Segundo capítulo!...y extrañamente no me quedó más allá del largo prolongado, será una buena señal de q no me extenderé más allá de lo planeado y me complicaré la existencia porq sí? ;A;….bueno, ya veremos q pasa. Con un poco de suerte lo terminaré par el fin de semana ò-ó!
DISCLAIMER: Hetalia no es mío y nunca lo será, porq siempre me hacen repetirlo? T.T
Había perdido la cuenta del número de veces que acabó por salir huyendo y gritando al pensar que en cualquier momento Natalya aparecería y le cortaría la cabeza sin más.
El agotado ojivioleta se dejó caer sentado en el suelo y contempló lleno de frustración al mismo árbol que llevaba pasando desde hace más de tres horas. Simplemente no estaba llegando a ninguna parte.
Un sonido le hizo ponerse inmediatamente en alerta y en medio de su paranoia demoró un poco en caer en la cuenta de que el ruido era la manera en que su estómago reclamaba por algo de alimento.
-Uh…debí comer algo antes de salir del palacio-se lamentó.
Una brisa de aire frío sopló y le hizo olvidarse de ese problema para enfocarse en otro. Estaba anocheciendo y además del viento helado también era cuando las fieras del bosque salían a cazar. Al no contar con ninguna arma ni otro medio para defenderse, era más que obvio que sería una presa bastante sencilla de atrapar.
-No…no pudo rendirme-se obligó a ponerse de pie-Soy el príncipe Tino, si mis padres me vieran comportándome como una princesa desvalida se avergonzarían-apretó un puño con fuerza en señal de determinación y con su otra mano sujetó con fuerza la cruz que llevaba colgando de su cuello y que había sido un regalo de sus padres-Si pude sobrevivir a Natalya por casi diez años, esto no es nada, sé que puedo.
Y sin embargo, cuando vio que algo saltó desde unos arbustos volvió a echarse al suelo, muerto de terror.
-¡Lo siento! Por favor no me comas…-cerró los ojos con fuerza para no ver a la malvada criatura que terminaría con su vida-No tengo buen sabor y…¡Ni siquiera me he enamorado! Dios, mi vida es tan triste que…
-¡Wof wof!
Salió de sus lamentaciones al oír un entusiasta ladrido. Frente a él se encontraba una pequeña perrita blanca que lo miraba llena de curiosidad y moviendo la cola.
-Vaya, ¿y tú quién eres?-esbozó una pequeña sonrisa y extendió la mano para hacerle una caricia, recibiendo a cambio una serie de lamidas cariñosas-¿También estás perdida?
El animalito volvió a la ladrar en respuesta (si bien no la pudo interpretar) y después se alzó en sus patitas traseras, reclamando por más atención. Tino la contempló divertido. Al menos ya no tenía miedo y sobre todo ya no estaba solo.
Fue entonces que Tino volvió a recordar lo peligroso de su situación actual. No tenía a nadie a quien recurrir y tampoco era muy conveniente permanecer ahí por más tiempo. Aún le preocupaba que Natalya descubriera que el cazador no lo había matado y decidiera ir personalmente a terminar con el trabajo y si eso pasaba no tendría manera de escapar a su triste destino.
-Supongo que lo más importante ahora será buscar un refugio y comida-puntualizó mientras tomaba a su nueva amiga en sus brazos y la miro-Dudo mucho que tú sepas dónde puedo encontrar todo eso-suspiró desganado-Pero no importa, mientras estemos jun…
La cachorra bajó de un salto al suelo y empezó a correr.
-¡Hey! ¿A dónde vas? ¡Es peligroso!
Y el ojivioleta se apresuró a seguirla. Por ningún motivo iba a dejarla sola. Ni se preocupó en pensar que cada vez se iba adentrando más y más en el bosque, si bien el cambio drástico en el paisaje a uno mucho más sombrío se lo indicaba en cierta forma.
-¡Oye! ¿Dónde estás?-se detuvo para recuperar el aliento-¡Pequeña, ven!-trató de llamarla hasta que finalmente unos ladridos lo condujeron a ella, que lo esperaba bien sentadita junto a un gran árbol-En serio este no es mi día de suerte para nada-se lamentó cuando al fin llegó a su lado.
Sin embargo, su suerte estaba por cambiar y esperaba que para bien.
Una luz llamó su atención y tras apartar algunas ramas, pudo ver que a poca distancia se encontraba una cabaña.
-¿Aquí querías traerme, eh?-le dirigió una sonrisa a la canina, quien lucía muy feliz por haberlo ayudado-Muchas gracias-se agachó para acariciarla en la cabeza y después le hizo una señal para que lo siguiera.
