Instinto Asesino.
Capitulo 5: Tiempo muerto.
Pasillo de la torre T, 24 de Agosto del 2010, 9:00 A.M
Starfire iba caminando por uno de los pasillos de la torre, estaba pensando en lo que habia pasado entre ella y Robin ayer en la terrasa, por poco ellos dos casi se besan, pero si no hubiera sido por Chico bestia, Starfire hubiera logrado besarlo. Cuando la joven Tamaraneana dio vuelta, se encontro con Robin, este traia dos bolsas de plastico en la mano, y una libreta cafe sin dibujos en la otra, Starfire nisiquiera sabia que Robin habia salido de la torre, asi que decidio preguntarle.
-Hola Robin- Dijo Starfire- ¿Que llevas en esas bolsas?
-Nada, son solo algunas piezas viejas de armas y todo eso- Dijo el Chico Maravilla.
-¿De que tipo de armas?- Pregunto Starfire completamente interesada.
-Bueno, son de diferente tipo. No todas son iguales- Dijo Robin, esperando que Starfire le crellera.
-¿Y la libreta para que es?- Pregunto la joven Tamaraneana mirando la libreta que traia Robin en la mano.
-Es para hacer algunos apuntes que necesitare- Dijo el lider titan.
-¿Adonde fuiste, Robin? No nos dijiste que saldrias- Le dijo Starfire.
-Esque me levante muy temprano- Dijo el chico del antifaz sobandose la cabeza- ¿Y tu que haces por aqui?
-Oh, solo daba un paseo por la torre- Dijo Starfire mostrando una sonrisa.
-Bien, entonces... ¿Nos vemos despues?- Dijo Robin señalando a Starfire con los dos dedos indices.
-Nos vemos despues- Se despidio Starfire, y despues vio como Robin se dirigia a su habitacion, y cuando logro perderlo de vista, se encamino al living, feliz de haber visto a Robin.
Habitacion de Robin, 9:05 A.M
Cuando Robin entro a su habitacion, puso la libreta cafe en la mesita donde estaba la lampara de leer, y comenzo a escribir algo, primero conto algo con su dedo, y despues empezo a escribirlo. En una hoja escrbio la fecha 22 de Agosto del 2010 y cuando termino la pagina, en la siguiente escribio la fecha 23 de Agosto del 2010; esas eran las fechas en las cuales habia asesinado a dos personas. Cuando termino de escribir, cerro la libreta y la guardo en un cajon de la mesa, junto con el lapiz; se dirigio a la cama, y comenzo a sacar las cosas que traia en las bolsas de plastico, entre ellas: una camisa negra sin mangas, unos pantalones del mismo color, una navaja, unos guantes negros, unas botas de combate (estas venian en una caja), una caja de balas, una pistola (que tambien venia en la caja de las botas), un cuchillo y una cadena.
-¿Ahora donde pongo todo esto?- Se pregunto Robin asi mismo.
-Tu Dios te dio cerebro para pensar, usalo.
-No es tan facil- Le dijo Robin a la voz de su cabeza.
-Mira, puedes esconderlos debajo de la cama, en el armario, debajo del colchon, en el baño y puedes esconder cualquier cosa en cualquier parte de este lugar.
-Si, claro. Como tu no haces el trabajo- Le dijo el Chico Maravilla.
-Escondelo debajo de la cama, si no quieres volver a ver a tus padres morir.
-¿Me vas a amenzar con eso?- Derepente, a Robin le volvio el recuerdo de la muerte de sus padres junto con un dolor de cabeza insoportable, provocando que Robin callera de rodillas al piso- ¡Ya basta, ya entendi el mensaje!- Gritaba Robin mientras se agarraba fuertemente la cabeza.
-Como sea- Dijo la voz dejando en paz a Robin- ¿Ya pensaste en un nombre para el diario?
-Aun no lo tengo. La cabeza no me sirve para todo, oyeme, y menos si recibo dolores de cabeza inesperados- Decia Robin mientras se tomaba de la cabeza, para calmar el dolor que le quedo- ¿Y para que querias un diario exactamente?
