CAPITULO 10 SEÑORES Y SEÑORAS! jaja la verdad estoy muy contenta de que ya estemos llegando a la mitad de la historia, si, va a estar larga xD, pero en fin una disculpa por la tardanza, la verdad tenia planeado subir este capitulo desde el domingo pero me enferme horriblemente y no me podia concentrar bien en terminarlo, pero ya esta y espero que lo disfruten mucho .
Capitulo X
La mitad de los instrumentos de la orquesta habían desaparecido "misteriosamente".
-¡Y tan solo a unas semanas de volver a abrir el lugar!- Se lamentaba el director de orquesta.
-Para nuestra fortuna es solo una orquesta de cámara…-Murmuro Louis
-¡Solo una orquesta de cámara! ¡Tengo que decirle Monsieur que esta es "la orquesta de cámara"!-Exclamo el director.
-¡No era mi intensión insultarle!- Exclamo mi colega nervioso.- Me refiero a que si se compararan la cantidad e instrumentos a los de una orquesta sinfónica seria mayor la perdida- Explico.
-Igual los instrumentos no son nada baratos.- Dijo en un tono lamentable Monsieur Firmin.
-Tiene razón, no lo son.-Dije yo. Enseguida dirigí mi mirada al director de orquesta.- ¿Cuándo fue la ultima vez que vio los instrumentos?- Le pregunte.
-Hoy por la mañana alrededor de las nueve.- Me dijo.
-Pero…si nosotros llegamos a las once.- Murmuro Louis.- ¿Cómo es posible que los instrumentos desaparecieran en dos horas?-
-Ha sido el fantasma.- Dijo Andre.-
-¡No es mas que su culpa!-Exclamo Firmin.-Ese maldito fantasma lleva aterrándonos desde el momento que llegamos a este lugar.
-No se preocupen, denme tres días cuando mucho y recuperare sus instrumentos.-Les dije.-Ahora, Monsieur Director, ¿Cual fue la última ópera que ensayaron?-
-La flauta mágica.-Me dijo.
-Bien, ¿Me permitirá las partituras?-El asintió.
Me marche entonces a la biblioteca de la ópera con las partituras en mis manos. Sabia que me tardaría un muy buen rato en descifrar el anagrama, puesto que conocía más de ocho diferentes tipos de codificaciones para las partituras. Por suerte me daba el ligero lujo de conocer muy bien el asombroso trabajo de Mozart, no me podría auto-proclamar una "experta", pero me sabía muy bien las tonadas y letras de algunas canciones.
Ya había terminado de leer la mitad del primer acto cuando escuche a un par de empleados de la biblioteca hablar entre ellos.
-¿Ya te enteraste?-Le decía uno.
-¿De que?-Pregunto el otro.
-Acerca de los instrumentos de orquesta, escuche que la mitad había desaparecido.-El joven pretendía susurrar, pero lo que no notaba es que solo hacia que todo se escuchara mas.
-Si lo escuche –Pretendí seguir en mis investigaciones cuando en realidad me encontraba escuchando todo lo que conversaban.- Escuche que fue el fantasma
-¡Claro que fue el fantasma!-Exclamo. El otro saco un pequeño calendario.
-Pero.-Suspiro.- Tendremos que rehacer el calendario trimestral.
-Si.-Dijo vagamente el otro.- Se tenían planeadas seis óperas para esta temporada y ahora…Bueno creo que lo tendremos que recorrer.-
En ese momento algo me dijo que si revisaba la partitura de la flauta mágica no encontraría nada, ¡Había ya otras cinco óperas ya planeadas! ¡Erik pudo colocar el anagrama en cualquier partitura!
-Maldita sea.-Murmure.
Tome las partituras, me puse en pie y fui hacia donde se encontraban los administradores.
-Disculpe Monsieurs.-Les dije mientras entraba a su oficina.
-¿Si, que ocurre Mademoiselle? –Pregunto Andre.
-Necesito que me permitan el calendario trimestral, con los eventos de la Ópera Popular, incluyendo ballets y recitales.-
-Pero Mlle. Ese calendario ya no es oficial- Dijo Firmin.
-No me interesa, igualmente lo necesito. También necesitare que le pidan al director de orquesta las partituras de todos los eventos que aparecen en el calendario.-
-¿Son muy necesarias?- Pregunto Firmin. Yo asentí.
-Bien Mlle. Se las haremos llegar esta tarde con el agente Cicero.- Dijo Andre.
-Muchas gracias, ahora si me disculpan tengo que ir a hablar con el detective Louis.-Me reitre de la habitación.
