Estuve evitando a Sam toda la semana, después de lo que había pasado el viernes no quería verlo, tenía medo de comprobar todo las posibilidades que mi cabeza tenía. Me negaba a creer que ese beso tan inocente y hasta tierno pudiera traer algo extra de su parte, además me sentiría estúpidamente incómodo en su presencia.
Había llegado al extremo de quedarme en mi salón a comer un almuerzo que tuve que prepararme para no ir a la cafetería. Me daba una punzada cuando recordaba que se acercaba la siguiente sesión con el club Glee.
Por suerte fue una sesión ocupada.
¿Han deseado golpear a un profesor y hacer un homicidio múltiple a todos los presentes? Pues yo sí. De hecho estoy a punto de regresar al salón del coro y poner mi renuncia del club. Y decirle de paso unas cuantas cosas a Rachel, Santana y al señor Shue.
Nuestra tarea de hoy era revisar nuestro viejo repertorio y reinventarlo, pues según el señor Shue, teníamos montones de canciones que podíamos reutilizar y que servirían para las regionales. Obviamente se nos habían acabado la inspiración después del fracaso en las pasadas nacionales, y para ser precisos, ya no éramos tan versátiles sin mi amiga. Su góspel puro y sus difíciles melismas eran el toque perfecto para casi cualquier canción y ere un recurso indispensable para una buena presentación.
Imaginen mí indignación al enterarme que el señor Shue quisiera probar con Somebody To Love, la de Queen, nuestra primera canción cantada en público. Por supuesto el solo de Mercedes quedaba totalmente fuera al ver que ni Rachel – quien ha intentado a toda costa verse destrozada de no lograr ni una milésima de lo que mi amiga hacía – ni Santana pudieran dar el ancho.
Hubiera hecho la prueba yo también pero eso era la peor traición que pudiera hacerle.
Can anybody find me somebody to love?
Finn canto confiado las primeras notas, mientras mi estómago se retorcía por un mal presentmiento y por el coraje que me daba que esto sucediera. No es que sea obsesivo, pero creo que deberíamos buscar algo nuevo y destruir algo que estaba bien.
Each morning I get up I die a little
Can barely stand on my feet
Take a look in the mirror and cry
Lord what you're doing to me
I have spent all my years in believing you
but I just can't get no relief, lord!
Rachel y Finn hacían lo que mejor sabían, lucirse mientras los demás que también tenemos talento nos tenemos que conformar con las migajas. Rachel al parecer había olvidado su desplante de diva cuando cantamos esta canción. Tuvo tanta suerte de llegar en el momento preciso. Olvidó quienes le tuvimos que explicar los cambios que le hicimos a la canción para el solo femenino. Los únicos que sabemos teoría musical aparte de ella: Mercedes y yo.
Somebody, somebody
can anybody find me somebody to love?
Sam me veía preocupado. Movió sus labios para articular las palabras "¿Estás bien?" No estaba de humor para hacerme el fuerte así que simplemente lo ignoré mientras esquivaba a Lauren que tenía problemas con la coreografía.
I work hard every day of my life
I work till I ache my bones
at the end I take home my hard earned pay all on my own -
I get down on my knees
and I start to pray
till the tears run down from my eyes
Después de unos minutos todo fue cayendo por su propio peso. Estaba claro que no iba a salir bien. Mike y Tina estaban a punto de estallar, pues al ser dos de los cuatro coreógrafos y los encargados de dirigir al resto del coro, ya que Rachel estaba demasiado ocupada luciéndose que no se daba cuenta de lo que pasaba tras de ella.
Lord - somebody - somebody
can anybody find me - somebody to love?
Unos se empujaban a otros y era muy difícil seguir el paso. Lauren y Sam estaban intentando coordinar cada paso con las armonías. Me sacaba de quicio, me desconcentraba tanto que cambiaran la melodía y que estorbaran en mi espacio cada dos por trés.
