Alo! Cómo están?

Gracias por las reviews, los favorites, las alerts.

Algo que quiero aclarar, que JUNO dijo que se quedó con la duda, es lo que pasó con Santana y Rachel en el baño en el capítulo anterior. Bueno, nada pasó en realidad (si no no podía escribir este capítulo) así que ahora tienen lo que puede llegar a pasar en el baño en un futuro con PezBerry.

Bueno, quiero arreglar el problemon familiar de Rachel, pero creo que la embarro más. Espero por lo menos resolver este tema para el próximo capítulo.

De nuevo, gracias por las alerts, las reviews y los favorites!

Saludos!

Lore


Visitas inesperadas.

Una semana después de que Quinn fuera dada de alta del hospital, Rachel decidió hacer una fiesta, obviamente manteniendo la prudencia, para celebrar la victoria del coro en las seccionales y la llegada de Beth al mundo. Quinn, intentó persuadirla para que no lo hiciera, diciendo que no hacía falta una fiesta para Beth, por lo menos hasta que cumpliera el año, pero Rachel no quiso escuchar.

Leroy se había vuelto a marchar, pero para arreglar el traslado de su trabajo a Lima y llamaba a Rachel todos los días, a veces dos o tres veces para ver como estaba. Incluso, también hablaba con Shelby ya que le había pedido a ella que se encargara de la decoración de la casa, contándole como era Jon.

Quinn podía notar que su amiga estaba un poco más contenta, incluso. Pasaba horas cantándole a Beth y sonreía constantemente, mientras bailaba por la casa, todo el día. En el colegio, saludaba a todos amablemente y había comenzado a ser aceptada por ser como era y no por los constantes guardaespaldas que tenían.

Santana quería llevar a Rachel a una cita el mismo día en que la diva había planeado la fiesta. Eventualmente llegó tarde.

Era, entonces, un viernes a la mañana y Santana bajaba a desayunar junto a su madre.

"¿Hoy vas a llevar a Rachel a cenar?¿Le vas a decir por fin?" preguntó María mientras le ponía el desayuno a su hija en la mesa.

"No." respondió Santana

"¿Cómo que no?"

"Cuando fui el otro día a preguntarle si podíamos ir a una cita esta noche, Rachel me atacó preguntándome como preparar una fiesta para celebrar la victoria en seccionales y el nacimiento de Beth."

"¿Y?"

"Esa fiesta es hoy."

"Oh."

"Si, oh."

"Puedo notar que estás enojada."

"Toda la semana fue Beth esto, Beth lo otro. Disculpame Santana, pero tengo que atender esta llamada, es Leroy." dijo la latina imitando la voz de la diva. "Hoy no puedo verte, San, porque quedé con Quinn en ir a comprar la pintura para la habitación de Beth."

"Santana." dijo María

"Si, estoy enojada. Esta semana casi ni la vi, y cuando lo hice, ni siquiera registró que yo estaba al lado suyo."

"Santana."

"No entiendo."

"¿Qué no entiendes?"

"La semana pasada estuvimos a punto de...a punto de hacerlo. Y ahora, demasiado si tengo suerte de que me de un beso en la boca. Es como si ya no le interesara."

"¿Hacer qué?"

"Hacerlo...tendrías que ver a la velocidad en que sus manos se mueven."

"No quiero esa imagen."

"No entiendo, mamá."

"¿Intentaste hablar con ella?"

"Cuando estoy con ella me olvido de todo, solo quiero pasar tiempo con ella."

"Entonces nunca vas a entender."

"Tienes razón." dijo Santana suspirando. "Voy a ir a la escuela. Seguramente puedo estar con ella antes de que suene el timbre del primer período."


"¿Está todo listo?" preguntó Rachel a Noah mientras entraban caminando uno al lado del otro por los pasillos.

"Si, todo listo. No sospecha nada." dijo el muchacho mirando hacia adelante.

"Mejor así."

"Mejor me voy. La veo parada en tu casillero y no me gusta como me mira últimamente." dijo Noah separándose de la diva y tomando el primer pasillo que encontró.

"Buenos días, Santana." dijo Rachel al ver a su novia.

"¿De qué hablabas con Puckerman?" preguntó la latina, sin responder al saludo.

"De la fiesta." respondió la diva.

"¿Y por qué se fue cuando me vio?"

"Porque todavía te tiene miedo, después de lo de la semana pasada."

"¿Cómo va a soportar estar en una fiesta conmigo?"

"No sé."

"Me voy a clases."

"Santana, todavía faltan como 15 minutos. Podemos ir al auditorio."

"Prefiero irme." dijo caminando por el pasillo. Sin notar que Rachel la miraba con lágrimas en los ojos y la diva, tampoco notó que ella caminaba con lágrimas en los ojos.


"No sé que le pasa." dijo Rachel por enésima vez abrazando a Brittany, quien la había visto parada en el pasillo cuando sonó el timbre para el primer período, mirando hacia un lugar, que después se enteró que era por donde había desaparecido la latina. Rachel, había comenzado a llorar apenas vio a la rubia, y Brittany decidió llevarla al auditorio, donde podían estar solas. "Esta semana ni siquiera pasó tiempo conmigo. Y cuando estuvimos juntas, tenía suerte de que me diera un beso. Después, si yo recibía una llamada, cuando volvía con ella ya no estaba. Y hoy, me saludó y empezó a preguntar de que hablaba con Noah. Y pensé que venía una escena de celos y preguntó como Noah iba a soportar estar en una fiesta con ella, porque sigue evitándola desde lo del hospital y se fue. Incluso le dije que teníamos tiempo para estar en el auditorio y se fue. Dijo que prefería irse."

"¿Eso dijo?"

"Si."

"No sé que decirte, Rach."

"Yo tampoco."


"¡Todo el tiempo!¡Si no es Puckerman, es Beth, si no es Beth, es Leroy, Quinn o Shelby!¡Esta semana no estuvo conmigo a solas ni un momento y cuando lo estuvo siempre nos interrumpió el maldito teléfono!"

"Santana, por favor, cálmate." suplicó Brittany quien había seguido a la latina al finalizar el primer período ya que la había visto mal, y después de hablar con Rachel, sabía que tenía que hablar con su amiga. Ahora se encontraban en el vestuario de las Cheerios, con la latina gritando.

"¿Cómo puedo calmarme? Hace una semana estaba feliz, la tenía a mi lado y de pronto, todo dio un giro y es como si yo no existiera."

"San. No creo que sea así. ¿Acaso no piensas que ella también puede estar sufriendo por lo mismo?"

"¿Cómo va a sufrir por lo mismo? Está todo el maldito tiempo rodeada de gente, recibiendo mensajes, hablando por teléfono. ¿Cómo?¿Eh? Brittany, no sé que hacer. La veo con Puckerman y me hierve la sangre. No confío en él para nada. La escucho hablar de Beth y de Quinn y siento como que está enamoradas de ella y no de mi. Ni siquiera sé si está enamorada de mi." dijo la latina sentándose en el piso.

"No seas tonta, San. Ese es mi trabajo."

La latina solo miró a su amiga y escondió su rostro entre sus manos.

"San, ¿Le dijiste algo?¿Hiciste algo para que ella pasara más tiempo con vos?"

"No, no le dije nada. ¿Por qué todos preguntan eso?"

"¿Quién más preguntó?"

"Mi mamá esta mañana."

"María es una mujer muy sabia. Estás comportandote como una tonta, Santana. En estos momentos, Rachel debe seguir llorando porque esta mañana ni siquiera le devolviste el saludo y preguntaste por Puck. Y cuando ella te propuso ir al auditorio le dijiste que preferías irte."

