Aclaración: a pesar de que nadie me lo halla mencionado antes, cuando estaba releyendo la historia me percate de un detalle… en el cap IV dice que Caspian tiene los ojos ambarinos, sin embargo en el cap V digo: esmeraldas azuladas, haciendo referencia a que Caspian tiene los ojos verdes azulados… para no crear confusiones, los ojos de Caspian quedan como verdes azulados xD

Lamento montones demorarme taaaaaaaaaaaanto… si, fue un largo tiempo, pero son demasiadas cosas las que me han sucedido... larga… muy, muy pero muy larga historia

Pero bueno, aquí les traigo un nuevo capitulo de esta historia que realmente me esta gustando como va quedando.

Capitulo VI

—Su Majestad. —Un espía acababa de ingresar a la oscura sala donde el tirano rey pasaba la mayor parte del día. —Los reyes narnianos saldrán de madrugada a cazar, dejando a las dos reinas solas.

Sus amoratados labios se curvaron en una cruel sonrisa.

—Perfecto… es justo lo que esperaba. —Se levantó grácil mente, haciendo ondular su larga capa color carmín.

Caminó hacia la sala de reuniones, donde ya lo esperaban sus generales.

—Esta noche, cuando las estrellas comiencen a desaparecer partiremos hacia Cair Paravel. Cuando esos cuatro idiotas salgan de palacio, entraremos y tomaremos un hermoso botín— dijo, seguido de los vítores ensordecedores de sus hombres.

Sonrió de manera maléfica, pues sabía que su plan no iba a fallar y menos con la oportunidad que se le había dado desde aquella misma tarde, cuando un enano pelinegro de las montañas había sembrado una nueva esperanza en él.

Se lo que quieres. —Le dijo con su cavernosa voz. —No solo a la benévola, sino que también el dominio de esas tierras.

Alcázar lo miraba sin formular ningún comentario.

Tengo la ayuda perfecta para ti, mi señor. —Continuó el enano, con su aguileña nariz casi rozando el suelo a causa de su exagerada inclinación. —No muy lejos de aquí descansa el ente de una fuerza superior a la del León, una fuerza que fue capaz de mantener a Narnia bajo un invierno centenario, de mantener al León alejado de estas tierras por un siglo y que volverá sólo con la sangre de quien la necesite, siempre y cuando este no sea una criatura narniana y en su corazón debe de habitar la avaricia y la ambición.

En la mente del rey comenzaba a formarse cierta teoría de quien se trataba. Según leyendas que había escuchado, antes de que los cuatro reyes de antaño reinaran en Narnia, ésta había sido dominada por una hermosa dama cuya magia iba más allá de lo imaginado. Sonrió ansioso de saber si era cierta la magia de aquella Blanca Dama… quien había sido la causante del Largo Invierno.

Había aceptado la ayuda del enano. Él mismo se había encargado de buscar la sangre necesaria para su retorno. Consecuencia de esto: un profundo tajo desde su muñeca hasta su codo, donde la sangre era más abundante y rica. Juntó la cantidad necesaria en una botellita de cristal y se lo entregó al enano, que lo esperaba tras la puerta de la sala de reuniones.

—En menos de lo que trinan las aves tendrás a nuestra Majestad Imperial, Jadis, bajo tus órdenes, Mi Lord. —Le prometió el enano, dando media vuelta y marchando en dirección norte, directo hacia las dos colinas que se levantaban al final de una senda.


Los delicados rayos del alba caían suavemente por encima de la imponente Cair Paravel.

Una bella adolescente comenzaba a despertarse en esos precisos instantes, mientras un dorado y acogedor rayo solar se filtraba por la ventana de su habitación color damasco.

Poco a poco fue abriendo sus ojos hasta acostumbrarse a la luz mañanera.

Bostezo un par de veces antes de incorporarse y sentarse frente al tocador. Frente a ella, se encontraba su propio reflejo: sus oscuros cabellos azabaches, sus azules ojos, una tez aporcelanada y una sonrisa de idiota enamorada adornaba su rostro.

