Ok gente, lamento si estoy dejando partes largas pero realmente cada vez que intento acortarla, queda demasiado corta o con un suspenso muy feo xD
Además también lo hago para pasar por esta repetición un poco rápido x)
Sin más, la conti.
Soul Eater creado por Atsushi Okubo
Canción perteneciente a Nikki Clan
Historia escrita por mi
Yo no te puedo olvidar
La alarma de mi celular me despertó de golpe, así que la apagué inmediatamente.
Bostecé y me estiré.
Por fin, después de una pesada semana, pude dormir apropiadamente.
Observé en el escritorio la agenda que mi representante me entregó la noche anterior, y recordé que el día de hoy lo tenía solo para mí, así que decidí ir a la playa un rato.
El sonido de las olas y las gaviotas volando sobre el me traían una gran paz a la mente.
Me puse el traje de baño bajo un short y una camisa azul desabrochada y después guardé en una mochila un par de toallas.
Desayuné y salí rumbo a la playa.
Caminé un rato por la orilla del mar buscando un lugar dónde dejar mis cosas mientras nadaba un rato.
Finalmente encontré un lugar cerca de unas rocas.
La gente no pasaba tan seguido por ahí, así que decidí establecerme ahí.
A lado de aquellas rocas observé las cosas de alguien más, pero no logré percibir al dueño.
Me desvestí quedando en traje de baño y entré al agua.
No muy lejos de donde estaba yo pude observar a la chica de la noche pasada flotar sobre una tabla de surf.
Al parecer, la chica estaba dormida o muy metida en sus pensamientos, ya que las olas la estaban arrastrando hacia mar adentro.
Al principio decidí dejarla en paz, pero se alejaba de tierra firme más y más, y ella no se daba cuenta, así que nadé hacia donde se encontraba.
-Vaya, tú de nuevo.- Dije para sacarla de sus pensamientos sin asustarla.
Y mi plan resultó, ya que ella solo volteó a verme.
-Ten cuidado o podrías perderte en eso.- Dije señalando su tabla.
-¿Qué te hace pensar eso?- Preguntó algo molesta.
-Ayer chocaste conmigo por no poner atención hacia dónde ibas, hoy estas flotando en eso sin poner atención hacia dónde vas. Tierra firme ya está algo lejos de aquí.
Ella se sentó sobre su tabla y observó que tenía razón.
-No puede ser.- Susurró, y comenzó a nadar de regreso a tierra.
-G…gracias.- Dijo sonrojada.
Lo que sucedió después jamás podré olvidarlo, ya que, al verla con plena luz de sol, pude observarla claramente.
Sujeté su rostro con mis manos y la examiné con precisión.
Ella estaba sonrojada.
No podía creer lo asimétrico que era su cabello rosado.
Instantáneamente entré en mi colapso sobre la simetría y quise llevarla a una estética para arreglar su cabello.
Sujeté su mano y la obligué seguir mis pasos.
-Ven conmigo, ahora mismo lo arreglamos.- Dije
-¿C…cómo que lo arreglamos? Así me gusta.
-¿Cómo puedes decir semejante cosa? Eso te hace lucir repugnante.
-¿¡Qué!
Fui un idiota al decirle repugnante, ya que ella, sin darse cuenta, me abofeteó el rostro.
-¿¡Por qué demonios me golpeaste!- Exclamé.
-Y…yo… e…es decir… tú… ¡Tú comenzaste! ¡Me dijiste repugnante!
-¡Por que tu cabello es asimétrico!
-¡Mira quién lo dice! ¡Tú tienes 3 líneas blancas en la mitad de tu cabeza! Eso es doblemente asimétrico.
Al escucharla decir eso, entré en total colapso.
Caí al piso y comencé a golpearlo ya llorar, maldiciendo mi asimetría y asquerosa existencia.
La pelirosa intentaba desesperadamente animarme, ya que todos nos observaban.
-Ya deja de hacer eso. La gente nos mira muy raro.
-Es normal, lo comprendo. Observan nuestra asimetría, les damos asco, nos odian…
-¿"Nuestra asimetría"? ¡Ellos nos observan porque estás actuando de manera extraña! Nadie está mirando tu asimetría…
-¿De verdad?
-Cl…claro. Ellos… ya dejaron de hacerlo… creo que ni siquiera lo notaron.
-¿De verdad crees eso?- Pregunté un poco esperanzado.
-Ya te dije que si. Además, no creo que nos odien o que les demos asco.
-¿Porqué lo dices?
-Bu…bueno…Porque… tu asimétrico cabello y el mío… ha…hacen una simetría y lo aceptan.
