Disclaimer: Nada de lo que puedan reconocer me pertenece.

Título: Efecto mariposa.

Autora: Zayde.

Resumen: La misión de Harry Potter es sencilla: Eliminar a Tom Riddle antes de que se convierta en Lord Voldemort. Pero cuando Harry esta por el medio, las cosas tienden a complicarse.

Parejas: Harry/Tom. (Es el propósito mismo de esta historia.)

Advertencias: Time Travel, Slash...

Gracias a Alexander Malfoy Black, Maria, Yoli, aki159 y McGo que se molestaron en dejar un review a pesar del giro 'imprevisto', aunque avise, que no era la típica historia.

Sí, dos capítulos en tres días, ¿estará enferma? Pues la verdad es que sí, y de muy buen humor, así que, adelante.

No te va, no lo leas. Lo lees, te va, dejas un review.

Gracias.


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4. Lord Slytherin.

31 de Julio de 1991.

Laboratorio de experimentación mágica número 7.

Isla intrazable.


"Mi Señor."

Tom hace un gesto vago con la mano y su 'gente' se incorpora.

"Que grata sorpresa Mi Lord, no le esperábamos hasta mañana."

Se da la vuelta, encarando a aquel que ha hablado y no le extraña encontrar a Lucius junto con Augustus y Bellatrix, cabezas de sección.

"Yo tampoco, pero el viejo se ha ofrecido."

"¿Dumbledore, Mi Señor? No le parece, ¿extraño?"

Tom deja que una suave y fría risa brote de sus labios, disfrutando de los escalofríos que recorren a algunos de los más jóvenes, al tiempo que sus ojos se vuelven aún más carmín.

"El viejo Albus chochea aún más de lo esperado. Ahora parece haberse hecho a la idea que voy dejando por ahí hijos ilegítimos, en orfanatos y con despreciables muggles nombres." Por un segundo se siente furioso recordando su propio pasado, pero ese tiempo ya no existe, hace años que quedo atrás, él ya no es más Tom Riddle.

Y, en verdad, la idea de que el anciano crea que tiene un hijo, es… irrisoria, cuanto menos.

"Eso es bueno, ¿no Milord? Si el viejo está distraído con sus fantasías, más sencillo nos resultará llevar a cabo nuestros planes. Y, al fin y al cabo no hay nada de lo que preocuparse."

Los ojos de Tom se vuelven hacía Bellatrix, haciendo contacto con los de color carbón y permite que una suave sonrisa (fría, pero una sonrisa, no obstante) se dibuje en sus labios. Bella puede que siga sin acabar de aceptar su rechazo, pero eso no significa que no sea una de las más fervientes seguidoras de su 'movimiento'.

"Nada." Y tampoco es la única que muestra una sonrisa aliviada en su rostro. "Y ahora, ¿qué tal si pasamos a asuntos más importantes que las fantasías de un viejo chocheante, cómo los avances en esa poción de control mental?"


Tras más de dos horas de comprobar avances, algunos asombrosos, otros completamente nulos en los diferentes sectores de los laboratorios, al fin están llegando a la sección más interesante para Tom.

El por qué, tras tantos años sin avance alguno en esa investigación, el Lord insistía en seguir experimentando y ponía a los mejores cerebros en ello, era algo que completamente escapaba la comprensión de la mayoría de sus seguidores.

Su interés en la investigación de nuevas pociones había conllevado grandes progresos, incluyendo desde una tortura peor a la Cruciatus, hasta la conversión del hombre lobo a voluntad.

La experimentación con nuevos hechizos había probado también provechosa como la mejora del hechizo stasis o la mejora en la Imperius que impedía que nadie notase que estuvieses bajo el efecto de la maldición.

La creación de objetos mágicos había mejorado grandemente su capacidad de comunicación y, la nueva versión de capas de invisibilidad, aunque probablemente no tan buenas como la original, era sensiblemente mejor a la del ministerio.

Avances que animaban a seguir adelante.

Pero de aquella sección, la sección siete del laboratorio siete, de la que muchos no entendían ni el nombre y, aunque todos (al menos los que sabían lo que se realizaba en ella) admitían que de lograrlo sería un gran avance para su lado, no se había logrado nada relevante desde su creación.

Tom sin embargo sigue insistiendo y, cada vez que se acerca a la puerta con el número siete, y el título 'Efecto Óptico', y está se abre para él, siente que está un paso más cerca (y no exactamente de la puerta).

Aunque al final, generalmente, se queda simplemente en sentimiento, nada más.

"Y aquí, ¿algún avance?"

