Mi trato con el demonio.

Capitulo 4: Mes 1: Te eh de proteger.

Sigo con mis pensamientos homicidas hacia la persona que se atrevió a golpear a Sasuke, pero los interrumpí al ver como Sasuke salía del salón, pero extrañamente se quedo cerca de la puerta y su cuerpo temblaba, parecía como si estuviera hablando con alguien, vi como alguien tomaba su muñeca y esto provoco que Sasuke hiciera una mueca de dolor, observe como algunos chicos y chicas que quedaban en el salón fruncieron el seño dispuestos a ir a defender a Sasuke, pero yo me les adelante.

Me pare detrás de Sasuke y por fin pude ver a la persona que lo molestaba, más bien dicho, las personas que lo molestaban, el que lo tenía agarrado era un chico de cabello blanco, pero con ligeros reflejos celestes, sus ojos eran de un color purpura y su piel era blanca, no como la de mi ángel por su puesto, otro de los chicos era un peli naranja y ojos del mismo color, su piel era tostada y era en verdad un gigante y el ultimo era un peli plateado, de ojos negros y unas horribles gafas.

-¿Se puede saber qué es lo que le hacen a Sasuke? –pregunte ganándome la atención de esos tipos.

-¿Y tu quién demonios eres? –pregunto el oji morado, pude apreciar como apretujaba mas la muñeca de mi ángel y la mueca que se formo en su hermosa cara.

-Suéltalo maldito idiota, le haces daño – exigí con voz seria.

-¡¿Y tu quien mierda te crees para darnos ordenes? –me pregunto encolerizado y yo solo sonreí socarronamente.

-No me creo nadie, pero te estás metiendo con mi propiedad –dije sin borrar mi sonrisa.

-¿Qué? –mascullo con voz enojada.

-Como oíste, Sasuke es mío y de nadie más – esta vez mi voz sonó seria y no dio lugar a replicas.

El chico solo me miro enojado y soltó bruscamente el brazo de Sasuke y se marcho con sus…em amigos supongo.

-Que chico más molesto –dije con voz irritada.

-¿Por qué? –pregunto Sasuke en un murmullo.

-¿Uh? –Al escucharlo hablar me agache un poco para llegar a su altura, ya que yo era un poco más alto- ¿has dicho algo?- le pregunte.

-¿Por qué dijiste eso? –volvió a preguntarme.

-¿Qué cosa? –no lo culpó si ahora mismo la palabra "idiota" pasa por sus pensamientos, no entiendo de que me está hablando.

-Eso de que yo era tuyo –murmuro, pero aun así logre escucharlo –yo… ¡yo no soy de nadie! –me grito.

-Tranquilo, Sasuke –lo intente calmar, el solo me vio con una mirada dolida.

-Estoy cansado de que todos se disputen mi atención, que tomen derecho de mi sin siquiera conocerme y creen que una simple mirada y sonrisa les da derecho sobre lo que hago o dejo de hacer –me reclamaba con voz quebrada.

-Perdón, solo lo dije para que dejara de molestarte, lo siento si te hice pensar de una manera equivocada, pero yo no estoy interesado en ti –le dije fríamente…pero… ¡Que mierda acabas de decir, Naruto!, ¡¿Qué no estás interesado en él? ¡Acaso tengo ramen en el cerebro!

-Hay formas más inteligentes de resolver las cosas –murmuro y se fue alejando por lo el largo pasillo a donde vaya saber uno.

-No entiendo… ¿Se enojo porque lo defendí o porque le dije que no estaba interesado en él? –me pregunte mentalmente.

Después de eso no vi a Sasuke hasta que tocaron el timbre para volver a clases, el entro al salón junto a Kurenai-sensei, la profesora de lenguaje. Se sentó de lo más normal en su asiento sin siquiera dirigirme la mirada, estaba enojado conmigo, se notaba a leguas, es por eso que decidí disculparme (aunque yo nunca me había disculpado en mi vida, ni siquiera cuando hacía que una ancianita botara sus cosas por accidente). Comencé a tocarle suavemente el hombre a lo que él se removía incomodo. Resople.

-Sasuke –lo llame en un susurro –aun estas molesto –pregunte.

Espere unos segundos, pero no me contestaba y le pregunte un par de veces más, pero nada, simplemente no me quería hablar. Tsk. Creo que ahora si metí la pata.

