Buenas!
Por fin se terminó la semana y pude terminar el capítulo. Aunque no sé como está, realmente.
Bueno, hay quizás unas palabras un poco fuertes que dice Kurt y quería aclarar que en realidad solo las usé para la historia. No estoy de acuerdo con nada de lo que él diga o de los comentarios homófobos que puedan aparecer en este capítulo o en cualquier parte de la historia.
Espero que les guste, muchísimas gracias por las reviews y las alerts y disculpen si todavía no conteste nada.
Saludos!
Lore!
Audiciones y día libre
Santana miraba como Rachel y Puckerman juntaban cosas de "El Establo" que ni siquiera era un establo. En realidad, era una casita de madera que estaba escondida en el parque más grande que poseía Lima. Pero, en realidad ni siquiera era una casita. Pensando en esto, recordó el momento en que vio "El Establo".
"¿Qué rayos es esto?¿Por qué me estoy arrastrando?" preguntó Santana siguiendo a su novia, quien lideraba la fila de adolescentes que parecían serpientes arrastrándose por el suelo.
"Ya encontré la puerta." dijo Rachel ignorando a Santana.
"Berry, ¿Sabes que es una broma cuando te llamo, hobbit, verdad?" preguntó Santana poniéndose de pie dentro de una habitación.
"Ja ja. Muy graciosa San." dijo Rachel buscando algo que los iluminara.
"No, en serio. Estamos debajo de la tierra. ¿Viste "El señor de los anillos"? Los hobbits viven en casas debajo de la tierra." dijo Santana.
"Ey, teníamos 5 años cuando construimos esto." dijo Puck entrando finalmente. Santana le había prohibido ingresar delante o detrás de Rachel y le dijo que incluso, tenía que esperar unos 5 minutos antes de poder seguirlas. No quería que nadie viera a su novia acostada contra el piso, con el trasero en esos jeans super ajustados que Rachel se había puesto diciendo que podía moverse mucho más fácil. Esa fue una vista que Santana iba a recordar varias veces en los próximos meses."
"¿Cinco años? Están locos. Yo me voy de acá. Esto puede ser inestable." dijo Santana.
"No es inestable." dijo Rachel agarrando a la latina y guiandola hacia unas cajas que había en el suelo para que se siente. "Si, cuando lo encontramos solo era un gran hueco en la tierra, pero después, comenzamos a reforzarlo y quedó como es ahora, con todas las paredes de maderas y vigas e incluso, el techo de madera."
"¿Dónde aprendieron a reforzarlo?" preguntó Santana mirando más que nada, y otra vez, al trasero de Rachel, que se había agachado porque encontró una vela.
"Fuimos a la biblioteca, y ella se leyó todos los libros que trataban sobre cuevas y minas y esos temas. Después, nos dedicamos a conseguir la madera y los clavos y las herramientas. Ahora quedó todo eso acá adentro. Es raro que ningún otro niño lo haya encontrado." dijo Puckerman encendiendo la vela que Rachel le había entregado y sentándose en el piso.
"¿Cómo diablos lo van a encontrar si la maldita entrada esta metida entre unos árboles, debajo de una enredadera?" dijo Santana levantándose para agarrar a su novia y volviendo a la caja en donde estaba sentada y ubicando a Rachel sobre su falda.
"¿Puedo buscar unas cosas? Prometo no sentarme cerca de Noah." dijo Rachel un poco molesta porque no la dejaban hacer lo que quería.
"¿Qué quieres buscar, Rach?" preguntó Puckerman, mirándolas divertido. Santana celosa, para él, era muy graciosa.
"¿Te acuerdas esas bolas de tela que teníamos?" preguntó Rachel.
"Si, están bajo Santana." dijo Puckerman señalando a la latina y volviendo a la puerta en donde había dejado las bolsas con las cervezas.
Le tiró una de las latas a Rachel, quien la agarro en el aire casi sin mirarla, y la abrió enseguida, tomando un sorbo.
"Bueno, ¿Y dónde están esos petardos que habíamos robado?" preguntó Rachel abriendo otra caja en donde encontró un montón de relojes. "Esto también buscaba."
"En esta caja." dijo Noah entregándole una caja más grande. "¿Crees que todavía funcionen?"
"Si, no parece que haya entrado humedad, ni nada, así que es seguro decir que la pólvora está seca."
Unas horas después, Santana era despertada por Rachel, quien le dijo que ya era tiempo de ir a su casa.
"¿No tienen que terminar de hacer lo que estaban haciendo?" preguntó Santana mientras salían del establo.
"Ya lo hicimos" dijo Rachel adelante de ella.
"¿Por qué no me despertaste ahí?"
"Te veías tan tranquila durmiendo en el piso que preferí dejarte ahí. Igual te había dejado una nota y varios mensajes en el celular para que supieras que iba a volver por si te despertabas antes."
"No me gusta, Berry."
"¿Qué cosa?"
"Que hayas desaparecido con Puckerman, por no sé cuanto tiempo, dejándome a mi durmiendo en un hueco debajo de la tierra como una persona de tu propia raza. Además, no me gusta que desaparezcas con Puckerman." dijo Santana enojada, aunque era más por no saber que habían hecho Puckerman y su novia, que por haberse quedado sola durmiendo en el establo.
"¿Perdón?"
"Lo que oíste."
"De acuerdo." dijo Rachel ahora enojada. No entendía que diablos le pasaba a Santana. Apuró su paso para no tener que caminar junto a su novia, no había dormido en toda la noche y no tenía que soportar estas cosas de la persona que el día anterior decía que estaba enamorado de ella.
"¿A dónde vas?" gritó Santana corriendo para alcanzar a Rachel.
"Te estoy llevando hacia la camioneta de Noah, a donde te vas a subir y vas a dejar que él te lleve a tu casa. Por mi parte, voy a ir caminando hacia la casa de Shelby para calmarme y evitar pensar en las cosas que se me están ocurriendo ahora en tu presencia." dijo Rachel sin detenerse.
"¿Ahora estás enojada conmigo?¿Por qué? Vos me invitaste a que pase la noche con uds. y en la primer oportunidad que pueden, se escapan, quien sabe a donde a hacer quien sabe que cosas. Además, ni siquiera sé porque rayos me invitaste. Si querías pasar la noche teniendo sexo con Puckerman, ni siquiera me tendrías que haber dicho que si ayer cuando te pregunté si querías ser mi novia. Yo no soy la segunda opción de nadie, Berry. Y no me hubiera ofendido si me despertabas en mitad de la noche para ir a la siguiente parte de lo que sea que estuvieron haciendo, pero era obvio que no querías mi presencia en esa parte de la noche." dijo Santana casi a los gritos.
Rachel, se detuvo y la miró sorprendida, por unos segundos. "La camioneta de Noah está por allá. Es mejor que sigas derecho, y te vayas. Por ahora no quiero hablar con vos." dijo dando media vuelta y caminando hacia el lugar por el que habían venido.
Santana, que no podía creer el tono de voz con el que Rachel le había hablado, se quedó quieta en el lugar, mirando la figura de la diva pasar por la entrada del establo y seguir hacia adelante. Intentó gritarle un par de veces, pero ninguna palabra surgió de su boca. Nunca había visto a la diva tan enojada.