Casi puede oír la mueca de Lucius dibujarse, y el entrecejo de Bellatrix fruncirse, mientras que Augustus parece incluso relajarse. Esta es una sección independiente que no controla ninguno de los tres, aunque todos son bienvenidos a colaborar.

"Pues, le va a parecer increíble, Lord Slytherin." Tom dirige sus ojos inmediatamente a la investigadora jefe de la sección, la doctora McKay, una de las pocos mugleborns en sus filas. "Pero no." Sus ojos inmediatamente adquieren un tono aún más carmín, ¿por qué sigue viva? "A no ser que considere un avance que hayamos conseguido dividir un Lumos en dos, perdiendo un treinta por ciento de su potencia y elevando su complejidad a nivel de especialista en encantamientos." Oh sí, porque era brillante. "Ah, sí, y el pequeño inconveniente que, tras realizarlo, el mago/bruja tiende a desvanecerse por agotamiento mágico."

"No parece exactamente un avance." La burla de Lucius esta presente en sus palabras, pero un simple reajustamiento de su varita por parte de Tom es suficiente para callarlo.

"Por eso mi duda de calificarlo como tal."

"Quiero una demostración."

"Por supuesto, Mi Lord. Scott, tú turno." Arcturus Scott se sitúa en la plataforma central, levanta su varita y lanza un Lumos normal. "No es precisamente de los más poderosos." Señala McKay y, en efecto, el medidor apenas marca un siete. "Pero es habilidoso suficiente para realizar el hechizo con relativa facilidad." Scott cierra los ojos, murmura algo y dos rayos salen disparados esta vez de su varita, antes de que den a los medidores, Scott se encuentra inconsciente en el suelo. El medidor apenas señala dos.

"¿Creía que habías dicho que perdía un treinta por ciento de su potencia?"

"Aproximadamente, depende del mago."

"La aritmancia nunca fue mi fuerte," Interviene Bellatrix. "Pero dudo que un dos sea el resultado de restarle un treinta por ciento de la potencia de un mago, aunque se un halfblood como Scott."

"Un treinta por ciento del total, es decir, de la suma de ambos hechizos. Pero, como tu has dicho, los números, no son precisamente tu fuerte, así que, ¿porqué no nos dejas el uso de la cabeza a aquellos que realmente tenemos algo en ella?"

"Tú-."

Tom levanta la mano e, inmediatamente, la discusión cesa. A veces le da la sensación de que siempre está rodeado de críos, fuera y dentro del colegio.

"De todos modos, es demasiado poco. Pero es, mejorable."

"Pues aceptamos ideas, porque la verdad, es que lo hemos intentado todo."

"Eso mismo dijiste la última vez. Y ahora, veo avances."

"Oh sí, ahora podemos medio iluminar el rostro de nuestros enemigos antes de derrumbarnos en el suelo por agotamiento mágico. Un avance bárbaro."

"No es imposible."

"Disculpe Mi Señor, pero yo empiezo a dudarlo."

"¿Acusas al Lord de mentiroso?" Y ahí vuelve la rivalidad McKay-Lestrange.

"No, lo que dudo es que podamos dividir un hechizo sin perder potencia y sin que el resto de nuestra magia abandone nuestro cuerpo por la fisura que se crea al dividirlo."

"Él era capaz."

"¿Él? ¡Oh! ¿Te refieres al misterioso desconocido, proveniente de un momento indeterminado del futuro capaz, no sólo de mantener en el aire y desvanecer a cuatro individuos sin necesidad siquiera de palabras sino que, además fue capaz de realizar cuatro Obliviate creando falsas memorias con diferentes perspectivas, a la vez?"

"Entonces, según tú, el Lord se lo inventa."

"Basta Bella. Explíquese McKay."

"Lo que intento decir, es que el chico, el joven, él, como queramos llamarlo, tal vez nos tomó el pelo, tal vez solo creo una ilusión."

"A mí me parece bastante real."

"Lucius, deja hablar a los adultos." Tom hace señas para que la mujer continúe.

"Cuando estudiamos el brillo de los hechizos, su velocidad de avance, la intensidad de su luz… Podemos observar cada hechizo por separado como uno completo, con la fuerza de alguien superior a la media. Eso analizándolos por separado. Si los analizamos como unidad, la cantidad de energía que se gasta de golpe es sencillamente inconcebible. No hay modo de sacar tanta magia del cuerpo a la vez y dividirla en tan gran número de hechizos sin terminar en agotamiento mágico."

"No hay modo… Conocido. Eso no significa que no lo pueda haber en un futuro."

"Sí, o puede, que lo que hayan avanzado espectacularmente sean las ilusiones. Lo que quiero decir, es que llevamos años intentando esto y que nuestros avances son nulos. Igual estamos enfocando esto de un modo completamente equivocado."