-Todo buen asesino debe de tener un informe de sus asesinatos.
-Yo no le encuentro ningun sentido a eso- Dijo el Chico Maravilla.
-Tu solo obedece mis ordenes.
-Ya dijiste- Dijo Robin sarcasticamente.
-¿Que te parece si te pruebas el nuevo traje?
-¿Ahora?- Pregunto Robin viendo el pantalon y la playera sin mangas.
-Si, ahora.
Robin tomo el pantalon, la playera negra y las botas, y despues se drigio hacia el baño. Luego de unos segundos ahi dentro, Robin salio del baño sin el uniforme que siempre usaba (obviamente no se quito el antifaz), ahora traia una ropa completamente diferente, provocando que Robin ya no se pareciera tanto al Robin que todos conocen. Se sentia muy diferente al usar esa ropa, no se sentia el mismo; entro otra vez al baño, y cuando se vio al espejo, no sabia si era el mismo o una rara imitacion de el con diferente traje.
-Mira el lado bueno, no te ves mal.
-Me siento algo... diferente- Dijo Robin mientras seguia mirandose al espejo.
-Al igual que un heroe, un asesino debe de esconder su identidad. Por suerte tenemos la mascara.
-No estoy seguro de querer seguir asesinando- Dijo el Chico Maravilla algo entristecido.
-Te voy a recordar, que estas devolviendo un favor. Piensa en el dia en que asesinaron a tus padres, ellos no se lo merecian, Pero sin embargo, los asesinaron a sangre fria. Recuerda lo que paso ese dia, esa noche, hace ocho años.
-Ya deja de atormentarme- Decia Robin mientras se golpeaba a si mismo la cabeza.
-¡Si sigues haciendo eso, vas a acabar con lo que te queda de cerebro!
-¡Bien!- Grito Robin una vez que dejo de golpearse la cabeza- Solo dejame tranquilo.
La voz en su cabeza culplio con lo que Robin le habia pedido, este se quito el atuendo que traia y se volvio a poner el mismo uniforme que siempre usaba. Despues, salio de su habitacion y se dirigio hacia el living.
Living, 9:27 A.M
-Hola titanes- Saludo Robin una vez que entro en el living. Nadie le respondio.
-Sera mejor que vengas a ver esto- Le dijo Chico bestia desde el sofa.
-¿Ahora que ocurre?- Pregunto Robin mientras se sentaba en el sofa junto con los demas, al lado de Starfire (que casualidad)
-Escucha- Dijo Cyborg mientras subia el volumen de la television.
-Nos encontramos nuevamente informando- Anuncio el noticiero- Hoy en la mañana se reporto un nuevo asesinato, esta vez a un joven de quince años. Se le encontro colgado en un arbol con unas letras en su cuerpo que decian: perdi en el juego del ahorcado. Al parecer, el joven tuvo la mala suerte de haber jugado al Juego del Ahorcado con el presunto asesino de Jump City, y ademas de esas letras encontramos una hoja donde creemos que el asesino estaba escribiendo la palabra. Por lo visto, la palabra que el asesino tenia en mente era "Morir", y el jugador no pudo acompletarla; era un juego de vida o muerte. Esto convierte al Juego del Ahorcado en un juego de miedo.
Antes de que el noticiero anunciara algo mas, Cyborg apago la television.
-¿Ustedes pueden creerlo?- Les pregunto Cyborg a todos los titanes.
-A mi todavia se me ase dficil creerlo- Dijo Starfire.
-Ya somos dos, Starfire- Le dijo Chico bestia.
-¿Alguien tiene una idea de quien es ese psicopata?- Pregunto Raven, todos negaron con la cabeza- Ya me lo imaginaba.
-¿Tu no diras nada, Robin?- Le pregunto Starfire.
-... No tengo palabras para decir nada en este momento, Star- Dijo el Chico Maravilla con la cabeza baja.
-Te entendemos, viejo, te entendemos- Le dijo Chico bestia a su lider y compañero.
