Summary: Cometieron un error y la consecuencia es permanente, pero cuando los errores son honestos, la solución no siempre es arrepentirse de ellos, a veces lo mejor es continuar 'equivocándose' [Historia subida Completa]

Disclaimer: Los personajes de Card Captor Sakura no me pertenecen, son propiedad de CLAMP

ERRORES HONESTOS

By. Yurika Cullen

Capitulo Tres

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Después de besos y besos, Eriol empezó a acariciarme, primero con mucho cuidado y sutileza, con una suavidad que solo él podría lograr, siempre pendiente de mis reacciones, pero después cuando noto que no ponía objeciones se aventuro un poco mas y lentamente me fue quitando la ropa hasta dejarme solo con las bragas y el sostén. Yo sintiéndome más animada después de un rato, también lo acaricie un poco y le quite la camisa, me anime a besarle el pecho y los hombros mientras intentaba quitarle el pantalón, pero como la posición en la que nos encontrábamos me dificultaba la tarea, Eriol se levanto y termino el trabajo por mí, cuando volvió a la cama, se sentó y me hizo sentarme sobre sus piernas frente a frente, quedando los dos en el centro de la cama.

En esta nueva posición, podía sentir cuan excitado estaba Eriol, pues su erección se apoyaba directamente en mi entrepierna, casi al instante me sentí mas húmeda que antes, y es que saber qué él estaba así por mí me excitaba de sobremanera. Él empezó a besar mis pechos sobre el sostén, pues estaban a la altura de su rostro, sus manos vagaron por mi espalda hasta soltarlo y dejar libres mis pechos a sus atenciones.

—De algún modo sabía que eran perfectos— comento más para él que para mí

—No sabía que perdías el tiempo pensando en mis pechos— dije agitada de imaginar que él pensaba en mí de esa forma, Eriol me miro y sonrió con deseo

—Créeme, no es perder el tiempo, además no solo pienso en tus pechos— dijo llevándose un pezón a la boca, yo solté un gemido

—¿A si?... ¿En que mas piensas?— pregunte tratando de concentrarme

—Pienso en todo— dijo tomando el otro pezón en sus labios —pienso en ti… desnuda y en la cama… esperándome, siempre tengo sueños en los que estás desnuda esperando mis caricias… deseosa de que te toque, húmeda por mí— en ese momento, mientras besaba mis pechos, metió su mano entre mis bragas y toco mi intimidad —justo así— dijo con la voz ronca, yo solté un fuerte gemido ante su caricia, en verdad estaba muy húmeda

—¿Sueñas… sueñas conmigo?— logre articular después de un par de jadeos, sus dedos estaban haciendo maravillas

—Todos los días— dijo sin parar de acariciarme —sueño que te hago mía— yo solté un gemido —al comienzo me mortificaba por soñar esas cosas, luego me resigne y al final lo disfruto— yo no sabía que pensar ante esa confesión y tampoco podía, pues las manos de Eriol no me lo estaban permitiendo —abre un poco más las piernas Tomoyo— me pidió, cuando lo hice sentí un dedo entrar en mi, solté un fuerte gemido de la impresión —¿Te gusta?— pregunto mirándome lleno de deseo, yo solo pude jadear al sentir un segundo dedo, como respuesta le clave las uñas en la espalda, él no se quejo, por el contrario siguió acariciándome, pero yo ya no aguantaba mas

—Para— casi fue un susurro, él frunció el ceño preocupado y paro

—¿Te hice mal?— yo solo negué, él abrió la boca para halar de nuevo pero se lo impedí

—Hagamos el amor— Eriol me miro algo perdido —no quiero terminar así, hagamos el amor Eriol, necesito sentirte—

—¿Estás segura?— pregunto ansioso, sus mirada de repente se oscureció por el deseo

—Si… hazme tuya Eriol, hazme mujer en este instante— le rogué

Minutos después ambos estábamos completamente desnudos y agitados, Eriol estaba sobre mí y nuestras pieles se tocan por completo, pero contrario a lo que yo esperaba y deseaba, él no estaba empezando a hacerme el amor, por el contrario seguía con su juego de caricias y besos, yo cerré los ojos por lo agradable que se sentían sus manos en mi piel, pero en cuanto sentí un camino de besos más abajo de mi vientre abrí los ojos y me sorprendí al ver su cabeza entre mis piernas. Antes de poder articular una sola palabra sus labios se posaron en mí intimidad, yo solté un fuerte gemido que se escucho en toda la habitación.

