Buenas! No es es capítulo nuevo, solo quería actualizar unas cosas en la nota que hago antes del capítulo.


Buenas! ¿Cómo están?

Acá les dejo un nuevo capítulo, continuando de la fiesta. Con ciertas revelaciones...bueno, para decir verdad, no estoy muy segura de este capítulo. Pero, hice lo que pude.

No es tan largo como los demás, y seguramente, bueno. No sé.

Muchas gracias por las reviews, los problemas siguen, pero se están acomodando los horarios y eso. Así que seguramente la próxima actualización va a ser dentro de poco menos tiempo, junto con algunos one shot que voy escribiendo mientras cuido a mis abuelos.

Así que, espero que les guste el capítulo. Y tanto como si les gusta o si no, bienvenidas sean las críticas.

Me fui gente!

Besos!

Lore!

Ahhh, el título del capítulo fue lo único que se me ocurrió.

Cecy, voy a empezar de nuevo con lo tuyo. Como no sabemos como comunicarnos, acá abajo dejo más datos. Te dejo todo, acá. Facebook casi no lo uso y hotmail tampoco, como tengo acceso a internet en el cel me llega a todo momento todo, así que por ahí, si querés, escribime y te mando como va por ahora.


Crisis

"No hay nada nuevo"

"Lo sé"

"¿Entonces para que me hiciste bajar?"

"Punto 1, tenemos un lugar en donde hacer el amor sin ser interrumpidas por la horda de adolescentes que está completamente alcoholizado en la parte de arriba de esta casa. Y eso es gracias al punto 2. Punto 2, la puerta del sótano se puede cerrar desde adentro y es imposible que la abran desde afuera. Punto 3, ¿estás segura de que querés estar presente en el momento en que Noah se despierte y recuerde lo que pasó?"

"Por supuesto que quiero estar presente en ese momento."

"Yo no."

"¿Por qué?"

"Porque aunque Dave admitió que es homosexual, Noah no y puede llegar a ocurrir una batalla campal allá arriba."

"¿Preparaste todas las contingencias necesarias en el caso de que el gay panic de Puckerman pueda generar la destrucción del mundo?"

"Muy graciosa."

"No entiendo de que estás hablando, cuando, podríamos estar aprovechando este momento para tocarnos y así después poder ver el momento en que Puckerman se levante."

"Un día voy a tener que empezar a ponerte límites."

"No creo que los cumpla mucho."

"¿Y eso por qué?"

"No terminé de decir una frase que no te gustaba y ya estás completamente desnuda."

"Quería estar sola con vos desde el momento en que esta fiesta comenzó."

"¿No será que te excita pensar en Puck y en Dave teniendo sexo?"

"¿Podrías dejar ese acontecimiento fuera de la habitación? Quiero tener sexo con mi novia, no perder las ganas"

"¿Te puede hacer perder las ganas?"

"Por supuesto."

"Entonces, no nombro más ese detalle."


Rachel entró en la cocina, donde algunos de los invitados a la fiesta estaban sentados, agarrandose su cabeza y quejándose en voz alta a causa de la terrible resaca que tenían. Quinn, que intentaba no prestarle atención a nadie, vio entrar a la diminuta morena y se dirigió hacia ella.

"¿Quieres café?" le preguntó entregándole una taza.

"Gracias. ¿Noah ya se despertó?" preguntó Rachel aceptando la taza y tomando un sorbo.

"Todavía no." dijo Quinn

"Ajá." dijo Rachel yendo hacia las escaleras.

"¿No te quedas a charlar?" preguntó Quinn deteniéndola antes de que saliera de la cocina.

"Tengo que hacer control de daños, antes de que existan los daños. Algo así como una prevención." dijo Rachel subiendo hacia la habitación en donde sabía que Noah estaba.

Entró despacio y observó la figura desnuda de su amigo, tapado (por suerte) en los lugares claves, descansando sobre la cama. Se acercó y se sentó en la cama mientras pensaba que decirle a Noah.

"¿Dave?" escuchó venir de la boca del muchacho

"No." respondió tranquila.

"Si, porque dije Rachel." dijo Noah sentándose rápidamente.

