Summary: Cometieron un error y la consecuencia es permanente, pero cuando los errores son honestos, la solución no siempre es arrepentirse de ellos, a veces lo mejor es continuar 'equivocándose' [Historia subida Completa]

Disclaimer: Los personajes de Card Captor Sakura no me pertenecen, son propiedad de CLAMP

ERRORES HONESTOS

By. Yurika Cullen

Capitulo Ocho

-.-

—¿Te sientes mejor?— yo suspire y sonreí

—Definitivamente si, gracias por acompañarme— dije abrazándolo, él me respondió el abrazo y me dio un suave beso en los labios

—No me agradezcas nada, es lo mínimo que podía hacer—

—Gracias a ti mi madre se lo tomo mucho mejor, tu siempre sabes cómo calmar a las personas, siempre tienes las palabras correctas—

—Solamente le dije la verdad de lo que pensaba— yo guarde silencio, ¿Qué me amaba era la verdad? Definitivamente ahora no se lo preguntaría —Tomoyo— me llamo al verme perdida en mis pensamientos, yo regrese mi atención a él

—Dime—

—Aunque nos casemos en un mes, creo que es conveniente que te mudes desde ahora conmigo, según nos dijo el médico pronto empezaras a sentir los síntomas del embarazo y me gustaría estar contigo por si te mareas o te sientes mal— dijo cauteloso, ya me había pedido muchas cosas en las últimas horas, y al parecer no pararía de hacerlo, estaba tocando el tema directamente pero con cuidado, al parecer no me quería "presionar" demasiado, aunque si lo pensaba bien eso había hecho desde el día anterior. Pero la idea realmente me encantaba, ¿Después de todo ya no había aceptado pasar con él todo lo que me quedara de vida? Porque si nos casábamos iba a ser para siempre, él lo había dicho y yo me encargaría de que cumpliera sus palabras. Así que mientras más rápido viviéramos juntos, más pronto intentaría conquistarlo, más oportunidades se me presentarían, así que decidida sonreí y le cruce los brazos a cuello acercándome un poco a su rostro

—No será que lo que quieres es que me mude contigo para que hagamos el amor todas las noches— no sé de donde saque el valor para decirlo, pero lo dije, Eriol me miro fijamente unos segundos y después sonrió

—La verdad es que no lo había pensado, pero creo que no estaría mal, aunque también debes de agregarle todas las mañanas— un escalofrió me recorrió el cuerpo al imaginarme despertar a su lado todas las mañanas y hacer el amor todos los días, había descubierto que Eriol era insaciable, y al parecer yo no me quedaba atrás, si vivíamos juntos tendríamos oportunidades de sobra para estar juntos. Así que utilizaría cada vez que hiciéramos el amor, cada minuto que pasáramos juntos para enamorarlo, no sé cómo demonios iba a hacerlo, pero de algún modo haría que Eriol no deseara estar con ninguna otra mujer, haría que no se arrepintiera ni un solo segundo de haber decidido quedarse a mi lado

—Bien, entonces creo que tienes razón, debería mudarme lo antes posible— acepte, y aun sintiéndome animada lo bese con deseo, pero no un deseo de sexo, no un deseo de intimidad, si no un deseo de amor, un beso cargado de anhelos, de promesas, lo bese intentando dejarle claro que me quedaría para siempre, que después de que me abriera las puertas de su casa y de su vida, nunca permitiría que nada ni nadie me sacara de ahí, Eriol me abrazo por la cintura y me respondió con la misma intensidad, y me sorprendió el hecho de sentir en sus labios los mismos deseos e intenciones que yo quería trasmitirle con los míos, tal vez solo estaba alucinando, o tal vez estaba viendo lo que quería ver, pero no dejaba de pensar en que tal vez Sakura tenía razón, tal vez tenia la mitad del camino recorrido, así que no daría ni un solo paso atrás, desde ahora, solo caminaría hacia delante, después de un rato nos separamos, Eriol me miraba fijamente y con seriedad, pero no dijo nada al respecto, solo se acomodo los lentes y cambio su expresión a su cotidiana y característica sonrisa