Supuse que cuando se me entregaran las partituras serian bastantes así que necesitaba ayuda de alguien para descifrarlas y ese alguien era Louis. Lo encontré a punto de entrar al camerino de Mlle. Daae, yo sabia que si entraba ahí era posible que encontrase el pasadizo a la morada de Erik así que lo detuve antes de que abriera la puerta.
-No es necesario revisar aquí.- Le dije alejando su mano de la perilla.- Yo ya lo he hecho y el agente Cicero también y no se ha encontrado nada.
-Una revisada de mas no hace daño.- Dijo intentando acercar su mano a la perilla.
-Debo insistir.- Dije volviendo a alejarlo.-Además te necesito para otra cosa.-
-¿Qué ocurre?-
-¿No te encantaría descifrar anagramas conmigo?-En Londres, descifrar anagramas era algo que Louis y yo hacíamos mucho.
-Claro por que no.- Dijo seguido de una sonrisa.
Esa misma tarde los administradores me dieron las partituras, las cuales tengo que mencionar, eran bastantes, Louis y yo tuvimos que pedir un permiso especial para quedarnos el tiempo que fuese necesario en la biblioteca, ya era alrededor de la una de la madrugada y aun seguíamos tratando de averiguar si alguna de las partituras tenía un mensaje oculto. Seria un trabajo tedioso, puesto que conocíamos por lo menos cinco claves para descifrar notas musicales.
-Termine con Fausto.- Dijo mi colega haciendo a un lado las partituras y rascándose ligeramente los ojos debido al cansancio.
-¿Oh no por que? ¿Terminaron en persona o le escribiste una carta?-Dije en broma el me miro con cara de fastidio.
-Ha, ha-Dijo con sarcasmo, mientras tomaba otras partituras.-Graciosita.-Murmuro.
-Lo siento, lo siento.- Le dije.- ¿Encontraste algo?-
-No.-
-¿Revisaste cada código 3 veces?-
-Si-
-Bien.-
Y así siguió durante un buen rato, el personal ya se había marchado, solo quedábamos nosotros, y claro Erik; las luces se encontraban totalmente apagadas y solo había un par de velas en la mesa donde nos encontrábamos donde sea que estuviese en esos momentos.
Louis ya cabeceaba de cansancio, pero intentaba continuar. Recuerdo muy bien que el me miro y se hecho a reír.
-¿Qué ocurre?-Le pregunte.
-Nada…solo que esto me recuerda mucho a los casos de Folch en Londres, tú y yo en una noche en vela resolviendo anagramas.- Me dijo sonríete.
-Folch.-Dije después de un suspiro.-Ese hombre era condenadamente bueno para provocar crímenes.
-Lo se, yo te ayudaba ¿Recuerdas?-
-Si.-Solté una ligera risa.- Por suerte ese maldito ya esta en prisión y no saldrá de ahí en un muy buen tiempo.
-¿Qué harás si escapa?-
-Lo volveré a atrapar.-
-Lo dices como si todos los casos hubiesen sido sencillos.- El bostezo
Louis, si gustas puedes marcharte. Yo me quedare aquí un rato mas.-Le dije.
-Gracias. Eso me dará tiempo de seguir con… mi otra investigación.- El se puso en pie y tomo una de las dos velas con las que estábamos iluminando la mesa.
-¿Otra investigación? ¿De que hablas?-Pregunte extrañada
-¿Recuerdas que me sorprendiste a punto de entrar al camerino de Christine Daae?-
-Si, lo recuerdo ¿Por qué?-
-Averígualo tu misma.-Dijo tratando de imitar mi voz. Yo reí
-Bien, espero que lo resuelvas pronto.-Sonreí y el se marcho, dejándome completamente sola.
Finalmente termine de leer Il'Mutto…Cuando escuche un sonido extraño, tome la vela y me puse en pie a buscar de donde venia, escuchaba pasos cerca de mi, lo cual me puso demasiado nerviosa, seguía buscando de donde venia el sonido, cuando escuche que unos libros caían de tras mio; me di media vuelta y…
-¡Cicero!-Exclame al verlo.- ¡Casi me mata de un susto!
-Lo siento mucho Mlle.-Dijo el.
-Un momento.-Lo mire extrañada.- ¿Qué haces aquí?
-Solo venia a verificar que usted y el agente Louis ya se hubiesen marchado.-Me dijo
-Bueno, Louis ya se marcho, si gusta puede irse usted también.-Le dije.
-Puedo quedarme a ayudarle.-
-No gracias Cicero.- Dije, si encontraba algún mensaje, temía que Erik hablase muy personal y el descubriera todo. Con Louis no había ese problema, si lo encontraba le podría explicar todo y el entendería.
