Cap. 7. Sentimientos
Tras conocer mi nuevo destino me encaminé hasta la pensión para recoger mis escasas pertenencias. Apenas había andado unos pasos cuando empecé a toser fuertemente, sentía que el aire me faltaba en los pulmones y era incapaz de dar un solo paso.
Lo último que recuerdo antes de caer inconsciente al suelo fue que mis piernas dejaron de sostenerme y sentí un mareo.
Cuando desperté estaba desorientada, estuve un buen rato intentando poner en orden mis ideas y recordando lo que estaba haciendo. Una mirada al cielo me bastó para ver que era cerca del mediodía. Al parecer la noche en vela junto con el frío del bosque no ayudaban a mi más que debilitada salud...
Tardé horas en llegar hasta mi habitación, había pensado en dirigirme hasta Denalí esta misma tarde pero definitivamente sería imposible tal cual me encontraba. Había decidido que lo que quería hacer antes de morir era despedirme de mi mejor amiga. Pero al igual que ocurrió con Charlie no quería que Alice supiera de mi enfermedad, debía ser una visita corta, le diría que la había buscado porque la echaba mucho de menos y le contaría sobre mi viaje a Inglaterra.
Por ello no podía ir así, Alice se daría cuenta de mi estado de salud, debía juntar fuerzas para lograr aparentar ser la Bella de siempre cuando esté junto a ella.
Después de varios días sin moverme de la cama conseguí recuperar un poco de mis fuerzas, ahora mismo me sentía igual que cuando estaba en Forks. Debilitada por mi supuesta anemia pero sin desmayarme por los rincones.
Para evitar esfuerzos innecesarios tomé un taxi para que me llevase hasta el aeropuerto. Una vez allí compré un vuelo con destino Alaska. Por una vez en mi vida tuve suerte, pues logré una plaza a buen precio en un avión que salía en apenas tres horas.
Todo el vuelo estuve sumergida en mis recuerdos, tras haber cedido a las normas impuestas por mí misma ahora los recuerdos llegaban a mi mente y era incapaz de volver a encerrarlos. Recordé la fiesta de fin de curso, el modo en que Alice y Esme me habían vestido para lo que yo pensé que sería mi transformación, lo hermoso que se veía Edward con su traje negro, nuestro primer baile...
Mientras recordaba no podía evitar el inmenso dolor que sentía en mi pecho. Todo el viaje lo hice acurrucada sosteniendo los pedazos de mi corazón. Pero, a pesar de todo, no pude borrar la sonrisa de mi rostro al recordar. Cualquiera que me viese pensaría que estaba loca, tal vez eso era cierto, en mi corazón había tantas sensaciones diferentes que me sentía realmente abrumada.
Por una parte había dolor, mucho dolor, al recordar que él ya no estaba, que no me amaba, que ahora estaría recorriendo el mundo buscando distracciones lo bastante interesantes para mantenerle ocupado por un tiempo.
También había un inmenso amor, pues al volver a recordarle me di cuenta de que no había conseguido olvidarle sino todo lo contrario, mi amor por él era aún más grande si es que eso era posible. Nunca podría haber amado a otro hombre que no fuese él y ahora que todo está a punto de acabar sé que él fue, es y será el único amor de mi vida.
Por último tenía otro sentimiento el cual al principio me sorprendió y era agradecimiento. Por raro que parezca después de todo lo ocurrido, estaba enormemente agradecida con él. Tal vez me hubiese ilusionado y después destrozado mi corazón sin más pero por encima de todo eso, me había hecho enormemente feliz. Y estaba agradecida por ello pues había valido la pena, todos estos meses de vacío y dolor, habría merecido la pena toda una vida de sufrimiento para compensar la inmensa felicidad que sentí en esos cortos meses a su lado...
Mi vida iba a ser muy corta, pues moriría con apenas dieciocho años, pero a pesar de ello me acababa de dar cuenta de que realmente había merecido la pena. Mi destino había sido ser feliz, por poco tiempo, pero aún así había logrado una felicidad mayor de la que muchas personas logran al cabo de ochenta años de existencia.
Y ahora que la felicidad había terminado, era justo que yo pereciera con ella...
Este capi está un poco raro, no acabé muy contenta con el resultado pero no encontraba otra forma de explicar lo que quería decir. Al final de nuestra vida nos damos cuenta de las cosas realmente importantes y quería que Bella reflexionase sobre su vida y se diese cuenta de que no odia a Edward por lo que le hizo, sino al contrario, está agradecida por haberle hecho tan feliz...
No sé si este capítulo se merece un review, así que no puedo pedirlos :(
Besitos
Libezzy