Mire los ojos azul hielo de la chica. Aquella frase me hizo entrar en razón, así que inmediatamente me levanté y sacudí.
-No había pensado eso.- Dije con algo de vergüenza. Siempre he odiado mi peculiar complejo.
-En ese estado no creo que pienses.- Respondió ella sarcásticamente.
Yo afiné mi voz, recuperando totalmente la cordura.
-Lamento que me hayas visto en ese estado, pero temo decirte que tengo…
-¿Una enfermedad mental que te hace ser un compulsivo con la simetría? No te preocupes, pude darme cuenta.
Ese comentario me molestó, así que para no decir nada tomé un gran bocado de aire y lo solté en un largo suspiro.
-No exactamente, pero dedujiste la idea. Ahora, me presento, mi nombre es Death the Kid, pero también me conocen como Kid. Mucho gusto en conocerte.
-Crona Gorgon.
-Crona… vaya ese nombre jamás lo había escuchado.
-Yo jamás había escuchado uno como el tuyo, y creo que le va bien a tu personalidad.
-¿En verdad lo crees?- Pregunté con curiosidad de saber el por qué.
-Claro. Extraño e impredecible a la vez.
Al escuchar su respuesta, tosí un poco. Me molestó de nuevo.
-Oh, por cierto… esto es tuyo.- Dijo Crona mientras sacaba de su mochila el pañuelo que le di la noche anterior.- Toma, y gracias.
-Pero dije que puedes quedártelo.
-Descuida, no lloraré por lo menos de aquí a los siguientes 2 meses. Así que te lo regreso. En la mañana lo lavé.
Increíble. Incluso lo lavó.
Supuse que tenía la intención de regresármelo de cualquier manera, así que lo tomé y lo guardé.
-Por cierto… Terminando con la guerra de sarcasmos, ¿puedo saber a qué se debían esas lágrimas ayer?- Pregunté intrigado.
Realmente quedé pensando en eso durante la noche.
Su llanto se escuchaba muy melancólico, y además, me porté grosero con ella por estar molesto y fastidiado.
Lo menos que podía hacer para remediar mi grosería era darle unos consejos.
-Y dime, ¿eres de por aquí? Es decir, ayer y hoy han sido las únicas veces que te he visto.
-Qué distraída eres. Deberías conocer de vista a las personas que te rodean.
-Acabo de mudarme aquí hace casi un año…
-Con más razón deberías saberlo. Pero como sea, es verdad que estoy de vacaciones aquí, pero al parecer me quedaré aquí un tiempo. Tengo asuntos qué atender.
-¿Asuntos? ¿Qué clase de asuntos?
-¿Por qué llorabas ayer?- Insistí nuevamente.
Pude percibir que no quería responder a esa pregunta, ya que la evadió preguntándome de dónde era.
-Yo… me caí y me lastimé muy fuerte.
-Torpe.- Dije incrédulo.
-…Tú…
-Bien, Crona. Me despido por ahora. Nos vemos luego.
Dije finalmente y me retiré.
No iba a obligarla a hablar si no quería.
Me sequé con una toalla y la guardé en la mochila nuevamente.
Después me puse el short, tomé mi camisa y la guardé. Finalmente partí de regreso a casa.
Realmente quería verla de nuevo. Se veía que era una chica agradable.
Dos meses habían pasado desde que Crona y yo nos conocimos.
Y ya que no tenía la necesidad de viajar nuevamente para hacer o cerrar más tratos, mi padre decidió que nos quedaríamos en este lugar.
Me enteré de que las clases en la escuela más cercana comenzarían, así que me inscribí de inmediato.
Al iniciar las clases, me di cuenta de que quedé en la misma escuela que Crona.
Era extraño. Al parecer mi deseo de querer verla nuevamente se cumplió inesperadamente.
Por esa razón, ella y yo nos volvimos muy buenos amigos.
Ella conoció mi vida, y yo la suya y la razón de porqué lloraba cuando la vi por primera vez.
Crona, hija de la mejor cirujana de la ciudad, Medusa.
A pesar de que Crona va muy bien en la escuela, su madre siempre le exige ser la mejor.
Por esa razón la mayoría del tiempo se la pasan discutiendo y ella termina llorando y saliendo de su casa hacia la playa.
Además de eso, su madre está obligando a Crona a convertirse en una cirujana, igual que ella.
Pero Crona no desea abrir cuerpos ni decirle a las familias que uno de sus familiares murió en plena operación o después de una.
Dice que es deprimente, y la apoyo.
A mí tampoco me gustaría tocar las entrañas de otras personas diariamente.
No tardé mucho para darme cuenta de que, me había enamorado de ella.