La cabaña lucía bastante bien cuidada por fuera, de modo que obviamente alguien vivía ahí. La pregunta era quién. Quería pensar que con un poco de suerte, el dueño de la casa sería una persona comprensible y razonable y si le explicaba su situación le permitiría quedarse, al menos hasta que decidiera bien qué hacer y a dónde ir.
Tomó aire y llamó a la puerta…pero nadie le respondió, aunque…
-Está abierto-expresó en voz alta y entró con cautela. La perrita decidió aprovechar para investigar por su cuenta, saltando de vuelta al piso y olfateando sus alrededores.
El interior lucía igual de bien cuidado que el exterior…hasta cierto punto. En el suelo estaban tirados algunos juguetes y crayones por lo que Tino dedujo que muy probablemente ahí vivía un niño. Tal vez era el hogar de una familia.
Curioseando un poco más, se percató de que había una mesa con seis sillas en total, si bien dos parecían más bien adaptadas para niños.
-Creo que ya hay demasiada gente en esta casa-opinó al toparse en la cocina con una montaña de platos sucios-¿Tu qué crees? ¿Pequeña?-se volvió esperando encontrar a la cachorrita, pero no fue el caso-¿Ahora a donde te fuiste?
No tuvo que buscar mucho. Echada plácidamente en la alfombra, frente a una chimenea, se encontraba la bola de pelos blanca, quien apenas verlo comenzó a mover entusiasta su cola. Basándose en los restos de leña y cenizas que ahí encontró, así como en que aún se podía sentir algo de calor, era obvio que la familia que ahí vivía usó la chimenea más temprano ese mismo día.
El joven príncipe dejó escapar un muy poco discreto bostezo. Todo el cansancio comenzaba a pasarle factura y acabó sentándose al lado de la cachorrita para descansar un poco. Empezó a cabecear.
-Sólo…cerraré los ojos por un par de minutos, y después…
Ni siquiera alcanzó a terminar la frase cuando ya estaba profundamente dormido, sin sospechar que los dueños de la casa iban en camino.
-¡Papá! ¡El tío Dinamarca me quitó mi galleta!-reclamó un niño con uniforme de marinero y grandes cejas.
-Te lo mereces por no tener cuida…¡También me quitó mi galleta!-se quejó otro niño de cabello rojizo.
-D'namarca, dev'élveselas-demandó un hombre alto y de lentes.
-¿Huh? ¡Pero yo no hice nada! ¿A quién le van a creer, a unos niños o a mí?-preguntó indignado un rubio de cabellos desordenados.
-¿En serio quieres que conteste?-cuestionó otro rubio con un curioso rulito que sobresalía del resto de su cabello.
-¿Es que acaso no pueden comportarse como adultos por una vez en su vida?-se quejó un chico de cabello blanco.
Los cuatro Nórdicos (más dos) emprendían el regreso a su hogar luego de un arduo día de trabajo en su taller sin sospechar que alguien los esperaba.
El primero en darse cuenta que algo no era normal fue Noruega, el rubio del broche de cruz, al notar que la puerta de la cabaña estaba abierta, por lo que no tardó en alertar a los demás.
-¿Será un ladrón?-opinó Dinamarca-O tal vez…¡Un fantasma o un troll!-agregó haciendo gestos y viendo a los pequeños.
-Todos saben que esas cosas no existen-frunció el ceño el niño pelirrojo.
-¿Entonces por qué haces que papá vea en el armario antes de dormir?-quiso saber inocentemente el del trajecito de marinero-¿Eh, Ladonia?
-¡C-cállate!-se defendió el aludido sacándole la lengua.
-Shhh-el hombre alto demandó silencio llevándose un dedo a los labios, para después dirigirse al otro rubio-N'ruega…
El aludido simplemente asintió en respuesta e intercambió una mirada con el de lentes, para después mirar al de cabello blanco, que se limitó a encogerse de hombros. Cuando pareció que llegaron a un acuerdo en su consenso silencioso, el más alto, acompañado por Dinamarca (que por ningún motivo iba a permitirle que se luciera frente a Noruega), entró en la cabaña.
-Espera, Sealand-el se apresuró a detener al pequeño de cejas prominentes-Fueron a revisar que todo esté bien.
Pero eso no lo tranquilizó. Ni tampoco al jovencito pelirrojo, que por más que tratara de disimularlo, cruzándose de brazos y con expresión de fastidio, miraba ansiosamente en dirección a su hogar. No fue sino hasta momentos después, cuando los nórdicos faltantes estuvieron de regreso completamente ilesos, que se permitieron suspirar aliviados.
-¿Y?-cuestionó de inmediato el peliblanco-¿Qué encontraron?
