Buenas!

Cómo va?

Espero que bien. Como dije ayer, cuando terminara el capítulo...sería 24 iba a publicar estos dos. Confirmo que ésta historia va a tener, entonces, 25 capítulos.

Supongo, porque sé de alguien que leyó este capítulo antes de ser publicado, que Quinn les va a generar más pena. No fue mi intención y espero que eso se arregle más adelante. Espero que lean porque no voy a dejar a Quinn sola y triste y menos después de este capítulo. (No te preocupes riotandglee)

Una consideración importante sobre éste capítulo y el que viene. Es un capítulo dividido en dos o dos capítulos dividido en uno. Como es esto? Bueno, fueron escritos por separado pero al mismo tiempo. Creo que eso hizo que mi nivel de locura subiera un poquito más porque en algún momento temí confundirme y eso podía hacer que tuviera que empezar de nuevo. Por suerte eso no pasó. Igualmente creo que quedaron medio extraños...pero bueno.

Quizás haya muchas cosas que entristezcan. La cuestión es que fueron escritos cuando yo no podía sacar una carga emocional muy grande de adentro mío. Pero...espero que les guste.

Termino el testamento y me despido. El próximo capítulo no va a tener ninguna de estas notas, ya que va a ser subido en unos 3 minutos y medio, más o menos :P

Saludos!

Lore!


Rachel

Mientras Rachel miraba la línea punteada y apoyaba la punta de la lapicera, pensó en los últimos años y miró a la persona que tenía enfrente.

¿Qué había pasado?¿Cómo había llegado a este punto?


Las vacaciones antes de su año senior vinieron acompañadas de tranquilidad. Una tranquilidad que ninguna de las morenas se esperaba. Cada día en la carretera iba acompañado por música, risas, conversaciones.

Vivieron experiencias que en Lima eran incapaces de vivir.

En Los Ángeles, caminaron todo el tiempo de las manos, se besaban en público y nadie las miraba como si fueran de otro planeta.

En Las Vegas, asistieron a todo tipo de shows y en muchos lugares no importaba si una de las dos era menor de edad.

Bajaron hasta México, temiendo que no las dejaran pasar, pero pudieron hacerlo y volvieron por haberse intoxicado con la comida del lugar.

Se conocieron a la perfección, aprovechando la soledad que el viaje les traía.

Conocieron a mucha gente, que las veía como una pareja adulta.

Se juntaron con universitarios en Harvard y asistieron a las fiestas que algunas fraternidades realizaban durante el verano con los estudiantes que no querían o no podían volver a sus hogares.

Visitaron Key Biscane y salieron de Florida discutiendo las diferencias entre el oceáno Atlántico y Pacífico.

Pero, algo cambió entre ellas en el último mes y a un día de viaje de Lima se sentaron a hablar.

"¿Qué nos pasó?" preguntó Santana que últimamente se alejaba en todas las paradas para llorar.

"Creo que nos acostumbramos" dijo Rachel intentando agarrar la mano de la latina

"¿Nos acostumbramos?" preguntó Santana

"Si, nos acostumbramos a estar juntas, nos acostumbramos a la otra. Te amo, San, pero..."

"Te veo como una amiga más que como una novia en este instante"

"Incluso sabes lo que voy a decir, con exactitud en cada palabra"

"Es que eso es lo que estoy sintiendo. Adoro tenerte a mi lado, adoro poder hablar contigo"

"Pero ya el sexo parece obligado y eso es cuando lo tenemos."

"Si."

"Podemos explorar esta cosa de la amistad."

"Dejando de lado nuestra relación amorosa"

"La cual solo es, ahora, una amistad"

"Te amo"

"Pero no estoy enamorada de vos"

Las únicas personas en sorprenderse del cambio de estado de la relación entre las morenas, fueron los padres de ambas, quienes veían muchas más cosas en sus ojos de lo que ellas creían que estaban sintiendo. Los demás, sus amigos, lo vieron como algo obvio. Incluso, admitieron en voz alta, que todos habían pensado que eso iba a suceder antes.


