Disclaimer: Los personajes no me pertenecen, los he tomado prestados de la historia de la increíble Naoko Takeuchi.
Un evento desafortunado
Rei POV
Siempre me había gustado mirar el cielo. Cuando era pequeña, me había acostumbrado que las personas me dijeran que mi mamá se encontraba en el cielo. Ya que había crecido, sabía que eso no era cierto, al menos, no literalmente, pero aún así me gustaba mirarlo y pensar que tal vez, solo tal vez, mi madre estaba velando por mi sueños. Tal vez, incluso, también velaba por los de mi padre aunque este no se lo mereciera. Así que, desde que tenía siete años, me gustaba tumbarme en el césped y ver el cielo. Usualmente era algo que siempre hacía con Minako. Nunca le dije porque, ya que el pensar en mi madre me entristecía, y Minako odiaba verme trizte. Así que no hacía preguntas y simplemente se acostaba a mi lado y miraba al cielo junto conmigo. Muchas veces me encontraba mirandola, ya que me llamaba la atención. Minako solía mirar al cielo por unos momentos y luego una pequeña sonrisa de paz se dibujaba en su rostro; yo siempre me encontraba preguntandome en que estaría pensando.
Ahorita también me encontraba acostada en el césped solo que en vez de pensar en mi madre, pensaba en mi mejor amiga. Miré al chico que estaba acostado a mi lado. Yaten se encontraba con los ojos cerrados y traía los audífonos de su reproductor de música puestos. Parecía estar batante concentrado en ese sonido.
-Yaten... -Lo llamé. No pareció escucharme, probablemente tenía el sonido muy alto-. ¡Yaten!
Volví a llamar un poco más fuerte. El seguía sin escucharme, por lo que alargé mi brazo y agité su hombro delicadamente. El pareció reaccionar y se quitó uno de sus audífonos.
-¿Qué sucede? -Me preguntó expectante.
-Mi abuelo quiere conocerte. Me pidió que te invitara a cenar -Yaten enarcó una ceja ante mi petición. Luego simplemente me miró divertido.
-Bien. Iré -Terminó diciendo. Estaba un poco nerviosa ante el comportamiento que pudiera mostrar mi abuelo ante mi novio. Mi abuelo era bastante curioso, entrometido y un poco pesado. También tenía miedo del comportamiento que pudiera tener mi novio ante mi abuelo. Mi novio podía ser un grosero, insensible a veces. Era normal que me pusiera nerviosa, además, Yaten iba a ser sometido un cuestionario por parte del el hombre que me criaba.
Le pedí a Yaten que me fuera a dejar a casa, ya que tenía tarea que hacer. Yo me monté en su moto y llegamos a el templo en menos de siete minutos, ya que no quedaba muy lejos. Me bajé y nos quedamos mirando un momento antes de que el pusiera sus manos en mi cintura y me acercaba a su cuerpo.
-Entonces... esta noche -Me susurró sintiendo su aliento en mi rostro.
-Si... esta noche -Yaten podía ser batante grosero e inmaduro a veces, pero también podía ser bastante buen novio. Tal vez ya era hora de que creciera y no me dieran miedo cosas como el sexo. Tal vez era hora de perder mi virginidad con Yaten, ya que tal vez, si no lo hacía, el me dejaría. Yo no quería que eso pasara. Yaten me dio un corto pero firme beso en los labios, luego se pusó su casco, subió en su moto y partió. Me quedé unos momentos en la calle, viendo el camino por el que había partido. Suspiré y empecé a subir las escaleras del templo, cuando abrí la puerta del que era mi hogar, me encontré a mi abuelo un poco agitado y agarrando la mesa como soporte.
-Abuelo, ¿estas bien? -Le pregunté preocupada. Mi abuelo solía marearse continuamente, por lo que esto no era nada nuevo, pero aún así no podía evitar inquietarme.
-Tranquila fue solo un mareo de esos que me dan, ya sabes -Dijo incorporandose e intentando aparentar bienestar. Me tranquilicé un poco, ya que usualmente tan rápido como venía el mareo, también se iba.
