Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, los he tomado prestados de la historia de la increíble Naoko Takeuchi.
WTF
Rei POV
Era viernes. Y Yaten y yo iríamos a un restaurant. ¿Era normal sentirse tan nerviosa por ese hecho? Supongo que sí. Y a pesar de tener mónotones de ropa, no encontraba nada adecuado para la ocasión. Deseé que mi madre estuviera aquí. Era en estos momentos cuando más se necesitaba a una madre. Revolví nerviosa entre la ropa esperando hallar algo, lo que sea. Pero al final decidí darme por vencida y me senté con frustración en la cama.
-¡Aggh! -Maldecí.
-¿Rei, esta todo bien? -Mi abuelo abrió la puerta de mi habitación para cerciorarse que yo no había muerto o vomitado. Rodeé los ojos.
-Si abuelo solo no creo que puedas ser de alguna ayuda en esto -Dije señalando con la mano los móntones de ropa regados por todo el cuarto. El miró el desorden sorprendido, ya que yo siempre solía tener mis cosas en perfecto estado.
-Siempre puedes probarme -Sonreí ante las ganas de ayudar de mi abuelo. No creía que me fuera de ayuda, pero apreciaba el esfuerzo.
-Es solo que... no sé que usar -Dije desesperada. Mi abuelo me miró silenciosamente unos momentos y luego lo oí suspirar.
-¿Es caro y elegante? -Preguntó con resignación.
-¿Qué? -Le pregunté sin comprender.
-El lugar a donde van tu novio y tu -Aclaró.
-Algo así -Dije. Yo no quería ir a un lugar caro, me conformaba con ver una pelicula y acurrucarnos juntos en el sofá, pero Yaten había insistido y había asegurado que el lugar me iba a encantar. Al final no pude decir que no ante su mirada de súplica y había aceptado.
-Sigueme -Dijo mi abuelo mientras salía del cuarto. Yo lo miré confundida pero obedecí rápidamente. Entramos a uno de los cuartos de invitados que nadie usaba. Mi abuelo se dirigió al closet y sacó algunas cajas. Yo miraba todo en silencio.
-¿Dónde lo puse? Debería estar aquí... -Dijo mientras seguía buscando entre las cajas del armario. Luego de unos momentos de más búsqueda fallida dio un grito de victoria-. ¡Aquí esta!
Sacó una pequeña caja blanca que estaba cubierta de polvo. Mi abuelo sopló sobre ella para eliminar el polvo. En consecuencia, este vino a parar sobre mi. Tosí un par de veces y cuando abrí mis ojos mi abuelo me extendía la caja con una sonrisa. La tomé y la miré cuidadosamente. Luego miré a mi abuelo buscando su aprobación para abrirla.
-Adelante -Tomé la tapa entre mis manos y la levante. Adentró estaba el más hermoso vestido rojo que jamás haya visto. Era perfecto para mi cita con Yaten.
-Wow -Fue todo lo que pude murmurar-. Abuelo, ¿de dondé sacaste esto?
-Era de tu madre -Dijo con nostalgia. Mi madre había llevado esto. Tal vez incluso también lo había usado para su primera cita como la mía. Bueno, no exactamente primera cita, pero si primera cita en un lugar costoso.
-Es precioso -Dije encantada. Me paré frente al espejo que había en la habitación y puse el vestido frente a mi cuerpo, haciendome una idea de como se me vería. Empezé a dar vueltas riendo encantada.
-¿Y cómo van las cosas con ese chico? -Hizo una pausa tratando de recordar su nombre-. ¿Yaten?
-Oh, bien, van de maravilla -Dije sonriendole-. Apenas llevamos dos días abuelo, tranquílizate, pero las cosas pintan bien.
-¿Y que tal tus amigas? -Suspiré. Mi abuelo también sabía sobre el enamoramiento que tenía Minako de Yaten. Habían pasado dos días desde que les había dicho a las chicas, bueno, Yaten les había dicho, que estabámos saliendo. No había sabido nada de Minako desde entonces. Esperaba que ella me viniera a buscar y se pusiera a gritarme enfurecida, pero para mis sorpresa eso no había pasado. Aún. Tal vez solo se dedicaría a dirigirme la ley del hielo por lo que le quedaba de vida, que era mucho dada nuestra identidad como Sailors. Serena nos había dicho a Yaten y a mi que estaba feliz por nosotros. Amy, Taiki y Seiya nos había felicitado al igual que Darien y Andrew. Makoto también nos felicitó, pero se notaba algo rara, como si no estuviera completamente cómoda con el hecho de que yo saliera con Yaten.
-Ellas estan bien -Fue toda mi respuesta.
-¿Minako? -Preguntó mi abuelo suspicazmente. Mi abuelo adoraba a la rubia loca que tenía por mejor amiga. Al igual que yo. Y la extrañaba. Esperaba que algun día pudiera perdonarme.