"¿Rachel?¿Estás bien?" preguntó la mujer que estaba a su lado. La diva, ahora en serio y adorada en todo el país por su papel de Barbra Streisand en la obra homónima, en homenaje a esa gran mujer, observó a su acompañante por un momento y volvió a mirar el papel que tenía en frente.

Sintió un calor en su muñeca, la que sostenía la pluma con la que tenía que firmar y por primera vez notó la pequeña mancha de tinta que se había formado durante el tiempo en que había estado apoyada la punta en el papel.

"Si, lo estoy, lo siento. Solo me distraje" dijo la diva levantando un poco la punta para no seguir manchando el papel y mirando a su acompañante.

"¿Por qué no firmas?" preguntó la mujer

"Lo siento. ¿Podría salir a tomar un poco de aire?" dijo mirando esta vez a la persona que estaba del otro lado del escritorio.

"Por supuesto" dijo el hombre después de mirar rápidamente a la otra mujer.

"Gracias" dijo Rachel levantándose rápidamente y saliendo de la oficina en dirección al ascensor. Prácticamente corriendo. ¿Qué le estaba pasando? No había pensado en ese verano en años. No había pensado en Santana en años. No desde que ella...No lo había hecho y punto. Y ahora, de pronto, cuando tenía que firmar esos papeles, todos los recuerdos fluyeron velozmente en su memoria. Ese último verano. ¿Por qué tenía que pensar en ese último verano? Sacó su iPhone para ver la fecha, pensando en que quizás eso había sido el disparador de ese recuerdo. Pero no. Quizás era por la estación. Digamos, estaba en pleno verano, tomándose unos días en Nueva York antes de viajar hacia Rhode Island, donde Leroy, Jon, Shelby y Sue se habían mudado después de que ella comenzó su primera obra. ¿Qué estaba pasando? Se volvió a preguntar mientras se apoyaba en la pared de afuera del edificio mirando hacia el cielo casi invisible por la altura de la arquitectura de la ciudad.


No había nadie que la atrajera durante ese último año de secundaria. Si, pasaba muchas horas riendo con gente. Con mujeres más precisamente, pero de vez en cuando, sobre todo cuando mejor la estaba pasando, creía sentir los ojos de Santana en su nuca. Se daba vuelta, muchas veces, hasta que se dio cuenta de que era solo su imaginación. Santana ya no la controlaba y durante el año, poco a poco, se fueron distanciando. A veces, Rachel había considerado de suerte que la latina la hubiera reconocido en el pasillo.

La distancia y el silencio, hicieron que Rachel se diera cuenta de que Santana ya tenía a alguien en mente para comenzar una relación. Fue por eso que no fue sorpresa para la pequeña diva cuando Santana y Brittany se levantaron en medio de una sesión de glee y anunciaron que estaban juntas hacía un par de meses.

Esa noche, Rachel lloró y con razón. Pensó que no iba a dolerle ver a Santana con otra persona, pero si le dolió, sobre todo, porque en el proceso perdió a su amiga.

Quinn se convirtió en su apoyo pero a pesar de todo, Rachel no podía sentirse atraída hacia ella.

Si, Untitled ese año ganó un nuevo título nacional, pero Rachel perdió incluso la dignidad. Porque comenzó a acostarse con Quinn, solo para calmar las ansias de la rubia y a su propio cuerpo, acostumbrado a los embistes de Santana.

Pero, a pesar de todo, cuando llegaba el final de la secundaria, también iba a llegar el final de esa amistad con beneficios que tenía con Quinn.

"Sé que solo lo haces por sexo" dijo la rubia una noche.

"¿Qué cosa?" preguntó Rachel quien había sido sorprendida por la frase

"Esto."

"¿Esto?"

"Esto. Lo que sea que tenemos. Esta...amistad con beneficios." dijo Quinn enojada de pronto.

