Twilight y todos sus personajes son una creación de Stephanie Meyer, yo solo uso a sus personajes para poder dar riendas a mi loca imaginación.

Capitulo 1: cuando el pasado toca la puerta.

"Ni el pasado ha muerto
ni está el mañana,
ni el ayer escrito." Antonio Machado

Era un caluroso sábado de mañana en una pequeña feria en Seattle, donde las personas se encontraban haciendo las compras para toda la semana, algunos chefs se disponían en ir temprano a buscar los productos más frescos para cocinar en sus restaurantes, otras personas iban a comprar flores para decorar sus locales y sus hogares u otros, como el caso de estas muchachas, se encontraban en los puestos de ropa observando los nuevos vestidos que habían puesto a la venta. Una de ellas estaba entretenida viendo y tomando prenda que le gustaba para mostrársela a si amiga que suspiraba al ver a la pequeña tomando tantas perchas y saltando de la alegría cada vez que encontraba algo que le gustaba. Ambas amigas tenían diecisiete años, pero eran tan diferentes físicamente entre sí. La pequeña saltarina era un torbellino de energía, siempre estaba saltando y corriendo con gran efusividad, era bajita, esbelta, con cabello negro en un gracioso corte a la altura del mentón y con las puntas dispersadas, como pequeños picos, en varias direcciones, dándole una apariencia inocente y sus ojos eran de un hermoso color miel. Mientras que la otra chica era más reservada y sobre todo tímida. Su cabello era largo y castaño, llegaba hasta la mitad de su espalda y terminaba en unas hermosas ondas. Sus ojos eran de un profundo color chocolate y en estos momentos miraba a su amiga con una mueca de vergüenza.

Bella, ¡Mira que hermosa pollera te he conseguido!- Gritó la pequeña emocionada mientras le mostraba a la castaña una hermosa pollera negra a cuadrille con rojo.- Así quedarías más linda- agregó.- Yo me compraré una parecida. Imagínate si me ve así Jasper con ella finalmente lograría conquistarlo.

La chica que correspondía al nombre de Bella se rió por la ocurrencia de su amiga- Alice tu sabes que no necesitas verte así para conquistar a Jasper- le dijo- Además ella pollera es muy corta.

Eso lo dices porque a ti te gustan solo los pantalones y las converse- Respondió Alice mientras agarraba una musculosa que hacía juego con la pollera- No se que problema tienes

No tengo ningún problema con mis piernas- bufó la castaña- Es solo que me parecen más cómodos los pantalones. Vamos Alice, tengo que ir a buscar el pedido que me pidió mamá y volver a casa a ayudar en las quehaceres.- dijo a lo que la pequeña asintió y se apuró en ir a pagar las prendas que quería.

Ya con tres bolsas en la mano Alice fue al encuentro de su amiga que ya estaba empezando a caminar hacia el puesto de verduras, siguieron hablando sobre moda, en realidad fue Alice la única que hablaba y Bella se dedicaba a escucharla, hasta que Bella paró de caminar en seco y frunció el rostro dejando a Alice desconcertada hasta que vio el motivo del enojo de su amiga.

Ahí se encontraba El, Edward Masen, abrazando posesivamente a una despampanante pelirroja mientras ambos reían.- De repente me dieron terribles ganas de vomitar- Dijo la castaña en un tono de voz frío.

Bella eres mala con el pobre Edward- La reprendió Alice lo que logró que su amiga le diera una mirada asesina que la asustó pero no la hizo callar- Aún no logro entender como después de haberse amado tanto no quieran ni verse…- iba a continuar pero su amiga la interrumpió.- Corrección Alice yo no lo amo, lo odio que es otra cosa- Le dijo Bella sin quitarle la mirada a la pareja.