-Ella esta bien -Mi abuelo me analizó cuidadosamente.
-Como digas -Dio por toda respuesta, a punto de salir por la puerta-. Ah, Rei, no olvides el toque de queda. Sé que eres una jovencita responsable, pero no confío en las hormonas adolescentes.
-Lo que tu digas abuelo -Dije sonriendo.
2 horas más tarde
Estaba lista. ¿Quién hubiera dicho que las citas pudieran poner tan nerviosa a una persona? Me había puesto el vestido de mi madre, y sonreí al darme cuenta lo bien que me quedaba. Me pusé un poco de maquillaje, dudé entre recogerme el cabello en un peinado elegante o dejarmelo suelto. Opté por los segundo. Estaba ordenando el desastre de ropa que deje en mi cuarto cuando unos leves toquidos en la puerta me sacaron de mi tarea. Todavía faltaba media hora para que Yaten llegara. Me dirijí a abrir.
-Makoto, ¿qué haces aquí? -Pregunté sorprendida mientras me hacía a un lado dejando pasar a mi amiga.
-¿Vas a algún lado? -Dijo estudiando mi vestuario.
-Yaten y yo tenemos una especie de cita -Expliqué. Ella asintió lentamente con la cabeza.
-Solo venía a recoguer los materiales para mi clase de cerámica, los deje por aquí en alguna parte.
-Oh, si, dejame y los traigo -Me dirigí a mi habitación por los materiales de Makoto y se los entregué.
-Makoto -Ella volteó a verme con curiosidad-. ¿Esta todo bien?
-¿De que hablas? -Preguntó confundida.
-Me refiero a que... ¿tú no tienes problemas con que yo esté saliendo con Yaten cierto? -Le pregunté temerosa. No quería a otra de mis amigas odiandome. Para mi sorpresa, ella rió.
-Yo no tengo ningun problema con que estes saliendo con Yaten, Rei
-¿Esto es sobre Minako cierto? -Pregunté comprendiendo al escuchar el enfásis que pusó Makoto en la palabra "yo"
-Algo así -Dijo con una mueca.
-Mi intención nunca fue lastimarla Makoto -Le dije sinceramente, aunque yo sabía que esto era algo que debería estarle diciendo a Minako, no a Makoto, pero simplemente era muy cobarde como para ir a buscarla.
-Lo se Rei, y no te estoy culpando, ni digo que tu hayas hecho algo malo. Es solo que las cosas han sido tan díficiles para Minako, más de lo que te imaginas. No me gustaría verla sufrir más. Si solo tu supieras lo que yo sé, Rei
Eso me confundió. Yo creí que Minako me contaba todo. Después de todo erámos mejores amigas ¿no? Las mejores amigas se cuentan todo. Aunque, claro, yo nunca le había contado lo que sentía por Yaten ni lo que tenía con el. Y obviamente las mejores amigas no se meten con el chico de sus amigas. Suspiré al darme cuenta que tal vez mi amistad con Minako había estado arruinada tal vez incluso antes de todo lo que pasó con Yaten. Si eso era cierto, mi esperanza de que las dos pudieramos arreglar las cosas era solo una absurda ilusión.
-Yo... -En ese momento otros leves toquidos en la puerta me distrajeron de mi conversación con Makoto-. Ese debe ser Yaten. Lo siento, debo irme.
Mi amiga asintió y yo salí presurosa.
Seiya POV
Estaba sentado solo tomando café y leyendo un periódico. La cafetería estaba vacía, lo que me hacía sentir más cómodo. No tenía ganas de hablar con nadie, pero aún así necesitaba algo para distraerme. Por eso tomé el preiódico, que me di cuenta, era la tercera vez que leía al derecho y al revés. Suspiré. Claramente no estaba funcionando.
-Si, el aumento de los impuestos no solo lo enfurece a usted -Me voltée sorprendido y encontré a una chica bastante linda mirando sobre mi hombro el artículo del periódico. Sonreí. Debió haberme visto molesto y pensar que era por eso.
-Si, el gobierno ya no sabe que hacer para sacarnos dinero -Dije siguiendo su plática.
-¿Tú eres Seiya Kou cierto? -Asentí educadamente. Solo esperaba que no fuera de esas fans locas que se te hechan encima. Sonreí un poco más al recordar que una de mis mejores amigas a las que adoraba era de ese tipo de fans-. ¡Mi hermanita te adora!
Si claro, su hermanita, obviamente no quería parecer una fan loca para hacerse le más interesante. De todas formas le sonreí, aunque me molestaba un poco el hecho de que pretendiera ser una cosa que no es. O tal vez me estaba pasando de egocentrico y en realidad así eso como la chica era. Ay. Estaba molesto y solía ser bastante irritante cuando estaba molesto. Aún así hacia como que todo estaba bien. ¿Quién era el que pretendía ahora?
