Buenas! ¿Cómo están?

A falta de originalidad, les comento, que el nombre del nuevo coro es...bueno...poco original.

Muchas gracias por las reviews y las alerts y los favorites

Y espero que éste capitulo les guste!

Glee no me pertenece.

Saludos!

Lore.


Seccionales

Al día siguiente, Kurt Hummel observaba como gran parte del cuerpo estudiantil de McKinley comenzaba a desaparecer tras las puertas del auditorio. Pero, aunque él intentó entrar a ver que estaba sucediendo Puckerman y ¿Karofsky? Se hicieron cargo de las entradas. Si no aparecías en la lista para audicionar no entrabas.

Aprovechando el momento en que todos estaban ahí dentro, y además no podía entrar, Kurt bajó las escaleras en dirección al sótano de la escuela. En donde sabía que a esta hora podía encontrar a Jewfro, incluso, tenía la sensación de que podía escuchar las audiciones.

Extrañamente, la puerta oxidada del lugar en donde Jacob Ben Israel estaba cerrada, y Kurt golpeó durante casi 10 minutos para darse cuenta de que no había nadie.

"¿Hummel?" escuchó que alguien preguntaba detrás de él. Se giró y vio a Jacob, cubierto en granizado, observándolo.

"Jacob, venía a hablar con vos." dijo Kur frunciendo su nariz ante la visión del muchacho.

"¿Qué sucede?"

"¿No me vas a dejar pasar a tu oficina?" preguntó Kurt señalando la puerta.

"Si llego a hacer, vas a querer que conecte las cámaras con las audiciones y realmente, no quiero sufrir lo que acabo de sufrir, otra vez. Me advirtieron que no te dejara pasar durante los días y horas de audiciones, así que no lo vas a hacer. No te tengo tanto miedo aunque quieras parecer amenazante." dijo Jacob levantando los hombros. Realmente no le importaba.

"No puedes tenerle miedo a esos Neanderthals" respondió Kurt ofendido.

"Yo se lo tengo, tendrías que pensar un poco más las cosas, ¿acaso no te viste en un espejo? Estas pelado, Hummel. Ahora, voy a preguntar: ¿Qué necesitas?"

Kurt lo miraba de arriba abajo, ¿Cómo Jewfro tenía el coraje de tratarlo así?

"Tengo información sobre Rachel y Santana."

"¿Rachel y López?"

"Si."

"Ok. Más tarde investigaré."

"Pensé que ibas a estar mucho más excitado con la noticia. Estamos hablando de la mujer de tus sueños, Jacob."

"No todo es lo que parece Hummel, ¿acaso tu crees que yo quiero estar al fondo de la pirámide social por placer?¿Crees que quiero dedicarme a los chismes baratos? No. Pero, ya no importa. Alguien tomará el lugar de trapeador dentro de unos días."

"¿Quién?"

"¡Ja! No creas que voy a hablar. Hay veces que es mejor mantener el silencio. Tendrías que volver a clases, Hummel, creo que vas a tener que comenzar a disfrutarlas."

"¿Qué quieres decir con eso?" preguntó Kurt quien observó como Jacob se encerraba en en su oficina y desaparecía cerrando la puerta.

Kurt se quedó pensando las palabras del chismoso más grande de McKinley (él no se consideraba chismoso, se consideraba parte de ayuda a la sociedad) y a la hora del almuerzo, se dio cuenta de que era lo que le quería decir.

Cuando él pasó al lado de Rachel, quien por primera vez caminaba sola, abrazando unas carpetas en su pecho, mirando hacia el piso, decidió que lo mejor era comenzar a insultarla al frente de todo el cuerpo estudiantil que resultar estar justo en ese momento en el pasillo. Kurt sonreía satisfactoriamente, pero tardó en notar que nadie se reía a su alrededor. Cuando volvió la vista a la diva, ésta lo miraba con la cabeza hacia un costado y pestañeaba como tratando de sacar una idea de su cabeza. Y fue en ese instante que Kurt lo vio, fue rápido, veloz, por todo un día creyó que había sido una alucinación. Vio diversión en los ojos de la diva, vio planeamiento, vio a esa Rachel Berry con la que jugaba cuando era chica y le contaba las historias de lo que habían hecho con Puckerman. Vio a ese dúo dinámico una y otra vez planear sus bromas, y todo cayó pieza por pieza en su cabeza pelada.

Rachel Berry había vuelto con todo lo que tenía para ofrecer. Kurt Hummel ya no era considerado ni siquiera paria en McKinley.

La diva no se había movido ni un milímetro de su posición al frente de Kurt, y todavía lo seguía mirando.

"¿Kurt? ¿Estabas diciendo algo?" preguntó con toda la inocencia que podía infligir en su voz.

"¡Hiciste que se me cayera el pelo!" gritó Kurt volviendo a la realidad y apretando con sus manos el cuello de Rachel. Ahora tenía una verdadera razón para hacerlo. Rachel, se comenzó a poner pálida y miraba a Kurt con un poco de terror. Pero no pudo hacer que el aire se escapara de la diva, ya que una voz lo asustó demasiado, tanto como para soltar sus manos inmediatamente de Rachel, dejándolas muertas a sus costados.

"Vete de aquí Hummel antes de que venga Sylvester." dijo una voz, y Kurt sin pensarlo dos veces así lo hizo.

"¿Rachel estás bien?" preguntó Dave Karofsky agachándose al lado de la diva.

"Si." respondió Rachel tosiendo un poco. "Me acaba de dar una gran razón."

"¿Una gran razón?" preguntó Dave

"Oh, si. La gente cree que yo soy muy buena." dijo Rachel levantándose

"No, lo que pasa es que olvidaron lo que eras antes." dijo Karosfky acompañándola y poniendo una mano sobre su hombro.

"Es un gran precio a pagar." dijo Rachel sonriendole a Karofsky.

"¿Qué le enviaste a Jacob?" preguntó Dave, quien había sido el encargado de bajar a entregar el paquete.

"¿Viste a Jacob en el pasillo?" preguntó Rachel.

"No. No vi su afro."

"Le envié una afeitadora y le dije que la gente lo iba a tomar más en serio si se sacaba el afro."

"¿Lograste que se saque el afro?"

"Si."

"¿Qué más?"

"Le envié un libro. "Periodismo para tontos". Y le dije que si quiere evitar ser siempre el blanco de los jugadores, tiene que empezar a evitar hacer esos comentarios que no le gustan a nadie, sino que ponen nerviosas a todas las familias."

"¿Funcionó?"

"Lo sabremos cuando publique su próxima historia."

"¿Cuando va a ser eso?"

"Probablemente hoy." dijo Rachel señalando hacia otro pasillo en donde vieron a Kurt correr delante de un grupo de jugadores de hockey quienes querían adornar su vestimenta con granizado.

"¿Por qué hace eso?" preguntó Dave

"¿Qué cosa?" preguntó

"¿Por qué no se baja del pedestal en donde solo está él mismo?" preguntó con suavidad.

"No sé, y nunca lo supe."

"Él te convirtió en el blanco de toda la escuela, ¿lo sabías?" dijo Dave mirando avergonzado hacia el piso.

"No, pero lo sospeché."

"Lo siento, Rachel."

"Dave, sé que lo sientes. Si todas esas rosas que dejaste en mi casa cada día desde que empezó la tortura no fueron suficientes para hacerme entender que lo sentías, solo quiero hacerte saber que te perdoné hace mucho."

"¿Si, cuando?"