Y fue en ese instante en que el la vio. Para que negar la punzada en el pecho que tuvo el apuesto muchacho en el momento en que sus ojos verdes chocaron con esos pozos de chocolate que tenía ella por ojos. Para que negar que le parecía que estaba aún más hermosa que la última vez que la vio. Pero su orgullo quería suprimir esos sentimientos que le recorrieron en ese momento y en su absurdo pensamiento instalo el sentimiento del odio hacia aquella mujer que amó por tanto tiempo. La necesidad de hacera sufrir, de vengarse, por algo que ambos eran culpables pero que el no lo admitiría, fue más fuerte en ese momento que todo lo que sintió por ella, el quería devolverle todo el sufrimiento provocado por ella, entonces sonrió con esa sonrisa torcida que tanto lo caracterizaba y que sabia que a ella la volvía loca, la miró para luego agarrar a la pelirroja que tenía abrazada y que era ajena a ese momento entre ambos chicos, y la beso, apasionadamente, sin quitarle la vista a la castaña.

Alice fue testigo en ese momento de cómo su amiga por un ápice de segundo desconfiguró su rostro en una dolorosa mueca pero enseguida se recompuso y volvió a tener ese semblante frío.- Pero que se cree?- Dijo la castaña viendo como Edward se apartaba de su vista- Se cree porque esta con una novia que podría ser perfectamente modelo de Victoria Secret ¿ Tiene que besarla de esa manera pecaminosa delante de todos?- Alice suspiro ante las palabras de su amiga- No se que se cree, es un pobre infeliz que ni siquiera terminó el secundario y viene a hacerse el importante- Agregó Bella ante la mirada de su amiga. Por segunda vez en menos de dos minutos Alice volvió a suspirar. Siempre pasaba lo mismo cada vez que ellos se cruzaban. Aún no entendía como podían olvidar aquellos bellos momentos donde se amaban, donde ella misma había sido testigo de ese sentimiento que ahora estos dos testarudos lo maquillaban con el odio.

Alice nunca entendió porque las cosas habían terminado así.

Bella el ya se fue, no es necesario que sigas hablando de el.- La pequeña duende, como le decía Bella, esbozó una sonrisa pícara- Si tanto dice que lo odias deberías dejar de pensar en el. Esos arranques me hacen creer que tienes celos.- Cuando finalizó la pequeña duende ya se encontraba a unos pasos lejos de su amiga para comenzar a correr porque sabia con certeza de que Bella explotaría por esas palabras.

Después de haber recorrido prácticamente toda la feria escapando de los gritos de su amiga, ambas chicas exhaustas se sentaron en un banco de la plaza mientras tomaban un poco de refrescos que habían comprado anteriormente. Bella se había quedado mirando hacia la feria, como si estuviera en un trance, mejor dicho la muchacha estaba perdida en sus pensamientos. Alice entendía muy bien en lo que estaba pensando, aunque ella lo negara y dijera que lo odiaba, ella sabia bien que su querida amiga aun sentía cosas por aquel muchacho de ojos verdes.

Alice estaba segura de que ambos aun sentían algo...algo muy profundo, muy diminuto...No por algo ella tenía un excelente sentido para ciertas cosas.

Bella no quiero que te enojes conmigo pero se sincera. ¿De verdad no lo extrañas, aunque sea un poco?- Preguntó dudosa ante la reacción de su amiga, pero se sorprendió al ver que su amiga tenia los ojos hinchados de las lágrimas que ella se negaba a soltar- No te voy a mentir Alice, a veces lo extraño, pero son más veces que lo odio que me olvido todo lo bueno.

No entiendo porque si se amaron tanto como terminó todo entre ustedes- Iba a continuar pero fue interrumpida por Bella- Yo lo ame como nunca ame a nadie en mi vida. El solamente me usó.- Y por la mirada que le dio Bella a Alice, esta no volvió a tocar el tema Edward Cullen.