-¿Me darías tu autografo? -Pregunto tímidamente.
-Si claro, con mucho gusto -Yo siempre decía que el que estar molesto no justificaba el comportarte de forma gorsera, por lo que asentí y le di mi mejor sonrisa falsa. Demonios, ¿qué clase de psicopata tiene una mejor sonrisa falsa?
-Muchas gracias -Exclamó emocionada. Luego me analizó cuidadosamente-. Eres mucho más lindo de lo que había imaginado, ya veo porque traes locas a tantas chicas.
-Pues muchas gracias -Le sonreí amablemente, aunque yo solo quería que se fuera y me dejara seguir sufriendo en silencio.
- Te ves un poco decaído, ¿que te parece si te invito a otro café y nos sentamos a platicar un rato -La miré fijamente, era una chica bonita y agradable, ¿por qué no tomar un café con ella? Tendría que superar lo de Serena en algun momento, no podía quedarme estancado en lo mismo para siempre ¿cierto? Después de todo, chicas como Serena debe haber muchas en el mundo ¿cierto? ¿Cierto? No, no había nadie como ella. Ella era única. Su luz era única. Su calidez era única. Mi amor por ella era único.
-Lo siento, pero ya tengo que irme -Finalmente dije. Al parecer no podría superar a Serena en este corto tiempo. Pero tal vez, con el paso de los años, cuando ella ya tuviera a su familia y a su reino, yo estaría viviendo mi vida en otra parte, enamorado de otra mujer, y sin sentir tanta necesidad de Serena. Algun día podría superarlo.
Makoto POV
Iba caminando regreso a mi departamento luego de haber recogido mis materiales en la casa de Rei. Ya estaba bastante oscuro y a pesar de que sabía que yo podría con cualquiera que quisiera hacerme daño, no podía evitar sentirme inquieta. Vi venir a los lejos las luces de un auto negro, por lo que aceleré el paso. El auto negro de paró a un lado mío y yo lo intenté ignorar manteniendo mi vista al frente. La ventanilla del asiento del conductor bajó, y yo miré de reojo intentando reconocer las facciones del extraño, pero estaba tan oscuro que tampoco se podía ver dentro del carro.
-Dime preciosa, ¿qué hace una chica tan linda como tu en un lugar como este? -Dijo una voz ronca pero sorprendentemente familiar.
-... ¿Andrew? -Dije después de unos segundos de divagar entre los rostros masculinos que conocía, hasta dar con el chico que había conocido hace algunos días atrás-. Me asustaste.
El alivio se notaba en mi voz, aunque luego me dije a mi misma que no debía sentirme tan tranquila con ese hombre. Después de todo, desde que lo había conocido, lo único que hacia era desnudarme con la vista. Pero, a pesar, de eso, no me parecía un mal chico, solo algo atormentado después de una pérdida tan grande como la eran su esposa y su hija. El chico prendió la luz que había dentro de su carro y me sonrió encantado.
-Me reconociste. Ya sabía que habías quedado tan encantada conmigo que no habías podido olvidar un solo detalle -Dijo en tono engreído. Yo resoplé-. ¿Qué me dices si te doy un aventón? No es bueno que una chica con tu apariencia ande caminando sola por lugares tan sombríos.
-No gracias, yo se cuidarme sola -Le dije. Su expresión coqueta cambió por una de seriedad. Era la primera vez que me miraba sin descaro.
-Vamos Makoto, lo digo en serio, tu no sabes que vas a encontrar a la vuelta de la esquina.
-No creo que todos los chicos sean como tu Andrew -El hizo una mueca y yo sonreí triunfal.
-Tu sabes que yo solo juego contigo, no digo que no me encantaría revolcarme contigo porque estaría mintiendo -Resoplé-. Pero yo no haría nada que tu no quieras Makoto.
Lo miré fijamente unos momentos hasta que, resignada, subí a su auto. El sonrió victoriosamente.
-¡Genial! No te preocupes, yo traje los condones -Lo golpeé ligeramente en el hombro ante su broma de mal gusto, el rió y no pude evitar contagiarme de su risa-. Y dime, ¿que hacías en este lugar tan peligroso a tan tardes horas de la noche?
-Vine por unas cosas que se me habían olvidado en casa de Rei -Comenté haciendo una mueca al recordadr la conversación con mi amiga. De verdad, a veces Rei puede ser tan densa.
-Oh, vaya, debiste decirle a tu novio que viniera a recogerte, no es bueno andar sin protección por aquí -Sonreí ante su táctica por averigüar si tenía pareja.
-No tengo novio
-Oh vaya -Comentó sorprendido-. Bueno, pero estoy seguro que es porque no quieres, ya que es obvio que te llueven un montón de pretendientes. Digo, ¡solo mírate!