"Grandioso, Santana. Te aseguraste de tener tu primera pelea como pareja menos de un día después de pedirle ser tu novia. Así vas a llegar lejos." se dijo dando la vuelta y caminando hacia donde Rachel le había señalado.
Puckerman intentó hablar con Santana durante el camino hacia la casa de ella, pero la latina solo miraba hacia afuera, no quería estar con él realmente. No podía mirarlo y pensar en las horas que pasó a solas con Rachel, y lo peor de todo, es que no podía sacarse de encima esa sensación de que entre su novia y Puckerman había algo más.
Cuando Puck no la miraba, ella lo miraba de reojo, pensando en que quizás podía descubrir alguna pista de algo que indicara que sus celos no estaban infundados, pero cada vez que lo hacía, sentía en el fondo de su corazón un dolor que le decía que tenía que dejar de hacerlo porque sabía que no era verdad. Pero sus celos eran terriblemente fuertes. Sobre todo, después de ver que ellos dos se comunicaban prácticamente sin palabras o miradas.
Cuando Puckerman estacionó al frente de su casa, se bajó rápidamente sin decir y golpeó la puerta. El muchacho, le tenía miedo a esta altura de la mañana y sin dormir, así que decidió no decirle nada. Y se dio cuenta que algo había sucedido cuando escuchó el ruido de la puerta principal de la casa de la latina cerrarse de un fuerte golpe.
Santana, entró en su casa, se dio un baño y se sentó a desayunar preparándose para asistir el colegio. Saltó de sorpresa cuando sintió en su mano el celular vibrar anunciando un nuevo mensaje. Sonrío al ver que era de Rachel.
"Es preferible que no te acerques a ninguno de los baños a la hora del almuerzo." Era todo lo que podía leer. Santana sintió dolor en el pecho al ver que la diva no le decía nada mas y que ni siquiera le decían que tenían que hablar. Así que prefirió dejar pasar ese tema hasta que estuvieran frente a frente e intentar comenzar una conversación ahora.
"¿Por qué?"
"¿Rachel?"
Cinco minutos después, no había respuesta alguna de la diva. Y Santana suspiró mirando la hora y dejando sus platos sucios en la pileta de la cocina. Casi se cae cuando escuchó que llegaba un nuevo mensaje a su celular y corrió a leerlo.
"¿Se puede saber por qué diablos tengo a una Rachel Berry completamente callada manejando el auto y sin siquiera reconocer que existo?" Santana gritó al darse cuenta de que el mensaje era de Quinn. No podía creer lo idiota que había sido al reaccionar así al despertarse en el establo y escuchar las palabras de su novia. Si es que seguía teniendo novia.
"¿No te dijo nada?" preguntó tratando de averiguar que era lo que la diva le podría haber contado.
"¿Crees que completamente callada es un código en el que digo que estuvo hablando todo el tiempo? Santana, llegó a la casa cansada, se dio una ducha, ni siquiera desayuno y su cara lo que menos muestra es alegría. Tiene las cejas fruncidas y está constantemente perdida en sus pensamientos. Todavía no sé como mantiene las suficientes células concentradas para poder manejar y llevarnos a destino a salvo."
Santana leyó el mensaje y contestó para tirar el celular en el asiento de pasajeros de su auto y comenzar a manejar hacia McKinley.
"Le hice o dije cosas que, ante cierta situación, no salió como esperaba y di a entender otras y se enojo."
"¿O sea que te pusiste celosa de ella y Puckerman, otra vez?"
Santana no contestó hasta llegar a la escuela, en donde vio el auto de Rachel ya estacionado. Mientras caminaba hacia la entrada, leyó el mensaje de la rubia y respondió.
"Si. ¿Dónde está?"
La latina había alcanzado el pasillo en donde se encontraba el casillero de la diva, pero no la veía por ningún lado.
"No tengo ni idea de donde puede estar. Llegamos y alcancé a bajarme del auto a tiempo de escuchar que activaba la alarma. Después no la vi más." dijo Quinn apareciendo al lado de Santana.
"Tengo que hablar con ella. ¿Estará en la sala del coro o en el auditorio?" dijo Santana mirándo a su amiga desesperada.
"No vas a hablar con ella." dijo Quinn poniendo una mano sobre el hombro de la latina. "Antes vas a contarme que pasó y porque Puck me acaba de enviar un mensaje diciendo que es mejor que te mantenga alejada de Rachel."
"Cuando no, Puckerman defendiendo a una de sus..."
"Mejor no termines esa frase, Santana. Por un lado, sé muy bien que entre Puck y Rachel no hay nada más que amistad. Y segundo, no creo que quieras insultar a Rachel de ninguna forma y menos en mi presencia. No habré sido su más grande admiradora hasta hace un tiempo atrás, pero no quiero escuchar que la insultes. Brittany nos está esperando en la sala del coro, así que es seguro que ahí no está. Ahora vamos a ir y vamos a hablar con ella y nos vas a contar que pasó. Después vamos a ir al auditorio en donde se van a hacer las audiciones para el coro de Shelby. Pero no te vas a acercar a Rachel hasta que te calmes."
"¿Qué ganaría ella siendo tu novia y acostándose con Puck a tus espaldas?" preguntó Brittany cuando Santana terminó de contar lo que había pasado.
"No sé. Pero no puedo dejar de pensar que entre ellos pasa algo." dijo la latina exasperada.
"Creo que estás equivocada, Santana." dijo Quinn.
"Si, Fabray. Cree todo lo que quieras, pero tienes tanto para perder como yo tengo si entre ellos hay algo más." dijo Santana levantándose y comenzar a caminar por la habitación.
"Entonces no creo. Sé que estás equivocada." dijo Quinn.
"¿Y por qué estás tan segura?" preguntó Santana
"Porque estamos hablando de Rachel Berry. Santana, ¿no aprendiste nada la semana pasada? Ella estuvo sola durante un montón de tiempo y Puck fue el primero en volver. ¿Acaso sabes como se siente él por haberla abandonado?" preguntó Quinn.
"No." dijo Santana.
"San, si ella se acuesta con Puck, no tendría ni porque haber aceptado ir a esa cita con vos o besarte." dijo Brittany.
"¿Y si lo hizo para vengarse?" preguntó Santana bajando la voz.
"¿Vengarse de qué?" preguntó Brittany quien era capaz de olvidar las cosas malas que sus dos amigas habían hecho.
"De todo lo que le hicimos." dijo Santana.
"Me sorprende que estés tan enamorada de Rachel y pienses esas cosas, Santana." dijo Quinn levantándose de su asiento y dirigiéndose hacia la puerta.
"¿A dónde vas?" preguntó la latina.
"A cualquier lugar en donde no estés presente." dijo Quinn frenándose en la puerta.
"¿Por qué?" preguntó Santana.
"Voy a decirte un par de cosas." dijo Quinn girando para mirar a su amiga. "Si Rachel sintiera algún tipo de rencor hacia nosotras, nunca nos hubiera perdonado. Así que quitate esas ideas locas de la cabeza de que ella está saliendo con vos para vengarse de las cosas del pasado acostándose con Puck. Segundo, aprende a madurar un poco Santana. Estás de novia con una persona especial y espectacular. Pero, estás dejando que tus celos te ganen una partida en la que estás compitiendo contigo misma. Ella, no sé porque ni como, realmente te quiere, se le puede notar en el rostro. Y si vas a seguir estando celosa de esa relación, vas a perder a tu novia más rápido de lo que la conseguiste. Y tengo que decir, que aceptó bastante rápido después de todo lo que le hicimos. ¿Eso no te dice nada? Digamos, no es que ella estuviera desesperada por estar con alguien. La semana pasada hizo amigos, eso quiere decir que ya no está sola. Si no sintiera algo por vos, no tendría porque haber aceptado esa cita."
