GOENJI POV

Mientras dormía miles de imágenes pasaron por mi cabeza, imágenes de quien era, lo que había hecho y me lamente haber regresado, no haber vuelto a la isla cuando pensamientos negativos acechaban mi mente, no quería recordar por completo, no quería ser esa persona, el era un extraño para mi.

Me levante temprano salí de ahí lo mas rápido, fui a mi antigua casa tome algunas cosas y hui supongo que no esperaba encontrarme en el camino a Kido.

- Heizo ¿Qué haces…? – me dice acercándose

- Tengo que volver – digo interrumpiéndolo – no se como explicarlo solo se que debo volver – me despido de él alejándome lo mas rápido posible

No se cuanto tiempo me tomo regresar o como lo logre solo se que al llegar, ellos lo sabían – Recuerdas – me dice la abuela mirándome a los ojos

- No quiero… – digo derramando lagrimas – volver a ser el mismo – los miro verme con cariño – era… - respiro profundo

- Ven siéntate cuéntanos todo – el abuelo me dice calmándome

Y lo hice les conté lo que recuerdo, lo que pasaba por mi cabeza y todo sobre Endo, todo lo que hacia tiempo sabia pero nunca lo había dicho en voz alta. Todo ese dolor regreso y no quería volver a sentirlo, no quería ser de nuevo Ishido Shuji o Goenji era tan feliz siendo Heizo y ahora ya no podía serlo yo mismo me había hecho trampa al irme con Endo.

Pase algunas semanas con los abuelos, así los llamaba, eso eran para mí pero sabia que tarde o temprano tenia que enfrentar todo esto y decidir que es lo que quería hacer y lo que se ocurrido fue que tenia que rehacer mi vida o dejarme tragar por todos esos problemas llegando al punto de tal desesperación que… yo no quería hacer eso, yo quería dejar atrás todo lo que había sido, todo incluyendo a Endo sabia que era lo mejor para mi si es que algún día quería ser feliz.

De regreso a mi antiguo hogar seria mejor llamarla casa recogí unas cosas aun no se porque decidí quedarme unos días, tal vez esperaba que Endo, Kido y Fubuki me encontraran y cuando lo hicieron estaba preparado para enfrentarlos.

- Goenji – dice Endo al abrir la puerta

- Perdón por huir así es solo que… – respiro hondo invitándolos a pasar a la casa – no es fácil lidiar con todos esos pensamientos que llegan tan rápido – miro a los chicos acomodarse en la sala – no recuerdo todo solo algunas cosas y quiero disculparme por lo de… bueno… el sector V ya saben – los miro preguntándome que es lo que pasara por sus cabezas – me voy un tiempo a Alemania y pues no se espero recordar todo y cuanto hice para poder ayudarlos – digo mintiendo la verdad no tengo intenciones de regresar no cuando y todo lo que me causa dolor esta en ese lugar – Endo quiero disculparme por lo que dije cuando era Ishido y lo que paso cuando era Heizo – lo miro directo a los ojos veo tristeza pero también algo de confusión en eso ojos que me hipnotizan

- Goenji debes quedarte tu sola presencia nos dará… - comienza Fubuki llamando mi atención

- No puedo – digo mirando hacia el vacío pensando que el simple hecho de quedarme me aterra de sobremanera, ya no quiero sentir tanto odio envenenándome – tengo otros planes para mi – contesto mirando como ellos parecen sorprendidos ante mis palabras

- Goenji yo… - miro a Endo puedo entender lo difícil que debe ser le confesé mis sentimientos y sabia que el no podía corresponderlos y eso por ahora ya no era importante

- No me necesitan para salir de esto – digo yendo hacia la puerta abriéndola dándoles a entender que la platica ya se ha terminado.

Se van con muchas preguntas a las cuales aun no me es posible contestar pero ahora siento que me libere de un gran peso; uno que ha ido disminuyendo después de dos años me doy cuenta que ha sido la mejor decisión de mi vida, tengo un trabajo diferente del futbol; soy escritor cosa extraña es que me va muy bien, mis libros son bastante famosos uso un seudónimo "Heizo" soy uno de los pocos que conserva su identidad en secreto, por supuesto a veces juego futbol entrenando a un equipo local pero nada como antes, aun mantengo contacto con mis abuelos y hermana es por ellos que me entero sobre cualquier cosa que alguno de mis ex compañeros de futbol hagan. Así que cuando la visita reglamentaria de mis abuelos llego no pudieron evitar darme la noticia de que Natsumi había muerto, no se porque pero me comunique con Fubuki y Kido ellos al principio estaban sorprendidos, luego me contaron lo mal que Endo la estaba pasando, su madre cuidaba a su hija ya que el no estaba muy deprimido; sabia por lo que estaba pasando, el dolor que te consume y te lleva a hacer tonterías.

Una semana después tome el avión de regreso a Japón, cuando llegue lo primero que hice fue encontrarme con Fubuki y Kido, ellos habían intentado sacar a Endo de su depresión pero yo lo sabia bien dependía de él. Primero tuve que convencer a los chicos de ayudarme con el plan que tenia preparado, segundo tenia que arreglar mi casa para recibir a Endo, que no fue nada fácil sacarlo de su casa y llevarlo a la mía donde a pesar de sus gritos y amenazas había accedido a quedarse con la promesa que el podía encerarse en su habitación sin que nadie lo molestara. Finalmente fui a visitar a su madre y mi corazón dio un vuelco cuando al abrir la puerta su madre traía en brazos a la hija de Endo la que hacia un año no había querido conocer, era tan parecida a su madre pero tenia los ojos de su padre, al verme ella sonrió y esa sonrisa era igual a la de él.

- Goenji – me dice su madre dejándome entrar a la casa – se que sonara extraño pero para ayudar a Endo tengo que llevarme a su hija – no se porque no puedo mirarla a los ojos – yo la cuidare bien solo… - porque estoy tan nervioso

- Esta bien, te preparare su cosas – me dice con una sonrisa como si supiera todos lo que tenia planeado hacer

- No es necesario yo me encargare de todos solo necesito a… - no podía ser posible que no recordara el nombre de la niña

- Emi – me dice entregándome a la niña – si alguien puede ayudar a mi hijo ese serás tu – me sorprende la confianza que me tiene

Me llevo a la niña ya todo esta preparado ha sido Fubuki el que a decidido quedarse a mi lado para asegurarse que puede controlar las rabietas de Endo, lo cual agradezco ya que es un trabajo agotador. Conforme los días pasan me he dado cuenta de lo mucho que Emi es… no se como explicarlo el solo hecho de tenerla en mis brazos me hace desear que fuera mi hija pero al fina cuando Endo entre en razón como muchas veces seré yo el que pierda solo que simplemente esta vez estoy preparado para perder.

FIN POV