Sonreí complacida. La verdad yo no tenía muchos pretendientes. Me sentía fea. Era alta y bastante ruda. Me gustaban los tipos de deporte que le gustan a los chicos, sobre todo el basketball. Claro que también me gustaban la cocina y la jardinería, cosas bastantes femeninas, pero nadie se tomaba el tiempo para descubrirlo. Por eso me alegre tanto cuando llegaron Serena y las demás, ninguna de ellas me juzgó y me aceptan por como soy. Andrew era el primer chico que me decía sin descaros que me consideraba atractiva. Volteé a ver al chico sentado a un lado mio. Era alto, su pecho ancho y brazos musculoso, sin exagerar, tenía una mandíbula cuadrada, unos bellos y claros ojos azules y su cabello rubio le caía desordenadamente por el rostro. Era bastante atractivo. Me recordaba al chico que me rompió el corazón... Si tan solo no fuera un pervertido libidinoso. Tal vez hasta podría pasar esa parte por alto, pero se notaba que Andrew era un chico con muchos problemas emocionales en su vida en esos momentos. Seguramente el solo quería sexo y no buscaba nada serio. Se notaba que todavía no había superado la pérdida de sus esposa, puesto que había intentado suicidarse. Sería totalmente inadecuado estar con un chico como Andrew dadas las circunstancias.
-Gracias -Aún así le dije halagada. El volteó a verme y sonrió. Me pregunte que tan falsa sería su sonrisa y como sería una sonrisa sincera de Andrew-. Bueno, aquí es, gracias por el aventón Andrew.
-No hay de que Makoto, así ya puedo saber donde vives y venirte a acosar cuando quieras -Le dirigí una mirada asesina.
-Ni se te ocurra -El rió divertido, y yo bajé del auto, que empezó a alejarse. Saludé con la mano cuando ya estaba un poco más allá.
Rei POV
-Esto es demasiado Yaten -El lugar era increíblemente costoso. Era comida italiana. A pesar de que el lugar era elegante y la comida exquisita, casi se me salen los ojos al ver el precio de cada platillo. Además no me sentía cómoda con el ambiente del lugar. Era demasiado elegante, demasiado formal, tanto que un toque romántico se vería totalmente fuera de lugar. Pero intenté ocultar mi incomodidad porque sabía que mi novio se había esforzado. Además, todo valía la pena mientras siguiera viendolo en un esmoquin como el que traía.
-Todo sea por ti -Me dijo tomando mi mano por sobre la mesa. Suspiré ¿Quién hubiera pensado que Yaten Kou era del tipo romántico? Sin duda alguna estaba lleno de sorpresas. Y mientras más descubría, más me gustaba-. ¿Has hablado con Minako?
Y tenía que arruinar todo. El momento era perfecto, pero Yaten prefería que nos pusierámos a recordar los viejos tiempos que viví con la mejor amigas que traicioné. De verdad, a veces los hombres son tan idiotas.
-No la he visto desde lo del Crown -Le dije con tristeza. Había intentado contactarla, pero mandaba al buzón. Seguramente estaba ignorando mis llamadas. Yaten hizo una mueca y luego suspiró.
-Todo se arreglará, lo prometo -Dijo tiernamente. Quería creerle. De verdad quería pensar que era cierto, pero las cosas no pintaban bien. Después de todo, me merecía lo que estaba pasando. Nadie me había puesto una pistola en la cabeza para que saliera con Yaten, eso lo estaba haciendo a cuenta propia. Nadie me obligó a apuñalar por la espalda a Minako.
-Espero que tengas razón -Dije suspirando. No quería pasar los próximos... no se cuantos años sean, siendo ignorada por Minako.
-Dime que hize mal - Exclamó Yaten de repente. Centré mi vista en el. ¿De que estaba hablando? El no había hecho nada mal, yo había aceptado salir con el.
-¿De que hablas?
-Tengo la ligera impresión de que no te sientes cómoda. Creo que esta no es exactamente la cita que esperabas.
-Lo siento. -Dije agachando mi cabeza con vergüenza. No quería hacerlo sentir mal. Después de todo, la intención es lo que cuenta. El levantó mi rostro con una de sus manos y me obligó a mirarle. Me sonrió.
-Ey, no estoy enfadado, solo quiero saber que es lo que no te gustó para no volver a cometer ese error otra vez -Sonreí ante lo considerado que Yaten podía ser.
-Es solo que... preferiría algo más sencillo. No tiene porque ser en un lugar así tan elegante. Yo soy feliz llendo a comer helado si tu quieres. Estar contigo me basta. Este lugar es perfecto y maravilloso, pero simplemente no es para mi. -El me sonrió con simpatía.
-Esta bien -Dijo levantandose y llamando al mesero. Lo miré confundida.
-¿Qué haces? Aún no terminas de comer -Dije viendo que aún quedaban restos de pasta en su plato.