"¿Eso dijo ella?"

"Santana, sé que sos bastante capaz de hacer esas cosas."

"Si, pero nunca rechazaría un...oh..."

"¿Oh?"

"Si, en realidad no la estaba escuchando. Estaba demasiado celosa y solo vi que movía sus labios, nada más. Me fui para no volver a meter la pata. Temía decirle cosas como la primera vez, es demasiado autocontrol, ¿sabes?"

"¿Y dejarla sola cuando recibía una llamada, cuando se suponía que estaban solas?"

"No tiene porque contestarle todo el tiempo."

"Es su padre, Santana."

"¿Y? El tipo la abandono."

"Y vos la torturaste."

"No es lo mismo."

"Pero es igual de malo. Mejor me voy a ir, ¿sabes? Realmente no quiero discutir con vos. Tendrías que confiar más en ella."

"Confío en ella, es en el resto del mundo en quien no confío."

"Entonces tienes que tratar de trabajar el problema de tus celos."

"No puedo."

"¿Por qué?"

"Porque la amo, Britt. Me vuelve loca no saber que es lo que ella siente por mi. Me vuelve saber que no sé que es lo que siente por los demás, y me vuelve loca viendo que se lleva tan bien con todos."

"Se lo tendrías que decir."

"Eso iba a hacer esta noche, pero se le ocurrió hacer esa patética fiesta."

"¿Quién te dice que en la fiesta no tienes una oportunidad para hacerlo?"

"Va a estar lleno de gente, si ya es casi imposible para mi estar a solas con ella, esta noche es directamente imposible."

"Yo que vos, demuestro un poco de interés por la fiesta. Ella organizó todo para poder disfrutar de esta fiesta. Y para olvidarse de lo que estaba pasando con vos."

"No quiero ir a esa maldita fiesta."

"Vas a tener que ir."

"¿Por qué?"

"Porque sé de muchas personas que están esperando una oportunidad como ésta para acercarse a ella."

"¿Quiénes?"

"No te voy a decir nada más. Más te vale que intentes arreglar las cosas con Rachel."


A la hora del almuerzo, Santana se sirvió la comida y buscó a la diva entre las mesas. La encontró en una bien al fondo del comedor, con Puckerman, Brittany, Mercedes y Karofsky, quienes estaban muy concentrados en una conversación entre ellos. Rachel, se veía triste y no prestaba atención a lo que sus amigos decían. La latina, se acercó y se sentó despacio al lado de su novia. Los otros cuatro ocupantes de la mesa, la observaron en silencio unos segundos, para volver a hablar entre ellos.

"¿A qué hora tengo que estar esta noche en tu casa?" preguntó Santana acercándose al oído de Rachel.

"¿Disculpa?" preguntó la diva sorprendida saliendo de sus pensamientos y observó a Santana sorprendida.

"Te pregunté: ¿A qué hora tengo que estar esta noche en tu casa?" dijo Santana.

"A la hora que quieras." respondió la diva quitando la mirada de la latina

"¿No quieres que te ayude a organizar todo?"

"Ya está todo organizado."

"¿No quieres qué...?

"Solo quiero que vayas." interrumpió Rachel volviendo a mirar a Santana. "No quiero que me ayudes a organizar nada, no quiero que te aparezcas antes de la fiesta, no quiero nada, solo quiero estar en esa fiesta con vos. ¿Puedes ofrecerme eso?"

"Si."

"Entonces, como a todos los demás, te informo que la fiesta empieza entre las 8 y las 9 de la noche." dijo Rachel levantándose.

Santana, observó la figura de la diva desaparecer por las puertas del comedor y miró a sus amigos, quienes la observaban, sin mostrar ninguna emoción en su rostro. Bajó la mirada y pudo notar que la bandeja de comida de Rachel estaba llena.

"Vistete sexy" dijo Puckerman interrumpiendo los pensamientos de Santana.

"¿Qué?"

"Vistete sexy. Si quieres arreglar las cosas, vistete sexy."


A pesar de las pocas ganas que tenía de ir a la fiesta, quería pasar tiempo con su novia. Así que se puso un vestido rojo, que le llegaba hasta las rodillas y bastante entallado, mostrando así cada una de sus curvas.

Estacionó exactamente a las 8:05 en la casa de Rachel y ni siquiera se mostró sorprendida de la ausencia de vehículos. Si la fiesta empezaba entre las 8 y las 9 la mayoría iba a llegar cerca de las 9.

Se bajó del auto, intentó arreglar algunas arrugas imaginarias en su vestido y caminó hacia la puerta, en donde había una nota.

Santana, la puerta esta abierta.

No golpees.

Rachel.

La latina, se sorprendió ante la nota, pero hizo lo que le decía. Suponiendo que lo que la nota en realidad decía era que entrara directamente. La casa estaba prácticamente a oscuras, salvo por una tenue luz que provenía del comedor. Y no se escuchaba ningún sonido.

Santana, caminó hacia el comedor, para encontrarse frente a frente con una habitación llena de velas, iluminando una mesa para dos.

"Pensé que no ibas a venir hasta más tarde." dijo Rachel apareciendo por la puerta que daba hacia la cocina.

Santana abrió la boca para decir algo, pero la visión que estaba teniendo se lo hacía imposible. Rachel, tenía puesto un vestido blanco, no muy entallado, solo lo suficiente para anunciarle al mundo que poseía ciertos atributos (que Santana había visto muy pocas veces) y llegaba hasta un poco más arriba de las rodillas. La latina, pensaba que estaba ante la presencia de un ángel.

"Emmm...emmm...estas hermosa" fue lo único que pudo decir.

"Gracias. Vos también." dijo la diva ruborizándose.

Santana, desvió la mirada para poder comenzar a pronunciar palabras más elaboradas.

"Pensé que ésta era una fiesta. Pero la mesa solo esta servida para dos." dijo mirando a su tema de conversación.

"Todavía no está servida."

"¿Eh?" dijo Santana, solo por volver a mirar a Rachel.

"Todavía la comida está lista, por lo tanto no está servida en la mesa."

"Ah."

"La fiesta en realidad es mañana, solo que Noah convenció a todos de que dijera que era hoy en tu presencia."

"¿Oh?"

"Si, me di cuenta de que en realidad no festejamos nuestro aniversario y quería hacerlo. Ya no quería esperar más. Y quiero decirte un par de cosas, entonces organicé esto. ¡Sorpresa!" dijo Rachel dudando por primera de que esto fuera una buena idea.

"¿En serio?"

"Si."

"Pensé que..."

"¿Podemos hablar cuando estemos comiendo? La cena está casi lista." dijo Rachel interrumpiendo a la latina y volviendo hacia la cocina.


Cuando Rachel volvió 5 minutos después al comedor, con la comida en una bandeja, Santana la esperaba sentada, colorada y agitada.

Si, Santana estaba colorada y agitada, porque le supuso un esfuerzo muy extremo correr en tacos altos sin hacer ruido cuando vio que Rachel estaba por volver al comedor. Cuando la diva había desaparecido en la cocina, Santana se acercó y espió por la puerta. Pudo ver a su novia agachándose, sin pudor alguno al no ser observada (según ella) y una gran porción de piel entró por las pupilas de la latina, quien siguió observando cada uno de los movimientos de la diva.

Durante mucho tiempo se perdió observando a Rachel, se dio cuenta de que cada movimiento que estaba haciendo estaba calculado con precisión y prácticamente parecía como si estuviera bailando entre cuchillos y cacerolas. Tarareaba una canción mientras le daba los últimos toques a la comida que había preparado para Santana. Si, Rachel Berry había preparado una comida para Santana López, y esta última no podía sentirse más feliz, obviamente si evitaba pensar en lo sucedido en la última semana. Santana, notó un poco tarde a Rachel caminando hacia el comedor, y corrió a la mesa para no ser descubierta. Si, Santana López había estado espiando a su novia.