Pov. Sasuke

Estoy siendo injusto, lo sé, pero es que, el chico que me vino a molestar es peligroso, es un maestro con las armas corto punzante y me da miedo que le pueda hacer algo a Uzumaki. A decir verdad me sorprendí cuando Uzumaki-kun me defendió, pero me asusto la manera en que lo miro Suigetsu (el nombre del chico que me estaba molestando). Es mejor que Uzumaki-kun se mantenga alejado de mi si no quiere meterse en problemas, aunque el parezca de esos chicos rebeldes. Ah. Quiero irme a casa…o mejor no, no quiero ir… a cualquier lugar menos mi casa.

Pov. Naruto

Por fin terminaron las clases y en el transcurso de estas Sasuke no me hablo en ningún momento, pero se le veía decaído, y lo peor de todo es que aun no se qué fue lo que hizo que se enfadara conmigo. Ah. Estoy agotado.

Me levante tranquilamente y observe unos segundos a Sasuke, al parecer no tenía intención de irse aun ya que no había recogido sus cosas. Me encogí de hombros, sus razones a detener y no quiero preguntarle ya que lo más seguro es que ni siquiera me conteste.

Fui a casa junto a Hinata, la cual me dijo que en nuestro salón no había visto a ninguna persona con alma pura, pero también me dijo que no miro hacia donde estaban los chicos que estaban cerca de mi ya que mi alma le desagradaba y le provocaba nauseas. No sé si como demonio eh de sentirme alagado o como alguna parte humana (que aún queda en mi) sentirme ofendido. Solo por esta vez lo dejare pasar.

Pov. Sasuke

Ignore a Naruto en todo lo que quedaba de la jornada escolar. Las clases habían terminado y vi como mis compañeros se iban del salón y me quede solo, pasaron un par de minutos y suspire con cansancio. Arregle mis cosas y me fui a la biblioteca de la escuela tal vez allí me relaje un poco. Llegué y escogí un libro que hablaba sobre los ángeles y tuve el reflejo de ver la tapa del libro, no estaría leyendo la biblia por error. Pues no, no estaba leyendo la biblia así que seguí leyendo el libro, más por hacer algo que otra cosa.

El libro resulto ser bastante interesante. Hablaba sobre un ángel que se enamoraba perdidamente de un demonio, pero el problema es que el ángel no sabía que eran por así decirlo enemigos y que el demonio solo lo estaba utilizando, sin embargo el ángel seguía amando al demonio.

No pude seguir leyendo ya que la bibliotecaria (que no había estado presente el tiempo en que yo estuve) entro a la biblioteca.

-¿Eh? –Me miro un tanto sorprendida -¿todavía estas aquí, Uchiha-kun?

-Ah, sí –atine a contestar –me quede algo inmiscuido en el libro.

-Oh, ¿Te gusto? –me pregunto al ver que libro era.

-Sí, está verdaderamente emocionante.

-¿Quieres pedirlo prestado?

-Ah, claro, solo quería quedarme un rato mas leyendo aquí.

-Lo siento, Uchiha-kun, pero ya estamos por cerrar el colegio así que es mejor que vayas a casa –me dijo con tono amable.

Por acto de reflejo gire rápidamente la cabeza hacia un reloj que estaba colgado en una de las paredes, era las 20:00pm… ¡¿Las 20:00pm? Oh no, estoy más que muerto, el horario escolar termina a las 16:00pm y mi padre sale del trabajo a las 19:00pm. Hay no, no ordene la casa y no hice la cena.

-Oh, no me tengo que ir –me levante rápidamente de mi asiento – creo que mañana pediré el libro, ahora no tengo tiempo –le dije a la bibliotecaria con una sonrisa.

-No te preocupes, Uchiha-kun, tu solo llévatelo y yo hago todo lo necesario.

-Ah, muchas gracias –hice una pequeña reverencia en señal de agradecimiento, tome mi mochila y el libro y me fui casi volando de la escuela.

Después de 10 minutos corriendo llegue a mi casa exhausto. Las luces estaban apagadas por lo que una pequeña esperanza de que mi padre ese día llegara más tarde me ilumino. Entre y cuando me disponía a sacarme el calzado las luces se prendieron repentinamente, al frente mío estaba mi padre que me miraba de una forma que me calaban los huesos.