-Estoy pidiendo la cuenta. Nos vamos de aquí
-¡No tienes que hacer eso Yaten, ya estamos aquí! -Dije, sintiendome apenada por lo que estaba haciendo pasar al chico.
-No te preocupes, yo solo quiero que te sientas cómoda Rei -El mesero trajó la cuenta y Yaten pagó, mientra yo tenía la mirada gacha en mi asiento-. ¿Nos vamos?
Me ofreció la mano, y yo la tomé fascinada. Yaten Kou podía ser todo un caballero. ¿Cuando dejaría de sorprenderme este chico?
Seiya POV
Abrí la puerta del departamento a quien sea que la estuviera tocando tan insistentemente. Maldecí a Taiki por lo bajo. ¿No podía levantar su trasero del sillón para abrir la puerta? ¿Qué no veía que yo no estaba de humor para recibir a nadie? Intenté borrar la irritación de mis facciones, quien quiera que estuviera tocando, no tenía la culpa de mis degracias. Pero al abrir la puerta, me di cuenta de lo equivocado que estaba, y la furia se hizo presente en mis ojos.
-¿Qué haces aquí? -Pregunté molesto.
-¿Podemos hablar? A solas -Dijo Serena al notar la presencia de Taiki en el sillón. La miré intensamente, y luego salí del departamento. Cerré la puerta y me giré para enfrentarla. Cruzé los brazos sobre mi pecho haciendola saber que estaba esperando.
-Seiya, no puedes seguir peleando con Darien cada vez que se vean -¿Así que eso era? Yo, que tan siquiera esperaba una disculpa, me quedé pasmado. Venía a defender a su novio.
-¿Y por qué tendría que hacerte caso? El no me agrada. -Dije molesto porque viniera a reclamarme algo de lo que su noviecito era culpable.
-Seiya, no puedes esperar que me quede parada viendo como dos de las personas que más quiero intentan arrancarse la cabeza. -Trató de razonar conmigo.
-Pero como quieres más a tu novio, vienes y me culpas a mi, ya voy entendiendo -Dije sárcasticamente.
-Seiya, las cosas no son así -Dijo en un tono de voz suave.
-¡Entonces explícamelas, Serena! Me tienes en un tira y afloja que ya me tiene harto. Me das esperanzas y luego me las quitas, y yo ya no sé que pensar. Dime, ¿qué es verdaderamente lo que sientes por mi? -Ella me miró con tristeza en los ojos, y luego pareció querer decir algo, dudó unos segundos, pero al final me miró con determinación y coraje.
-Eres un buen amigo Seiya, y de verdad te aprecio. Pero quiero que entiendas que jamás me voy a enamorar de ti. Eres un gran chico, y espero que encuentres a alguien que pueda corresponderte, pero yo tengo a Darien y solo lo necesito a el. Lamento si te di la impresión equivocada eso era solo porque me sentía sola.
En esos momentos ni siquiera me sentía triste, ya que la tristeza no era un sentimiento lo bastante fuerte como para describir lo que sentía. Me sentía... devastado. Como si mi mundo hubiera sido reducido a cenizas en cuestión de segundos. Era curioso. Yo había pasado la mayor parte de mi vida luchando para protejer a mi princesa. Y había estado a punto de morir en inumerables ocasiones, pero aún así, yo me levantaba ya que siempre encontraba el coraje en mi para seguir luchando. Y era curioso como unas simples palabras, pronunciadas de esa boca amada, podía destruir tu vida, destruir tu coraje y hechar abajo tus sueños.
-Vete -Fue lo único que fui capaz de murmurar. Estaba empezando a ver rojo del coraje que sentía.
-Seiya -Vi como Serena se adelantó un paso, como queriendo tocarme.
-¡Vete! -Le grité y vi como Serena dio un paso atrás temerosa. Tenía miedo de mi. Otra cosa más por la cual sentirme miserable. Era como si ella me creyera capaz de hacerle daño. Jamás podría, a pesar de todo el coraje que sentía, jamás podría hacerle daño. Vi como se alejó corriendo y a lo lejos creí escuchar algo parecido a un sollozo.
Serena POV
"¡Vete!" Esas palabras se seguían repitiendo una y otra vez en mi mente. Jamás había visto a Seiya tan molesto... ni tan herido. Y todo había sido por mi causa. Yo lo único que quería era que Seiya entendiera que lo nuestro era imposible y que siguiera con su vida. Pero jamás imaginé que dolería tanto. Era como si hubiera perdido una importante parte de mi. Pero yo lo amaba. Y lo amaba tanto como para alejarme de el y así, eventualmente, el encontrará su felicidad en otra persona. Sabía que dolería. Dolería verlo feliz y con alguien más. Pero eso era lo correcto. Así lo decía el destino.
Las lágrimas me impedía ver claramente el camino. Pero sabía a donde me dirigía. Me sentía tan vacía, que solo quería sentir un poco de calor, un poco de cariño, incluso aunque no fuera de la persona que más lo deseaba. Llegué a mi destino y toqué la puerta del departamento 208.
