Capítulo XI

El Plan del Joker

En algún lugar ubicado en la cordillera que separaba a Johto de Kanto, se encontraba una cueva inmensa que llevaba a los visitantes hasta las mismas entrañas de la cordillera. Dentro, se encontraba una base secreta del extinto Equipo Rocket –ahora conocido como Equipo Joker– en donde reinaba un ambiente de mucha actividad. Cientos de agentes Joker pasaban horas de planeación, yendo de arriba abajo, esperando cuáles serían los movimientos del nuevo jefe… Un payaso siniestro que se encontraba en un área especial reservada solo para el Jefe de los Rocket.

Dentro de esos aposentos, el Joker se encontraba en una reunión con sus lugartenientes: Hiedra, Harley, Killer Kroc, Black Mask, el Espantapájaros y Mr. Freeze.

Tras varios minutos de espera, una gigantesca mole se hizo presente en la estancia. Bane, había hecho a los trabajadores que repararan el tubo que Robin había cortado en Pewter City; pues eran bastante evidentes los trozos de cinta gris que cubrían el cortado tubo. Aún así, el gigante de Gotham mostraba un semblante de satisfacción:

—Y bien, Bane… ¿Te hiciste cargo del idiota amante de las piedras? —le preguntó Joker desde su sillón de piel negra, propiedad del fallecido Giovanni.

—Estoy seguro que nunca olvidará la paliza que le di… Si es que consigue despertar —contestó burlonamente Bane, provocando la risa del Príncipe Payaso del Crimen.

—¡Excelente! ¡Excelente! Jajajaja! —reía a carcajada suelta el Joker—. Supongo que eso hará que esos muchachos se la piensen 2 veces antes de volver a meterse conmigo.

—Bueno… Ya nos encargamos de quitarnos de en medio a esos mocosos —empezó a decir Hiedra— ¿Y ahora qué?

—Seguiremos con la segunda parte del plan, chica verde.

—¿Y eso vendría siendo…? —preguntó Mr. Freeze.

—Apoderarnos de esta tierra y hacernos de la mayor cantidad de esos animales que sea posible. Cuanto más, mejor.

—¿Y cómo haremos eso si apenas conocemos estos paisajes? —inquirió Black Mask.

—De algo sirvió apoderarnos de este basurero que llaman "Equipo Rocket"… —empezó a decir el Joker para luego apretar un botón de su escritorio.

—A sus órdenes señor Joker… —dijo la voz de una mujer lista para recibir las órdenes de su señor.

—Tráiganme a esos imbéciles que le servían a Milenio —ordenó el maléfico payaso secamente para luego quitar el botón.

—No entiendo como aún tienes con vida a ese montón de miedosos —le recriminó el Espantapájaros—. ¿Cómo sabemos que no nos traicionarán a la primera oportunidad que tengan?

—Por la sencilla razón de que ellos fueron testigos de cómo acabé con el difunto amigo Giovanni.

Tras unos instantes, los antiguos lugartenientes de Giovanni se aparecieron en la sala de juntas: Juno, Atila, Domino, Butch y Cassidy; seguidos de Jessie, James y Meowth. Ninguno de los antiguos Rocket se atrevía a decir una palabra al estar delante de sus nuevos jefes. No fue sino hasta que el Joker les habló para que pudiesen articular algún sonido:

—Muy bien, niños y niñas… Díganme otra vez la información que me dieron el día anterior.

—Señor… —tomó aire Juno, para evitar que el miedo se le notara— No somos el único grupo criminal que se encuentra en el Mundo Pokémon.

—¿Competencia? —insinuó Mr. Freeze.

—Puede decirse… —respondió Juno para luego continuar—. Antes de su llegada, Jefe, el Mundo Pokémon quedó dividido entre las grandes organizaciones criminales. Para el Equipo Roc… Perdón, el Equipo Joker; Kanto, Johto, las Islas Naranja y las Islas Sevii, quedan bajo su jurisdicción, mientras que los Equipos Magma y Aqua comparten Hoenn y el Equipo Galactic tiene poder sobre Sinnoh.

—¿Y de qué nos sirve esto Joker? —preguntó Black Mask al payaso.

—Simple ,amigo cara negra; aniquilamos a los líderes de esos grupos, y podremos hacer lo que se nos antoje con este mundo.

Los villanos asintieron y murmuraron en señal de que estaban de acuerdo…

—Muy bien… Ahora, respecto a esos animales —continuó el Joker—. Me dijeron que hay alguien que sabe cómo almacenarlos… ¿Me equivoco?

