Disclaimer : los personajes de esta historia no me pertenecen, pues son de la mitología griega y esta historia es de fin puramente recreacional, aunque esta basada en el cómic de Myth my seasons de Zelda.
En el capítulo anterior …
Por favor Hades devuelve a Perséfone. Cesa tu ira sobre los pobres mortales, el mundo esta muriendo y ellos la necesitan. Por favor, devuélvela. Ella no lo hizo. Démeter no te traicionó. - dijo su sobrino lastimeramente.
Hades se quedó petrificado al oír aquello último. De repente la angustia y la ira inundaron su ser y nublaron su intelecto.
¿Que pasó con Démeter? - dijo Hades alzando su voz mientras agarraba con fuerza los brazos de su trono.
Hermes miró a Hades, su semblante había mudado por completo y se había vuelto sombrío y hostil. Se fijó también en que los nudillos de su tío se estaban poniendo blancos de agarrar con tanta fuerza el sitial, que pareciera que se fuera a quebrar bajo sus marmóreas manos.
Hades … - dijo el joven dios en un susurro.
Contéstame – gritó Hades perdiendo la compostura por completo, pues no podía soportar más aquello.
Capítulo 3
Hermes miró a su iracundo tío, cuya cara reflejaba desconcierto y expectación ante las palabras que pudieran salir de su boca.
Ante el silencio del joven dios Hades comenzó a ponerse aún más nervioso por momentos, no aguantaba aquella presión.
Habla – dijo en un apenas audible susurro entre dientes.
Hermes captó la desesperada palabra salir de la boca del dios del inframundo y decidió que le iba a contar aquello que sabía y que llevaba tanto tiempo reconcomiéndole por dentro, aunque no era fácil. Se armó de valor y comenzó a desgranar aquel horrible suceso sin mirar a la cara del hermano de su padre.
* Flashback *
El joven dios se encontraba tras unos bien cuidados arbustos jugando con un muñeco hecho jirones que un día le regalara Poseidon años atrás. Cuando de repente escuchó una voz un tanto altisonante por lo que dirigió sus celestes orbes hacía donde provenían las voces. Las figuras de su padre y su tía Démeter se recortaban junto a la coqueta fuente de mármol blanco con su cantarin fluir del agua y la bella vegetación a su alrededor, ataviados con sus impolutos y vaporosos chitones, con su nivea piel y sus cabellos coronados por los rayos del sol. Agudizó el oído para captar algo de la conversación aunque sus palabras eran un tanto amortiguadas por el ruido del agua al caer de la fuente cercana.
Zeus, ¡para ya!. No debes hacer sufrir más ya a Hades – dijo la diosa de la agricultura encarando al altivo dios supremo, elevando la voz ante la indignación del comportamiento de su hermano para con Hades.
¿Por que debería hacerlo?. Es divertido ver en el ser degradante en que se ha convertido Hades – dijo Zeus con una socarrona sonrisa en su hermoso rostro.
Eres un miserable. El único ser degradante que hay entre todos nosotros eres tú. Se supone que eres el dios supremo de todos nosotros, el que rige el destino de seres humanos y dioses a su antojo como si fueramos tus marionetas al capricho de tus designios. Pero te comportas como una mujerzuela celosa. -dijo Démeter increpando a Zeus completamente ya fuera de sí.
Zeus no dijo nada, tan sólo miraba con intensidad a su hermana mayor. Y esta notó como los grandes ojos azules de su hermano traspasaban su ropa y se clavaban en cada recoveco de su cuerpo. Su hermano pequeño la pretendia y la acosaba desde hacía tiempo, sabía lo que ello significaba. Entendía completamente como podía sentirse Hera, obligada a casarse con su hermano, a un hombre al que no amaba y como este tenía continuamente devaneos amorosos con mujeres de toda clase y condición, entendía los locos celos de su hermana, no por que le amara si no por la vergüenza de estar unida a alguien a quien no amaba y que le era infiel a la primera de cambio. Se sintió incomoda ante la intensidad de la mirada de su hermano por lo que optó por marcharse de allí.
Zeus vio como el último objeto de su deseo se iba a marchar de allí. Se quedó completamente extasiado al ver como el viento mecía el largo cabello rubio de su hermana, fluyendo al aire como una cascada de oro líquido, como el chitón se ceñía a quel pequeño y menudo cuerpo de una inmaculada piel blanca, de la serena belleza de las facciones de su cara, de la candidez de su mirada. Por todo ello lo volvía completamente loco, por que estaba muy lejos de la tempestiva belleza de su consorte, una mujer toda hecha de exhuberantes y sensuales curvas, de una mujer con la pasión prendida de la mirada. No iba a permitir que se marchara por lo que cuando pasó por su lado, la tomó fuertemente de su frágil muñeca y la obligó a mirarle.
Todo ocurrió muy rápido y cuando Démeter quiso darse cuenta estaba siendo agarrada por Zeus obligándola a mirarle a la cara, pues este tenía una de sus delicadas manos bajo su mentón. Démeter miraba a Zeus como un perrillo asustado pues sabía que su hermano era capaz de cualquier cosa.