"El primer día que me tiraste un granizado y recibí una rosa."

"Gracias, diva."

"De nada, D."

"Nunca entendí porque te gustaban tanto las rosas."

"Yo tampoco."

"Cuando destrozaron el parque de la escuela primaria con Puckerman, las únicas plantas que sobrevivieron fueron las rosas."

"Dave, no tengo ni idea de lo que estás hablando."

"¡Oh, vamos Berry! Lo sigues negando."

"Y lo voy a negar por el resto de mi vida. Hasta que salga mi autobiografía, por supuesto."

"¿Lo vas a contar?"

"Claro. Así la gente conoce como fue que dos niños de 7 años destruyeron todo un parque y un vivero a plena luz del día."

"Lo acabas de confesar."

"No, no lo hice."

"Karofsky. Espero que no estés molestando a Berry." interrumpió la voz de Santana desde atrás de los jóvenes que habían seguido caminando hasta casi llegar a la puerta del aula que Rachel tenía como destino.

"López." dijo Rachel apoyando una mano en el antebrazo de Dave.

"¿Ahora soy López?" dijo la latina mirando a su novia.

"Si, tendrías que dejar de llamarme Berry. Y Dave solo me estaba acompañando." respondió Rachel.

"Ahora me toca acompañarte. Gracias, Karofsky." dijo Santana empujando al jugador y parándose al lado de la diva. Dave se dio vuelta y las observó. Inmediatamente sus ojos se abrieron e intentó hacerle una seña a la diva de que cubriera su cuello. Lo tenía completamente rojo por el abuso al que la había sometido Kurt. Rachel, que se dió cuenta de la mirada de Karofsky suspiró y le dio a entender como que ya no importaba.

"López, Rachel, después las veo." dijo el jugador alejándose lo más rápido posible de ese lugar.

Santana se giró para mirar a su novia y notó su cuello inmediatamente. Sin decirle nada, agarró el brazo de la diva y la comenzó a arrastrar por el pasillo.

"Santana, tengo que ir a clases." dijo Rachel tratando de evitar el estallido de furia que iba a provenir de la latina.

"Voy a matar a Karofsky y quiero que lo veas." dijo Santana, haciendo caer en la cuenta a la diva de que estaban yendo en la misma dirección por la que el jugador había desaparecido.

"No fue Dave." dijo Rachel clavando sus pies en el suelo, para detener a Santana.

"¿Cómo que no fue él? Te dejé sola hace 15 minutos y cuando te vuelvo a encontrar estás hablando con él. Fue la única persona."

"Santana, no estás pensando lógicamente."

"Rachel, pareciera que te quisieron ahorcar con un par de manos. Es más, creo que se están formando los dedos alrededor de tu garganta." dijo Santana mirando con más atención el cuello de su novia.

"No pareciera. Lo hicieron. Pero no fue Dave. Hay un montón de alumnos más en esta escuela que quieren hacerlo."

"En este momento solo se me ocurre uno. Karofsky."

"Dave no fue." gritó Rachel tratando de hacer que Santana la escuchara y logrando que las personas que estaban en ese pasillo se giraran a observarlas.

"No tienes porque gritar." dijo Santana

"Si tengo porque no me estás escuchando."

"Lo estás defendiendo, porque no quieres que lo asesine."

"No estoy defendiendo a Karofsky, porque él no fue el que hizo esto."

"¿Entonces quién fue?"

"Fue Kurt" dijo Rachel en voz tan baja que Santana no pudo oírla bien.

"¿Quién?"

"Kurt" dijo más fuerte Rachel

"¿Kurt?" preguntó Santana sintiendo como la furia comenzaba a deslizarse por sus venas. "¿Y si fue Kurt que hacías con Karofsky?"

"Él me salvó. Apareció de atrás y le dijo a Kurt que se fuera antes de que apareciera Sue. Pero creo que además, le tiene más miedo a Dave que a Sue, inmediatamente me soltó y salió corriendo. ¿Santana? ¿A dónde vas?" preguntó Rachel que vio que su novia comenzaba a caminar por el pasillo.

"A matar a Kurt."

"No."

"¿No?" preguntó la latina frenandose en el lugar en donde estaba y mirando a Rachel.

"No."

"¿Se puede saber por qué no puedo ir a matarlo?" preguntó justo segundos antes de que el timbre anunciara un nuevo periódo de clases.

Rachel suspiró y estiró su mano para agarrar la de la latina, quien la tenía cerrada en su puño a su costado.

"Porque yo te lo pido." dijo Rachel suavemente, mientras los demás alumnos comenzaban a entrar en sus aulas.

"Te quiso matar." dijo Santana mirando hacia el piso.

"Lo sé."

"¿Entonces?"

"Dejalo estar, por ahora. Dejalo flotar en la superficie de tu inconciente." dijo Rachel acercándose a Santana, quedando justo al frente de ella, sus cuerpos tocándose por completo. Santana levantó la vista y se encontró con los ojos de Rachel.

"¿Por qué?"

"Porque se dio cuenta. Se dio cuenta de que yo fui quien lo dejo pelado. Sabe que puedo vengarme y va a estar esperando, y digamos, hay cosas que es probable que la gente no sepa demasiado. Y si descubren que me estoy vengando de Kurt por lo que hizo, seguramente van a descubrir que yo tuve que ver con los...bueno, lo que estuvimos haciendo con Noah." dijo la diva manteniendo su mirada fija en la de la latina.

"Y eso es malo." susurró Santana, acercándose al rostro de la diva.

"Y además, no quiero tener que andar visitandote en la cárcel." dijo Rachel antes de cerrar la distancia para besar a Santana.

Santana profundizó el beso y empujó a la diva en contra de la pared, acomodando sus manos en su cintura. Mientras más profundo y pasional se hacía el beso, las manos de Santana bajaron hasta ubicarse en el trasero de Rachel, apretando y palmeando suavemente para lograr una reacción de su novia. La diva reaccionó de una forma que Santana no esperaba, y levantó sus piernas hasta rodear la cintura de la latina, logrando que ésta emitiera un gemido de placer. Santana comenzó a mover una de sus manos por debajo de la remera de la diva hasta que una garganta se aclaró detrás de ellas. Rachel, inmediatamente bajó sus piernas y Santana dio un paso hacia atrás.

"Ellen, Portia, me gustaría verlas en mi oficina." dijo Sue cuando vio que ya estaban separadas por lo menos por unos 5 milímetros de distancia.

"Ninguna de las dos somos rubias, Sue." dijo Rachel

"No me interesa." respondió la entrenadora dando media vuelta y caminando hacia su oficina.


"Hoy tienen la primera práctica con el nuevo coro." afirmó Sue cuando las dos morenas entraron y se sentaron al frente de ella.

"Si." dijo Rachel

"Bien, ¿van a decidir el nombre?" preguntó Sue

"No estamos en una etapa muy original." respondió Rachel nuevamente. "Además, los jugadores de football dijeron que quieren que nos llamemos Titans, como ellos, y las porristas Singer Cheerios."

"Me lo imaginé." dijo Sue.

"Entonces Shelby decidió que nos vamos a llamar "Untitled"" agregó la diva logrando que la entrenadora la mirara con una ceja levantada y su novia también. "Se los dije, no estamos en una etapa muy original."

"Me gusta." dijo Sue "Aqui tienen pases para saltarse lo que queda del período y por favor, ahora retirénse de mi oficina. Están dejando olor a lesbianas."