—No, señor —se adelantó Domino, haciendo uso de todo su valor—. Este tipo fue el que inventó el software para almacenar pokémon y transferirlos a una pokébola o viceversa. Su nombre es Bill Rogers.

—¿Y en donde encontramos a ese Bill? —insistió el Joker, complacido por el miedo que provocaba en sus subordinados.

—Es muy sabido que Bill vive al norte de la ciudad conocida como Cerulean —le respondió temblorosa, Domino.

Pero el Joker no había terminado con ellos todavía…

—Creo recordar que alguno de ustedes me mencionó sobre… ¿Pokemon Legendarios?

—Sí señor. Fui yo —respondió Atila sin inmutarse, y mirando con cierto repudio al Joker—. Los Pokemon Legendarios están considerados como los más poderosos en todo este mundo. Hasta donde sabemos, tenemos la localización de todos…

—¿Y en donde se encuentran? —inquirió el Joker devolviéndole la mirada maligna a Atila, sellando su posterior destino.

—Tres se encuentran en las Islas Naranja, otros tres se encuentran en Johto, 1 se encuentra en Navel Rock, dos en Birth Island; uno, posiblemente, se encuentre en la Isla Lejana, mientras que otros 4 se encuentran en Sinnoh. No obstante, estos últimos son los más raros, ya que la tecnología aún es muy limitada para poderlos conseguir —finalizó Butch.

El Joker sonrió con malicia al escuchar esa última declaración de Butch. Después de eso…

—Ya pueden irse niños —les dijo burlonamente el Joker.

Casi estaban esperando esa orden, porque todos los ex-Rockets salieron rápidamente del lugar, quedando en último Atila. El corpulento Agente Joker miró por una última vez al que se convirtió en su jefe, y salió a pasos forzados…

—Ya me encargaré de ese más tarde… —dijo el Joker en cuanto salió Atila—. Pero mientras tanto, allí tenemos el boceto de mi Plan Maestro.

—¿O sea… ? —empezó a decir Hiedra, un tanto confundida por toda esa lluvia de datos.

—Bastante sencillo en realidad compañeros… Nos desharemos de esa susodicha "competencia" de los Equipos Aqua, Magma y Galac… como sea que se llamen. Así tendremos el control total de este mundo.

"Segundo —continuó el Joker—; nos haremos de la tecnología de ese Bill Rogers –y de ser necesario, el propio Bill Rogers– para hacernos de cuantos pokemon sea posible. Pero no solo nos haremos de las bestias que tengan los entrenadores. Buscaremos a esos "Pokemon Legendarios" para facilitarnos más este trabajo.

"Y tercero —finalizó el Joker con expresión triunfal—. Una vez que lo hayamos conseguido todo en este mundo y terminemos hastiados de todo eso de Pokemon… exterminamos todo lo que respire en este mundo ¡jajajajajaja!"

Todos los villanos se quedaron complacidos con el plan del Joker. Era lo más adecuado a sus intereses. Sin embargo, quedaba un pequeño problema… y Harley se encargó de hacerlo notar…

—¿Y qué hay de los mocosos esos, amorcito?

—No debemos de preocuparnos por esas pestes, cariñito. Si nos vuelven a molestar, los matamos y listo. ¡Jajajajaja!

El plan estaba puesto en marcha y tras las últimas instrucciones que dio a sus compañeros, el Joker dio inicio a la que sería su diabólica broma en contra del Mundo Pokemon.

Sin embargo, 3 agentes estaban afuera oyéndolo todo…

—Por Arceus… Ese hombre está loco —decía asustado Meowth.

—Esto ya se está yendo demasiado lejos… No pienso seguir a un loco que al final nos va a traicionar y destruir —dijo Jessie decidida.

—¿Qué tienes en mente? —le preguntó James.

—Primero lo primero… Debemos de salir de aquí e ir con Ketchum para prevenirlo —le respondió Jessie.

—Por si no te has dado cuenta, mujer —aclaró Meowth—. El Joker, como nuevo jefe, se enterará de nuestra traición al momento de salir de aquí. ¿O es que quieres que terminemos como Giovanni?

—No tenemos opción. Prefiero mil veces morir tratando de salvar mi vida, que morir sabiendo que ese loco al final va a traicionar a todos en esta organización.

Sin motivos para refutar esos argumentos, los tres agentes emprendieron discretamente la salida de la Base.