-¿Estas seguro? -Pregunté intentando confirmarlo.
-Si Rei, ya te he dicho que no seas tan exagerada -Me reprendió. ¿Cómo quería que no me preocupara? No podía permitirme el perderlo. El era todo lo que tenía. Al menos, de mi familia. Era la única figura paterna que tenía en mi vida. El hombre que me crió e inculcó mis modales y todo lo que yo era, se lo debía, en gran parte, a él.
-Ok. Ya invite a Yaten a cenar, por cierto -Le dije recordando de pronto el tema. Mi abuelo me miró con disculpa.
-Lo siento Rei, pero no voy a poder estar aquí, tengo que ir a arreglar algunos asuntos respecto a la propiedad y la verdad es que voy a estar fuera hasta tarde. -Sentí un repentino alivio ante que la cena con mi abuelo no se iba a llevar a cabo. Por otro lado, tembién me preocupé al imaginarme a mi abuelo solo a altas horas de la noche. Ya estaba viejo y sabía que si algo llegaba a pasar el no sería capaz de defenderse.
-No me gusta que andes fuera hasta tarde -Le dije desaprobatoriamente, tal como hace un padre con su hija rebelde.
-No te preocupes Rei, lo más probable es que pasé la noche en casa del señor Segawa -Segawa era un amigo de mi abuelo, tan viejo como el. Mi abuelo solía quedarse algunas noches en el cuarto para invitados que tenían el señor Segawa y su esposa. Aún así, no me sentía segura con mi abuelo fuera; a pesar de que esa no sería la primera vez que duerme fuera de casa, cuando no estaba me pasaba las noches en vela preocupada. Usualmente Minako se quedaba conmigo esas noches diciendome que todo estaba bien. De verdad necesitaba a mi mejor amiga. La verdad también era; que no me gustaba pasar las noches sola. No es que temiera de la obscuridad o algo así, pero temía a la soledad. Siempre había sido una chica bastante solitaria, y cuando me encontraba sola no podía evitar ponerme a pensar que no tenía a nadie en el mundo. Por lo que siempre le pedía a Minako que se quedara conmigo; cosa que ella hacía, ella tomaría mi mano y me repetiría una y otra vez que ella siempre estaría ahí para mi. Pero Minako no estaba, y no quería pasar la noche sola.
-Tal vez podría decirle a Yaten que te traiga -Ofrecí. Sabía que estaba comprometiendo a mi novio sin saber si estaría de acuerdo, pero no creía que a Yaten le importará darle raite a un pobre anciano.
-¿Y subirme a una de esas cosas que ustedes llaman motos? No gracias -Dijo sonriendo ante mi ocurrencia. Era verdad, no podía hacer que mi abuelo se subiera en una moto, sería una locura y bastante inseguro.
-Podría hacer que una de las chicas te traiga...
-Rei, estaré bien -Me dijo sonriendome tranquilizadoramente. No se trataba solamente de el, de verdad no quería pasar la noche sola. Cualquier otra noche lo hubiera hecho, pero esa noche no. Era el aniversario de la muerte de mi madre. Además, tenía una mal presentimiento y usualmente yo tenía buena intuición para esas cosas. Pero no quería que mi abuelo pensará que era una chica dependiente.
-Esta bien -Le dije suspirando. Mi abuelo sonrió y me dio unas palmaditas cariñosas en la cabeza antes de salir de la habitación. Cuando estaba sola, tomé mi celular dispuesta a avisarle a mi novio que lo de la cena familiar quedaba cancelado.
No se hará lo de la cena. Mi abuelo no pasará la noche aquí y no podra conocerte.
Rei
Esperé la simple respuesta de "ok" por parte de mi novio. El tono de un mensaje entrante se oyó por la habitación.
¿En serio? Tal vez podríamos hacer una pillamada de dos, solos tu y yo.