-Ese asesino debe de ser un profesional. Cometio su primer asesinato hace dos dias, y justamente ayer acaba de cometer otro- Dijo Raven con el tono sombrio de siempre.
-Oigan, chicos... ¿Ustedes creen que ese loco pueda... asesinarnos a nosotros?- Pregunto Chico bestia con algo de miedo.
-Chico bestia, por si no te has dado cuenta, somos los Jovenes Titanes. Nada ni nadie puede contra nosotros- Dijo el titan mitad maquina, haciendo que Robin levantara un poco la mirada y lo viera fijamente.
-Nada, exepto su propio lider- Susurro Robin aun con la cabeza abajo.
-¿Dijiste algo, Robin?- Pregunto Starfire mirando a su compañero.
-No, no dije nada- Mintio el pelinegro con una sonrisa falsa.
-¿Quien podra ser este loco?- Se pregunto Cyborg.
-Tal vez alguien que odie a todos- Le respondio Chico bestia.
-Wow Chico bestia. Con esa respuesta todo queda resuelto- Le dijo Raven sarcasticamente.
-Solo trato de ayudar, ¿de acuerdo?- Se excuso el peliverde.
-¡Pues ya deja de hacerlo!- Le dijeron Cyborg y Raven al mismo tiempo, haciendo que Chico bestia se quedara con cascaditas de lagrimas tipo anime saliendo de sus ojos.
-¿Que tienes, Robin?- Pregunto Starfire algo preocupada por su compañero.
-Nada, Starfire, solamente estaba pensando en el... asesino- Dijo Robin sin mirar a Starfire.
-Muy pronto lo encontraremos, ya veras- Cuando Starfire dijo eso, Robin quedo asustado de que sus amigos descubrieran que el era el asesino.
-Eso espero- Dijo el Chico Maravilla desviando la mirada hacia otro lado.
Su vida se estaba convirtiendo en un verdadero desastre, se habia convertido en asesino, sus amigos estaban amenazados con morir, ya habian muerto dos personas por culpa de el, la voz de su cabeza cada vez lo atormentaba mas, Robin no sabia que hacer con ese tipo de problema. No queria imaginarce quien seria el proximo que muriera en sus manos, menos si se trataba de alguno de sus amigos, menos de Starfire; si el llegara a asesinarla, primero se muere.
Centro de Jump City, 1:25 P.M
Robin habia salido a caminar un rato a la ciudad, necesitaba distraerse de sus propios asesinatos y las advertencias noticieras, pero cuando menos lo penso, se encontro con un puesto de periodicos y en uno de los muchos periodicos que estaban ahi, vio en primera plana la escena de William colgado en el arbol donde el lo habia puesto. Sintio muchas emociones recorrer su cuerpo; tristesa, enojo, nostalgia, etc. Siguio caminando, y cuando menos se lo penso, el peor de los recuerdos de su vida se le estaba regresando a la mente; esta vez no era la muerte de sus padres, si no las personas que la ocacionaron.
Se trataba de tres tipos, uno de ellos era fuerte, tenia barba, y parecia un luchador profesional. El otro era hermano del anterior, este estaba rasurado, era igual de fuerte que su hermano, y ambos tenian una estatura impresionante. Por ultimo, quedaba un tipo llamado Tony Zucco, quien fue el que asesino a sus padres en el espectaculo del trapecio; era un hombre un poco mas bajo que los dos enteriores, vestia de un traje elegante, y estaba un poco jorobado por el paso de los años. Robin jamas olvidaria esas caras, aquellos rostros que le trajeron la tristesa a su vida.
Siguio caminando hasta que llego al parque de atracciones de la ciudad, penso que no le caeria mal sentarse en una banca y disfrutar de algunas de las risas de los ciudadanos. Entro y se sento en una de las bancas, a su alrededor estaban varias personas que sonreian entre si, tales como jovenes reunidos en las mesas, y una que otra familia reunida; esto ultimo iso que Robin sintiera añoransas por su familia. Veia como la madre de aquel niño le decia que tuviera cuidado, mientras que el niño corria alegremente por el suelo, el padre parecia muy feliz al ver a su hijo feliz. De un momento a otro, el niño tropezo con algo y callo enfrente de la banca donde estaba sentado Robin, el pequeño estuvo apunto de llorar, pero Robin lo ayudo a levantarse.