"¿Las lesbianas tienen olor?" preguntó Rachel a Sue

"No lo sé, no me interesa saberlo, pero fuera. Hush hush." dijo Sue moviendo los brazos.


Kurt estaba escondido en uno de los baños de damas del primer piso, llorando como niña por que le habían arruinado la ropa. Era en mitad del período y el joven divo estaba tratando de controlar sus lágrimas que no dejaban de caer libremente. Una voz interrumpió sus llantos.

"¿Kurt?"

"¿Qué rayos estás haciendo aquí, Rachel?" preguntó Kurt sin hacer intentos de salir del baño.

"Quería saber si necesitabas algo." dijo la diva

"¿De tu parte? Jamás Rachel. No esperes que yo vaya corriendo a pedirte ayuda. No esperes que yo vaya arrodillado hasta la puerta de tu casa a pedir perdón. No esperes absolutamente nada de mi, sino venganza." dijo Kurt gritando.

Santana, quien había acompañado a su novia, quería entrar en el cubículo a pegarle trompadas a Kurt.

"Kurt, no vine por nada de eso." dijo Rachel

"¡Por supuesto que viniste por eso!" gritó Kurt abriendo de golpe la puerta del cubículo y caminando hacia la diva, hasta notar la furiosa latina que estaba parada detrás de ella. "Siempre quieres parecer la única y mejor en todo lo que haces. Siempre quieres estar delante de todos los demás. Siempre demuestras superioridad en todas tus cosas. ¿Crees que me importa lo que piensas o sientes? No, no me importa en lo más mínimo. Si te hice blanco de todas las bromas de este colegio una sola vez, puedo llegar a hacerlo de nuevo. Y si hace años me prometí arruinarte para siempre, lo voy a hacer, Berry. Tenlo por seguro." dijo Kurt mirando fijamente a la diva.

"¿Por qué?" preguntó Rachel suavemente.

"¿Por qué? ¿Por qué no? Tienes todo, ¡Todo! Unos padres geniales, unos amigos espectaculares. Te saliste con la tuya toda tu niñez y con Puckerman hicieron cosas que merecían castigos. Eres feliz y tienes un maldito talento que te va a sacar de este pueblo de mierda. ¿Y preguntas por qué? Hasta tienes el amor de Finn que estoy seguro que no te mereces." gritó Kurt viendo como Rachel estiraba sus manos hacia atrás para agarrar a Santana. No sabía si era porque la latina estaba a punto de cortarle la yugular con sus propias uñas o porque necesitaba el apoyo de alguien. Pero Kurt estaba completamente enojado. "Cuando éramos chicos, todas la bromas que uds. hacían pasaban a ser lo mejor de la semana. No importaba si alguno demostraba ser más inteligente que uds. y se salvaba de las bromas o las avisaba antes de tiempo. Si uno hacía eso, lograba que el resto de los compañeros lo golpearan. No importaba tampoco si uno iba y los acusaba con la maestra. No, no importaba. La maestra solo decía que no podía hacer nada porque ya todo había pasado. Y al final del día, te ibas saltando contenta a encontrarte con tus padres. Tus malditos tres padres. Cuando yo solo tengo uno. La vida me parecía injusta y me lo sigue pareciendo y eres una maldita espina en mi zapato, clavándose en la carne sin poder sacarte para siempre de encima. O de mi vida. Y a pesar de que supe que algo había cambiado en tu maldita vida, no dejabas de sonreír y esa sonrisa se me volvió insoportable. Supe que tenía que hacer algo para cambiarlo y lo descubrí en el momento en que me alejé de vos. Y ahí supe que lo que mas temías era a quedarte sola. Por eso, el primer día de secundaria comencé el rumor de que estabas loca, de que te vestías así porque en realidad tenías un pene, de que estabas enamorada de Jacob Ben Israel, y de que tus padres, además de ser homosexuales, habían realizado un raro hechizo cuyo resultado eras vos. Los chicos de 15 años son tan crédulos, que funcionó a la perfección. A la semana ya ni siquiera eras amiga de Puckerman y eso me hizo feliz. Después iniciaste Glee y me di cuenta de que también podía ser mi boleto de salida, aún cuando tuviera que soportar tu nariz que se podía ver a kilómetros, tu odiosa voz que perforaba mis tímpanos, todo. Pero a pesar de todo, siempre las cosas te salieron bien. Mientras mis padre estaba recibiendo llamadas telefónicas porque su hijo confesó que era homosexual, vos seguías por la vida feliz. Quiero que sepas, que te odio, completamente." después de todo esto, Kurt salió rápidamente del baño y corrió para que la latina no lo alcance.

Pero Santana, no se había movido, salvo para abrazar a la diva desde atrás.

"Dios." dijo Rachel suspirando.

"¿Estás bien?" preguntó Santana apoyando su rostro en el hombro de la diva.

"Si."

"¿En qué estás pensando?"

"En que nunca pensé que Kurt fuera tan inmaduro. Creo que nunca terminó de crecer lo suficiente y ahora está rodeado de los fantasmas de su niñez. Creo que tendría que haber ido a algún lugar a que lo ayuden y me da lastima Burt, no sabe con lo que se está enfrentando."

"Pensé que ibas a estar llorando por todo lo que dijo."

"No lloro porque alguien me dice esas cosas, intento ayudarlo. Pero es obvio que Kurt no quiere mi ayuda ni la de nadie. Es mi opinión, únicamente mi opinión, pero creo que Kurt va a hacer varios pasos hacia atrás."

"¿Cómo dices todas esas cosas? Tendrías que estar pensando en una venganza."

"Insisto, no es el momento más lógico para hacerlo. Él lo va a estar esperando. Y digo todas esas cosas porque creo que estoy...no sé, como más pensativa."

"¿Cómo?"

"Ni sé como explicarlo. Es probable que las cosas que Kurt dijo me hayan dolido."

"¿Probable?"

"Esta bien, me dolieron. Pero, más allá de eso, solo se que es por causa de un joven perturbado que hizo todo lo posible para evitar disfrutar las pequeñas cosas de la vida."

"¿Cómo?"

"No disfruta a su padre. Burt es un ser excepcional, comprensivo, inteligente. Él no lo disfruta. No disfrutó su niñez, cuando todos hacíamos lo posible para que se sintiera incluido. Siempre odió a Noah y él siempre lo defendió."

"¿Por qué es así?"

"Quisiera decir que es por las torturas y el abuso al que lo sometieron pero no puedo. A mi me hicieron cosas peores que a él y durante toda mi vida, y sigo siendo yo."

"Apenas."

"¿Apenas?"

"Si, apenas seguís siendo vos. Sos distinta."

"No, la distinta era a quien mostraba."

"Ah.."

"¿Podemos dejar de pensar y hablar de Kurt, por lo menos hasta que él se sienta lo suficientemente seguro como para olvidarse que puedo llegar a vengarme?"

"De acuerdo. ¿Podemos continuar con lo que empezamos en el pasillo?"

"Bueno."


Al día siguiente, después del primer y gran ensayo de Untitled para las seccionales y como coro oficial de McKinley, Rachel y Santana se encontraron frente a frente con el nuevo McKinely High.

Primero, nadie dijo nada agresivo en contra de Rachel ni intentaron tirarle granizados (ésto último se debía a que gran parte del equipo de football y de las porristas eran parte del coro). Salvo, los miembros del equipo de hockey que, cuando intentaron meter a Artie en uno de los baños, fueron interceptados por un grupo de jugadores de football liderados por Karofsky quienes los dejaron casi inservibles para el próximo partido. Por lo cual, para la hora del mediodía, el equipo de hockey solo comenzó a contestarse con molestar a otros alumnos que no formaran parte del coro, o las porristas, o los jugadores de football. O Jacob.