-¿Serena? ¿Qué haces aquí a estas horas? -Abrió un Darien confundido, con sus pantalones para dormir y sin camiseta. Yo entré sin más y por toda respuesta comencé a besarlo intensamente. El comenzó a responder, pero al sentir la urgencia que yo ponía en el beso, se separó un poco consternado-. ¿Esta todo bien?
-Hoy es la noche Darien -Le dije quitandome el saco y echandolo a un lado.
-Espera. ¿Estas segura? Creí que dijiste que querías esperar -Sonreí. Cualquier otro chico ya se me hubiera echado encima, pero Darien siempre había sido un caballero. ¿Por qué no podía seguir enamorada de el?
-Ya no más -Dije volviendolo a besar. El volvió a apartarme.
-¿Estas segura? -El me miró fijamente a lo ojos. Y yo dudé. Yo dudé pensando en Seiya, sabiendo que no era exactamente con Darien con quien quería estar.
-Si, lo estoy -Volví a besarlo, y esta vez el respondió, sujetandome de la cintura y pegandome más a su cuerpo. Yo enredé mis manos en su cabello desordenado y el profundizó el beso. Por un momento, me imaginé que los labios que besaba eran otros, y que los brazos que me sostenían pertenecían al chico que había dejado destrozado unas horas atrás. Atraje a Darien a un más a mi si era posible, intentando olvidarme de todo, del destino, del futuro, y de la mirada de dolor en los ojos de Seiya.
Rei POV
Estabámos en otra de nuestras reuniones de grupo, que ultimamente se estaban haciendo más frecuentes. No era como si estuvieramos teniendo problemas con algun enemigo, que era por lo que usualmente se hacían esas reuniones. Pero Taiki y Amy nos habían llamado a todos para encontrarnos aquí. Yaten y yo llegamos un poco tarde, ya que desde que salía con el tardaba un poco más de los normal arreglandome. Además, había bastante tráfico. Entramos al Crown tomados de la mano, y sin esperarmelo me cruzé con la mirada de Minako. Había estado evitandome por días, y ya que la tenía frente a mi, no sabía como reaccionar. Yaten apretó mi mano, haciendome saber que estaba ahí para mi.
-Hola -Saludó Yaten a todos. Minako desvió su mirada de mi hacia otro lado y yo me sentí aliviada, de verdad me estaba poniendo de los nervios. Nos sentamos-. Y bien, ¿qué sucede?
-Tenemos algo que decirles -Dijo Amy calmadamente.
Taiki y ella se miraron fijamente y luego asintieron. Vi como Taiki tomó la mano de Amy en forma de apoyo, y fue entonces cuando me fijé el bonito anillo que había en su mano. ¿Es que acaso...
-Nos vamos a casar -Dijo Taiki con uns sonrisa, y Amy se encogío en su asiento ruborizandose. ¿Iban a casarse? Wow.
-¿Qué? -Preguntó Seiya estupefacto.
-¿Estan locos? -Preguntó Yaten molesto.
-Amy, ¿estas segura? Digo, ni siquiera han terminado el instituto -Dijo Serena tratando de razonar con la parejita.
-El instituto terminará en tres meses, y tenemos planeado que la boda sea dentro de cuatro -Dijo Taiki tranquilamente, ignorando los comentarios de sus hermanos.
-¿Tan pronto? -Esta vez fue Makoto sorprendida-. De todas formas, después de este, todavía nos queda otro año de instituto.
-Además son menores de edad -Añadió Minako.
-Yaten, Seiya y yo estamos emancipados, así que no necesitamos permiso de nadie y Amy ya tiene el permiso de su mamá -Dijo Taiki sonriendole.
-Creo que se estan precipitando y necesitan pensar bien las cosas -Hablé por primera vez.
-Nos amamos -Dijo Amy degura mientras apretaba la mano de Taiki-. No le estamos pidiendo permiso, solo les estamos pidiendo su apoyo.
Me sorprendí del tono determinado que usó Amy. Usualmente ella solía ser muy calmada y tranquila, por eso me sorprendía verla tan determinada y segura de si misma.
-Aún así creo que es muy precipitado Amy, pero si te hace feliz, yo te apoyo.
-Gracias Minako -Dijo Amy sonriendo. Mis ojos volvieron a encontrarse con los de Mina pero ella desvió la mirada de nuevo-. Y quiero que todas ustedes sena mis damas de honor. Por favor, esto de verdad me haría feliz, entiendo que no estén de acuerdo, es su opinión, pero mi boda no estaría completa si faltan ustedes. Son mi familia. ¿Y, qué me dicen?
Todas nos quedamos un momento en silencio y Mina fue la primera en hablar.
-Yo te apoyo. -Suspiré. Minako siempre estaba ayudando a todos.