Tom pierde foco por unos segundos mientras se plantea la opción.

"Veámoslo una vez más."


La habitación donde están ahora es otro de sus grandes avances, permite analizar una memoria cualquiera, deteniéndola, ralentizándola, ampliándola, quitando los sonidos ambientales, silenciándola por completo, seleccionando sólo una zona, un individuo…

Sin embargo, esta vez Tom no omite nada de la memoria, el hecho que sólo estén McKay, Malfoy, Rookwood y Lestrange es determinante para este hecho. Pero es que, en verdad, quiere asegurarse que lo que persigue no es una quimera, una simple ilusión, que es posible

Puede sentir el tenso silencio que se extiende entre los reales habitantes de la sala durante la 'pelea', pero sus propios ojos no se dirigen ni una sola vez hacía ella, fijos hacía donde Él aparecerá.

Su primer gesto al entrar en el claro es la varita apareciendo en su mano, la tensión de sus labios y un repentino brillo esmeralda iluminando sus ya esmeralda ojos. Y no por primera vez, la idea de que en aquel momento Él también pensaban que merecían la muerte pasa por su cabeza.

Entretenido como estaba, se pierde el primer movimiento, así que retrocede la escena levemente, y esta vez se centra en lo que ocurre una vez la varita llega a su mano. Levanta el brazo, si apenas, y hace un ligero movimiento de dentro hacía afuera, un sencillo juego de muñeca, y los idiotas salen despedidos hacia atrás, quedando suspendidos en el aire. Tom hace que se repita el momento una y otra y otra vez, observando el gesto y el rostro.

"Ni tan siquiera parece esforzarse." No puede evitar susurrar.

"Bueno, en realidad, parece como un sencillo Banishing Charm, solo que un poco más poderoso."

"¿Sí Lucius? Y dime, cuando tú lo utilizas desde una distancia de unos diez metros, eres capaz de hacer volar por los aires a cuatro individuos, dejando un quinto, situado previamente en el medio, ¿donde estaba? Oh, ¿y quedan flotando en el aire?" Silencio. "Eso pensaba."

"Pero es que no tiene ningún sentido." Interviene McKay. "Poder hacer eso implicaría, entre otras muchas cosas, un control enorme de la magia de uno, un control que poca gente llega a poseer jamás. Usted, Milord, lo tiene y Dumbledore, y probablemente unas tres cuatro personas más menores de cien años. Pero Él apenas si debe tener veinte, veinte y pocos, para tener ese control tendría que haber llevado su magia al límite una y otra vez desde que fuese un niño."

"Según Él, venía de un futuro hostil, probablemente en guerra. Y la guerra, suele provocar situaciones límite."

"Sí, pero para ello tendría que haber estado luchando desde su más tierna infancia. Pero eso no es todo. El mismo parque vibra con la intensidad de su magia. Una magia fuerte y salvaje, a todo parecer, indomable."

"Está enfadado, ¿y?"

"No Mi Señor, la magia es así durante todo su estancia, incluso cuando desaparece, la intensidad es aún sensible."

"Bien, es poderoso."

"No solo poderoso Señor, su magia, de algún modo, resulta tremendamente similar a la suya propia, Mi Lord."

"¿Qué insinúas?"

"Con todos mis respetos, Mi Señor pero, ¿está seguro qué no tiene ningún hijo ilegítimo por ahí?"

"¿Cómo te atreves a volver a acusar al Lord de mentir?"

"No, sólo comento que sus magias son terriblemente familiares. Aunque la de Él es menos intensa que la del Lord, aunque más vibrante."

"¿Y la mención al hijo ilegítimo?" No puede evitar provocar Lucius.

"Es una posibilidad, no hay que olvidar tampoco que es un parseltongue, y que el Lord es la última persona viva con el don de los descendientes del gran Salazar Slytherin. Además, por todo lo que sabemos, el hijo bien podría se legítimo."

"El Lord no tiene ningún hijo."

"No. De momento. El chico proviene de un momento indeterminado del futuro, por todo lo que sabemos podría nacer este año, el que viene, dentro de diez o cien, o podría ya haber nacido. La verdad es que no tenemos ni idea de quien pueda ser."

"No tiene ninguna resemblanza al Lord, parece más un muggle, que cualquier otra cosa."

"Pues de muggle tiene bien poco. Porque magia no le falta."

"Y es un parseltongue."

"Eso ya lo has dicho McKay."

"Sí, pero es que parece que olvidan que es un habilidad exclusiva de los Slytherin."

"Bueno, tal vez el adquirió la habilidad de algún modo artificial."