Jacob, había publicado una nota en su blog esa mañana, contando la nueva relación entre la HBIC y la capitana del nuevo coro, incluso, para confirmarlo, añadió una foto del suceso que había sido interrumpido por Sue Sylvester el día anterior. Era tan distinto comenzar a ser un poco más respetado, que Jacob se sintió en las nubes todo el día. La nota, había sido escrita con un poco de profesionalidad, y no estaba basada en un rumor, sino en pruebas concretas, y eso es lo que había cambiado la visión del alumnado de McKinley. El mayor cambio en toda su publicación, fue que no escribió ningún comentario hacia Rachel Berry.

Santana estaba orgullosa de ser...bueno...Santana. Había caminado sobre una alfombra roja que le habían puesto para el momento de su salida del closet. Y, para mayores cambios, era el objeto de su afecto, la única e irrepetible Rachel Berry. Si alguien repetía que habían visto ese día a Santana caminar por los pasillos sonriente, de la mano de la diva, el oyente exclamaba que era mentira, hasta el momento en que veían a las morenas caminar juntas, y entonces, todos pedían que los pellizcaran, imaginaban que era un sueño.

Rachel, caminaba como si nada hubiera sucedido. Esta nueva popularidad no le gustaba. Quería mejor estar en su casa, tal vez, o solamente con Noah y Santana, o Quinn y Brittany o Shelby, pero en cualquier lado menos en McKinley. Después de tantos años siendo la hija de la única pareja homosexual en Lima, podía notar con una simple mirada quienes eran los homófobos y quienes no. Así que mientras miraba a todos sus compañeros quienes murmuraban sobre ella y su novia, anotó mentalmente los rostros de los que sabía que le iban a traer problemas.

Kurt Hummel sufría ese día por dos cosas. La primera, porque no podía creer lo bien que estaba tomando su escuela la formación de una nueva pareja de homosexuales. Cuando él salió del closet todo se había convertido en un infierno pero para Rachel y Santana eso no estaba sucediendo. Los hombres las miraban hambrientos y las seguían por todos lados esperando ver el beso de despedida o algo más candente y las mujeres simplemente las miraban. Cuando él dijo que era homosexual, todos lo miraban con asco. Segundo, había recibido esa mañana su revista Cosmopolitan mensual y agradecía el hecho de que como estaba suscripto no tenía que pagarla, ya que había depositado todos sus ahorros en seguridad. Si, aunque la moda era lo más importante para él, había contratado al jugador de hockey (resulta que ni el más homófobo de los jugadores de football quiso aceptar su propuesta) para que lo protegiera durante un mes. Así, no tenía dinero ahora para siquiera, un par de calzoncillos.

Mercedes Jones miraba de lejos a quien alguna vez había sido su amigo. Le dio lastima ver el odio salir de sus ojos mirando a la diva. Así que decidió mirarla ella. Sonrió dulcemente cuando vio que hablaba sin parar y Santana la miraba con una profunda admiración. Se dio cuenta en ese momento, que había sido lo mejor para ella pedirle disculpas. No solo había obtenido un grandioso solo para las seccionales, sino que también estaba haciendo intentos para obtener más de una amiga. Y nada de esto, era movido por la popularidad. Mercedes caminó hacia su aula con la paz que llega cuando uno hace las cosas bien.

Quinn estaba cada vez más enamorada de Noah Puckerman, quien a su vez estaba cada vez más enamorado de ella. Él joven se había quitado su mow-hawk el día anterior y apareció esa mañana a buscarla, con una rosa y un cheque para poder cubrir los gastos del hospital el día que Beth decida llegar al mundo. En ese momento, Quinn se dijo que iba a hacer todo lo posible para no tener que dar en adopción a su hija, sobre todo, después de la charla que había mantenido con Rachel la noche anterior, quien le dijo, sin preámbulos, que si ella quería quedarse con Beth, siempre iba a tener un lugar en esa casa. Quinn Fabray estaba feliz, sabía que iba a tomar la mejor decisión de su vida al quedarse con Beth y con Rachel Berry.


Los días pasaban y McKinley High volvía a la normalidad, siempre y cuando no incluyera a la normalidad a la que antes habían sometido al Glee Club.

El coro practicaba todas las tardes y por horas. Los bailes eran perfectos ya una semana antes de las seccionales y los cantantes tenían la orden estricta de Shelby de descansar su voz.

Kurt se relajaba mientras el mes pasaba ya que no había existido ningún intento de Rachel o Puckerman de agresión y/o broma alguna. Su "guardaespaldas" estaba cada vez más agradecido de que había ganado mucho dinero por hacer, literalmente, nada.

Burt Hummel había intentado hablar con su hijo durante todos los días desde que salió la noticia del arresto de William Schuester, pero Kurt no aflojaba en nada. Seguía despotricando en contra de Rachel Berry y cada día la odiaba más, aunque ésta ni siquiera le dirigiera una mirada.

Burt, también, siendo la buena persona que era, había comenzado a visitar a Carole Hudson, bastante seguido después de enterarse lo de su hijo, y a la segunda semana, Carole le pidió que la acompañe a ver a Finn.

El antiguo mariscal de campo, estaba feliz de ver a su madre y vio que había encontrado apoyo en un hombre como Burt (eso se lo hizo ver su psiquiatra después de un día en que Finn pensaba en que su madre iba a reemplazar a su padre). En un momento en que Carole los dejó solos para ir a hablar con su cuñado, Burt y Finn comenzaron a hablar de todo lo sucedido y el más joven de los hombres comenzó a confiar en el mecánico. Se dio cuenta, de que podía hablar con Burt de muchas cosas y habló precisamente del tema de Rachel y Santana y su relación, la cual él se había enterado porque tenía acceso a internet. Burt le comentó que la cuestión no era intentar obligar a alguien a ser feliz con uno mismo, si esa persona no te amaba lo suficiente. Era mejor, ayudar a la persona que se ama a ser feliz, aún cuando no sea con uno mismo. Finn, le confesó a Burt que mientras pasaban las sesiones con su psicólogo y psiquiatra (porque tenía diariamente sesiones con los dos) que él se daba cuenta que nunca había amado a Rachel. No podía negar de que era hermosa, pero era alguien que él consideraba no solo inalcanzable sino la mejor persona que podía llegar a conocer. Burt le dijo que era probable que no estuviera equivocado, y que lo mejor que podía llegar a hacer era convertirse en su amigo. Era mejor mantener a una persona como Rachel Berry como una amiga, que arruinar lo que se tiene por dejar vencer a las homonas adolescentes. Ambos rieron cuando Burt dijo que muchas veces era imposible detener a las hormonas pero que siempre se podía pagar para calmarlas. Finn pasó las siguientes semanas pensando en que para él lo mejor era encontrar a alguien que realmente lo quisiera y partir desde ahí, intentando hacer lo posible para mejorar su relación con todos sus amigos. Aunque eso significara no formar parte de Glee. Incluso, cuando el fiscal del estado fue a visitarlo para ver si quería declarar en contra de William Schuester en el juicio (porque tanto su madre como él decidieron juntos denunciar que lo había estado drogando cuando recuperó la cordura) él dijo que si. No iba a dejar que un hombre, por más bueno que se hubiera mostrado con él en el pasado, se saliera con el hecho de haber controlado a un adolescente mediante drogas. Eso no estaba bien, pensaba Finn, quien también durante su tiempo en el hospital psiquiatrico se había dado cuenta de que no era tan tonto como todos pensaban. Un poco de inteligencia tenía sobre todo para tener 16 años, casi 17 y entender lo que había pasado a su alrededor.


