Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, los he tomado prestados de la historia de la increíble Naoko Takeuchi.
Un par de meses
Rei POV
Habían pasado ya dos meses desde el incidente en el hotel. Minako, tal como había dicho, se había ido a Londres al día siguiente. Solo Amy tenía noticias de ella, ya que al ser una de las damas de honor de su boda, tenía que mantenerse enterada de las preparaciones y el color del vestido y ese tipo de cosas. Extrañaba a mi mejor amiga, no iba negarlo; y aún, de vez en cuando, me sorprendía el encontrarme pensando en ese beso compartido en el elevador. Claro, tan rápido como ese recuerdo venía mi mente, buscaba cualquier cosa para distraerme. Hasta cierto punto, Mina había tenido razón respecto a su partida; mi relación con Yaten había mejorado bastante y las cosas iban viento en popa. Salíamos a cenar, y aunque no eran como el primero, los lugares seguían siendo bastante elegantes y no podía evitar sentirme un poco incomóda, veíamos películas y pasabamos el rato. Lo que sea que había hecho que Yaten se comportara secamente, pareció desaparecer en el momento en el que Minako abordó el avión. Era triste el hecho de que para poder salvar mi relación, haya tenido que sacrificar mi amistad con Mina. Claro que ella lo había hecho voluntariamente. Pero al menos Yaten y yo mejoramos como pareja. A veces aún teníamos pequeño roces respecto a como mi novio parecía no tener tacto para ciertas cosas. Y a veces, como en estos momentos, dejabamos nuestras diferencias a un lado para dar paso a la pasión. Una pasión que yo tenía que esforzarme porque no se saliera de control. Por eso cuando mi novio intentó meter su mano bajo mi falda, le pusé fin a nuestra intensa sesión de besos para mandarle una mirada de advertencia.
-Vamos, Rei, ¿cuánto tiempo más me vas a tener esperando? ¿Qué acaso no confías en mi? -Sentí la ira inundarme ante su chantaje disfrazado de pregunta. Así que si no me acostaba con el ¿significaba que no confiaba en el? Aún así, respire profundo en intenté calmarme. No tenía ganas de pelear con el chico con el que segundos antes me había estado besando.
-No es que no confíe en ti, Yaten. Es solo que aún no me siento lista -Le expliqué por milésima vez. De hecho eso se estaba volviendo mi discurso diario.
-¿Y cuándo vas a estar lista? ¿Qué tengo que hacer para que estes lista? -Eso me molestó aún más; haciendome pensar que lo único que buscaba de mi era sexo.
-¡No hay nada que puedas hacer y si no te gusta ahí esta la puerta; así que puedes irte! -Le grité ahora si sin poder contener mi enojo. El solo me miró fijamente y luego dio un suspiro de cansancio.
-Lo siento. Lamento el haberte presionado. ¿Me perdonas? -Demonios, como es que Yaten hacia eso. Prácticamente me hacía caer como una tonta y perdonarlo de inmediato como una mujer sin dignidad. Suspiré y solo asentí. El volvió a besarme y yo lo dejé, así como también dejé que me tomará por la cintura y me pegará a su cuerpo. Las cosas estaban empezando a salirse de control nuevamente. Gemí un poco cuando nuestras lenguas se encontraron. Unos toquidos en la puerta interrumpieron el momento. Yaten hizo un sonido de frustración ante la interrupción.
-Rei, necesito que... -Mi abuelo se quedó sin habla al ver la posición en que nos encontró a mi novio y a mi en mi cama. Dudó un poco y luego nos miró avergonzado-. Lo siento, debí tocar.
Mi abuelo cerró la puerta nuevamente. Yo quería morirme de la vergüenza. El siempre me había visto como una jovencita correcta, ¿Qué iba a pensar de mi ahora?
-Yaten, lo mejor será que te vayas -Le dije seriamente.
-Oh ¡vamos! Ya nos vio, ¿qué más puede pasar? -Se quejó. Yo lo miré a ver molesta. Claro, no era su abuelo el que lo había encontrado en una posición comprometedora con una chica.
-Yaten, tengo que hablar con mi abuelo, el no esta de acuerdo con esto -Le expliqué.
-Bien -Dijo molesto. Eso hizo que yo me enfureciera. ¿Quién se creía al enojarse así? Yo le estaba dando razones por las que no podía quedarse, y el todavía se creía con derecho de enojarse. De verás Yaten a veces podía ser como un niño pequeño. Bueno, pequeño ya era, para que negarlo. Pero también podía ser berrinchudo, inmaduro e infantil.