"Parseltongue se nace no se hace, Augusus." Comenta Tom quien por todo lo demás parece completamente ajeno a su discusión, al fin y al cabo, no es nueva.

"Sí Mi Lord, lo siento Mi Lord."

"Entonces, tiene que ser un descendiente de Slytherin."

"Pero, para ello, tendría que ser descendiente del Lord."

"¿Tan increíble es que el Lord tenga un descendiente?" No puede evitar preguntar McKay y Tom, de espaldas a ello tampoco evita la sonrisa irónica, si ella supiese.

"No, no es eso. Pero si es un descendiente, ¿por qué iba a intentar matarlo?"

"¿Y por qué vestiría tan muggle?"

"¿Rebeldía adolescente?" Propone McKay irónicamente, y Tom recuerda un motivo más por el que sigue viva.

"¿Quién sería tan idiota cómo para desafiar al Lord tan estúpidamente?"

"No sé, ¿alguien suficiente estúpido para viajar al pasado con la intención de matarlo?" Sí, definitivamente tenía que evitar matar a McKay en lo posible.

"Y, de todos modos, ¿rebeldía hasta el punto de querer matar a su padres? Un poco demasiado." Vaya, ¿así que ahora era su hijo?

"Ya bueno, es que aquí los purebloods son incapaces de captar la ironía."

"¿Celos?" Sugiere Lucius ignorando por completo a McKay.

"No, no son celos. Es odio, simple y llanamente. Un-."

Tom corta por completo su atención de la conversación y continúa examinando la memoria, o más bien, a Él.

Una vez más ha ocurrido lo mismo de siempre, el tema de la magia se ha visto desplazado por el usuario en si. No es que los culpe, él también siente cierta curiosidad por el joven, pero sabe que no van a llegar a punto alguno.

Para empezar porque empiezan mal.

Oh no, Tom sabe que no es su hijo, ni un descendiente directo de ningún tipo. Se lo dicen los ojos de Él, se lo dice su ser y se lo dice su magia. Porque Tom tiene experiencia reconociendo familiares perdidos y él, no lo es.

Y es cierto lo que dice McKay, que sus magias son de algún modo similar, aunque en realidad son tremendamente distintas. La suya es mucho más imponente, implacable, intensa, no acepta un no por respuesta. La del chico es más independiente, más despreocupada, casi… juguetona. Lo que hace que en verdad sea imposible el control que tiene sobre su magia.

Pero, en cambio, ahí esta.

Las chispas de Avada Kedavra salen de la punta de su varita y, una vez más, Tom comprueba la similaridad de ese color y el de los ojos de Él.

Sí es posible, sus ojos son aún más esmeralda.

Y a su mente vienen los ojos de la una vez Lilian Evans y de la joven Eileen Snape. Similares, y aún así, sin ese brillo.

Así que sigue observando al joven.

Ve una vez más esa media sonrisa que, de todos modos, ya tiene grabada a fuego en su mente.

Y se ve así mismo amenazarlo. Y aunque lo tiene sin sonido, no le hace falta para saber su repuesta.

'Oh, no, no lo harás. Lo intentarás, sí, pero jamás lograrás matarme, Tom.'

Y aún sin sonido le siguen sonando verdad.

'Esta vez, ganaré yo.'

Dice.

Y Tom lo para justo entonces.

'Esta vez, ganaré yo.'

Y deja que su mirada se cruce con la esmeralda, aunque en realidad hay décadas de diferencia entre ambas.

Y mientras observa esa mirada su intención se reafirma.

Esta vez, o él chico estaría de su lado, o de ningún lado en absoluto, aunque para eso último tuviese que encerrarlo en Nurmengard.


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Banishing Charm: Es el opuesto al encantamiento Accio. Lo siento no tengo ni idea del nombre en español.

Nurmengard: La cárcel de Gellert Grinderwarld.


No se si este capítulo habrá esclarecido un poco las cosas o, sencillamente, las ha complicado un poco más, pero aquí está. Tempranito, eso inegable.

Próximo capítulo: Hogwarts.

Advierto, en el próximo capítulo habrá muchos saltos temporales, pero es que en los primeros años no pasa mucho.

Otro pequeño detalle, para aquellos despitados que no lo hayan notado, canon es un extraño concepto en este fic. Sí, habrán cosas sacadas de él, pero no espereis que se sigan al pie de la letra.

El resto de mi vida: Me alegra anunciar que he hecho unos progresos atónitos, que encontrado mis notas perdidas y que, ahora, sólo falta que me guste.

Los reviews se agradecen enormemente, y ayudan a acelerar las actualizaciones. Además, si vienen con dirección de contacto, incluso se responden preguntas, sin desvelar demasiado de la trama (normalmente).

Besos,

Zay.