Suspiró antes de comenzar a cepillar su lacio cabello, recordando la noche anterior junto a su amado Caspian.

Recordando sus besos, caricias, frases hermosas y a la vez simples e inclusive momentos de total silencio, un hermoso y cómodo silencio.

Unos suaves golpes la sacaron de su ensueño.

—Adelante. —Dijo, depositando el cepillo en el tocador, alisando su ropa para dormir y cogiendo su cabello en una cola floja.

La menuda figura de su hermana apareció tras la puerta.

Lucy llevaba puesto un lindo vestido color oro, con mangas acampanadas y con detalles en celeste. Largo, tanto que le cubría los pies, calzados en unas finas sandalias del mismo color que el vestido. Su cabeza había vuelto a utilizar esa hermosa tiara de plata, tan fina y elegante.

—Buenos días Su. —Lucy se sentó en una esquina de la cama de Susan, mientras esta abría su armario para escoger el vestido que ese día usaría.

— ¿Dormiste bien Lu? — le preguntó ésta, revisando cada uno de los vestidos de uso diario.

—Mejor que en los últimos treinta y un días— Le respondió.

—En eso tienes razón. —Finalmente se había decidido por uno blanco, sin mangas pero con unas delicadas telas que caían de la altura de los hombros hasta cubrir sus dedos. En la parte baja de la falda del vestido tenía unas flores blancas estampadas y en la cintura, un cinturón de flores cosidas con hilo de oro. Cogió su tiara, similar a la de su hermana, pero hecha en oro. La colocó suavemente sobre su cabeza y terminado de colocarse calzado cogió de gancho a su hermana y juntas bajaron a los jardines de Cair Paravel, dispuestas a pasar un agradable desayuno en compañía de Bella, Annie y Mary.

Las encontraron sentadas en una mesa en los jardines del castillo, bebiendo hierbas y comiendo unos cuantos bocadillos dulces-.

Ambas reinas bajaron las escaleras de piedra y tomaron lugar junto a sus nuevas amigas.


El enano, cuyo nombre era Voulitrik, se acercaba a pasos presurosos hacia el palacio de hielo que se levantaba majestuoso tras esas dos colinas. El hechizo que hacía siglos había colocado la Bruja Blanca aún resistía, por lo que aquella zona no se encontraba como el resto de las tierras de Narnia. Sombría, lúgubre, fría, completamente congelada. Era así como se mantenía, un ambiente completamente temeroso, en donde solo un ser sin corazón podría residir.

— ¿Traes la sangre humana? —Una voz femenina resonó una vez el enano hubo atravesado las rejas.

—Tal y como te lo dije Nadara. —Voulitrik miró hacia una figura encapuchada, de alta estatura. —Solo abstente de tocarla, porque es la cantidad precisa para hacer regresar a nuestra señora.

—No te preocupes Voulitrik. Hace menos de media hora terminé de cazar. —Desde el interior de la capucha se pudo observar unos refulgentes ojos color carmín brillar con malicia.

—¿Está todo listo?—Preguntó el enano, dejando la botella de cristal a los pies de las grandes puertas del Palacio de Hielo.

—Solo faltabas tú con la sangre. —Susurró la voz, bajando la capucha que cubría su rostro, dejando ver al ser más perfecto que alguien pudiera imaginar. Su piel del color de la porcelana hacía resaltar sus labios color sangre, al igual que sus ojos. Sus cabellos más oscuros que la noche tenían destellos en azul y llegaban hasta la altura de su cadera. Sus facciones eran finas, nariz perfecta, labios delicados, ojos en forma de avellana y pómules algo sobresalientes. Dibujó una sádica sonrisa en sus labios, dejándo a la vista sus algo alargados colmillos, filosos, delgados y perfectamente blancos.

