Bueno se que les dije que la historia sería narrada desde el punto de vista de Rei. Y así será. La mayor parte del tiempo. Pero también tengo que poner lo que sienten y piensan los otros personajes, ya que sus historias también son importantes. Así que, bueno, aquí esta el siguiente capítulo.


Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, los he tomado prestados de la historia de la increíble Naoko Takeuchi.


Todos los colores

POV Serena

Destino. Era una palabra que ya me tenía enferma. Que el destino esto, el destino lo otro. De una forma u otra todo lo que hacía en mi vida tenía que ver con eso. Hasta tenía miedo. Cada vez que tomaba una decisión, tenía que repasarla una y otra vez para evitar afectar el destino. Darien y yo estabámos destinados a casarnos, y formar una hermosa familia junto con Rini mientras gobernabámos Tokio de Crystal. Si tan solo Rini no hubiera venido desde el futuro. Yo amo a mi hija. Y ella era la única persona que en estos momentos me impedía conseguir lo que quería. Darien y yo no teníamos la relación que yo había soñado. Y tenía que aceptar que en gran parte era mi culpa. Años atrás no me hubiera quejado de nuestra relación, es más, con toda seguridad hubiera dicho que era inmensamente feliz. Pero eso era porque Darien era todo lo que yo conocía. Desde nuestras vidas pasadas. Siempre había sido Darien. Y ya en esta época, cuando conocí a Darien, sentí ese sentimiento de familiaridad y seguridad ante algo que ya me era conocido.

-¿En que piensas bombon? -Volteé a ver al hombre sentado frente a mi.

Y luego llego el. Seiya. Tan perfecto, tan divertido, tan refrescante, tan... impredescible. A su lado me sentía viva, libre, y el futuro era un misterio. Pero era imposible para mi el siquiera pensar tener algo con Seiya. Por Rini. No lo hacía por Darien. Si para poder estar con Seiya tenía que herir a Darien, pues que así sea. Pero lo que me lo impedía era que no podría concebir un futuro sin mi pequeña hija. Yo la amaba. Después de todo era mi hija, sangre de mi sangre, un pequeña vida que yo creé. Por eso, todo hubiera sido más sencillo si yo nunca hubiera conocido a Rini. Ahí no tendría dudas y me abalanzaría sobre Seiya en este mismo instante.

-Nada. Solo pensaba que sabor de helado pedir esta vez. -El me sonrió feliz y sujetó mi mano.

-¿Qué te parece si te compró uno de cada sabor? -Me dijo tiernamente.

-¡¿De verdad? -Chillé emocionada. No podía evitarlo. Seiya era tan tierno... y el helado tan delicioso.

-Todo sea por mi bombon -Dijo mientras sacaba su billetera.

-Si... tu bombon -Susurré por lo bajo.


POV Rei

-¡Hahahahahahahahahahaha! -Minako se reía como un loca mientras me señalaba con su dedo. Sentí como la molestia se iba apoderándo de mi cuerpo-. ¡Te ves ridícula!

¿Por qué tenía que haber tomado un trabajo en una cafetería como esta? Necesitaba dinero para sacar adelante mis estudios. Usualmente pagaba mi escuela ya que mi padre, al no querer parecer del todo un padre depreocupado, me abrió una cuenta en la que depositaba dinero mensualmente. Pero con los gastos de las medicinas para mi abuelo, el dinero no alcanzaba. Así que había decidido tomar un trabajo. Este fue el primer lugar que elegí ya que tenía un buen horario que no interfería con mi horario de clases y aún así podía llegar temprano a casa a terminar con mis deberes escolares. Pero yo odiaba la cafetería. Era lo que podría llamarse, una cafetería familiar, tenía hasta un cuarto de juegos para los niños pequeños. Y usabamos un ridículo uniforme. Era un vestidito increíblemente corto color rosa pastel. ¡Rosa pastel! ¡Yo odio el rosa pastel!

-Ya Minako, no seas grosera -Reprendió Makoto, pero me di cuenta que hasta ella misma intentaba sofocar una risa. Genial. Nótese el sarcasmo.

-Lo siento Rei, es que jamás esperé verte vestida de ese modo. Es más puedo tomarme una foto contigo -Dijo emocionada. Evidentemente iba a negarme, pero ella ya le había alargado el celular a Makoto y me había abrazado poniendose en posición para una foto. Makoto, soltando pequeñas risitas de vez en cuando apuntó con la cámara-. Es para la posteridad. No olvides sonreír Rei.

Makoto tomó la foto, la miró y soltó una carcajada. Nos la mostró. Minako salía con el rostro sonriente abrazandome y yo simplemente salía con una evidente mueca de fastidio.

