Cap. 3. Combatiendo con la realidad
Dos meses habían pasado desde que descubrí mi enfermedad. Ahora tenía la garganta muy inflamada y a veces me dificultaba el poder hablar con normalidad. También había perdido peso considerablemente. Mi padre estaba preocupado por mí pero el doctor le tranquilizó diciéndole que lo que tenía era anemia y por eso estaba perdiendo peso de esa manera y me agotaba con facilidad...
En cuanto a lo de la garganta, simplemente le dije que el tiempo de Forks era propenso a los resfriados y con la anemia pues mis defensas estaban bajas y por eso me enfermaba con facilidad.
El tiempo estaba pasando muy deprisa en estos últimos meses, no tan deprisa como cuando él estaba aquí pero sí más que mis últimos meses, ahora tenía mil cosas que hacer a diario. La mayoría de mi tiempo me dedicaba a mi padre, habíamos empezado a hacer muchas cosas juntos.
Él se sorprendía cuando al llegar del trabajo yo lo esperaba en el salón para charlar con él y nos sentábamos juntos a ver partidos en televisión. Hace unos meses no me habría sentado delante del televisor ya que de alguna manera extraña lo recordaba a él mirándola pero ahora era diferente. Yo tenía un nuevo objetivo en la vida y ese era conseguir que mi padre fuese feliz, en cuanto a mi soledad y a mi nada, una gran parte de mí se alegraba de que estuviese a punto de terminar...
Ese fin de semana mi padre iba a pescar y yo le pedí que me dejase acompañarlo. Se sorprendió mucho ya que de pequeña había hecho demasiadas rabietas hasta conseguir que no me llevase a pescar pero le dije que no quería estar sola y él solo se calló y accedió de buen grado. Últimamente me veía más animada y no sería él quien dijese algo que me llevase de vuelta al vacío.
Estábamos pescando cuando empezó uno de mis fuertes ataques de tos. Mis ganglios estaban muy inflamados y me dificultaban respirar por ello cuando tosía sentía como mi garganta se desgarraba. Charlie se acercó a mí intentando calmarme y al rozar mi piel se dio cuenta de mi alta temperatura, la fiebre era un síntoma de mi enfermedad.
- ¡Bella estás ardiendo! y esa forma en que toses no es normal. Voy a llevarte al hospital ahora mismo - Me dijo con la preocupación en el rostro.
- No es nada papá, solo estoy resfriada, anoche dormí con el cabello un poco mojado y eso hizo que empeorase, eso es todo, no te preocupes. - mentí.
Pero Charlie no se creyó mis embustes, me miró de forma suspicaz para luego seguir pescando.
Pensé que había olvidado el tema cuando dijo que ya habíamos pescado suficiente y era hora de volver a casa.
Estuve todo el camino dando vueltas a lo sucedido, cada vez era más difícil ocultarle mi enfermedad, si seguía así acabaría enterándose, tenía que empezar con mi plan ya mismo, para que cuando llegase el momento todo estuviese listo.
Tan ensimismada estaba con mi plan que no me di cuenta de donde estaba hasta que Charlie paró el coche frente al hospital. Lo miré con la boca abierta interrogándole cuando me dijo:
- Cariño, vamos a que el doctor Gerandy te revise, tú dices que solo estás resfriada pero tus síntomas no son normales. No me quedaré tranquilo hasta que el doctor me diga lo que te ocurre.
Los dos entramos a la consulta y el doctor me examinó. Mi padre miraba atentamente todo lo que hacía y el doctor me miraba un poco triste, él había pasado estos meses intentando hacerme cambiar de idea, me llamaba con frecuencia para ver si había cambiado de opinión y se mostraba dolido con mi decisión. Sin embargo cumplió su palabra y no le dijo ni una palabra a mi padre, al contrario me ayudó a convencer a mi padre de que lo que me ocurría no era grave.
- Jefe Swan, su hija solo está resfriada, pero debido a que carece de defensas por su anemia el resfriado es muy fuerte, por ello ve esos síntomas tan intensificados. Pero no se preocupe, ella estará bien.
Las palabras del doctor tranquilizaron a mi padre. Luego el doctor le sugirió que fuese a tomar un café mientras él me mostraba los medicamentos que debía tomar para el resfriado y me ponía oxígeno para intentar que respirase mejor.
Cuando nos quedamos a solas el doctor me miró con reproche.
- Bella, sé que te prometí que te ayudaría y no le diría nada a tu padre pero esto se está poniendo cada vez más difícil. Tus síntomas cada vez son más llamativos y tu padre cada vez está más preocupado. No sé si la próxima vez logremos apaciguarlo.
- Lo sé doctor, él cada vez sospecha más que algo no va bien y le juro que muy pronto acabaré con todo esto. Solo necesito un poco más de tiempo para estar con él. Me duele mucho dejarlo sabiendo que no lo volveré a ver nunca más. - Al decirle esto no pude evitar que las lágrimas se escapasen por mis mejillas, esta situación me dolía mucho. Charlie era un hombre fuerte, pero me quería mucho, sabía que le dolería mucho la separación. Pero no quedaba más remedio. Iba a ahorrarle todo el sufrimiento que estuviese en mi mano, pero no podía evitar ciertas cosas.
- Bella, la enfermedad ha avanzado mucho en este tiempo, sin embargo aún podemos intentar detenerla, tal vez con un tratamiento más agresivo podamos lograr algo.- me dijo el doctor, ya no había el convencimiento inicial con el que me lo proponía, sabía que la enfermedad estaba muy avanzada, sería prácticamente imposible detenerla a estas alturas.
- No doctor, la decisión está tomada, no permitiré que mi padre sufra sabiendo de mi enfermedad cuando el resultado va a ser el mismo, los dos sabemos que no podría conseguirlo a estas alturas. Seguiremos con el plan inicial, solo falta concretarlo un poco. Y en poco tiempo todo se habrá acabado, mi padre sufrirá, pero no tanto como si supiese la verdad.
No podía seguir así, en breve tendría que realizar mi plan aunque me costase la vida. Era lo menos que podía hacer por él. Me marcharía y moriría sola en algún lugar perdido del bosque, nadie sería testigo de mi desolación, solo quería cumplir mis deseos antes de morir. ¿Había algo que quería hacer antes de marcharme para siempre?
¡Hola!
Sé que hace un montón de tiempo que no actualizo, lo siento, es que he intentando continuar mis otras historias, pero aquí traigo otro capítulo, pobre Bella, me da mucha penita...
Pensaréis que soy mala por hacerla estas cosas, aunque la verdad es que siento que me las hago a mí misma, estoy muy encasillada en mi papel de Bella en mi familia virtual jajaja
Bueno, nada más, gracias a todos los que me escribisteis reviews, me animan a seguir escribiendo, ¡si no fuese por vosotros ya había dejado todo esto!
Un besazo enorme
Libezzy
Pd: nos vemos pronto, intentaré actualizar cuanto antes :)