El día de las seccionales, Rachel ayudó a todos los miembros del club con sus nervios, pero no tuvo ninguna suerte. Los nervios eran demasiados fuertes.

Pero en el momento en que se anunció que el coro ganador era Untitled y que iban a las nacionales, los nervios se convirtieron en gritos de alegría.

Mientras todos iban saltando, cantando y gritando en el colectivo de regreso a McKinley, Quinn, silenciosamente anunció: Rompí bolsa. Y todo se convirtió en órdenes derivadas a los gritos hacia el chófer que se moviera lo más rápido posible hasta el hospital más cercano. Llamadas telefónicas a Judy, la mamá de Noah, y a todo el que pudieran conocer y un grupo de casi 30 chicos entrando por las puertas del hospital general de Lima gritando que atendieran inmediatamente a su amiga.


"¿Crees que ya nació?" preguntó Santana a Rachel, mientras jugaba con las manos de su novia, en el piso del pasillo del hospital que daba hacia la sala de maternidad, dos horas después de haber arribado.

"Santana, me lo preguntaste hace 5 minutos."

"Es que estoy nerviosa."

"Estoy segura que Noah va a salir por esa puerta y nos va a decir en el momento en que nazca."

"Yo estoy segura que va a salir gritando ¡Es una nena! Cuando ya todos lo sabemos."

"No me sorprendería, Noah no piensa muy bien bajo presión."

"¿Alguna vez piensa?"

"Por supuesto. Me ofende el hecho de que pienses que Noah no es inteligente, una cosa es que no lo demuestre, otra cosa es que lo sea."

"Me ofende el hecho de que siempre lo estés defendiendo."

"Nuestros amigos están a punto de ser padres y tu aprovechas el momento para retrotraerte hace casi un mes atrás y hacerme una escena de celos."

"¿Eso fue una pregunta?"

"¿Sonó como una pregunta?"

"No."

"¿Pueden dejar de hablar?" preguntó Mercedes que estaba al lado de las morenas, también sumida en nervios. "Tengo que decirlo, pensé que uds. dos juntas iba a funcionar para calmar todos sus efectos extremos que tienen sobre las personas, pero estan todo el tiempo hablando."

"La base de una buena relación es la comunicación, Cedes." dijo Rachel

"Si, bueno, pero uds. no se comunican. Hablan de cualquier cosa." dijo Mercedes sonriendo. En ningún momento sus palabras habían sonado insultantes.

"¿Qué quieres decir?" preguntó Santana frunciendo sus cejas.

"La otra noche, estábamos todos hablando de las seccionales y de lo bueno que sería ganarle a Vocal Adrenaline y de pronto uds., no sé como, hicieron una relación con Star Wars para pasar después a hablar de lo bueno que sería tener un DeLorean para volver al futuro, sea lo que sea que lo último signifique." dijo Mercedes.

"Todavía estoy sorprendida que no hayas visto esas películas." dijo Rachel sacudiendo su cabeza.

"Y yo todavía estoy sorprendida que vos mires otras películas que no son musicales." dijo Santana

"No entiendo porque la gente siempre piensa que solo veo musicales." dijo Rachel

"Es por tu fascinación por Barbra Streisand." dijo Santana.

"Barbra es una gran actriz, cantante y lo que se proponga."

"Rachel, tiene como 150 años." dijo Santana causando que su novia hiciera como que la hubieran lastimado, llevándose las manos a su pecho y poniendo cara de dolor.

"Me siento apaleada por tu comentario." dijo la diva.

"¿Ven de lo que les estaba hablando?" dijo Mercedes interrumpiendo. "Comienzan hablando de un tema para terminar con otro distinto, y si se las deja, pasan a otro y a otro y a otro. Cambiando de tema, hagamos una apuesta. Yo digo que Puckerman sale gritando "Es una pequeña judía sexy" cuando Quinn por fin largué al bebé."

"¿Cuánto apuestas?" preguntó Santana

"20 dólares." respondió Mercedes.

"Yo te apuesto la misma cantidad y digo que sale gritando "Es una nena"" dijo Santana.

"¿Estás segura? Eso ya lo sabemos todos." preguntó Mercedes.

"Segurísima." dijo Santana.

"Yo también entro en la apuesta y digo que grita "Soy papá y todos los hombres deberán alejarse de mi hija para siempre."" dijo Rachel.

"Eso sería un terrible grito." dijo Santana

"Yo acepto lo de Rachel, son 20 dólares que me vienen bien." dijo Mercedes.

"Yo quiero entrar con la frase de Mercedes" dijo Artie que se había acercando rodando hacia las tres chicas.

"Yo con la de Santana." dijo Tina desde la falda de Artie

"Yo también con la de Santana" añadió Brittany junto a Mike

"Yo con la de Mercedes." dijo Mike.

"Yo voy con Rachel en esta." dijo Karofsky quien se había unido mucho más al grupo en el mes que había pasado y todos sentían gran aprecio por él.

"¿Saben que van a tener que pagarle 20 dólares a cada uno si pierden, verdad?" preguntó Mercedes.

"Ahora lo vamos a saber" dijo Rachel mirando hacia la puerta de la maternidad porque había escuchado unos pasos apresurados y pesados, los cuales reconoció de Noah, caminar hacia donde estaban ellos.

Las puertas se abrieron de par en par y el rostro de Noah Puckerman brillaba de felicidad. Se detuvo unos pasos adelante de la puerta, al tiempo que vio llegar a todos los demás miembros de Untitled acercarse hasta donde estaba él. Levantó los brazos hacia el techo y gritó: "¡Soy papá y todos los hombres deberán alejarse de mi hija para siempre!" dejando flotar en el aire la última e.

Inmediatamente después, se escucharon dos gritos provenientes de su derecha, que gritaban "¡Si!" pertenecientes a Rachel y Karofsky quienes celebraban su victoria en las apuestas.

La diva, inmediatamente se levantó y saltó sobre Noah quien la abrazó y la hizo girar en el aire, mientras le hablaba al oído.

"Gracias Rachel. Quinn quiere hablar con vos. Gracias, en serio. Sé lo que va a decirte y me estás haciendo el padre adolescente más feliz de la tierra."

"¡Oy! Puckerman, mantén tus manos en donde yo pueda verlas" interrumpió la voz de Santana la celebración de su novia y su amigo.

Todos rieron ante esto y Rachel se acercó a la latina para susurrarle que iba a hablar con Quinn y volvía enseguida.


"Es hermosa, Quinn" dijo Rachel unos minutos después de entrar en el cuarto de la rubia y estar mirando a la bebé.

"Gracias, Rachel." dijo Quinn mirando a la morena con Beth en sus brazos. "Quería hablar con vos."

"Noah me dijo eso." dijo la diva devolviendo la infante a su madre.

"Quería saber si la propuesta de quedarme con Beth y vivir en tu casa sigue en pie."

"Por supuesto que sigue en pie."

"Entonces, Rachel, ahora puedo decirte que acepto tu propuesta." dijo la rubia sonriendo.

"¿No ibas a volver a vivir con tu mamá?"

"Si, pero mi padre puso una extraña claúsula en el divorcio, lo cual el hecho de que yo regrese a la casa, con mi madre y con Beth puede significar que lleguemos a perder todo. Me gustaría volver con mamá, pero no quiero perder a Beth, no quiero darla en adopción, si eso significa vivir en otro lado, pues lo haré."