"Dijiste Dave."

"No."

"Noah"

"Rachel."

"¿Estás bien?"

"¿Por qué no lo estarías?"

"Estoy pensando en que bloqueaste la memoria."

"¿Puedo mentirte?"

"No."

"¿Entonces?"

"Gay panic."

"No soy gay"

"Bisexual. Es lo mismo."

"Rachel. Voy a pedirte que me dejes solo en este momento." dijo Noah enojado.

"No lo creo."

"No pasó nada."

"No es lo que todos dijeron anoche, ni están repitiendo, como la noticia del año."

"Están mintiendo. Seguro que Karofsky dijo algo."

"No creo que él haya dicho algo. Por lo menos no lo recuerdo."

"Entonces, bebí demasiado alcohol. Yo tampoco creo que Dave haya mentido."

"Cambiaste de estrategia en dos minutos. Primero le echaste la culpa, después no."

"No me importa, Rachel. No va a volver a pasar."

"¿Estás seguro?"

"No estoy interesado en los hombres."

"No te estoy diciendo que lo estés."

"Me estás diciendo que soy bisexual."

"Noah."

"Rachel. Me duele la cabeza, prefiero irme a casa."

"Están todos desayunando abajo."

"No quiero hablar con nadie."

"No te enojes conmigo, solo quiero ayudar."

"Estás empeorando las cosas."

"Lo siento."

"Está bien. Igual, si necesito ayuda, te voy a buscar."

"De acuerdo."


Cuando Rachel descendió las escaleras, Quinn la estaba esperando en el último escalón.

"¿Está bien?" preguntó mirando fijamente a Rachel.

"Creo que no." dijo la diva siguiendo su camino hacia la cocina.

"Rachel, ¿pasó algo entre nosotras?" preguntó Quinn agarrándola del brazo y deteniéndola.

"No. ¿Por qué preguntas?" dijo Rachel mirando a la rubia fijamente

"Por nada." dijo Quinn soltando su agarre y dejando a la diva continuar su camino.


Ya era tarde y recién se habían terminado de ir la mayoría de los invitados a la fiesta, obviamente, después de ayudar a limpiar la casa. Quinn después del almuerzo se había ido a la casa de su madre con Beth y no había vuelto. Brittany, no había pronunciado muchas palabras y se fue silenciosamente última.

Rachel y Santana compartieron una mirada antes de desplomarse en el sillón.

"¿Pasó algo con Quinn?" preguntó Santana mirando a la diva.

"No. ¿Por qué?" preguntó Rachel

"Me envió un mensaje preguntando si te pasaba algo con ella."

"No me pasa nada con ella."

"¿Entonces?"

"No sé. Esta mañana también me hizo la misma pregunta."

"¿En serio no te pasa nada?"

"Que yo sepa no. Será algo de mi inconsciente." dijo Rachel buscando con sus labios los labios de la latina.

"¿En serio?" repondió Santana acercando sus labios a los de la diva y esperando su respuesta.

"Si." dijo Rachel cerrando la distancia.


"Rach, Rach." decía Santana mientras sacudía a su novia

"¿Qué pasa?" preguntó después de abrir los ojos y tomar en cuenta su alrededor.

"Estabas hablando dormida" dijo Santana

"¿En serio?" dijo Rachel moviéndose para acurrucarse junto a Santana.

"No, no vas a dormir." dijo Santana alejándose

"¿Qué pasa?" preguntó la diva sentándose en la cama

"¿No recuerdas lo que estabas soñando?" preguntó Santana imitándola.

"Nop. Quiero volver a dormir"

"¿En serio?"

"¿Qué?"

"¿No recuerdas lo que estabas soñando?"

"No"

"Voy a tratar de hacer que tu memoria funcione. Mientras hablabas, decías, Quinn, Quinn, Quinn." dijo Santana.

"¿Qué tiene que ver Quinn con mi sueño?"

"No tengo ni idea."

"¿Rachel?"

"¿Qué?"

"¿Qué pasó con Quinn?"