-Ya paso, tranquilo- Le decia Robin mientras cargaba al niño en sus brazos. Al poco tiempo llegaron los padres.
-Gracias por ayudar a mi hijo- Agradecio el padre del niño.
-Es mi trabajo ayudar a los necesitados- Dijo Robin entregando al niño a los brazos de su madre.
-Muchas gracias, Robin- Agradecio la madre, el pequeño se rio y estiro sus pequeños brazitos hacia Robin.
-Creo que le agrado- Dijo el Chico Maravilla mostrandole una sonrisa al niño que estaba en los brazos de su madre- ¿Como se llama?
-Su nombre es Tomas. Yo me llamo Dalia- Dijo la mujer que cargaba en brazos al niño.
-¿Y usted es?- Le pregunto Robin al padre del niño.
-Mi nombre es Jhon, mucho gusto- Cuando el señor dijo eso, Robin volvio a sentir una añoransa por sus padres, ya que su padre tambien se llamaba Jhon.
-Es un placer- Dijo Robin extendiendole la mano al señor, y este correspondio el saludo.
-De nuevo, muchas gracias por ayudar a nuestro hijo- Dijo Dalia.
-No es molestia- Dijo el lider de los titanes.
-Adios, Robin- Se despidio Jhon junto con Dalia, para despues seguir su camino, ahora con su pequeño en brazos. Este volteo su mirada hacia atras por el hombro de su madre, y se despidio de Robin moviendo de un lado a otro su pequeña manita. Robin le sonrio e imito la manita del niño con una sonrisa.
-Adios- Decia Robin mientras se despedia del bebe. Cuando esa familia se perdio de su vista, Robin espero algun dia volver a verlos- Ojala algun dia vuelva a sentir lo que ese pequeñin siente... ¿Pero que esoy diciendo? Tengo a mis amigos, ellos son mi familia.
Robin dio media vuelta y despues se dirigo a la salida del parque de atracciones. Cuando salio, una mano lo jalo del hombro, Robin se quito esa mano de encima y se volteo para ver de quien se trataba; la persona que lo habia jalado, era un hombre alto, fuerte, con una barba larga, y cabello igual de largo y negro. Tria una chaqueta color cafe claro, una camisa negra por debajo, unos pantalones azul fuerte, zapatos negros y unos lentes oscuros.
-Oye amigo, ¿te gustaria comprar un reloj?- Le dijo el hombre.
-No estoy interesado, muchas gracias- Le dijo Robin mirando fijamente al hombre que estaba enfrente suyo.
-Vamos, tengo precios razonables. Ademas... no me digas que no son una belleza- Dijo el tipo enseñandole la ilera de relojes que tenia en su brazo.
-¿Que clase de vendedor es usted?- Le pregunto Robin al ver todos los relojes que traia en su brazo.
-Uno libre- Contesto el tipo- Ya, ¿compras un reloj, o no?
-No, muchas gracias- Dijo Robin listo para retirarse, pero el hombre de los relojes le siguio insistiendo.
-Tal vez un bonito reloj de oro- Dijo el hombre enseñandole el reloj.
-Quisa algun otro dia- Dijo el Chico Maravilla dando un paso para retirarse, pero el tipo volvio a inpedirle el paso.
-Entonces dejame ofrecerte un Reloj de Sol- Propuso el hombre sacando una piedra de su chaqueta, con los numeros romano en las orillas y una aguja en el medio.
-No estoy jugando, señor. De verdad no quiero nada- Dijo el pelinegro algo fastidiado. Antes de que Robin diera un paso mas, el hombre volvio a ofrecer su mercancia.
-¿Y que le parece este lindo reloj de bolsillo?- Pregunto el hombre enseñandole un pequeño reloj con una cadena.
-Señor, sinceramente, me esta hartando- Le dijo Robin tratando de controlar su enojo.
