Capítulo XIII

Batalla en el Faro

La noticia del triunfo del Equipo Joker sobre las organizaciones restantes trajo el pánico total al Mundo Pokemon. Tanto Hoenn como Sinnoh habían adoptado las mismas medidas que hubieran empezado hace 4 meses, Kanto y Johto. En tanto, cientos de familias empezaron a peregrinar a lugares distantes, procurando alejarse de las ciudades importantes de las dos regiones, con la esperanza de que sus seres queridos se pudiesen encontrar a salvo de las maquinaciones del Joker. Ferries, trenes, barcos; cualquier transporte que pudiese servir para alejar a las personas de la mano diabólica del Equipo Joker estaban abarrotadas de gente.

Es en una de esas estaciones de barcos, habían 3 personas y un Meowth que se dirigían a toda prisa a uno de los muelles para alcanzar el último barco con destino a Alto Mare…

—¡De prisa muchachos! —les urgía el Prof. Oak a los agentes renegados Jesse, James y Meowth— ¡Apenas conseguimos llegar a tiempo a este lugar!

Los dos agentes estaban vestidos cual una pareja normal –ella con un vestido veraniego y un enorme sombrero rosa claro que cubría su rostro; él, con una camisa polo verde y jeans azules. Su pelo lo había arreglado Misty con una cola de caballo y tinte de cabello color negro– le estaban pisando los tacones al científico. Cosa difícil ya que llevaban sendas valijas que les dificultaban el paso. Entre su equipaje, se encontraba una jaula para animales…

—¿No pudieron haber escogido un mejor escondite para mí? —preguntaba irritado Meowth— ¡Esto está muy incómodo! ¡Por no decir humillante!

—¿Quieres callarte? —le recriminó Jessie— Da gracias a Arceus que el profesor siquiera encontró algo en donde esconderte, sino ya seríamos las siguientes víctimas del Joker.

—¡Quietos los dos! —exclamó James— ¡Si se ponen a discutir ahora, nos veremos bastante obvios!

—¡Mejor cállense los tres! —les dijo Oak visiblemente molesto— Nos estamos jugando la vida ¿recuerdan? Yo por ayudarlos y ustedes por ayudar a Ash. Así que sean más discretos.

El trío se calló inmediatamente y reanudó la marcha. Se supone que por esta misma estación, Oak se encontraría con un viejo amigo suyo, oriundo de Alto Mare, que les llevaría con rumbo a esa ciudad protegida por Latias y Latios. Allí, los renegados "Jokers" estarían a salvo de algún posible intento de homicidio por parte del payaso o sus asociados…

En medio de todo el gentío, no pudieron ver que un hombre corpulento de un metro noventa que se dirigía con ellos rápidamente, pero sin verse como alguien sospechoso. Su plan… Estar a una distancia aceptable para saber su ubicación dentro de los siguientes días.

El individuo, disfrazado con sobrero y gabardina cafés, con lentes oscuros y un bigote muy tupido, fingió que también se dirigía a uno de los muelles al chocar con el trío. El impacto hizo que los cuatro cayesen al suelo con sus respectivos equipajes…

—Lo siento mucho… —se disculpó el hombre mientras los ayudaba a levantarse—. No los vi venir.

—No se preocupe —se adelantó Oak mientras se levantaba y miraba de reojo al individuo, buscando algún factor sospechoso— Estamos muy apresurados y no tuvimos tiempo de hacernos a un lado.

—¿Huyendo también? —preguntó aquél señor como sin querer— ¿A dónde van?

—Disculpe —intervino Jessie, que se estaba sacudiendo su vestido y levantando sus cosas—, pero con el debido respeto, eso no es asunto suyo.

—No me ofendo, señorita —aclaró el individuo cortésmente—. Es natural que todo mundo sospeche de todo mundo en estos días…

—Disculpe a mi pareja señor… —dijo James mientras tomaba una de las valijas que le extendía aquella persona—. Pero todo esto ha sido muy difícil y cuanto más pronto nos vayamos de aquí, mejor.

—Lo entiendo. Buena suerte en su viaje entonces —se despidió el señor, para luego desaparecer de nuevo entre el gentío.

—¿Quién demonios era ese? —preguntaba Meowth desde el interior de su jaula.

—No tengo ni la menor idea —dijo Oak, que miraba al hombre desaparecer—. Pero será mejor que se vayan pronto. Nadie nos asegura que no fuera un agente Joker.