"No sé. Creo que debe haber existido un momento durante la fiesta en el que había tomado bastante de lo que supongo porque tengo varias lagunas mentales."

"¿En serio?"

"Si."

"¿Y ayer, por qué estabas como cortante con Quinn?"

"No sé. No podía soportar mirarla. Algo explotaba en mi cabeza pero no sabía que."

"Ajá."

"¿Ajá?"

"¿Recuerdas durante la fiesta haber entrado un momento a la casa con Quinn?"

"No. ¿En qué momento?"

"Antes de que volvieras, casi llorando, y te sentaras en el pasto con la botella de vodka."

"¿Cómo puede ser que después hubiera estado como si nada? No me sentía tan borracha cuando bajamos al sótano."

"Creo que eso fue porque estuviste bailando el resto de la noche y tomando agua. Quinn, en cambio, se fue a dormir a tu cuarto y no volvió a salir hasta el día siguiente."

"Esto es un misterio para resolver."

"¿En serio?¿Estabas soñando con otra mujer y es lo que dices?"

"No sé que quieres que diga. No recuerdo haber soñado con Quinn y sobre todas las cosas, si reaccioné como lo hice por algo que no recuerdo, seguramente lo que pasó con Quinn no es de mi agrado."

"Habría que preguntarle a ella."

"¿Podríamos evitar eso?"

"¿Por qué?"

"Si no fue de mi agrado y Quinn estaba como siempre, seguramente lo guardó muy profundamente en su memoria y no quiero llegar a verla enojada y que reclame que no había pasado nada."

"Rachel ¿Quinn te besó?"

"¿Cuándo?"

"Durante la fiesta, en ese momento que no recuerdas."

"No sé, San."

"Pero eso decías recién. Dormida. No Quinn, no vuelvas a besarme."

"Te juro Santana, que no recuerdo."

"De acuerdo."

"No me crees."

"No, la verdad no."

"Voy a ir a dormir al living." dijo Rachel levantándose de la cama. Lo que más le dolía, era la falta de confianza que su novia le estaba demostrando. Ella no había besado a Quinn y si la rubia lo hizo, ella no lo recordaba.

"¿Por qué?" preguntó Santana sorprendida de la reacción de su novia.

"¿Tengo que decírtelo?"

"No entiendo, Rachel. En todo caso la que tendría que estar enojada, soy yo."

"Tendrías que confiar en mi."

"¿Otra vez con lo mismo? Estás soñando, hablando dormida y diciendo cosas sobre mi mejor amiga y la tuya, ¿Y me dices que tengo que confiar en vos?"

"No recuerdo Santana. No sé si sucedió algo o no con Quinn durante la fiesta. No me acuerdo, realmente. Hay cosas que no me cierran. Si, tengo lagunas mentales, momento que olvidé, pero eventualmente esas lagunas regresan. Y por ahora, no lo están haciendo."

"No me gusta que ella viva en esta casa."

"Ahora me estás diciendo esto. Todos estos meses estuvimos lo más bien, Santana."

"Ahora no me gusta que esté viviendo en esta casa."

"Es muy temprano en el día, o muy tarde en la noche, así que voy a bajar al living y voy a dormir ahí. Si quieres, discutimos esto mañana."


Cuando Quinn estaba por abrir la puerta de entrada de la casa de Rachel, casi al mediodía del día siguiente, casi se cae del susto al ver salir a una muy enojada Santana López. La latina, no hizo mucho por reconocer su presencia y se fue caminando insultando en español. Quinn, con Beth en brazos, se quedó mirando la figura de su amiga y sacudiendo su cabeza del miedo que todavía la acosaba, se metió en la casa. Al pasar por el living, pudo ver a Rachel que estaba en el sillón, acostada, mirando al techo. Dejó sus bolsos al lado del umbral de la entrada al living y se acercó a la diva.

"¿Está todo bien?" preguntó despacio para no asustarla. Rachel no había dado señas de notar que ella había llegado.

"¿Qué pasó entre nosotras el día de la fiesta?" preguntó la diva sin mirarla.

"¿Quieres que me vaya de la casa?" respondió Quinn defensivamente, inmediatamente después de la pregunta de su amiga.