"San, ¿por qué no te quedas aquí sola y piensas las cosas?" dijo Brittany acercándose a Quinn y saliendo de la habitación.
"¿Cómo está?" preguntó Quinn a Puckerman que estaba sentado en el auditorio mirando a Rachel y a Shelby que hablaban en voz baja en el escenario.
"No muy bien, aunque lo disimula bastante. Cree que no puedo ver que está enojada y dolida." dijo Puck ayudando a la rubia embarazada a sentarse. "¿Santana?"
"Enojada todavía. Espero que entre en razón. Los celos le están ganando y ya piensa cualquier cosa." dijo Quinn acomodándose para que su cabeza ocupe el hombro de Puck.
"Esperemos." dijo el muchacho abrazando a la rubia.
"¡Que pase el primero!" gritó Shelby que quería empezar con sus audiciones. ¿Dónde estaba su hija? Habían dejado de hablar hace cinco minutos y el auditorio ya estaba lleno de gente que quería audicionar. Santana se había sentado atrás de la directora del coro y estaba en igual o peor estado que la diva. Shelby, tenía a su derecha un lugar vacío en donde quería que se siente su capitán, o sea, Rachel, pero ésta no estaba a la vista.
Una pequeña figura se ubicó en el escenario y cuando se encendió el reflector, Shelby pudo ver que era Rachel y todos a su alrededor comenzaron a susurrar. La directora, se dio cuenta de lo que su hija iba a hacer.
"¿Nombre?" preguntó ignorando las miradas de los amigos de su hija.
"Rachel Berry."
"¿Qué vas a cantar?"
"Funny Girl, del musical homónimo."
"De acuerdo."
Cuando Rachel terminó de cantar, muchos de los presentes en el auditorio, aplaudieron de pie. Miró a su madre que sonreía y asentía orgullosa, porque se había dado cuenta que al cantar al frente de todos, iba a demostrar que el puesto que ella le iba a dar no estaba infundado por la relación sanguinea que tenían.
Fue a sentarse al lado de la directora, quien anunció que era su capitán, descubriendo que Santana estaba atrás de su madre pero evitando mirarla.
Uno a uno fueron cantando o bailando en el escenario, para recibir como respuesta que esperaran la lista al día siguiente en donde se les iba a anunciar quienes iban a quedar en el coro. La última persona en audicionar, antes de la hora del amuerlzo, era alguien que sorprendió al grupo de amigos de la diva y a Rachel.
"¿Nombre?"
"Mercedes Jones"
"¿Qué vas a cantar?"
"¿Puedo decir algo antes de cantar?"
"Por supuesto." dijo Shelby.
"Rachel, quería pedirte perdón por todo lo que te hice. No tengo excusas para mi comportamiento y sé que nunca hiciste algo por egoísmo. Sé que con unas simples palabras no resuelvo nada pero quería hacerlo delante de todas estas personas, porque estoy realmente avergonzada de lo que hice y lo hice al frente de muchos de ellos. Lo siento, Rachel." dijo Mercedes con lágrimas en los ojos.
Shelby miró a su hija quien asintió y volvió a preguntarle que iba a cantar.
Después de escucharla, dijo que podían retirarse y volver después del almuerzo. Rachel, se quedó sentada a su lado y Santana se estiró para preguntarle si podían hablar, a lo cual recibió una negación con la cabeza. La latina, decidió quedarse en el auditorio el tiempo que fuera necesario.
Shelby, Rachel y, ocasionalmente, Santana, discutían sobre los alumnos que habían cantado esa mañana para ver quien quedaba en el coro, ignorando lo que estaba pasando en los pasillos de McKinley, hasta que, por supuesto, Noah Puckerman entró corriendo en el auditorio y sacó a Rachel arrastrándola para que observara. Obviamente, seguidos por una silenciosa latina que observaba atentamente.
Todos los pasillos de McKinley estaban infestados de olor y residuos cloacales provenientes de los distintos cuartos de baños. ¿Qué había pasado? Nadie lo sabía, pero todos sabían que durante el almuerzo, se pudieron escuchar pequeñas explosiones, que dieron paso al olor y al líquido marrón que comenzó a inundar todo a su paso.
Figgins, miraba desesperado desde la puerta de su oficina el caos. Algunos de los alumnos, se encontraban en los compartimientos de los baños cuando algo había explotado dentro de los inodoros y migitorios y salieron cubiertos de olor a orina y a excrementos (en muchos casos, cubiertos de excrementos).
Decidió dar por terminado el día escolar para que se investigue que había sucedido.
Rachel decidió que ese lunes era el mejor día para volver a la casa que supuestamente habitaba. Quinn y Judy insistieron que iban a volver con ella, pero ella dijo que era mejor que no hubiera adultos, no quería que alguno de sus padres, o Leroy y Hiram como los había comenzado a llamar, aparecieran de improviso. Sabía que los habían llamado con respecto a la invasión que realizó Schuester y no quería que hicieran un escándalo si Rachel estaba viviendo con un adulto. Por lo tanto, solo Quinn acompañó a la diva a la casa, ambas tranquilas sabiendo que sus madres estaban en la puerta de al lado.
Quinn había intentado varias veces sacar el tema de Santana con Rachel y para la hora de la cena, no había logrado nada. Cuando Puckerman, apareció con las cajas de pizzas y las dos porristas, Rachel no hizo ningún comentario o intento de dejar la habitación. Solo se sumió en el silencio.
Santana, no quitó la mirada de su novia durante toda la noche y cuando ella anunció que se iba a ir a acostar, la latina esperó 5 minutos y fue hacia el cuarto de la diva.
Rachel, sabía que Santana quería hablar con ella, así que dejo la puerta entreabierta para que la latina entrara directamente.
"¿Podemos hablar?" dijo Santana en voz casi tan baja que ella misma se sorprendió cuando Rachel pareció escucharla.
"Si, pero prefiero que entres un poco más en la habitación y cierres la puerta."
Santana así lo hizo, y se sentó en la cama al frente de ella.
"Lo siento." dijo Santana sin encontrar la mirada de la diva, no porque no la buscara sino porque ella no la miraba.
"¿Por qué? ¿Por lo qué dijiste o por qué no puedes controlar tus celos?" preguntó Rachel mirando hacia un punto en la pared en el que no había rastros de Santana.
"Por las dos cosas. No tendría que haber dicho y no puedo controlar mis celos. Y ahora, estoy completamente aterrada de que me dejes. Y no sé como hacer para pedir disculpas, porque sé que crucé todos los límites conocidos. Quizás, en un futuro podría haber hecho esa escena de celos pero no a 12 horas de haber logrado que fueras mi novia. Bueno, en realidad nunca tendría que haber hecho esa escena de celos y no la volvería hacer en el futuro."
"¿Por qué piensas que me acuesto con Noah?¿O qué eres mi segunda opción?"
