Escribir es como cocinar. Cuando tú lo haces no tiene el mismo sabor, pero te emociona cuando alguien dice que te quedó… muy bueno ^_^

Korina Herrera Zuno

Los personajes, excepto uno que otro inventado por mí para la trama, son de Kishimoto-sama.

Especialmente dedicado a tSuKi Au KoU, por su cumpleaños atrasado.

¡Feliz Cumpleaños!

Capítulo 9. Salvado por una yaoista

Advertencias:

OoC.

AU.

Yaoi (SasuNaru).

Alguna que otra grosería.

La siempre presente falta de ortografía.

El lector podría morir de aburrimiento.

Comedia de valor dudoso.

Puede contener spoilers del manga.


- ¿Listo para esto, teme? –preguntó Naruto con una sonrisa de suficiencia, pero tragando algo de saliva con dificultad. Cosa que para su desgracia, fue notado por el Uchiha.

- ¿Asustado, dobe? –preguntó el moreno, mirándolo con burla.

El rubio no le contestó, mirándolo con mala cara, pero avanzó con decisión hasta la salida de la habitación. A solo unos pasos, una guerra aguardaba por ellos. La luz les llegó de lleno en la cara, cegándolos momentáneamente…

- ¡Señor Uzumaki! ¿Qué opina sobre su jefe, Masashi Kishimoto? –preguntó un reportero, abalanzándose sobre ellos.

- Vera…-tartamudeó el muchacho, sin detener sus pasos. Solo tenía que llegar al coche, ¡solo eso y se salvaría!

- ¡Señor Naruto! ¡Unas preguntas por favor! –lo interrumpió una mujer, pegándole un micrófono a la boca-. ¿Podría ofrecerle una entrevista a nuestro canal?

- Yo… -balbuceó inseguro el Uzumaki. Su madre era la que se encargaba de esos asuntos, la mujer sabía lidiar con la prensa y en esos momentos tenía mucho tiempo libre.

- Uzumaki-san, ¿es cierto que sostiene una relación sentimental con su compañero de trabajo, Uchiha Sasuke? –preguntó una muchacha, sin poder contener la emoción en su voz.

- ¡¿Qué? –gritó Naruto, con la cara completamente roja.

- ¡Naruto-kun! ¿Qué dices sobre las fotografías que aparecieron en la portada de nuestra revista donde aparecen besándose? –preguntó la compañera de la anterior muchacha, agitando la mencionada emoción delante del ojiazul.

- ¡Ey! ¿Cuándo las tomaron, dattebayo? –preguntó el Uzumaki molesto, quitándole el ejemplar de las manos.

- ¿Es cierto que piensa posar desnudo para una conocida revista americana? –preguntó una reportera a uno de sus costados, con una sonrisa maliciosa en su rostro, dedicada al moreno que iba a un lado del ojiazul.

- ¡Con cuidado! ¡No empujen, dattebayo! –gritó Naruto, buscando de donde sostenerse para no perder el equilibrio.

Pero Sasuke no tuvo tanta suerte.

Antes de un parpadeó, la masa humana lo había mandando al duro piso de concreto.

- Tsk… -maldijo el pelinegro, levantándose del suelo.

- ¡Teme! ¡¿Te encuentras bien? –preguntó preocupado el rubio, dándole la mano para ayudarlo. El resto de la gente se alejó un poco, dándoles espacio.

- Creo… que me rompí la nariz –contestó el Uchiha, llevándose una mano al área afectada para tratar de contener la hemorragia. La mirada de odio que les mandó a los periodistas bastó para acallar sus preguntas, pero no evitó que uno que otro flashazo de alguna cámara brillara con intensidad.

- Vamos, dattebayo –dijo Naruto, jalándolo de un brazo hasta su coche-. Te llevaremos con un médico. Tontos periodistas… -masculló el rubio mientras caminaban.

- Gracias, Ino –susurró el pelinegro, cuando pasó a un lado de su compañera, que había pasado desapercibida entre la multitud.

- De nada, señor –contestó la rubia, dándole un firme saludo militar. Una vez más, la Yamanaka lo había salvado de ser descubierto.


Bien, por si quedo algo confuso, Ino si fue la que empujo a Sasuke y no, el teme no se rompio la nariz, sufrio hemorragia nasal por el comentario de la indiscreta reportera XD. Gracias pr sus reviews! OwO Prometo que los contestare cuando regrese! Por ahora estoy preparando la continaucion de mis fics, y espero tener una fecha de regreso en algunas semanas

Zaludos

Zaphyrla

Bajo la luz de la luna llena

Que iluminaba en todo su esplendor las blancas calles de Ellora

Ella solo suspiraba

Recordando los ojos azules de aquel halcón

Que había escapado alzando las alas al viento