Sabes que hay una cosa que tú puedes darme que me haría dejar tranquilo a Hades para el resto de la eternidad -dijo Zeus mirando a su bella hermana intensamente con una voz oscura y varonil casi susurrada.
Demeter al oir eso no pudo menos que revolverse entre los brazos de su hermano pequeño para deshacerse de su agarre. La estaba chantajeando y no lo iba a consentir. Quería marcharse de allí, que el suelo bajo sus pies se volviera como cera líquida y desaparecer.
La resistencia que ponía su hermana ante su abrazo no hizo más que avivar y espolear el deseo que sentía por ella. Tenía que poseerla allí mismo, sentir su menuda figura bajo la suya, si no se volvería loco. Por lo que recortó la distancia que separaba su cara de la de Démeter y beso aquellos labios entreabiertos por el miedo, cubrió sus labios con los de su hermana, en un beso que cada vez se iba tornando más apasionado para Zeus, a pesar de la resistencia que presentaba su hermana golpeandole en el pecho con sus pequeñas manitas. Tumbó a la diosa sobre el mullido césped cubriendo el cuerpo de ella con el suyo a forma de cepo para que no pudiera escapar, ya se había desatado, ya no podía parar de ninguna forma, ni los lastimeros quejidos de su hermana le pararían. Él besaba cada parte de su cuerpo con ansia y fruición sin mirarla pues ella lloraba y le pedía que por favor parara sin poder hacer nada, pues estaba atrapada en una trampa sin salida en la forma del atlético cuerpo de su hermano pequeño. Zeus desfloró e hizo suya a su hermana Démeter entre sus lastimeros sollozos y sus súplicas que de nada sirvieron, la amó con ternura a pesar de que se había dejado llevar por un huracan de violenta pasión. Cuando hubo acabado vio como Démeter se vestía y desaparecía de allí para siempre, nunca más volvió a verla, nunca más volvió a saber nada de ella. Siempre lamentaría ese día en su corazón.
Hermes dejó de mirar la escena en el justo momento en que su padre besaba a su tía, pero en todo momento supo que había ocurrido allí. Se prometió a si mismo que nunca nadie se enteraría de aquello.
* Fin del flashback *
Hades se fijó en el juvenil rostro de su sobrino que estaba compungido, en como una silenciosa mejilla rodaba por una de sus mejillas, en como evitaba mirarle en todo momento, pues sabía cuando doloroso era para él el enterarse de todo aquello.
Gracias por haberlo compartido conmigo Hermes a pesar de tu promesa. – dijo Hades tranquilamente con su grave y masculina voz a pesar de que dentro de él se desató una violenta tempestad de sentimientos encontrados.
Hermes alzó su mirada para ver al señor de los Infiernos, pero sus ojos se hallaban tapados por su larga melena oscura. Pero casi podía sentir en su propia piel el dolor de su tío. Le dio mucha pena. Pues pensaba que Hades no era el tirano que su padre se afanaba en hacer ver. Allí ya no tenía más que hacer por lo que se marchó, pero justo antes de salir de la sala del todo, el eco de la voz de Hades sonó rotundo entre aquellas casi desnudas paredes.
Devolveré a Perséfone a su hogar. Tienes mi palabra Hermes. Ella llegó aquí por su propio pie, guiada por la voz de su madre según dijo ella. Yo no la rapté.
Hermes por toda respuesta sonrió a su tío y se marchó de allí dejando a Hades sumido en el caos, en un terrible dolor. Hades lloró silenciosa y amargamente durante un largo rato sentado en aquel trono de basalto que se le antojaba harto de frío. Ahora entendía las crípticas palabras de Démeter, ahora todo cobraba sentido para él. Y ese sentido tenía un nombre, Perséfone. No podía seguir en ese estado por mucho que deseara llorar y gritar su amargura y dolor, tenía que ocuparse de su joven sobrina, de la hija de la mujer a la que seguía amando y de su odioso hermano pequeño. En iba embebido en sus propios pensamientos, triste y taciturno, sus pies le llevaron sin casi darse cuenta al umbral de la sala donde dejó a Perséfone, pero se paró en seco justo antes de entrar en aquel lugar. Toda la sala era inundada por el sonido alegre y cantarín de la risa de su sobrina, una risa que sonaba con eco entre las paredes de aquella estancia gris y triste, una risa que ponía una nota de color a aquella triste existencia suya. Se quedó asombrado ante la escena que se presentaba ante sus ojos, la silueta de Thanatos estaba interperrita,estática y silenciosa como siempre, pero la nueva diosa de la agricultura se encontraba alegre, riendo, mientras jugaba con el Cancerbero, el gran perro de tres cabezas que tenía por toda compañía, un animal que por costumbre se mostraba fiero y uraño, ahora se dejaba hacer por su pequeña sobrina.
Perséfone sintió una poderosa mirada y supó sin verle que era Hades, que había vuelto como prometió. Su sospecha se volvió certeza cuando vio la alta y atlética figura del dios a la entrada de la sala. Sin saber por que una gran sonrisa se formó en su rostro.
