¡Buenas! Nuevo capítulo. Les dejo un poco la conclusión del anterior. Acá descubrimos a Schuester y eso.

Muchísimas gracias por las review, estoy tratando de contestar las que puedo por PM, no lo hago por acá directamente porque realmente soy muy olvidadiza. Y puedo empezar y después paso a otro tema y me perdi yo y las perdí a uds.

Y como ya me perdí, en serio, les dejo el capítulo que espero que les guste.

Glee no me pertenece, los errores si!

Saludos!

Lore

Ahhhh les comento, no hay pezberry hasta el próximo capítulo, quería sacar a un par de personajes del camino. Pero como me perdí, metí mas, bueno, dicho esto ahora si.

Saludos!


Karma

Aunque Santana se sentía segura con el plan, le pidió permiso a Sue y a Shelby para pasar, primero, por la casa de la primera y segundo, quedarse la noche en la casa de la segunda. Rachel, no presentó ninguna objeción, simplemente sonrió a la latina.

Así que Santana partió con Quinn y Brittany hacia la casa de ésta última. Aunque Schuester sabía que Quinn también vivía con la diva, iban a sacarla de la casa. Y además, siendo viernes era de conocimiento estudiantil que la Unholy Trinity seguía reuniéndose ese día. Después volvió hacia la casa de Sue, en donde la entrenadora le dejó guardar el auto en el garage por las dudas de que Schuester pasara por ahí. Cosa que había hecho varias veces y en todas las últimas era testigo de Sue tirando dardos contra un árbol que había del otro lado de la calle. Trepo la reja y corrió hasta la puerta de atrás de la diva a esperar.

Rachel, activó la alarma desde la puerta de atrás y salió para encontrarse con la latina, mirando a todos los costados y acostada boca abajo en el suelo.

"¿Estás bien?" preguntó intentando ver el rostro de Santana.

"Sue nos ha enseñado como movernos en combate y eso es lo que estoy haciendo." respondió la latina.

"No te estás moviendo Santana." dijo Rachel sonriendo.

"Tenés razón." respondió levantándose. "¿Cual es el plan?"

"¿Ves aquella enorme enredadera cerca de la medianera, del lado de la casa de Shelby?"

"Como para no verla, cubre todo hasta casi la calle principal."

"Bueno, a la altura más o menos de donde estamos paradas ahora, hay un lugar sin madera por donde vamos a poder pasar. El tema es que podamos hacerlo sin que él nos vea."

"Y como vamos a hacer eso."

"Tenemos que correr. Ahora" dijo la diva disparando hacia el lugar y metiéndose entre las ramas de la enredadera para esperar a Santana.

"Podrías haberme avisado con más tiempo." dijo la latina mientras se arrastraba detrás de la diva por el agujero en la verja y cuando estaban por salir al patio de Shelby, vieron un movimiento y frenaron.

"Va a pasar de nuevo." dijo Rachel. Quedándose escondida tras las maderas que la separaban. Apenas vieron pasar el auto de Schuester, volvieron a salir corriendo para entrar a la casa de Shelby por la parte trasera.

"Está pasando cada vez más rápido." dijo Shelby haciendo entrar a las morenas.

"¿Qué vamos a hacer?" preguntó Santana, no le gustaba el comportamiento que estaba teniendo su profesor.

"Esperar, supongo." respondió la diva.

"¿Esperar qué? Digamos, la casa tiene todas las luces encendidas como si estuvieras en la planta baja mirando televisión. Hasta que no crea que te fuiste a dormir, no creo que intente algo." dijo Santana.

"Eso es porque me olvide de explicarles una cosa." dijo Rachel sacando un aparato que parecía un control remoto. "Tengo miedo a la oscuridad, así que la última vez que Leroy y Hiram estuvieron, se cansaron de ver todas las luces de la casa prendidas, hasta que me iba a dormir. Todas las luces de la casa. Entonces, contrataron a un electricista que hizo este control remoto, puedo prender y apagar todas las luces de la casa, de acuerdo a la habitación. Desde un radio de 100 metros. A veces cuando vuelvo de noche no me gusta ver la casa oscura y muchas veces tenía que pedirle a un vecino que me acompañara hasta la puerta. Así que cargo este control remoto conmigo en el auto. Pero lo traje porque me parece que es la mejor manera de hacer creer que me voy a dormir. Cuando el momento sea necesario, apago todas las luces." dijo sonriendo orgullosa de su miedo. Servía para algo.

"Bueno, entonces solo tenemos que esperar." dijo Shelby pensando a cuantas cosas más le tendrá miedo su hija después de pasar tanto tiempo sola.

"Es viernes, así que supongo que debo hacer como que me voy a acostar más, tarde. ¿Verdad?." preguntó Rachel cerca de las 11 de la noche.

"Es probable. Aunque sea apaga las luces de la planta baja y deja encendida la de tu habitación." agregó Shelby.

"Si, no va a creer que me voy a una fiesta." dijo Rachel apretando unos botones en el control remoto y observando, desde la oscuridad de la cocina, que todas las luces de la planta baja se habían apagado.

"¿Cómo estás segura de que todas están apagadas?" preguntó Santana.

"Se apagaron todas las lucecitas de la planta baja. Por eso este control tiene tantas lucecitas. Cada luz es una luz encendida. Solo queda esta. "dijo señalando la única luz encendida en el control remoto "Que es la de mi habitación."


William Schuester estaba en una ola de furia y placer que no se había detenido desde esa mañana. En el momento en que escuchó que Rachel negaba haber hablado por voluntad propia, supo que algo había que hacer. Pudo notar como sus nuevos guardaespaldas no la dejaron sola durante todo el día pero a eso a él no le importaba. Hacía mucho que sentía esas ganas por dentro. Hacía mucho que no hacía algo así y esa noche, Rachel Berry iba a aprender lo que significaba abrir la boca.

Después de estar vigilando la casa de la diva, pudo respirar tranquilo al notar que Puckerman, Quinn, Santana y Brittany se marchaban. Estaba seguro que de ahora en adelante tenía a Rachel solo para él, pero era muy temprano y las luces de la casa todavía estaban encendidas, así como la de los vecinos.

Se detuvo en una estación de servicio para comer algo, cerca de las 11 de la noche y recargar el tanque de su auto. Había perdido la cuenta sobre las vueltas a la cuadra de Berry en la número 30.

Al volver a pasar por la casa de Rachel, pudo notar que las luces de la planta baja ya se habían apago y solo quedaban encendidas las que suponía que eran del cuarto de su alumna.

Una hora después, esa luz también se apagó y decidió detenerse un momento antes de actuar. Revisó el bolso que tenía en el asiento de atrás. Estaba todo lo que necesitaba y que no había utilizado en 10 años.

Miró la hora, y consideró que ya era el momento para actuar.

Cruzó el bolso sobre sus hombros y caminó la media cuadra que separaba su auto de la casa de Rachel. Pudo notar que todas las casas ya solo tenían sus luces de afuera encendidas. Por dentro era todo silencioso. Y por fuera.

Eso era lo que le gustaba de Lima. Incluso un viernes a la noche, cuando los adolescentes salían a divertirse en fiestas, bares donde entraban con identidad falsa, o simplemente jugando a los bolos, las calles del pueblo eran tranquilas y ningún auto se desviaba de la calle principal.