"¿Estás bien?" preguntó Rachel después de servir los dos platos y dejar la bandeja, cubierta, en el lugar vació de esa mesa para cuatro personas.

"Si."

"Pareces agitada."

"No, estoy bien. Gracias por preguntar." dijo Santana sonriendole a la diva.

"¿Qué pasó esta semana, San?" preguntó Rachel, que evitó dar vueltas al tema, quería dejar en el pasado esa semana.

"Creo que fallamos en comunicarnos y yo fallo en ser tan celosa." dijo Santana.

"¿Cómo?"

"Me pongo loca cada vez que estas conmigo y te vas de la habitación porque llamó Leroy. Me pone loca escucharte hablar de Quinn, de Beth, de Puckerman, de Brittany cada vez que estamos juntas. No sé. Me pone loca saber que estás pensando en otras personas cuando estás conmigo."

Rachel, miró a Santana y dejó sus cubiertos. La latina al notar esto, frunció sus cejas.

"¿Qué pasa?" preguntó la diva.

"¿Ya terminaste de comer?" preguntó Santana señalando el plato, casi lleno. Esta bien, que había estado distraída, pensando en como hablar y que decir, y no meter la pata más profundamente de lo que ya había hecho, pero no recordaba haber visto a Rachel masticar.

"No, solo apoyé los cubiertos para escucharte."

"No comiste hoy al mediodía."

"Cuando estoy preocupada no tengo hambre. Y hoy estaba preocupada por vos."

"Lo siento." dijo Santana suavemente.

"Estoy cansada de esto, San." dijo Rachel.

"¿De qué? ¿Me vas a dejar?"

"No, ¿Por qué habría de dejarte?" preguntó la diva sorprendida

"Dijiste que estabas cansada de esto."

"Pero no quise decir de nuestra relación."

"Oh."

"Quise decir que estoy cansada de esta semana. Quiero que por una vez termine. Esta vez, no fue culpa tuya o mía, fue culpa de las dos."

"¿De las dos?"

"Si, de las dos. Ninguna de las dos se sentó con la otra a hablar de lo sucedido. Las dos preferimos sentarnos con nuestros propios pensamientos para lograr hacernos mala sangre. Sé muy bien que te molestaban las llamadas de Leroy, pero tienes que entenderme, hace años que no hablo con él. Hace años que él no se preocupa por mi. Es mi padre."

"Eso lo sé, pero siempre dejaste la habitación en cada llamada."

"Y vos te fuiste antes de que yo regresara."

"¿Por qué te ibas?"

"Porque sé que no estás de acuerdo con que lo haya perdonado tan rápidamente. Y siento tu enojo cada vez que suena el teléfono."

"No es por eso que me enojo."

"¿Por qué es?"

"Porque me siento celosa. Me pongo celosa. Me molesta compartirte. No puedo dormir en mi casa porque estoy pensando constantemente que estás haciendo con Quinn, a pesar de que sé que ella te considera solamente amiga y que está enamorada de Puckerman. Tampoco me siento tranquila cuando estás con él. Siento que cada persona te aleja de mi." dijo bajando su mirada.

"Oh, San. Ellos no tienen nada con que alejarte de mi."

"Tampoco sé que es lo que sientes por mi. Sé que te gusto, pero no sé hasta que punto. Y me vuelvo loca de celos, Rachel, porque no sé eso y te amo tanto que no puedo contener toda la rabia que siento cuando le prestas atención a alguien."

"¿Me amas?"

"¿Yo dije eso?"

"Lo acabas de decir"

"Oh." dijo Santana al recordar las palabras que había utilizado. "Si, te amo. No era así como te lo quería decir, pero tenía pensado decírtelo. Diablos, quizás te lo hubiera dicho en la primera cita. No tienes que decirme que me amas. Porque solo quería que lo supieras."

"¿Podemos comenzar de nuevo?" preguntó Rachel después de unos minutos de observar a Santana.

"¿No vas a decir nada?" preguntó la latina, temiendo un tremendo rechazo.

"Si, pero no estamos resolviendo un problema porque saltamos a otro tema en el medio."

"No puedo resolver ser celosa. No sé que es lo que sentís por mi." dijo Santana levantándose de la mesa y comenzando a caminar de un lado al otro.

Rachel, solo la observaba. Se levantó y se detuvo al frente de la latina, que con toda la fuerza que le quedaba, luchaba por contener sus lágrimas. La diva, la detuvo ubicando sus manos en el rostro de Santana, quien conectó sus ojos con los de ella.

"Te amo." dijo Rachel casi en un susurro.

"¿Qué?" preguntó Santana, no podía creer lo que había escuchado.

"Que te amo. Estuve toda la semana con esas palabras en la punta de mi lengua y tratando de contenerme. Por eso atendía cada vez que Leroy me llamó. Me calmaba. Y antes dijiste algo que no es cierto. ¿Sabes por qué hablo de todos los demás cuando estoy con vos y pienso en ellos cuando estoy con vos?" Rachel espero que Santana moviera su cabeza en señal de negación. "Porque estoy pensando todo el día en vos. Y cuando por fin estoy a tu lado, siento que puedo pensar en los demás. Estoy jugando con Beth y solo deseo que estes conmigo. Estoy hablando con Quinn y le habló todo el tiempo de vos. Estoy con Noah y bueno...ahí no hablo mucho de nosotras porque él quiere saber detalles y solo me pregunta que tan lejos llegamos. Mercedes, me prohibió nombrarte o nombrar cualquier cosa que tuviera relación con nosotras, dice que está cansada de escuchar lo maravillosa que eres."

Santana, se reía al final de todo lo que Rachel le estaba contando.

"¿No podías simplemente decirme de nuevo que me amabas?" preguntó inclinando su cabeza mientras miraba a la diva.

"No." dijo Rachel antes de besar a Santana.

La comida quedó rápidamente olvidada sobre la mesa, ya que el beso las llevó directamente al sofá del living, en donde la diva continuaba besando a su novia, desde su posición debajo de la latina.

Desde que se acostaron sobre el sillón, las manos de Santana se movieron para acariciar las piernas de Rachel, hasta introducirse por debajo del vestido y alcanzar el estómago de la diva. Las manos de su novia, habían hecho exactamente lo contrario (con un poco más de resistencia debido a lo apretado del vestido de Santana) y ahora estaban acomodadas en la espalda de la latina.

Ninguna de las dos quería sacar la vista de los ojos de la otra. Rachel porque estaba tremendamente nerviosa y Santana porque si lo hacía, sabía que todo el control que todavía tenía iba a desaparecer.

Sin quererlo, y sin notarlo, las dos se encontraron fuera de sus vestidos y en ropa interior poco tiempo después, y cada mano se internaba cada vez más explorando el cuerpo de la otra.

Santana se sorprendió al no escuchar ninguna queja de Rachel cuando ella le sacó su corpiño, tampoco cuando se dedicó a besar, y masajear sus pechos. Se sorprendió mucho más cuando se encontraba frente a frente con la pequeña tanga que la diva estaba utilizando y Rachel no le dijo absolutamente nada.Y cuando sacó ese último pedazo de tela que cubría la parte más deseada para Santana, Rachel también se mantuvo en silencio, salvo por los recurrentes gemidos que animaban a la latina a seguir.

"¿Estás segura?" preguntó volviendo a estar en la misma altura que los ojos de la diva.