Mientras tanto, sentado en una cafetería, aquel hombre veía alejarse al Prof. Oak y los tres agentes mientras tomaba plácidamente una bebida. Y el hombre sonrió al ver que su misión fue un éxito y no se dieron cuenta de nada. De su gabardina, se sacó un aparatito discreto que tenía una pantalla que mostraba un sistema muy avanzado de navegación. El hombre pulsó un botón y un pequeño localizador se activo en la maleta de James.

Un localizador con forma de murciélago…


En Pallet, Ash y sus amigos se encontraban en la casa de Oak –oficialmente convertida en la base de operaciones de los entrenadores, por así decirlo– esperando la llamada del científico que les confirmaría que Jessie, James y Meowth se encontrarían a salvo. En tanto, Tracy y Max llevaban buena parte de la tarde intentando acceder a todos los sistemas de almacenamiento de todos para evitar que el Joker se apoderase de ellos. Hasta que…

—Ya está… —anunció Tracy a los presentes en la sala—. Finalmente pude acceder a los sistemas de almacenamiento de todos.

—¿Lo lograron tan pronto? —preguntó May al su hermano y al asistente de Oak— ¡Wow! Me impresionan…

—No fue para tanto —dijo Max un poco abochornado.

—¿Y bien? —inquirió Drew expectante—. ¿Los sacaron a todos?

—Lo hicimos —corroboró Tracy—. Todos nuestros pokemon se quedaran en el rancho. Hay espacio suficiente para todos y estarán más seguros aquí.

Las chicas suspiraron aliviadas. En tanto, Misty recibió de su PokeNavegador un mensaje de una de sus hermanas…

—Ellas también ya sacaron a todos los pokemon de sus PC's. Los tendrán a todos en las pokebolas del gimnasio —decía aliviada Misty al grupo de amigos.

—Lo mismo hizo ya mi padre con los suyos —segundó May.

—Igual que mi madre —terció Dawn— Todos los tiene en pokebolas escondidas en un cuartito de la alacena.

Ash sonrió con satisfacción de saber que los pokemon de todos estarían seguros ahora que el Joker iba tras Bill…

—Ahora lo que debemos de hacer es prepararnos para llegar al faro de Bill antes de que lo haga el Joker (o cualquiera de sus secuaces).

—Espera, Ash —le recordó Gary—. Debemos esperar a que el abuelo nos confirme que Jessie, James y Meowth están de camino a Alto Mare.

—Pero cada minuto que pasamos aquí, es un minuto en que el Joker está más cerca de Rogers —le recriminó Casey a su novio—. ¡Deberíamos movernos de una vez!

—Me temo que le tendré que dar la razón a Casey, Gary —respondió Richie—. Si vamos a rescatar a Bill, hay que hacerlo cuanto antes.

Antes de que el nieto de Oak pudiese responder, el videoteléfono sonó en la sala y Gary se levantó del sillón mientras decía "Justo a tiempo, abuelo", provocando la frustración de Casey.

—Listo muchachos… Todo está arreglado —anunció Oak desde el videoteléfono—. Jessie, James y Meowth van en camino hacia Alto Mare.

—¡Eso es magnífico, abuelo! —gritó Gary emocionado, al tiempo que todos los demás se alegraban de saber que lo habían logrado—. ¿En cuánto tiempo crees que estén allá?

—A lo mucho llegarán en unas tres horas si no hay contratiempos. Un viejo amigo de la escuela me ayudó a transportarlos hasta allá. Además, ya se encargó de conseguirles un departamento junto con víveres.

—Me da gusto oír eso, profesor —dijo Ash detrás de Gary—. Ahora lo único que nos resta por hacer es tratar de ir por Bill antes que el Joker.

—No tengo que recordarles que sean muy cuidadosos y traten de llevar a sus mejores pokemon para este trabajo —les recordó Oak.

—Así lo haremos profesor —dijo Misty guiñando un ojo en complicidad—. ¡Lamentarán haberse metido con nosotros!

Tras despedirse, Ash, Gary, Richie y Paul; acordaron que irían allá a rescatar a Bill. Ante las protestas de las chicas. Ash tuvo que hacer todo lo posible para evitar que le rompieran la cara por no permitirles ir…

—¡ASH KETCHUM! ¡NO PUEDES HACERME ESTO!

—¡¿CÓMO TE ATREVES A DEJARME FUERA DE ESTO, GARY OAK?

—¡¿PERO PORQUÉ NO PUEDO IR CONTIGO RICHIE?

—¡¿ES QUÉ ACASO SOMOS UN ESTORBO PAUL IKARI?

—Chicas por favor cálmense —decía Ash un tanto arrepentido de tomar esa decisión (Gary y los demás estaban discretamente alejados de Ash, dejándolo lidiar con el problema).