-¿Que le pareceria un reloj de arena?- Pregunto el tipo enseñandole un frasco que tenia dos cristales redondos arriba y abajo, el cual contenia arena que caia en el cristal de abajo.
-¡Esta agotando mi paciencia!- Grito el Chico Maravilla.
-Pues le puedo dar un reloj para que gane mas tiempo- Dijo el hombre enseñandole todos los relojes de su brazo.
-¿¡Quien demonios es uste...!
Antes de que el chico terminara su pregunta, le quito los lentes oscuros al tipo en un momento de desesperacion y enojo, pero cuando se los quito, se llevo una muy desagradable sorpresa. El rostro de aquel hombre se le hacia familiar, le recordaba a uno de los secuaces de Tony Zucco; volvio a mirar detenidamente al sujeto, y cuando termino de examinarlo, comenzo a hacerle unas preguntas.
-¿Usted conocia a alguien llamado, Tony Zucco?- Pregunto el lider de los titanes.
-Era mi jefe, mi hermano y yo trabajabamos con el. Deje de trabajar despues de un accidente que cometimos yo, mi hermano y el. Yo me sali por mi propia cuenta, pero el imbecil de mi hermano quiso seguir trabajando con el- Se explico el hombre de los relojes.
-¿Que tipo de accidente cometieron?- Volvio a preguntar el Chico Maravilla.
-Mi hermano y yo ayudamos a Zucco a asesinar a unos sujetos, trabajaban en un circo y eran trapecistas. Les decian, los Voladores Grayson- Cuando el hombre dijo eso ultimo, Robin sintio unas ganas enormes de extrangularlo.
-¿Me... podria repetir el nombre de los trapecistas?- Pregunto el lider titan para asegurarse de que habia escuchado bien.
-Se llamaban los Voladores Grayson- Repitio el tipo de los relojes.
-Robin, tenemos al proximo.
-Gracias por la informacion. Tal vez lo vea luego- Dijo Robin devolviendole las gafas al tipo, y despues se dio media vuelta para irse- Y no, no quiero ningun reloj.
Habitacion de Robin, 2:00 P.M
Cuando Robin llego a la torre, llego completamente enojado y lo primero que iso fue subir hasta su habitacion sin dirigirle la palabra a nadie. Busco la pistola que estaba en la caja de las botas, y tambien la caja de balas; puso varias balas en la pistola hasta que lleno todos los agujeros. Queria probar que tanta potencia y velocidad tenia, pero no podia hacerlo enfrente de los titanes, y si lo hacia, su "secreto" quedaria al descubierto y seguramente lo mandarian a un manicomio por un largo periodo de tiempo. Guardo la pistola jutno con la caja de balas en el cajon donde habia puesto la libreta, se volvio a dirigir a su cama y tomo el cuchillo y la navaja que habia comprado, y comenzo a afilar el cuchillo con la navaja, haciendo que el sonido del roce metalico sonara por toda su habitacion. Cuando estuvo satisfecho con el filo del cuchillo, presiono suavemente la punta de este en su dedo, y en pocos segundos, una gotita de sangre salio de su dedo, en señal de que el cuchillo estaba bien afilado. Despues de eso, probo la velocidad del cuchillo lanzandolo contra la pared, y cuando este tuvo contacto, se encajo con la pura punta dandole a Robin lo que necesitaba.
-Esta noche, la muerte de mis padres no habra sido en vano- En ese instante, la puerta de la habitacion de Robin empezo a abrirse, haciendo que el pelinegro reaccionara rapido y quitara el cuchilo de la pared y lo lanzara debajo de su cama de forma muy agil. Cuando la puerta se abrio por completo, dejo ver a Starfire.
-Hola, Robin- Saludo Starfire amigablemente, como era de costumbre suya.
-Hola, Starfire ¿Que te trae por aqui?- Dijo Robin, escondiendo la actitud que hace rato habia tomado.
-Quise pasar a verte- Le dijo Starfire con una sonrisa- ¿Esta todo bien?