-Yo también Amy -Serena fue la segunda.
-Yo también estoy contigo -Terminó diciendo Makoto. Yo me quedé en silencio uno momentos más. Eran tan jovenes, todavía les faltaba mucho para descubrir que es lo que querían.
-¿Rei? -Preguntó Amy expectante. Volteé a ver a todas las chicas, que me miraban esperando mi respuesta. Por primera vez, Minako me sostuvo la mirada.
-Lo que sea que te haga feliz Amy -Dije suspirando.
-Gracias Rei -Dijo encantada. Minako había vuelto a desviar la mirada.
-Yo creí que Serena y tu serían los primeros en casarse hermano - Le susurró Andrew a Darien. Vi como Serena se tensaba ante las palabras del chico.
-¿Qué dices princesa, nos casamos junto con Amy y Taiki? -Preguntó Darien con una sonrisa. A juzgar por esa sonrisa, las cosas entre Serena y Darien iban bastante bien. Volteé a mirar a Yaten, que tenía una mirada preocupada y la vista fija en los puños de su hermano. Seiya parecía estar a punto de desmayarse.
-Creo... que deberíamos esperar un poco más Dari -Dijo Serena incomóda.
-¿Por qué? No es como si no hicieramos cosas que una pareja casada hace -Makoto prácticamente escupió sobre Andrew el jugo que estaba tomando y todas las demás nos quedamos con la boca abierta. ¿Darien se refería a lo que creía que se refería? Recuerdo que Serena nos había dicho claramente que quería esperar hasta su noche de bodas antes de tener cualquier tipo de contacto sexual.
-Yo... -Murmuró Serena sin saber que decir y de repente centró su mirada en Seiya, que parecía querer buscar algun signo de negación, que Serena le dijera que no era cierto. Pero al no encontrarlo, vi como el chico se paró y salió destrozado del restaurant.
Seiya POV
Las lágrimas nublaban mi vista, mientras iba por la carretera. No pensaba volver al apartamento y que mis hermanos me vieran en un estado tan vulnerable. Conduciría toda la noche si era necesario. ¿Cómo había podido hacer eso? ¿Cómo podía haberse entragado a ese hombre? Ese hombre que no la merecía. Sabía que cuando Darien y Serena se casarán, no se quedarían sin hacer nada durante su luna de miel. Pero era horrible. Horrible daber que ese hombre había logrado tenerla entre sus brazos, respirar su aroma y hacerla decir su nombre. Yo había soñado tantas veces con estar con Serena. No era justo.
Iba manejando muy rápido, lo más que podía sin que el automóvil se me saliera de control. Me había pasado varios semáforos en rojo y había ignorado las señales de Alto. Me sentía tan poca cosa. Otro semáforo. Acababa de pasarlo cuando repentinamente el auto se detuvo. Apreté el acelerador intentando moverlo, y al ver que no sucedía forcejeé con el cinturón de seguridad intentando abrirlo. Pero era muy tarde. Solo recuerdo voltear a un lado y ver las luces de un carro acercarse a toda velocidad. Y luego solo vino la obscuridad.
Andrew POV
-Disculpe -El anciano volteó a verme con curiosidad. Parecía haber estado limpiando antes de que lo interrumpiera.
-¿Usted es el encargado del cementerio cierto? -El señor asintió. Estaba dispuesto a cambiar la rídicula frase que estaba escrita en la lápida de Reika. Planeaba hacer las cosas bien. Ella lo merecía.
-Si, lo soy, joven, ¿qué se le ofrece?
-Soy el esposo de Reika Furuhata, que esta enterrada aquí. Solo estaba preguntándome si era posible cambiar la escritura de la lápida -Dije humildemente.
-Reika Furuhata... -Dijo el señor intentando recordar. Luego se acercó a un gabinete y pareció sacar lo que era un libro de registro. Lo hojeó durante unos momentos-. Aquí esta. Entiendo porque quiere cambiarlo, el suicidio no es un don, es una abominación hijo. Espero que tus pensamientos respecto a eso hayan cambiado.
-Yo no puse esa frase en la lápida de Reika -Dije seguro.
-¿Cómo que no? ¿Qué no que es su esposo pues? -Dijo el hombre confundido.
-Si, lo soy, pero yo no fui -Vi como el hombre hojeaba el registro una vez más.
-¿Entonces usted no es el señor Zafiro Black? -Sentí como mi sangre hervía. El había sido. Aún después de lo que pasó con Reika y nuestra hija, aún después de eso, el seguía rondandonos. El se había atrevido a venir a este lugar y tomar las decisiones respecto al cuerpo de Reika-. ¿Se encuentra bien?
-Si, estoy bien -Salí del lugar hecho una furia. Encontraría a Zafiro Black, y le mataría. Las cosas no se quedarían así.