(He works hard)
Everyday - I try and I try and I try -
but everybody wants to put me down
they say I'm goin' crazy
they say i got a lot of water in my brain
got no common sense
I got nobody left to believe
yeah - yeah yeah yeah
Artie casi cae de su silla al intentar cruzar el maremoto que era nuestra coreografía. Se tuvo que detener la canción muchas más veces de lo que lo hicimos con cualquier otra canción.
Oh Lord
somebody - somebody
can anybody find me somebody to love?
Sam golpeó accidentalmente a Puck, quien de por sí inestable; cuanto más cuando llevábamos horas intentando armar esto, se lanzó a los golpes. Me senté masajeando mis sienes para mantener la calma, cosa que se estaba saliendo de m control.
Got no feel, I got no rhythm
I just keep losing my beat
I'm ok, I'm alright
Ain't gonna face no defeat
I just gotta get out of this prison cell
someday I'm gonna be free, lord!
El punto clave del asunto fue cuando la parte hueca que debía contener la voz de Mercedes llego y en lugar de seguir con sus pasos, Santana empujo a Lauren, quien perdió el equilibrio y cayó sobre mí. Todo para que la perra desgraciada de Santana quisiera usar ese solo.
Find me somebody to love
can anybody find me somebody to love?
Cantaron la nota final los dos presumidos al frente mientras yo estaba en el suelo sangrando de la nariz.
- ¡Ay por Dios! – grité para que Rachel dejara de gritar la última nota. – Mi nariz. ¡Traigan un médico! – Lauren estaba paralizada. Pero reaccionó para darle un codazo a Puckerman para que dejara de reírse.
- Perdón Kurt.- dijo Lauren debajo de esa capa de rudeza era una chica sensible, lo sabía. – Esta perra me empujó.
- ¿A quién le llamas perra, elefanta? – la confrontó Santana.
- A ti, no veo ninguna otra perra aquí. – Era imponente la figura de Lauren.
- Me la debes desde hace mucho tiempo hija de la ch…. (por motivos de censura no puedo poner eso.) – Santana se abalanzó sobre Lauren de forma bestial. Ni Puck las podía separar.
- ¡Basta! – Gritó el señor Shue. – Ya fue suficiente. Levántese, las dos. – Era ese tono imperativo que solo solía usar cuando Rachel lo sacaba de quicio.
Lauren tenía el labio sangrado y varios rasguños; mientras que Santana casi no se podía poner en pie. Ambas fueron a la enfermería vigiladas por Puck. El señor Shue dio la indicación de que la sesión terminaba ya, me examinó un poco. Le pidió a Finn que fuera a casa a avisarles a nuestros padres, él no estaba seguro de si había sido un golpe muy duro y había habido fractura o solo estaba hinchada; dijo que debía ir a un hospital a que me revisaran un poco más a profundidad.
Dado que Finn ya había salido con Rachel por un lado, le dio la indicación de que me llevara al hospital a Sam. Repliqué a solas con el profesor, le dije que podía llamar a Blaine y que él me llevaría, pero no había caso.
Sam me dio la mano para que me pudiera levantar. Yo estaba medio ciego, sentía que mi nariz ahora era toda mi cara y sentía sangre en los ojos. Al menos la hemorragia había pasado.
- Me has estado evitando toda la semana. – me dijo como comentario de apertura. Tenía que empezar por ahí.
- No… Yo no. – Estaba aturdido por el dolor de la nariz y por lo que me había dicho. Había dicho que no quería oírlo
- Supongo que yo tuve la culpa. – me quedé callado. – Me comporté muy extraño la semana pasada.
- … - seguía evitando hablar.
- Entiendo que estés molesto, crees que excedí en lo que hice, pero no lo pude evitar. – Debajo de todo el espacio donde sentía la nariz punzando mis ojos se abrieron como platos. ¡No por favor que no sea lo que estoy pensando!