-Ay, Rei, te dije que sonrieras -Dijo Minako con un puchero.

-Así sonríe ella -Esta vez fue Makoto. Ambas se soltaron a carcajadas. De verdad se me estaba agotando la paciencia.

-Muy bien, creo que es hora que las dos salgan de aquí, no debo de platicar en horas laborales.

-Si, como tu digas -Minako me dirijió una última mirada y salió del lugar.

-Adios, Rei, suerte -Makoto la siguió.

Suspiré. Mis amigas podían ser una verdadera molestia de vez en cuando. Más específicamente, Minako y Serena podían ser una molestia de vez en cuando. Proseguí con mi trabajo por el resto de la tarde. No era tan fácil como pensé. Tomar pedidos, llevarlos y recoger mesas, y todo al mismo tiempo necesitaba de mucha habilidad. Más siendo dos las personas que trabajabamos ahí. Benjamin, mi compañero de trabajo, era un poco torpe y tendían a caersele las cosas fácilmente, cosa que ya tenía de los nervios al jefe. Sentía pena por el, pero también comprendía que se necesitaba a alguien quien fuera capaz de realizar el trabajo sin tantos percances. Digo, todos cometemos errores y a cualquier le puede pasar pero, ¡vamos! ¿cinco veces en un día? Ya eran las 9:30 de la noche y faltaba media hora para terminar. Estaba limpiando una mesa que unos adolescentes habían dejado hecha una verdadero desastre.

-Un café regular, por favor -Dijo alguien a mi espalda. Rodeé los ojos, ya cansada de atender a personas que ni siquiera se dignaban a decir buenas noches. Saqué el libro donde anotaba los pedidos y anoté la orden.

-Anotado ¿Desea algo más? -Era obligatorio en el trabajo comprobar que los clientes estaban cien por ciento satisfechos y el siempre sonreír. Me volteé a ver al cliente por educación.

-¿Hino? ¡Que sorpresa! No sabía que trabajaras aquí

-Kou -Dije en reconocimiento. Luego mis mejillas se encendiero dandome cuenta del ridículo atuendo que portaba frente al chico. No es que me importará que fuera Yaten Kou quien me viera así, hubier pasado con cualquiera, Seiya, Taiki o Darien. El punto es que era un chico... y que me conocía. Vi como sus ojos recorrían mi atuendo y luego, para mi horror, vi como empezó a toser intentando disimular un risa.

-Si, ya se que me veo ridícula -Le grité perdiendo la paciencia.

-Lo siento -Dijo seriamente-. Es que... el rosa no es definitivamente tu color hahaha

-Supongo que se te vería mejor a ti -Dije refiriendome otra vez a su pasada forma femenina.

-Tranquilizate Hino. Bueno, ¿me traeras ese café si o no?

-¿Qué demonios haces aquí? Este ni siquiera es el tipo de lugar al que tu vendrías -Suspiré.

-¿Cómo lo sabes?

-Simplemente... no parece el sitio de lugar al que vendrías

-Tienes razón. Pero me recomendaron mucho el café de este lugar, así que supongo que aunque parezca un McDonalds, mientras tenga buen café esta bien.

-Bien, hay te lo traigo -La verdad es que tenía que reconocer que aquí se hacía un café delicioso, otra de las razones por las que había escogido este lugar para trabajar. Era una adicta al café desde que tenía trece años. Serví una taza para el engreído de cara bonita y la pusé en su mesa. Antes de que me fuera a limpiar otra mesa, me sujetó por la muñeca.

-Hey, Hino, sientate un rato conmigo. -Me sorprendí ante su comentario.

-Lo siento, pero tengo que seguir trabajando -Intenté excusarme.

-Vamos, el lugar cerrará en veinte minutos más y al parecer yo soy tu único cliente ¿no puedes descansar unos cinco minutos? -Resignada, me senté frente a el.

Nos quedamos en un silencio incomodo, bueno, incomodo para mi, porque el seguía con la misma expresión. Llevó la taza a su boca y probó el café.

-Delicioso -Dijo-. Definitivamente no exageraban cuando dijeron que aquí hacían el mejor café de la ciudad.

-¿Y... tus hermanos? -Pregunté intentando sacar un tema de conversación.

-Seiya esta con Serena y Taiki con Amy -Reí un poco.

-¿No quiere eso deciro que tu deberías estar con Minako?

-Minako es solo una buena amiga que no se despega de mi nunca -Dijo con una mueca.

-Hoy estuvo aquí. Burlándose de mi atuendo como tu -El soltó un risita para luego repasarme con la mirada de nuevo.