Yaten
No era tan inocente como para creer que de verdad se estaba refiriendo a una inofensiva pillamada. Sabía en lo que consistía su significado de la palabra "pillamada". Era como una palabra cavle para "sexo". Usualmente le habría contestado que no de inmediato, pero esta vez me quedé sopesando mis opciones. De verdad no quería pasar esa noche sola. Además, tal vez si seguía diciendo que no, Yaten teminaría hartandose de mi y buscaría a otra persona que de verdad lo satisfaciera. Además, no podía ser virgen toda la vida, tal vez nunca estuviera lista, pero a veces había que tomar riesgos. No creía que de verdad Yaten fuera tan cruel como para dejarme por no estar lista para tener relaciones sexuales, pero una nunca sabía. Por lo que tomé mi celular dispuesta a ponerle fin a mi celibato.
Aquí te espero
Rei
Andrew POV
El hombre detrás del escritorio empolvado y viejo, rayado con marcador y lleno de papeles regados aquí y allá me miró fijamente.
-Necesito información sobre uno de los presos. Peter Strauss. -El hombre me miró con interés.
-No podemos proveerle esa información -Dijo luego de unos momentos con un gesto tan serio que me abstuve de poner alguna queja. Suspiré frustrado. Necesitaba saber con quien había tenido contacto ese tipo. Podía visitarlo, ya que luego de el ataque en el hotel había vuelto a la cárcel. Pero tenía la ligera impresión de que no sería fácil hacerlo hablar. Y si lo conseguía, costaría caro.
-¿Puedo verlo? -Le pregunté finalmente.
-La hora de visita empieza dentro de media hora, si gusta puede sentarse ahí a esperar -Dijo señalandome una banca de apariencia inestable y llena de telarañas en la parte inferior. Hice una mueca de disgusto ante el horrible ambiente de aquel lugar, pero no me daría por vencido tan fácilmente, por lo que me senté a esperar.
Darien POV
Me llevé la que sería la tercera bebida de la noche. Vodka. Sabía que le había dicho a Serena que estaba de acuerdo en que tomara cuidado de Seiya, pero no podía evitar sentirme herido, viendo como mi prometida haría lo que fuera necesario para permanecer al lado de ese chico. La verdad era que Seiya no me desagradaba, pero el quería quitarme la cosas que más me importaba en el mundo, así que no podía evitar guardarle cierto tipo de rencor y mostrarme cauteloso a su alrededor. Si años atrá alguien me hubiera dicho que Serena estaba enamorada do otro hombre que no era yo, simplemente hubiera reído e ignorado esos comentarios sin más. Pero de un tiempo a la fecha la idea no me parecía tan alocada. Serena siempre me había visto con cariño y admiración, sabía que ella me adoraba. Pero a Seiya lo miraba diferente, lo miraba con deseo y con... amor. Serena me adoraba, pero la adoración no es lo mismo que el amor. Serena siempre me vio como el hombre fuerte que siempre la protegería, lo que le daba seguridad. Pero a Seiya lo veía como el increíble hombre al que ella quería proteger, independientemente de si el lo necesitaba o no. Supongo que había tratado de negarlo, pero al parecer era verdad, mi Serena estaba enamorada de otro. Otro tenía la capacidad de hacerla más feliz que yo. Y eso me dolía en el alma. Aún así, yo no dejaría a Serena irse corriendo a los brazos del otro chico. Ella y yo teníamos un destino que cumplir. Mucho más importante, ella y yo teníamos una hija a la que traer al mundo. Yo no podía permitirme el perder a mi hija, yo la adoraba. Cuando había venido del futuro, ella y Serena se dedicaban a pelear como si fueran hermanas, pero yo siempre vi a Rini como mi pequeña hija, y había aprendido a amarla como un padre. No podría soportar el perderla. De por si ya dolía demasiado el haber perdido el amor de Serena.
-¿Qué hace un hombre como tu tan solitario? -Me encontré con una chica de cabello cataño corto, y extraños ojos marrones, casi rojos. Era bastante atractiva. Aunque no podía evitar que mis pensamientos divagaran en otra persona y lo que estaría haciendo con cierto chico discapacitado (por el momento).