-Bien. Sal antes de que te eché por la ventana -Le dije secamente. De verdad estaba molesta y no quería perder el control frente a el. No le daría la satisfacción de ver que tanto me afectaba. El resopló y salió del cuarto en silencio, unos momentos depués, escuché el ruido de la puerta principal al cerrarse, dandome a entender que Yaten había salido. Salí de mi cuarto en una posición rígida y con la cabeza gacha, dispuesta a enfrentar a mi abuelo. Lo encontré en la mesa de la cocina leyendo un periódico. Al notar mi presencia en la habitación me hizo un ademán con la mano indicandome que me sentara frente a el. Lo hice temerosa. Sabía que mi abuelo no me regañaría, pero una de las cosas que más me daban miedo es que el se sintiera decepcionado de mi.
-Sé que no eres una niña -Dijo por fin luego de un atormentador silencio-. Sé que ya estas grande Rei, y que es normal que estas cosas pasen. Eres una adolescente y es normal que tus hormonas...
-Por favor abuelo, simplemente no lo hagas -Prácticamente le supliqué. No tenía ganas de tener una plática de sexo, más bien, mi primera plática de sexo con mi abuelo de 82 años. Yo ya sabía todo lo que había que saber sobre sexo, teniendo a una amiga como Minako era imposible no hacerlo-. Ya se todo lo que hay que saber acerca de ese tema.
-Solo quiero saber que estas siendo cuidadosa -Por Dios, esto no era justo, era prácticamente la persona menos experimentada en ese asunto en mi grupo de amigas. Darien ya había ventilado su relación con Serena, Amy estaba a punto de casarse, por lo que era probable que no fuera vrigen, o, si lo era, dejaría de serlo pronto, Makoto podía ser virgen, pero ella había tenido un novio anteriormente, de Minako no sabía pero siempre había sido una chica bastante promiscua. Las demás tenían más experiencia en ese campo, y ninguna había tenido que pasar con la vergüenza que yo estaba pasando. Los padres de Serena creían que era una niña de lo más inocente, la madre de Amy no habría tenido que pláticar de esto con su hija, puesto que conociendo a Amy, era probable que ya lo supiera todo, a pesar de ser la chica tímida que era. Los padres de Minako dejaban hacer a su hija lo que quisiera, y Makoto era emancipada y vivía sola. ¿Y yo tenía que hablar de esto con mi abuelo? Definitivamente no era justo.
-Abuelo, no he tenido sexo, no te preocupes -Dije para tranquilizarlo. Su cara pasó a una de confusión que luego se convirtió en alivio.
-Me lo hubieras dicho antes de que me comportara de esta manera vergonzosa -Me dijo sonriendo. Bien, ya volvía a ser el mismo de siempre.
-Y ese muchacho, tu novio... -Volvió a pausar. Yo rodé mis ojos, por más que se lo repetía, nunca parecía poder recordar el nombre.
-...Yaten
-Si, Yaten, dile que no sea cobarde y venga a dar la cara -Estaba a punto de reclamarme, pero mi abuelo me dirigió esa mirada autoritaria que me daba a entender que era una orden y que yo todavía estaba bajo su custodia-. Invitalo a cenar.
-Bien -Suspiré.
-¿Has sabido algo de Mina? -Ese era un tema que no quería tocar, ya que pensar en Minako traía ciertos recuerdos a mi mente sobre un apagón, un elevador y unos suaves labios sobre los míos. Agité mi cabeza a los lados intentando desviar esos pensamientos.
-No mucho, la verdad. Ha hablado algo con Amy -La verdad me dolía el saber que mi mejor amiga me estaba evitando de algun modo.
-¿Solo con Amy? ¿Se pelearon, Rei? -Preguntó mi abuelo sorprendido. Era tan raro que Mina y yo nos pelearamos.
-No estamos peleadas, pero decidimos que lo mejor era que no nos hablaramos por un tiempo -Le di por toda respuesta. Era verdad, nuestra última conversación me había dejado ver que Minako no estaba molesta, pero que necesitaba un tiempo a solas para pensar, lejos de Tokio, lejos de todos y, sobre todo, lejos de mi.
