(Cuando estaba escribiendo alguien toco a la puerta haciendo que se me fuera la idea como los odie y para que si no me dijeron nada solo perdi el hilo)

Este final lo escrbi para Jenedith princess, gracias por leer mi fic espero y te guste.


ENDO POV

"Funcionara" había dicho esa palabra a Goenji la verdad no tenia la menor idea si lo haría, era extraño cuando a nuestros amigos el les decía que era mi novio aunque no me molestaba. Tal vez lo que mas me gustaba de nuestra relación era ver lo mucho que Emi adoraba a Goenji, había veces en que me pasaba varios minutos mirándolos fijamente porque negarlo adoraba verlos reír.

A veces me preguntaba porque esa necesidad de tenerlo a mi lado y es que era tan… como explicarlo me producía una alegría que solo sentía cuando jugaba futbol y había días cuando lo que sentía no tenia comparación con nada de lo que había vivido; mi corazón latía con mucho mas rapidez, lo que sentía por Natsumi y lo que comenzaba a sentir por Goenji no te comparación y a la vez me sentía culpable porque me parecía que ella se había dado cuenta aunque si lo pensaba bien ella me había dado su bendición en sus últimos días.

Conforme pasaban los días nuestra relación se hacia mas física, primero pequeñas caricias, cogernos de las manos, abrazos y cuando nos besamos por primera vez sentí mariposas en el estomago, fue ahí que supe que si funcionaria, yo haría que funcionara no quería perder de nuevo a Goenji por eso cuando dijo que debía regresar a Alemania no tuvo que preguntar si iríamos con el, yo tenia preparado nuestro equipaje al día siguiente. Si fue difícil, no hablaba el idioma, era un lugar muy grande, Goenji pasaba mucho tiempo encerrado en su estudio escribiendo su libro, en algunos momentos me desespere pero después veía a Emi y Goenji y me decía "Es aquí donde debes estar"

Seis meses mas tarde estábamos en Berlín su tercer libro era un éxito cuando caminábamos por la calle me nació decirle "te amo" cosa que lo dejo sorprendido y sin palabras no importaba todo lo que el quería decirme estaba escrito en sus ojos. Ese mismo día me pido matrimonio unos meses después no casamos fue una ceremonia muy diferente a la que hicimos con Natsumi, jugamos futbol con antiguos y nuevos amigos, fue una locura.

No puedo negar que quería regresar a Japón después de estar un mas de un año fuera aunque era imposible Goenji tenia un contrato que cumplir, nuestro primera pelea en serio fue a causa de eso y ahora que lo pensaba como podía reclamarle algo si yo no aportaba nada a la casa solo entrenaba al mismo equipo que Goenji y lo hacíamos por amor al juego. Así que un día se me ocurrió una idea.

- Goenji – digo llamando su atención mientras hace la cena – quiero tomar unas clases de cocina si no te molesta, encontré un lugar cercano y… - me ve de forma extraña

- ¿Para que quieres aprender a cocinar? – me pregunta serio

- Bueno como no trabajo no es justo que tu tengas que cocinar todos los días y… - lo miro sonreírme

- No me molesta para nada que aprendas a cocinar y no me molesta tampoco cocinar todos los días y no veo porque debas pedir mi aprobación si quieres hacerlo solo hazlo, el dinero no es problema – se acerca a mi de forma sugerente – podemos demorar la cena e intentar quedar embarazados – dice haciéndome reír

Supongo que desde ese día una semillita se planto en su cabeza, una idea que no me dijo hasta unos meses después antes del cumpleaños numero tres de Emi.

- Endo – me dice llamando mi atención después de acostar a Emi - ¿Qué te parece si adoptamos un niño? – su cara es seria pero se que esta emocionado ante la idea y también se que lo ha pensado bien – ¿Qué dices? – me pregunta algo nervioso

- Si – solo con esa palabra puede ve como se le ilumino el rostro

No fue algo fácil pasamos por rigurosos exámenes, doctores… fue la cosa mas difícil que hemos hecho y aun así estábamos en un lista de espera que desesperaba a Goenji. Días después llego a casa con Frederick a pesar que a veces ellos dos eran muy unidos no sentía celos, cuando algunas chicas lo veían mientras caminábamos por la calle ahí si me ponía celoso.