—Ya que aceptaste, entonces iremos a tu departamento a buscar lo primordial y más necesario para que hoy mismo te vayas a vivir conmigo, mañana podremos empezar a empacar y a buscar un servicio de mudanza para trasladar el resto— dijo sonriendo, tomo las llaves del auto y lo encendió, segundos después estábamos de camino a mi departamento

Tal como él había dicho, empacamos lo más importante, llene dos valijas con ropa y zapatos, una caja con algunas cosas personales, mi vieja cámara de video, pues negaba a irme sin ella, y unas fotos que tenia de adorno en la sala.

En la primera estábamos Sakura y yo de niñas, en una tarde de otoño en el parque pingüino, ambas vestíamos nuestro uniforme de la primaria y sonreíamos con inocencia y alegría, la segunda era con mi madre el día que cumplí quince años, ella se había empeñado en hacer una súper fiesta con todos los lujos, y aunque yo no estaba muy de acuerdo al principio, al final había aceptado con la única condición de que me dejara confeccionar mi vestido, mi madre había quedado tan encantada con la fiesta y con el vestido que no había parado de sonreír en toda la noche, y en la foto, se notaba claramente lo feliz que se sentía. La tercera era una foto grupal en la que estábamos, Sakura, Syaoran, Eriol, Meiling y yo, la habíamos tomado en la última visita que había hecho la joven china a Japón hacia dos años, los cuatro la habíamos ido a despedir al aeropuerto, Sakura y Meiling habían estado llorando, yo trataba de contener las lagrimas y Eriol y Syaoran aunque serios se notaban también afectados por la despedida, así que aunque en la foto se notaba la tristeza del momento, también se notaba el gran lazo de amistad que habíamos forjado todos en los últimos años. Y la última era de Eriol y yo hace un par de meses en mi último cumpleaños, Eriol me había sorprendido al reservar el restaurante más caro de la ciudad que estaba ubicado en la torre de Tokio, el lugar había estado lleno de globos y adornos que rezaban mi nombre y lo especial de la fecha, ahora que lo pensaba en la foto me notaba realmente encantada, lo miraba con amor y adoración, había estado tan feliz en esa ocasión que me había olvidado de ocultar mis sentimientos, tanto así que quedaron plasmados en la foto y tal vez no me había dado cuenta antes, pero la mirada de Eriol también era muy parecida a la mía en ese momento, o tal vez de nuevo estaba viendo lo que quería ver.

Me quede observando la ultima foto y pensando en que ese día a pesar del encantador momento no me hubiera imaginado que para mi próximo cumpleaños estaría casada y esperando un hijo, pues el próximo septiembre, cuando cumpla veintitrés años estaré en los últimos meses de embarazo y si todo sigue con el plan, casada con Eriol.

Guarde las fotos en la caja y decidí no pensar mucho en el tema, ahora no tenía tiempo para pensar en sueños por cumplir y tampoco quería adelantarme a los hechos, así que preferí no pensar más en el futuro. Eriol acomodo todo en el auto, pues no me dejo mover ni una sola valija, no quería que hiciera esfuerzo innecesario y aunque le discutí que estaba exagerando, no sirvió de nada, así que lo deje estar. Luego de almorzar pasamos la tarde entera acomodando el armario con mi ropa y encontrándole lugar a las cosas nuevas, Eriol recién se había mudado, y había lugar de sobra, pues yo me había asegurado de que el lugar fuera cómodo para dos personas. Pensé en las ironías de la vida, inconscientemente yo había decorado el lugar para mí, pues todo lo que adornaba el departamento estaba hecho a mi gusto y todo tenía mi toque, nunca me hubiera imagino que al final seria yo quien terminara compartiendo este departamento en vez de Kaho.