Se quitó el resto de la capa que la cubría, mostrando su cuerpo lleno de curvas y perfectamente proporcionado. Vestía en colores negro y carmín, con sus pies descalzos y los brazos al descubierto.

La vampira comenzó a hablar en un idioma antiguo, cerrando los ojos y elevando los brazos. Una ráfaga de viento comenzó a ascender desde el suelo, haciendo que sus oscuros cabellos se elevaran, junto a unas piedrecillas y una cortina de agua que fué expulsada desde una grieta profunda. La vampira abrió sus ojos, se acercó a la muralla de agua y sopló sobre esta Acto seguido, la pantalla de agua se congeló desde el centro hacia el exterior y una figura comenzó a emerger desde las profundidades de la muralla.

—¿Cuánto tiempo yace desde que me han dormido? ¿Quién es el que se ha atrevido a despertarme?— La figura de una mujer hablaba aún sin estar completamente visible.

—Yo señora, Nadara, hija de Naharis y lider del último clan de los fríos.—Contestó con su aterciopelada voz.—Venimos a buscar tu ayuda, Oh Gran Hechicera.

—¿Y puedo saber el porqué es necesaria mi ayuda?

— En estas tierras un hijo de Adán ha vuelto a reinar, los cuatro de Antaño han regresado y no es concebible que semejantes criaturas lideren a estas tierras.— Habló esta vez el enano, mirando maravillado a la figura que adelante de él tenía.

—Lo único que necesito para regresar es la sangre de un hijo de Adán, cuyo corazón esté excento de sentimientos.

—La tenemos mi señora.—La vampira caminó con la botella de cristal entre sus finos dedos, las destapó y dibujó un círculo con ella, dejando algunas gotas dentro. Cerró sus ojos y comenzó a entonar una de las más escalofriantes melodías.
La bruja exhaló su gélido aliento, sacando su cabeza y una de sus manos de la muralla de hielo. La sangre comenzó a ponerse de un color blanquecino a medida que la bruja se despegaba del hielo que la mantenía prisionera. Nadara no dejaba de cantar y el enano parecía a punto de llorar de gozo: Su Majestad estaba regresando y las cosas volverían a ser como lo fueron en la época del Largo Invierno.

Sin dejar de cantar, Nadara depositó las últimas gotas de sangre en los labios de la bruja, los cuales adoptaron su color, llenaron de energía el casi muerto cuerpo de Jadis y esta recobró sus antiguas fuerzas.

El suelo comenzó a temblar y el cielo a oscurecerse.


—Ahí va uno grande. —Los cuatro chicos buscaban algún animal lo suficientemente apto para ser cazado.

Edmund logró divisar al enorme oso pardo que hacía pocos segundos había escapado de su campo visual.

—Ten cuidado Ed. — Le gritó Peter a su hermano menor. Éste le devolvió una extraña sonrisa.

— Mira y aprende Peter. —Respondió a su hermano, cogiendo su espada del cinto, dando un par de pasos, acercándose al oso y sin que el animal se percatase de que aún lo perseguían, Edmund Pevensie enterró su espada en la espalda del peludo animal, atravesándole el corazón y dejándolo instantáneamente muerto. — A eso le llamo golpe certero. —Sonrió el menor de los hermanos Pevensie.

Seth se acercó al oso para cerciorarse de que ya no respiraba y felicitó a Edmund por tan buena estocada.

—En mis años viendo cacerías había visto a alguien que a penas sudó y ya mató a un oso de semejante tamaño. —Exclamó el castaño amigo de Caspian, con un brillo de admiración hacia Edmund, El Justo.

Entre los cuatro despellejaron al animal, le quitaron los pocos vestigios de grasa y lo trozaron.

Encendieron una pequeña fogata en donde se dispusieron a asar la carne fresca. Lo mejor de todo era que aquel oso se había alimentado mayoritariamente de frutas, por lo que su carne no necesitaba ser sazonada con ninguna hierba ni semillas.

