3.-Acecandose al Enemigo.

Unas manos la detuvieron suavemente amortiguando su caída, pero a pesar del ágil movimiento de aquel salvador Hermione experimento un agudo dolor en su tobillo.

"Auch, auch, ¡duele!" – lloriqueaba mientras trataba de reincorporarse aun sujeta por aquel extraño, porque no había duda de que era hombre, el exquisito olor de su colonia lo delataba. Hermione podía jurar que había olido esa fragancia en algún otro lado.

"Ya tranquila, haber déjame acomodarte" – le dijo el chico aun sosteniéndola y llevándola hacía una banquita y sentándola cómodamente – "Siéntate aquí".

"Muchas gracias" – dijo en voz baja mientras se acomodaba y al alzar su rostro para mirar a aquel desconocido casi se va para atrás de la impresión.

"¿¡MALFOY?

"¿¡GRANGER?"

Gritaron los dos al mismo tiempo alejándose como si lo que tuvieran al frente fuera el mismísimo Voldemot, después siguieron los 5 minutos más incómodos en la vida de los dos chicos, entre ellos se había instalado un pesado silencio, hasta que la valiente leona fue la que decidió romper el hielo.

"Bueeenoo pues gracias" – dijo mientras se reincorporaba lentamente como quien no quiere la cosa, pero un importante dato se le había escapado… su muy lastimado tobillo. De no haber sido porque el rubio tenía muy presente que estaba lastimada y la hubiera tomado rápidamente del brazo Hermione probablemente hubiera acabado besando el rocoso suelo del Callejón.

"Granger, con ese tobillo lastimado que tienes no vas a poder ir a ningún lugar, ¿viniste sola?" – le pregunto Draco con un tono muy despreocupado.

"No, no vine sola, Harry y Ron deben de estar por allí" – le respondió ella medio incomoda ya que el chico no la soltaba – "Debería de ir a buscarlos, nos vemos" – balbuceó mientras se soltaba de él agarre del chico.

No sabía por qué, pero aquel mínimo contacto que se había suscitado entre los dos la había puesto muy alterada, era una sensación parecida a las mariposas en el estomago, y esa sensación solo la había tenido con Ron.

"Granger no creas que te estoy agarrando porque me es casi imposible hacerme a la idea de dejarte ir" – le dijo a la chica sarcásticamente con lo que la chica puso los ojos en blanco – "Simplemente quiero evitarte la pena de que vayas por todo el callejón buscando a tus amiguitos cayendo como vil moribunda"

"¿Y desde cuando un Malfoy ayuda a una sangresucia inmunda?" – respondió Hermione ya algo molesta e incómoda, a lo que Malfoy reacciono algo violento sentándola de nuevo en la banca y el parándose en frente de ella.

"Granger no seas ridícula, ¡esos tiempos ya pasaron!, y a pesar de ser una sangresucia inmunda como tú misma te llamaste hay una regla increblantable entre los Malfoy la caballerosidad cosa que es muy importante para mí y por la cual te ayudare, pero si prefieres que te deje aquí abandonada a punto de entrar la noche esperando a que Potty o pobretón aparezcan es tu problema" – le dijo ya muy malhumorado mientras daba la media vuelta con claras intenciones de marcharse.

Hermione no lo llames, ¡Hermione no seas tonta y no lo llames!

"Malfoy..." –susurro una vez aún sin obtener ninguna atención del chico que poco a poco se iba alejando cada vez mas.

Hermione… ¡NO-LO- HAGAS!.

"¡MALFOY!" – gritó esta vez mas fuerte de lo que hubiera querido.

Genial, eres una boba Hermione, no te quejes por las consecuencias de tus decisiones.

A lo lejos se veía como el rubio se quedaba parado y poco a poco se giraba y caminaba de regreso hacía ella en cuanto se paro frente a ella una sonrisa arrogante se instalo en su rostro.

"¿Si Granger?" – Masculló el chico mirándola burlonamente – "¿Qué necesitas pequeña?"

Juro que te voy a matar maldito hurón.

"Mira así está la cosa… No sé donde carajo se hayan metido mis dos amiguitos, pero por lógica no me van a encontrar muy pronto, finalmente después de buscarme y no encontrarme habrán pensado que estoy en el Caldero Chorreante esperándolos" – escupió la chica hablando mas para ella misma que para el chico – "Y aquí viene la parte difícil… Necesito que pues, me ayudes a llegar hasta allá" – dijo la chica dirigiéndose a el ahora.

"Estas mal si crees que llevare cargando tu pesado cuerpo, oye necesitas una dieta urgentemente, estas mas llenita de lo que recuerdo" – contestó el con cara de asco.

¿¡Que estoy más "llenita de lo que recuerda"!, ¡que le pasa al estúpido este!.

"Malfoy, me importan un rábano tus opiniones acerca de mi físico, y no te estoy pidiendo que me cargues o algo así, simplemente que me ayudes un poco" – grito ella llegando al punto máximo de su aguante.