—Eriol— logre articular como queja después de que pude pensar un poco, él paro con sus besos y me miro

—Te va a gustar Tomoyo, te prometo que te lo compensare luego— dijo guiñándome un ojo

Yo me sonroje pero lo deje hacer lo que quisiera, después de todo Eriol me había dicho hace un rato que el sexo oral era algo que siempre había querido y Kaho no se lo permitía y aunque no debería de estar pensando en ella, definitivamente esta vez iba a dejar que Eriol hiciera conmigo todo lo que ella no había querido, en un futuro que esperaba muy lejano, cuando él estuviera de nuevo con ella, pensaría en mi, y solo en mi cada vez que quisiera hacer algo con ella que ya había hecho conmigo.

Las sensaciones de lo que sería mi primer orgasmo me regresaron al mundo de fantasía que estaba viviendo en estos momentos, porque estaba claro que era solo una fantasía momentánea lo que estaba compartiendo con Eriol, pero sin importarme una mierda lo demás, iba a aprovecharla al máximo, hoy solo iba a concentrarme en disfrutar a su lado. Cuando me recupere de los espasmos, Eriol estaba de nuevo sobre mí besando mi cuello mientras respiraba todavía agitado.

—Déjame hacerlo a mí— le pedí cuando ambos recuperamos el aliento

—No es necesario Tomoyo, lo hice porque quería, no necesitas devolverme el favor—

—Yo también quiero hacerlo y tu también quieres que lo haga, no te voy a devolver un favor, lo hare porque es lo que deseo— él me miro fijamente y se mordió el labio inferior, era un gesto que hacía con frecuencia y siempre había tenido que aguantarme las ganas de ser yo quien mordiera sus labios, pero en esta ocasión no sería necesario, así que sin pensarlo acerque su boca a la mía y lo mordí —siempre quise hacer eso— él sonrió con picardía, así que aproveche el momento de distracción antes de que continuara negándose

Me levante y lo empuje contra el colchón, esta vez era mi turno de besarlo y acariciarlo como se me diera la gana, así que con el mismo camino de besos que él había hecho en mi, llegue hasta su miembro, me sentí un poco sonrojada y avergonzada pues nunca había visto ni tocado el cuerpo de un hombre desnudo, y que justo sea el de Eriol le añade extra emoción, pero aun así lo mire fijo mientras en esta ocasión era yo la que se mordía los labios, Eriol era muy sexy.

—Son pocas las veces en las que se te ve sonrojar Tomoyo— dijo en broma, yo lo mire y sentí mi sonrojo aumentar

—¿Qué esperabas? Nunca había visto un hombre desnudo, es normal que me sienta cohibida— me excuse algo avergonzada, él sonrió

—Pues entonces mira y toca todo lo que quieras, que me mires con esa curiosidad me excita mucho más, y no tienes idea de cuánto—

Yo sonreí y llenándome de valor tome su miembro entre mis manos, él suspiro cerrando los ojos y juro que sentí su miembro ponerse más duro cuando le di la primera caricia, así que completamente motivaba lo empecé a acariciar, sus roncos gemidos me decían que estaba haciéndolo bien, así que con más confianza aumente el ritmo y me atreví a usar la boca, Eriol no paraba de jadear y suspirar.