—Deben de entenderlo —les decía Gary—. Si lo que dijeron Jessie, James y Meowth acerca del tal Black Mask es cierto, entonces necesitaremos "armamento pesado". ¿Ustedes entienden, verdad?

—¡¿Nos estás insinuando que nuestros pokemon son débiles? —gritó Casey dolida.

—No, no, no es eso —se adelantó Paul, al ver que Gary había metido la pata—. Es solo que somos demasiados… Y necesitamos que estén aquí por si las cosas nos van mal.

Ash se volvió con Paul, quien le lanzó una mirada de "¡Sígueme la corriente, idiota!". El trigueño la captó inmediatamente y se volvió con Misty…

—El tiene razón Myst. Si esto sale mal, necesitaré que tú continúes con esto.

—Pero Ash… —dijo Misty preocupada.

—¡No hay pero que valga Myst! —le respondió Ash al tiempo que le ponía las manos en los hombros—. Si nosotros caemos, vamos a necesitar que ustedes continúen la lucha contra el Joker. Yo sé que todas ustedes son entrenadoras capaces y que tienen pokemon evolucionados y con todo su poder… Pero no podemos darnos el lujo de aparecernos todos al mismo tiempo ante el Joker.

Viendo que los argumentos de Ash eran válidos, las muchachas decidieron apoyar a sus parejas. Tras despedirse de ellas, los entrenadores marcharon con rumbo al faro de Bill. Ash, ayudado por Pidgeot; Gary, con Skarmory; Richie, con su Charizard –Zippo–; y Paul, con su Honchkrow.

—Vaya que eres idiota, Oak. Un poco más y terminaríamos tan golpeados que no podríamos ni siquiera salir del pueblo —le recriminó Paul a Gary en pleno vuelo.

—Para ti es fácil decirlo… Tu novia no tiene el temperamento de un Electabuzz —le respondió de forma hostil Gary.

—Al menos den gracias a Arceus que pude calmar a las muchachas —les cortó Ash antes de que empezaran a discutir.

—Si las calmaste, fue porque yo te di la idea Ketchum. No quieras parecer el héroe en todo este asunto —le respondió Paul amargamente a Ash.

—¡Cállense los tres! —les gritó Richie—. Ya casi estamos cerca…

Y en efecto, en la distancia pudieron ver un faro al final de la costa de Cerulean. Al parecer no había nadie…

—¡Hay que volar bajo a partir de aquí! —gritó Ash a los demás—. ¡No sabemos si hay "Jokers" vigilando el terreno!

Todos los entrenadores ordenaron a sus pokemon que descendieran y así poder quedar a una distancia segura del faro. Tras regresar a todos a las pokebolas, excepto el Pikachu de Ash, se refugiaron en unas matas.

Allí pudieron ver que las sospechas de Ash estaban en lo cierto. Cientos de Jokers se encontraban en la playa y en las afueras del faro, todos al mando de Atila. En tanto, pudieron ver a un hombre de gabardina negra –y rostro negro– entrar al faro acompañado de varios hombres armados.

—Black Mask… —susurró Ash.

—Y miren… Todos están armados hasta los dientes —dijo Richie al ver con unos binoculares (propiedad de Tracy) a dos "Jokers" que llevaban sendas carabinas de asalto, complementando unas tres pokebolas en los cinturones.

—Estuvimos en lo correcto al no llevar a nadie más —corroboró Paul—. Vamos a necesitar armamento pesado con ellos…

—¿Alguna idea, Ketchum? —preguntó Gary con sorna.

Ash sabía por qué con el tono de Gary… Los árboles y arbustos, si bien se extendían por toda la costa, no cubrían el acantilado. No podrían llegar hasta allí sin llamar la atención de Atila o alguno de sus hombres…

—Supongo que solo tenemos una sola opción… —dijo Ash sin perder la sangre fría.

—¿Y esa vendría siendo… ? —inquirió Paul.

El trigueño miró a sus amigos y después de unos segundos, se le dibujo en el rostro una sonrisa de complicidad…

—Ay no… —dijeron los tres.

—Oh, si…


Dentro del faro, todas las luces (con la excepción del faro en sí) estaban apagadas y solo se encontraba prendida una lámpara. Bajo esa lámpara, se encontraba amarrado Bill Rogers. Su rostro estaba bastante golpeado y un ojo lo tenía tan hinchado que ya no lo podía abrir. Black Mask, se estaba ensañando con el Pokemaniaco en su interrogatorio…

—Bien Rogers… No me estás facilitando mi trabajo —decía Black Mask a un semiinconsciente Bill—. El Joker me mandó llevarte a nuestra base para que nos ayudes a hackear todo el sistema de almacenamiento. Te lo pedí por las buenas… Y me ignoraste. Te quisiste poner valiente, y solito te complicaste tu existencia.