"No sé, es que..." Santana se levantó y comenzó a caminar por la habitación, "Uds. dos tienen una relación que supera cualquier cosa, la verdad. Desde afuera parece que fueran más que amigos, se comunican mentalmente, Rachel. No sabes lo que daría yo por poder comunicarme así contigo. Realmente, anoche por un momento me sentí tranquila de que solo eran amigos, pero cuando me despertaste y me dijiste que ya habían hecho todo y me dejaste dormir ahí, perdí completamente la cabeza."
"No quise despertarte porque cuando terminamos de armar todo, estabas durmiendo tan en paz. No te quise dejar tampoco, incluso casi cancelamos todo para la noche siguiente. Pero no quería que durante todo el día se hablara del tema de Schuester y de su arresto y sus cargos, y todo porque entró en mi casa. Quería entrar a tu lado a la escuela, así iba a ser más fácil soportar lo que sea que a algunos les ocurra decirme. Pero estaba tan enojada Santana. Tan enojada. Si, Noah y yo tenemos una relación especial, pero es que nos conocemos desde muy chicos, estamos juntos desde muy chicos. Él fue el único que se acercó a mi cuando todos los demás niños me gritaban que era un engendro del demonio por ser hija de una pareja de homosexuales, palabras que a la edad de 3 años, uno no entiende pero que sus padres ponen en su , tuvimos algo hace unos cuantos meses atrás, pero inmediatamente nos separamos, siempre funcionamos mejor como amigos, que como otra cosa."
"No sé como explicar lo que siento adentro cuando los veo juntos o escucho que pasaron una noche juntos. La semana pasada fue genial para mi, logré acercarme a vos, logré incluso besarte, y de pronto, esos celos vuelven a aparecerme. Cuando Sue me dijo que tenía que salir con alguien menor para ser la capitana de las porristas, en el primero que pensé fue en Finn, solo para alejarlo de tu lado. Si soy capaz de hacer esas cosas cuando no eras mía, sé que soy capaz de hacer cosas peores ahora que eres mi novia."
"Entonces tenemos que encontrar un punto justo para que esas cosas no superen lo que hiciste anteriormente. Aunque gracias por sacarme a Finn de encima."
"¿Qué quieres decir?"
"Quiero decir que vas a tener que confiar en mi. Primero."
"En vos confío."
"¿Entonces?"
"No confío en Puckerman"
"¿Puedes confiar en que Noah no va a intentar nada conmigo?"
"¿Qué me lo asegura?"
"El miedo que te tiene."
"Entonces si."
"Segundo, me gustaría que la próxima vez que sientas esos celos, intentes calmarte antes de explotar y hablar conmigo sobre lo que está pasando."
"¿Cuál es el sentido?"
"Qué quizás pueda explicarte las cosas y sacar ese sentimiento de adentro."
"¿Y si sigo teniendo celos?"
"Te recomiendo que golpees una bolsa de arena."
"¿Puede ser golpear a alguien?"
"No."
"¿Estamos bien?"
"Sigo un poco enojada"
"¿Puedo quedarme esta noche contigo?"
"Preferiría que no. Pero puedes llevarme mañana a la escuela."
"Si es que hay clases."
"¿Qué quieres decir?"
"Parece ser que lo que explotó dentro de las tuberías, o mejor dicho, dentro de los caños que llevaban los desechos cloacales, rompieron algunas cosas. Tienen que arreglarlo."
"Genial."
"¿Podemos vernos igual aunque no haya clases mañana?"
"¿Quieres venir a desayunar?"
"Por supuesto."
"Entonces nos vemos mañana"
"¿Puedo besarte antes de irme?"
"Si."
Santana así lo hizo, se inclinó poniendo sus manos al costado de las caderas de la diva y le dio un dulce beso en la boca, sin intenciones, solo la de tocar sus labios.
"Se hace más fácil." dijo Santana separándose de la diva solo lo suficiente como para poder hablar.
"¿Qué cosa?"
"Hablar con vos. Se hace más fácil. Pensé que ibamos a gritarnos, insultarnos, decir cosas más hirientes, pero después de una semana de no insultarte, de pasar tiempo con vos, de conocerte un poco, las cosas se hacen más fáciles."
"¿Por qué será?"
"Porque me siento mejor cuando nos llevamos bien."
"Con razón hoy veía correr a alumnos gritando "Santana""
"Es que se notaba en mi rostro que estaba enojada."
"¿Por qué?"
"No importa ahora."
"Santana."
"En serio, no importa."
"Si no hablas conmigo, no puedo ayudarte."
"Te vas a enojar."
"No me conoces lo suficiente para saber si me voy a enojar o no."
"Pero estoy segura de que lo vas a hacer."
"Dime."
"Puede ser..." dijo Santana volviendo a acomodarse al frente de la diva, demostrando que tenía miedo de volver a arruinar las cosas. "Puede ser...que haya pensado y en voz alta, que aceptaste ser mi novia para vengarte de todo el daño que te hice traicionandome con Puck." añadió en voz baja.
"Entiendo." dijo Rachel bajando la cabeza.
"¿Estás enojada?"
"No." dijo la diva levantando la cabeza y mirando fijamente a Santana, para después, acercarse hacia ella con sus rodillas tocándose. "Entiendo que hayas sentido eso. ¿Acaso no crees que yo por un momento pensé que tus disculpas no eran solo más que una broma muy elaborada que estabas planeando en contra mía? Pero, nunca dije nada, ni siquiera a Noah, porque me dije, que si te había dado una oportunidad para ser mi amiga, es porque algo había visto. Así que deje que siguiera. Si, me hubiera destrozado si todo resultaba una broma, pero sé que no es así. Y quizás todavía tenga un poco de esos miedos. Pero confío en vos. Tendrías que darme un poco más de crédito."
"Lo siento."
"¿Puedes dejar de decir lo siento? Hace exactamente una semana lo hiciste, y no siempre eres las culpable de las cosas."
"Esta vez si."
"Pero ya basta."
"Esta bien. ¿No estás enojada?"
"Te dije que no."
"Mejor no vuelvo a preguntar." dijo la latina sonriendo un poco.
"Mejor no. Prefiero que vuelvas a besarme." dijo Rachel acercándose un poco a Santana.
"Más fácil hacerlo que decirlo."
"¡Rachel!¡Rachel!" gritaba Quinn mientras sacudía a la diva.
"¿Qué?" respondió Rachel enojada y abriendo los ojos.
"Son las 8 de la mañana y alguien está tocando el timbre hace cinco minutos." dijo Quinn caminando hacia la puerta de la habitación.
"¿Por qué no atendiste?" preguntó Rachel mientras juntaba fuerzas para levantarse.
"Oh, lo hice. Pero la persona que está tocando el timbre desesperadamente dijo: Lleva tu enorme trasero de vuelta hacia arriba, Fabray y despierta al hobbit, y dile que me venga a abrir la maldita puerta."
"¿Eh?"
"Si, Santana quiere que le abras la puerta hoy."
Rachel, se quedó en la cama dos minutos más, hasta que el timbre volvió a sonar. Se levantó sin siquiera ponerse una bata o algo encima y bajo las escaleras arrastrando los pies. La noche anterior todos habían recibido un mensaje del consejo escolar anunciando que no se iban a impartir actividades académicas en toda la semana. Shelby, había entrado gritando a la casa de su hija, ya que eso atrasaba las audiciones y las prácticas para las seccionales, a las cuales si todo iban bien, llegaban justo a tiempo. Estuvo gritando durante dos horas y media, y para el momento en que terminó, Rachel le sirvió un té de hierbas con miel para que no se le lastimara la voz. La diva y su amigo, no sabían como pedirle disculpas a Shelby. Ellos no pensaban que los pequeños petardos hicieran tanto daño. Shelby, les prohibió acercarse a cosas pirotécnicas, por lo menos, hasta el 4 de julio y se marchó. Dejando a los dos adolescentes completamente sorprendidos.