Así ambas amigas siguieron con sus compras y divirtiéndose por el tiempo que pasaron juntas. Incluso Bella estaba disfrutando del día, porque desde el divorcio de sus padres ya no era la misma. Extrañaba muchísimo a René, extrañaba verla todas las mañanas en casa y las locuras que su madre hacía, pero hace un año que René abandonó a Charlie y a Bella para irse a Phoenix en búsqueda de reencontrarse con ella misma, palabras textuales de René, Bella hablaba con su madre varias veces a la semana, pero su ausencia era algo que le dolía demasiado y la relación con su padre había decaído en ese año, las discusiones eran cada vez más seguidas, sobre todo porque Bella le reprochaba a su padre la partida de su adorada madre, sabiendo que en realidad eran ambos los responsables de esa separación.

I

Cuando Bella cruzó esa tarde la puerta de su casa, se llevó un gran susto al ver a su padre sentado en el sillón del salón, generalmente Carlisle estaba en esos días de guardia en el hospital, pero que estuviera en casa a esas horas le pareció extraño, sobre todo que su padre estuviera esperándola.

La muchacha dejó su saco en el perchero que estaba en la pared cerca de la puerta de entrada y caminó hacia su padre, antes dejando su llave y su cartera en una pequeña mesita que tenía cerca.

Bella tenemos que hablar- fueron las únicas palabras de Carlisle al ver a su hija menor. Ni si quiera un simple hola, pensó la castaña, iba a comenzar a reprocharle y de seguro sería el inicio de una nueva acalorada discusión, pero esta vez se trago sus palabras y se quedó observando a su padre.- Que ocurre padre- vio como su padre sacaba un cigarrillo de su saco y se disponía a encenderlo, un hábito que había adquirido desde la partida de su madre. Dio una larga pitada y después de unos segundos dejó escapar el humo inundando el aire- Sabes bien que tu madre y yo ya no funcionábamos como pareja- Bella frunció el ceño- demás está decirte los motivos por los cuales nos hemos separado- agregó- Hace unos días hemos firmado el divorcio- ante las palabras de su padre, Bella no pudo evitar sentirse triste, una parte de ella tenía la esperanza de que ambos recapacitaran y volvieran a estar juntos, pero sabía muy bien, aunque le doliera, que esa relación había terminado hace mucho más que un año.

¿A qué viene todo eso?- Le preguntó a su padre y por su tono de voz estaba molesta- quiero saber que ocurre y sin vueltas.

Esta bien- Carlisle dio otra larga pitada- Estoy saliendo con alguien.- Esa confesión la desarmo- OH- fue lo único que pudo reproducir sus labios- Desde cuando- preguntó después de un largo minuto de incomodo silencio.

Desde hace siete meses.- Bella lo miró de manera en que si las miradas matasen, Carlisle estaría incluso enterrado- ¿Siete meses?... ¿Y recién ahora me lo dices?

No es solo eso lo que te tengo que decir- Carlisle subió un poco el tono de su voz, dando a entender a Bella que no siguiera con sus posibles reproches- ¿Algo más?- le preguntó su hija

Me voy a casar.- Y fue en ese momento que esa pequeña, gran, oración hizo estallar la ira de su hija.- ¿Cómo que te vas a casar?...¡Me ocultas por siete meses que tienes una amante y ahora resulta que te vas a casar con ella! ¿Quién es esa perra que quiere arruinar mi vida?

Primero que nada la respetas- dijo Carlisle levantando su voz e imponiendo su autoridad- A Esme no le vas a faltar el respeto, la amo y pienso casarme con ella. No voy a dejar que un capricho tuyo venga a destruir lo que logre reconstruir desde la partida de tu madre- bajó un poco el tono de voz pero sin dejar de sonar severo.- Segundo ella y si hijo vendrán a vivir con nosotros y más te vale que los respetes y te lleves bien con ellos.

¿También tiene un hijo? ¿Tengo que soportar que dos totales extraños vengan a invadir mi casa? Acaso yo no tengo opinión en esta estúpida decisión. ¡Me estas arruinando la vida!

¡Isabella basta! Tú te comportaras. Eres mi hija y debes apoyarme. Deja de ser tan egoísta, no todo gira en torno tuyo. Yo también tengo derecho rehacer mi vida, a enamorarme. Tu eres tan pequeña para entenderlo, algún día te enamorarás y vas a entender.- tomo una pausa- Lo único que te pido es que me apoyes querida.