Bill levantó la cabeza y miró de nuevo al villano. Le dedico una sonrisa burlona y le respondió…

—Pierdes tu tiempo. Yo nunca pondré mi tecnología al servicio de las fuerzas del mal… Jejejeje.

La risa burlona del inventor hizo enojar a Black Mask, quien le propinó un culatazo con su ametralladora. El golpe fue tal, que la boca de Rogers empezó a sangrar copiosamente: Black Mask le había tirado 3 dientes.

—Mira, señor inventor… Tú vendrás con nosotros. Así tenga que romperte todos los huesos para lograrlo. De todas formas… Te necesitamos vivo, independientemente de cómo te deje.

Black Mask iba a continuar con su tortura, cuando oyó explosiones y disparos afuera. Rápidamente se llevó su radio y le gritó a Atila:

—¡¿Qué mierda está ocurriendo allá afuera?

—¡Es Ketchum, señor! —gritaba Atila en medio del fragor de una batalla—. ¡Viene por Rogers!

—¡Pues detenlo imbécil! ¡Haz lo que sea, pero detenlo!

Black Mask cortó la conversación de la radio y se volvió de nuevo con Rogers, no sin antes ordenar a sus acompañantes que vigilaran cualquier acceso al faro…

—Bien, Rogers… Nos estamos quedando sin tiempo. O viene con nosotros, o lo matamos y averiguamos por nuestra cuenta como acceder a la base de datos.

Bill alzó la cabeza una vez más y haciendo uso de lo que le quedaban de fuerzas le dijo a Black Mask…

—Nunca lo lograras… Yo conozco a Ketchum. Y te detendrá… a ti… y al Joker.

—Mala respuesta Rogers… —dijo Black Mask antes de poner su ametralladora en la frente del pokemaniaco.

Sin embargo, un nuevo temblor recorrió toda el área haciendo que el gángster perdiese el equilibrio. Furioso, se volvió a llevar la mano a la radio…

—¡¿Qué chingados ocurre Atila? ¡Se supone que te encargarías de Ketchum!

—¡No es tan fácil! ¡Trajo pokemon "pesados" para pelear! ¡Nos está ganando terreno!

Black Mask sabía que vendrían por Bill, fue entonces que volvió a ordenar a sus lacallos:

—¡Registren todo el lugar! ¡Busquen cualquier papel o disco que contenga lo que buscamos! ¡Rápido, que ya vienen!

El villano se ocultó en las sombras y buscó un buen lugar desde donde abrir fuego contra sus invitados. Pues entrarían en cualquier momento.


—¡¿ESTA ES TU GRAN IDEA DE RESCATAR A BILL? —gritaba Gary colérico a Ash en medio del fragor del combate— ¡¿DESATAR EL INFIERNO?

—¡NUNCA DIJE QUE FUERA UNA GRAN IDEA! ¡¿DE ACUERDO? —gritaba Ash exasperado por la pregunta de Gary, para luego volverse con su amigo pokemon—¡TRUENO, PIKACHU!

El pokemon eléctrico dejó caer grandes rayos de electricidad contra varios Jokers, dejándolos fuera de combate. Pero otra oleada iba en camino…

—¡Zippo, Tornado de Fuego! ¡Hazlos retroceder! —gritó Richie para detener la nueva oleada de Jokers. El Charizard de Richie, lanzó una bola de fuego al suelo que formó un gigantesco tornado de fuego que obligó a los Jokers a retroceder hasta el faro, perdiendo terreno.

Paul no se quedó atrás…

—¡Torterra, Planta Furiosa! —gritó a su pokemon con apariencia de tortuga, haciendo que del suelo aparecieran gruesas raíces con espinas que golpeaban a todo soldado Joker que se pusiera a su paso, abriendo camino al faro y provocando la huída de varios Jokers.

—¡El faro está cerca muchachos! —gritaba Gary acompañado de su Nidoking mientras se abrían paso a través del mar de Jokers—. ¡Hay que seguir presionando!

—¡KETCHUM! —gritó alguien a Ash en medio de la refriega. Un rubio musculoso y con gafas oscuras. Su traje llevaba una "J" en el pectoral izquierdo.

—¡Atila! —gritó Ash, hecho una furia— ¡Dejamos algo pendiente en Saffron!