Se detuvo frente a la casa y observó a su alrededor. No había nadie despierto. Caminó hacia donde estaba la caja de la luz y con un destornillador abrió la tapa. Después, con una pinza cortó los cables, logrando así que toda la casa estuviera completamente a oscuras. Ni siquiera el parque estaba iluminado.

Rodeó la casa de Rachel, probando las distintas puertas y ventanas. Cuando comprobó que estaba todo cerrado, sacó un juego de ganzúas que tenía en el bolso y procedió a forzar la puerta trasera.

Cuando estaba dentro, se dirigió rápidamente a las escaleras. No había un solo sonido en la casa, y Schuester sonrío, era la noche especial para volver.

Se detuvo frente a la puerta que suponía que era la de Rachel y bajó su bolso. Sacó un pañuelo que lo embebió en una botellita de cloroformo que tenía también dentro del bolso. Demasiado iba a llevar mucho tiempo. Y quería que despertara rápido. Sacó la cuerda, y la acarició unos segundos.

Puso la mano sobre el pomo de la puerta, y comenzó a girar lentamente.

"¡Arriba las manos!" gritó alguien desde su derecha. Del terror que el gritó hizo surgir en William Schuester éste hizo lo que le ordenaron. "¡Sobre sus rodillas!¡Las manos detrás de la cabeza!" volvió a decir el policía.


La noticia corrió a la mañana siguiente como reguero de pólvora. Se hablaba del tema en los puestos de períodicos, se escuchaba a las señoras mayores que lo único que hacían era compartir rumores y opinar sobre ellos hablar del tema, se escuchaba a las personas susurrarlo en los pasillos del supermercado. Toda Lima tenía un solo tema para hablar. Ese tema era que William Schuester, profesor de español y director del coro de McKinley High, había sido detenido la noche anterior después de haber ingresado ilegalmente en la casa de una de sus alumnas.

"Ella me llamó y me pidió que fuera a su casa. Toqué el timbre pero no me contestó. Así que entré por la puerta de atrás." dijo Schuester por enésima vez a un detective de unos 60 años que lo miraba impasible desde el otro lado de la sala de interrogatorios.

"¿A qué hora dice ud. que ella lo llamó?" preguntó el detective Morrison. Este hombre le daba mala espina y las cosas encontradas en su bolso ahora estaban siendo analizadas por el laboratorio.

"Como a las 7 de la tarde. Después de que todos sus amigos se fueron de su casa." respondió, cansado de decir lo mismo una y otra vez.

"Lo voy a dejar descansar un rato." dijo el detective saliendo de la sala.


"Señora Corcoran. Soy el detective Morrison. ¿Está con ud. la srta. Rachel Berry? Anoche la llamamos después de realizar un arresto dentro de la propiedad que ella comparte junto a sus padres pero nos dijo que podíamos encontrarla en esta casa."

"Si, detective. Por favor pase. Rachel está desayunando con Santana en la cocina." respondió Shelby haciendose a un costado para permitirle el paso al detective y después guíandolo hacia la habitación en donde se encontraban las dos adolescentes.

"Rachel, Santana. Éste es el detective Morrison." dijo señalando al hombre y sentándose al lado de la diva. "Detective, ¿Quiere tomar algo?"

"Un café, negro. Si es posible y no es molestia, sra. Corcoran." dijo el detective parado bajo el umbral.

"No es molestia para nada. Por favor, tome asiento." dijo Shelby.

"Muchas gracias. Srta. Berry, si no le molesta. ¿Puedo hacerle unas preguntas?" dijo el detective sacando una libretita del bolsillo de su camisa y una lapicera.

"No hay ningún problema detective."

"¿Cuál es su relación con la sra. Corcoran, aquí presente? Tengo entendido que es una profesora bastante nueva en McKinley." preguntó el detective. Cuando le había preguntado a Schuester, éste dijo que probablemente la sra. Corcoran estaba aprovechándose de Rachel, que era tan inocente y pura. Pero el detective, había corrido el nombre de la profesora y se había enterado que en realidad era la madre. La pregunta era solo de confirmación.

"Es mi madre." respondió la diva.

"Tengo entendido que volvió a verla después de 6 años este martes pasado. ¿Eso es verdad?"

"Si, detective. Hubo ciertos problemas entre ella y mi padre."

"Sra. Corcoran, ¿le molestaría explicarme más este tema?" preguntó el detective cuando Shelby depositaba la taza de café delante de él.

"No hay ningún problema" y Shelby procedió a contarle el porque de su desaparición, la orden judicial, la contraorden, el permiso judicial para volver a acercarse a Rachel y la restauración de su patria potestad en la cual volvía a ser la tutora de la diva ante la ausencia de Leroy y Hiram Berry.

"Entonces, ayer por la noche, su hija y la amiga de su hija, pasaron la noche con ud." afirmó el detective.

"Si. Fue una semana bastante complicada para ella y además, hacía mucho tiempo que no estábamos juntas." respondió Shelby.

"¿Disculpe, detective Morrison?" dijo Santana. "¿Qué tiene esto que ver con que uno de nuestros profesores ingresó ilegalmente en la casa de una de sus alumnas?"

"Lo siento. Pero el sr. Schuester hizo ciertas declaraciones y quiero confirmar todo antes. Cuando termine prometo explicarles." respondió el detective.

"¿Llamaste en algún momento al celular de William Schuester?¿Desde tu celular o desde el teléfono fijo de tu casa, Rachel?" preguntó Morrison.

"No, ¿Por qué habría de hacerlo?" respondió la diva.

"El alega que lo llamaste a eso de las 7 de la tarde." dijo Morrison.

"No. Y si quiere puedo darles el permiso necesario para que puedan ver las llamadas y mensajes que se hicieron desde mi teléfono celular el día de ayer y desde el fijo también." dijo Rachel.

"Bueno, la sra. Corcoran tendría que darme ese permiso." dijo Morrison sonriendo. La adolescente estaba negando todo lo que su profesor decía y eso quería decir que ella no tenía nada que ocultar. "Pero necesito que me haga un favor en cuanto a ese permiso, sra. Corcoran. Me gustaría que se extendiera hasta el comienzo del año escolar."

Shelby miró a su hija. Sabía que ahí iban a encontrar pruebas de comunicaciones entre Schuester y Rachel y eso podía ¿hacer qué?

"¿Por qué detective?"

"Mamá, espera. Señor Morrison, cuando vea el registro de llamadas hechas desde mi celular o desde la línea fija de mi casa no va a ver ninguna comunicación realizada por mi hacia el sr. Schuester. Pero si hace lo mismo con él, va a encontrar varias llamadas que él me hizo durante cierto tiempo."

"¿Y por qué es eso, Rachel?" preguntó el detective, tratando de lograr una comunicación no tan seria con la diva.

"Bueno, verá, hoy por hoy la secundaria es un mundo pero..." y Rachel procedió a contarle todo lo que Schuester había dicho en las llamadas telefónicas, el porque y las amenazas.

"Guau. Eso si que es drama." dijo el detective cuando la diva terminó de relatarle todo. "¿Alguna vez te quedaste a solas con el sr. Schuester en alguna aula de la escuela?"

"No. Si me quedaba después de clases siempre se quedaba Brad. Nuestro pianista. Si él no se quedaba yo me iba antes que él."

"¿En la oficina del sr. Schuester?"

"No, las pocas veces que visité su oficina siempre fueron en horarios en los que sabía que había alumnos dando vueltas por los pasillos y dejaba la puerta entreabierta." respondió Rachel.