-Ya sabes, ahogarme en alcohol para no pensar en las miserias de mi vida; lo de siempre -Le contesté secamente volviendo mi vista hacia mi bebida. Esperaba que ella se fuera ante mi comentario cortante, pero al contrario, escuché una suave risa salir de sus labios.
-Bastante sincero -Susurró-. ¿Puedo saber tu nombre?
-...Darien -Contesté irritado. Quería que se fuera, pero como siempre, la educación antes que todo. El que estuviera furioso no justificaba el que me comportara de manera grosera.
-Darien. Lindo. Soy Melissa -Dijo estirando la mano para estrechar la mía. Yo solo miré la suya con amargura, haciendo que al fin se le borrara la sonrisa del rostro y me mirara con una mueca-. Lo siento, ¿te estoy molestando?
-Escucha, no es nada personal, pero ahorita de verdad me gustaría estar solo -Le dije tratando de no perder la calma.
-Uy, ¿problemas con tu novia? -Apreté mis manos con furia. ¿Qué le pasaba a esta tipa? ¿Cómo podía se tan impropia y meterse en los problemas de los demás así como así?
-Si, son problemas con ella, pero no es de tu incumbrencia -Le dije con veneno en la voz.
-A mi se me hace que lo que necesitas es que alguien te apapache por una noche, alguien que te haga senti único, ¿que dices? -¿Es en serio? ¿Esa chica se me estaba ofreciendo así como así? ¿De verdad hay chicas tan fáciles? No tenía ni un poco de respeto por ella misma. ¿Qué acaso no le daba vergüenza?
-¿Piensas acostarte con un desconocido? Que tal si en realidad soy un violador o un asesino -Le dije con burla.
-A mi se me hace que solo eres un pobre chico que necesita un poco de cariño -Sus palabras lograron captar mi atención. Tal vez debería hacerlo. Mi novia no podía brindarme cariño, ¿por qué no lo buscaba en otra parte? Ella no podía reclamarme nada y además; no tenía porque enterarse. Podía hacerlo. Después de todo, la chica era bastante atractiva. Pero había un pequeño problema. No era Serena.
-Lo siento, estoy comprometido -Dije levantandome y saliendo del local, dejando a la chica con una mirada perdida.
Andrew POV
Demonios, llevaba como dos horas sentado ahí y el guardia lo único que era capaz de decirme es que todavía no era hora. Mi trasero me dolía de tanto estar sentado en esa banca dura y sucia. Mi celular sonó y al ver el remitente me pusé un poco nervioso.
¿Dondé estas?
Makoto
No podía decirle que estaba en prisión esperando hablar con Peter, ella se molestaría y se preocuparía, y yo no quería que eso pasara. Además, Makoto no estaba de acuerdo con lo que estaba haciendo, por lo que podía descartar que fuera a ayudarme; lo que era bueno, ya que yo no la quería envuelta en nada de lo que pudiera ponerla en peligro.
Salí a comer. No se a que horas volveré
Andrew
A como iban las cosas, podía pasarme el día entero ahí sin poder hablar con Peter. En ese momento el guardia me hizo una ceña para que me acercara. Un señor alto y fornido estaba a su lado. Me acerqué.
-Este señor lo escoltara a la celda de Peter y luego los dejará solos, pero se quedara lo suficientemente cerca como para saber si hay un problema. Tiene diez minutos para decir todo lo que tiene que decir; no más -Yo asentí ante sus instrucciones y luego comencé a caminar detrás del hombre fornido. Pasamos por un grupo de celdas donde las risotadas y palabrotas de algunos presos se escuchaban. Algunos hasta tiraban besos. Al fin, llegamos a una celda en la que un hombre estaba sentado en una mesa con expresión imperturbable. Era Peter. El me miró con reconocimiento y me dirigió una sonrisa burlesca. Sentí como la furia renacía en mi. El guardia abrió la puerta permitiendome pasar.
-Diez minutos -Me recordo al cerrar la puerta tras de mi. Yo me volté para encarar a Peter quien me miraba con burla y curiosidad.