"No dije eso. Hice una pregunta."

"Rachel."

"Quinn."

"¿Por eso peleraon con Santana?"

"No. Ni siquiera hablamos. Desde la madrugada. ¿Podrías responderme?"

"Dijiste que no iba a afectar nuestra amistad." dijo Quinn

"¿Qué cosa?"

"¿No recuerdas?"

"No, Quinn. No lo hago. Por eso hago estas preguntas" dijo la diva con un poco de enojo en la voz.

La rubia, caminó hasta sentarse al frente de su amiga, en uno de los sillones pequeños y se acurrucó con Beth.

"Entraste a buscar algo para tomar, no me acuerdo que. Yo estaba con Beth en la cocina. Estabas sonriente y comenzaste a hacerle muecas a Beth. Te acercaste demasiado. Levantaste la mirada de ella y me miraste a los ojos. No pude aguantar, estabas tan hermosa. Te besé, pero te quedaste completamente dura. No respondiste el beso. Mantuve mis labios sobre los tuyos, a pesar de que notaba que no te estaba gustando porque no quería olvidar la sensación. Cuando me alejé, me preguntaste que había sido eso. Te dije, que eras vos de quien estaba enamorada. Que quiero a Brittany, pero que eras vos a quien quería mas. Me dijiste que lo lamentabas. Que me querías un montón, pero que lo hacías como si yo fuera una hermana. No tenías sentimientos románticos hacia mi. Antes de largarme a llorar, te pedí que esto no afectara nuestra amistad. Y me prometiste que no lo haría." dijo Quinn que luchaba por mantener las lágrimas dentro de sus ojos, después de recordar la vergüenza que había sentido al ser rechazada. Sabía, en el momento en que descubrió sus sentimientos hacia Rachel, que había pocas oportunidades de que la diva le correspondiera. Sabía lo que ella sentía por Santana. Pero eso no la detuvo y a pesar de todo, en el fondo, lo que más temía, era perder la amistad de Rachel.

"Y si te lo prometí, se mantiene." dijo Rachel levantándose del sillón. "Lamento mucho no poder corresponder tus sentimientos, Quinn." dijo casi en un susurro.

"No te preocupes, Rach. Sabía que existía esa posibilidad." dijo Quinn tratando de sonreír.

"¿Estás bien?" preguntó Rachel.

"Voy a estarlo. No creo que deje de sentir lo que siento por vos, en el futuro cercano. Pero puedo guardarlo, para siempre."

"¿Estás segura?"

"Siempre voy a sentir por vos algo más que amistad, Rachel. Lo sé porque intenté dejar de sentirlo, pero no puedo. Y, quizás, algún día podamos tener algo más que amistad. Pero, eres una persona muy importante en mi vida y realmente, prefiero no tener una relación amorosa contigo, que directamente no tenerte. Antes de confesarte lo que sentía la otra noche, vivía con miedo de que te enteraras. Ahora vivo con miedo de perderte. De que salgas de mi vida. De que me pidas que me vaya."

"No lo voy a hacer, Quinn. Por ese lado, quédate tranquila."

"¿Pero Santana?"

"Santana tiene que aprender a confiar en mi."

"Pensé que eso ya estaba superado."

"Parece que lo puede ocultar bastante bien. Hasta que no."

"Estoy segura de que confía en vos. No en mi."

"No. No confía en mi tampoco."

"¿Por eso se fue enojada?"

"Te dije que casi no hablé con ella."

"¿Entonces?"

"Creo que está más enojada con ella misma, en estos momentos."

"¿Cómo es eso?"

"Se dio cuenta de que después de que me fui anoche de mi cuarto, para dormir, supuestamente, acá, no lo hice. ¿No vas a decirme que no se notan los kilómetros de ojeras que tengo en los ojos?"

"No quise decir nada" dijo Quinn mirando a Beth que estaba concentrada en Rachel, y abría y cerraba una de sus pequeñas manos.

"Bueno, ella durmió. Hasta hace unos minutos. Bajó, me miró, y se fue insultando en español."

"Esa última parte la vi."