"Si. Pero..."

"¿Pero?"

"Todavía tienes mucha ropa." dijo Rachel tratando de sacarle el corpiño a la latina.

"Tienes razón."


Quinn regresó a la casa de Rachel casi al mediodía del día siguiente, cargando a Beth quien dormía. Entró y se dirigió directamente al piso de arriba a dejar a la bebé en su cuna y después descendió las escaleras ingresando al living que estaba oscuro. Abrió las cortinas y se dio vuelta, para ver a dos mujeres, besándose y tocándose en el sillón.

"¡Aaaaaaaaaahhhhhhhhhhhhhhhhhhh!¡Mis ojos!¡Mis ojos!¡Traigan algo para desinfectar mis ojos!"

gritó Quinn

"¿Quinn?" preguntó Rachel alejándose de Santana y cayendo al piso, tratando de buscar algo para taparse.

"¿Qué diablos Fabray?" gritó Santana saltando arriba de la diva para que la rubia no la viera desnuda.

"¿Podrían ponerse algo?¡Por favor!" rogó Quinn, había intentado girar y mirar por la ventana pero podía ver todo en el reflejo, así que simplemente se tapó los ojos. Escuchó unos movimientos a sus espaldas.

"Nos vamos a mi pieza a poner algo de ropa, ya volvemos" dijo Rachel corriendo con Santana hacia las escaleras.

Quinn contó hasta 10 y se dio vuelta, relajándose en el hecho de que por fin había pasado ese momento. Miró de reojo el sofá al pasar a su lado y anotó mentalmente prenderlo fuego.


Rachel y Santana, terminaron en la ducha lo que Quinn había interrumpido. Habían dormido unas pocas horas para despertarse y volver al sexo. Santana, flotaba cada vez que las manos de Rachel tocaban su piel. ¿Quién hubiera dicho que la diva era tan experimentada en la cama a pesar de que unas horas antes había sido su primera vez?


Quinn las vio entrar en la cocina, una hora después de que salieran corriendo hacia las escaleras.

"Por favor, espero que no hayan despertado a Beth." dijo enojada. "Además, ¿no tenían una cama en perfecto estado arriba para hacer esas cosas?"

"Me dijiste que ibas a volver al mediodía." dijo Rachel intentando excusarse.

"Es el mediodía Rachel." dijo Quinn.

"Oh."

"Me alegro y mucho que hayan resuelto el problema que las acompañó esta semana, pero...¿tenía que ser en el sillón? Ahora lo vamos a tener que cambiar y ¿cómo se lo vamos a explicar a Leroy?" dijo Quinn

"¿Por qué va a haber que cambiarlo?" preguntó Rachel.

"Por los líquidos involucrados en lo que hicimos anoche, y esta mañana, y en la ducha." le susurró Santana a la diva.

"Oh..." dijo Rachel entendiendo.

"Podrías haberme avisado. Vamos a tener que hacer algo para avisarnos de ahora en mas." dijo la rubia.

"Quinn, no planeé acostarme con Santana anoche, pero sucedió. Lamento no haber avisado." dijo Rachel.

"¿Sabías que ahora voy a tener que lavarme los ojos con lejía?" dijo la rubia volviendo a recordar lo que había visto.

"¿Por qué?" preguntó Rachel mientras intentaba mantener alejadas las manos de Santana.

"Esas imágenes me van a acosar por el resto de mi vida." dijo Quinn tapándose los ojos.

"Vamos Quinn, no viste casi nada. Estabamos empezando." dijo Santana

"¿Empezando?" preguntó la rubia

"Si, como por décima vez, pero empezando" dijo Santana sonriendo.

"¡No tenía que saber eso!" dijo Quinn ahora tapándose los oídos.

"Miralo por el lado bueno, Quinn." dijo Santana. "Puedes contarle lo que viste a Puckerman y te aseguro de que te va a dar varios orgasmos."

"¡López! No me dirijas la palabra por el resto del día." dijo Quinn saliendo de la cocina.

"¿Tenías que decirle eso?" preguntó Rachel a la latina.

"Interrumpió nuestro momento, por supuesto que tenía que decirle eso." se defendió Santana.


Saliendo de una casa ubicada en los suburbios de Seattle, Hiram (Berry) Rosewood caminaba hacia su auto silbando una canción. Se dio vuelta para saludar a la mujer y a los dos niños pequeños que habitaban esa casa y les gritó que volvería pronto. Se marchó hacia el este, con la misma canción en la cabeza. Se preguntaba de donde había venido el deseo de escuchar esa canción, ni siquiera se acordaba el nombre o la letra o quien la cantaba. Solo sabía que se había despertado esa mañana escuchando la música. Desayunó con su esposa e hijos y tarareaba esa música como podía.

Después de unas horas de viaje y con esa música en la cabeza, Hiram se detuvo en un restaurante al costado de la ruta.

Mientras tomaba un café, su celular comenzó a sonar. El nombre Sofía apareció en el indicador.

"Hola amor. Estoy en camino." dijo al responder.

"Hiram, tenemos que hablar." dijo Sofía seriamente.

"¿Pasó algo?" preguntó él.

"Si, pero es mejor que no lo hablemos por teléfono."

"Esta bien, termino un café y voy directamente a casa."

"No lo hagas, Hiram."

"¿Por qué?"

"Porque no vamos a estar."

"¿Y a dónde van a estar?"

"Camino a Lima, Ohio. ¿Conoces ese lugar?" preguntó Sofía.

"Debo haberme detenido ahí alguna vez." dijo Hiram comenzando a sudar frío.

"Me imagino."

"¿A qué van a Lima?" preguntó Hiram.

"A conocer a tu hija y a tu marido. O debo decir, futuro ex marido." dijo Sofía.

"Amor, lo que ese hombre dice no es cierto." dijo Hiram inmediatamente.

"Hiram. Nos vemos ahí." dijo Sofía antes de cortar el teléfono.

Hiram (Berry) Rosewood recordó inmediatamente en donde había escuchado esa canción. Y quien la cantaba y la letra. Era "Defying Gravity", canción que Rachel había interpretado cuando ganó una de sus competencias de canto a la edad de 5 años.


La fiesta, a la noche, fue un éxito. Todos habían hablado, reído y los populares y los perdedores, que pertenecían al coro, habían formado un lazo que parecía imposible de formar. No había habido alcohol debido a que era una fiesta vigilada por adultos. Los cuales habían pasado toda la noche hablando entre ellos.

Leroy había llegado esa mañana para establecerse definitivamente en Lima y con él, Jon, su nueva pareja, quien inmediatamente abrazó a Rachel apenas la vio y le repetía una y otra vez, las maravillas que Leroy le había contado sobre ella.

Cerca de la medianoche, todos los no habitantes de la casa Berry se marcharon de a uno, después de haber pasado una gran noche.

En la casa de la diva, solo quedaba ésta, Santana, Quinn, Beth, Judy, Sue, Leroy, Jon, Shelby, Puckerman y Mercedes. Brittany se había ido con Mike, diciendo que iban a tratar de hacer bebes, aunque con paraguas.

"Rachel, tenemos que hablar." dijo Leroy llamando a su hija, que fue seguida de todos sus amigos al living, en donde los cinco adultos los esperaban.

"¿Qué sucede?" preguntó la diva sentándose en el apoyabrazos del sillón, mientras todos los demás se sentaban a su lado o en el piso.

"¿Esto es una intervención?" preguntó Santana.

"¿Intervención?" preguntó Shelby.