"De acuerdo." dijo el detective. "¿Me podrías contar lo que hiciste ayer?"

"Si, como no. Nos levantamos ayer a la mañana, desayunamos en mi casa y fuimos todos al colegio. Santana era la encargada de llevarme y traerme." dijo Rachel.

"Cuando decís nos. ¿A quién te referís además de Santana y vos?" preguntó el detective.

"A Noah Puckerman, quien es mi amigo desde que nacimos, prácticamente. A Quinn Fabray, quien está viviendo conmigo porque sus padres la echaron de su casa porque esta embarazada. Y a Brittany Pierce, quien es amiga de Santana y de Quinn."

"¿Por qué estaba este chico, Puckerman?" preguntó el detective quien había escuchado varias cosas sobre el muchacho.

"Noah es el padre del bebé de Quinn y quiere acompañarla en su embarazo. Duerme en la pieza de mis padres, cuando se queda en la casa."

"De acuerdo." dijo anotando todo en su libretita. Santana ya había contado más de 15 páginas con anotaciones. ¿Por qué no usaba algo más grande?

"Después en de la escuela, vinimos directamente a mi casa, en donde nos encontramos con Shelby quien me invitó a cenar y a quedarme a dormir con ella. Todos fueron invitados en realidad, pero la única que aceptó quedarse fue Santana. Quinn y Brittany se marcharon alrededor de las 7 de la tarde junto con Noah y nosotras vinimos hacia aquí. Shelby ordenó una pizza y comimos aproximadamente a las 8. Estuvimos jugando a varios juegos de mesa hasta que Santana se cansó de perder y nos fuimos todas a la habitación de Shelby a ver unas películas. Como a las 12 nos acostamos a dormir hasta que a eso de las 2 de la madrugada me llamaron de la comisaría para avisarme que habían arrestado a alguien dentro de mi casa." respondió la diva.

"¿Sabía ud. que su alarma sonó a pesar de que el sr. Schuester se aseguró de cortar los cables de la conexión de luz que van hacia su casa?" preguntó Morrison.

"Sabía que iba a funcionar. La alarma tiene una batería solar que la mantiene conectada incluso ante la falta de luz. Activó esa batería y la alarma todas las noches."

"¿Puede contarnos que está pasando? No entiendo nada." dijo Santana.

"El sr. Schuester alega que Rachel lo llamó para reunirse con él en su casa. Dice que era algo común y que se estaban viendo románticamente hace tiempo. Dijo que pasó por la casa a eso de las 10 de la noche, pero como había muchos vecinos despiertos decidió esperar. Que cuando las luces se apagaron decidió visitar a su alumna."

"¿Una relación con Schuester? Tengo mal gusto, pero no es para tanto." dijo la diva, ofendida y asqueada por solo pensarlo.

"Si, yo también lo pensé." dijo Morrison sonriendo a la diva. "En realidad, para alegar que tenía una relación romántica fue detenido con ciertos objetos que nos llevan a creer en otra cosa."

"¿Qué objetos?" preguntó Shelby.

"Tenía un bolso encima, donde no solo estaban las pinzas que utilizó para cortar el suministro de luz, sino que también estaban las ganzúas que utilizó para forzar la puerta trasera, una botellita de cloroformo, una soga y un juego de cuchillos de caza. En el momento en que fue detenido tenía en sus manos un pañuelo mojado en cloroformo y la soga." contó el detective.

"Increíble." dijo Rachel susurrando.

"Si, pero eso no es todo en realidad. Esas cosas al ser procesadas como evidencia, me llamaron la atención."

"¿Por qué?" preguntó Santana

"Este tema. La irrupción ilegal en una propiedad sería investigado por un detective con menor experiencia, porque yo me dedico a homicidios." respondió Morrison. "Hace 10 años, 4 adolescentes, que asistían a McKinley fueron encontradas en sus cuartos muertas a puñaladas, un fin de semana en que sus padres se habían ido del pueblo por alguna razón. Las cuatro tenían marcas de ataduras de soga en sus muñecas y habían sido encontradas atadas de los pies con unas bufandas que pertenecían a las víctimas. Fueron torturas y violadas, además. Todas habían sido drogadas con cloroformo." dijo Morrison recordando las imágenes de las escenas del crimen. "Hace 10 años que busco al culpable, quien después de la segunda comenzó a cometer errores. Se encontró una huella digital, se encontraron cabellos en la cama que no pertenecían a las víctimas ni a sus novios y amigos. Pero nunca pudimos atraparlo. Ahora, se esta comparando el ADN de William Schuester y sus huellas digitales con esas evidencias de hace 10 años atrás."

Shelby estaba pálida, desde el momento en que escuchó los contenidos del bolso de Schuester el corazón había comenzado a latirle con fuerza, pero al escuchar la historia que estaba contando el detective se dio cuenta de que había mucho más de William Schuester de lo que todos conocían.

Como ninguna de las tres damas había pronunciado palabra, el detective se levantó para marcharse.

"Lamento mucho haber dicho esto. Yo mismo encontraré la salida. Gracias por su cooperación." dijo viendo como las tres mujeres asentían.


Rachel P.O.V

¿El sr. Schuester puede resultar ser un asesino?¿O sólo es una casualidad que él llevara esos objetos a mi casa? Yo creí que solo iba a ir a amenzarme con mantener la boca cerrada cuando Noah dijo que él estaba vigilando la casa. Si resulta que es realmente el asesino que están buscando hace 10 años, tuve una suerte tremenda de no haber estado en la casa anoche. Pero la verdad, si de esta forma cometió esos 4 asesinatos, quiere decir que no fue muy inteligente. Me sorprende que haya permanecido tanto tiempo sin ser descubierto.

Shelby P.O.V

Estuvo tan cerca. Mi bebé estuvo tan cerca de caer en las manos de ese terrible profesor. ¡Por Dios! Si yo me hubiera negado al plan que Rachel y Noah idearon ahora estaría llorando. Esos dos juntos me dan piel de gallina, pero son más intuitivos que el resto de las personas que conozco. Gracias Dios por darme una hija como Rachel Berry. No, no, no llores Shelby, si lo haces ella se va a dar cuenta de lo que estás pensando. Además, observa su rostro. Está tan sorprendida como vos. Sus ojos no se quedan quieto y se esta dando cuenta de la realidad. Odio cuando se da cuenta de la realidad. Malditos Leroy y Hiram, la dejaron tanto tiempo sola que ella creció demasiado rápido. Todavía tiene la inocencia marcada en la mirada. Nunca quiero que pierda esa inocencia. Pero si lo de Schuester resulta ser verdad, creo que va a empezar a perderla.

Santana P.O.V

¿Ese intento de ser humano un asesino? Maldito Schuester, ¿quién hubiera pensando que detrás de esa cara de carnero degollado se escondía un ser completamente malvado? Sue tenía razón en desconfiar de él y en querer destruirlo. Si ya sabe las noticias debe estar con una botella de champán en la mano. Aunque no me sorprendería que cayera en cualquier momento con varias botellas. No puedo creerlo igual todavía. Si el idiota de Puckerman no se hubiera dado cuenta que Schuester estaba vigilando...¿qué hubiera pasado? ¿Nos hubieramos quedado con Rachel anoche en su casa o cada uno hubiera hecho lo que le parecía? ¿Y si solo hubieran estado Rachel y Quinn? ¿Schuester hubiera sido capaz de acabar con las dos?. No, no tengo que pensar más en eso. Rachel está viva, sentada al frente de mi. Está pálida. Pero es comprensible. Ese detective habló de más me parece. Ojala pudiera acercarme a ella y abrazarla. Tiene que saber que puede contar conmigo. ¿Y si me acerco y la abrazo? Pero no quiero que piense que me estoy aprovechando de la situación. No, ella primero tiene que saber que sos su amiga. Así que arriba ese sexy trasero que tenés y andá a sentarte a su lado. Agarra su mano o abrazala, pero que sepas que estás acá.


