Escribir es como cocinar. Cuando tú lo haces no tiene el mismo sabor, pero te emociona cuando alguien dice que te quedó… muy bueno ^_^

Los personajes, excepto uno que otro inventado por mí para la trama, son de Kishimoto-sama, y no lucro de ninguna manera con ellos.

Especialmente dedicado a Anyu Urru

Capítulo 15. Beso bajo la nieve.

Especialmente dedicado a todas las personas que querían algo más de Gaara.

Advertencias:

OoC.

AU.

Yaoi (SasuNaru).

Alguna que otra grosería.

La siempre presente falta de ortografía.

El lector podría morir de aburrimiento.

Comedia de valor dudoso.


- Naruto… Esta es una batalla para proteger al Hachibi y al Kyubi. O sea, a ti –dijo Gaara mientras que se colocaba enfrente del rubio, dejando de lado al resto del grupo cómo si no estuvieran presentes-. Y además, al mundo ninja. Cómo el Kazekage daría mi vida para protegerte –siguió diciendo el pelirrojo al tiempo que ponía una mano sobre el hombro izquierdo del Uzumaki-. Si Uchiha Sasuke se enfrenta a las Fuerzas Aliadas Ninja como miembro de Akatsuki, no tendré piedad –le advirtió al chico con dureza.

Naruto se mordió los labios ante las palabras de su amigo, encogiéndose un poco sobre sí mismo. El rubio tenía muy claro que la decisión que debía tomar sería difícil, fuera cual fuera el camino que siguiera al final.

- Sasuke no se preocupa por ti –dijo entonces el Kazekage de manera impasible, provocando que los ojos azules del Uzumaki se abrieran en demasía-, sólo quiere permanecer en la oscuridad.

Ni Kakashi, ni Yamato se atrevieron a intervenir en la conversación de los jóvenes, de la misma manera en que los hermanos del líder de la Aldea de la Arena permanecieron en silencio. Sentían que ese asunto era demasiado delicado como para involucrar a más personas, sentían que esa conversación por lo pronto solo debía involucrar a los dos chicos.

- Naruto, si estás preparado para llevar la carga de ser un Kage, entonces haz lo correcto como amigo de Sasuke –dijo el pelirrojo con la preocupación destilando a través su voz, apretando un poco más el hombro del Uzumaki.

Entonces el rubio apartó con brusquedad la mano de su amigo, haciendo que el Sabaku entrecerrara sus ojos verdes con algo de molestia. Lo siguiente que supo Naruto fue que su boca está siendo devorada por los labios del muchacho de ojos verdes, sin que él tuviera la mente para resistirse.

- No sólo por su bien, si no por el tuyo –murmuró Gaara cuando terminó de besarlo, mientras le acariciaba con dulzura las mejillas a un estático rubio, al tiempo que Kakashi y Yamato los veían con la boca abierta. El muchacho parecía prometerle a su joven compañero, usando sólo la mirada, la luna, las estrellas y el cielo al completo-. Te haces daño…

- Y-ya… Creo que es todo –balbuceó Kankuro bastante nervioso, rogando porque Naruto no reaccionara todavía y decidiera atacarlos-. Vámonos, Gaara. ¿Por favor? –le pidió el castaño a su hermano con voz suplicante y ojos de cachorrito, tirando de la manga del Kazekage.

- ¡Un segundo más! –pidió Temari al instante, provocando que todas las miradas se dirigieran de manera incrédula hacia ella. La muchacha tenía ambas manos sobre las mejillas, que se habían coloreado de un vivo color escarlata.

- ¡Dije vámonos! –gritó el marionetista cada vez más histérico, mientras que tomaba a sus hermanos por el cuello de sus vestimentas y los arrastraba por la nieve.

- ¡Adiós, Naruto! –alcanzó a decirle una sonriente Temari antes de desaparecer-. ¡Yo cuidare de Gaara por ti!

Pausa.

- ¿Y qué dicen? –preguntó Masashi con curiosidad, al tiempo que colocaba el control que sostenía en su mano sobre la pulida superficie de la mesa de la sala de juntas.

- Por mí está bien… -murmuró Gaara, limpiándose discretamente el líquido rojo que le goteaba de la nariz.

- ¿Y tú qué dices Sas…? –empezó a preguntarle Kishimoto a la otra persona presente, con una ligera sonrisa de burla asomándose en sus labios.

Todavía no terminaba la frase, cuando de pronto el hombre dio un potente y agudo chillido y se arrojó al suelo, cubriéndose la cabeza.

Puede que Masashi no hubiera recibido entrenamiento shinobi, pero interiormente le dio gracias a Kami por tener los reflejos suficientes para evitar ese kunai que iba directo a su frente. Sólo después de algunos segundos el mangaka se animó a ponerse nuevamente de pie, aunque algo avergonzado por su reacción. Vio con algo de aprensión el arma que atravesaba la enorme pantalla LCD de última generación, que sólo instantes atrás reproducía el piloto de una posible escena para su programa.

La opinión de Uchiha Sasuke había quedado más que clara.


Zaludos

Zaphyrla

Bajo la luz de la luna llena

Que iluminaba en todo su esplendor las blancas calles de Ellora

Ella solo suspiraba

Recordando los ojos azules de aquel halcón

Que había escapado alzando las alas al viento