"¿Puedo cargarla?" preguntó Rachel haciéndole señas a Beth.

"Si. Te lo estaba por pedir. Quiero acomodar las cosas en mi habitación."

"Ve tranquila. Yo la cuido."

Quinn le entregó la pequeña niña a Rachel y subió con los bolsos rápidamente a su habitación, para desplomarse en la cama, llorando libremente.

Rachel, sabía que Quinn necesitaba ese tiempo a solas, así que se quedó jugando con la niña, hasta que Beth se canse lo suficiente como para dormir.


"¿Santana?" gritó Rachel desde la calle, hacia la habitación de la latina. "¡Santana!" volvió a gritar después de unos minutos al ver que ella no le respondía. La volvió a llamar por teléfono, pero nuevamente pasaba a su contestador. Decidió esperar, hasta que llegue. Se sentó con la espalda contra la puerta y sin darse cuenta se durmió.

Se despertó cuando sintió unas manos suaves sacudirla y abrió los ojos, inmediatamente tratando de saber donde estaba. En la calle, ya estaban encendidas las farolas y no era su calle.

"Estás en mi casa." dijo la voz de su novia.

"Hola." dijo Rachel mirandóla.

"Pensé que si no te respondía, te ibas a ir. No me imaginé que te fueras a quedar dormida en la puerta." dijo Santana levantándose.

Rachel también se levantó y se paró al lado de la latina.

"Ya sé lo que sucedió con Quinn." dijo mirando la reacción de su novia.

"Yo también." dijo Santana

"¿Cómo?"

"Ella me llamó y me contó."

"Oh."

"Hubiera sido mejor que vos me lo contaras."

"Creo que estoy hace unas tres horas durmiendo en la puerta de tu casa. Vine para eso. Pero no me respondías el teléfono y me cansé de gritar."

"Claro."

"Santana. En serio."

"A veces no puedo."

"¿No podés qué?"

"No puedo entender como puedes seguir teniendo ganas de estar conmigo."

"¿Por qué lo dices?"

"¿Quieres entrar?"

"Si."

Entraron en la casa de la latina, con un silencio incómodo entre ellas. Rachel no entendía que estaba pasando y Santana se sentía una mala persona, porque, pensaba que en cierta forma, Rachel la había traicionado al besar a Quinn. Aunque en el fondo sabía que técnicamente Quinn la había besado y que Rachel no había correspondido el beso. O por lo menos, eso fue lo que la rubia le había dicho por teléfono. Pero, también sentía, que no podía ser que Rachel no le hubiera respondido el beso y que, era muy probable, que la diva sintiera algo por su amiga.

Se sentaron en la mesa de la cocina y se miraron durante unos momentos.

"Sé que no le respondiste el beso a Quinn. Pero en realidad, sé que no te acuerdas. Así que, ¿hay alguna posibilidad de que inconscientemente hayas respondido ese beso estando borracha?" preguntó.

"No."

"¿Por qué estás tan segura?"

"Porque aunque quiero a Quinn. No la quiero de esa forma. La quiero como a una hermana. Y estoy enamorada de vos. Creo que eso es lo que mas me detiene de pensar en otras personas de forma romántica. Te amo demasiado como para pensar en otra persona o tener sentimientos por otra persona."

"¿Cómo puedes amarme tanto?"

"¿Por qué esas preguntas?"

"Quinn es en todo mejor que yo. Es mucho más linda. Es mucho más simpática. Es mucho más...mucho más todo."

"Para mi eso no es cierto. Son bellezas diferentes. Cada persona es distinta de los demás."

"No sé como confiar, Rach."

"Solo confía en mi."

"Pero me acosan esos sentimientos. Desde el fondo."

"Pero yo no te doy razones para que los tengas. Y San, si cada dos o tres meses de nuestra relación vamos a estar así, esos sentimientos no se van a ir. Los celos siempre van a estar."

"Si, pero son demasiado fuertes."

"¿Por qué?"

"No lo sé. Realmente no lo sé." Rachel en ese momento se dio cuenta de que Santana parecía haber estado sin dormir durante días, las ojeras eran profundas debajo de sus ojos, y el cansancio le había teñido la piel de un marrón claro. Parecía, completamente derrotada.