Rachel, no soportó el enojo y se vistió para marcharse. Sabía bien lo que iba pasar.

Y dos días después, no se había equivocado. Quinn la pasó a buscar para "hablar" y terminaron teniendo sexo en el asiento trasero de su auto.

El día de la graduación, Quinn tocó el tema de la universidad.

"Voy a Harvard" le dijo sonriente.

Rachel, quien ese día estaba más feliz de lo que muchos hubieran imaginado, abrazó a su amiga y la felicitó.

"Espero que encuentres la felicidad, Quinn" dijo la diva mientras la abrazaba.

"Espero que vos también" dijo Quinn devolviendo el abrazo.

Esa noche, mientras Rachel terminaba de empacar toda su habitación (Shelby, Leroy y Jon anunciaron que se iban a ir a la ciudad en la que ella estudiara y por suerte todos consiguieron trasladar sus trabajos antes de que empezara el verano, Sue, se uniría a ellos antes del próximo año escolar, ya que tenía que entrenar al nuevo director o directora) alguien golpeó la puerta de su habitación.

Se quedó muda al abrir y ver a Santana del otro lado. Por un momento sacó la cuenta del tiempo que había pasado desde la última vez que la latina miró en su dirección y de la última vez en que le dirigió la palabra.

"Rachel" dijo Santana entrando en la habitación."Sé que te vas mañana y quería decirte..."

"Desearme suerte y eso. Podrías haber enviado un mensaje. ¿A dónde vas al final?"

"A California. Pero no venía decir solo eso, quería..."

"Lo siento Santana. Agradezco profundamente tu visita, y espero que seas feliz en tu nueva universidad y nueva ciudad y nuevo todo. Espero que disculpes mi mala educación, me encantaría ponerme al día sobre lo que está pasando en tu vida, pero necesito terminar de empacar ya que salimos temprano."

"Rachel, por favor, dejame hablar"

"¿No te parece que es tarde?" No había enojo en la voz de la diva, solo un poco de tristeza.

"Eso quiero explicar." dijo Santana demostrando en sus ojos que el trato que estaba recibiendo le estaba doliendo. No fue capaz de controlar las lágrimas

"Ya no tiene importancia, San" dijo Rachel, siendo capaz de controlar sus propias lágrimas y señalándole la puerta a la latina. "Espero realmente que seas feliz" dijo antes de que Santana desapareciera escaleras abajo.


Volvió a mirar su iPhone pero esta vez buscó en los archivos una foto. Al encontrarla la estuvo mirando unos diez minutos, antes de recordarse que era por esa persona por la que tenía que firmar el papel que la estaba esperando.

Volvió a ingresar al edificio y sintió otra vez esa sensación de alguien observándola. No se dió vuelta. Era famosa, mucha gente la observaba. Solo quería terminar con esto.

Cuando volvió a entrar en la oficina, notó que la otra mujer estaba ausente y el hombre esperaba mirando por la ventana. Al escucharla, se giró y señaló el escritorio.

El papel que ahora tenía en frente no era el mismo que el anterior. Rachel miró al hombre y el le dijo que lo leyera.

"¿Y ella está segura?" preguntó cuando terminó de leerlo

"Ya firmó su parte" dijo el hombre entregándole nuevamente la pluma. Esta vez ningún recuerdo fluyó a su mente y firmó con tranquilidad. Se dijo que esa noche iba a tener tiempo de analizar todo lo que había pasado.

Cuando entregó el papel firmado al hombre, éste verificó que la firma sea la correcta, ya que no sería la primera vez que le pasaba que el firmante, en este caso la, se equivocara.

"¿Cuánto va a tardar?" preguntó Rachel mirándolo fijamente

"Con este cambio...un mes, mes y medio" dijo el hombre guardando el papel en una carpeta.

"¿No se puede acelerar?"

