Summary: Dos jovenes enamorados... El destino cambia sus futuros. Para Bella, un dolor irremediable, años sin saber del amor de su vida... Pero el destino le hará una jugada para volver a unirla a... Edward.
Disclaimer: Los personajes pertenecen a Stepahie Meyer, la creadora de Twilight. Yo solo me entretengo con ellos.
Capítulo 2:Un vuelo difícil
Bueno ¿qué puedo decir? Aquí me encuentro, en un avión camino hacia mi peor pesadilla, al pasado del que siempre quise renegar. No podía creer como mi madre me hacía esto, hubiese soportado ir a un campamento militar tan solo por no volver a ver el campo y todo lo que lo rodea, pero bueno ya todo esta hecho, no hay vuelta atrás para mí.
Me dirijo a un campamento que se encuentra en las afueras de Forks, según el folleto que me ha dado a mi madre éste tiene piscina; hay distintas actividades que uno puede realizar, una de ellas es cabalgata, cosa que me gustaba mucho realizar antes de irnos a vivir a Los Ángeles.
Estaba tan perdida en mis pensamientos que no me di cuenta que un niño se sentó en frente mío, debía de tener aproximadamente unos 5 o 6 años de edad, tenía el pelo claro, su piel estaba roja creo que por estar jugando con sus autitos de colección, y sus ojos… woww sus ojos eran de un verde esmeralda. Me lo quedé viendo un buen rato, pensando que me recordaba a alguien que conocía pero no podía descifrarlo, no sé, ese niño me tenía un poco embobada, yo sabía que lo conocía de alguna parte, o quizás solo sus ojos se me hacían conocidos, sus ojos tenían algo… Estaba tan metida en mis pensamientos que no me di cuenta que había llegado una azafata a mi lado, tuvo que carraspear para sacarme de mi ensueño con aquellos ojos.
— ¡Oh! Si claro ¿en qué estábamos?— pregunté a la azafata, la cual me mira con el entrecejo fruncido por un rato, luego me mostró un muy grata y sencilla sonrisa y procuró entablar una conversación.
— Claro señorita, le preguntaba a su hijo y a usted si querían algo de beber o algo de comer— la miré un poco desconcertada ya que yo no tenía un hijo, y más aún ¡yo era virgen! por lo cual no entendí muy bien lo que dijo así que respondí con una pregunta.
— ¿Qué hijo?— ella parecía algo confundida, así que solo atinó a apuntarme al niño que estaba en frente mío y jugando aun con sus autitos ¡Wow! ahora sí entendí. Ella creía que ese niño era mi hijo así que la corregí.
— Oh él, no, él no es mi hijo, es un niño que se sentó aquí solamente y no se por qué no está con su madre lo cual me desconcierta— De verdad, recién me estaba dando cuenta que el niño estaba solo, ya me estaba empezando a preocupar, un niño de esa edad no se podía encontrar aquí solo.
— Bueno, si es así, entonces tendremos que ver con quién viene— dijo en tono preocupado la azafata— Pero usted se encuentra bien verdad ¿no necesita nada?— preguntó al mismo tiempo.
— No, gracias estoy muy cómoda— le dije dedicándole una sonrisa.
Luego de unos minutos la azafata volvió pero esta vez más relajada, al parecer quería hablar conmigo ya que venía en mi dirección, cuando llegó a mi asiento empezó a hablar.
— Bueno señorita ya no tendrá que preocuparse más, el niño vino con su madre, solo que ella no pudo tomar el asiento de al lado, creo que por problemas de salud, bueno de eso yo no entiendo pero lo que si le puedo asegurar es que el niño no es muy inquieto y que según su madre es un buen chico— me informó la azafata sin detenerse al hablar, lo que por supuesto la dejó sin aliento.
— No te preocupes, no es ningún inconveniente para mí tener a este niño en frente mío— dije amablemente— Además, toma un poco de agua, creo que has quedado sin aliento ante tal discurso— dije con una sonrisa en la cara y entregándole un vaso con agua, el cual ella aceptó.
— Muchísimas gracias, bueno tengo que regresar con mi trabajo, permiso— dijo esta con una leve inclinación en la cabeza y luego se alejó de mi vista. Esto me sorprendió, normalmente nadie en el avión trataba así a una pasajera, pero bueno que le íbamos a hacer.
Creo que ya había pasado más de media hora desde mi percance con aquel niño frente a mí, así que ahora yo estaba total y profundamente dormida, como me pasaba siempre en los viajes aéreos. Creo que dormí una media hora hasta que algo que rozaba mi cara me despertó. Pero fue peor cuando abrí mis ojos.
Toda mi ropa interior y mis vestidos estabas siendo usados por el niño que estaba sentado frente a mí como unas rampas, murallas y casas para sus tontos autos de juguetes, lo primero que pude ver es como con mis sostenes con relleno tapaba a sus autos como si se trataran de bebes, luego pude ver uno de mis vestidos cortados en tiritas que hacia como calle y finalmente todas mis bragas estaban posicionadas de tal forma que parecían casitas para los autos, lo único que atiné a hacer fue a gritar.
El niño frente a mí me miró sonriendo y preguntó — ¿te gusta mi cuidad de cars?— A lo cual yo no pude responder, por que estaba perpleja, peor que eso estaba en shock, así que cuando pude hablar lo primero que salió fue— Niño ¿ de dónde sacaste esa ropa?
El niño me quedó mirando con una mirada entre tierna y malvada, y como si nada hubiera pasado respondió— Del bolso que se encontraba a tu lado ¿Por qué? — dijo ahora parado enfrente mío con una mirada amenazadora.
— Mira niño, esa ropa interior es mía así que necesito que me la devuelvas ahora mismo ¿oíste?— ahora si que estaba enfadada con aquel niño ¿como se le ocurrió sacar las cosas de mi maleta y usarla como una ciudad para sus estúpidos autitos de juguete? ¡Era inconcebible!
— Claro ya comprendí. ¡Hahahá! Y una pregunta ¿me puedo quedar con el vestido? Total después de todo ya esta roto— dijo echando toda mi ropa interior en mi maleta lo cual agradecí un montón.
— Por supuesto chico, quédate con el vestido, y no vuelvas a tocar nada mío por que son cosas personales ¿oíste?— dije lo más tierno posible para que no se sintiera mal a mi regañó, lo cual creo que funcionó por que soltó una risita muy tierna. Luego se dirigió a su asiento y siguió jugando con sus autitos y mi vestido todo destrozado en pedacitos, pero por lo menos no era mi ropa interior. ¡Uf! ¡Qué vuelo!
¡Bueno chicas! Espero les haya gustado este capítulo, dentro de poco estaré actualizando, recibiré con mucho gusto sus comentarios, y también pondré todo mi esfuerzo en mejorar, Las Kiero!
Milly