—¡Ja! ¡Sólo que con la diferencia de que no veo a ese muchachito karateca por aquí! —gritó Atila mientras liberaba a un Muk—. ¡Muk, Lanza Mugre a ese ratón amarillo!

—¡Ah, no! —gritó Ash— ¡No lo haras! ¡Pikachu, esquívalo y ejecuta tu Ataque Chispa!

El ratón amarillo esquivó un enorme escupitajo de una mezcla oscura con un olor muy fuerte y embistió al Muk de Atila estando rodeado de electricidad. El pokemon veneno salió disparado contra el Agente Joker y ambos se estrellaron contra las rocas. El impacto hizo que Atila se lastimara el hombro…

—¡Al demonio! ¡Que ese tipo de la máscara negra se las arregle solo! —maldijo Atila, para luego gritarles a los demás— ¡Larguémonos de aquí!

Con los Jokers despejados, los cuatro entrenadores irrumpieron en el faro. No encontraron a nadie y todo estaba silencioso… Demasiado silencioso.

En medio de la estancia, se encontraba Bill. El pobre hombre estaba casi muerto. Le costaba levantar la cabeza y apenas podía hablar. Los entrenadores corrieron donde el pokemaniáco…

—¡Por Arceus, Bill! —decía Ash consternado por la condición de Rogers—. ¡Mira como te dejó ese maldito!

—A-ash… —susurraba Bill cansado pero feliz—. Sab-sabía… sabía que vendrías… por mí.

—Guarde sus fuerzas, señor Rogers… —le dijo Paul con calma mientras desataba a Bill—. Lo sacaremos de aquí…

Pero de un de repente, hubo disparos contra el piso que obligaron a los entrenadores a alejarse de Bill. Con Pikachu afuera, Ash le ordenó que tratara de buscar a los agentes que quedaban en el edifico. Pero la estructura era tan angosta, y la iluminación era tan pobre, que no sabían de donde venían los disparos…

—Vaya, vaya… —dijo Black Mask desde las sombras—. El Joker tenía razón sobre ti muchacho… Debes de tener muchas agallas para intentar meterte en sus asuntos.

—¡Suéltalo ya, cara negra! —gritó Ash al techo—. ¡Ya viste que de nada te sirvió venir aquí!

—¡Jajaja! ¡Solo porque tienes amigos que se atrevieron a traicionar al Joker! —respondía Black Mask, con sorna—. Pero descuida… El Joker ya se encargará de esos después. Justo como lo hará con el resto de este subdesarrollado mundo.

—¡Solo lo logrará si lo permitimos! —gritó Gary al techo.

—¡Ah! ¿No es adorable? —se burló Black Mask— El muchacho trajo al resto de sus amiguitos a jugar…

—¡¿A quién llamas amiguitos enorme cabeza de carbón? —gritó Paul, herido en su orgullo al tiempo que se llevaba una mano a una de sus pokebolas—. ¡Yo te enseñaré quién es el amiguito!

—¡Paul no! —le detuvo Richie—. ¡No podemos utilizar ninguno de nuestros pokemon aquí! ¡El lugar es demasiado estrecho y podrías derribarlo encima de Bill!

Black Mask estaba oyendo la conversación…

—Allí lo tienen muchachos… El gran Bill Rogers esta justo enfrente de ustedes listo para ser rescatado. Solo que con el pequeño inconveniente que yo tengo la ventaja de la altura y la iluminación a mi favor… Vengan por él si se atreven…

Acto seguido, Black Mask –junto con otros 5 agentes– abrió fuego contra los entrenadores; quienes trataban de eludir las balas como podían. Pero el gángster tenía razón, no había lugar en donde esconderse…

—¡ASH NO PODEMOS MOVERNOS SIN EXPONERNOS A QUE NOS MATEN! —gritó Richie en medio de la balacera—. ¡NECESITAMOS UN PLAN!

—¡¿PERO QUÉ? —trataba de hacerse oír Ash en medio del espantoso estruendo— ¡NO PODEMOS SACAR A NINGUNO DE NUESTROS MEJORES POKEMON SIN EXPONERLOS AL PELIGRO!

—¡EN REALIDAD SI PODEMOS! —gritó Richie sonriendo mientras sacaba una pokebola— ¡¿NO TE ESTAS OLVIDANDO DE SPARKY Y PIKACHU?.

Ash comprendió el plan de Richie y tras asentir en señal de que estaba de acuerdo, ambos dieron órdenes a sus Pikachu…

—¡Sparky, ejecuta tu Pantalla de Luz para iluminar el edificio!