"Voy a hacer lo posible"

Rachel le agradeció y salió para arreglar con la secretaria del hombre los honorarios. Después, caminó tranquila hasta su departamento sin importarle si los fotógrafos estaban siguiéndola o no. Sabía muy bien que ni siquiera en un taxi, esa sensación de ser vigilada iba a desaparecer.

Entró en su departamento y se tiró en el sofá. Puso las manos debajo de su nuca y observó el techo.

¿Cuántas veces había llegado a un departamento vacío durante sus dos primeros años en la universidad, para sin querer, llamar a Santana pensando que iba a asomarse por la puerta de la cocina?¿Cuántas veces lloró junto a una botella de whisky vacía, después de que recibió la invitación al casamiento de Santana y de Brittany?¿Qué fue lo que la había hecho levantar de pronto una mañana y mirarse en el espejo para decir: es el momento de dejar el pasado, de nuevo, detrás Berry. Tienes que salir a conquistar el mundo? Ese día fue el que consiguió su primer papel.

El cambio se había producido por dentro y fue tan grande, que ni siquiera se preocupó en escuchar los rumores que Mercedes le contaba meses después al respecto de la cancelación de la boda de Brittana, como llamaba a la latina y a la bailarina. Ni siquiera se preocupó en responder las llamadas de Santana, que habían comenzado pocos días antes del casamiento que nunca fue para terminar unos meses después.

Nunca intentó saber que le había querido decir Santana la última vez que se vieron en Lima. O cuando llamó por teléfono. No se iba a quedar vagando en el "¿Qué tal si...?"


No recordó nada más por un tiempo. Se había preocupado una vez por no recordar cosas, incluso se había hecho todos los estudios existentes temiendo el comienzo de alguna enfermedad mental. Pero el médico le dijo que se quedara tranquila, ya que en su cabeza todo estaba bien.

Cuando recibió la llamada del hombre, sonrió ampliamente. Y al darle la noticia a sus padres, lloró de la alegría. Ahora si, los tabloides iban a tener algo de que hablar, aunque ella prefería que no.

Fue cuando estaba preparando todo, de nuevo en Nueva York, que el recuerdo la atacó. Pero por suerte, el timbre sonó anunciando un nuevo cambio en su vida, como para siquiera recordar que había recordado algo.


Fue casi un mes antes de su nuevo cumpleaños mientras caminaba por una calle, que recordó que una vez había visto pasar a Santana o eso creía ella. Incluso, para confirmar que se estaba volviendo loca, le había escrito un mensaje privado por facebook que la latina nunca se había dignado a responder. No era que Rachel se había enojado. Ella nunca le había devuelto las llamadas así que no tenía porque enojarse. Tampoco es que ahora tuviera mucho tiempo en como para saber si era cierto o no que Santana vivía en la ciudad.

Apuró el paso para llegar a su casa. Ahora tenía a alguien esperándola y quería ver a esa persona. Además, al mirar su reloj, se dio cuenta de que Mercedes llegaría en un par de horas a conocer a esa persona. Más nerviosa no podía estar.

Fue durante el baño, que volvió a pensar en Santana. ¿Por qué últimamente pensaba en ella?


Cuando abrió la puerta, tuvo una respuesta. Mercedes no estaba sola, a su lado había una muy madura Santana López, tratando de parecer calmada. Aunque el tiempo que habían pasado juntas le había enseñado a leer a la latina y sabía que por dentro estaba nerviosa.

"¿Dónde está?" preguntó Mercedes después de abrazarla.

"Durmiendo" dijo Rachel señalando hacia adentro.

"Hola, Rachel" dijo Santana sin hacer contacto visual.

"Es bueno verte, Santana" dijo la diva dejándola pasar.

"Me la encontré en el aeropuerto. Ella llegaba de no sé donde. Y cuando le dije que venía para acá, me preguntó si no iba a haber problemas. Le dije que no, y aquí estamos" dijo Mercedes antes de desaparecer por el pasillo.