—Para Tomoyo— dijo después de un rato a la vez que él mismo me detenía, yo lo mire sin comprender

—¿Lo estoy haciendo mal?— él negó

—Definitivamente no, pero es la primera vez para mí y si continuas así no voy a aguantar mucho— yo asentí, luego me relamí los labios, aun podía sentía su sabor en ellos, Eriol me miraba fijamente así que se dio cuenta del pequeño detalle, soltó un jadeo y jalándome del brazo me beso a la vez que me aprisionaba de nuevo contra la cama, llevo su mano a mi entre pierna y al notar que estaba húmeda soltó un gemido contra mis labios —me excita muchísimo saber que estas así por mi— me dijo en tono ronco contra mi oído, yo suspire —abre las piernas— dijo dándoles una suave caricia, yo hice lo que me pedía, segundos después sentí su erección contra mi intimidad —te prometo que seré cuidadoso— dijo y me beso suavemente, él corazón me empezó a latir a mil por hora

—Eriol— lo llame cuando empezó a entrar, él me miro sin detenerse —dime que me quieres— necesitaba que al menos un sentimiento hubiera para todo esto, aunque solo fuera cariño, pero necesitaba escuchar algo, él me miro y lo comprendió

—Te quiero Tomoyo, sabes de sobra que lo hago, eres la persona más importante en el mundo para mí— dijo acercándose a mi oído —te quiero, te juro que lo hago— eso me bastaba, yo suspire y lo abrace, él siguió entrando y cuando estuvo por completo dentro se detuvo esperando a que el dolor pasara, cuando paso tome su rostro en mis manos

—Te quiero Eriol— le dije simplemente, y aunque deseaba decirle un te amo, en vez de solo te quiero, lo dije con el mismo sentimiento y la misma necesidad. Él me miro serio, muy serio por un rato, luego acaricio mi rostro y me beso, segundos después lo sentí moverse dentro de mi

Un gemido fuerte resonó en la habitación, nunca había imaginado que sería así, tan intenso, lo que Eriol me estaba haciendo sentir era increíble, sentía la sangre caliente y la piel ardiendo contra la suya con cada embestida, lo abrace con fuerza y trate de moverme a su ritmo, le cruce los pies a la cintura y me aferre a su cuerpo desesperada, mientras nos movíamos, él me acariciaba y me besaba sin parar, yo solo pude clavarle de nuevo las uñas en la espalda y gemir como una desquiciada en su oído, tal vez lo dejaría sordo pero no me importaba, me sentía increíble, estaba llegando al cielo entre sus brazos, Eriol me estaba mostrando el paraíso, y puedo asegurar que lo vi y lo sentí minutos después cuando un orgasmo intenso me golpeo de repente, casi al instante sentí a Eriol gemir cerca a mi oído y convulsionarse sobre mí. Él también había llegado al clímax.

Cuando aun estábamos agitados y sin respiración, Eriol me abrazo con fuerza y me beso desesperado, yo no lo dude al responderle y con las mismas ganas me entregue de nuevo pero esta vez en un beso. Después de hacer el amor con él ya no podría negarle nada, todo lo que Eriol me pidiera se lo daría.

—¿Lo sentiste? ¿Sentiste lo mismo que yo?— me pregunto luego de recuperar la respiración, aunque no me había soltado todavía

—Creo que si— dije satisfecha

—Fue lo más increíble que he sentido en la vida— yo sonreí, él me acaricio el rostro —¿Estás bien?— yo asentí

—Sí, es solo que aun estoy… flotando— reconocí, él sonrió y me dio un beso fugaz en los labios, luego nos acomodamos mejor en la cama y nos tapamos con las sabanas. Después de unos minutos en silencio mire por la ventana y solo pude distinguir la oscuridad, tal vez por lo tarde que era o porque en verdad aun estaba flotando —Es tarde Eriol, creo que será mejor que…—

—Quédate— me corto —quédate aquí conmigo— yo lo mire un rato dudando de si era bueno quedarme o no, luego vi el reloj en su mesita de noche y dude que marcharme fuera lo mejor, ya eran pasadas las dos de la mañana, no tenía caso volver y tampoco quería hacerlo

—Está bien, me quedare— él sonrió

—¿Sabes? Se cumplió mi deseo de cumpleaños— yo fruncí el ceño

—¿Qué pediste? —

—Que este cumpleaños fuera inolvidable y el mejor de todos, ¿Y ahora vez? Estas aquí conmigo, definitivamente el sueño está cumplido— yo sonreí y lo bese, quince minutos después estábamos de nuevo haciendo el amor