-Vaya, vaya, vaya. Pero si es el rubio corajudo. Supongo que estas aquí porque quieres saber el paradero de Zafiro -Me dijo suspicazmente.
-Supones bien -Le dije en un tono amenazador que solo pareció acentuar su sonrisa. Hice uso de todo mi esfuerzo para no echarmele encima al hombre con sonrisa de idiota en ese mismo instante. De verdad me estaba sacando de mis casillas.
-Pues no te lo diré -Dijo sonriendo-. Zafiro es mi amigo, y no sería tan idiota como para traicionarlo, así como tu lo hiciste.
Yo abrí los ojos con sorpresa. ¿Este idiota sabía todo? El adivino el hilo de mis pensamientos y sonrió aún más si era posible.
-Oh, si. Zafiro me contó todo. El aún esta muy molesto contigo, y se que tiene algunos planes para ti, no se cuales serán, pero si puedo decirte que no son nada buenos -Dijo algo más seriamente. Incluso pareció estarme mirando con compasión y lastima.
-Escucha, estoy dispuesto a pagar lo que haga falta a cambio del paradero de Zafiro -Sabía que me iba a resultar bastante caro y que yo no tendría el dinero necesario para darle lo que el deseaba, pero buscaría los medios para hacerme con el dinero. El me miró serio y fijamente durante largos momentos, parecía estar sopesando mis palabras. Al final, sonrió.
-Te diré que. Tu pagas mi fianza y me liberan y además me das otros $3000, solo eso, no pido más que mi fianza y $3000 para sobrevivir por algunos días entes de empezar a arreglarmelas solo -Aún así iba a necesitar un poco de ayuda financiera, pero sin dudad eso era mucho más barato de lo que había pensado.
-Trato -Le dije finalmente-. Pero necesito que me digas donde esta Zafiro ya.
-Escucha, necesito que me prometas que pagaras mi fianza y me darás el dinero que estoy pidiendo. Si no cumples con eso, bueno, tengo contactos allá fuera y te prometó que mandare a que te maten y de pasada también a esa sexy novia que tienes, claro, después de que disfruten un poco con ella -Yo abrí mis ojos con sorpresa. Ahí, estuve a punto de irmele encima y estrangular con mis propias manos a ese idiota. ¿En que demonios me estaba metiendo? Era consciente del riesgo que estaba corriendo y en el que estaba poniendo a Makoto, pero tenía que encontrar a Zafiro. Además, de verdad le iba a pagar, solo necesitaba un poco de tiempo.
-Bien, lo prometo, ahora dime done esta -Le dije desesperado y molesto.
-Bueno, no puedo decirte el exacto paradero de Zafiro porque no lo se -Dijo con una sonrisa de satisfacción. De verdad tenía ganas de partirle la cara-. Pero si sé que se fue a Okinawa y que la policía lo estaba buscando allá. Prueba en la cárcel, tal vez escucharon algo de el.
-Ese no era el trato, se supone que tenías que decirme exactamente donde... -En ese momento el guardia abrió la puerta y me avisó que el tiempo había terminado. Peter simplemente me miró sonriendo.
-Mi trato, mis reglas. Recuerda, mi dinero antes del martes o eres hombre muerto -Dijo ignorando al guardia que me tenía sujeto por la camisa y me arrastraba fuera de la celda. Maldito Peter Strauss. Me había estafado. Bueno, solo quedaba reunir el dinero, pagar la fianza y darle su parte, y luego viajar a Okinawa. Aunque tal vez tomaría un tiempo antes de que hiciera ese viaje. Quería pasar un poco más de tiempo con Makoto, en caso de que algo llegara a pasarme.
Rei POV
-Llegas temprano -Dije abriendole la puerta a Yaten. El entró y me entregó un ramo de rosas, las que yo recibí gustosa. A veces Yaten tenía detalles que lo hacía ganar bastantes puntos. Vi como el revisaba la habitación cuidadosamente y reí ante lo que estaba buscando-. Mi abuelo se fue hace dos horas.