-¿Es por Yaten? ¿De verdad ese chico vale el que eches a perder tu amistad? -Me preguntó mi abuelo suspicazmente. Hoy mi abuelo de verdad estaba raro.
-No es por Yaten. Es más complicado que eso -Le dije, queriendo terminar cuanto antes esa converación.
-¿Es sobre cómo se siente ella respecto a ti? -Volté a ver a mi abuelo sorprendida, quien solo me asintió.
-¿Tú lo sabías? -Le pregunté histerica. El me sonrió.
-Era bastante obvio Rei, esa chica estaba dispuesta a hacer todo lo que hiciera falta para pasar tiempo junto a ti. Yo siempre la observaba cuando te venía a ayudar, y siempre pensaba que era una buena amiga. Pero luego de un tiempo me empecé a dar cuenta como te miraba. Que incluso los viernes o fines de semana, cuando se supone que vas a fiestas o esas cosas, ella prefería venir aquí contigo. Y así fue como me di cuenta -Terminó mi abuelo. Yo lo miraba con los ojos cuadrados. ¿El lo había sabido todo el tiempo? Makoto y mi abuelo se habían dado cuenta, ¿quién más lo sabría? ¿Amy y Serena también estarían enteradas? ¿Haruka y Michiru?
-Estoy cansada, me voy a dormir -Dije ante el terrible dolor de cabeza que estaba experimentando. Me levanté de mi silla, dispuesta a tomarme una aspirina y tirarme en mi cama.
-Rei... recuerda el traer a tu novio de visita -Yo solo murmuré un si molesta. Y también estaba empezando a molestarme con Minako por evitarme y solo hablar con Amy. Digo, me había besado y luego simplemente me evita. Los recuerdos del elevador volvieron a mi mente. Quería a mi mejor amiga a mi lado. Para mi horror, quería volver a besarla... Oh mi Dios, yo no acababa de pensar eso. A mi no me había gustado ese beso. Era imposible. En vez de tomar la aspirina, mejor me tomé una pastilla para dormir, esperando así que esos rídidulos pensamientos dejaran mi mente.
Makoto POV
Habían pasado dos meses desde que Andrew me contará su obscuro pasado, y aún no sabía que pensar. Cuando había dicho que una relación con Andrew sería problematica, jamás me imaginé que sería así de dífifcil. Me había contado del tipo loco, Zafiro, el que se supone era su amigo. De Reika y su suicidio. Y de sus deseos y ansias de venganza. Yo no sabía que hacer. Mi instinto me decía que debía irme, no meterme en una vida tan complicada como la de Andrew, pero yo quería quedarme. Y no podía dejar a Andrew solo, el necesitaba ayuda, ayuda para superar todas las desgracias de su vida, para dejar atrás el dolor y sus deseos de venganza. Pero Andrew estaba determinado a matar a Zafiro. Si las cosas seguían así, Andrew podía acabar muy mal. Podía ser que encontrara a Zafiro y que lo matara y terminar en la cárcel. O peor, podía encontrarlo y que Andrew terminara muerto. O peor, podía no encontrarlo y desperdiciar todo lo que le quedaba de vida traumado con encontrarlo. Las tres opciones me parecían horribles. Pero me iba a quedar al lado de Andrew. El necesitaba mi ayuda. Tal vez; si lo intentaba lo suficiente, podría hacerlo disuadir de su sed de venganza. Sabía que no sería fácil, pero tenía que intentarlo.
-¿Qué haces? -Me preguntó Andrew mientras me entregaba una taza de café. Estaba sentada en el sillón de su departamento, luego de que me había aparecido en su puerta en la madrugada. Aún no le había dicho porque estaba ahí, y sabía que se moría por saber, y conociendolo, el seguramente pensaba que venía a entregarme a el, o al menos eso dijo la mirada de pervertido que pusó cuando me vio, mirada que desparació en el momento que vio la seriedad en la mía.
-Pienso -Le contesté secamente-. Hoy cuando salí de la escuela, te vi hablando con el policia que estaba atendiendo la escena que se llevó a cabo en el hotel. Se que estabas intentando obtener pistas para dar con él. Con Zafiro.
El me miró sorprendido y luego seriamente. Duró así unos momentos y luego suspiró.
-Estaba intentando hablar con el acerca de Peter, el fugitivo que fue atrapado y al que un policía le disparó en la pierna. Al parecer, Peter estuvo en la cárcel durante un tiempo; yo necesito saber con quien tuvo contacto durante ese tiempo. -Me dijo apretando los puños furiosamente.