Cuando Rachel abrió la puerta, no vio a Santana debido que ésta estaba detrás de un enorme pingüino de felpa, parecido al que había ganado en la feria dos días antes y un enorme ramo de rosas en la otra mano. En el piso, descansaban 4 bolsas de supermercado.
"¿Santana?" preguntó Rachel tratando de ver a la latina.
"Esto es para vos" se escuchó la voz de la porrista que decía detrás de los objetos.
"¿Por qué?"
"Antes de que te responda ¿podrías agarrar alguno?"
"Si." La diva, se decidió por agarrar el pingüino y camino hacia el living en donde dejó el enorme regalo, para volver a ayudar a Santana, quien venía caminando por el pasillo con el ramo de rosas y las bolsas, haciendo malabares para mantener todo sin que terminara en el piso. Cosa que fue imposible evitar, en el momento en que la latina pudo ver bien a Rachel.
La diva, miró como si en cámara lenta se cayeran todas las bolsas, e internamente rogó que no hubiera nada capaz de romperse, cuando escuchó el ruido que hicieron al chocar contra el piso, seguidas por el ramo de rosas. Rachel quiso hacer un movimiento para levantar las cosas pero se frenó al notar que Santana seguía quieta en el lugar. Levantó la mirada y vio que la latina tenía los ojos paseando por su cuerpo, sin mostrar ningún tipo de vergüenza y lamiéndose los labios. Ahí, Rachel recordó, que durante la noche, le había agarrado calor mientras dormía y se había sacado la ropa, quedándose solo en bragas. Por lo tanto, después de que Quinn la despertó y ella se quedó en la cama intentando despertarse, se olvidó de ponerse algo encima y estaba casi desnuda al frente de su novia, quien ahora la miraba como si fuera una presa.
Rachel, consciente de que sus pechos estaban completamente a la vista dio un paso hacia atrás, y sonrió al ver que Santana, dio un paso hacia adelante cuando notó la distancia. Pero, ya estaba demasiado consciente de su falta de ropa en su cuerpo, y aunque sonreía ante la reacción de Santana, por dentro la estaban matando los nervios.
La latina, mientras tanto, no podía creer la suerte que tenía, sin desearlo (demasiado) dos días después de que la diva había aceptado ser su novia (si, ésto la había vuelto completamente feliz y lo iba a decir y pensar cada vez que tuviera una oportunidad) la estaba viendo casi como Dios la trajo al mundo. Santana, no podía creer las cosas que la visión que estaba teniendo en ese instante le estaba haciendo a su cuerpo, y después de dar un paso hacia adelante ya que la diosa se le estaba alejando, se dio cuenta de que por un lado no era el comportamiento ideal tratar de ver más de cerca el cuerpo de Rachel y por el otro, seguramente la estaba haciendo sentir incómoda. Y logrando juntar un poco de cordura (que se aleje de todos los pensamientos sexuales que estaba teniendo) dio media vuelta, para que Rachel pudiera subir rápidamente a su pieza a vestirse.
Santana llevaba una hora en la casa de Rachel y la diva todavía no había vuelto a bajar. Ya tenía el desayuno listo y cuando estaba a punto de subir las escaleras para buscar a su novia, porque no quería que el desayuno se enfríe ella bajaba escalón por escalón, hablando con alguien por teléfono.
Rachel, evitando pensar en lo sucedido anteriormente, vio a la latina a los pies de la escalera mientras escuchaba la voz del otro lado del teléfono, quien le contaba varias noticias. Cuando alcanzó el último escalón, se estiró y le dio un beso en la boca para entrar en la cocina.
"De acuerdo, Tina." dijo Rachel guiñándole un ojo a la latina mientras se sentaba en una silla después de oler las rosas que Santana había levantado del piso agradeciendo a todo lo que exista que por suerte no se arruinaron con la caída. "Si, no hay problema, puedes venir a la hora del almuerzo." Santana, sentó al lado de la diva y le agarró la mano que tenía libre, entrelazando sus dedos, y besando sus nudillos. "¿Con Mercedes?" ante esto, Rachel miró a Santana, quien levantó sus hombros en señal de que ella tomara la decisión, todos habían olvidado el pedido de disculpas de su ex compañera de Glee. "Si, no hay problema Tina. Nos vemos después."
"Es una lastima que estés vestida" dijo Santana cuando vio que Rachel dejaba el teléfono en la mesa.
"Evitemos volver a tocar ese tema, por favor." dijo la diva poniéndose completamente colorada.
"De acuerdo..." dijo Santana lamentándose por dentro y a la vez, aceptando las palabras de su novia, no quería parecer un adolescente que solo pensaba en sexo, porque realmente no lo era. "¿Qué quería el vampiro asiático?" preguntó después de unos segundos de silencio.
"Me estaba contando ciertas cosas, referentes a Kurt y Mercedes y a Finn."
"¿Si?"
"Si. Hiciste el desayuno."
"Si, ¿recién te das cuenta?"
"No, pero..."
"No hay problema."
"Gracias." dijo Rachel besándola de nuevo, mucho más apasionadamente que antes.
"Mmmm...podría acostumbrarme a desayunar Rachel Berry todas las mañanas." dijo Santana cuando la diva se separó de ella, para reclamar en otro beso, más profundo, los labios que se habían etirado.
"Por favor, no es necesario que esten haciendo eso todo el santo día." dijo Quinn entrando en la cocina y sentándose al frente de la pareja.
"Buenos días, Fabray" dijo Santana.
"Santana, Berry." dijo Quinn que se había comenzado a servir el desayuno sin importarle quien lo había hecho.
Santana, sacudió su cabeza y mientras se servía, volvió a sacar el tema de la llamada de Tina.
"¿Qué te contó de Kurt y Mercedes?"
"¿Que paso con Kurtcedes?" preguntó Quinn con la boca repleta de tocino.
"No sé, eso es lo que estoy tratando de averiguar." dijo Santana mirándola con disgusto al notar como estaba comiendo la rubia.
"Dijo Tina que ayer después de que nos dejaron ir del colegio, ella se encontró en Lima Beans con Mercedes, quien inmediatamente le preguntó si yo había dicho algo sobre sus disculpas. Tina le dijo que no, ya que ni siquiera habíamos hablado ayer. Entonces dice que de la nada, Mercedes empezó a llorar, y Tina se quedó con ella hasta que se calmó. Entonces Mercedes le explicó que nunca me odió, solo se sentía celosa de mi talento y que ahora quería que todo eso quede atrás."
"¿Kurt?" preguntó Santana mientras miraba a la diva.
"Kurt, dijo Mercedes, quien le contó a Tina, está encerrado en que él no va a pedirme perdón por nada y que tampoco quiere unirse al coro de Shelby, es más, parece ser que ayer discutieron abiertamente en el pasillo cuando Mercedes le insistió que audicione."