Rachel se sobresaltó al sentir el calor de alguien a su lado. Volvió a la realidad al sentir una mano sobre la suya y enfocó la vista en los ojos simpatéticos de la latina que tenía al lado. Inmediatamente tiró sus brazos alrededor de la latina para abrazarla. No quería llorar y no iba a hacerlo, pero se sentía bien estar cerca de ella.

La burbuja en las que las tres mujeres se habían encerrado, fue reventada con el sonido del timbre atrevesando cada habitación de la casa.

Shelby, miró a su hija y a Santana y se levantó a abrir. No quería perturbar el momento que estaban teniendo.

Del otro lado de la puerta, se encontraban los otros tres adolescentes que habían sido partícipes de todos los últimos días y Sue Sylvester, que tenía una cara de consternación, preocupación y miedo que nunca nadie había visto. Shelby los hizo pasar y les pidió que esperaran en el living, mientras buscaba a Santana y a Rachel, quienes seguían abrazadas en la cocina.

"Llegaron todos." anunció suavemente para no asustarlas. Las dos morenas asintieron y se separaron suavemente para ir al encuentro de sus amigos.

"En serio, me sorprende que sus planes funcionen tan bien." dijo Quinn mirando de Puckerman a Rachel, sin siquiera saludar. Los rostros de Santana y de la diva, más el de Shelby y el de Sue, daban a entender que había más de lo que las noticias habían dicho.

"Somos un gran equipo." dijo Puckerman sonriendo y levantó una mano para que la diva la choque con la de él. Pero ella dijo que no con la cabeza.

"A pesar de que el plan salió bien, " comenzó Shelby al ver que ni su hija ni Santana tenian ganas de hablar, "parece ser que hay otras cosas detrás de la pequeña excursión ilegal que hizo Schuester a la casa de mi hija anoche."

"¿Cómo qué?" preguntó Brittany mirando a su amiga. Estaba pálida y una de sus manos iba constantemente hacia la diva. Brittany, sonrió pensando en que por fin Santana se estaba dando una oportunidad, pero había una oscura nube que cruzaba por los ojos de la latina, de Rachel, Shelby y, sorpresivamente, Sue.

"No creo, Shelby, que sea bueno decirle a los chicos ahora. ¿Por qué no esperamos hasta el lunes?" dijo Sue antes de que Shelby respondiera.

"¿Cómo te enteraste, Sue?" preguntó Shelby, notando que Sue sabía.

"Tengo un amigo policía." dijo Sue

"¿Qué está pasando? Nosotros solo sabemos que fue detenido delante de la puerta de la casa de Rachel, anoche, y que no lo dejan salir, ni siquiera bajo fianza." dijo Quinn.

"Sue, creo que es mejor decirles a ellos tres, por lo menos." dijo Shelby.

Puckerman, miraba a todas las mujeres de la habitación, y cuando Shelby estaba hablando con Sue, pudo hacer contacto visual con Rachel. Fue en ese momento, que Noah pudo leer a su mejor amiga y se dio cuenta, que su profesor ocultaba algo.

"Esta bien, Shelby." dijo Sue, en un acto de extrema bondad. "Pero que por lo menos, juren por lo que más quieran, que no van a decir nada hasta que sepamos si es cierto o no."

"¿Qué se sospecha que hizo Schuester además de ingresar ilegalmente en la casa de Rachel?" preguntó Puck ya un poco molesto.

"Esta sospechado de haber asesinado a 4 chicas hace 10 años." respondió Santana. "Lo encontraron con ciertos objetos en sus manos y en el bolso que tenía al entrar en la casa de Rachel y todo eso trajo ciertos recuerdos a un detective, quien inmediatamente envió esos objetos al laboratorio para que sean analizados." La latina, había encontrado la fuerza para hablar, al encontrar una vez más la mano de Rachel.

"¿Cómo?" cruzó por la habitación de parte de las dos rubias y el muchacho.

Shelby, tomó la decisión de explicarles todo a ellos y les contó lo mismo que el policía les había contado. Rachel, se excusó un momento y se dirigió hacia la cocina, seguida inmediatamente por Santana.

"¿Estás bien?" preguntó la latina agarrando una vez más la mano de la diva.

"Si, que se yo. No es como si el me hubiera intentado matar." dijo Rachel suspirando y apretando la mano de Santana. Era lindo sentir el calor de ella.

"Rachel, es probable que..."

"No lo digas, San. ¿Te puedo decir San?" interrumpió Rachel. Sabía lo que Santana iba a decir y sabía que no quería escucharlo. Si alguien se lo decía iba a ser real. Un profesor había querido asesinarla y no estaba lista para eso.

"Si. Esta bien, no lo voy a decir. Pero ¿por qué?" preguntó Santana.

"No quiero que sea real."

"En algún momento va a serlo." dijo Santana. Rachel no podía vivir en ese mundo evitando la realidad.

"Lo sé, pero hoy solo quiero pasar tiempo contigo. Y con los demás, por supuesto. Y tengo que ir a Columbus a cantar para que Noah junte plata para Quinn y el bebé. Y..."

"No vas a ir a ningún lado hoy, Rachel." dijo Santana. "Ni vos, ni Puckerman. Si es necesario, yo busco un trabajo para que ellos puedan estar tranquilos con respecto al dinero, pero hoy no vas a ir a Columbus."

"¿Por qué?" preguntó la diva. El tono de voz de Santana daba a entender de que la estaba protegiendo.

"Primero, porque mi mamá me está molestando hace días de que quiere que te invite a cenar. Y pensé en hacerlo hoy, con toda esta evolución que surgió desde el arresto de Schuester, por supuesto antes de enterarme lo demás. Segundo, porque no quiero que viajes hasta Columbus, para volver a la madrugada, con Puckerman. Simplemente." dijo Santana. Además, pensaba que quizás en Columbus fuera a encontrarse con la chica que le gusta.

"Santana..."

"No, Berry. Si no quieres ir a cenar conmigo y mi madre, esta bien. Pero no me voy a mover de acá por las dudas que te escapes hacia Columbus."

"Te iba a decir que acepto la invitación." dijo la diva. Además, le hacía falta salir un poco de la cuadra de su casa.

"¿Invitación a dónde?" preguntó Shelby entrando en la cocina. La conversación en el living ya había terminado y realmente no se había sentido cómoda al perder de vista a su hija.

"Mi mamá me pidió que lleve a Rachel a cenar una de estas noches. Yo la invité para esta noche." dijo Santana notando en la madre de la diva una cierta incomodidad. "Shelby, ¿quieres venir? Creo que te sentirías más cómoda si estás donde esta Rachel."

"Me encantaría, aunque tendrías que preguntarle a tu mamá si puedo sumarme." dijo Shelby, no quería parecer ansiosa, pero Santana se había dado cuenta de que no quería tener demasiado lejos a su hija.

"Voy a llamarla por teléfono." dijo Santana dejando la cocina.

"¿Qué fue eso mamá?" preguntó Rachel acercándose a su madre.

