Summary: Cometieron un error y la consecuencia es permanente, pero cuando los errores son honestos, la solución no siempre es arrepentirse de ellos, a veces lo mejor es continuar 'equivocándose' [Historia subida Completa]
Disclaimer: Los personajes de Card Captor Sakura no me pertenecen, son propiedad de CLAMP
ERRORES HONESTOS
By. Yurika Cullen
Capitulo Seis
-.-
Cuando limpiamos el desorden después de comer, mire el reloj y me sorprendí al ver que eran casi las once de la noche.
—Creo que es un poco tarde Eriol, será mejor que me vaya—
—No te vayas Tomoyo, quédate—
—Yo… no creo que sea lo mejor— pues la última vez que me había quedado había engendrado un hijo
—Por favor, quédate— sé que tenía que decir que no, que tenía que irme lo antes posible, si aceptaba, no sé que podía pasar después, por eso debía decirle que no
—Está bien me quedare— pero no pude. Eriol sonrió
—Gracias—
—¿Puedes prestarme tu ducha? Me gustaría darme un baño antes de dormir— él asintió
—Puedes tomar algo de ropa para cambiarte si gustas— yo asentí y me fui a su habitación
Un rato después estaba secándome el pelo aun con el albornoz puesto, mire mi rostro en el espejo y no podía creer que hubiera aceptado de nuevo quedarme, no podía estar cometiendo de nuevo el miso error, pero ya era tarde para cambiar de opinión, así que lo mejor sería irme a dormir rápido y marcharme mañana temprano. Cuando termine de peinarme el cabello salí a buscar algo en el armario para cambiarme, en ese momento se abrió la puerta y entro Eriol, al parecer él también había tomado un baño en la otra habitación, porque tenía un albornoz igual al mío y el cabello húmedo.
—¿Terminaste?— yo asentí —venía a decirte que puedes quedarte en esta habitación, es la más cómoda para ti, yo ocupare la de al lado—
—No es necesario Eriol, yo puedo quedarme en la de invitados—
—Te quedaras aquí, así que no repliques mas— dijo acercándose y dándome un abrazo —buenas noches Tomoyo—
—Buenas noches Eriol— cuando nos soltamos no nos alejamos demasiado, nos quedamos en silencio uno frente al otro, yo levante el rostro y lo mire directamente a los ojos, él estaba tan serio, sus ojos estaban analizando algo, se notaban misteriosos y calculadores, estaba a punto de preguntarle si pasaba algo, cuando de repente me beso
Era un beso cargado de emociones, lleno de sentimientos confusos, yo no quise analizarlos uno a uno, y tampoco podía hacerlo, pues tenía los míos propios mezclándose sin control, así que simplemente le correspondí, lo abrace y lo bese sintiéndome llena de pensamientos indecisos y de decisiones inconclusas, llena de dudas, pero ahora no iba a pensar en nada, lo único que quería era estar con Eriol, dejaría que me abrazara y me besara, quería sentirme protegida, y solo entre sus brazos lo conseguiría. Cuando el beso termino, Eriol se notaba nervioso.
—Perdóname, te juro que no pensaba besarte, yo no quiero incomodarte Tomoyo, yo solo vine a…— ante cualquier respuesta lo bese, aunque fue más para callarlo
—Cállate— él me miro sorprendido —no tienes que darme explicaciones, si me quieres besar, hazlo, pero por favor quédate, quédate conmigo esta noche y abrázame Eriol— al instante tenía sus brazos alrededor de mi cuerpo presionándome con fuerza contra el suyo
Minutos después estábamos en la cama haciendo el amor, por un instante pensé en que esta vez tampoco nos estábamos cuidando, y aunque a estas alturas ya no era necesario, los test a veces no eran cien por ciento fiables, y aunque lo más probable es que se equivocaran cuando el resultado era negativo, no dejaba de pensar en que si el mío se había equivocado al decirme que estaba embarazada, esta noche íbamos a reafirmar el embarazo, pues algo me decía que hoy tampoco dormiría.
—Eriol— lo llame casi sin aliento minutos después de haber terminado nuestro encuentro
—Dime— yo me puse sobre él mientras lo abrazaba
—Hazme el amor otra vez— le pedí en su oído, luego lo sentí contener el aliento
—Dios, se supone que debes brindarme unos minutos más antes de pedirme que te haga mía de nuevo— dijo con voz ronca. Suya, si, definitivamente lo era y si él lo aceptaba, yo nunca lo negaría
—Creo que no los necesitas— él sonrió, y cambiando de posición me aprisiono contra la cama, su erección me presionaba la entre pierna
—No, no los necesito— y sin perder ni un minuto más, entro en mí de una sola vez
Efectivamente esa noche de nuevo nos dormimos casi al amanecer.
Al día siguientemente cuando me desperté aun era temprano, Eriol continuaba profundamente dormido, me sentí algo extraña porque aunque no era la primera vez que él y yo compartíamos una cama, si era la primera vez que dormíamos juntos y que me despertaba sintiendo sus brazos rodearme y su respiración golpearme la nuca. Era el sueño de toda mi vida, siempre había anhelado esto y ahora que estaba sucediendo me sentía realmente incomoda, y todo era culpa de la proposición de Eriol.