Rei POV
Me levanté a abrir la puerta. ¿Quién sería a las 2:00 am? Si era Serena viniendo a pedirme ayuda con su tarea como ya lo había hecho varias veces, juró que la rostizaría. Pero me sorprendí ante quien encontre frente a mi.
-Mina -Dije sin creermelo. Ella simplemente me miró.
-¿Me dejaras pasar? -Preguntó seriamente. Me hize a un lado y ella entró-. Tenemos que hablar.
-Si -Concedí. Necesitabamos aclarar las cosas de una vez por todas.
Nos miramos en silencio durante un tiempo. El silencio estaba empezando a incomodarme. No sabía que decir. Pero tenía que decir algo, tal vez fuera mi única oportunidad para disculparme.
-Mira, sobre Yaten y yo... -Comencé.
-¿Por qué lo hiciste Rei? -Me interrumpió-. Me traicionaste. ¿Cómo pudiste?
-Mina, nadie lo planeo, solo... solo pasó -Ella rió sarcasticamente-. Mira, de verdad me gusta Yaten, mi intención nunca fue lastimarte. Yo... de verdad no quería que nada de esto pasará. Yo te quiero mucho Mina, eres mi mejor amiga...
-Basta. Simplemente callaté -Me vio con dolor en sus ojos-. Tu nunca entendiste nada ¿cierto Rei?
-¿De que estas hablando? -Le dije confundida.
-Yo sabía que el te gustaba. Me refiero a antes, antes incluso de que yo dijera que el me gustaba, yo sabía que el te gustaba incluso en ese entonces -Abrí mis ojos ante eso. Yo nunca le había dicho a nadie la atracción que sentía por Yaten.
-¿Entonces si sabías que me gustaba, por qué te encaprichaste con el? -Le quise gritar. Quise decirle que ella había violado el punto número 7 del código de mujeres, pero sería bastante hipocrita, ya que yo también lo había hecho-. ¿Ves? No puedes juzgarme, ya que tu sabías que a mi me gustaba, pero aún así te encaprichaste con el porque a ti también te gustaba.
-A mi no me gustaba Yaten, Rei -Ahora si estaba perdida y no entendía nada-. Yo solo pensaba que el sería una distracción para ti, y que no te permitiría concentrarte en tu misión.
-Espera. ¡Hiciste esto porque pensaste que el me distraería! ¿Cuál es tu problema? ¿Acaso intentase acercarte a el para demostrarme que eres mejor que yo? Eres la persona más egoísta que conoczco. Lo único que hecho estos últimos dos días es sentirme culpable y decirme que no me merecía a una amiga tan buena como tu. No he hecho más que ponerte en un pedestal Minako, que, ahora me doy cuenta, es un lugar que no te mereces. -Ella simplemente me miró imperturbable-. ¿Sabes que? No quiero volver a verte. No me interesta que ahora te hayas dado cuenta que Yaten si te gusta y por eso te comportes con esos celos...
-Yaten no me gusta Rei -Me dijo solemnemente. Cada vez entendía menos las cosas-. La verdad es que no me acerqué a Yaten porque pensaba que iba a ser una distracción para ti. Es que...
Vi como pasaba la mano por su cabello con frustración, al parecer intentando encontrar las palabras adecuadas.
-No sabes lo mucho que me he esforzado y lo díficil que ha sido... mantenerlo alejado de ti. -Me dijo ahora si viendo el dolor y la furia en sus ojos.
-¿Y luego dices que no estas enamorada de el? ¿Qué me dices de todas las miradas de celos que me dirigías cuando me atrapabas mirándolo? -Le reclamé.
-¡Es que esto nunca fue sobre Yaten, Rei! -Gritó furiosa.
La realización de lo que Minako estaba tratando de decir me cayó como un balde de agua fría.
WTF
Mierda.
-¿Qué? -Fue todo lo que pude decir. Ella me miró con frustración.
-Que eres tu Rei! ¡Siempre has sido tu, maldita sea! ¡No era de ti de quien estaba celosa, era por ti! -Me quedé estupefacta.
Les dije que sería shockeante. Estoy segura que a ninguno a ninguna de ustedes se le ocurrió. Les dije que mi hermana estaba loca. De verdad le gusta complicar las cosas. Dejen sus reviews y descríbanme que tan shockeante fue para ustedes XD.
Sailor rose kuo: Si, la verdad es que Rei esta en una posición que a mi no me gustaría estar, y más con lo que pasó en este capítulo. y yo también quiero golpear a Serena, aunque no hay que juzgarla tan duro, ella solo cree que esta haciendo lo correcto.
Hikaru moon: Gracias por seguir leyendo, bueno, como ves, la parte complicada con Minako era mucho más complicada de lo que ella había pensado. Y Andrew, bueno, como que no es muy sublime ocultando el deseo que siente por Makoto.
Bueno, las espero a la próxima chicas.