—¡Pikachu! ¡Cuando Sparky ilumine la estancia, lanza un Impac-trueno a cualquier agente que veas!

Los ratones asintieron y se pusieron en marcha. El Pikachu de Richie empezó a brillar con gran intensidad iluminando todo el interior del faro. Lo suficiente como para revelar 3 figuras que estaban pobremente ocultas, ahora que la luz se había hecho…

—¡Ya Pikachu! ¡Impac-trueno a esos Jokers, ya!

Pikachu dio un brinco del hombro de Ash y descargó 3 rayos que se dirigieron a toda velocidad contra los Jokers, arrojándolos de las ventanas directo a las sombras.

—¡Lo logramos! —gritó Richie alegre.

—Reconozco que eso fue impresionante… —respondió Paul, ligeramente entusiasmado, mientras se acercaba a los muchachos.

—Tranquilo, Ikari… Estas exudando muchísima emoción —dijo con sarcasmo Gary Oak.

—Bien… Ahora saquemos a Bill de aquí —les dijo Ash a sus compañeros.

Los entrenadores se apresuraron a desatar a Bill, ahora respirando entrecortadamente, y llevárselo en hombros. Ash a la derecha, Gary a la izquierda; y Paul y Richie, lo cargaron de las piernas. Pero de repente recordaron algo…

—Esperen un momento… —interrumpió Ash, obligando a los demás a detenerse.

—¡Ketchum, no hay tiempo! ¡Rogers se nos está muriendo! —urgió Paul.

—Pero es que… Algo no está bien…

—¿Porqué? —preguntó Richie.

—¿Qué no eran 6 personas las que nos estaban disparando? ¿Qué ocurrió con Black Mask y los otros 2? —cuestionó Ash.

Todos se quedaron mirando al trigueño, preocupados por el hecho de que tenía razón…

—Ahora que lo pienso… ¿Dónde quedo ese tal Black Mask? —preguntó Gary.

En las sombras, Black Mask se encontraba con los últimos 2 Jokers apuntando a los entrenadores. Black Mask estaba silencioso, y sonreía mientras ponía el dedo en el gatillo…

—Eres mío muchacho…

Pero de repente, la bala que se supone iba dirigida para Ash fue desviada por un búmeran negro con la forma de murciélago. El sonido del balazo, hizo que los muchachos se voltearan al techo. Y allí le vieron una vez más…

—¡BATMAN! —gritaba Black Mask furioso mientras disparaba su ametralladora a la gran mole negra que había aparecido de la ventana y estaba en la refriega con los dos Jokers…

El Caballero de la Noche eludió las balas con sorprendente maestría y se dirigió a toda velocidad contra Black Mask, con quién inició un combate muy intenso. Black Mask dio un culatazo a Batman pero este cruzó los brazos para detener el arma y, apoyándose de los picos que asomaban en sus guantes, bajo el arma y le propinó un fuerte puñetazo al villano. Black Mask no quiso ceder y de nuevo golpeo al Señor de la Noche, pero por un solo golpe que le conseguía propinar Black Mask, al villano le llovían dos puñetazos y una patada. Abajo los muchachos estaban congelados viendo el gran espectáculo en el techo, hasta que Robin apareció de quién sabe dónde y ayudó a los entrenadores con el pokemaniáco…

—¡Rápido! ¡Hay que sacarlo de aquí!

—Pero Black Mask… —dijo Ash.

—Batman ya se está encargando de él. Por ahora, debemos salir de aquí…

Los muchachos sacaron a toda prisa a Bill, provocando que Black Mask gritara furioso al alcanzar a ver a su presa salir del edificio. Pero la rabia no le ayudó en nada para seguir peleando con el Caballero de Gotham. Viendo que esa batalla se había perdido, Black Mask decidió que era tiempo de abandonar el faro. No sin antes amenazar a Batman…

—¡Nunca podrás defender a tus ayudantes siempre, Batman! ¡El Joker los hará pedazos y acabará con este mundo, al igual que como lo hará con Gotham!

—Qué lo intente si se atreve, asqueroso matón —dijo Batman antes de darle el puñetazo final que dejó inconsciente a Black Mask, arruinando su escape.

De repente, el Caballero de la Noche oyó unos gritos afuera y se asomó a una ventana. Los Jokers que habían sido electrocutados se encontraban en una lancha de motor. Estaban huyendo a toda velocidad del lugar. Batman les miró con mirada inquisitiva, hasta que resolvió no ir tras ellos.