"Felicidades" dijo Santana cuando se quedaron paradas incómodamente con la puerta abierta y solas en el foyer de la casa de la diva.

"Gracias." dijo Rachel dándose cuenta de que todavía sentía la puerta en su mano.


Rachel se arrepintió exactamente dos horas, veinticinco minutos, cuarenta y dos segundos con tres décimas después de haber llegado a Lima. Su relación con Santana, había terminado un día antes mientras comían algo y según ellas se sentían mejor como amigas. Lo cual Rachel, mientras desempacaba y apilaba la ropa sucia en una esquina de la habitación, se dió cuenta de que no era cierto.

Shelby, encontró a su hija llorando en el piso, prácticamente gritando de dolor y la abrazó hasta bien entrada la noche en la que definitivamente dejó de llorar. Cuando escuchó las razones, intentó convencer a su hija de que fuera inmediatamente a hablar con la latina, pero, Rachel negó.

"Tendrías que haber visto como mientras hablábamos el alivio recorrió su cuerpo" dijo la diva acurrucandose más cerca de su madre.

"¿Estás segura?" preguntó Shelby

"Segurísima"


"Si no supiera que no es hija tuya, no podría notar la diferencia" dijo Mercedes volviendo del cuarto. "Tendrías que ir a verla mientras duerme, Santana. Después vamos a estar peleando por su atención con ésta otra y siempre vamos a perder."

"¿Cómo llego?" preguntó la latina mirando a Rachel

"Por el pasillo, la segunda habitación a la izquierda." dijo Rachel

"Gracias. Permiso" dijo Santana perdiéndose ella esta vez en la casa de la diva.

"¿Estás bien?" le preguntó Mercedes a Rachel acercándose a ella.

"Si. Vamos a preparar la comida" dijo Rachel

"Siento mucho haberla traído sin avisarte, pero, es verdad que me la encontré en el aeropuerto. Compartimos taxi y me contó. Resulta que al darle la dirección al taxista, ella se quedó callada. Vive en este edificio, ¿Sabías?" dijo Mercedes sentándose en un asiento en la cocina

"No, no lo sabía. Pero Mercedes, no estoy enojada, estoy bien" dijo Rachel acercándose y dándole un abrazo para que ella pueda notarlo.

"Gracias"


¿Si luchó con las ganas de ir corriendo y besar a Santana en el medio del pasillo durante todo su año senior? Si, luchó. A veces, durante los primeros meses en que fueron amigas, Rachel trataba de sacar el tema y explicarle. Pero Santana, parecía perder un poco la alegría últimamente cuando se juntaba con ella.

¿Si le dolió saber que Santana siguió adelante? Si, el día en que dijo que estaba en pareja con Brittany, Rachel sintió como el corazón se le rompía un poquito más. Si eran amigas ¿por qué no vino a decirle primero después de todo el tiempo que habían compartido juntas?¿Qué había pasado para que Santana ahora ya no demostrara ninguna emoción en sus ojos cuando Rachel estaba cerca?

Se acostó con Quinn porque la rubia estaba ahí, porque necesitaba recordar las manos de alguien sobre su cuerpo y comenzar a olvidar a la latina.


"Es hermosa" dijo Santana cuando las encontró en la cocina.

"Gracias" dijo Rachel

Mercedes y Santana ayudaron a preparar la mesa. Terminaron justo cuando Rachel anunciaba que la comida ya estaba lista. Se sentaron y comenzaron a disfrutar.

"Ahora, por favor, me dijiste que me ibas a explicar bien como rayos fue que Lea apareció en tu vida" dijo Mercedes antes de tomar un sorbo de vino. Santana se movió incómoda en su asiento, pero Rachel pudo notar en sus ojos la curiosidad.

"Es cierto." dijo Rachel recordando. Últimamente era todo recuerdo, recuerdo, recuerdo.