Nunca me había enamorado tan ciegamente de alguien a quién recién conocía.
Así que, quedamos una noche en escapar de nuestros respectivos hogares y vernos en la playa, como de costumbre hacíamos.
Pero esta vez sería diferente. Le diría lo que sentía por ella.
Llegué a nuestro punto de reunión, y Crona llegó al cabo de unos minutos.
-Lamento llegar unos minutos tardes pero…- Posé mi dedo sobre sus delicados labios, interrumpiéndola.
-Acompáñame. Quiero mostrarte algo.
Tomé su mano, y nos dirigimos hacia una cabaña que compré.
Del interior de ésta, saqué un par de toallas, las acomodé en la arena y me senté sobre una.
Después invité a Crona a hacer lo mismo.
Ella se sentó, y ambos quedamos viendo hacia el mar.
El sonido de las olas contra la arena era la música que nos relajaba. Así que quedamos en silencio un par de minutos.
No sabía qué decirle. Pero a mi mente vino una frase que dijo la segunda vez que nos encontramos.
-¿Sabes? He estado recordando algo que dijiste la segunda vez que nos vimos.- Dije finalmente.
-¿En serio? ¿Y qué es?- Preguntó inocentemente ella.
Tomé uno de sus mechones rosados, y comencé a juguetear con él.
Extrañamente, después de superar lo asimétrico que era su cabello, eso era lo que más me gustaba de ella, además de sus bellos ojos azules.
Ella se sonrojó.
-¿Qué haces?- Preguntó, bajando un poco la mirada.
-Sólo observo tu asimétrico cabello.
-Vaya, ¿eso fue lo que recordaste?
-Algo así.
-Supongo que también recuerdas lo que sucedió después.
-Me golpeaste el rostro. ¿Cómo olvidarlo?
Ambos reímos un poco al recordar ese día.
Después de jugar con su cabello, comencé a recorrer su delicado rostro con mi mano, y finalmente la dejé sobre su mejilla derecha.
-Tu asimétrico cabello es lo que te hace ser tan hermosa.- Dije, viéndola a los ojos.
-Gr…gracias… supongo- Dijo sonrojada.
-"Tu asimétrico cabello y el mío hacen una simetría" Fue lo que dijiste, y es lo que recordé.
-Qué buena memoria tienes.
Después de esos comentarios, quedamos en silencio nuevamente y viéndonos a los ojos.
No podía dejar de admirarla. Era tan hermosa.
Realmente estaba enamorado de ella.
Minutos después, decidí romper el silencio. Así que comencé a acercarme poco a poco hacia su rostro, tomé el valor suficiente y fundí mis labios en los suyos.
Sus labios eran muy delicados, así que la besé cuidadosamente.
Aunque suene extraño, no quería arruinarlos. Eran perfectos, igual que ella.
Me separé de ella poco a poco, y nos vimos de nuevo a los ojos.
-No puedo creer cuánta razón tenías, Crona. Tú y yo, somos la simetría perfecta.
-Kid…
-Te amo, Crona.- Dije finalmente.
Ella se quedó sin habla.
Eso me hizo pensar que, lo que yo sentía por ella, ella lo sentía también.
Crona intentó hablar, pero en vez de eso se abalanzó sobre mí, me abrazó y besó nuevamente.
Al parecer no estaba equivocado.
Acepté su beso. Después rodeé su delicada cintura con mis brazos y ella rodeó mi cuello con los suyos.
Momentos después, no se porqué, pero comencé a levantar su playera.
No sabía qué reacción recibiría por parte suya.
Pensé en un golpe o un grito.
Pero, en vez de eso, ella comenzó a desabrochar mi camisa.
Estaba sorprendido. Pensé en todo menos en esa reacción.
Y después de un par de vueltas sobre las toallas, quedé encima de Crona.
Nos miramos de nuevo a los ojos. Ambos estábamos sonrojados.
-Te amo… Kid.- Respondió finalmente.
Yo sonreí y la besé de nuevo, y procedí a desabrochar el short que llevaba puesto, y al final, quedó en ropa interior.
Mientras la besaba, recorría su hermoso cuerpo con mis manos.
Al parecer, a ella le agradaba, ya que jamás negó ninguna de mis acciones.
Y esa noche no sólo su cuerpo me perteneció y viceversa, sino que también fue la primera noche en la que supe qué es el verdadero amor… pero lamentablemente también fue la última.
Por fin llegamos a la parte donde hay mucho KidxCrona! w
Espero les esté gustando el POV Kid, ya casi lo terminamos x)
Y ahora si, nos leemos mañana.