"Hoy no me siento cómoda perdiéndote de mi vista. No después de lo que dijo ese policía. ¿Te va a molestar que tu madre esté todo el día con un ojo encima tuyo? Sé que a mi me molestaría, pero ya perdí demasiado tiempo y todavía faltan noticias. No me voy a quedar tranquila hasta saber la verdad sobre William Schuester." dijo Shelby animándose a abrazar a su hija.

"La verdad sobre Schuester es algo que pronto va a ser de conocimiento público." dijo Sue entrando en la cocina y dirigiéndose al refrigerador. "¿Tienes agua fría?" preguntó mirando dentro del mismo.

"Si, hay una jarra ahí." respondió Shelby. "¿Por qué va a ser de dominio público?"

"No tengo ni la menor duda de que Schuester es el hombre que estan buscando."

"¿Por qué?" preguntó Rachel.

"¿Uds. creen que mi odio hacia William Schuester es solo por lo que tiene en su cabeza?¿O por que es molesto o simplemente optimista todo el tiempo, o porque pone sus problemas personales siempre al frente de sus alumnos? No, aunque no lo crean, hace muchos años atrás él y yo eramos amigos. Hace 10 años atrás todo cambio."

"¿Cómo?" preguntó Shelby.

"Esas 4 alumnas que murieron, eran las favoritas de él. Siempre estaban entrando y saliendo de su oficina. Hablando con él a puertas cerradas, entregando sus trabajos a tiempo y recibiendo siempre calificaciones de 10. Empecé a sospechar después de la segunda, y Schuester lo notó. Cuando la policía fue a interrogar a todos los profesores, Schuester se encargó de ser uno de los primeros y, los envió detrás de mi. Mientras ellos me investigaban, murieron las dos siguientes. Y después, dejaron de morir, cuando los policías se dieron cuenta de que estaban siguiendo una pista falsa y comenzaron a investigarlo. Mi misión fue hacerlo quebrar, cometer errores, pero mi primera oportunidad fue anoche. 10 años después." dijo Sue mirando a las tres morenas.

"¿Qué te hizo sospechar de él desde un comienzo?" preguntó Shelby.

"En serio. Las tenía como favoritas. Habían sido porristas y muchas veces las escuchaba decir que habían cenado con el sr. Schuester, que el sr. Schuester las iba a llevar a tal lado, etc. Fue mucha casualidad que las 4 murieran." añadió Sue, quien salió por la puerta trasera de Shelby. "Corcoran." dijo antes de dar un mas. "Contraté a alguien para que haga una puerta entre mi casa y la de Streisand..."

"¿Streisand?" preguntó Shelby sorprendida por el cambio de actitud de la entrenadora. Por un momento, mientras recordaba la historia, creyó ver un poco de tristeza en los ojos de de Sylvester.

"Habla de mi, mamá." dijo Rachel, también mirando a Sue.

"Si, de Streisand...Jr. Ya que regresó Streisand. Bueno, la cuestión es que voy a hacer una puerta en mi medianera hacia la casa de ella y como parte de mi terreno, también ocupa parte del tuyo, voy a hacer otra ahí. A pesar de que me gusta hacer ejercicio no me gusta andar saltando tanto." Y con esto dicho, Sue desapareció rumbo a su casa.


"Voy a atacar...Kamchatka. Así que Quinn, tienes que tirar solo dos dados." dijo Rachel sacundiendo su mano en donde tenía los 4 dados con los que iba a atacar.

"Quiero saber porque estás tan empecinada conmigo. ¿Es tu objetivo destruir al jugador de la derecha o al jugador con las fichas blancas?" preguntó Quinn mientras agarraba dos dados de la mano de Puck.

"No puedo decirte mi objetivo Quinn." dijo Rachel tirando los dados y viendo rodar los de la rubia.

"¡No puedo creerlo! Otra vez perdí un país contra ella." dijo Quinn cruzando los brazos.

El grupo había estado jugando al T.E.G desde que terminaron de almorzar. La partida se había hecho larga pero todos la estaban disfrutando.

Brittany era la única que no jugaba, pero hablaba constantemente y hacía algunas acotaciones para mantener la conversación viva.

"¿Qué van a hacer hoy?" preguntó cuando todos estaban acomodando sus fichas después de que había finalizado una ronda más.

"Mi mamá invitó a Quinn a cenar y ella aceptó" dijo Puck acomodando sus fichas verdes.

"Es que tengo la sensación de que ahora me quiere más. Hasta me llama por teléfono a diario para ver como estoy o si necesito algo y no me grita. Eso si, creo que está más contenta por el hecho de que estoy viviendo con Rachel y ella no está sola." dijo Quinn quien acomodaba sus refuerzos en los 5 países que le quedaban. Muchos de ellos perdidos contra la diva. "Y no me molesta, la verdad. Prefiero que no me esté gritando por cualquier cosa y por no ser judía y estar viviendo en su casa."

"¡Yo voy a salir con Mike, en una cita!" dijo Brittany dando saltitos en su lugar en el sillón.

"¡Yo sabía que tenías algún tipo de intención detrás de la pregunta." dijo Santana riendo.

"Por supuesto. Pero Quinn se estaba tardando demasiado en preguntarme que iba a hacer, Puck no lo iba a hacer, y después iba a responder seguramente Rachel explicando mucho y yo estoy super contenta de que voy a una cita con Mike. No te ofendas, Rach. Mike es super lindo, sabe bailar re bien y tiene ese defecto en los ojos que me hace quererlo más." dijo Brittany.

"¿Qué defecto Brittany?" preguntó Rachel

"¿No lo notaste, Rach? Tiene como los ojos así" y Brittany se extendió los ojos hacia el costado. "Parece chino."

Las cuatro personas que estaban con la rubia en la habitación abrieron los ojos soprendidos. Después compartieron una mirada entre ellos y Santana fue la que habló.

"Eso es porque tiene ascendencia asiática Britt. Quiere decir que alguno de sus parientes vino de algún lugar de Asia, que yo sospecho que es China y por eso tiene los ojos así."

"¡Oh!" dijo Brittany. "¿Qué vas a hacer hoy San?" preguntó después.

"Rachel y Shelby van a venir a cenar conmigo y con mamá esta noche." dijo Santana bajando un poco su rostro para que no vean su rubor.

"Rachel. ¿Sería posible entrar a la casa a buscar algo de ropa?" preguntó Quinn cambiando el tema.

"Yo también quiero buscar algo de ropa. ¿Por qué no vamos juntas?" respondió la diva.

"¿Es seguro de que entren?¿No es una escena del crimen o algo así?" preguntó Puck.

"Si y no. Como escena del crimen ya fue analizada y eso. Estuvieron toda la noche tomando huellas digitales para ver desde donde entro y si se desvió en alguna de las habitaciones. No encontraon nada. Las huellas de los pies muestran que fue directamente de la puerta trasera hacia mi habitación. Ya esta todo registrado, grabado y no sé que más. Pero nos avisaron que ibamos a poder volver al mediodía." respondió Rachel poniéndose de pie.

"¿Quieren que las acompañemos?" preguntó Santana también poniéndose de pie.

"No, prefiero que se queden acá, por las dudas de que Shelby salga del baño. Igual me voy a llevar el celular. Ah, Quinn, mi mamá dijo que nos podemos quedar acá hasta que estemos seguras de volver a la casa." dijo Rachel saliendo de la habitación rumbo a la puerta.