"Algún día va a entrar en razón" dijo Quinn
"No me molesta para nada que entre o no en razón. Sé que si Kurt algún día en los años que faltan de secundaria, me pide disculpas, no va a ser sinceramente." dijo Rachel bajando su rostro.
"¿Por qué?" preguntó la latina.
"Porque Kurt tiene algo en contra mía que no puedo llegar a explicar y no sé bien que es. Además, las cosas que me hizo, las hizo consciente del daño que podía estar causando. Uds. cuando me hicieron cosas, por ejemplo, lo hicieron por la posición social o por ocultar lo que sentían, él las hizo siempre con la intención de lastimarme." dijo Rachel reforzando su agarre en la mano de la latina. "Kurt sería la primer persona a la que no perdonaría, por ahora." añadió después.
"Y me parece muy bien que pienses así, Berry." dijo Sue entrando de repente en la cocina y sentándose al lado de Quinn para tragar el desayuno sin siquiera respirar. "Esto es muy rico, Santana." añadió.
Las tres adolescentes la miraban, ya sin sorpresa, sabían que Sue entraba y salía de la casa de Rachel como si fuera la suya propia.
"¿Qué te dijo de Hudson?" preguntó Sue después de tomar un gran sorbo de jugo de naranja.
"¿Pusiste micrófonos en mi casa?" preguntó Rachel.
"No, pero ahora que lo pienso esa es una buena idea." dijo Sue.
"Mejor ni lo pienses." dijo Rachel.
"¿Qué te dijo de Finn?" interrumpió Quinn quien quería escuchar que había pasado con su ex novio.
"Me dijo que parece ser que está encerrado en un hospital psiquiátrico, dijo que le dijeron que el director es un familiar. No se sabe. Pero, que a pesar de todo, desde que está ahí, que creo que es desde el sábado, cambió completamente y parece que es el Finn cariñoso y dulce que todos conocíamos. Bueno, que todos conocían antes de unirse a Glee. Dicen que es probable que lo dejen ir en una o dos semanas, mientras investigan que era lo que hacía que estallara de pronto o confiara ciegamente en Schuester." dijo Rachel mirando de reojo a Sue, temiendo de que la entrenadora se levantara y comenzara a intervenir su vivienda con micrófonos.
"¿Y cómo sabe esas cosas Tina?" preguntó Santana.
"Es vecina de los Hudson y su madre es muy amiga de la madre de Finn. Dice que Carole estaba destrozada hasta que el director del hospital, que es cuñado de ella, apareció el domingo a la noche para contarle que habían encontrado una sustancia extraña en la botella de agua que Finn tenía siempre encima."
"¿Extraña?" preguntó Sue
"Si, dicen que no saben bien que es, pero que parece ser que cuando comenzaron a desvanecerse los efectos de esa droga, Finn volvió a ser quien era. Y comenzó a entender lo que Schuester había hecho con esas jóvenes y lloró porque decía que no podía entender como por un minuto había pensado en que era todo mentira si las pruebas parecían ciertas." dijo Rachel.
"¿Y quien le suministró esa droga?" preguntó Sue quien estaba pensando en varias cosas al mismo tiempo.
"Por lo que Finn contó, parece ser que esa botella de agua siempre se la recargaba Schuester. Todos los días. Sin falta." dijo Rachel.
"Y decían que yo era una entrenadora muy abusiva y violenta." dijo Sue levantándose después de terminar con su desayuno. "Venía a decirles que disfruten este último día. Es probable que el baño que más daños sufrió, esté claursurado hasta que lo reparen del todo, pero los otros baños ya están funcionando bien. Mañana se vuelve a McKinley."
"Pero anoche nos anunciaron que no ibamos a tener clases en toda la semana." se quejó Santana.
"Si, pero se vienen las seccionales de uds. y las de nosotras, así que hice que los hombres trabajaran más rápido. Me parece una locura, además, cerrar el colegio una semana cuando solo uno de los baños es el que está destruido." dijo Sue
"¿Mañana vamos a seguir con las audiciones?" preguntó Rachel
"Si, aunque Shelby preferiría si hoy ya pueden decidir cual de los que audicionaron ayer se quedan. Así ya mañana audicionan los que faltan y el jueves ya pueden tener el coro completo." respondió Sue
"¿Hablaste con mi mamá antes de venir hacia mi casa?" preguntó Rachel mirando a la entrenadora.
"Si, la desperté disfrazada de ladrón. Fue muy divertido." dijo Sue caminando hacia la puerta de la cocina.
"Mercedes y Tina van a venir al mediodía." dijo Rachel antes de que la entrenadora desapareciera.
"Gracias por avisar."
Quinn pasó el resto de la mañana mirando televisión en el sofá del living. Acompañada por Puck, quien había llegado después del desayuno y quería estar con la madre de su hija.
Santana y Rachel, se pasaron la mañana en una intensa sesión de conocimiento bucal que se llevó a cabo en la pieza de la diva. Rachel, se sorprendió al notar que aunque muchas veces las manos de la latina exploraban debajo de su remera, nunca hicieron el intento de tocar sus pechos o su trasero. Sabía que Santana tenía otras necesidades con respecto a la sexualidad, pero ella quería que las dos se tomaran su tiempo para dar los siguientes pasos en su relación.
Santana, se sorprendió, al notar que ella misma no hacía intentos de tocar los pechos o el trasero de su novia. Aunque realmente le costaba mucho mantener sus manos alejadas de esos destinos, a Santana le parecía más fácil cuando recordaba que por fin estaba junto a Rachel Berry. E inmediatamente una nueva personalidad se hacía cargo de ella, una personalidad que sobre todas las cosas, no quería arruinar lo que tenía con la diva y quería que para la diva cada paso de su relación sea especial. Santana, aunque no lo había admitido, ni siquiera ante su madre, consideraba que esta relación con Rachel Berry era para siempre.
Al mediodía, Tina y Mercedes fueron recibidas por Quinn, quien solo las saludó y procedió a ir a la cocina a preparar algo para comer. Se estaba muriendo de hambre.
Rachel y Santana, bajaron unos 10 minutos después, y la rubia se río al ver como sus bocas estaban hinchadas de tanto besarse y la sonrisa satisfecha de la latina.
Tina y Mercedes solo las miraban sorprendidas. Incluso al notar que el ambiente era relajado, no quisieron hacer ningún tipo de comentario, en cuanto a lo que estaban viendo.
"Rachel, quiero empezar diciéndote..." empezó a decir Mercedes para ser interrumpida por la diva.
"Si vas a volver a pedirme perdón, lo acepto. Ayer te escuché pero con todo lo que estaba pasando en McKinley no tuve tiempo de acercarme a decirte que estaba bien, que acepto tus disculpas y que ya pasó todo." dijo Rachel sonriendole a Mercedes.
"Gracias, Rachel." dijo Mercedes con un poco de lágrimas en los ojos. Nunca se había sentido tan bien al pedirle disculpas a alguien. Era un gran peso que se estaba sacando de encima.
Comieron mientras Tina repetía lo que sabía de Finn, sin agregar ningún comentario sobre el tema de Mercedes y Kurt. Sin embargo, Mercedes fue la que contó lo que se había enterado por el padre de Kurt y la decisión que había tomado, seguida por la pelea que había tenido con quien alguna vez fuera su amigo el día anterior.