—Hay algo de lo que quiero hablar contigo Tomoyo— me dijo Eriol cuando nos íbamos a ir a dormir

—¿Qué es?—

—Ya que nos casamos en un mes, y que tú pediste que asistiera solo la familia, va a ser necesario invitar a mi padre— dijo haciendo una mueca de disgusto, yo abrí mucho los ojos, Eriol y su padre estaban enojados desde hace años, pues al padre de Eriol no le agradaba nada la relación que él tenía con Mizuki, incluso había discutido con ella hace un tiempo, Eriol trataba de no hablar mucho de su padre, así que se me hacia realmente extraño que ahora lo mencionara

—Yo no tengo ningún inconveniente, pero se me hace raro que lo quieras invitar— él suspiro

—El encuentro puede ser desagradable, pero tengo que reconocer que a pesar de todo mi padre tenía razón respecto a Kaho y seria un desagradecido si me caso y mínimamente no lo invito, además va a estar feliz al saber que termine con ella—

—¿Lo piensas llamar?— él negó

—No, creo que después de tanto tiempo sin hablarnos, si solamente lo llamo se va a enfadar más, así que lo mejor es ir a verlo en persona—

—Tienes razón, sería lo mejor y más adecuado—

—Y es ahí donde entras tu— yo lo mire sin comprender —Me gustaría que me acompañaras— yo lo mire sorprendido

—¿En serio?—

—Sí, primero que todo, ya debes imaginar que quiero que me acompañes por la misma razón que me pediste que te acompañara a hablar con Sonomi— yo asentí. Claro que lo sabía, por apoyo —y segundo, porque me gustaría que se conocieran personalmente antes de la boda— yo me puse nerviosa

—¿Qué crees que diga tu padre cuando me conozca?— él sonrió

—Por alguna razón, presiento que le vas a encantar, eres el tipo de mujer que a él le gusta— yo fruncí el ceño

—¿Cómo lo sabes?—

—Porque en algunas cosas te pareces mucho a mi madre— yo lo mire sorprendido, Eriol no hablaba mucho de su familia, y aunque era lógico que ahora que nos casáramos el tema saliera a relucir en algún momento, yo me sentía algo incomoda, pues él siempre había sido muy reservado

—¿En qué me parezco a tu madre?— pregunte con curiosidad

—Físicamente en nada, aunque ella era Japonesa tus rasgos son totalmente distintos, pero en la personalidad son realmente similares, a veces cuando te escucho decir lo que piensas sobre algo, pienso en ella, pues imagino que ella diría algo así, ambas veían el mundo de la misma forma— dijo sonriendo y acariciándome el rostro —así que por eso creo que mi padre te va a adorar— yo sonreí

—¿Cuándo quieres verlo?—

—¿Qué te parece si vamos la próxima semana? Así ocuparemos estos días en tu mudanza y preparando las cosas más importantes para la boda y podremos viajar más tranquilos—

—Me parece bien— Eriol suspiro

—Tendré que llamarlo para avisarle nuestra visita— dijo nervioso

—Tranquilo Eriol, es tu padre después de todo, ¿Qué tan malo puede ser?—

—La última vez que "hablamos" no nos dijimos cosas muy bonitas, y como él termino teniendo la razón, voy a ser yo quien tenga que pedirle perdón, y creo recordar que yo le había asegurado que él tendría que venir rogando que le perdonara la forma tan horrible que trato a Kaho— yo suspire, ahora veía porque estaba así de preocupado, si el padre de Eriol, era mínimamente parecido en su forma de ser a su hijo, entonces se pondría orgulloso y haría a Eriol que le pidiera perdón infinidades de veces antes de perdonarlo. Yo lo abrace

—Si te sirve de algo, sabes que cuentas conmigo, así que no te desanimes tanto—

—Gracias a tu compañía es que me animare a visitarlo, creo que de tener que ir solo, al final no lo haría— yo reí

—Sera mejor que no pienses en eso ahora, y vamos a dormir, después del día que tuvimos estoy rendida, me siento realmente cansada y todo lo que quiero es dormir— Eriol asintió y después de hacerme unos masajes en los hombros perdí la conciencia y me dormí profundamente