y me di una ducha y desayune. Le dije a Madame Duppont que saldría a dar una vuelta, para volverme a familiarizar con las calles de Paris, pero claro, mentí, tome un carruaje y pedí que llevara a la Ópera de Garnier, pues le había dicho al agente Cicero que lo vería ahí.
Al bajar del carruaje un hombre bajo y de cabello rubio y corto me recibió.
-Bienvenida Mlle Libert, soy el Agente Cicero, soy quien le ha mandado la carta.- Me dijo otorgándome una amable sonrisa.
-Es un placer conocerlo.- Le dije yo.
-El placer es todo mío.-
Nos dirigimos al vestíbulo de la Ópera el cual estaba lleno de policías.
-¡Esto es muy malo!-Decía Monsieur Firmin, uno de los administradores.
-¡Terriblemente malo!-Dijo Monsieur Andre, el otro administrador
Cicero me llevo con ellos.
- Monsieur Firmin, Monsieur Andre, Ella es Rosari Libert, La criminóloga que viene a analizar el caso.- Me presento ante ellos.
-Un placer Madmoizelle.-Me dijo Andre besándome la mano
-Un verdadero placer.- Dijo Firmin, repitiendo la acción del otro...Eso era un poco extraño.
-¡Escúchenme los dos!- Dije yo tomando un tono firme totalmente y prepotente.-Necesitare total privacidad al trabajar en el caso, no quiero que ninguna persona en el teatro se involucre o interfiera en mi trabajo, me encargare de darles a ambos un informe semanal sobre mis investigaciones. También necesitare saber todo lo que paso aproximadamente desde que ustedes tomaron posesión del lugar ¿Entendido?-
-¿Eh?- Una gota de sudor por nerviosismo caía de la frente de Firmin
-¿En-ten-di-do?-Volví a preguntar
Ambos asintieron.
-Bien, les veré en su oficina en una hora.- Torne enseguida mi mirada a Coel.- Necesito que me lleve a la escena del crimen.
-Hasta luego Monsieurs.- Dijo el agente Cicero y comenzó a encaminarme.- ¿Por que ha actuado de una manera tan pre-potente?- Me pregunto.
-Todos son culpables Monsieur Cicero, al menos hasta que se demuestre lo contrario- Le dije yo.
- ¿Insinúa que alguno de ellos puede ser el Fantasma?- Me pregunto.
-Podría ser cualquiera, además ¿Quien le dice que el Fantasma ocasiono el accidente?-
-Pues es obvio, según tengo entendido los administradores recibían cartas amenazantes de alguien que firmaba con las iniciales F.O.-
-Cualquiera las pudo haber escrito.-

-Pero en el baile de mascaras y el día que se estreno "Don Juan Triunfante" todos le vieron.-

-Eso no me había sido informado, pero igual, se le puede pagar a un actor par que pretenda ser el.-

Finalmente llegamos a la escena del crimen, el lugar estaba lleno de investigadores y de periodistas. Un gran candelabro roto en mil pedazos se encontraba entre el piso y las butacas de la primera sección. Lo mire detenidamente, me pareció imposible que el mismísimo fantasma se atreviera a destruir algo tan bello como el enorme candelabro.

Mire el resto del lugar, vi cada uno de los palcos, el escenario; reviviendo cada uno de los recuerdos de mi infancia, recordé entonces el día en que por coincidencia coque con el Fantasma recordé muy bien el numero del palco del que salía "Numero 5" estaba perfectamente grabado en mi cabeza.

- Monsieur Cicero, infórmele a los Monsieurs Andre y Firmin que hubo un cambio de planes y que los veré mañana en su oficina.- Le pedí.- Yo…necesito familiarizarme con el lugar una vez mas.

-¿Necesita alguien que la escolte?- Pregunto el rubio

-No, no gracias. Yo Puedo cuidarme sola.-Le dije.


Espero que les haya gustado. En unos dias o quizas hoy en la noche suba el tercer capitulo, depende de cuanto me inspire xD.

Bueno dejen Reviews acepto cualquier sugerencia, o critica...ojo sean criticos, no ciriticones ¬¬

Un Saludo

Ms Clover Jellicle