"San, mírame." dijo Rachel agachándose al frente de la latina. "Yo te amo, y si, estoy bastante cansada de estas ocasionales discusiones que solemos tener. Tendríamos que encontrar una manera de poder evitarlas. Hablando."

"No quiero que ella viva contigo."

"No hablemos ahora de ella. Porque si ella se va de la casa, dentro de poco vas a encontrar otra razón."

"Está bien. Pero ¿cómo puedo estar segura de que no me vas a dejar por ella?"

"Santana, ¿sabes por qué estoy acá?"

"No."

"Tenía miedo de que me dejaras. Tenía miedo, terror de que de pronto, me anunciaras que lo nuestro se había terminado. No podía soportar esa idea."

"¿En serio?"

"Si. Probablemente yo no...yo no demuestre mucho lo que siento por vos, pero...pero muchas me encuentro pensando en que...en que puede aparecer alguien mucho más atractiva que yo, mucho más talentosa. Yo no me considero hermosa, no me considero talentosa. Vivo constantemente en la lucha de no dejarte salir de mi habitación solo para que no veas a nadie. Muchas veces me comparo constantemente con Brittany y sé que en el momento en que realmente abras los ojos, me vas a dejar."

"Eso jamás."

"¿Cómo estoy segura?" preguntó Rachel con una sonrisa.

"No lo estás, pero sé que te amo. Ninguna otra persona, hombre o mujer, me parece más hermosa de lo que veo cuando estás a mi lado. Nadie me hace sentir tan segura como vos. Ni tan satisfecha. No hay persona con voz más hermosa que la tuya que esté a mi alcance y aún así, si lo hubiera, nadie puede compararse contigo. No importa lo hermosas que a tus ojos se puedan ver otras personas. Yo te veo como la perfección misma, con tus defectos y todo." dijo Santana mirando fijamente a la diva.

"¿Podrías poner eso en práctica para mi?"

"¿Qué cosa?"

"Todo lo que acabas de decir, es como yo me siento. Entonces..."

"¿Entonces me hiciste decir todas esas cosas para hacerme dar cuenta de lo que en realidad...?"

"No, no sabía que podías llegar a decir eso. Me arriesgué. Pero es cierto que constantemente vivo con ese miedo."

"Maldito hobbit."

"¡Ey!"

"Lo digo con amor."

"Hablando en serio, San. Yo confío en vos. ¿Podrías intentar confiar en mi?"

"Puede ser, pero no me engañes nunca más para decir ese tipo de cosas"

"¿Por qué? A mis oídos sonaron palabras perfectas. Una sintonía saliendo de tus dulces labios. Una melodía expresada por tu corazón."

"Ahora te volves cursi."

"No. En serio."

"En serio. Cursi. Ahora, sería una hipócrita conmigo y con vos si no intento confiar en vos."

"¿Ni siquiera lo intentarías?"

"Por supuesto que lo intentaría, lo vengo intentando."

"Ahora tienes algo con que luchar contra esos sentimientos fuertes."

"Te odio."

"No me odias."

"Es cierto, te amo."

"Te amo."


Rachel y Santana no volvieron a la casa de la diva hasta el día siguiente. Y, mientras entraban, las dos pensaban en que era mejor evitar el tópico "Quinn Fabray" tanto en presencia de la rubia como en su ausencia. Pero, eventualmente, algo las iba a sacar de esa línea de pensamiento.

"Rachel, Santana. Necesito su ayuda." dijo Puckerman agarrándolas apenas ellas cruzaron el umbral de la casa de Rachel.

"Hola Quinn" gritó la pareja mientras eran arrastradas escaleras arriba cuando divisaron una cabeza rubia en el living.

"Creen que yo soy vos." dijo Brittany cuando Quinn asomó su cabeza por la cocina.


"Necesito que me ayuden." dijo Puckerman tirándolas sobre la cama.

"¿Podrías haber sido un poco menos brusco?" preguntó Santana sobándose la muñeca desde donde Puckerman la había agarrado.

