Cap. 12. Conjeturas.
(Carlisle)
Todos nos pusimos muy felices cuando escuchamos su voz. Ella había sido una parte muy importante de nuestra familia y realmente me dolía estar alejado de ella pues para mí era ya una hija más. La que más había sufrido por la distancia había sido Esme, no solo había perdido a su pequeña niña humana sino que también había perdido a Edward pues la verdad es que dudaba que fuese capaz de superar la separación.
Por eso cuando sentimos su voz todos corrimos a recibirla, después de los saludos, Esme, Alice, Bella y yo nos quedamos en el salón charlando.
Una vez que superamos la euforia inicial de verla pude darme cuenta de que algo no iba bien. Su rostro estaba mucho más delgado y unas grandes ojeras se marcaban bajo sus ojos. Pero lo que más me sorprendió fue que su rostro, habitualmente sonrojado, carecía de color y tenía una extraña tonalidad verdosa que le hacía parecer poco saludable. No podía asegurar al cien por cien lo que tenía, pero estaba claro que tenía algo, llevaba muchos años siendo médico y sabía cuando alguien tenía mal aspecto y cuando estaba realmente mal. Y desgraciadamente Bella se acercaba a lo segundo...
No sabía cómo averiguar lo que ocurría, pues me parecía muy descortés preguntarle directamente y sabía que ella de todas formas le quitaría importancia a lo que tuviese. Por lo que decidí centrarme en sus gestos y movimientos para llegar a alguna conclusión. Y aunque suponía que no conseguiría mis propósitos no pude evitar decir:
- Bella, qué alegría tenerte aquí ¿podemos ayudarte en algo?
- Oh... no vine a por ayuda... En realidad vine para despedirme...
- ¿Cómo que a despedirte? - preguntó Alice con esa cara triste que hace que todos le demos lo que quiera.
- Sí, me marcho a vivir lejos del país y quería despedirme de todas las personas que quiero antes de hacerlo. Por eso indagué hasta que encontré vuestra dirección, espero que no os importe - contestó Bella mientras miraba el suelo y se mordía nerviosamente el labio inferior.
¿Estaba nerviosa? podía ver como sus manos temblaban y una fina capa de sudor se estaba formando sobre su frente. Recordaba muy bien como Bella solía ponerse muy nerviosa cuando mentía. Así que había dos opciones o bien nos estaba mintiendo o bien temía una buena reprimenda por habernos encontrado...
- ¿Y cómo es que te marchas del país? - Alice preguntaba con un brillo suspicaz en los ojos, estaba seguro de que ella también había notado lo que ocurría.
- Bu... bueno... verás es que... - tragó saliva ruidosamente - conseguí un trabajo... en Inglaterra... y me marcho muy pronto... es un lugar muy alejado por lo que... es posible… que no... no vuelva en mucho tiempo. -tartamudeó.
Mis suposiciones eran ciertas, ella nos estaba mintiendo, pero ¿cuál era el motivo?
Mientras intentaba buscar algo de lógica al asunto, pude ver con mi vista periférica como Alice se quedaba congelada en su lugar con la mirada perdida. Después de su pequeño trance fijó su vista en Bella con una expresión horrorizada en el rostro.
Quería preguntarle sobre su visión pero un horrible presentimiento se alojó en mi pecho y no quise hacerlo. Ahora estaba claro, algo horrible ocurriría en su futuro, tendría que esperar a estar a solas con ella para preguntarle. No quería alarmar a Esme sin necesidad, bastante estaba sufriendo con la separación de nuestra familia.
- ¿Te marchas a Inglaterra? Genial siempre me gustó ese país, te acompañaré y recuperaremos el tiempo perdido – le contestó Alice. Si no llevase cincuenta años junto a ella, no habría notado la falsedad en su voz, tenía algún plan, de eso estaba seguro.
- Eh... esto... no... creo que sea una buena idea. He decidido irme sola, ya va siendo hora de que empiece a vivir por mi cuenta. Creo que necesito esa experiencia - otra vez se le notó demasiado que mentía, intentaba conferir entusiasmo a su voz, pero yo veía otra cosa, había miedo y dolor.
En ese momento decidí excusarme diciendo:
- Bella ha sido un verdadero placer volver a verte, pero sintiéndolo mucho voy a tener que retirarme pues tengo mucho trabajo por hacer.
- Claro Carlisle, lo entiendo, a mí también me encantó volver a verte - me contestó con una afectuosa sonrisa.
Me marché con una pregunta en los ojos de Esme, le hice un gesto para indicarle que ya le explicaría más tarde pues necesitaba comprobar algo.
Subí apresuradamente a mi despacho y me encaminé hacia el ordenador. Había recordado justo lo que podía hacer, esperaba poder conseguir información de ese modo, si no lograría que Bella se sometiese a unos análisis exhaustivos que determinaran su enfermedad. Después de esperar unos minutos busqué la página del hospital de Forks e ingresé con mi clave médica, esperaba que funcionase aún y que no hubiesen retirado mi acreditación...
Por suerte finalmente me dio la bienvenida y tecleé el nombre de mi paciente: Isabella Marie Swan
¡Hola! Hoy hice algo realmente nuevo para mí, nunca había escrito desde la mente de Carlisle y he de decir que ha sido interesante jeje.
Siento estar tardando tanto, es que mi ordenador está roto y solo tengo de vez en cuando un rato de batería cuando alguien me presta el cable, es realmente horrible :(
Espero que os haya gustado el capítulo ¡no es tan fácil engañar a los Cullen! jeje
Por último quiero dar las gracias a todas las personas que se tomaron la molestia de dejar reviews en todos los capítulos y a las 38 que la pusieron entre sus favoritos, me hace muchísima ilusión cuando lo veo :)
Os quiero a todos
Un besazo y gracias por leer
Libezzy