"¿O es una de esas incómodas charlas entre padres e hijos sobre sexo? Porque si es así, quiero aclarar que fue de mutuo consentimiento y que hice todo lo posible para que Rachel se sintiera segura y bien. Además...mmmm" dijo Santana hasta que una mano le tapó la boca.

"¿Rachel, tienes algo que contarnos?" preguntó Leroy levantando una ceja.

"Si, se los iba a contar, a los dos. No a todos." dijo Rachel completamente colorada.

"Disculpen, debo ir al baño." dijo Puckerman poniéndose de pie.

"Es mejor que te tires un poco de agua fría." dijo Mercedes ríendose por la reacción de Puck.

"Dejando de lado el aspecto sexual de su relación, " comenzó a decir Leroy, "no es por eso que queríamos hablar contigo. Y con el grupo de personas que te acompañan a todos lados."

"¿De qué se trata?" preguntó la diva mientras se acomodaba en la falda de Santana.

"¿Te molesta que hablé yo?" preguntó Jon mirando a Rachel con sus ojos verdes, llenos de esperanza.

"No, para nada." dijo Rachel mirando como Puckerman volvía a la habitación.

"El lunes, cuando tu padre volvió conmigo, estuvimos hablando largo y tendido de la situación. E inmediatamente tomamos cartas en el asunto." dijo Jon con su voz calma. "El martes, a primera hora, tu padre llamó a su abogado aquí en Lima y comenzó los trámites de su divorcio con Hiram."

"Que no va a ser tanto como divorcio." añadió Leroy. "Sino una anulación."

"¿Anulación?" preguntó Rachel.

"Si, lo nuestro hace mucho que no es una pareja o un matrimonio, por más que lo querramos seguir demostrando. Además, el hecho de que él tenga otra familia, lo hace bígamo y tanto aquí en Ohio como en Illinois la bigamia está penada por la ley. Pero más allá de eso, Hiram legalmente tiene una hija conmigo y con Shelby. Y además, sabemos que él no te ha estado manteniendo últimamente." dijo Leroy

"Pensé que esa cantidad de dinero que tenía todos los meses en el banco era de la suma de uds. dos." dijo Rachel mirando a su padre.

"No, parece ser que solo era la cantidad que solamente yo te había enviado." dijo Leroy levantando sus hombros. "No creo que sea por falta de cariño que él no te envió dinero, sino por otra cosa que nuestros abogados descubrieron."

"¿Qué cosa?" preguntó Rachel

"Descubrieron, que perdió su trabajo hace dos años y que está viviendo de trabajos temporales." dijo Jon.

"¿Y?" preguntó Rachel, había notado una mirada furtiva entre Jon, Shelby y Leroy.

"Y nada más" dijo Shelby.

"No me mientan." pidió la diva

"No sabemos como decirte esto." dijo Jon

"Se supondría que al ser un psicólogo lo podrías manejar." dijo Sue

"Lo siento." dijo Jon

"Por favor, ¿Qué más descubrieron?" suplicó Rachel abrazando a Santana.

Los cinco adultos se miraron, confirmando a la diva que habían descubierto algo más y que parecía grave.

"Tu padre tiene otra familia." dijo Leroy

Rachel, lo miró.

"Pero eso ya lo sabíamos." dijo Santana sintiendo que algo no estaba bien por la forma en la que Rachel comenzó a temblar.

"¿En dónde?" preguntó la diva.

"En Seattle" dijo Shelby.

"¿Puedo retirarme?" preguntó Rachel.

Leroy, miró a Shelby, y asintió. Rachel, se levantó y le dio un beso a cada uno de sus amigos y a cada adulto, sorprendiendo a Sue por el acto y se dirigió a su cuarto.

"Santana, ve tras ella." dijo Sue

"No, vamos nosotros." dijo Leroy levantándose junto a Shelby.


"Rachel, ¿podemos entrar?" preguntó Shelby introduciendo su cabeza en el cuarto de la diva.

"Si." respondió ella.

Leroy y Shelby entraron en el cuarto y caminaron hacia la cama, en donde Rachel estaba en posición fetal.

Los dos se sentaron juntos mirando hacia Rachel e intentaron hacerla girar, hasta que ella estuviera mirándolos.

"¿Qué va a pasar ahora?" preguntó la diva, no largó ni una lágrima por Hiram. Hacía mucho que no lo hacía.

"Ahora vamos a llevar a cabo todo el proceso de la anulación o divorcio." dijo Leroy

"Hiram va a luchar con uñas y dientes por tu tenencia." agregó Shelby

"Yo no quiero estar con él. Ni siquiera quiero verlo." dijo Rachel. "¿Qué va a pasar conmigo?"

"Vos te vas a quedar junto a nosotros. Eso tenlo por seguro." dijo Leroy

"¿Cómo?" preguntó Rachel

"Para empezar, mi abogado y los de Shelby, quien amablemente me prestó los suyos, van a avisarle a las otras familias lo que está sucediendo." dijo Leroy

"Seguramente, de acuerdo a lo que Hiram quiera hacer, iremos a audiencia o a juicio." dijo Shelby

"Después, se decidirá el destino de los bienes compartidos que tenía conmigo." agregó Leroy

"Y posteriormente el destino de sus hijos." dijo Shelby

"Pero mi caso es distinto que el de los demás hijos que él pueda tener, ¿verdad?" preguntó la diva

"Si, eso es porque eres hija de él y de Shelby. En tu caso, él puede alegar que es tu padre biológico y yo puedo quedar afuera." dijo Leroy

"¿Y yo puedo testificar a tu favor?" preguntó Rachel

"Si, por supuesto. Pero vas a tener que saber que los abogados, sobre todos los míos, van a intentar hacer que hables de todo." dijo Leroy

"¿De todo?"

"Si, de la desaparición de Shelby y del abandono al que te sometimos todos estos años." dijo Leroy. "El abogado que lo defienda, va a ver como una estrategia el hecho de que yo me haya vuelto a acercar a vos unos días antes de solicitar el divorcio."

"¿Y es una estrategia?" preguntó la diva con miedo en su voz.

"¡Oh, no, no, no! Rachel, por favor no pienses eso." suplicó Leroy "Jamás te utilizaría como una estrategia para vengarme de Hiram. No, no. Si volví a Lima a pedirte perdón es porque te extrañaba, extrañaba a mi pequeña estrella. Quiero verte feliz. Quiero morir sabiendo que estuve a tu lado." dijo Leroy comenzando a llorar.

"No llores Leroy. Vamos a resolver todo esto juntos." dijo Shelby abrazando al hombre.

Segundos después, un par de pequeños brazos, abrazó a los dos adultos y todos comenzaron a llorar.

Lloraban por el tiempo que estuvieron alejados de Rachel, por el dolor que el tercer padre les había causado a todos y por lo que estaba por venir.

Afuera de la habitación de la diva, Santana lloraba por su novia.


Santana se quedó en el piso del pasillo esperando que los padres de Rachel terminaran la conversación con la diva. Conversación que después de que todos lloraron, no prosiguió.

En la planta baja, Sue se había encargado de dar las órdenes para que los que quedaban limpiaran el patio trasero de la casa de Rachel ("No tengo porque ver esta mugre mañana cuando me levante" había dicho Sue mientras Quinn acostaba a Beth junto a Judy.

Leroy y Shelby miraron a Santana cuando dejaron la habitación, y la latina suspiró aliviada de que no se habían intercambiado palabras.

Santana, entró en el cuarto de Rachel, para encontrarla profundamente dormida. Así que se desvistió y se acostó junto a ella.


"Oh, me duele la cabeza" dijo Rachel mientras se frotaba los ojos. No sabía ni siquiera en donde estaba. Miró a su lado, y vio a Santana dormida profundamente. Sonrió y le dio un beso en los labios, antes de levantarse.