"Si, me parece buena idea. No sé si quedarme ahí si Schuester sale libre después." dijo Quinn alcanzando a Rachel.

"Yo tampoco."

"¿Estás bien?" preguntó Quinn.

"Si. Por ahora. Creo que todo depende de los resultados de esos análisis que están haciendo."

"¿Qué quieres decir?"

"Si resulta que es el asesino de esas 4 chicas, bueno, seguro que no lo dejan salir bajo fianza y que quedará mucho tiempo encerrado incluso después del juicio. Pero si resulta que no es él y sale bajo fianza, no sé. Creo que voy a vivir en constante estado de terror."

"Creo que todos, Rachel." dijo Quinn mientras entraba en la casa detrás de la diva.

"¿Por qué no vamos primero a tu habitación, sacamos un poco de ropa para unos cuantos días y después vamos a la mía?" preguntó Rachel.

"De acuerdo."

Cuando Quinn estaba metiendo la ropa en un bolso, con Rachel que la ayudaba, volvieron a hablar.

"¿Qué pasa contigo y Santana?" preguntó Quinn.

"¿Por qué lo dices?" preguntó Rachel.

"Desde que te pidió perdón, duermen juntas todas las noches. Bueno, casi todas las noches. Santana está mucho más relajada en tu presencia, igual que vos. Aunque al mismo tiempo, pareciera que hay más detrás. No sé bien como explicarlo."

"Yo tampoco sé bien como responderte. Para serte sincera, Santana fue a mi habitación el lunes a la noche para ver como estaba yo. Estuvimos hablando bastante. Después también hablamos el jueves a la noche. De temas que nunca pensé que iba a estar hablando con Santana López. Y no creo que hace falta que añada que esta conversación tampoco fue algo con lo que me hubiera imaginado." dijo Rachel cerrando un pequeño bolso con los productos de limpieza y de maquillaje de Quinn.

"Entiendo lo que quieres decir. Yo tampoco me imaginé viviendo contigo." dijo Quinn sincera.

"Veo que entiendes mi punto." dijo Rachel esperando a la rubia en la puerta de la habitación.

"Si, pero eso no me quita las sospechas de que entre Santana y vos pase algo más." dijo Quinn caminando hacia ella.

"Quinn..."

"No, Rachel. Entiendo que te sea difícil confiar en mi. Por eso no voy a insistir en el tema. Pero quiero que sepas algo. Una vez que logras la amistad de Santana, ganas una gran amiga. Y desde que la conozco, puedo notar que hay algo más de ella en todo lo que se relaciona contigo. Pero más allá de todo, debajo de esa dura piel latina, hay solo una chica que tiene miedo y que puede llegar a ser dulce. Es por eso que te estoy agradecida de darle una oportunidad a ella y a mi, sobre todo."

"No me tienen que agradecer. Además, Quinn. Yo le dije la verdad a Finn."

"Deja de culparte por eso, ya explicaste porque lo hiciste y realmente, estabas perdonada desde el momento en que pasó."

"Gracias Quinn." dijo Rachel sintiendo vibrar su teléfono.

"Traten de salir por la puerta trasera y esconderse en algún lugar. Y sobre todo no atiendan el timbre si se quedan en la casa."

"¿Está todo bien, Rachel?" preguntó Quinn al notar la cara de la diva.

"Es un mensaje de Noah." respondió Rachel guardando cosas rápidamente en su bolso y mirando alrededor por si le faltaba algo. Cuando estuvo segura de que no, agarró la mano de Quinn.

"¿Qué dice? Me estás preocupando."

"Que intentemos salir por la puerta trasera, que nos escondamos, y que sobre todo no atendamos el timbre."

"¿Por qué?"

"No tengo ni idea." respondió Rachel ya llegando a la puerta trasera, que aunque estaba cerrada no tenía la llave como seguridad. Rachel salió y se acercó hasta el costado de la casa que daba a la de Shelby. Miró hacia la calle y a Quinn.

"¿Crees que puedes arrastrarte unos metros por la enredadera esa?" dijo Rachel señalando el lugar por donde ella y Santana habían escapado la noche anterior.

"Solo si llevas mis bolsos, Berry." respondió Quinn.

"Psst, psstt..." chisto alguien desde la medianera.

"¿Santana?" preguntó Rachel

"Tirenme los bolsos, yo los paso al otro lado."

Rachel así lo hizo, y después corrió para abrirle las hojas de la enredadera a Quinn. Se metió de espaldas a la casa de Shelby y cuando terminó de cerrar la medianera pudo notar que una persona daba vuelta a la casa por el otro lado. Inmediatamente, empezó a ir hacia la casa de su madre haciendo el menor ruido posible.


Cuando Quinn y Rachel salieron hacia la casa de la última a buscar la ropa. Noah y Brittany, concentraron su mirada en Santana.

"¿Qué?" preguntó Santana al notar la mirada de sus amigos.

"¿Cena con tu madre y su madre, López? Es una gran jugada." dijo Puck sonriendo y levantando sus cejas.

"No es ninguna jugada, Puckerman. Mi mamá sabe lo que siento por Rachel y aunque sabe que solo somos amigas, quiere conocerla." respondió Santana cruzando los brazos sobre su pecho.

"San, estoy tan orgullosa de vos" dijo Brittany saltando de su asiento y abrazando a la latina. "Hiciste pasos enormes desde el domingo pasado a éste. Incluso le dijiste a tu mamá lo que sentías y estás más relajada." decía Brittany abrazando a su amiga sin soltarla.

"La verdad que hasta yo te noto distinta, López." dijo Puck "Ya no vas tanto por la vida con las cejas fruncidas y si te enojaste esta semana con alguien, lo hiciste para defender a alguien y no porque tenías ganas de hacerlo."

"Es distinto cuando aceptas las cosas que intentaste negar toda tu vida, Puckerman. Tendrías que tenerlo en cuenta." dijo Santana.

"¿Qué quieres decir?" preguntó Puck

"Quinn." respondió Brittany.

"¿Quinn?" preguntó Puck.

"Estas tan enamorado de ella que da miedo mirarte cuando estás cerca. E incluso, puedo apostar que no te acuestas con nadie desde esa noche. Conmigo solo fueron mensajes sexuales, pero nada más." dijo Santana.

"Puede ser." respondió evasivo Puckerman.

"Chicos, tenemos una situación. ¿Dónde están Rachel y Quinn?" preguntó Shelby mirando alrededor de la habitación mientras entraba de golpe.

"Fueron a buscar ropa a la casa de Rachel." respondió Noah.

"Saquenlas de ahí. Ahora." dijo Shelby acercándose a la ventana.

"¿Qué pasa Shelby? " preguntó Santana.

"Estaba en mi cuarto y se me ocurrió asomarme por la ventana, y vi un auto pasando varias veces. Después, estacionó, justo al frente de la casa de Rachel. Las personas no se bajaron todavía, pero no me gusta." dijo Shelby.

"¡Es el auto de Kurt!" dijo Brittany que se había acercado a las dos morenas que miraban por la ventana.

"Ahora les envió un mensaje. Les digo que salgan por la puerta trasera y que no atiendan el timbre. Y que por las dudas intenten esconderse." dijo Puck.

"Espero que ya lo estés tipeando." dijo Santana. "Voy a la medianera. Quinn puede cruzar, pero si vienen cargadas con bolsos, se les va a complicar."

"Ya lo envié."