"¿Puedo hacerle algo a tu padre?"

"No."

"Oh, que lastima."

"Rachel."

"¿Mmm?"

"Tengo otra cosa que pedirte."

"¿Qué cosa, Quinn? Si es que Noah va a mudarse a la casa no me molesta para nada. Aunque va siendo tiempo que le escriba un correo electrónico a alguno de mis padres para explicarles la situación. Seguramente no van a tener problema de que uds. dos estén viviendo conmigo. Mientras no haya adultos, ellos están felices, porque así nadie se da cuenta de lo mal padres que son, pero en realidad todos sabemos lo que son ¿verdad?."

"Rachel."

"Y la verdad, me encantaría poder ayudarte a ti y a Noah con Beth. Así pueden tener citas y eso. Pero...¿podrías comenzar a tomar anticonceptivos? Sé que con tu religión y haber sido presidente del club de celibato no las aceptas, pero realmente eres un poco complicada con las hormonas de tu embarazo. Es lo único que te pediría a cambio."

"Rachel."

"Además, tu conoces muy bien a Santana y aunque nos estemos llevando cada día mejor, me gustaría saber un poco más de ella, cosas que ella no quiere contarme. Quizás porque no está lista o algo así. Aunque mejor no, no me cuentes nada."

"Rachel."

"¿Si, Quinn?"

"No te voy a pedir que Puck viva conmigo. Estuvimos hablando y es mejor que cada uno viva por separado. Todavía no quiero atarme a él, y tengo sueños de ir a la universidad. Y a pesar de mi religión y lo del club de celibato, estoy dispuesta a tomar los anticonceptivos porque no tengo intenciones de ser mamá de nuevo, por lo menos hasta que me reciba...en la universidad. Y sobre Santana, creo que a esta altura tu la conoces mejor que yo. Y la verdad, hacía mucho tiempo que no te escuchaba hablar tanto."

"Oh."

"Lo que te iba a pedir era permiso para usar tu nombre."

"¿Mi nombre?"

"Si, Noah eligió como madrina de Beth a su madre, aunque no sé si eso funciona muy bien con uds. los judíos. Y yo la verdad quiero de alguna forma agradecerte lo que hiciste conmigo. Además de perdonarme, me diste un lugar donde vivir, un lugar al que puedo realmente llamar hogar. Un grupo espectacular de amigos y sobre todo la posibilidad de conocerte y poder llamarte mi amiga." Y lo último era cierto, Quinn y Rachel comenzaron a llevarse mucho mejor después de la formación de Untitled y se habían obligado a pasar por lo menos, un día solas en la casa o saliendo de compras. Poco a poco la amistad fue creciendo y Quinn, a Puck, Santana y Brittany, les había confesado de que sentía a Rachel más que una amiga y antes de que la latina pudiera emitir algún comentario celoso, les había explicado que la sentía como una hermana. Rachel no era lo que mostraba a los demás, era tranquila aunque hiperactiva, pero ésto último evitaba mostrarlo ya que sentía que a los demás les parecía irritante, cuando solo hacía más entretenida la vida de los demás. Era más inteligente de lo que demostraba y constantemente pensaba las cosas en forma lógica, evitando involucrar instintos y pensamientos.

"¿Qué tiene que ver mi nombre en todo esto?" preguntó Rachel no entendiendo lo que la rubia decía, ya que estaba mirando a Beth quien se movía en los brazos de su madre.

"Quiero ponerle Elizabeth Rachel Fabray-Puckerman"

"¿Cómo?"

"Elizabeth Rachel Fabray-Puckerman"

"¿En serio?"

"Si, siempre y cuando aceptes."

"¡Por supuesto!" dijo la diva abrazando incómodamente a la joven madre, quien estaba acostada con su hija en brazos y por supuesto evitando apretar a la bebé.


"Puckerman" dijo Santana casi cuando la conversación entre Quinn y Rachel estaba terminando. "¿De qué quería hablar Quinn con Rachel?"

"¿No te enteraste? Quinn le está por pedir a Rachel que se case con ella." dijo Noah bastante serio

"¿Qué?"

"Si, Quinn se enamoró de Rachel durante este tiempo que han estado viviendo juntas y cree que Rachel, a pesar de que está contigo, siente algo por ella. Por eso, ahora con Beth en el mundo real, es el momento justo para preguntarle. Quiere que Beth se acostumbre y llame a Rachel mamá cuando comience a hablar."

"¿Estás jodiendo conmigo?" preguntó Santana, no podía saber si era cierto o no

"Para nada."

"Las voy a matar." dijo la latina corriendo hacia la habitación de Quinn.

"¿Tenías que hacer eso Puck?" preguntó Brittany quien había presenciado toda la habitación.

"Es muy divertido ver su cara." respondió el muchacho.

"Si, pero no creo que sea muy divertido ahora cuando entre en la habitación de Quinn."

"¡Oh Diablos.! ¡Santana!" dijo Puckerman corriendo detrás de la latina.

"Preparen sus cámaras chicos, si es filmadora mejor" Dijo Brittany en voz alta para todos los miembros de Untitled y las demás personas que conocían a


Mientras Rachel se alejaba después de abrazar a Quinn, la puerta de la habitación se abrió de golpe y una muy irritada latina ingresó.

"¿Es cierto? ¿Estás enamorada del hobbit? ¿Le vas a pedir casamiento? ¿Y Rachel siente algo por vos?" preguntó enojada mirando a la rubia.

"¿Qué?" preguntaron Quinn y Rachel al mismo tiempo en que Puckerman frenaba detrás de Santana.

"Era una broma Santana. Perdón, era una maldita broma. Pensé que iba a ser gracioso, pero me di cuenta de que no." dijo Noah dando dos pasos hacia atrás, porque la latina, cuando él empezó a hablar se dio vuelta y lo miró emitiendo profundas ondas de asesino en serie.

"¿Qué broma?" preguntó Rachel acercándose, sintiendo el aire la furia de su novia.

"Tengo que correr Rach, después te explico" dijo Noah comenzando a hacer lo que le había dicho, por la dirección en la que había venido, seguido por Santana que gritaba en español que lo iba a matar con sus propias manos. Rachel, emitió un pequeño grito y una risa y salió corriendo detrás de la latina, intentando detenerla.

Unos 20 minutos después, el blog de Jacob estaba inundado de imágenes de Noah Puckerman corriendo desesperado y asustado de una furiosa Santana López perseguida, a su vez, por una divertida Rachel Berry.


Cerca de las 8 de la mañana, Rachel decidió volver a su casa, a descansar un poco, bañarse para así volver al hospital a buscar a Quinn antes de las 5 de la tarde. Hora en que el médico les anunció que le iba a dar de alta. Santana, quiso acompañarla.

Cuando llegaron, notaron una figura sentada en el porche de la casa, cubierta con un gorro y un gran abrigo negro.

Después de estacionar, Santana notó que mientras más cerca de esa figura estaban, Rachel más nerviosa se volvía, mirando una y otra vez hacia la casa de Shelby. Cuando ya estaban a unos dos o tres pasos del portal de la casa, la figura habló.

"¿Por qué no dejaste una llave escondida ya que cambiaste la cerradura?" La figura se levantó y Santana pudo ver que era un poco más alto que Finn y afroamericano.

"¿Leroy?" escuchó que Rachel preguntaba.