El me sonrió satisfecho y me atrajó a su cuerpo.
-Entonces... significa que puedo hacer esto -Dijo besando justo debajo de mi oreja-. Y esto -Dijo ahora besando mi cuello-. Y esto -Dijo ahora depositando un suave beso en mis labios-. Sin temor a ser descubiertos.
Y estaba perdida en las sensaciones que Yaten me causaba. De verdad, debería tener un poco más de dignidad. Oh vamos, no pueden culparme ¡era solo una chica con las hormonas revueltas!
-No, espera -Lo detuve-. Vamos a mi habitación.
El me sonrió encantado, la verdad no estaba muy segura de si estaba lista para eso, pero de verdad no quería que eso empujara a Yaten a engañarme o a dejarme. Entramos a mi habitación cuando Yaten ya se estaba deshaciendo de su camiseta. No es que Yaten fuera muy musculoso, pero sus musculos estaban bien definidos y marcados. Pasé la yema de mis dedos por su pecho, el me beso profundamente para luego posar sus labios en mi cuello, eran sensaciones placenteras, pero había una parte de mi a la que no le gustaba eso, que decía que apartara al chico de mi rápidamente. Aún así lo dejé seguir. Me abrazó a su cuerpo y yo gemí al sentir su dureza bajo la tela del pantalón.
-Eres hermosa Rei -Murmuró entre caricias. Yo me quedé quieta ante eso.
-¿En serio? -Le pregunté complacida. Aunque una parte de mi se preguntaba si solo me estaría diciendo eso porque ya le había dado mano libre para tener sexo conmigo. Tal vez el solo me lo decía para asegurarse el que al final no me echará para atrás. Había tan poca personas que me habían dicho que era hermosa de verdad pensandolo y sin esperar nada a cambio.
Flashback
-Oye, ¿verdad que esa nube tiene forma de pato? -Le pregunté a la persona acostada a un lado mío en el césped.
-...Si -Murmuro en voz baja. Luego vi la siguiente nube. Era algo infantil, pero me divertía bastante el buscarle forma a las nubes.
-Y aquella tiene forma de pez -Dije señalandola.
-...Si -Recibí la misma respuesta nuevamente.
-O no, espera, ahora que lo pienso parecer más un cangrejo -Dije como si acabara de descubrir un gran misterio.
-...Si -¿Acaso me estaba escuchando o me estaba ignorando?
-Y aquella parece una rubia estúpida -Le dije señalando una nube que no tenía forma de nada. Al menos, no de algo que yo pudiera decribir.
-...Si -Al parecer si estaba siendo ignorada. Volté a ver a la persona a mi lado y que era lo tan importante que estaba haciendo como para ignorarme de esa manera tan grosera. Al voltear, solo me encontré con los ojos de esa persona mirandome fijamente.
-Se supone que estamos viendo las nubes, ¿qué me ves a mi?
-Nada, es solo que... eres hermosa Rei -Abrí los ojos con sorpresa y luego sonreí tímidamente volviendo mi mirada al cielo.
-Gracias Mina -Dije sinceramente.
Fin del Flashback
Minako siempre había estado ahí para mi y me decía lo hermosa que era sin pedir nada a cambio. Lo único que ella quería, era pasar tiempo conmigo. Yo no estaba lista para entregarme a nadie. Por eso cuando la mano de Yaten empezó su recorrido debajo de mi blusa, yo lo detuve en seco. El me miró con curiosidad, pero al ver la determinación en mis ojos supo de inmediato lo que pretendía. En consecuencia, me tomó firmemente de la muñeca.
-No estoy lista -Le murmuré determinadamente. El apretó su agarre un poco, haciendo que me empezara a doler.
-Hace unos momentos lo estabas -Rebatió.
-Simplemente creía estarlo, pero no lo estoy -Dije intentando soltarme. El me apretó aún más fuerte y comenzamos una guerra de miradas-. ¿Qué? ¿Piensas forzarme?
El me miró intensamente y con furia, pero luego de unos momentos me soltó.