"Cuando me enamore, si tu supieras papá." Pensó Bella ante las palabras de su padre. El tenía razón, debía dejar de ser egoísta y pensar solo en el dolor de ella por la partida de su madre. Su padre había sufrido tanto como ella el abandono de René y era verdad que tenía todo su derecho en rehacer su vida, pero le costaba demasiado admitir que con ella su padre no tenía suficiente, ahora tenía que pensar en que tendría una madrastra y un hermanastro, no le gusto la idea pero debía apoyar a su padre.- Esta bien, te apoyaré- Carlisle le sonrió con sinceridad- Pero no pienses que será mi madre.

Eso nunca te lo pediría mi vida- La besó en la frente y luego la abrazó.

II

Se miró al espejo por tercera vez en esa última hora. En su mente se repasaba una y otra vez la charla que había tenido con su padre, en tan solo un momento su vida dio un giro drástico sumergiéndola en un espiral de sensaciones y de un vértigo que la estaba abrumando. Su padre le había ocultado su romance y para el colmo se iba a casar, ahora tenía que de un momento a otro compartir la vida con la novia de su padre y su hijo, dos personas de las cuales no se había enterado hasta ahora y que eran completamente extraños para ella. Tenía miedo, lo admitía, miedo de que todo empeorara, miedo de llevarse mal con aquellas personas que sentía que invadían su espacio personal, enojo por tener que permitir a otra mujer el lugar de la casa que solo le pertenecía a su madre.

Suspiró y con lentitud comenzó a alisar las arrugas inexistentes de su vestido azul hasta la rodilla y con straples drapeado, se fijó que su cabello estuviera correctamente ordenado en un moño bajo y retocó su maquillaje, apenas una suave sombra en tonos térreos y rubor en las mejillas para lograr un look natural. Su padre le había pedido que preparara para una cena con su nueva familia. Bufo ante el pensamiento de la palabra familia para luego ponerse las sandalias con tiras negras, fue en ese momento que su padre golpeo la puerta de la habitación.- Hija estas preciosa- Bella se sonrió en respuesta. Su padre no estaba nada mal, estaba vestido con un traje de color gris, camisa blanca y sin corbata, dándole un estilo más informal e incluso más juvenil.

Gracias por apoyarme Bella- La abrazó y se quedaron un rato así hasta que el timbre los interrumpió- Vamos, es hora- le ofreció su padre la mano para bajar juntos. Durante el camino hacia la puerta principal, el corazón de bella aumentaba su ritmo y aquella ya conocida sensación de vértigo volvió con toda su fuerza, tanto que decidió quedarse parada en el último escalón de la escalera y agarrándose de la baranda como si la vida dependiera de ello.

Fue en el momento en que su padre fue a abrir la puerta, que la realidad de que iba a tener una nueva familia se hizo más real y le dio pánico, mucho pánico.- Bella, ven hija- La voz de su padre la trajo de nuevo a la realidad y comenzó a caminar hacia la puerta para conocer a los nuevos habitantes de su hogar.

Y fue ahí cuando lo vio, sintió de golpe como si un balde de agua helada cayera sobre ella. La persona que tenía enfrente la miraba con la misma agonía que estaba sintiendo ella en ese momento. Confundida, exaltada y sorprendida, dirigió su vista hacia su padre en busca de una respuesta y cuando la recibió, sintió como la sangre se acumulaba en sus pies.- Bella quiero presentarte a Esme y a Edward, ellos serán nuestra nueva familia.

¡EL NO PUEDE SER MI HERMANASTRO!


Bueno la historia empieza desde aquí y se pone interesante. Esperemos como reaccionan todos ante aquellas palabras de Bella y como será la convivencia de estos dos.

Espero que les guste el capitulo. Como subí ahora, este viernes no publico, pero nos leemos en los reviews y el viernes 16 se viene el próximo capitulo.

Besitos a todas las lectoras/ es

Kashmir