-Muuuuuuy bien, no hay nada de que preocuparse- Dijo Robin, causando unas pequeñas risitas en Starfire.
-Se ve que estas de buen humor- Le dijo Starfire sonriendole.
-La caminata me despejo la mente- Dijo el Chico Maravilla.
-Que bien que estas feliz- Decia Starfire mientras se adentraba a la habitacion de Robin, para despues sentarse en su cama.
-¿Y que hacian mientras yo no estaba?- Pregunto el lider de los titanes mientras se sentaba al lado de Starfire- No me vallas a salir con que Chico bestia iso enojar a Raven, y esta casi lo lanza por la ventana.
-¿Como supiste?- Le pregunto Starfire con una sonrisa.
-¿Eso paso?- Pregunto Robin sorprendido por lo que pudo llegar a hacer Raven.
-Pero porsupuesto que no, Robin- Le dijo Starfire mientras lo abrazaba- ¿Te preocupaste por Chico bestia?
-No. Me preocupe por lo que nos cobrarian por pagar la reparacion de la ventana- Dijo Robin, haciendo que Starfire se soltara a carcajadas, y para sorpresa, Robin tambien iso lo mismo.
Ambos se mantuvieron en un incomodo silencio durante un rato, Robin miraba a Starfire de reojo, pero cuando esta le dirigia su mirada, Robin volteaba a otro lado. Hubo un momento en que sus miradas accidentalmente se cruzaron, provocando un ligero sonrojo en las mejillas de ambos, ya que estaban a unos cuantos centimetros de sus rostros. Se apartaron un poco y despues comenzaron una conversacion; Robin tenia que confesarle sus sentimientos a Starfire, porque si no era ahora, ¿cuando lo haria?
-Ammm... Starfire- Comenzo a decir Robin- ¿Como... me vez tu?
-Pues eres muy conciderado y bueno con los demas. Todos te creemos un buen lider, Robin- le dijo la Joven Tamaraniana.
-Que bien- Le dijo Robin con una sonrisa.
-¿Y tu como me vez, Robin?- Le pregunto Starfire.
-¿Como te veo?- Starfire asintio- Bueno... eres muy amable, siempre estas alegre, tienes una personalidad muy positiva... y te preocupas por todos. Eso es algo bueno- Le dijo el Chico Maravilla causando un leve sonrojo en las mejillas de Starfire.
-Gracias, Robin. Es muy lindo de tu parte- Dijo Starfire mirando sonrientemente a su lider.
-Por nada- Dijo Robin.
Los dos se quedaron viendose un rato, sin decir ninguna palabra, el silencio que dominaba la habitcion de Robin en ese momento hacia que los dos se perdieran en la mirada del otro. Poco a poco, Starfire y Robin se fueron acercando, la distancia estaba muy corta entre sus rostros, y fue ahi donde Starfire entrelazo su mano con la de Robin, y este corto mas la distancia entre ellos, conviertiendo sus miradas en un hermoso beso. El Chico Maravilla sintio una felizidad inmensa en esos momentos, ya no le importaba nada en ese instante, no le importaba si asesinaba al primero que se le venia enfrente, no le importaba que un meteoro destruyera la tierra, no le importaba nada mientras estuviera con Starfire, la cual pensaba lo mismo que Robin.
Se separaron un momento para tomar aire, ya que no habian respirado mientras se habian estado besando. Cuando ambos recuperaron el aire, volvieron a cruzar sus miradas y ambos se sonrieron el uno al otro. Starfire llevo una de sus manos a la mejilla de Robin y comenzo a acariciarlo, Robin iso lo mismo que Starfire, y luego de unos momentos los dos se volvieron a acercar y se abrazaron tiernamente, felizes de lo que habia pasado hace un rato.
-Robin- Le llamo Starfire sin dejar de abrazarlo.
-¿Si, Star?
-Te amo- Le dijo mientras lo abrazaba con un poco mas de fuerza.
-Tambien yo- Le dijo Robin mientras dejaba de abrazar a Starfire, y le depositaba otro beso en los labios, igual de bello que el anterior.