-Nunca haría algo como eso -Murmuró conteniendo la furia. De alguna forma, era normal que se sintiera furstrado. En ese momento el ruido del telefono nos sacó del tenso momento en que nos encontrabamos. Contesté.
-Bueno -Dije con el telefono en mi oído.
-¿Usted es la señorita Rei Hino? -Dijo una voz femenina desde el otro lado.
-Si, soy yo -Dije confundida. ¿Qué querrían?
-Se trata de su abuelo. Esta aquí en el hospital -Dejé caer el telefono y me quedé en estado de shock.
-Rei ¿estas bien? -Escuché la voz de Yaten llamarme, pero yo no parecía ser capaz de moverme.
Serena POV
Acababa de llegar al departamento de Darien para regresarle las llaves de su auto que había olvidado en casa. Yo tenía una copia de las llaves de su departamento, así que simplemente entre. Lo encontré acostado en el sillón de la estancia frente al televisor. Al principio creí que estaba dormido, por lo que me acerqué a cubrirlo con una sábana que se encontraba en el piso, pero al momento de intentar ponersela, sentí como Darien me tomaba de la muñeca y me jalaba hacia el, haciendome caer encima de su cuerpo y quedando a escasos centímetros de su rostro.
-Serena... -Sentí su aliento en mi rostro, y supe que había estado bebiendo alcohol-. ¿Tu me amas?
Me quedé estatica ante sus palabras. Darien nunca había tenido que cuestionarse mi amor por el, y que yo siempre le dejé en claro que lo amaba. Pero suponogo que mi comportamiento últimamente le decía lo contrario. Y es que si me comportaba como si ya no lo amara, era precisamente porque ya no lo amaba, al menos, no de la manera que el quería.
-Claro que si tonto -Salió un débil murmullo de mis labios. Una lágrima rodó por mi mejilla. Darien no merecía sufrir así. El estaba ahí destrozado y ebrio por mi culpa, porque no lo amaba como el merecía.
-Bien... eso esta bien -Dijo sonriendo y atrayendome a sus labios. Yo dejé que me besara. Sabía lo que Darien quería así que me quedé con el y por segunda vez en mi vida, tuve relaciones con mi prometido sabiendo que, por más que el me quisiera y el calor que me brindara, nunca podría corresponderlo de la misma manera.
Pobre Darien, yo lo quiero para mi. Bueno, ahi esta el próximo capítulo, gracias por desearme suerte en mi examen, saqué 76 de todas formas (que burra) pero fui una de las mejores de mi clase XD (feliz por eso) Uualmente soy muy buena en inglés y hasta sé hablarlo bastante bien, pero me revuelvó con el past tense, past progressive, past perfect (¿por qué el pasado tiene tantos nombres?) Aún así, (y aunque no estoy preciamente orgullosa de mi calificación) Gracias por desearme suerte.
Yo: Gracias por tu comentario, y supongo que debió haber sido una situación incomóda para ti. Lo de la forma de escribir es que a veces me toma mucho el escribir un capítulo y escribirlo de forma tan detallada es un poco cansado, ya que me parece que el capítulo va muy lento XD me desespero. Es una lástima que no te gusten Seiya o Darien, yo los amo; a Andrew también.
Made: Mira, te seré sincera, jamás en mi vida he escrito un lemon y podría intentarlo, pero temo ser bastante decepcionante en eso, aún así veré que se puede hacer. Supongo que para que un lemon también te quedé bien, tienes que tener cierta experiencia en el campo sexual, cosa que yo no tengo ya que, bueno, solo tengo 16 años y no quiero apresurar mucho las cosas XD Aún así lo intentare y veré que puedo hacer.
Sailor rose kuo: Si, yo también quiero matar a Zafiro, aunque este guapo. Y si ¿cómo odiar a Darien? ¿O a Seiya? Yo los amo a los dos, nunca podría odiarlos, y si, a Rei ya se le movió algo y esta bastante confundida, hay que esperar que la claridad le llegué pronto.
Hasta la próxima chicos y chicas.