El sol comenzaba a calentar cada vez más fuerte a medida que se acercaba el mediodía, por lo que tomaron dirección sur, de regreso a Cair Paravel. Pero sin previo aviso, unas extrañas nubes grisáceas comenzaron a acercarse de manera rápida y borrascosa cubriendo el espléndido sol primaveral que los cubría con su manto de calor, reemplazándolo por un frío que calaba hasta los huesos y una oscuridad inusual.

—¿Qué demonios está ocurriendo?— Preguntó Caspian, levantándose rápidamente y agarrando las riendas de Diestrier, quien se había puesto nervioso y no dejaba de relinchar, al igual que el resto de los caballos.

—Se parece al frío que habitaba en el castillo de Jadis.—Susurró Edmund, recordando aquellos días en los que estubo encerrado dentro del castillo de hielo. Era exactamente el mismo frío... pero era imposible que fuese así. ¿No se suponía que Jadis había sido destruída?

—Es imposible que sea el mismo.—Masculló Peter.—Aslan la destruyó hace mucho tiempo.

—Las brujas difícilmente mueren por completo.—Habló Seth, tiritando y montando en su caballo. Los demás lo imitaron y comenzaron el galope hacia Cair Paravel.


El frío era insoportable, según Susan.

—Debemos entrar majestades, tengo un mal augurio sobre esto.— Mary tenía su semblante asustado. Tenía la sensación de que algo no muy bueno estaba por ocurrir.

De pronto, el frío comenzó a aumentar cada vez más. Las copas de los árboles comenzaban a helarse y una fina capa de hielo comenzó a cubrir cada rincón de los jardines. Las cinco chicas corrieron a refugiarse dentro del castillo.

Repentinamente, la menor de los hermanos Pevensie, Lucy, cayó desplomada al suelo.

Chan chan... Lo se... muy corto, pero no se que más puedo poner.... la idea la tengo pero el problema está ue cuando escribes tres fics de distintas sagas, distintas tramas y distinto todo se complica un poco jajaja (pero quien memanda a hacer semejante cosa :D pues solo yo jajaja)

Agradezco los rr a:

Marce´BB: bueno, te contesté el rr y ahí va la respuesta a la pregunta xd espero hallas disfrutado el capitulo

tw7: Yo también quedé triste al final de la peli (y cada vez que la veo encerrada en mi pieza se me escapa la tonta lágrima con la despedida xD) Gracias por tus lindas palabras, enserio que si. Significan ánimos para una y por su puesto que puedes hacer un fan art del fic… me sentiría súper alagada con eso. Jajaja Besitos. Espero continúes leyendo la historia.

Nacho: ¿Enserio me consideras ídola? Nunca me habían dicho algo Asi xddd me alegra mucho que te gustara la historia, haber si sigues leyendo ^ ^.

Aelita93 : gracias por leer el fic !!!

Palin Mounet : ¿De verdad te gustaron las peleas? Jajaja muchas gracias por el comentario.

aLe-ali16 : AMIGA!!!! Jajjajaj si creo que yo también he escuchado esa frase en otro lado (¿será acaso en cierto libro de vampiros que tiene como protagonista a uno realmente sexy partible y dable?????) jajaja ya lo creo. De ahí te llamo y seguimos hablando ya que el MSN muricio u.u

yujaima: lamento enserio haberme demorado tanto… pero en vacaciones de verano (enero—febrero) no estuve e casa y ni si quiera tenia tiempo para entrar a un ciber. Pero ahora (después de cómo mil años) por fin he actualizado xD

Alice Cullen: jajaja lindo Nick… es mi personaje preferido (después de Rose xd) yo también amo la saga de crepu, es mi tercera adicción jajaja.

nelly :) : No soy de muchos lemmon… y no se me da el de escribir ese tipo de escenas xddd pero tal vez intente hacer alguno mas adelante, aunque dudo que sea de Narnia jajaja.

Espero que les halla gustado este capitulo y tanto como si es así como si no, dejenme un lindo review xD

Besitos...

Cami