-No me lo van a creer cuando les diga, ¿Verdad Suecia? ¿Eh?-Dinamarca se giró para ver a su compañero ante la falta de respuesta-¿Suecia?
El rubio alto de lentes tenía la mirada perdida y no sólo eso…
-¿Papá?-Sealand y Ladonia se acercaron a él, pero ni así reaccionó.
-Creo que lo embrujaron…
-No seas tonto-reprendió Noruega a Dinamarca-Él está bien.
Estaba completamente sonrojado. Y no era para menos, si después de todo acababa de ver al ser más hermoso sobre la faz de la tierra durmiendo frente a su chimenea. No tuvo corazón para despertarlo y a cambio prácticamente se dejó arrastrar por el otro rubio de vuelta con los demás para contarles sobre su gran descubrimiento.
Realmente Suecia creía que cosas como el amor a primera vista eran exclusivas de los cuentos que les narraba a sus hijos antes de dormir, pero su pequeño encuentro con aquel joven durmiente le hizo replantearse seriamente la situación.
Para cuando regresó al mundo real, Dinamarca había hecho el favor de explicarles sobre el desconocido que se encontraba invadiendo su hogar.
-Debe haberse perdido, digo, nadie en su sano juicio vagaría por el bosque a estas horas.
-¿Será un viajero?-sugirió el peliblanco.
-No digas tonterías, Is-negó de inmediato- Por cómo iba vestido seguro se trata de algún noble.
Islandia se cruzó de brazos refunfuñando y ya no dijo nada más. Los más pequeños, por su parte, estaban mucho más interesados.
-¡Podría ser un príncipe o hasta un rey!
Al menos Sealand lo estaba. Ladonia pretendía no mostrarse para nada entusiasmado.
-No lo sabremos nunca si nos quedamos aquí-Les hizo una señal para que lo siguieran-Propongo averiguar quién es, de dónde viene y qué hace en nuestra casa, y si se niega a cooperar…-estrelló su puño contra la palma abierta de su otra mano, simulando un golpe-Yo personalmente lo echaré fuera.
-No te atr'vas-Suecia le dirigió una fría mirada y rápidamente se adelantó. Por ningún motivo permitiría que le hicieran daño.
-¿Y a este que bicho le picó?-reclamó obviamente enfadado, y Noruega e Islandia simplemente lo ignoraron, demasiado acostumbrados a esas discusiones.
Cuando entraron, se encontraron una imagen un tanto diferente a lo que esperaban.
-Si me lo preguntan, creo que no se ve muy…noble así-Islandia opinó en voz alta lo que todos pensaban.
Todos menos Suecia, quien encontró adorable la manera en la que el desconocido dormía desparramado en toda la alfombra y con ese perrito blanco echado sobre su pecho y que por cierto, fue el primero en despertar, observando a su alrededor evidentemente nervioso.
-¡Un perrito!-exclamó alegremente Sealand y el animalito abandonó su lugar para ir con él-Papá, ¿puede quedarse? ¿Los dos?
-Un momento, el líder aquí soy yo-intervino Dinamarca-Y yo digo que…
-Despertó.
Ante la señal de Noruega, todos se giraron para encontrarse con un par de ojos violetas que los contemplaba con algo de curiosidad y miedo, lo que fue acompañado por un silencio un tanto incómodo.
-Um…hola…-saludó esbozando una sonrisa nerviosa-Yo…esto es muy vergonzoso, siento haber entrado a su casa sin permiso, pero la puerta estaba abierta…
-¡Is! ¿Olvidaste cerrar la puerta?
-Yo no fui el último en salir-se defendió de la acusación del autodenomidado líder.
-Um, oigan…-de pronto Tino se sintió un poco ignorado.
-¿Entonces quién? ¿Suecia?
-No fui yo-se defendió enfadado-Tú fu'ste el último en s'lir. Y t'mpoco l'vaste los pl'tos.
-¿Huh? ¡Pero le cambié mi turno a estos dos por mi postre!-alegó Dinamarca señalando a Sealand y Ladonia.
-Eso fue para lavar los de la cena, no los del desayuno-se justificó el niño pelirrojo y tras él Sealand asintió y le sacó la lengua al mayor.
-¿Disculpen?-siguió insistiendo el ojivioleta-Yo quería…
-¡Esto es un motín! Noru, aquí es dónde dices que tengo tu apoyo incondicional.
-Lo único que tienes es mi infinito desprecio.
La discusión probablemente hubiera seguido, pero el sonido de una suave risa la interrumpió.