"Maldita la hora en la que mencione lo de la caballerosidad" – respondió Draco con fastidio – "Esta bien Granger, te ayudare, pero antes déjame tratar con un Episkey, capaz de qué sirve y así no tengo que llevar toda tu masa hacía ese horrible lugar"

Pero el condenado hechizo acabó sin funcionar por lo que para desgracia de ambos chicos tuvieron que ir juntos hacía el Caldero Chorreante, Hermione apoyándose en el brazo del Malfoy.

A pesar de que ya eran alrededor de las 5 de la tarde el Callejón se encontraba parcialmente vacío aunque no del todo como los chicos hubieran deseado, en las caras de mucha gente se apreciaba una "o" dibujada en su boca ya que era muy raro que un Malfoy y una Granger, o más bien un sangrepura y una sangresucia, anduvieran juntos como si nada, y mucho menos que el chico la estuviera ayudando como claramente se veía.

Finalmente después de casi una hora debido a la inconveniente invalides de la chica como Draco había dicho habían llegado a el local.

El trayecto fue de lo mas incomodo para Hermione y ella estaba segura que había sido lo doble para el chico ya que él había tenido que soportar sus múltiples tropezones. Cuando llegaron pidieron una mesa lo bastante apartada para que nadie pudiera seguir reconociéndolos y viendo que estaban juntos.

"¿Qué desean tomar?" – preguntó mesera, era una chica de no más de 20 años, que a decir verdad se había dirigido mas para Draco que para Hermione.

"Yo quiero un vaso con agua" – contestó Hermione con un tono arrogante dirigiéndose a la chica que hasta ese momento la había ignorando mientras ella y Draco sostenían coquetas miradas – "No sé que vaya a querer ese" – masculló imprimiendo todo el odio posible en la última palabra esperando que el chico y la mesera esa le prestaran atención, cosa que consiguió.

"Estoy segura que el chico tiene nombre, no es necesario que lo llame de esa manera" – contestó la mesera poniendo una cara de falsa indignación – "¿O es que no sabe tu nombre?, seguro que no, vamos díselo" – dijo dirigiéndose a Draco que la miraba con una ceja alzada.

Hermione empezaba a ponerse roja del coraje cuando sorpresivamente Draco contestó por ella

"En primera, yo no tengo por quedarte explicaciones a ti meserucha, no es tu problema si sabe o no mi nombre y en segunda si tanto te interesa saber cómo me llamo soy Draco Malfoy y por lo pálido que se torno tu rostro seguro que reconoces el apellido así que si fuera tu, ya estaría trayéndole el vaso con agua a la señorita y un whiskey de fuego para el apuesto caballero, ¿está claro?" – le susurró el chico mirándola directamente a los ojos, con lo que la chica inmediatamente e dio la vuelta hacia las cocinas con claras lagrimas apunto de escaparse de su rostro.

"¿No crees que fuiste un poco duro?" – le pregunto a Draco tímidamente, se veía que estaba molesto.

"¿Y no crees que fue un poco molesta y entrometida?" – respondió el chico fríamente.

El vaso con agua y el whiskey de fuego llego rápido pero ahora lo llevaba una anciana que miraba a Draco con un poco de desconfianza y a Hermione con una mirada de lastima pero sobre todo se le veía a leguas que la señora estaba más que confundida de ver a los dos chicos juntos.

Hermione le dio un sorbo a su vaso mientras miraba a Draco que veía al fondo del lugar perdido entre sus pensamientos. El chico había cambiado mucho desde la ultima vez que se habían visto, sus facciones ya no eran las de un chico, ahora se le veía con una actitud mucho mas madura. En cuanto al físico Hermione no había podido dejar pasar la oportunidad de mirarlo detenidamente en el transcurso hacia el Caldero Chorreante. Se había percatado de que sus brazos y espalda se habían tonificado y ahora lucia un poco mas fortachón pero sin perder su característica delgada figura, y sus ojos, de un gris casi metálico ya no eran obscuros y se veían tan claros como el hielo, definitivamente eran una ventana hacía su alma, y Hermione la había notado más limpia que nunca.

Al despegar sus ojos de él se percato de que más gente los seguía mirando mientras el chico aun seguía metido entre sus pensamientos.

"Creo que la gente no se hace a la idea de que una sangresucia a la que odias te acompaña en la mesa" – le dijo despreocupadamente, sacando al rubio de sus pensamientos.

"¿De la sangresucia que odio?, discúlpame pero yo no te odio" – masculló molesto de nuevo – "Perdóname Granger, pero yo no sé qué parte de la guerra y los prejuicios quedaron atrás aun no entiendes, yo no te odio y es más, nunca te odie, ni a ti ni tus amigos. Me porte como un cabrón todo este tiempo porque no me convenía que mi familia ni mucho menos Voldemort me viera débil con lo que supuestamente eran mis ideales, frente a ellos ustedes no debían de ser mas que cucarachas que deberían de ser aplastadas por mi" – le decía mientras la miraba con una mirada que bien podría matar.