-Lo que me dio risa es que jamás pensé verte vestida así. Pero no digo que el rosa se te ve mal, Rei. De hecho, creo que todos los colores se te ven magníficos. -Me sonroje ante su cumplido-. Y que no se te suba a la cabeza. Es raro que yo le de cumplidos a alguien.

-Eres algo raro de ver Kou -Murmuré-. Cuando te conocimos, pensamos que eras un hombe frío y arrogante y que te creías demasiado bueno para ser nuestro amigo. Luego, todos nos empezamos a llevar mejor y resulta que eres un buen amigo que intenta ocultar el cariño que siente por los demás, y ahora descubro que también puedes hacer cumplidos. Definitivamente este día esta lleno de sorpresas.

-¿Más sorpresas aparte de mi haciendo cumplidos?

-Bueno, estoy usando rosa ¿que no? -Ambos nos reímos.

-¿Por qué decidieron no volver a Kinmoku? -Le pregunté algo que había deseado preguntarle desde que tomaron la decisión de alojarse en la Tierra-. Entiendo las razones de Seiya. Pero tu y Taiki. Sobre todo tu. Eras el que más desesperado por encontrar a la princesa estaba, ¿que te hizo querer renunciar a tu vida en Kinmoku?

-No es tanto el que estuviera desesperado por encontrar a la princesa. Estaba desesperado por cumplir con mi misión. Cuando yo prometo algo Rei, lo cumplo. Es algo importante para mi honor. Yo prometí encontrar a la princesa, así que eso hize. Luego ella nos dio la opción de adoptar permanentemente nuestras formas masculinas y quedarnos a vivir aquí, meses atrás yo me hubiese negado de inmediato antes esa posibilidad. Pero tengo que admitir que el conocerlas a ustedes me hicieron ver las cosas de otra forma. Nosotros erámos los protectores de la princes en Kinmoku, y más sin embargo, erámos como extraños, a pesar de compartir el mismo objetivo nos sentíamos tan solos, estabámos tan metidos en nuestra misión que no había lugar para forjar relaciones de amistad, porque pensabámos que eso interferiría con la misión. Luego venimos aquí y las vemos a ustedes, tan unidas, tan felices. Comparten la misma misión, pero no solo eso, comparten mucho más que eso, sus temores, sus sueños, y entonces, estando entre ustedes, fue la primera vez que vi lo que era tener una familia, fue la primera vez que me sentí en mi hogar. Y fue algo que no quise dejar atrás. Por eso es que decidí quedarme.

Yo miraba a Yaten con los ojos muy abiertos. Bien dicen que no hay que juzgar a un libro por su portada. Sabía bien que por algo me gustaba... No, el no me gusta, Minako es mi amiga y jamás le haría algo como eso.

-Bueno Rei, me tengo que ir. Nos vemos mañana -Yaten se levantó de la silla dispuesto a irse. Luego de analizar sus palabras me di cuenta que el había dicho "mañana". Que yo supiera, mañana no habíamos planeado ninguna reunión de grupo.

-¿Mañana?

-Si, de ahora en adelante, siempre vendré a este café -Me sonrió y salió del lugar.


Hikaru-Moon: Me alegra que te haya gustado, y bueno, no puedo asegurar que eso inesperado vaya ser bueno o malo, pero definitamente será inesperado.

Angel de Sierlds: Terminaré la historia eso tenlo por seguro. Sobre los capítulos, bueno, la verdad no se cuantos capítulos saldrán de esta historia, y lo de los pleitos, bueno, todo necesita su buen drama y ¿como habrá drama sin pleitos? No digo que las cosas no vayan a arreglarse, pero pues, nunca se sabe.

Gracias por leer, sigan dejando sus reviews, la de la idea de esta historia es mi hermana, y la verdad el como saldrán las cosas tienen que ver en lo que ella decida, ya que, bueno, este es un regalo por su cumpleaños y pues en los cumpleaños es ley hacer la voluntad de la cumpleañera. La verdad yo vi Sailor Moon y hasta creo que leí el manga, pero eso fue hace algunos años y no recuerdo muy bien las cosas. Recuerdo que en el manga me encantaba Minako, pero no recuerdo muy bien la historia o lo que pasaba, así que esas dudas que tengo sobre la historia mi hermana me las aclará. Ella me pidió que escribiera esta historia y aunque el final esta manos de ella, por lo que ya sabe que pasará, ella se quejá de no ser muy buena escribiendo, por eso me pidido de favor a mi que lo hiziera por ella. Nos vemos hasta la próxima.