-Andrew, dejalo. Esta venganza no traera nada bueno. Esta venganza definitivamente no traera a Reika de vuelta -Le dije. Sabía que mis palabras eran crudas, e incluso un poco crueles, pero Andrew necesitaba escucharlo. Después de todo era la verdad. Vi como su rostro se tensaba antes mis palabra y como volteaba su cara para impedirme ver su gesto de dolor. Una risa inquietante salió de su garganta.
-A veces puedes ser bastante cruel -Cuando volteo a verme, vi tal furia en sus ojos que no pude evitar encogerme en mi lugar. El, al notar eso, cambió su rostro por uno de preocupación. Luego empezó a hablar en una voz más dulce-. Ey, no te asustes. Yo nunca, escuchame bien, nunca sería capaz de hacerte daño.
Me dio un beso en la punta de la nariz y me sonrió tiernamente. Luego besó mis labios. Yo enterré mis manos en su cabello y lo desordené. Su lengua pidió acceso dentro de mi boca y yo se lo premití. Nuestras lenguas empezaron a jugar y yo me subí a ahorcadas sobre el. Seguí besandolo apaionadamente, tomandolo del cuello y atrayendolo lo más cerca posible. Gemí al sentir su erección debajo de mi. Empecé a moverme sobre el, disfrutando de la nueva sensación. Jamás había sentido algo como eso. Hice mis movimientos un poco más rápido, pero unas manos en mi cintura me detuvieron.
-Debemos parar. Tu no estas lista para esto -Me miró Andrew con ternura. Cualquier otro hubiera tomado ventaja de la situación, pero ahí estaba el, sonriendome tiernamente. Creo que estaba empezando a enamorarme. Y a enamorarme de verdad, no a encapricharme como lo hice con el chico que me rompió el corazón-. Tu café se debe haber enfriado, ¿quieres que vaya a calentarlo?
Yo solo asentí confundida. Luego lo tomé de la manga de su camisa para detener su camino.
-No lo entiendo. Usualmente siempre estas diciendome lo mucho que me deseas y las ganas que tienes de tenerme en tu cama. ¿Entonces por qué me detuviste? -El me miró sonriendo.
-Tienes razón. Te deseo Makoto... Pero también te respeto -Me quedé sorprendida ante sus palabras. Luego me sonrió. Y esa vez, estuve segura de que era una sonrisa sincera-. Escucha. Sobre lo de Zafiro; no hay nada que pueda prometerte, Mako. El me quitó todo lo que tenía en la vida. El merece un castigo.
-Te voy a convencer, Andrew. Ya verás; al final, no necesitaras vengarte para vivir en paz contigo mismo. Yo voy a ayudarte -Le sonreí determinadamente. El me devolvió la sonrisa.
-No puedo decirte que vaya a funcionar, pero se vale intentar. Solo... no te des por vencida conmigo Makoto -Se inclinó y besó mi frente. Luego se dirigió a la cocina a calentar el café.
Yo solo miré al hombre de espaldas en la barra. Yo lo ayudaría. Haría todo lo posible por hacerlo sonreír de manera sincer de nuevo.
Serena POV
Habían pasado dos meses desde el apagón. Seiya había mejorado mucho en las terapias y ya podía mover las piernas más fácilmente. Los doctores habían dicho que si seguía mejorando a ese ritmo, era probable que la semana entrante no hubiera necesidad de usar la silla de ruedas, y que le serían asignadas unas muletas. Seiya estaba feliz y decía que no podía esperar por volver a pisar el suelo. Las terapias, tal como habían dicho; era díficiles y había tenido que aguantar el ver a Seiya retorcerse del dolor. Aún así, el no se daba por vencido y cumplía con el tiempo establecido para las terapias. Esa era una de las cosas que amaba de ese hombre. Nunca se rendía. El pasar tiempo con Seiya se había convertido prácticamente en una droga para mi. Siempre tenía que estar al lado de el, y no porque necesitara mi ayuda constantemente (de hecho cada vez la necesitaba menos) sino porque yo necesitaba estar con el. Darien, para mi sorpresa, no se había quejado por el tiempo que pasaba con Seiya, al contrario el me apoyaba e incluso en algunos momentos se ofreció a llevarnos a Seiya y a mi a la clínica donde se llevaban a cabo los chequeos semanales de Seiya. Pero una de las cosas que me hizo darme cuenta del tipo de hombre que era Darien, es que el lo pagó todo. A pesar de que Seiya, Yaten y Taiki fueran famosos, su éxito solo se limitaba a Tokio, por lo que no tenían mucho dinero para las caras terapias a las que Seiya se veía sometido. Darien, al conocer a uno de los dueños del lugar, este hizo que le dieran un descuento y además lo pago todo. Seiya aún se mostraba molesto por ese hecho. El no había querido que Darien pagara, pero al final, al darse cuenta de que en verdad necesitaba el dinero, accedió. Claro, le prometió a Darien que le pagaría todo en cuanto pudiera. Aún así el seguía molesto. El me había dicho que dañaba su orgullo el haber aceptado dinero del prometido de la chica de la que estaba enamorado. Yo, como siempre, intenté evitar el tema. Aunque últimamente se estaba volviendo muy díficil el controlarse y no echarsele encima ahí mismo a besarlo de nuevo.