"Hola, cariño." dijo el hombre.

"¿Este es el desalmado de tu padre que te abandonó?" preguntó Santana en voz alta.

Leroy Berry escuchó estas palabras y bajó su rostro en señal de arrepentimiento.

"Pensé que no volvías hasta diciembre." dijo Rachel ignorando a su novia.

"Estuve...estuve pensando mucho, desde la última vez que estuve aquí, solo y con Hiram. Vine ahora, sin avisarle a él que viajaba porque quería hablar con vos." dijo el hombre.

"Entremos entonces." dijo Rachel.


Leroy Berry se sentó en el living de la casa, como si fuera solo un invitado y esperó hasta que Rachel volviera a la planta baja para iniciar la conversación. La diva, había desaparecido escaleras arriba anunciando que se iba a dar un baño, seguida por esa chica de rasgos latinos.

A decir verdad, Leroy se había asustado al ver a su hija, estaba ojerosa y parecía cansada, pero notó que de ella irradiaba la misma energía de siempre. Quiso acercarse a abrazarla, pero se sentía mal. Si no fuera por Jon él no estaría ahora aquí y todavía sentiría odio y resentimiento hacia Rachel, cuando en realidad tendría que estar destinando todo eso hacia Hiram. Bueno, si algo había aprendido de su hija, porque aunque no fuera su hija, él la quería como si lo fuera, era venganza y Hiram iba a recibir todo eso.

"Estoy lista." la voz de Rachel interrumpió sus pensamientos y el se levantó hasta esperar que ella se sentara, al frente de donde él se encontraba y con la latina a su lado. Si, estaba seguro, era una latina.

"Rachel...¿no me vas a dar un abrazo?" preguntó Leroy.

"No creo que sea necesario. La última vez que estuviste acá dijiste que no querías que las manos de la hija de un traidor te tocaran." dijo Rachel moviendo rápidamente una de sus manos a la de la chica latina para agarrar una de la de ella. Por la reacción que Leroy notó en la muchacha, supo que su hija no había contado muchas cosas de las últimas interacciones que la familia Berry mantuvo.

"Si, fui un cerdo, un hombre resentido, un homosexual traicionado y un idiota contigo." dijo Leroy vencido.

"¿Por qué estás aquí?" preguntó Rachel

"Conocí a alguien." dijo Leroy. "Pero no lo conocí recientemente, lo conocí hace mucho. Fue el primer psicólogo al que fui cuando comencé a viajar para alejarme de esta casa y de lo que Hiram me estaba haciendo. Fue mi psicólogo durante 3 años, hasta que me derivó a otra persona porque tenía sentimientos hacia mi."

"¿Te felicito?" dijo Rachel fríamente

"No, no debes felicitarme. Me llevó muchísimo tiempo, como adulto tendría que haberme dado cuenta de las cosas antes, Rachel. Y tengo que pagar muchas deudas, sobre todo contigo por eso. Me comporté como un niño durante 4 años o más."

"¿Qué cosas?" preguntó Rachel tratando de no mostrar tanta excitación. Leroy siempre había sido el más sincero y emocional de sus padres. Fue mucha sorpresa para Rachel que él también hubiera comenzado a desaparecer en viajes casi eternos después de todo el escándalo con Shelby y el descubrimiento de la otra familia de Hiram, el más estricto de los dos. Si Rachel tenía la esperanza de que alguno de sus padres entrara en razón, siempre pensó que el primero sería Leroy.

"Primero, que nunca tendríamos que haber alejado a Shelby, pero creo que eso ya lo sabes, escuché los mensajes de mis abogados cuando llamaron y antes de viajar supe el resultado de las audiencias." dijo Leroy observando a su hija, quien asintió para señalar que lo que él decía era cierto.

"Segundo, en haberte culpado por los errores de tu padre. Tú no tienes la culpa de lo que él haya hecho o dejado de hacer. Lamentablemente, Hiram es un hombre muy perturbado o extraño, no sabría como explicartelo, sino contándote lo que he descubierto. Tercero, por haberme ido, dejándote sola. Sarah fue siempre una buena mujer, pero yo en el fondo siempre supe que un día ibas a explotar. Y cuarto, darme cuenta de todas estas cosas demasiado tarde. No se es un padre por depositarle dinero a tu hija mensualmente y más de lo que ella pueda gastar, se es un padre por estar con ella, acompañándola en cada paso. No dejarla vivir sola y saber que dejó la casa de la persona que la cuidaba. Yo dejé de ser tu padre y estoy tan arrepentido." Leroy no pudo aguantar más sus lágrimas y se largó a llorar al frente de Rachel y Santana (quien internamente estaba hirviendo en furia pero no podía hacer nada porque se lo había prometido a su novia y además, la esperanza que veía en los ojos de Rachel era igual que la que había visto en los ojos de ese hombre antes de largarse a llorar). Cuando Leroy se dio cuenta de que estaba llorando como una niña, intentó recuperar un poco su respiración. "Sé que el daño psicológico que nuestro abandono te puede haber causado es algo que probablemente te persiga durante toda tu vida. Y no sé muy bien como repararlo o si es posible hacerlo, pero quiero intentarlo." añadió Leroy.

"¿Qué propones?" preguntó Rachel como si ésta fuera una transacción de negocios. No quería levantar sus esperanzas, aunque ya estaban muy cerca de llegar a su límite.

"Al comienzo, pensé en mudarme a Lima con Jon, el psicológo que te comenté, y vivir en esta casa con él y contigo. Pero después, me di cuenta de que seguramente, recuperando a Shelby estarías mejor con ella. Pero anoche, cuando llegué, fui a ver a Sarah y estuvimos hablando hasta que ella recibió una llamada de Noah. Sarah me contó todo lo que sufriste en la escuela durante estos dos últimos años, y los cambios en el último mes, y que tienes a una chica de tu edad, que ha sido mamá, viviendo en esta casa. No quiero provocar más terremotos en tu propio suelo Rachel, y quiero reparar las cosas."

"No entiendo." dijo la diva.

"Jon y yo nos vamos a mudar a Lima, a una casa al final de la cuadra, que compramos. Quiero que comencemos a tener nuevamente una relación padre e hija, pero no quiero perturbar tu independencia."

"¿Perturbar mi indepencia?"

"Suena mal, lo sé. Pero, no es así. Antes que nada, tu y yo debemos volver a conocernos. Y no puedo volver de pronto y establecerme aquí con una nueva persona en tu vida, para que lo trates como padre o aunque sea lo intentes." dijo Leroy, no sabía como explicarse bien.

"Sigo sin entender." dijo Rachel.

"Quiero conocerte de nuevo, Rachel. Quiero encontrar esa pequeña niña amable que hacía bromas con Noah y que ponía caras de yo no fui cuando alguien la acusaba, quiero volver a ser tu padre y sé que eso va a llevar tiempo. Quiero que conozcas a Jon y que entiendas que él me ayudó mucho más de lo que uno pueda imaginarse para que yo esté aquí hoy, pidiendo disculpas de alguna forma. Es un gran hombre y de gran corazón, muchas veces me hizo recordar a vos cuando eras pequeñas. Siempre ve lo mejor en la gente. Pero las últimas veces que vine, me encontré con una mujer, Rachel. Una persona que guardaba en la mirada sufrimiento por lo que sus padres le habían hecho. No sé como decírtelo, eres una mujer de 16 años y no tendrías que serlo, tendrías que ser una adolescente que disfruta de la vida, yendo a fiestas, emborrachándose y recibiendo el castigo por haber hecho travesuras. Tendrías que estar buscando el futuro y no haciéndote cargo sola de los problemas del mundo, porque no tienes a una figura paterna o materna a la cual poder abrazar llorando porque te has peleado con tu novio."