"¿Noah, cual es el maldito problema?" preguntó Rachel sorprendiendo por la brusquedad de las palabras. El chico la miró, y sacudió su cabeza.

"Tengo un problema" dijo Puck comenzando a pasearse por la habitación.

"Si, eso lo supuse. Pero ¿cuál es?" dijo Rachel

"No puedo sacarme a alguien de la cabeza" dijo Puckerman poniéndose un poco colorado.

"Rachel, tendríamos que revisar las reglas de supervivencia. Comprar un par de carpas. Abastecernos de combustibles y alimentos no perecederos. Además, también tendríamos que comprar un par de armas. Quizás una o dos ballestas y aprender a disparar. Si, las ballestas serían lo mejor. Porque en todo caso podríamos aprender a hacer flechas." dijo Santana mirando a su novia.

Rachel y Puck la miraban como si hubiera sido abducida por extraterrestres y cambiada por un alienígena justo al frente de ellos.

"¿De qué estás hablando, Santana?" preguntó la diva después de analizar todo lo que su novia había dicho.

"Noah "Puckusaurus Estupidus" Puckerman dice que no puede dejar de pensar en alguien. Eso, para mi, es el primer anuncio de la llegada del fin del mundo, probablemente causado por una infección que convertirá a muchos en zombies." respondió Santana toda seria.

"¿Quién sos vos y que hiciste con López?" dijo Puckerman pensando..."Y además, lo de estupidus está de más." agregó.

"Noah, es preocupante el tiempo en que tardaste en darte cuenta de esa afirmación." dijo Rachel volviendo a mirar a su amigo.

"Como dije. Tengo un problema." dijo Puck sentándose en el piso.

"Eso quedó establecido." dijo Santana.

"Explícanos." pidió Rachel

Puckerman las miró por unos momentos como si fueran la pelota en un partido de tenis. Y después, Rachel vio como se mordía su labio inferior y comenzaba a ponerse cada vez más colorado.

"No puedo dejar de pensar en Karofsky." admitió después de muchos minutos que parecieron eternos para las dos morenas.

Santana, después de escuchar eso, comenzó a reírse a carcajadas, mientras Rachel, trataba de frenarla aunque con una sonrisa en su rostro.

"¡No es gracioso!" gritaba Noah una y otra vez, lo cual hacía que Santana se riera cada vez más. Cuando notó que era imposible detenerla, se levantó de un salto y se metió en el baño de la habitación de Rachel, mientras esta trataba de calmar a su novia. Volvió y le tiró un vaso de agua en la cara a la latina, quien inmediatamente dejó de reírse y si Rachel no la hubiera estado sosteniendo, asesinaba al muchacho.

"Es lo menos que te mereces por reírte de mi situación." dijo Puckerman volviendo a sentarse en el piso.

"Es muy gracioso." dijo Santana con furia en la voz.

"Estoy seguro de que tu reacción es debido a tu conocimiento sobre la conversación que Rachel y yo mantuvimos el otro día." dijo Puckerman seriamente

"Estoy segura de que tendrías que comenzar a dejar de ser tan educado en mi presencia, porque suena muy extraño viniendo de tu parte." respondió Santana.

"Estoy segura de que por una vez en sus vidas, podrían dejar de decir tantas tonterías y nos podríamos comenzar a concentrar en el problema que Noah tiene." dijo Rachel

Puck y Santana la miraron y le prestaron atención.

"¿Podrías explicarte, Noah?" dijo Rachel

"Desde la mañana de la fiesta. No puedo dejar de pensar en él y en lo que pasó." dijo Puck mirando al piso.

"Por favor. Evita entrar en los detalles. Si quisiera saber como es el sexo con hombres, hoy no estaría de novia con Rachel."

"Sabes de sobra como es tener sexo con hombres, Santana." dijo Puckerman

"¿Otra vez?" preguntó Rachel.

Los dos volvieron a quedarse en silencio.

"¿Y qué piensas?" preguntó la diva cuando volvió a tener la atención de sus amigos.

"Pienso en volver a verlo. En que vuelva a pasar lo mismo que la otra noche, pero mucho más sobrios que esa primera vez. Pienso, que me gustaría conocerlo más y saber cuales son sus gustos." dijo el muchacho con una voz suave.