-Oye bombon, que te parece si práctico en la piscina -Me preguntó dándome esa sonria que me robaba el aliento.
-¿Qué quieres practicar?
-Tu sabes, el agua carga el peso de tu cuerpo, por lo que caminar ahí sería mucho más sencillo -Ahora le dirigí una mirada preocupada.
-No lo se Seiya, ¿qué tal si te hundes?
-No hay problema, para eso tu te meteras conmigo, si algo llegara a pasar tu me sacarías y me darías respiración boca a boca -El calló de repente al ver mi expresión. Sonrió arrepentido-. Lo siento. Fue una broma de mal gusto. Pero si tu estas ahí no creo que vaya a pasar nada. Vamos bombon, de verdad quiero intentarlo.
¿Cómo decirle que no a esa cara? Suspiré. Se supone que son las mujeres las manipuladoras; no se vale que Seiya haga esto conmigo.
-Bien, pero solo un rato -El me sonrió agradecido.
Seiya ya traía unos shorts, así que solo se quito la camiseta, yo me dirigí al baño para ponerme un traje de baño. La verdad, me ponía un poco nerviosa el estar frente a Seiya en traje de baño... lo se, patético ¿no? Me puse uno de dos pieza color rosa. Cuando salí del baño, vi como Seiya me recorría con deseo. No pude evitar sonrojarme. Usualmente, todo entre Seiya y yo eran miradas dulces y de amor; nunca me había mirado con deseo. Pero ahora lo hacía. Y de alguna manera me gustaba.
-¿Listo? -El solo asintió sonriendo. El edificio de departamentos donde vivían Seiya y sus hermanos, tenía una alberca para el uso de los residentes. Al llegar, me di cuenta del problema que tendría, pues no sabía como le haría para que Seiya pudiera entrar en la alberca de forma segura.
-Solo tirame bombon -Me dijo el adivinando mis pensamientos.
-¡Estas loco! -Le dije espantada. ¿Cómo podía esperar que simplemente lo tirará? ¿Y si algo le pasaba?
-Yo puedo. Si ves que no salgo a la superficie, entonces tu me ayudas. -Me dijo en un tono tranquilizador. ¡Las cosas no eran tan fáciles!
-No, Seiya -Le dije firmemente.
-Yo puedo -Me lo dijo con determinación y una mirada de dolor porque yo no confiaba en el. Esta bien, lo tiraría. Pero que ni creyera que yo no me iba a meter con el, sabía que no era un niño chiquito, pero no podía dejarlo solo simplemente. Pusé la silla en la orilla de la alberca y la incliné, de modo que Seiya cayera. Vi como se hundía y esperé expectante, lista para tirarme si era necesario. Pero entonces vi como su cabeza salía a la superficie y me una seña de afirmación.
-¿Cómo eta el agua? -Le pregunté sonriendo.
-Buenísima -Me dijo sonriendo. Al verdad es que el verlo así con el pelo mojado sobre el rostro, era, de algun modo, una imágen bastante sexy. Me metí con el al agua.
-¿Y? Intenta caminar -Lo animé. Vi como el sonrió encantado y empezó a dar pequeños pasos. Yo sonreí como una madre que acaba de ver a su hijo dar sus primeros pasos. El alargó la mano y yo la tomé. Me atrajo a su cuerpo y me dio un abrazo.