"¿A dónde vas?" preguntó Santana sin moverse de la cama.

"Pensé que estabas dormida" dijo la diva

"No, me deseperté hace un rato, solo me hice la dormida." dijo Santana

"¿Y por qué te hiciste la dormida?"

"Porque te estaba mirando profundamente y vi que comenzaste a moverte. Entré en pánico pensando que ibas a encontrar raro el hecho de que te mirara."

"No, no lo iba a encontrar raro." dijo Rachel volviendo a la cama

"¿Cómo estás?" preguntó Santana

"Con un tremendo dolor de cabeza, como si hubiera tomado un barril de cerveza yo sola."

"No tomaste cerveza."

"Lo sé."

"¿Estás bien?" preguntó Santana poniendo sus manos en el rostro de la diva y acomodándose para quedar encima de ella.

"Si."

"¿Segura?"

"No"

"¿Entonces?"

"No sé."

"Eso no es suficiente." dijo Santana besando la nariz de Rachel.

"Lo sé. ¿Te das cuenta que lo único que falta es que aparezca Finn y nos pida perdón a todos?"

"Bueno, eso puede suceder."

"¿Por qué?"

"Porque las reacciones de Finn se debían a que estaba siendo drogado por Schuester. Y además, me dijeron que iba a testificar en su contra cuando comience el juicio."

"¿Por qué estamos hablando de estos temas tan temprano?"

"¿Querés bajar a desayunar?"

"No hace falta"

"¿No?"

"Yo tengo mi desayuno encima mío." dijo Rachel atacando los labios de la latina.


Cuando bajaron, se encontraron únicamente con Quinn en la cocina.

"Beth está durmiendo. Hay café hecho." dijo la rubia mientras se sentaba.

"¿Alguna novedad?" preguntó Rachel

"Si, Leroy y Shelby dijeron que querían hablar con nosotras. Con respecto de lo que dijeron anoche, y están en el patio trasero hablando con Sue." dijo Quinn señalando la puerta.

"¿Con Sue?" preguntaron las morenas al mismo tiempo.

"Si. No sé que tiene que ver con casas y que se yo. No pude escuchar mucho." dijo Quinn

"¿Estuviste tratando de escuchar lo que decían?" preguntó Santana

"Por supuesto. Una cosa es que hablen con Rachel y otra decirme que quieren hablar con las dos y después van a hablar con Sue Sylvester, entre todas las personas que habitan Lima." dijo Quinn, justo cuando la puerta de la cocina se abría dando paso a los padres de Rachel.

"Buenos días, mamá, papá." saludo la diva correctamente, mientras tomaba un sorbo de su café.

"Buenas, Shelby, Leroy." dijo la latina.

"Buenos días" respondieron los padres de Rachel sentándose al frente de su hija y su novia.

"Quinn me dijo que querían hablar con nosotras." dijo Rachel.

"Si. Aunque vamos a tener que considerar a Santana como un miembro más de esta casa." dijo Leroy sonriendo.

"Soy un miembro más en esta casa." dijo la latina.

"Eso lo notamos todos." agregó Quinn.

"¿De qué era lo que tenían que hablar?" preguntó Rachel.

"Llamaron nuestros abogados hace un rato." dijo Shelby.

"Que grandes abogados. Trabajan en domingo." dijo Santana tratando de alivianar la tensión que se había formado.

Rachel, solo puso una de sus manos en la rodilla de Santana y prestó atención.

"Una de las esposas de Hiram llegó en la madrugada a Lima. Supuestamente, no tendríamos que saber esto, pero los abogados contrataron detectives privados para saber todos los movimientos. Tanto de Hiram y de sus familias." dijo Leroy

"La primera en enterarse es la peor de todas." continuó Shelby. "Solo piensa en el dinero, sobre todo por la falta que le está haciendo en los últimos meses. Sabemos esto por los investigadores."

"La cuestión es que apenas se enteró de la situación, debido a la citación que se le envió a Hiram, habló con unos abogados, quienes se comunicaron con los míos y supieron que la mujer iba a venir a Lima. Estuvieron esperando para saber más novedades. Resulta que ella acaba de comenzar también con el divorcio y vino a Lima para ver lo que Hiram tiene en esta casa." continuó Leroy

"Como es una pareja entre personas del mismo sexo, no considera que seas hija de Hiram, hasta que la corte dicte lo contrario. Dijo cuando presentó una demanda." dijo Shelby

"¿Que quieren decir?" dijo Rachel

"Primero, cuando nos enteramos, me puse en contacto con Noah, quien la iba a atrasar, por lo menos hasta el mediodía." dijo Shelby.

"Recién, hablamos con Sue porque sabemos que ella posee varias casas en la zona y necesitamos personas." dijo Leroy

"No entiendo." dijo Rachel

"Se van a tener que mudar de esta casa, lo más rápido posible." dijo Leroy bajando la mirada.

"¿Por qué?" preguntó Rachel.

"Porque ella sabe que Hiram tiene una propiedad en Lima y cuando pregunte por el pueblo la van a enviar a esta casa." dijo Leroy "Y durante las audiencias va a pedir que sea de ella."

"¿Entonces?"

"Sue posee la casa de al lado de la mía, que está deshabitada." dijo Shelby. "Las porristas, los jugadores de football y todos los que estén dispuestos a ayudar están en camino. Las vamos a mudar lo más rápido posible, dejando la casa inhabitable."

"Dejando de lado eso, la casa no va a poder pasar a manos ni de ésta ni de la otra esposa de Hiram. Ni siquiera a manos de él." dijo Leroy "Esta casa es una herencia mía, que tiene una claúsula específica en donde se aclara que nunca pasaría a formar parte de bienes de familia. Solo tendría que formar parte de herencias."

"Entonces, ¿la casa no le pertence a Rachel?" preguntó Quinn

"Si y no. No porque yo todavía no me he muerto. Y si, porque para mi es una Berry." dijo Leroy

"Lo único bueno de mi relación con tu padre es tu presencia y que lleves mi apellido." añadio después.

"Ese debe ser parte de la gente que está dispuesta a ayudar" dijo Shelby levantándose ante el sonido del timbre.

Sin equivocarse, todas las porristas se encontraban del otro lado de la puerta, junto a Mercedes, Artie, Tina, Mike y Matt. Y Noah.

"¿Noah que estás haciendo aquí? Te dije que los detuvieras." dijo Shelby mientras caminaba detrás del muchacho que había entrado en la casa sin esperar el permiso.

"Shelby, fue muy específica tu solicitud, y la llevé a cabo." dijo Puck abrazando a Rachel.

"Estás acá ¿cómo la llevaste a cabo?" preguntó Shelby para luego abrir los ojos en sorpresa. "Dime por favor que no hiciste lo que estoy pensando" dijo sacudiendo los hombros del muchacho.

"¿Le pusiste somníferos en el desayuno?" preguntó Rachel.

"Sip." dijo Noah orgulloso

"Te enseñé bien." dijo la diva palmeando la cabeza de Puck.

"¡Vamos a mudar todas estas porquerías!" gritó Sue entrando en la casa y comenzando a dar órdenes.

Si todo iba bien, tenían por lo menos unas 2 horas para dejar la casa vacía.


Todo fue más que bien y para la hora del almuerzo, todo absolutamente todo, menos las cosas de Hiram que habían sido dejadas en el patio de la casa, estaba dos casas más a la derecha de la anterior.

Jon y Leroy les comenzaron a organizar una barbacoa a todos los adolescentes y adultos que se habían acercado a ayudar a Rachel.