Susan Morrell era una niña de 13 años el día que Rachel la conoció. Corría por el parque riendo con sus amigas, mientras Rachel caminaba distraída. Chocaron de frente y calleron al piso. Se miraron y Rachel pidió disculpas, ella sabía que en parte había sido su culpa y que esa niña iba a ir corriendo a su casa a comentarle a sus padres que una mujer le había pedido disculpas. Los niños de ahora no entendían bastante el significado de esa palabra.

"Eres Rachel Berry" dijo la chica antes de que Rachel se marchara. La diva se dio vuelta y la observó. Si no fuera por la altura (ya era unos centímetros más alta que ella) o por la piel bien pálida, esa niña parecía su hermana.

"Si, lo soy. ¿Y tu nombre?" preguntó Rachel sonriendo

"Soy Susan Morrell, he visto tu obra un montón de veces" dijo contenta

"Me alegro. ¿Estás bien?"

"¿Por la caída me preguntas?Si, pero además también quería pedirte disculpas"

"No hay ningún problema" dijo Rachel y se marchó.

Volvió a verla el día siguiente, en el mismo lugar del parque y desde entonces fue difícil no meter esos momentos con la niña en su rutina. A veces, los esperaba con muchas ansias


"¿Y qué pasó?" preguntó Mercedes

"Hace casi un año y medio atrás desapareció. No supe de ella ni la vi por días y comencé a preocuparme. Pero un chico que se presentó como Jimmy, apareció un día y me explicó lo que había pasado. Verán, Jimmy era el novio de ella y la persona que la había dejado embarazada. Tenía solo 14 años, y sus padres decidieron llevársela de la ciudad rumbo a Kansas, en donde tenían familia. Jimmy, también tenía 14 años, así que no tenía ningún poder de decisión. Me entregó una carta y se marchó después de llorar en mi hombro por lo mucho que la extrañaba."

"¿Qué decía la carta?" preguntó Mercedes

"Decía que lamentaba haber desaparecido así, que estaba embarazada y que si estuviera en su poder me entregaría a ese bebé, así ella sabía el resto de su vida que yo lo iba a cuidar como si fuera mío." respondió Rachel

"¿Qué tiene que ver Quinn en esto?" preguntó Santana mirando a Rachel y a Mercedes. "Mercedes me dijo que probablemente Quinn también iba a estar hoy acá." Añadió después de ver la sorpresa en el rostro de la diva.

Rachel observó a la latina pensando en que había escuchado nuevamente los celos en la voz de ella, pero decidió dejarlo de lado.

"A eso iba." dijo Rachel tranquilamente. Escuchar celos en la voz de Santana con respecto a ella, era una ilusión. "Quinn reapareció hace unos seis meses atrás. No pasó absolutamente nada, pero venía casi todos los días, aunque sin Beth. Alguna que otra vez decía como extrañaba el sexo, pero realmente yo no quería demasiado con ella. Uno de los días en que ella no vino, llamó mi abogado y me dijo que necesitaba presentarme urgente en su oficina. Cuando fui, me encontré por primera vez con Lea y me explicó que la familia de Susan querían que yo la adoptara. Me permitieron quedarme con la bebé durante un par de meses, que en realidad se convirtieron en cuatro. Quinn la conoció. A veces me ayudaba. Ella sin consultarlo fue a hablar con mi abogado, quien estaba arreglando unos pequeños huecos en la adopción, para que no me rebotara en el futuro.

Hace dos meses, Servicios Sociales se llevó a Lea. Dijeron que era un procedimiento legal. Muchas veces quise ponerme en contacto con los Morrell, pero no se me permitía si quería quedarme a la niña.

El día que fui a firmar, me encontré con Quinn en la oficina y me explicó que ella también quería ser parte de la vida de la niña, y que quería que la adoptemos juntas. Eso me sacó del balance que tenía. Adoptar a Lea junto a Quinn era lo que había atrasado el proceso de adopción, explicó mi abogado. La familia de la niña no conocía a "mi pareja". Entendí que era lo que Quinn quería hacer, pero no era algo que yo quisiera hacer. Las claúsulas de la adopción conjunta estipulaba que Quinn viviera bajo mi techo, compartiera mi cama, sea prácticamente mi esposa. No pude firmar, realmente. Salí a tomar un poco de aire y al volver Quinn ya no estaba, y los papeles de la adopción habían cambiado. Lea pasaba a estar bajo mi cuidado. Exclusivamente" explicó.