"Novia."

"¿Qué?"

"La última frase estaría bien dicha si hubieras dicho, peleado con tu novia."

"¿Eres homosexual?" preguntó Leroy sorprendido.

"No sé, por ahora solo me gusta una sola mujer." dijo Rachel mirando a Santana.

"¿Ves? Eso es de lo que estoy hablando. Ahora te estás sintiendo relajada y estas contandome algo que la última vez ni siquiera me contaste. Rachel, no me tienes confianza y lo entiendo. Quiero volver a ganarme tu confianza. Y quiero que me presentes formalmente a esta chica, que aunque está aquí desde que nos volvimos a ver, no sé su nombre."

"Papi, te presento a Santana López, mi novia. Santana, te presento a Leroy Berry, mi papá." dijo Rachel sonriendo. Santana, que no quería demostrar que igual no se sentía cómoda con todo lo que el hombre había dicho, se levantó y se acercó extendiendo su mano. Leroy la estrechó sonriendo y Santana se sorprendió al ver que ambas sonrisas parecían iguales, a pesar de que genéticamente no había relación entre ellos. "¿Cómo harías todo eso que me dijiste, papá?" dijo Rachel, logrando que Leroy mantuviera su sonrisa. Después de años en los que solo la había escuchado decirle Leroy, ella había vuelto a Papá. Era un gran paso para el hombre que sentía que su corazón se partía al medio al recordar el daño que le había causado y a la vez, se unía de nuevo ante el amor que sentía por la pequeña diva.

"Bueno, primero, después de mudarnos, quiero que por lo menos tengamos una comida todos los días. Sé que el almuerzo no va a poder ser, por la escuela. Así que espero que sea la cena. Así puedes además, conocer a Jon. Y tengo que llevar adelante, mi divorcio de Hiram, que sé que va a pelear con uñas y dientes por tu custodia. Además, quiero arreglar las cosas con Shelby, no fue muy bueno de mi parte haberle echado toda la culpa a ella por lo que sucedió hace 16 años atrás. Era culpa de los dos y yo me puse del lado de Hiram. No tuve porque haber luchado para que ella no se acercara a ti."

"¿Y después?" preguntó Rachel.

"Después, cada paso que des, te prometo que voy a estar a tu lado. Quieres irte a Nueva York a estudiar, ahí vamos a ir con Jon, detrás tuyo para apoyarte."

"¿En serio?"

"Si."

"Gracias, papá."

"No me agradezcas. Es lo que siempre tendría que haber hecho, estar a tu lado todo el tiempo"


Santana y Rachel no descansaron para nada, para el momento en que llegaban al hospital a buscar a la rubia, habían hablado con Leroy de todo lo que había sucedido en el último mes de sus vidas y la diva había hablado un poco más. La latina, vio al poco tiempo porque Rachel había perdonado tan rápido a uno de los dos hombres que se hacían llamar padres. Leroy era muy parecido en carácter a Rachel y reaccionaba dramáticamente ante todo lo que ellas le iban contando. La diva, sonreía sinceramente ante el nuevo desarrollo en su relación con sus padres. Recuperó a su madre y a Leroy en poco más de un mes y ahora podía volver a ser una adolescente.

Santana, puso una mano para detener a Rachel antes de que descendiera del auto.

"¿Estás segura?" preguntó cuando tuvo su atención.

"Si."

"¿Por qué?"

"Porque puedo notar que es sincero. De los dos, él no tendría porque haber regresado. Él fue engañado por Hiram. Pero él volvió."

"Si estás segura, yo estoy segura."

"Estoy segura."

"Entonces yo también."


Shelby se encontró con Leroy Berry después de que Rachel se hubiera marchado hacia el hospital. Después de estar más de una hora gritándole que era un maldito irresponsable que abandonaba niños, se dedicó a escucharlo. Entendió lo que él quería hacer y tomando una página del libro "Como otorgar perdón y a quien" de Rachel Berry, se lo otorgó a Leroy.


Santana amenazó a Puckerman para que éste no saliera corriendo a buscar a Leroy Berry y matarlo a golpes, como estaba amenazando con hacerlo. Después, la latina y el muchacho, se fueron a comprar las cosas que iba a necesitar la rubia para su hija. Ni siquiera tenían una cuna. Leroy, para comenzar en su camino hacia el perdón, les había dado dinero en efectivo para comprar lo necesario para la hija de Noah. Aunque aclaró, que sabía muy bien, que esa no era la forma de reparar el daño.

"Rachel, ¿estás bien?" preguntó Quinn cuando se habían quedado solas.

"Algo." respondió la diva.

"¿Algo?"

"Si."

"¿Cómo es estar "algo" bien?"

"De pronto el padre que menos razones tenía para volver lo hizo y en cierta forma me pidió disculpas. Es como...no sé."

"¿No sabes?"

"Santana esta preocupada. Pero si recuerdo a Leroy bien, no tiene porque estarlo. Él siempre fue el más sincero y honesto de los dos. El más sentimental. Entiendo porque él se alejó. No entiendo muy bien porque volvió, pero no me molesta. Él siempre quiso un hijo o una hija, siempre me decía que yo era su pequeño milagro. Así que supongo, que en este caso, el lazo de amor que él sintió por mi cuando pensaba que podía ser hija de cualquiera de los dos, sigue estando. Si no, no hubiera vuelto."

"¿No acabas de entender?"

"¿Eh?"

"Hasta yo entiendo porque él volvió. Un padre biológico no siempre es un padre. Y si él hubiera querido alejarte de su vida, probablemente hubiera pedido el divorcio a Hiram hace mucho tiempo y no hubiera tenido intenciones de luchar por tu tenencia. Pero él volvió y está dispuesto a luchar con el hombre que permitió que vos vinieras a este mundo. ¿Eso no te dice nada?"

"Me dice...¿qué me dice?"

"Que nunca dejó de quererte. Que quiere tenerte en su vida para siempre. Quizás, ese nuevo hombre en su vida lo ayudó a darse cuenta de los errores que había cometido. Pero, que a pesar de todo y con el tiempo, él solo hubiera llegado a esa decisión. Rachel, me enseñaste a perdonar cuando esa palabra no significaba nada antes para mi, tendrías que darte cuenta, que cuando lo haces, siempre te salen las cosas bien. En mi caso, mi padre nunca me abandonó hasta que cometí un error, ahí deje de existir para él. Leroy, se puede haber marchado físicamente de tu lado, por el dolor que sentía gracias a la traición de Hiram, a quien seguramente él amó y mucho, pero se nota que nunca dejó de pensar en vos. Si hubiera dejado de pensar en vos, estoy segura de que no estaría hoy en Lima."

"Gracias. ¿Puedes repetirle eso a Santana?"

"¿Santana está dudando?"

"Si."

"Es obvio."

"¿Por qué?"

"Rachel, Santana te adora. Ella solo quiere protegerte. Pero es muy distinta a vos. Ella ve la gente como un todo, siempre. Cuando vos ves a la gente, inmediatamente sabés como son. Las ves como un todo y después te concentras en lo bueno."

"Oh...¿desde cuando hablas tanto?" preguntó la diva con una sonrisa.

"Desde que estoy viviendo con vos. Hay que aprender a seguirte el paso."

"Es bueno que lo hayas perfeccionado."