Incluso, había llegado la madre de Quinn, quien ayudó cargando a Beth, la madre de Noah quien discutía sobre en que habitación poner a la bebé con su hijo, y los padres de Santana, quien entró en una crisis nerviosa al ver a su padre, Nicolás López, entrar en la nueva casa de su novia.

"¿Qué sucede?" dijo Rachel notando que Santana se había comenzado a comer las uñas.

"Mi padre." respondió la latina.

"¿Tu padre?"

"Si, mi padre."

"¿Qué le pasó a tu padre?"

"Está acá."

"¿En serio?¿Dónde?"

"Con mi mamá."

"Voy a conocerlo." dijo Rachel desapareciendo entre la gente.

Santana tardó en procesar esta última oración unos cinco minutos, para salir corriendo tratando de encontrar a Rachel. Quien ahora estaba charlando muy amigablemente con sus suegros, Leroy y Shelby. Leroy, cuando llegó Santana, se disculpo para ir a atender su celular. Volviendo cinco minutos después.

"Bueno, parece que las drogas que usa Noah surten efecto. Recien Sofía y sus hijos acaban de salir del hotel." dijo y todos los que estaban cerca aplaudieron.

"¿Tengo hermanos?" preguntó Rachel.

"Dos hermanas y tres hermanos." dijo Leroy

"¿En una sola familia?" preguntó la diva

"No, Sofía tiene una hija y un hijo. Los otros tres son de la otra mujer, Jessica, y son todos menores a diez años." respondió Leroy

"¿Voy a conocerlos?" preguntó Rachel

"Supuestamente en la audiencia. Es recomendable que hasta que comience la audiencia no te acerques a ellos." dijo Leroy

"De acuerdo." dijo la diva.

"Hiram acaba de llegar a Lima." añadió Leroy


Hiram Rosewood miraba la ropa esparcida por el patio delantero de la que fuera su casa y no se dio cuenta de un auto que estacionaba detrás.

"Esta casa es mucho mejor de la nosotros tenemos." dijo Sofía asustando a su marido.

"Eso es porque no es mía." dijo Hiram.

"Quiero conocer a esta supuesta hija tuya." dijo Sofía ignorando el comentario de Hiram.

"Parece que no vive más aquí." dijo Hiram

"¿Tienes una hija, de 16 años, y no sabes donde vive?" preguntó Sofía.

"Estaba aquí hace unos meses." dijo él.

"Si la casa no es tuya, ¿De quién es?" preguntó Sofía. Sabía que Hiram tenía una propiedad en Lima y estaba segura de que era esa enorme casa. Con piscina.

"Esta casa es de un hombre llamado Leroy Berry, mi casa no está ni siquiera en éste lado del pueblo." dijo Hiram mirando hacia el auto donde estaban sus dos hijos.

"Llevame a mi casa." dijo Sofía. "¿Hay alguna posibilidad de que en el divorcio ésta casa quedé para mi?" preguntó

"Ninguna." dijo Hiram tratando de saber en donde podía encontrarse su hija mayor.


Jessica Silverman miraba la citación judicial que le acababa de llegar. ¿Cómo podía ser esto cierto? ¿Desde cuándo entregaban citaciones judiciales en domingo? Sabía que Hiram le había estado ocultando algo, pero nunca se imaginó que fuera ésto. Incluso, siempre pensó que él tenía una amante, pero el papel decía que estaba legalmente casado,no solo con otra mujer, sino que también con un hombre. Por suerte, su hermano era abogado.


Santana, se marchó quejándose en español junto a sus padres, cerca de la hora de la cena. Eran los últimos en irse, dejando a Rachel y Quinn en la nueva casa.

"Parece, que contigo nunca terminan las aventuras, Rachel." dijo Quinn con el monitor para escuchar si Beth se despertaba en la mano y bajando las escaleras.

"¿Alguna vez lo dudaste?" preguntó Rachel.

"¿Estás bien?" preguntó Quinn sentándose a su lado.

"Hiram está acá y ni siquiera llamó por teléfono." dijo Rachel.

"¿Quieres que lo haga?"

"En realidad no."

"¿Entonces?"

"Quizás tenía la esperanza de que todavía se preocupara por mi, aunque sea por un momento."

"Ah."

"¿Quién podrá ser a estas horas?" dijo Rachel levantándose porque había sonado el timbre.

Abrió la puerta y se encontró con Santana, con la mochila que usaba en el colegio y el bolso con las cosas de las Cheerios.

"Convencí a mis padres de que lo mejor que podía hacer era quedarme hoy con vos." dijo Santana dándole un beso a la diva y entrando en la casa.

"Es raro ver al demonio latino tan enamorado." dijo Quinn a los gritos cuando vio pasar a Santana.

"No me interesa, Fabray." respondió también gritando Santana mientras subía las escaleras.

Rachel había vuelto a su lugar al frente de la televisión.

"Es raro en serio." le dijo Quinn a Rachel.

"¿Tanto así?" preguntó la diva.

"Oh, si."

"Y vas a ver más de mis demostraciones." dijo Santana entrando en el living y sentándose en la falda de la diva.

"Eso me temo" dijo Quinn. "Pero espero que la próxima vez que las encuentre teniendo sexo, por lo menos sea en algún lugar donde se supone que no las va a ver nadie."

"Pero así nunca más nos vas a encontrar." dijo Rachel

"Eso es lo que espero." dijo Quinn sonriendo.

"¿Cómo están las cosas con Puckerman, Quinn?" preguntó Santana mientras trataba de sacarle el control remoto a la diva.

"Hasta ahora está demostrando ser un gran padre." dijo Quinn "Esta bien, Beth tiene una semana y un día. Pero hasta ahora va bien."

"¿Y la pareja?" preguntó Rachel.

"Estamos hablando de Puck, si, estoy muy enamorada de él, pero hay algo que me frena." dijo Quinn mirando sus manos

"¿Sabías que no ha estado con nadie desde que te mudaste a mi casa?" dijo Rachel

"¿En serio?" preguntó Quinn

"Si, obviamente, después de cierta charla en la que entró en razón, por mi parte, Noah comenzó a darse cuenta de que lo que hacía, acostarse con casi todo lo que se movía, estaba mal. Sobre todo porque él me juraba que te amaba. Entonces le dije que tenía que demostrarte que le importabas. Y no era eso lo que te demostraba si se acostaba con todas las mujeres de Lima y alrededores. Entonces me dijo que no lo iba a hacer más." dijo Rachel.

"¿Es por eso que quiere saber con tanto detalle lo que hacemos?" preguntó Santana mirando a su novia.

"Si, necesita esas imágenes para mantenerse fiel a Quinn" dijo Rachel.

"¿En qué sentido se mantiene fiel?" preguntó la rubia.

"En vez de ir a acostarse con otras mujeres, él usa esas imágenes para...bueno...para..." dudó Rachel

"Entiendo. Gracias por la imagen." dijo Quinn.

El timbre volvió a sonar y Santana no hizo intento alguno de levantarse, (Quinn tampoco), por lo tanto Rachel se sacó a su novia de encima y fue abrir.

"¿Rachel? ¿Podemos hablar?" dijo Dave Karofsky del otro lado de la puerta apenas la diva mostró su presencia.


"¿Qué crees que quiera?" preguntó Santana en un susurro mirando como Karofsky hablaba por teléfono en la cocina. Había llegado a la casa hacía unos 15 minutos y su teléfono había comenzado a sonar. Atendiendo solamente a sus padres.

"No tengo ni idea, pero da miedo ver a un chico como Karofsky llorar." dijo Rachel.