Puente de Jump City, 11:20 P.M
Llego la noche y ya todos estaban dormidos, a exepcion de un hombre que estaba debajo del puente de la ciudad, con una fojata haciendo que algo de luz se le presentara. El tipo estaba mirando uno de sus relojes como si fueran lo mas hermoso del mundo, despues guardo el reloj en su chaqueta cafe claro y puso sus manos cerca de la fogata, para quitarse el frio de la noche. De una bolsa su chaqueta saco una lata de frijoles, busco otra cosa en su chaqueta pero no encontro nada, siguio buscando hasta que al fin se dio por vencido y se quedo mirando la lata de frijoles que tenia en la mano.
-¿Puedo ayudarlo?- Pregunto un joven, que usaba una mascara blanca mostrandole una navaja bien afilada al hombre. El enmascarado traia una bolsa, y estaba vestido con el atuendo que Robin se habia puesto en la mañana.
-Muchas gracias- Dijo el hombre de la barba tomando la navaja de las manos del otro, para despues abrir la lata de frijoles y ponerla en la fogata, esperando a que estos se calentaran- ¿Que esta haciendo alguien como usted por aqui?
-Tengo unos negocios que hacer con usted- Respondio el enmascarado sentandose al lado del tipo barbon y recargandose en la pared del puente.
-¿Acaso le interesan los relojes que vendo?- Pregunto el tipo de la barba, mientras esperaba a que los frijoles que tenia en la lata se calentaran.
-¿Tiene relojes de arena?- Pregunto el enmascarado tambien mirando al fuego.
-Preciosos- Dijo el hombre buscando algo que estaba en su chaqueta, y al poco rato saco tres relojes de arena, los cuales tenian muchisima- ¿Cual le gustaria comprar?
-Este es muy lindo- Dijo el enmascarado acercando su mano a un reloj con tapas de madera, orillas plateadas y cristales bien pulidos.
-Buena eleccion. Son veinte dolares- Dijo el hombre estendiendole la mano al enmascarado para que le entregara el dinero.
-Señor, yo no vengo a comprarle el reloj- Dijo el enmascarado mientras veia la mano del tipo barbon.
-¿Entonces que viene a hacer aqui?- Pregunto el babon algo confundido. En ese instante los frijoles se calentaron y el barbon comenzo a comercelos con una cuchara que habia sacado de su pantalon.
-Vengo a proponerle algo. Un juego, ¿que le parece?- Decia el enmascarado mientras veia como comia el hombre.
-¿Que clase de juego seria?- Pregunto el tipo, para despues seguir comiendose los frijoles.
-Uno de tiempo- Respondio el enmascarado mientras alzaba el reloj de arena a la luz de la luna.
-¿De tiempo?- Pregunto el hombre una vez que dejo de comer- ¿Cuanto exactamente?
-Hasta que se acabe la arena- Dijo el enmascarado mostrando el reloj de arena, la cual habia pasado a la bola de cristal de abajo.
-Muy bien, que empieze el juego entonces.
El enmascardo saco dos botellas de vidrio de la bolsa que traia y dos vasos de plastico. Las dos botellas eran iguales, no habia diferencia alguna; el enmascarado comenzo a a echarle a los vasos el liquido que tenian las botellas, el cual parecia agua comun y corriente. Cuando el enmascarado termino de echar el liquido a los vasos, volvio a guardar las botellas de vidrio en la bolsa de plastico que traia; el tipo de la barba lo miraba dudosamente.
-Este juego no tiene nombre- Le informo el enmascarado- Apenas lo acabo de inventar.
-¿En que consiste?- Pregunto el hombre de los relojes mirando los dos vasos.
-Te advierto que este no es un juego normal, es de vida o muerte- Cuando el enmascarado dijo eso, el hombre se quedo impactado- Seguramente ya has oido hablar de mi. Yo soy el asesino que merodea por las calles de Jump City. Ya mate a dos de los ciudadanos, y tu seras el tercero.