-La…lamento –trague saliva duramente antes de seguir hablando –lamento…la tardanza.

-¿Crees que estas son horas de llegar? –me pregunto con extraño tono tranquilo y mire por encima de su hombro y vi muchas botellas de sake regadas en el piso.

-¿Estabas bebiendo? –le pregunte, era obvio, pero bueno solo era para prevenir.

-¡Te hice una pregunta maldito mocoso no me cambies el tema! –me grito furioso.

-Solo…solo me retrase, p…porque estaba en la escuela –le respondí algo cohibido.

-¡¿No te basto darme problemas con criarte y ahora me vienes con la etapa de rebeldía y te da por llegar a la hora que se te ocurre? –me seguía gritando cada vez más fuerte.

-Ya te dije que estaba en la escuela –le reproche levantando un poco la voz, para él eso era un reto. Debí mantenerme callado.

-¡No seas insolente! –Exclamó antes de estrellar una cachetada en mi mejilla -¡¿Acaso no te basto con la paliza que te di ayer? –está vez me pego en la mejilla izquierda, la que ya tenía lastimada - ¡Tu no aprendes!

Me siguió dando cachetadas y puñetazos. Me agarro del cabello y me estrello la cara con la madera de la casa, ahí me comenzó a dar patadas mientras me gritaba cosas como "¡Nunca debiste haber nacido!" o "¡Por tu culpa murió tu madre y tu hermano!"," ¡Tu no vales nada!" y la que más me dolió "¡Por qué no te mueres tu también?".

Basta, no quería que me siguiera golpeando, no quería seguir así. Con lo último que me quedaba de fuerza, pare la patada que iba a darme mi padre y salí corriendo de la casa a todo lo que me daban mis pies. Después de unos cuantos minutos corriendo, el cielo se nublo y comenzó a llover, la gente pasaba corriendo a refugiarse en cualquier lugar, yo…yo solo quería alejarme lo más posible de mi casa y sin darme cuenta llegue al centro de Konoha.

Pov. Naruto

La detesto, la detesto, ¡la detesto con toda mi fuerza!, ustedes se preguntaran "¿A quién detestas tanto, Naruto?", esa pregunta es fácil de contestar, detesto a Hinata, ósea, ¿Por qué estoy en el centro de Konoha cuando está lloviendo a cantaron?, ah sí, porque a la chica le faltaban cosas para la cena y no encontró algo más divertido que mandarme a comprar a mi justo cuando comenzó a llover y a demás que en las tiendas cerca al departamento no había de lo que quería Hinata. Ah. ¡Denme un respiro! Por suerte ya termine las compras y ahora voy a volver a la casa, comeré y dormiré hasta que la chica ogro me despierte para ir a la escuela.

Estaba tan concentrado en mis pensamientos que no me había dado cuenta que un chico corría con la cabeza gacha hacia donde yo me encontraba, cuando me di cuenta fue tarde por que el chico choco contra mí, él cayó al suelo, pero yo como era un poco más grande solo me tambalee.

-¡Oye idiota, ten más cuidado! –le reclame, casi me hace botar las comprar y no quería devolverme a comprar de nuevo.

Mis pensamientos se congelaron cuando el chico levanto la mirada.

-Yo… ¡Lo siento! –me dijo con lagrimas escurriendo por sus ojos y que estas se mesclaban con la lluvia.

-S…Sasuke –apenas pude pronunciar eso.

El chico que estaba frente a mí, al que le había gritado no era nada más ni nada menos que mi ángel. Me arrodille a su lado y lo cubrí con el paraguas, el solo me miro con expresión lastimera y solo ahí me pude dar cuenta de que su cara estaba toda magullada. Sangre caía por su boca y nariz, sus dos mejillas estaban más que moradas y su ojo derecho estaba levemente morado.

-¿Q…que te sucedió? –atine a preguntarle.

-U…Uzumaki-kun… -dijo y me miro de forma suplicante -¡Ayúdame!

Yo lo mire por unos segundos y lo tome del brazo para ayudar a que se pare, pero él hizo una mueca de dolor y entonces me di cuenta que su cara no era la única dañada, sino también su cuerpo. Lo subí a mi espalda y le dije que el sujetara el paraguas, él solo obedeció sin decir nada y comencé a caminar en dirección al departamento. Yo…yo iba a proteger a Sasuke de cualquier cosa.

Continuara…