Y es que aunque yo siempre había querido tener hijos y un hombre a mi lado para toda la vida, nunca imagine que se daría de una forma tan peculiar, realmente me emocionaba mucho la idea de vivir con Eriol, lo amaba, era imposible no sentirme feliz porque el tomara bien lo de mi embarazo y quisiera ocuparse de nosotros, pero también me hacía pensar en que solo lo hacía por el bebé, y en realidad eso fue lo que dejo claro, él quería ser un padre para mi hijo, quería estar ahí para él, no quería que el bebé se sintiera como yo en un futuro, porque su padre estaba ausente. Y lo entendía, admiraba mucho su decisión porque no era fácil aceptar vivir con alguien a quien no amabas solo por tu hijo, mi padre no había sido capaz de hacerlo, y él estaba dispuesto a hacer lo que fuera por el bebé y era estupendo, pero yo no podía evitar sentirme triste porque la decisión no había sido tomada por mí, no estaba celosa del bebé, por supuesto que no, solo me sentía un poco mal porque Eriol no hubiera siquiera cambiado un poquito sus sentimientos por mí y me hubiera incluido en el paquete de lo que quería ser.
No había mencionado que quería ser un buen esposo, un buen compañero, un buen amante, aunque en realidad ya era un buen amante y sé que si vivimos juntos solo eso seriamos, amigos que conviven juntos por el bienestar de su hijo y amantes, porque después de anoche comprendí que era imposible que estuviéramos compartiendo el mismo espacio sin sexo.
También pensé en que sería egoísta de mi parte aceptar vivir con Eriol y quitarle la posibilidad de que encontrara en el futuro a una mujer que de verdad amara y con quien quisiera compartir su vida, compartirla por ella, no por un bebé en común. Pero aun así estaba dispuesta a aceptar, aunque fuera egoísta, y aunque sabía que vivir con él y saber que no me amaba también me haría daño a mí, primero estaba mi hijo. Si Eriol estaba dispuesto a amar a su hijo y ser un verdadero padre para él, yo no podía negarle eso a mi bebé, así que aceptaría la proposición de vivir con él y darle un buen futuro a mi hijo, lo amaríamos y me propondría hacer que Eriol me amara, definitivamente solo eso me quedaba, intentar conquistar su corazón por el bien de mi futura familia.
A partir de hoy, intentaría conquistarlo y no solo aceptar que sea un padre para mi hijo, si no tratarlo de convencer para que deseara ser un esposo para mí.
Un beso bajo el lóbulo de mi oreja me hizo estremecer, al parecer el principal ocupante de mis pensamientos había despertado.
—Buenos días— dijo acariciando mi cabello
—Buenos días Eriol—
—¿En que estabas pensando que estabas tan quieta y concentrada?— pregunto dándome de nuevo un beso bajo la oreja
—En lo que me propusiste— él me giro para mirarme a los ojos
—¿Tomaste una decisión?— yo asentí —¿Cuál es?—
—Que acepto, viviré contigo, definitivamente si tu quieres ser un padre para el bebé yo no puedo negarles eso a ninguno de los dos, como dijiste ayer, no quiero que mi hijo en el futuro este maldiciéndote por no estar a su lado, así que creo que lo mejor es que estés siempre con él— él sonrió
—Con ambos— mi corazón se acelero —voy a estar siempre al lado de mi hijo y al tuyo—
—No es necesario que me incluyas en el paquete solo porque soy la madre de tu hijo, no necesito ser una carga— él frunció el ceño
—De ningún modo eres una carga Tomoyo, si te estoy incluyendo en el "paquete" es porque te quiero, nunca podrías ser una carga, y aunque es obvio que eres la madre de nuestro hijo, sin importar que no hubiera un hijo de por medio tu y yo íbamos a seguir juntos siempre, como amigos o como fuera, hace muchos años que nos conocemos y ya deberías saber que después de lo bien que nos llevamos íbamos a seguir siempre en contacto, yo no tenía pensado alejarme nunca de ti. Entonces ahora que vamos a tener un bebe, y somos una familia, ahora que aceptaste vivir conmigo, yo iba a proponerte algo más—
—¿Algo más?— pregunte con el corazón acelerado, él asintió
—Sí, quería proponerte que lo intentáramos— yo lo mire atónita
—¿Intentar qué?—
—Que esto funcione, vamos a ser una familia, entonces me gustaría que intentáramos serlo de verdad, que tu y yo intentemos tener una relación de verdad— yo me quede paralizada —nos llevamos demasiado bien, todos estos años hemos congeniado de maravilla Tomoyo, hemos sido los mejores amigos siempre, y está visto que en el sexo no tenemos problemas, entonces si vamos a criar a un hijo sería lo mejor para los dos que fuéramos una pareja de verdad, no va a ser difícil—
—¿Estas completamente seguro de lo que hablas? ¿Piensas tener una relación solamente basada en la amistad y en el sexo? ¿Sin amor?—
—Se que tu tal vez te sientas atrapada Tomoyo— dijo acariciando mi rostro —se que para ti será difícil estar en una relación sin amor, pero te prometo que no te voy a defraudar, voy a ser la mejor pareja que puedas tener siempre, ¿Y quién sabe? Hasta te puedes enamorar algún día de mi— dijo bromista, yo guarde silencio
¿Él creía que yo no sentía amor? ¿Quería que lo intentáramos? ¿Me habría leído el pensamiento? ¿Qué sucedería si yo le decía que lo amaba con locura? Seguramente se echaría para atrás sin dudarlo, Eriol debía estar contando con que sería una relación de amistad, solo que tendríamos sexo, nos respetaríamos y criaríamos a nuestro hijo, pero no habría amor. ¿Sería capaz de soportar estar con él sabiendo que nunca me amaría? Y más aun, que contaba con eso. De todos modos yo ya había pensado en que intentaría ganarme su amor, así que en cierto modo era una ventaja que él propusiera que fuéramos una pareja de verdad, de esa forma yo tendría más probabilidades de conquistarlo, no tendría que inventar excusas… definitivamente le diría que sí y haría hasta lo imposible porque él se enamorara de mí.