-Espera, yo no te eh echo nada. ¿Porque quieres matarme?- Pregunto el hombre mientras se empezaba a levantar para salir corriendo de ahi. Pero en un movimiento agil, el asesino saco una cadena de la bolsa de plastico y la enrollo en el pie del tipo, y despues lo tiro al piso de un jalon de la cadena.
-Me isite algo inperdonable, y eso se paga con la muerte. Ahora, tienes dos opciones: vivir y morir. La opcion de vivir se gana jugando el juego, y la de morir es muy facil. Si tu te vas, te disparo y mueres- Dijo el asesino mostrandole la pistola que traia.
-¿Tengo que jugar para poder vivir?- El asesino asintio- Muy bien, ¿de que se trata el juego?
-Las reglas son simples, si tu te fijas bien, tengo dos vasos enfrente mio. Uno de los dos vasos es agua normal, y el otro... es agua envenenada- Explico el asesino con toda la naturalidad del mundo- Si se acaba el tiempo antes de que tomes uno de los vasos- Dijo lanzando su pistola al aire y despues la acacho con su mano, apuntandole al hombre- te mueres.
-¿Empiezo ya?- Pregunto el hombre.
-Deberias, hace unos segundos le di vuelta al reloj- Dijo el asesino mostrando como la arena pasaba a la otra bola de cristal.
El tipo de la barba comenzo a mirar los dos relojes de arena con mucha desesperacion, no habia nadie quien le ayudara y estaba con un asesino, el cual no le podia ver la cara. Miro al asesino a los ojos, los cuales eran azules, pero este le apunto con el dedo hacia los vasos, indicando que se acababa el tiempo; el tipo estaba sudando por la desesperacion y el miedo, tenia miedo de elegir el vaso equivocado y morir envenenado. Estuvo apunto de tomar uno de los vasos, pero despues se arrepintio y extendio su mano al otro vaso, pero tambien sucedio lo mismo; se fijo en el reloj de arena y esta ya casi se acababa. La pistola seguia apuntandole y eso le hacia que se desesperara mas. Paso el tiempo y la arena estaba apunto de terminarse, y cuando el barbon vio eso, tomo uno de los dos vasos sin pensarlo dos veces, y en ese preciso momento, la arena del reloj se acabo.
-¿Es tu respuesta definitiva?- Pregunto el asesino. El hombre asintio- Bueno, entonces- Dijo tomando el otro vaso y extendiendolo hacia arriba- a tu salud.
-¿Quieres, que me lo tome ya?- Pregunto el barbon.
-Tomatelo o mueres a disparos- Amenazo el asesino con la pistola que traia en mano.
El hombre de la barba miro por ultima vez el vaso, y despues de pensar unos segundos, se lo tomo de un trago, y cuando termino, le lanzo el vaso al asesino. El tipo de los relojes habia pensado que gano, y cuando estuvo apunto de decirle algo al asesino, comenzo a sentir mareos, despues dolores y el corazon comenzo a acelerarsele. Luego de eso, la respiracion le falto y de un momento a otro, el hombre callo muerto al piso, con la boca abierta y los ojos igualmente abiertos.
-Quien pensaria que la bebida te puede matar- Dijo el enmascarado mirando normalmente el cuerpo del hombre.
El asesino saco su cuchillo peligrosamente afilado, y comenzo a escribirle algo en la espalda al hombre. Despues de que termino, tomo su bolsa de plastico, echo el cuchillo, la navaja y los vasos, para despues irse tratando de no dejar ningun rastro. El reloj de arena tambien se lo habia llevado.
Habia escrito en la espalda del hombre: Esto fue lo que me gane, por obedecer y matar.
¡Hola, lectores! eh aqui el siguiente capitulo de mis historia, espero que les haiga gustado. Se que en Jason Todd dije que los ojos de Robin eran negros, pero investigue y resulta que fueron azules. Bueno, un error lo comete cualquiera. Muy pronto tendre el siguiente capitulo, hasta entonces esperenme. No dejen de leer y mandarme Reviews, gracias a todos aquellos que se toman un minuto de su tiempo para escribirme comentarios. Adios.
Riux, Chaitooo.