"¿Quienes son?" preguntó Rachel entrando en la casa de su madre.

"Finn, Mercedes y Kurt." dijo Noah, quien había visto como el trío bajaba del auto, tocaba el timbre varias veces y después se dirigían hacia el otro lado de la casa de su amiga.

"¿No es mejor ver que quieren?" preguntó Rachel.

"Hoy no." dijo Shelby. "Quizás esten queriendo vengarse porque lograste que encerraran a Schuester. Es mejor que nos mantengamos lejos de ellos hasta que sepamos los resultados."

"De acuerdo. Voy a bañarme." dijo Rachel caminando hacia las escaleras.

"Voy con vos." dijo Quinn caminando detrás de la diva.

"¿Se van a bañar juntas?" preguntó Brittany.

"No, cada una toma un turno." respondió Quinn.

"¿Cómo nos vamos a ir ahora si ellos deciden quedarse ahí?" preguntó otra vez Brittany.

"Esperemos que por lo menos se vayan al no ver a nadie en la casa." dijo Quinn.

"Oh..." se escuchó a Rachel.

"¿Qué pasó?" preguntó Shelby.

"Inconscientemente activé la alarma cuando salimos Quinn y yo." respondió la diva mirando su celular.

"¿Y?" preguntó Santana.

"Y ahora está viniendo la policía a arrestar a quien esté adentro porque mi celular les indica que yo estoy acá." dijo Rachel.

"¿O sea que Finn va a orinarse encima de nuevo?" preguntó Noah riendo

"Quisiera ver las reacciones de Mercedes y Kurt cuando un policía los apunte con su arma." dijo Quinn.

"Kurt quizás se ponga de espaldas y..."

"¡Santana!" gritaron todos.

"Esta bien, lo siento." dijo Santana riendose internamente por la imagen que le había venido a la mente. "No pueden culparme, seguro que la mayoría de uds. también lo pensó."


Mercedes, Kurt y Finn no habían llegado muy lejos dentro de la casa de Rachel, cuando un policía los detuvo desde atrás, haciéndolos salir de la casa.

Ellos dijeron que eran amigos de la diva y que al enterarse de la noticia fueron a ver como estaba. Pero como no contestó la puerta, ingresaron por atrás porque se preocuparon.

El policía, que no era otro que el detective Morrison, les dijo que ella no iba a estar en la casa por un tiempo y que se comunicaran a su celular. Después, mientras veía partir al trío, llamó a uno de los oficiales y le dio la orden de que se quedara dentro de la casa, vigilando. Hasta que alguien llegara a arreglar la puerta. Y también le pidió que se asegure de que pusiera cerraduras de alta seguridad en todas las puertas y ventanas. El detective le debía demasiado a esa niña y él mismo había contratado al mejor cerrajero que conocía para que hiciera el trabajo. El hombre venia desde Columbus listo para todo y estaba a punto de llegar. Pero para asegurarse, el detective le mostró una foto al oficial que tenía en su iphone.

Después se dirigió a la casa de la srta. Corcoran.


"Detective, buenas tardes. ¿En qué puedo ayudarlo?" dijo Shelby cuando abrió la puerta y se encontró con el detective Morrison.

"Quería que sepa que va a quedar un oficial dentro de la casa, por las dudas que esto pase de nuevo, hasta que alguien venga a arreglar la puerta trasera. El sistema de alarma no, porque es genial." dijo el detective.

"Pero no contratamos a nadie." dijo Shelby.

"Va en mi cuenta." respondió el detective

"No, por favor." dijo Shelby.

"Mire, por ahora no puedo explicarlo, pero mire el noticiero de las 6. Por favor. Y ahora me voy a ir, tengo muchas mas cosas que hacer. Hasta luego." y con esto, el detective se marchó.

"Mami, mira el noticiero de las 6." le escribió Santana a su madre.

"De acuerdo. A que hora Rachel y su madre y mi hija, vienen a mi casa a cenar?" preguntó su madre.

"Después del noticiero, pero dicen que esperes y que preparamos todas juntas la cena para las 8 de la noche."

"Eso va a dar una buena excusa para que yo cocine con la madre de Rachely vos puedas estar a sola con ella."

"En ese caso no creo que pase nada, mamá."

"Tiempo al tiempo, San."


Los cinco adolescentes y Shelby, se acomodaron en el living de la casa de la última a las 5:45 de la tarde. Sue llegó 5 minutos después, entrando como si fuera su casa. Y todos en silencio miraban la pantalla del canal de televisión que iba a dar el noticiero. Al ser un día sábado, el único noticiero que transmitía en vivo ese día, era uno proveniente de Columbus. A las 6 en punto, el inicio del noticiero mostraba imágenes de Lima. Con una narración realizada por la conductora.

"En el pueblo de Lima; Ohio, anoche hubo un suceso un poco común y un poco extraordinario. Este profesor (mostraron la imagen de William Schuester) forzó su entrada en la casa de una alumna activando la alarma y fue arrestado minutos después cuando estaba por ingresaar en la habitación de dicha alumna, que no se encontraba en su casa.

La historia hubiera terminado ahí, como una simple violación a la propiedad ajena. Si no hubiera sido, porque este detective estaba haciendo horas extras (ahora mostraban una imagen del detective Morrison). Cuando estaban fichando al profesor, identificado como William Schuester, quien da clases en la secundaria McKinley de Lima, el detective relacionó los objetos encontrados en el infractor con un caso, o mejor dicho, cuatro casos de hace 10 años atrás. Viendo los objetos con cuidado, llamó al fiscal que iba a tratar el caso de Schuester y le comentó sus sospechas. Inmediatamente, el fiscal consiguió una orden del juez para analizar los objetos y para extaerle muestras de ADN a William Schuester.

Desde esta mañana, en los laboratorios de ADN pertencientes a la policía del estado, que se encuentran en Columbus, se trabajó sin descanso alguno para recuperar las pruebas de hace 10 años atrás y compararlas con lo que se encontró el día de hoy.

Hace casi una hora, se anunció el primer resultado. El ADN de William Schuester, coincidía con el ADN encontrado en las 4 víctimas de asesinato de hace 10 años atrás. Pero vale decir, que la búsqueda de un detective para encontrar la justicia en 4 adolescentes asesinadas está llegando a su fin. ¿Quién es William Schuester?¿Por qué ingresó en la casa de su alumna?¿Tenía la intención de volver a matar? La primer pregunta no vamos a poder responderla, todavía. Pero la policía sospecha que si, William Schuester iba a matar a su alumna ya que llevaba elementos para dormirla, atarla y un juego de cuchillos de caza.

En instantes, continuaremos con esta historia."

Todas las personas en la casa de Shelby se habían quedado completamente quietas. Si alguien miraba desde afuera, podía creer que se trataban de 7 estatuas sentadas al frente de la televisión.

Y no solo ocurría en la casa de Shelby, ocurría en la casa de muchos de los habitantes de Lima que habían puesto el noticiero porque querían saber que era lo que había pasado con el arresto de Schuester, profesor de muchos jóvenes en el pueblo. Gente que no sabía lo que el detective Morrison había sospechado pero que si recordaban los asesinatos de las jóvenes. Gente que no se podía imaginar que un miembro nacido, crecido y habitante de Lima era posible de hacer estas cosas.


En la casa de Kurt Hummel, quien veía el noticiero junto a su padre, Mercedes y Finn ni siquiera se escuchaba el sonido de una mosca.