-Debo insistir Mlle. Seria una mala idea dejarla sola con el fantasma rondando por estos lados.-Me dijo
-Bien, como quieras, pero en cuanto den las tres de la mañana nos marchamos.-Faltaban solo cuarenta minutos para las tres.
Mientras revisaba las partituras Cícero me miraba sorprendido. Me dijo que nunca en su vida había visto a alguien hacer anagramas tan rápido.
-Bueno, supongo que es la experiencia que Folch me dejo.- Le dije riendo un poco
-¿Folch?-Pregunto extrañado.
-Es un viejo criminal que solía perseguir en Londres, nada de que preocuparse últimamente, pero el era fanático de los anagramas y de la música, así que aquí me tienes.- Le dije.
-Si, me habían informado un poco de el, sin mencionar lo que he leído en las noticias internacionales, ¿Es cierto que una vez asesino a cuatro personas con una sola bala?- Yo asentí.- ¿Pero como?
-No importa a quien apuntes, si no ha donde apuntes.- Le explique.
-Es usted muy inteligente Mlle. Libert.-Me dijo
-Muchas gracias.-
-Por eso la escogí personalmente a usted para resolver este caso, es inteligente, audaz, se enfrenta a todo.- Conforme el hablaba se acercaba cada vez mas a mi.- Y por lo que escuche no es solo una gran detective, me han dicho que usted es una gran persona y me he dado cuenta de eso, es amable, cariñosa.-Cuando me di cuenta Cicero y yo estábamos casi juntos, era un comportamiento inapropiado y yo me sentía totalmente nerviosa y ruborizada. Por alguna razón comencé a recordar la canción "El punto sin retorno" que Erik había escrito, conforme mas se acercaba a mí, sonaba más fuerte la canción en mi mente. Entonces recordé que esa canción era parte de "Don Juan Triunfante" ¡Eso es! De la emoción avente a Cicero lejos de mí.
-¡Lo tengo!- Grite
-¿Qué ocurre Mlle.?- Pregunto extrañado y sorprendido.
-Fui una tonta al perder tiempo con estas partituras. Necesito cuanto antes ir a donde guardan las partituras.-Dije.
-Yo tengo una copia de la llave del cuarto de instrumentos, he visto unas partituras ahí, si gusta podemos ir.- Me ofreció.
-Perfecto.-
Fuimos entonces al cuarto de instrumentos, había muy pocos debido a los que se había robado Erik, encontramos un librero donde había bastantes partituras colocadas por orden alfabético. Empecé a buscar la de "Don Juan Triunfante" Le encontré. La tome entre mis manos y la contemple.
-Bueno tengo lo que quería.- Mañana lo investigare y me acerque a la puerta. Cicero me detuvo
-¡Alto Rosari! ¿No quieres hablar de lo que paso haya en la biblioteca?-Era la primera vez que el me hablaba de una manera tan impropia y por mi primer nombre.
-Fue el momento solamente, es algo común.-
-No, Rosari, no creo que sea eso.- Dijo y me acorralo contra la pared.- Yo creo que hay algo mas.- Dijo y enseguida me beso. Yo lo aleje bruscamente de mí.
-¡Déjeme en paz!-Grite.- ¡Escúcheme bien Cicero, usted y yo somos profesionales así que le pido que nuestra relación no sea mas que laboral! ¡Y si vuelve a intentar algo conmigo! ¡No lo querrá saber amigo mio! ¡Por que yo tengo mas prestigio que usted y puedo hacer que lo pongan a trabajar como un vil y simple guardia de seguridad! ¡Así que no se me vuelva a acercar! ¡¿Me entendió?-Grite furiosa.
-Pero Rosari…-
-¡Ah y una cosa mas!-Interrumpí.- ¡A mi me habla con respeto!- Lo mire molesta por un segundo y me marche furiosa a mi casa.
Ya en casa me encerré furiosa en mi habitación. Deje las partituras en mi mesa de noche, las vería mañana a primera hora. Me puse mi pijama. Después encontré sobre mi cama una carta con el mismísimo sello de un memorable amigo. La abrí y leí:
"Mlle. Libert
Le dio su buen merecido a ese chico esta noche.
Muy sinceramente
F. De la O."
De cierta forma el escrito de esa nota me dibujo una sonrisa en el rostro. Finalmente la guarde en mi libreta de cuero y me fui a dormir.
Espero que les haya gustado, se que les dije que no hay un Cicero/Rosari, pero todo tiene su explicacion, enserio.
En fin anuncio un nuevo proyecto, también basado en el Fantasma de la Ópera, pero esta vez en el libro, aun trabajo en el yo creo que para el proximo episodio les hablare mas de este proyecto en fin
Un beso y un abrazo
MsCloverJellicle