- ¿Qué? – fue la primera palabra que salió de mi boca.
- Es que… - Sam se detuvo en medio pasillo y se puso frente a mí. – Me… gustas. - ¡Damn it! No, no. Esto no es posible.
- No me mires así Kurt. – me dijo apenado.
- Sam, dime que todo es una broma por favor. – le dije y me tembló la voz. – Dime que estás jugando.
- No, no es broma. – quise irme de allí, pero la mano de Sam me detuvo en seco. – Espera y escúchame, por favor.
- Has sido una gran persona desde el principio, al menos conmigo, y estos últimos meses...
- Sabes que los dos tenemos pareja. – ¿Cómo puede decirme eso a mí? ¿Dónde quedaba Mercedes entonces?
- Mercedes y yo tenemos casi desde que se fue sin ser pareja. No se puede tener una relación a tan larga distancia. – me dijo como si eso lo explicara todo. – Pero le he dicho hace unas semanas que me gustas tú.
- ¿Qué? – No podía creer que esto esté pasando. - ¡Entonces me estaba evitando! Por eso no había hablado conmigo desde hace meses.
- Pero ella me dijo que no le molestaba en lo absoluto, que de hecho se sentía culpable de haber salido con un chico que conoció en Inglaterra. – Mi cabeza daba vueltas rápidamente. Cerré los ojos un momento para procesar lo que estaba pasando.
- En todo caso. – le dije intentando con todas mis fuerzas no tomar el primer avión a Londres a patear el enorme trasero de Mercedes. – Estoy con Blaine. Lo sabes bien.
- Él no te aprecia ni una milésima parte de lo que eres. – tomó mi rostro entre sus manos temblorosas. Su contacto era tan cálido que sentía como si dejara marca en mi piel como el hierro al rojo vivo en el trasero de una vaca. ¿Qué estoy diciendo?
- ¿Y tú si lo haces? – le reté.
- Más de lo que nadie lo ha hecho. – Sus labios se apoderaron de los míos. Era un beso suave, tan cargado de cariño que me hizo sentir culpable. Me separé de él al poco tiempo.
- Lo siento Sam, en verdad lo siento, pero por el momento no es posible.
- Lo entiendo. – su mirada vidriosa me dio una estocada al corazón. Lo abracé muy fuerte, y lloré…
Caminamos abrazados hasta el estacionamiento ya vacío. Sam condujo en silencio, yo no tenía el valor suficiente ni para verlo a la cara. Me dolía tanto. Pensaba en tantas cosas que… sentía que todo estaba en m contra.
Cuando llegamos al hospital mis padres Finn, Rachel, Puck y Lauren estaban ya esperándome. La excusa clásica del tráfico funcionó bien para ocultar el por qué de nuestra tardanza. Sam no se quedó, y no los culpo, debe de estar muy mal.
Efectivamente, mi nariz estaba fracturada, por cuestiones de estética y de salud me sugirieron una pequeña cirugía para arreglarme el desperfecto. Así que esa noche no dormiría en casa.
Papá y Carole fueron a casa por ropa y otras cosas, mientras Finn y Rachel se quedaron a cuidarme.
- Al menos no te la rompió Finn. – dijo Rachel y los dos nos reímos.
- Síganse riendo a costa mía. – dijo Finn fingiéndose ofendido. – Voy por algo de beber, ¿quieren algo?
- Yo sí. – Rachel pidió un jugo de mango.
- Hace tiempo que no tenemos una buena charla. – dijo y me acomodó la almohada. Olvidaba a veces que fuera del club ella era una buena amiga.
Como sea, no creo que sea buena idea decirle a alguien de lo de hoy, tal vez solo necesita tiempo.
Hola a todos!
Aquí estoy de nuevo a petición de... (mía nada más xD)
Gracias a FELOPOH XD por sugerir esta canción para este capítulo. Espero os guste!
Hasta aquí por el momento chicos
BYE BYE