"Se enojó mucho cuando le dije que seguía con la idea de audicionar para el coro en el que están uds. Insistió en que nosotros dos no somos material para estar meciendonos en el fondo, sino para cantar todos los solos. Me dijo que él no se iba a arriesgar a bajar más de nivel en la pirámide social de McKinley por unirse para ser corista de Rachel Berry. Y que la verdad, tendría que pensar un poco más en lo que estaba haciendo. Que estaba dejando de lado mi dignidad y mi orgullo al pedir disculpas como planeaba hacerlo. Le dije que no era así, sino que era lo correcto para hacer. Que nosotros nos habíamos puesto en un nivel en el que no pertenecíamos, solo porque Sue Sylvester nos había otorgado un puesto en sus Cheerios, puesto que solo nos daba la oportunidad de usar los uniformes y que casi nunca hicimos nada en las porristas. Que la verdad, tenemos 16 años y, aunque todavía somos jóvenes, tenemos que darnos cuenta que no todo el mundo es color de rosa. Él me respondió que para él si, todo es color de rosa, y que Rachel solo arruina los colores. Lo siento por eso Rachel, solo quiero ser sincera. Él realmente te odia y no entiendo porque. Me lo demostró cuando hizo un comentario completamente hipócrita."
"¿Qué comentario?" preguntó Santana.
"En realidad, primero me contó algo y después hizo el comentario. A lo cual le dije que él era un hipócrita al decir eso." respondió Mercedes.
"¿Qué te contó?" preguntó Rachel.
"Realmente no quiero repetir lo que me contó." dijo Mercedes.
"Por favor, Mercedes." dijo Rachel.
"Esta bien." dijo Mercedes suspirando ruidosamente. "Pero aclaro que lo que voy a contar ahora es algo que me contaron, salvo los comentarios de Kurt. No quiero que se enojen conmigo. Mucho menos Santana." añadió mirando a la latina temorosamente.
"De acuerdo. Prometo no saltar y cortarte con las hojas de afeitar que tengo escondidas en mi cabellos." dijo Santana levantando su mano derecha.
"No tienes hojas de afeitar en tu cabello." añadió Rachel.
"Ella no tiene porque saberlo, tiene que estar en duda." dijo Santana
"Por favor, continuá Mercedes." dijo Rachel sacudiendo la cabeza ante lo que Santana había dicho.
"Bueno, me contó que fue a la inauguración del parque de diversiones el domingo." ante esto, notó que la diva y la latina se enderezaron, "y que cuando entró en uno de los lugares para comer..." se detuvo para ver si querían que ella siguiera hablando, ante las dos morenas asintiendo con la cabeza, Mercedes suspiró nuevamente y continuó "las vio a uds. dos, sentadas hablando mientras comían, así que decidió espiarlas. Vio que se besaban. En la boca. Y dejó a su cita cuando uds. dejaron el restaurante, y las siguió el resto del día. Controlando cada paso que uds. hacían y se lamentó de no haber llevado una cámara de fotos ya que su celular no tenía zoom."
Cuando Santana y Rachel se dieron cuenta de que Mercedes no iba a continuar, le pidieron nuevamente que lo hiciera. A lo cual Mercedes dijo: "Que quede claro, estos son sus comentarios, no los míos. A mi no me molesta que uds. dos estén juntas."
"De acuerdo" dijo la pareja al mismo tiempo.
"Cuando le pregunté que había de maloen que uds. dos estuvieran juntas, como pareja, porque él lo había contado con disgusto en la voz, me dijo que era una aberración de la naturaleza y que conste, estoy citando lo que dijo, así que lo digo todo junto: Es una aberración de la naturaleza que existan dos mujeres y que encima, esten juntas. Una, una perra barata como Santana, la otra una perdedora como Rachel. Encima, Berry arruina todas las familias de homosexuales, siendo ella misma hija de una pareja de homosexuales. Si el mundo se entera que esa perdedora hija de homosexuales repugnantes, no solo es homosexual, sino también la gran perdedora de McKinley, las familias de homosexuales que tienen hijos van a ser muy desgraciadas." suspiró Mercedes. Como vio que nadie en la habitación iba a hablar (Quinn la miraba completamente sorprendida y Tina miraba hacia el piso, mientras Santana se ponía roja de furia y Rachel sacudía la cabeza incrédula por lo que había escuchado) decidió continuar. "Le pregunté, después de eso, si no le parecía que estaba siendo un poco hipócrita, ya que él también es homosexual. Y me dijo, que hay personas en este mundo que ni siquiera merecen encontrarse o encontrar a otras personas que las quieran. Siendo la primera en la lista, Rachel Berry."
Rachel, quien no podía soportar lo que estaba escuchando, se levantó sin decir nada y fue a su cuarto. Santana, agradeció (algo que sorprendió a las tres chicas que estaban en la habitación con ella) lo que Mercedes le había contado y subió detrás de Rachel. Quinn, había grabado todo lo que Mercedes había dicho con su celular y envió el archivo a Puckerman, quien le respondió diciendo que iba a esperar a Rachel para ver que quería hacer.
Santana, encontró a su novia en su habitación, tirada en la cama, mirando hacia el techo, con sus manos sosteniendo su nuca.
"¿Estás bien?" preguntó acercándose a la cama y mirandola desde arriba.
"¿Sabías que Kurt y yo fuimos amigos?" dijo Rachel, sin mirarla.
"¿Si?"
"Si, teníamos 8 años cuando nos conocimos, yo estaba en el parque con Leroy, era verano, Noah estaba con unos parientes en Florida. Bueno, en eso llegó este gran hombre, era Burt, el papá de Kurt y saludó a Leroy. Burt le comentó que él había oído hablar de los Berry y que lamentaba que si se nos rompía el auto, lo llevabamos al pueblo de al lado. Le dijo a Leroy que no tenía nada en contra de los homosexuales y que le gustaría demostrarlo arreglando el auto. Burt sabía que justo estábamos con el auto roto. Yo miraba al hombre y vi un movimiento detrás de su pierna, de pronto dos ojos verdes se centraron en los míos. Esa fue la primera vez que vi a Kurt. Desde entonces, Burt llevaba a Kurt al parque todos los días, y él y yo pasábamos horas jugando. A Kurt no le gustaba mucho Noah, así que cuando él volvió de sus vacaciones, yo comencé a jugar con Kurt por las mañanas y con Noah a la tarde. Pero, cuando mis padres comenzaron a viajar, Kurt comenzó a tratarme mal, a insultarme, incluso llegó a pegarme. Me comenzó a decir todo lo que los otros chicos me decían, con respecto a mi familia." dijo Rachel.
Santana, se subió a la cama y se acomodó sobre la pelvis de la diva, con sus piernas a cada costado del pequeño cuerpo.
"¿Qué cambió?" dijo sin intentar otro movimiento más que acomodarse con sus cuerpos tocándose y usando el cuerpo de la diva de apoyo, bajando su propia cintura.
"No sé. Sé que un día estábamos lo más bien jugando como siempre, y al día siguiente apenas me vió entrar en la escuela, comenzó a insultarme."
"¿Y ahora?"
"¿Ahora?" dijo Rachel notando donde estaba su novia y levantando sus codos para acercarse a la latina, quien se inclinó hacia abajo y puso sus manos al lado de los codos de la diva.
"Si, ¿Qué va a pasar ahora?"