- Hable con un amigo de Frederick y cree que nos iría mejor si adoptara a Emi – ese comentario me molesto era como si lo hiciera a la fuerza – claro si estas de acuerdo – se puede dar cuenta que estoy molesto – no es que no hubiera querido adoptarla es solo que no sabia como decírtelo – respiro hondo alejando mi enojo

Como lo dijo en unos días el amigo de Frederick tenia los papeles listos para firmar, unas pocas semanas después Emi era oficialmente, Goenji Emi; si había decidido que llevara el apellido de Goenji. Y tal como lo dijera el adoptar a Emi nos ayudo al menos a subir en la lista de espera.

Los meses pasaban y nada, haciéndonos pensar que no lo lograríamos - Te prometo que al terminar este libro no regresaremos a Japón – un día llego diciendo eso, ya había perdido la esperanza y aunque yo quisiera no podía perderla

Fue justo el día que término de escribir su libro que recibimos la llamada esperada había un niño de dos años esperando por nosotros, Goenji casi llora de felicidad el día que fuimos a firmar todos los papeles, Goenji Haku; era el nombre que íbamos a dar al niño. Cuando lo trajimos a casa el que lloro fui yo al ver a Emi abrazar con mucho amor al recién llegado.

Haku seguía a Goenji a todos lados si se le desaparecía por un instante comenzaba a llorar, cosa que a veces me provocaba risa y otras me desesperaba supongo que tenia miedo a que lo abandonáramos poco a poco nos había dicho la trabajadora social.

Para cuando el cuarto libro salió a la venta como lo había prometido era hora de regresar a Japón, ya teníamos la custodia de Haku y las visitas de la trabajadora social habían terminado al fin podíamos regresar y yo estaba mas que extasiado.

Tres años era lo que había pasado desde la muerte de Natsumi, y de la última vez que había visitado su tumba, tantas cosas que contarle y otras tantas que nos faltaban por vivir.

Regrese a entrenar aun nuevo Raimon, junto a Kido y mi lindo esposo Goenji algunas veces el viajaba de Alemania para ver a Frederick quien era su editor y otras estaba todo el día en casa atendiendo chats con sus fans alrededor del mundo, sus libros eras sobre nuestra antigua vida con muchos adornos por supuesto cuando lo había descubierto había comprendido tantas cosas del pasado que ahora ya no importaban mas nada mientras veía a Emi jugar con su pequeño hermano en el jardín, las cosas no podían ser mas que perfectas.

- Papi – Haku me llama para que lo vea pateando el balón con la destreza de su padre, porque era obvio para mí que Haku seria un goleador

- Bien hecho – digo animándolo – serás un gran goleador - miro como corre a mis brazos aunque me sorprende al ver que pasa de largo

- *Vati – lo escucho gritar con fuerza, Goenji ha regresado después de su viaje a Alemania

- Haku – lo miro con esa gran sonrisa que solo dedica a Emi y Haku llena de orgullo

- Que bien que haz regresado – una sonrisa aparece en mi rostro

- Tiene sus ventajas tener un esposo rico, puedes volar en jets privados sin necesidad de esperar – dice con tono juguetón – mañana regresaremos a Alemania – me da múltiples besos supongo que como compensación a la nueva partida para después salir al jardín llevando a Haku en sus brazos comenzando a jugar con Emi

Si regresábamos a Alemania después de estar un año alejados pero pues no me importaba más donde vivíamos, lo único importante es que hacia cuatro años había tomado la mejor decisión de mi vida rogar que el se quedara.

Agradecía a cualquier fuerza sobrenatural haber traído de regreso a mi mejor amigo, al dueño de mi corazón. Al final todos los enredos habían valido la pena por solo ver a mi familia jugar en el jardín.

FIN

*Vati – según yo significa papá en alemán espero y no equivocarme