"Me imagino como reaccionó Quinn" dijo Mercedes

"No podría decirte como reaccionó, Quinn desapareció. Otra vez" dijo Rachel. Miró a Santana y pudo notar que la latina estaba furiosa. Cuando la latina clavó los ojos en ella, se quedaron mirandose un rato, aunque parecía más que una eternidad.


Una hora después, Mercedes anunció que se retiraba a dormir. Sin antes pasar a ver a Lea quien estaba haciendo ruiditos a través del monitor. Saludó a la bebé mientras Rachel la levantaba y después partió hacia el cuarto de invitados.

Rachel volvió al living minutos después, con una Lea ansiosa por comer, pero por lo menos con el pañal cambiado.

"¿Podrías cargarla mientras caliento la mamadera?" le preguntó despacio a Santana.

"¿Perdón?" preguntó la latina como si Rachel la hubiera sacado de otro mundo.

"Oh, lo siento. No me di cuenta que probablemente estarías cansada. Por lo menos no tienes que hacer ningún viaje, pero si quieres puedes quedarte a dormir en el sofá" dijo Rachel recordando que Santana ese día había viajado desde Los Ángeles para establecerse definitivamente en Nueva York.

"No, no es eso. Solo estaba...digamos que estaba como pensando en cosas del pasado." respondió Santana levantándose y acercándose a ella.

"Ah, por experiencia, te diría que quedarse en el pasado no es bueno" dijo Rachel. Teniendo tan cerca a la latina, después de 8 años, hacía que el pasado muchas veces volviera. Esa noche, sin más, tuvo que contenerse en varias ocasiones durante la cena de no estirar su mano y entrelazarla con la de Santana.

"Lo aprendí hace poco." dijo Santana "Pero, ¿qué me habías dicho?" Rachel pudo notar que la latina estaba con las pupilas un poco dilatadas, aunque no quiso ahondar en eso.

"Quería saber si podías tener a Lea mientras le preparaba la mamadera" dijo Rachel bajando la mirada. Por un momento se olvidó de que la tenía en brazos. Después, vio un par de manos asomarse en su visión, y levantó para ver a Santana intentar sacarle a la bebé de sus brazos mientras le respondía.

"Tiene tus ojos"

"Es casi imposible" dijo Rachel sonriendo y acomodando a Lea en los brazos de Santana. La bebé transfirió su atención a la latina por unos segundos y después frunció un poco las cejas y miró a su madre.

Rachel caminó hacia la cocina y se dedicó a preparar la leche de la infante.

Cuando se dio cuenta de que Santana estaba detrás de ella, esperó que se sentara y decidió que era mejor seguir conversando.

"¿Por qué te mudaste a Nueva York?"

"No sé. Creo que necesitaba un cambio. Además a L.A le faltaba algo primordial" ¿Le faltaba algo a L.A que N.Y tenía?¿Qué podía ser?¿Le preguntaba o no?

"¿Qué le puede faltar a L.A que New York tiene?" preguntando temorosa de la respuesta.

"Rachel Berry" respondió Santana firmemente. Rachel se quedó quieta, absorviendo todos los significados que esa respuesta podía tener.

Rachel tardó en volver a la realidad, recordado la leche en el fuego. La sacó y comprobó la temperatura, antes de darse vuelta y enfrentar a Santana. Le sacó a la bebé en brazos y caminó hacia el living, seguida nuevamente por la latina quien se sentó, ésta vez, a su lado.

"Santana..." comenzó a decir para ser interrumpida por un dedo en sus labios, mientras alimentaba a Lea