Escribir es como cocinar. Cuando tú lo haces no tiene el mismo sabor, pero te emociona cuando alguien dice que te quedó… muy bueno ^_^

Korina Herrera Zuno

Capítulo 6. Celos

Especialmente dedicado a serenity-princess, que a pesar de no ser yaoista (aunque pronto lo será, de mi cuenta corre :P), quería ver una escena entre Sasuke y Sai por Naruto.

También para Lenay-chan, que tenía la duda de que había pasado con el pobre de Sai. ¡Recuerda que este fic siempre será tuyo, linda!

Los personajes, excepto uno que otro inventado por mí para la trama, son de Kishimoto-sama

Advertencias:

OoC.

AU.

Yaoi (SasuNaru).

Alguna que otra grosería.

La siempre presente falta de ortografía.

El lector podría morir de aburrimiento.

Comedia de valor dudoso.


- ¿Sai? ¿Qué te pasó, dattebayo? –preguntó Naruto con preocupación, apartando las muletas que usaba su compañero para caminar y ofreciéndole su hombro para que se apoyara.

- Me arrolló un toro embravecido –susurró el moreno con pesar, pero agradeciendo la ayuda que el rubio le brindaba.

- ¿Ah? –preguntó el Uzumaki debido que, por el volumen tan bajo de su voz, no entendió ni una palabra dicha por el moreno.

- Me caí por las escaleras de mi casa, Naruto-kun –se apresuró a contestar Sai, con una sonrisa falsa cubriéndole la cara.

El ojiazul pasó su mirada por la pierna rota del pelinegro… así como los numerosos golpes de su cara y los moretones que se notaban en buena parte de su blanca piel, visible por su descubierto traje anbu. Estaba bien que él fuera un tanto distraído, pero ese cuento no se lo tragaba.

- ¿Y ese ojo morado, dattebayo? –preguntó incrédulo Naruto, tocando sin ninguna consideración la herida de su amigo.

- Maquillaje para la escena de hoy –aseguró Sai con la voz entrecortada, aguantándose el dolor que le provocaba la acción del rubio.

- Si tú lo dices… -dijo el Uzumaki aceptando a regañadientes lo que le decía el moreno.

Fue entonces que Sai sintió como unos ojos agresivos se clavaban en él, y cuando levanto la vista se topó con los ojos negros del dichoso toro que lo había atacado.

Cualquier otra persona habría aprendido la lección y se hubiera alejado como fuera del Uzumaki en ese momento. Pero al parecer el moreno era sadomasoquista porque en vez de hacer eso, se sujeto con más fuerza al brazo del rubio, e incluso se atrevió a dejar caer un poco más su peso sobre el chico, para que sus cuerpos se encontraran más cerca.

- Naruto-kun, me da pena pedirte esto pero… -dijo el pelinegro al oído de Naruto-, ¿podrías ayudarme estos días? Con mi pie así… -siguió diciendo el muchacho con una sonrisa algo avergonzada, señalándose la pierna enyesada.

- ¡Claro, Sai! ¡Por mí no hay problema, dattebayo! –aseguró el Uzumaki con la más radiante de las sonrisas.

- Arigato, Naruto-kun –contestó Sai con un gesto simular, tomando con su mano izquierda la cara de su desprevenido compañero y plantándole un sonoro beso en la boca.

- ¡Sai! ¡Te he dicho que no hagas eso delante de la gente, dattebayo! –berreó Naruto con la cara completamente roja por la vergüenza.

"¿Delante de la gente?" pensó Sasuke con coraje, quien no le había quitado la vista de encima a los dos jóvenes "¿Y cuando están solos si está permitido?".

- Contrólate, Uchiha… -dijo con calma Masashi, que se encontraba su lado, garabateando con su pluma en unos documentos sobre un sujetapapeles-. Suficiente tengo con arreglar la demanda de Kiba, como para que ahora te acusen de intento de asesinato.

Kishimoto observó de reojo la lata estrujada de refresco que el Uchiha sostenía en su mano derecha. Estaba seguro de que el moreno habría deseado con toda su alma que esa lata fuera el corazón de Sai, pero el mangaka tenía claro que no sería bueno para la prensa tener el estudio bañado en sangre…

- No sería un intento, te aseguró que será asesinato premeditado –aseguró el Uchiha torciendo el gesto ante nuevas muestras de cariño hacia Naruto por parte de la copia barata.

Masashi ya no le contestó, pero le extendió un pequeño trozo de papel con unos números escritos en él.

- ¿Y esto? ¿Es el número de tu abogado? –preguntó el Uchiha con una ligera sonrisa de burla.

- No, es el de tu futuro psiquiatra –dijo Kishimoto con calma.


La vida... es una canciooo, ooo, ooon! No me hagan caso, desvario... Gracias por sus reviews! n.n

Zaludos

Zaphyrla

Bajo la luz de la luna llena

Que iluminaba en todo su esplendor las blancas calles de Ellora

Ella solo suspiraba

Recordando los ojos azules de aquel halcón

Que había escapado alzando las alas al viento