Tino volvió a ser el centro de atención. Se cubrió la boca con la mano en un intento por disimular que realmente no sirvió de nada. Es que no podía evitarlo, después de haber estado tan nervioso preocupado de que pudieran echarlo o algo peor, escucharlos discutir por algo tan trivial era bastante reconfortante. No parecían ser malas personas…bueno, del más alto no estaba seguro y por cierto…¿por qué lo estaba observando así tan fijamente? Sintió un escalofrío y se obligó a sonreír. Seguramente lo había molestado, lo mejor sería disculparse.
-Lo siento-balbuceó mientras revisaba que su amiga canina siguiera ahí-Mi nombre es Tino, no fue mi intención entrar sin permiso, pero me perdí en el bosque y no tenía a dónde ir. Aunque, si es mucha molestia, puedo irme de ser necesario.
-¿Por qué mejor no nos dices qué hace alguien como tú lejos del palacio?-preguntó Noruega, sorprendiendo a todos, incluso al mismo Tino-Tu cruz. Sólo aquellos realmente importantes poseerían algo así.
Luego de guardar silencio por unos instantes, el ojivioleta acabó por contarles su triste historia. Cómo Natalya había tratado de deshacerse de él y cómo conseguió escapar y llegar tan lejos…no gracias al cazador. Tenía la esperanza que comprendieran. Prometía no ser una molestia y la vida como sirviente lo había preparado para cumplir con casi cualquier tipo de trabajo, por lo que no estaría ahí sin hacer nada.
Cuando terminó de hablar, esperó pacientemente por alguna señal de que debía marcharse, pero lo que pasó lo tomó totalmente desprevenido.
De pronto se encontró con que el rubio de cabellos desordenados se encontraba abrazándolo…y por alguna razón que no pudo determinar, el más alto lucía bastante molesto.
-¡Te comprendemos perfectamente!-exclamó cuando al fin lo soltó-Todos aquí tenemos nuestras propias tragedias- se colocó entre el joven del rulito flotante y del peliblanco-Noru fue acusado de embrujar a toda una aldea y tuvo que huir y su hermanito, el pequeño Islandia…
-No soy pequeño y no me gusta que me digan así-refunfuñó el aludido.
-…lo siguió porque, "su hogar está donde quiera que esté su hermano"-Islandia se sonrojó y aunque Noruega seguía igual de inexpresivo que siempre, fue obvio que eso le divertía bastante-A Suecia lo confundieron con un troll y por poco lo cazan-el de lentes se debatía entre morirse de vergüenza o asesinarlo-Y no me hagas contarte la historia de ellos…-indicó a los niños. Ladonia lo pateaba, aunque él ni lo sentía y Sealand contemplaba atentamente al ojivioleta-Por cierto, soy Dinamarca, el Rey y líder de los nórdicos. Puedes quedarte aquí el tiempo que quieras.
-¿En serio?-cuestionó incrédulo. Había sido mucho más fácil de lo que pensó-De verdad, muchas gracias-añadió sonriendo mientras acariciaba a la cachorrita.
Pero sin duda el más feliz, incluso más que el mismo Tino, era Suecia. Apenas podía creer que ese hermoso joven ojivioleta y él fueran a vivir juntos (dejando de lado al resto de los habitantes de la cabaña). Esa era su oportunidad perfecta para mostrarle que era diferente a lo que su apariencia mostraba y tratar de ganarse su favor.
Quién sabe, pudiera ser incluso que el "y vivieron felices para siempre" en los cuentos pudiera ser realidad después de todo. Y él estaba decidido a luchar porque así fuera.
Respuestas a sus reviews!
Lilia-Chan : Si ya se q tengo muchos problemas, y no te enteras es porq te desapareces ¬¬…y creo q esto responde tu pregunta, Suecia es uno de los 7…6 ena…nórdicos…eso. Y no te apures q se viene más crack!
Black-Zola : Tbn es mi canción favorita de Lordi! Es q tino cantando el Hard rock halellujah es prácticamente canon, tenía q ponerlo XD
nihon-lover3: Creo q todos sabemos que Roderich no sirve para cazador, hasta los Gilbirds le ganan! XD
ShinigamiRiku : OMG, en serio? o/o….no, si no me molesta! Q bueno q te gusten mis desvaríos! Es q el SuFin es mi OTP, creo q se nota un poco jajaja, pero bueno, aquí está la continuación ^^
hikari sumeragi : Q bueno q te guste, espero q sigas al pendiente para q ver más pasa, porq te aseguro q aún le falta un poco para q lleguen al "y vivieron felices para siempre"…a menos q cambie de opinión y los aplaste un meteorito 8D…ok no xD
Les prometo que habrá mas SuFin en el próximo capítulo y otra aparición del espejo mágico. Si quieren saber qué pasa, lean y dejen reviews!