Santana, volvió a estallar en carcajadas y repetía: "Puckerman está hecho una nenita" entre las risotadas que largaba.

Los dos amigos, esperaron que ella se calmara para seguir la conversación.

"¿Lo llamaste?" preguntó Rachel mirando como Santana trataba de luchar por mantener bajo control su risa.

"No. Antes de que pasara lo que pasó, le dije que yo no era gay y que no esperara nada de mi parte. Él solo asintió." dijo Puck

"Eres un cobarde." dijo Santana

"Puede ser." admitió el muchacho.

"¿Por qué no lo llamas y lo invitas...no sé...a tomar unas cervezas?Eso hacen los hombres, ¿no?¿Se juntan a tomar cervezas?" preguntó Rachel

"Eso lo haría con un amigo." dijo Puckerman

"Noah, es claro que ninguno de uds. dos parece gay o bisexual ante los ojos del mundo. Quizás, si dieras una oportunidad a David y lo conocieras mejor como amigo, sabiendo que pueden pasar desapercibidos ante los ojos de las demás personas en Lima, puede llegar a existir una relación mas que amistosa entre uds." dijo Rachel toda seria.

"¿Por qué dices lo de pasar desapercibido?" preguntó Puckerman seriamente

"Es obvio que algo te preocupa, y me parece que es eso. Te preocupa que los demás se enteren." dijo Rachel.

"Soy Noah Puckerman. Soy un semental. Y no importa si es con un hombre o con una mujer, el resto de este pueblo que se encuentra en la boca del infierno, no va a dictarme con quien o no puedo acostarme." dijo levantándose de un golpe y sacando su celular mientras caminaba hacia la puerta. Lo último que escucharon, era que saludaba a David.

"Sabes manipularlo muy bien." dijo Santana.

"A veces necesita recordar quien es." dijo Rachel levantando sus hombros.

"Yo a veces necesito recordar ciertas partes de tu anatomía." dijo Santana metiendo una mano debajo de la remera de la diva.

"Entonces, hagamos lo posible para que no te olvides." dijo Rachel


"¿De qué quería hablar Puck con uds.?" preguntó Quinn desde su lugar en el sofá, junto a Brittany y Beth.

"De cosas de gays." dijo Santana. Aunque no le gustaba ver mucho a Quinn en la casa de Rachel, estaba haciendo lo posible para que su molestia no se notara. Y eso era, interactuar con la rubia respetuosamente, o lo mejor parecido a como actuaban antes de la revelación.

"Podría habernos preguntado a nosotras." dijo Brittany.

"Quizás." dijo Rachel mirando a Santana antes de perderse en la cocina.

"¿Uds. no habían terminado?" preguntó la latina cuando Rachel ya no estaba en la habitación.

"Algo así." dijo Brittany

"¿Cómo algo así?" preguntó Santana

"Quinn dice que prefiere estar conmigo a estar sola." respondió Brittany y Santana pudo ver que Quinn la miraba suplicante. Brittany no sabía las razones por las que Quinn no podía amarla. Y Santana decidió en ese momento, no entrometerse.

"Bueno, pero intenten no lastimarse la una a la otra." dijo Santana dirigiéndose a la cocina.

"Gracias, San." gritó Brittany. "¿Por qué hay tanta tensión entre uds. tres?" preguntó Brittany cuando se quedó sola junto a Quinn en el living.

"¿De qué tensión hablas, Britt?" preguntó Quinn

"¿No habrás intentado meterte en el medio de la relación de San y Rach, no?" dijo Brittany mirándola sospechosamente.

"Por supuesto que no." respondió Quinn moviendo frenéticamente la cabeza de un lado al otro.

"¿Ni siquiera confesándo lo que sientes por Rachel?" preguntó Brittany sin darse cuenta que dos morenas habían vuelta a entrar en el living.

"En todo caso, eso las volvió más fuertes." dijo Quinn mirando a Beth.

"Eso es cierto, Fabray." dijo Santana guiando el camino hacia la escalera.