Afuera, Robin le había inyectado a Bill un calmante para evitarle mucho dolor. Después de dirigió a los muchachos…

—Deben de atenderle sus heridas pronto, de lo contrario va a morir.

—¿Pero cómo? —preguntó Gary—. No podemos llevarlo a un hospital. El Joker puede mandar buscarlo allí y llevárselo. Y eso es lo que estamos tratando de evitar…

—¡Esperen! —gritó Ash—. Mi madre fue, en sus años de soltera, enfermera de un hospital. Creo que quizás ella pueda ayudarlo.

—Háganlo rápido entonces —les urgió Robin—. Este hombre vale más vivo que muerto para nosotros…

Tras acondicionar a Pidgeot para poder llevar a Bill a Pallet, los muchachos estaban listos para partir. Pero antes de eso, Batman les detuvo…

—¿Saben por qué el Joker necesitaba a Rogers?

Los muchachos le contaron todo al Señor de la Noche y a su pupilo. Batman mantuvo el semblante serio y les contó:

—Siendo así, entonces me encargaré de proteger a los ex-agentes. Ustedes, asegúrense de que Bill se recupere. Si los hombres del Joker se llevaron algunas anotaciones importantes, entonces necesitaremos a ese hombre para que cambie la seguridad de su programa.

Sin darles oportunidad de decir algo como "Gracias por la ayuda" o algo parecido, Batman se volvió para desaparecer en medio de las sombras. Robin por su parte, antes de desaparecer junto con Batman, les dedicó un "Buen trabajo".

—Bastante amigable el tal Batman ¿verdad? —dijo Paul sarcásticamente.

—Reconócelo, te cayó bien —le dijo Gary mordazmente.

Luego de que se rieran todos de un irritado Paul, los entrenadores emprendieron el regreso a Pallet para ayudar a Bill.


En tanto, en alguna de las bases del Equipo Joker, el Príncipe Payaso del Crimen estaba furioso y arrojaba todo lo que tuviera a su alcance…

—¡SOLO ERAN UNOS 4 MOCOSOS! ¡4 MOCOSOS!

—Pero señor… —decía un soldado Joker asustado—. No lo entiende… Utilizaron a sus mejores pokemon para hacernos retroceder…

El Joker se volvió con el soldado asustado y se acercó a él hasta tenerlo a los ojos:

—¿Y no pudieron dispararles?

—Es… es que… se movían muy rápido.

—¿Muy rápido? —preguntó el Joker con sorna—. ¿Se movían muy rápido como para dispararles?

El Joker se le quedó mirando con odio al soldado Joker…

—Esa debe de ser la excusa más mierdera que haya escuchado en mi vida.

El Joker sacó de su traje un revólver…

—Es muuuuuy fácil —le habló al soldado, como si este tuviera retraso— dispararle a algo. Solo hay que fijar la vista en un punto, apuntar —el Joker apuntó el revólver en la frente del soldado—, y disparar… Así…

¡BANG!

El soldado cayó muerto a los pies del Joker, sacando grandes cantidades de sangre de su frente; provocando que los viejos lugartenientes de Giovanni y varios soldados Joker, se mostraran con terror… A excepción de Atila.

El Joker notó la mirada rabiosa del agente, pero decidió esperar…

—Y ahora… ¡Black Mask fue arrestado por Batman! ¡Empecé este plan con 7 personas!… ¡Y AHORA TENGO SOLO 6!

—¡Eso es porque el tal Black Mask fue lo suficientemente idiota como para quedarse! —gritó Atila sin contener su rabia.

El Joker lo miró y le preguntó con la voz crispada…

—¿Quieres… repetir eso, por favor?

—¡¿Porqué no nos dejamos de "bromas" de una buena vez? —avanzó Atila.

—Atila… No seas idiota —le inquirió Juno asustada.

—¡No, Juno! ¡Ya estoy harto de todo esto! ¡Desde que ese payaso se hizo cargo del "Equipo Joker" no ha habido más que problemas! ¡Es obvio que ahora Ketchum y compañía tienen el apoyo de ese tal Batman! ¡Que por cierto, arresto a uno de los supuestos "lugartenientes" de este payaso!

Los villanos se levantaron de sus lugares, ofendidos, y dieron muestras de querer acercarse para acabar con Atila, pero el Joker les detuvo. El payaso se acercó con una mirada fría hasta el agente…

—Perdona rubio… ¿Pero quién fue el que abandonó a Black Mask a su suerte, eh?

—Porque no pensaba arriesgar mi pellejo con ese amigo tuyo —le contestó Atila sin retroceder.