¡Hades!. Has vuelto – dijo Perséfone mientras apartaba de su cara una de las cabezas del perro que intentaba lamerle.
Hades no pudo menos que sonreir ante aquella alegría y efusividad mientras una calida ternura hacía aquella criatura embargaba su corazón.
Aquelló no pasó por alto para el sexto sentido para Thanatos, el señor de la Muerte, que sabía que algo estaba sucediendo, que algún cambio se estaba operando. Por lo que agarró al gran can de su correa y lo arrastró fuera de la estancia dejando a Hades y Perséfone a solas.
Hades se dio cuenta de aquello y agradeció mentalmente aquel gesto de su fiel compañero Thanatos.
Perséfone. ¿Qué tal te encuentras aquí? En este lugar – preguntó Hades pasando su mirada de su sobrina a la sala donde se encontraban, casi podía oler la desazón de su sobrina ante aquel desangelado lugar que le toco en suerte.
La muchachita notó la preocupación en el rostro de Hades, se acercó a el y colocó su mano sobre la de su tio suavemente en un gesto de ternura infinita mientras le miraba dulcemente.
Mi señor, no tienes por que preocuparte tanto por mí.Yo estoy bien y aunque estoy sola, puedo sentir a mi madre y ella me dice que nada podrá pasarme si Hades esta cerca.
Al sentir la mano de su sobrinita sobre la suya volvió a sentir ese vuelco en el corazón, pero evitó mirarla, hasta que ella habló de Démeter y la vio sonreirle como solía hacerlo ella. En ese momento vio a su único amor en el cuerpo de su sobrina. Eran tan parecidas. Se le encogió el corazón por lo que apartó su mirada de la muchachita.
Esta notó la repentina tristeza del dios, por lo que como movida por un resorte rodeó el cuello de Hades con sus menudos brazos y enterró su rostro en el pecho de él,entre los pliegues de su túnica, sintiendo el aspero material de la prenda.
Hades no esperaba ese gesto, se quedó unos segundos sin reaccionar, hasta que al final sus largos brazos rodearon la delgada figura de su sobrina mientras inhalaba el aroma floral que desprendía su rubia cabellera.
Dos personas con sentimientos bien distintos contemplaban aquella escena. Una era Thanatos, que imaginaba toda la escena con su infalibe sexto sentido. Se alegraba por su amo, por la apirición de aquella muchachita y lo que ello podía conllevar para Hades, hechos aun desconocidos pero que se le antojaban beneficiosos para el señor del inframundo. Y otra era hermosa ninfa Leuce al servicio de Hades desde hacía una infinidad de años, que estaba siendo presa de unos terribles celos, pues ella ansiaba ser la consorte de Hades, llevaba años estando enamorada de él, no iba a permitir que esa niña le robara el puesto que a ella le pertenecía por derecho, ya tuvo que tragar con la estúpida de Démeter, pero esta vez no lo iba a consentir, iba a intentar seducir a Hades de una vez por todas.
Continuará …
Notas de autora :
Después de mucho sin actualizar por fin me he dignado a hacerlo. Iré actualizando poco a poco este fic y los otros que tengo, los cuales os invito a leer, tratan sobre dragon ball Z. Muchas cosas han pasado desde la última actualización, pero la mejor sin duda tiene nombre y apellidos y estos son Miguel A. On., hacía él sólo puedo tener palabras hermosas. Gracias pore existir :).
Ahora sin más dilación voy a responder a vuestros comentarios mis pacientes lectores antes de que me derrita ante tan axfisiante calor :D.
Hell lightwood : Zeus en realidad no es tan malo como parece, pero claro no se puede ser tan asquerosamente encantador como Hades :P. A mi Hermes me encanta, me parece super tierno, como un niño chico jejeje. Tu lee los fics mios que gustes, como si solo quieres leer este jejeje.
Bellatrix Monserrat : el comic no sigue al pie de la letra los mitos griegos y yo al meter cosas de mi propia inventiva aun menos. Pero el mito real es que cupido hace que Hades se enamore de Perséfone para que no se quedara virgen y la rapta y ella come de una granada lo que la ata al inframundo, pero su madre habla con Zeus su padre para que Hades la devuelva, por lo que se acuerda que ella pase medio año en la tierra con su madre y otros seis meses con su esposo. Por cierto sigue asi que tu fic me encanta :).
Anonimous is the power : Daviiiiiiid compi, siento no pasarme por tu blog y comentarte pero ya sabes que ando liada con las recuperaciones y que mis abus estan en casa, ahora cuando acabemos el dia 16 podiamos hacer algo de cena o algo,yo creare el evento en el tuenti. Un saludito y suerte en los examenes!
Quadrophenia : Mi vida, mi rey, mi cosa hermosa. Gracias por tus lindas palabras, pero yo no soy buena escritora, al menos yo no me lo considero, es que tu me ves siempre bien jejejeje. Me alegro de que te haya podido gustar esta historia un tanto pastelosa lejos de los libros de Bukowsky que estas acostumbrado a leer. Si quieres leer mas cuando acabes examenes, pasate por mi perfil y lee y comenta todo lo que quieras. TE QUIERO.