—No mescles las cosas serias con las bromas Eriol, me estas pidiendo algo importante— le regañe después de unos segundos pensando
—Lo siento— dijo sintiéndolo de verdad —solo que no quería que salieras huyendo en cuanto te lo propusiera— yo sonreí
—Si te soy sincera yo pensaba proponerte lo mismo, creo que el bebé necesita una familia de verdad y que intentemos que las cosas funcionen es lo más correcto—
—Significa que aceptas ser mi novia— aseguro. El corazón se me acelero, yo asentí —entonces vas a tener que aceptar ser mi esposa también— yo lo mire con la boca abierta por la sorpresa
—¡¿Qué?—
—Lo que oíste, si queremos que funcione, por el bebé tendremos que hacer las cosas bien, yo quiero que mi hijo tenga mi apellido y si vamos a vivir juntos, es prácticamente lo mismo—
—Eriol estas demasiado acelerado con este tema, recién ayer ambos nos enteramos que seriamos padres, hoy aceptamos intentarlo y ahora pretendes que acepte casarme contigo, ¿Podrías darme un respiro?— dije nerviosa
—No, no puedo darte un respiro porque si no me dices hoy mismo "si", corro el riesgo de que mañana no quieras ni responderme las llamadas y entonces te niegues a verme otras dos semanas más o quizás mucho más tiempo—
—No pretendo esconderme, sé que no estuvo bien que me negara a vete estos días, pero no pensaba volver a hacerlo, aun así no es excusa suficiente para que apures tanto las cosas Eriol— dije molesta
—Tomoyo ya aceptaste que viviéramos juntos, que intentáramos que las cosas funcionaran, ¿Qué diferencia hay si nos casamos?— que yo soñaba hacerlo por amor, casarme para toda la vida, estar tan enamorada de mi esposo y sentirme igualmente correspondida
—No lo sé Eriol, pero creo que si nos casamos y después nos arrepentimos, entonces no será tan fácil disolver las cosas—
—No vamos a disolver nada Tomoyo, sabes perfectamente que yo considero que después de casarse no existe el divorcio, si lo hacemos es para toda la vida— se me hizo un nudo en el estomago
—¡Con mayor razón no puedes apurar tanto las cosas! Tienes que pensarlo bien—
—Es que ya lo pensé y no tengo dudas, quiero casarme contigo—
—Dios, mejor me duermo un rato mas a ver si cuando despierte tengo la suerte de haber estado soñando todo este tiempo— Eriol frunció el ceño disgustado, pero luego de soltar un suspiro se tranquilizo
—Tommy, sé que esto te cambiara la vida y sé que aun no asimilas todo lo que está pasando, créeme, para mí también ha sido todo una sorpresa, pero piensa un poco las cosas y te darás cuenta que es lo mejor, tanto para nosotros, como para el bebé— yo cerré los unos un rato
—Lo sé— respondí al final —sé que es lo mejor para el bebé, pero entiende que para mi aun resulta increíble todo esto, ni siquiera he hablado con mi madre—
—Vamos a hacer algo— propuso —vamos a ir hoy a ver a tu ginecóloga, le pediremos que te haga otra prueba de embarazo y un control y así tendrás tiempo para pensar mejor las cosas, cuando estés más tranquila lo hablamos de nuevo ¿Te parece?— yo asentí —Si te pones a pensar un poco anoche fuimos de nuevo irresponsables, si la prueba que te hiciste resultara estar equivocada, lo más seguro es que anoche hicimos que diera positiva, pues de nuevo no nos cuidamos ni una sola vez— dijo con expresión culpable
—Yo pensé lo mismo, pero de todos modos ya no podemos hacer nada— suspire. Eriol asintió
—Bien, lo mejor será que nos levantemos ya, vamos a desayunar algo antes de ver a tu ginecóloga— yo asentí y teniendo algo mas en lo que pensar me levante de la cama, aunque en realidad no quería hacerlo, de verdad quería regresar a dormir y despertar de este mal sueño