-Gracias -Me susurró en el oído. Yo me quedé estática. Sentía su pecho desnudo y sus fuertes brazos todear mi cintura. Estaba tan cerca que hasta podía sentir los latidos de su corazón. Me separé un poco de el y lo miré a los ojos. Esos intensos ojos azules que eran mi perdición. Y esta vez... el fue el que me acercó para unir nuestros labios en otro tierno beso. Solo que no puedes simplemente besarte en una alberca y esperar que la temperatura no comience a subir. Me apretó aún más a su cuerpo y sentí una llamarada de deseo recorrerme. Nuestras lenguas estaban jugando una guerra de dominación, pasé mis manos por la espalda de Seiya y el gimió ante la sensación. Tuvimos que separarnos por aire. En ese momento me di cuenta de lo que estaba haciendo y con pánico empecé a salir de la alberca.
-¡Espera bombon! -Gritó Seiya-. ¡No puedes dejarme aquí! ¿Cómo voy a salir?
Rei POV
-Así que... espero que el vestido no sea color rosa pastel -Le comenté a Amy. Después de un día largo, había decidido irla a visitar a su departamento. La verdad es que las chicas siempre tenían que visitarme a mi para poder vernos. Sin embargo, me di cuenta de que Amy miraba extrañada mi presencia ahí. Me entristeció el hecho de que mi amistad con las otras chicas no era tan fuerte como lo era con Minako. Aunque en cierta parte me aliviaba, ya que esa amistad se había complicado demasiado. Pero ahora me daba cuenta que no tenía una relación tan estrecha con las demás chicas como la tenía con Mina. Tal vez con Makoto también, a veces nos veíamos y nos poníamos a platicar. Pero Minako era la chica que se llevaba con todas, y la que me obligaba a integrarme más al grupo.
-No lo será -Aseguró Amy.
-¿Has hablado con Mina? -Si, tal vez la principal razón por la que había ido a visitar a Amy era esa.
-Hablé con ella hace cinco días, ¿contigo no habla? -Preguntó Amy confundida. Usualmente, Minako y yo erámos inseparables y no porque no quisieramos despegarnos, sino porque ella no se me despegaba nunca. Aunque ahora sabía la razón de eso.
-No, si, claro que si, solo era una pregunta -Le mentí riendo falsamente.
-Rei, ¿qué haces aquí? -Preguntó Amy lo que había estado queriendo preguntar desde que pasé por la puerta-. ¿Te peleaste con Yaten?
Si, de hecho me había peleado con Yaten, pero no quería hablar de eso porque solo el recordarlo me ponía de mal humor. Sin embargo, también estaba triste en cierto modo. A pesar de que no había sido mi culpa, no me gustaba estar peleada con mi novio. Aún así, decidí contarle a Amy la verdad, ya que despué de todo ella era increíblemente lista y era mi amiga, tal vez tenía un consejo que darme. Así que le conté todo, como a veces podía ser un desconsiderado grosero e infantil, y como a veces me sentía ligeramente presionada sobre el tema del sexo.
-Si el te esta presionando lo mejor sería terminar Rei -Me dijo Amy en su tono sabio.
-No es que me presione, es que se molesta un poco -Sabía que mi excusa y mi intento por defender a mi novio eran estúpidos, pero vamos, Yaten no era tan malo, solo podía ser un poco insensible a veces.
-Mira Rei, un hombre tiene que respetar tus decisiones, por ejemplo, Taiki. El nunca me presionó por sexo, el se esperó a que yo estuvier lista -Se me abrieron los ojos de sorpresa. Era algo que yo ya venía sospechando desde hace tiempo, pero aún así el escucharlo de la boca de una persona tan tímida como Amy me sorprendía.
-Te refieres a que tu y Taiki ya... -Dejé inconclusa la frase. Amy se sonrojó y volteó el rostro hacia otro lado.
-...Pues si, digo, nos vamos a casar, pero no creerías que de verdad me iba a esperar al matrimonio -Y yo que consideraba a Amy una de las personas más inocentes del mundo-. El punto es; que el nunca me presionó, el esperó hasta que yo le dijera que estaba lista. Y eso es lo que tienes que hacerle ver a Yaten. Si el en verdad te quiere entendera. Y que no usé lo de la prueba de amor contigo. Tu tienes que hacerle saber que lo quieres...