"La verdad que yo tengo razón. Contigo las aventuras nunca se acaban." dijo Quinn

"¿De qué hablas?" preguntó Santana

"Esta chica siempre tiene algo con que entretenerte. Incluso, ¿no te diste cuenta que de pronto tiene a Sue Sylvester de su lado? Si hubiera sabido que era así antes de juzgarla puedo asegurar que nunca hubiera tirado un granizado en tu cara." dijo Quinn mirando a la diva

"Gracias Quinn, es muy reconfortante eso." dijo Rachel con confusión.

"De nada. Santana, deja de ser una celosa y entiende que yo solo quiero a Rachel como amiga." dijo Quinn mirando a la latina quien tenía los ojos entrecerrados.

"¿Rachel? Ya puedo hablar." interrumpió Karofsky. "¿Podríamos por ahora hablar a solas?" dijo mirando pidiendo disculpas a Quinn y a Santana.

"Escucha, Karofsky. No intentes nada con mi diva." Interrumpió Santana.

"No te preocupes Santana. Soy gay." dijo Karofsky mirando fijamente a la latina.

"Felicitaciones." respondió Santana avergonzada porque su amenaza no había servido.

"Vamos a mi cuarto, David." dijo Rachel, para inmediatamente corregir, ante la mirada de Santana. "Mejor vamos a ese cuarto que está aquí en planta baja y que no sé para que sirve." dijo guíandolo unos metros más allá.


"No sabía que Santana era tan...tan...¿como explicarlo?" dijo Dave cuando entraron en una habitación que tendría que funcionar como oficina pero que estaba llena de cachivaches que durante el día no habían acomodado.

"Celosa." agregó Rachel con tono seguro.

"Eso." dijo Dave.

"No puedes imaginarte." dijo la diva sentándose en el suelo. "¿Qué sucede David? Además de que es obvio de que le dijiste a tus padres que eres gay."

"¿Eso se nota?"

"No, pero lo supuse cuando se lo dijiste tan seguro a Santana. Hablando de Santana...¿Considerarías contarme lo que sucede al frente de ella, también?" preguntó Rachel volviendo a levantarse.

"¿Por qué?" preguntó David que miraba a la diva atentamente.

Rachel, llegó hasta la puerta sin hacer un sonido y Karofsky, la vio tan concentrada que no tenía ganas de interrumpir el silencio. La diva, de un solo tirón, abrió la puerta del cuarto y Santana cayó hacia adelante por la falta de apoyo. Falta de apoyo para su oído.

"Por eso, David."

"Si no queda otro remedio." dijo David levantando los hombros.

"Lamentablemente no." dijo Rachel volviendo a donde se había sentado, con Santana mirando el piso pero sin intenciones de salir de la habitación. "Santana, cierra la puerta por favor." dijo Rachel.

"Rachel, ya que estamos, ¿Por qué no hablamos con Quinn también? La verdad no me molesta tanto ahora." dijo David

"¡Quinn acepta hablar contigo también!" gritó Santana corriendo a sentarse al lado de Rachel.

La rubia, llegó lo más rápido que pudo y se sentó en la puerta.

"Puedes empezar, David." dijo Rachel girando los ojos y sacudiendo su cabeza ante la actitud de Santana.

"Ok. Bueno..." comenzó Karofsky para respirar profundamente y volver a intentarlo. "Como adivinaste, supongo, Rachel, le dije a mis padres que soy gay. Bueno, técnicamente no les dije. Ellos lo supieron. Digamos, no es bueno estar ocultándoselo pero no sabía como decirlo. No están muy contentos con mi forma de ser, de ahora en más, pero no van a prohibirme nada. Pero, más que dolido, estoy enojado. Y cuando llegué lloraba porque me dolía no haber sido yo quien les dijera a mis padres. Y la verdad, cuando le dije a Santana que soy gay, fue la primera vez que lo decía en voz alta." dijo sin dejar de mirar a Rachel. Había ido a esa casa porque necesitaba a la diva.

"¿Qué pasó?" preguntó Rachel quien entendía lo que Dave le decía pero no entendía porque necesitaba de ella.

"Alguien, me vio besándome con, quien ahora puedo llamar mi novio. Ese alguien, a su vez, está bastante enojado conmigo por haberlo rechazado durante la semana pasada. Y entonces, mientras nosotros estábamos hoy disfrutando la barbacoa y todos divirtiéndonos, esa persona fue a mi casa, le mostró unas fotos a mis padres e incluso les dio el nombre y la dirección de mi novio." dijo Dave

"O sea, que esa persona, hizo que dieras un paso para el que es notable que todavía no estabas listo para dar. ¿Quién fue?" preguntó Rachel.

"No es que no estuviera listo para darlo, Rachel. No estaba ni cerca de comenzar a estar listo para dar ese paso. Vivo atemorizado." dijo David.

"¿Quién fue?" volvió a preguntar Rachel.

"Eso es lo más sorprendente de todo, ¿Sabes? Uno pensaría que esa persona entendería lo que es salir del closet por si mismo." dijo Dave

Rachel, ya tenía una idea de quien había sido. Así que, preguntó sabiendo que no podía equivocarse.

"Fue Kurt. ¿Verdad?"

"Si." dijo Dave. "La verdad que me sorprendió. Llegué a mi casa y ahí estaba él, sentado al frente de mis padres, sonriéndo mientras ellos se abrazaban y lloraban. Cuando me vió, comenzó a temblar, junto sus cosas, habló tartamudeando y se fue."

"¿Cómo puede haber hecho eso?" preguntó Rachel comenzando a enojarse. "El proceso de conocerse a si mismo, el proceso de contarle a quienes te importan si sos gay o bisexual o travesti o lo que seas es algo propio y privado. Y no tendría que haber hablado, no me imagino como te sientes." dijo Rachel mirando al jugador.

"Me siento bien y a la vez no. Bien por un lado, porque puedo decirlo. Y mal porque no fui yo quien pensó en hacerlo o decidió sentar a mis padres y decírselo, sabiendo que iba a tener que enfrentar ciertas consecuencias. Ahora, sé que las consecuencias que puedo llegar a enfrentar, no son mi culpa y no estoy dispuesto a hacerlo. Es como que me sacaron una parte, me sacaron darme cuenta poco a poco quien soy. Es como que me hicieron crecer de golpe. No sé bien como explicarlo, Rachel." dijo David

"¿Por qué haría eso?" se preguntó Rachel.

"Kurt estuvo persiguiéndome toda la semana. Quería una oportunidad para unirse al coro, ahora que ganamos seccionales y vamos a Las Vegas. Dijo que quería ser parte de un coro que no tiene una sola estrella, me dio a entender que estuvo la semana pasada en las competencias. Bueno, para el miércoles ya lo había amenazado de que me dejara en paz, sino los granizados iban a volver. Los miércoles a la tarde, generalmente me encuentro con James, él asiste a Carmel. Bueno, más allá de eso, el jueves Kurt se dedicó a seducirme. Cuando al final del día no le había prestado atención, intento besarme en el vestuario. Cuando le pegué, solo para sacarmelo de encima, lo juro, me dijo que se iba a vengar. Y hoy pasó ésto." explicó David

"Tengo que llamar a Noah." dijo Rachel levantándose.

"Gracias, Rachel." dijo Dave.

"No vas a hablar con Puckerman mientras yo no esté presente." dijo Santana persiguiendo a Rachel.

"Tengo ideas, para llevarlas a cabo. No me molesta que escuches." dijo Rachel marcando el número de Noah.

"¿Quieres comer algo?" preguntó Quinn al jugador que miraba a la pareja.

"Es celosa." dijo Dave

"No te imaginas." dijo Quinn