"Nada." dijo Rachel acercándose más a la latina, quien se acercaba más a ella.
"¿Cómo nada?" preguntó Santana a milímetros de los labios de la diva.
"Nada. No va a pasar nada. Si lo que dice Mercedes es cierto, primero tengo que dejar que haga algún movimiento él. Y la verdad, no quiero lastimar a Burt. El nunca dejó de tratarme bien."
"Ajá" dijo Santana antes de reclamar los labios de la diva.
La latina, no sabía que era lo que le había agarrado en cuanto vio a Rachel en la cama. Si, esa mañana habían pasado gran parte de su tiempo sobre esa superficie, pero esa visión la comenzó a volver loca. Cuando se acercó y la observó desde arriba, notó el tono dorado que la piel de Rachel emitía, la chispa en sus ojos que demostraban que estaba concentrada, la otra chispa que demostraba que estaba con un plan maligno en la cabeza (de esto se había dado cuenta la otra noche cuando los vio en el establo trabajando con Puckerman) y su pelo desparramado sobre la cama, también brillando. De pronto, sintió la necesidad imperiosa de besarla y quizás así, podría calmar un poco el calor y temblor que esa visión estaba causando en su entrepierna.
Rachel, tampoco entendía que le había pasado a Santana, pero al verla encima suyo la vio como la persona más sexy del planeta, así que decidió ir con la corriente que la latina estaba emitiendo.
Ninguna de las dos llevó el momento más lejos de lo que pretendía ser, Santana no intentó pasar los límites y Rachel tampoco. Pero, los besos de la diva hacían más cosas en Santana de lo que ella estaba dispuesta a confesar en voz alta, así que después de unos 20 minutos besando a su novia, corrió a encerrarse en el baño para buscar algo de privacidad. Rachel, se quedó en la cama intentando recuperar su respiración y preguntándose que había pasado. Había notado que los besos eran mas desesperados, más necesitados, más profundos y eso le había gustado.
Puckerman, entró con Brittany y Mike cerca de la hora de la cena a la casa de Rachel. En el living estaba Quinn, Mercedes y Tina viendo televisión.
"¿Y Rachel y Santana?" preguntó inclinándose a darle un beso en la mejilla a Quinn.
"Encerradas arriba" respondió Quinn
"No creo que estén haciendo más que besarse." dijo Brittany cuando notó la cara fascinada de Puckerman mirando hacia las escaleras.
"Incluso haciendo eso son...generan...¡Auch!" gritó Puck al sentir que alguien le golpeaba el brazo.
"No te permito que pienses así de tu amiga. En mi presencia." dijo Quinn
"Igual. Me gustaría verlo." dijo Puck sentándose al lado de la rubia.
"Mmm...Rach...Rach...tendríamos que parar." dijo Santana, quien estaba más relajada después de bañarse con agua fría y no quería tener que volver a hacerlo en el día.
"¿Por qué?" preguntó la diva.
"Porque voy a querer hacer más cosas que besarte todo el día, que fue lo que hicimos, y no creo estar lista."
"¿Santana López no está lista?¿Para qué?"
"¿Estás lista para tener sexo?"
"No todavía."
"Yo tampoco."
"¿Cómo es eso?"
"Quiero que tu primera vez sea especial, y quiero que mi primera vez contigo sea especial. Quiero que esa noche haga que me olvide de todas las parejas anteriores y que solo quedes vos en mis recuerdos. Pero, si seguimos besándonos, soy capaz de arruinar las cosas yendo más lejos de lo que realmente quiero. Y además, estamos juntas hace dos días y eso sería ir muy rápido."
"Tienes razón. Gracias." dijo Rachel dándole un beso a Santana pero sin intenciones de moverse de arriba de ella.
"¿Qué planes tienes?" dijo Puckerman entrando en la pieza sin siquiera golpear. Mercedes había repetido la historia y Puck salió corriendo escaleras arriba para saber que pasos tenían que seguir.
"Por ahora ninguno." respondió la diva mirando a su mejor amigo, desde su lugar arriba de Santana.
"Por muy sexy que sea verlas en esa posición, aunque sería mejor que no tuvieran ropa, te exijo que salgas de arriba de tu novia y bajes las escaleras y nos ordenes que tenemos que hacer para arruinar a Hummel." dijo Puck caminando por la habitación y sin notar que todos los demás estaban parados en la puerta.
"No vamos a hacer nada." ante el rostro de incredulidad de Noah y Santana, Rachel agregó: "Por ahora."
"¿Cómo por ahora?" dijo Quinn interrumpiendo la conversación que tenía el trío.
"Si hacemos algo dentro de estas semanas, estoy segura de que Kurt va a encontrar la forma de culparnos. No podemos ser tan descuidados. Sabía que Mercedes iba a hablar con nosotros y que había una gran posibilidad de que nos cuente lo que él dijo. Además, estoy segura que algo le dijo a Jacob porque me pareció que ayer su auto estaba siguiéndonos. Aunque seguramente quiere que Jacob publique una foto mía con Santana para mostrar nuestra relación a toda la escuela." dijo Rachel ahora sí saliendo de encima de la latina.
"¿Y cuál es el problema con eso?" preguntó Santana extrañando el calor de Rachel enseguida.
"Ninguno, pero es mejor que Jacob lo publique después de que sepamos quienes quedan en el coro y quienes no." dijo Rachel mirando a Santana.
"¿Qué quieres decir con eso?" preguntó Mercedes entrando en la habitación. Le estaba gustando esto de estar reunida con todas estas personas.
"Tengo entendido de que Karofsky va a audicionar mañana. Si él lo hace y queda en Glee no solo vamos a tener el apoyo de las porristas y Sue, por omisión, sino que también el del equipo de football. Y Santana y yo vamos a estar más protegida en contra de los homófobos que hay en McKinley. Entonces, si todo va bien, pasado mañana vamos a estar libres de problemas y poder anunciar nuestra relación a los cuatro vientos." dijo Rachel
"¿Por qué estás segura de que Karofsky va a quedarse en el coro?" preguntó Mike.
"Eso es algo que prefiero mantener por ahora en secreto hasta que David me permita decirlo." dijo Rachel mirando a Santana con disculpas en los ojos.
"¿Pero vamos a hacerle algo a Hummel?" preguntó Puck
"Si, Noah. Pero vamos a tener que pensar en algo peor que dejarlo pelado." dijo Rachel.
"¿Esos fueron uds.?" preguntaron Tina y Mercedes al mismo tiempo.
"Lo siento." gritaron Puck y Rachel corriendo a arrodillarse ante Mercedes.
"Jajajaja, la verdad que teñirme de rubia no fue tan malo, como lo que le hicieron a Kurt." dijo Mercedes riéndose ante la reacción de Rachel y Puckerman.
"Igualmente lo sentimos." dijo Rachel levantándose.
"Tengo hambre." dijo Santana.
Y todos bajaron a comer juntos en la cocina.
Rachel estaba contenta, ahora tenía más amigos y una novia extremadamente sexy, y a su madre y a una Sue Sylvester que durante la cena entró en la casa sin anunciarse, como siempre, para dar media vuelta al ver las nuevas caras en la cocina para marcharse. Pero sucumbió ante los pedidos de los jóvenes de que se quede a cenar con ellos. Shelby, apareció minutos después y se sentó entre Rachel y Santana, escuchando las historias que todos estaban compartiendo.