El Joker le miró con rabia…

—He tenido lacallos menos cobardes que tú… Y lo que menos quiero en todo este plan, es gente cobarde que encima se siente con los cojones para cuestionar mi autoridad.

—¿Y qué me harás, payaso de circo? No me puedes despedir… Porque quizás un día decida aparecerme en el centro de comando de la Policía de Kanto y decirles todo.

—Tienes razón… Me temo que no te puedo dejar ir a ningún lado —dijo el Joker inocentemente—. Pero eso no quiere decir que seguiré tolerando tu insolencia… jejejeje —rió el Joker con malicia.

Atila no lo vio venir… De un de repente, el Joker le había lanzado a los ojos un líquido amarillento y oloroso de su flor; provocando que Atila cayera al suelo gritando de dolor…

—¡MIS OJOS! ¡MIS OJOS! ¡ASQUEROSO PAYASO!

Pero el Joker lo había golpeado en la cabeza con la culata del revólver y estando en el suelo, le empezó a patear en todos lados. El estómago, la cara, las piernas, los genitales… Todo. Haciendo que Atila se retorciese de dolor…

Los Jokers estaban extrañados porque hasta donde podían ver, el Joker no estaba pateando con tanta fuerza a Atila. Hasta que Juno gritó horrorizada al ver algo brillando del zapato derecho del Joker… Una pequeña navaja completamente bañada en sangre.

—¡NO! —gritó Juno tratando de lanzarse por Atila, pero le detuvieron Domino y Cassidy.

—¡JAJAJAJAJA! ¡¿TIENES ALGO QUE DECIR AHORA RUBIO INSOLENTE? —gritaba el Joker extasiado de ver como cada vez menos Atila dejaba de moverse.

Hasta que finalmente lo hizo…

—¡NO, ATILA! —gritó Juno al tiempo que se abalanzaba al cadáver ensangrentado de Atila—. ¡¿PORQUÉ LO HICISTE? ¡¿PORQUÉ, PORQUÉ?

—Awwww… —se burló Harley—. La mujer pálida perdió a su noviecito… ¡Jajajaja!

Juno levantó la mirada hasta el Joker. Sus ojos estaban en lágrimas, pero su mirada irradiaba un odio puro…

—Maldito… ¡MALDITO PAYASO! —gritó Juno mientras se lanzaba al Joker hecha una furia.

El Joker esquivó todos los intentos de golpearle hasta que la sostuvo de las muñecas. Acercó su rostro al del payaso, y tras unos momentos…

—Descuida queridita… No creas que el Joker se olvidó de ti.

Juno sintió como un cañón de revólver se colocaba sobre su vientre. La agente abrió los ojos con horror. Lo último que oyó del Joker fue…

—Que tengas una feliz luna de miel. ¡JAJAJAJA!

¡BANG!

Juno cayó junto con Atila… Todos los Jokers estaban muertos de miedo antes semejante espectáculo demente…

—¿Alguien más quiere hacerse el valiente? —preguntó el Joker a sus soldados. Nadie respondió…

—Justo lo que pensé… —dijo el Joker para sentarse en el asiento reservado para el líder de los Rockets. Una vez sentado, continuó—: Ahora… Lo que debemos de hacer, es averiguar en donde tienen a Rogers. Porque, les guste o no, todavía necesitamos de su tecnología.

—Ehh… ¿Señor? —alzó la mano un soldado Joker oculto en medio de los demás.

El Joker miró la mano levantada…

—¿Vas a salir a decir lo que tienes que decir? ¿O, te vas a quedar allí?

Era uno de los soldados que Pikachu había arrojado por la ventana. Avanzó hasta estar frente al escritorio del Joker…

—Creo que la misión no fue del todo un fracaso, señor.

—¿Y me quieres decir por qué? —inquirió el Joker.

El soldado sacó de entre su ropa, una bolsa con varias anotaciones y un disco óptico…

—Antes de ser emboscados por Batman, señor; Black Mask nos había ordenado que registráramos en todo el lugar en caso de que Rogers muriera sin decir nada. Y encontramos esto señor.

—¿Y qué es eso, soldado?

—Toda la información del Sistema de Almacenamiento Pokemon. Códigos, programación, accesos… Todo está aquí. Solo hace falta que un experto en programación lo utilice y tendrá su acceso a todos los pokemon de todas las personas dedicadas a los pokemon.

La mirada del Joker se iluminó con esa noticia. Saltó de su escritorio y le arrebató los papeles al soldado. Se quedó mirándolos con triunfo y el Joker empezó a reir con locura.

El plan seguía en marcha…