Amy parecía una sexologa profesional. Pero ante las palabras "lo quieres" me quedé estática. ¿Lo quería? Definitivamente le tenía cierto cariño a Yaten. A veces podía ser un caballero y si lo intentaba lo suficiente podía abrirse con las demás personas, y entonces te dabas cuenta de que en realidad no era tan malo. Tal vez solo era una pose. Aunque a veces si llegaba a dudarlo.
-¿Tu lo quieres Rei? -Preguntó Amy quien había observado mi reacción.
-Aún estamos llegando a eso Amy, el me gusta y lo quiero, pero no se si estoy enamorada. Apenas estamos viendo si funcionamos como pareja, no es como si nos estuvieramos casando como tu -Amy rió.
-Supongo que no. ¿Acaso hay alguien más Rei? -Me atraganté ante su pregunta. Por supuesto que no, no podía haber alguien más ¿o si?-. Supongo por tu reacción, que tal vez si hay alguien más y te encuentras confundida y sin saber que hacer. No te preocupes, ya te llegara una señal.
-¿Una señal? -Ahora si estaba confundida.
-Las señales estan en todas partes, pero tienes que aprender a notarlas, solo preguntate "¿Qué hago?" Y entonces te llegara una señal, pero tienes que verla -Usualmente hubiera esperado que Amy me diera una explicación científica sobre que hacer, pero vaya que el amor le había pegado fuerte y la había cambiado. Ahora era de esas personas que creían en el amor verdadero y las señales y ese tipo de cosas. Una señal ¿eh?.
-¿Qué hago? -Me pregunté a mi misma cerrando los ojos. Los volví a abrir esperando que algo pasara. Todo era silencio. "Esto es rídiculo" pensé. En ese momento la madre de Amy abrió la puerta.
-Amy querida, es Minako al telefono -Me quedé estática. Malditas señales. Eso era estúpido y por supuesto no era real. Me levanté lista para irme.
-¿Rei? Espera, ¿a dondé vas? ¿No quieres hablar con Mina? -Me gritó Amy. Yo solo negué con la cabeza y me fui de ahí con muy mal humor.
Bueno ahí esta, luego de algunos días de ausencia por exámenes aquí esta el capítulo. Aún no se como me fue en el exámen y estoy algo nerviosa.
Sailor rose kuo: Si, la verdad Zafiro ya debería dejar de fregar al pobre Andrew, digo, el merece ser feliz y bello por el resto de su vida. Y yo también quisiera tener lo a Seiya y Darien. Ojala fuera posible juntarlos a los dos en uno XD Gracias por leer, y hasta la próxima.
Lucely lee kino: Me alegra que te guste, si, la relación Mina/Rei/Yaten es sin duda bastante complicada. Pues de Seiya y Darien tengo que decir que amo a los dos, pero a Serena la prefiero con Seiya. Haha si es cierto, no había caído que Taiki y Amy eran como Rachel en Glee. Claro que Amy se esta casando con un tipo inteligente y capaz de mantenerla, mientras que la decisión de Rachel me parece bastante tonta puesto que ella quieres irse a Broadway y Finn la verdad esta un poco tonto. Sobre Mako y Andrew, yal vez mi animé y luego escriba un fic sobre ellos dos.
Yo: Bueno tienes un nombre bastante peculiar XD. Pues si, Rei es el personaje principal y bueno sobre lo de Rei /Mina no quiero adelantar nada XD. ¿Te pasó algo así? ¿Y que hiciste? Yo la verdad no sabría que hacer.
Diana: Es una lástima que no te guste Seiya, a mi me encanta. Pero Seiya es para Serena y Darien para mi XD. Es que es cierto, Darien también me encanta y yo tampoco lo dejaría salir.
Hikaru moon: Si, Darien es un buen partido y muy lindo. Si Serena no lo quiere yo me lo quedo.
Made: Bueno, no podría poner a Seiya y a Darien como malo, puesto que los amo a los dos, y Darien si es un buen chico que debería encontrar a otra persona (yo) para el. En cuanto a Yaten, si, a veces es un patán, y como en este capítulo se ve, Rei tiene sentimientos encontrados y esta bastante confundida. Y sobre Makoto y Andrew, tienes razón ella no pudo haber encontrado otro mejor, y ella lo esta ayudando a el a superar lo de Reika. A ver si Andrew puede dejar su pasado atrás.
Eso es todo y hasta la próxima chicas y chicos.