Hermione no podía contestar nada a sus palabras, le era difícil de digerir que el chico le dijera todo eso de golpe.

"Durante la guerra nunca fue mi verdadera intención dañarlos, aparentaba querer hacerlo, pero piénsalo Granger ¿Cuándo los dañe?" – le preguntó a la castaña aun con la mirada fija en ella.

Hermione no quería contestar, no quería admitir.

"Respóndeme Granger"

"Nunca, nunca nos dañaste" – masculló la chica en voz baja.

"Entonces te pido que de una buena ves dejemos el pasado atrás y no mas niñerías respecto a los tontos ideales que pronto dejaran de existir, entiende que no tengo nada contra ti ni contra Potty y la comadreja, si, no me caen bien pero eso no significa que piensen que aun quiero asesinarlos o algo por el estilo, llevemos la fiesta en paz, ¿te queda claro?"

"Si Malfoy, me queda claro" – contesto Hermione alzando el rostro mirándolo valientemente a los ojos.

"Bueno pues creo que tus amiguitos ya llegaron, nos vemos en Hogwarts" – le dijó levantándose lentamente de su asiento.

Y para comprobarlo la chica giro su rostro hacía la entrada viendo claramente cómo es que sus dos amigos se dirigían hacia ella mientras veían como Malfoy se iba alejando poco a poco de su mesa.

"Y Granger, esto no cambia nada, ni siquiera significa que de ahora en adelante podamos llegar a ser amigos" – y mientras dejaba unas monedas en la mesa se retiro elegantemente dándole la espalda a la chica.

oOoOoOoOoOoOo

Mientras se alejaba lentamente del Caldero Chorreante el rubio iba sumido en sus pensamientos. ¿Cómo es que no había reconocido desde el principio esa maraña de cabello castaño y ese olor a rosas?.

Lo que pasa es que nunca te habías detenido a olerla.

Se dio un puñetazo mental por estar pensando en eso. La verdad era que nunca había tenido una conversación de más de 5 palabras con Granger y hoy hasta habían sostenido una verdadera platica, tenía que admitir que se había sentido muy cómodo con ella. A pesar de estar medio cansado por haberla tenido que llevarla a rastas hasta el lugar no se había incomodado de hacerlo.

"Estas mal si crees que llevare cargando tu pesado cuerpo, oye necesitas una dieta urgentemente, estas mas llenita de lo que recuerdo"

Recordó sus palabras y una leve sonrisa se formo en su rostro, ni de donde se viera que la chica estaba llenita como el le había dicho…

La chica había adquirido nuevas curvas que hace tiempo no se asomaban, su cara había cambiado dándole un toque aniñado pero a la vez dejaba ver a una mujer, y sus labios, eran más carnosos de lo que nunca se habían visto. Hasta lucia un poco mas atractiva que Astoria.

Draco por favor, ¿Cómo diablos se te ocurre comparar a Granger con Astoria?, estas mal chico.

Rapidamente agito la cabeza alejando esos pensamientos una vez más y se dirigió tranquilo hacía Malfoy Manor.

"Nos vemos en Hogwarts" Le había dicho.

Se le iba a hacer pesado volver a colegio.

oOoOoOoOoOoOoOoO

Nunca había pensado en que pudiera tener un acercamiento del tercer tipo con el raro espécimen Malfoy, pero tenía que admitir que no había sido del todo malo.

En cuanto llegaron hacía ella sus dos amigos le preguntaron qué que hacia Malfoy con ella a lo que Hermione rápidamente les contó todo, obviamente no les había mencionado la plática entre ellos.

Sus amigos aun no se hacían a la idea de la caballerosa actitud Malfoy que el chico había tomado para con su amiga, y según ellos, había mas que un gato encerrado en la situación. Acordaron no volver a dejar sola a la chica.

Para evitarle a Hermione la caminata habían decidido aparecerse en Grimmauld Place y de allí mandarle un vociferador a Molly Weasley para pedirle algún remedio cazero para el lastimado tobillo de la chica.

Al entrar a la Mansión las palabras del rubio resonaron en la mente de Hermione.

"Nos veremos en Hogwarts" había escuchado que le había dicho.

Definitivamente se le iba a hacer pesado regresar al colegio.

¡Regrese! Me tarde un monton en actualizar, perdón!

Lo que pasa es que mis musas se fueron y me abandonaron y hasta hoy se apiadaron de mi y regresaron para darme inspiración. Que les pareció el chap?

Ya vimos que nuestra adorada pareja por fin se encontró y descubrimos que tenemos a un Draco demasiado cambiado, ya veremos qué pasa más adelante.

Agradezco mucho a quienes dejan sus RR (que no son muchos lamentablemente T-T)

Pero bueno, espero que ya mas gente deje sus comentarios, criticas, felicitaciones, tomatazos v.v lo que quieran será bien recibido :D

Voy a estar actualizando cada 3 días aproximadamente, a menos que la inspiración me deje botada y no pueda escribir nada D:

Bueno nos vemos en el prox chap!

BESOS!

-Abi