Finn se levantó de su lugar en el sillón (que Kurt había planeado estratégicamente que sea a su lado) y salió de la casa sin decir nada.

Mercedes, Kurt y Burt se miraron.

"El sr. Schuester es un asesino. Anoche iba a asesinar a Rachel." dijo Kurt con voz robótica.

"Y nosotros fuimos a la tarde a amenazar a Rachel de que quitara los cargos contra Schuester" añadió Mercedes en el mismo tono de voz.

"¿Amenzar?¿Quiénes son uds.?" dijo Burt reaccionando ante las palabras dichas por la mejor amiga de su hijo.

"Pensamos que era todo mentira y resulta de que no." dijo Kurt bajando la mirada. Ahora había comenzado a sentirse avergonzado por su comportamiento o por la intención de comportamiento de ese día.

"Espero, que se den cuenta de que se están comportando peor que adolescentes. Pareciera que no te conozco, Kurt. Lo que le hicieron a Rachel esta semana, y no me lo nieguen, porque los escuché todos estos días planeando y planeando cosas. Esa chica, anoche, podría haber muerto si hubiera estado en su casa o si su alarma no hubiera estado conectada. Espero que se arrepientan." dijo Burt levantándose.

"Papá, ni siquiera la conoces. No sabes lo que ha hecho." dijo Kurt defensivamente.

"Si la conozco. Acaso ¿Uds. dos lo hacen? Soy su mecánico, ¿Saben cuántas veces conocí a los padres de Rachel Berry? 0 ¿Saben quien le enseño a manejar? Yo ¿Saben que en realidad lo único que ella quiere es un amigo? No. Porque si supieran todas esas cosas, sabrían que los padres de Rachel están ausentes hace años, que si no hubieras arruinado la nota por mi en tu diva – off con ella, ella lo hubiera hecho para que obtuvieras el solo. Ahora, uds. dos solo se basan en todas las cosas que dice su profesor y que él les hizo notar sobre Rachel. Y lo sé porque me lo has contado Kurt. Tienen que sacar la cabeza de Schuester, miren uds. lo que resultó. Un asesino." Y dicho esto, salió de la habitación, dejando a dos adolescentes pensar en palabras que nunca habían escuchado.

"Creo que tu padre tiene razón." dijo Mercedes muchos minutos después. "Tendríamos que tratar de arreglar las cosas con ella."

"Tenemos hasta el lunes para pensarlo, Cedes. No quiero pensar hoy. ¿Podría estar solo hasta el lunes?" preguntó Kurt

"El lunes yo me voy a presentar a las audiciones del nuevo coro, Kurt. Espero que lo hagas junto a mi." dijo Mercedes antes de marcharse.

Kurt se quedó pensando y muchas ganas no tenía de unirse a otro coro donde la estrella principal fuera Rachel Berry, porque estaba seguro de que así iba a ser, siendo que la directora del coro era la madre de la diva. Kurt tampoco quería perder su orgullo, pidiéndole disculpas a Rachel, eso significaba ser menos que ella y nadie tenía el derecho de sentirse menor ante Rachel, ella era una perdedora eterna. Él siempre se sintió mejor persona que Rachel, en cada aspecto de su vida. No iba a pedirle perdón, no iba a unirse a ese coro, si Mercedes quería hacerlo, a él no le importaba, para nada. Nadie lo iba a obligar ni le iba a aconsejar a pedirle perdón a Rachel Berry.


Carole Hudson vio entrar a su hijo con paso rápido hacia su habitación. No sabía como él se debía estar sintiendo ya que consideraba a William Schuester como su padre. Ella había visto el noticiero y comenzó a llorar por la salud mental de Finn. Se enteró lo que le había hecho a Rachel Berry durante la semana, porque la madre de David Karofsky fue a su trabajo a contárselo, y Karofsky no era un chico que mintiera, incluso confesó ante sus padres que él torturaba a Rachel, pero que nunca le pondría una mano a ninguna mujer de la forma en que Finn lo había hecho. Además de eso, un video había llegado donde se veían claramente las intenciones de su hijo.

Cuando Carole vio ese video llamó a la única persona que en estos momentos podía ayudarla, y esa persona le recomendó esperar. Pero esa persona, la llamó apenas terminó la nota y le dijo que estaban en camino.

Carole Hudson fue hacia la habitación de su hijo y lo vio llenando unas maletas.

"Finn, ¿Qué estás haciendo?" preguntó desde la puerta.

"No puedo quedarme acá, mamá. Es toda esa mentira sobre Schuester. Estoy seguro de que si mató a esas chicas, seguramente eran insoportables como Rachel, y no estoy preparado para hacerlo yo mismo, si no iría ahora mismo y lo haría. Además no sé donde Rachel puede estar." dijo Finn mirando rápidamente a su madre.

Carole, notó que los ojos de su hijo estaban vidriosos y que parecía que no se daba cuenta de lo que estaba diciendo.

"Finn, pero si las mató, es porque es un asesino y será juzgado como tal." dijo Carole prestando atención a las reacciones de su hijo.

"Seguramente una razón tenía mamá. Una razón. Si, estoy seguro. Pero el sr. Schuester no lo hizo, eso es todo un gran plan que organizó Sue Sylvester para poder destruir al Glee Club."

"Finn."

"Estoy seguro mamá." dijo tomando de una botella de agua que siempre tenía en su habitación.

"¿Quieres más agua, Finn?" preguntó Carole notando que la botella estaba casi por vaciarse.

"No mamá. Tendré que pasar por la casa del sr. Schue a ver si tiene más de esto. Es un agua saborizada que solo me da a mi." dijo Finn guardando la botella en un bolsillo de la mochila.

Carole dio vuelta atrás y fue hacia la puerta principal. Cuando la abrió, pudo ver a su cuñado y a dos hombres en bata.

"Va a salir por la puerta, en cualquier momento." dijo Carole siguiendo hasta la calle. "Creo que ha sido drogado, revisa la botella de agua que tiene en la mochila."

Carole Hudson no se quedó a ver como a su hijo lo ataban a una camilla y lo metían en la ambulancia rumbo al psiquiátrico. Esperaba, eso si, que eso fuera de ayuda.


Mercedes Jones, para las 7 de la tarde, había llamado a Rachel unas 20 veces, sin obtener respuesta alguna, incluso le había enviado gran cantidad de mensajes de texto. Desistió al décimo pero decidió enviar uno más.

"Rachel, lo siento tanto, tanto. Estoy tan arrepentida de todo lo que te hice. Por favor, necesito que hablemos. No espero que seamos amigas, pero por lo menos que nos podamos respetar lo suficiente. El lunes me presentaré para las audiciones de tu glee club, espero que trabajemos juntas lo que queda del año. Lo siento Rachel, realmente."

Mercedes, entendía que era lo que un padre te abandonara, fue por eso que inmediatamente después de que Burt contara esas cosas sobre la diva, ella entendió un poco más la situación. Además, el día en que la tiñeron de rubio, iba a ir a pedirle disculpas a Rachel al enterarse de lo que Finn le había hecho. Pero nunca llegó a hacerlo, porque una vez más Kurt había insistido en que era culpa de ella. Y las palabras que Rachel había dicho en el glee club el día que renunció y el rostro del sr. Schuester la estaban acechando en sueños. Rachel no tenía amigos siquiera y Mercedes entendía su necesidad de sobresalir. Por eso tomó la decisión, de que con Kurt o sin él, iba a convertirse en mejor persona.