Las cosas se me han puesto algo difíciles y realmente me siento en una condición muy comprometedora con todo el mundo, y eso no me gusta nada. Finn se había vuelto mucho más sobreprotector y meloso que antes. Sam se mostró tan caballeroso cuando le dije lo que había pasado hace algunas noches. Juró defender mi honor como un hombre de antaño, lo cual me encantó, pero le tuve que implorar que tuviera cuidado, porque desgraciadamente Finn era mi hermanastro y tenía que aguantarlo así yo también. No obstante, no sabía lo que significaban esas palabras.
Ahora ya no había momento en que Sam y yo estuviésemos a solas ni en la escuela ni en casa, Finn se había unido a nuestro "grupo de estudio" y se sentaba muy cerca de mí en el salón del coro. Había encontrado una manera de mantenerlo un poco a raya al respecto, pero a veces resultaba mucho peor sentarse junto a Rachel.
La poca discreción de Finn la hacía sospechar que había algo contra Sam y contra mí. No podía evitar que en algún momento del día esa loca me asaltara por el pasillo y me preguntara si había descubierto algo. Me había puesto en la posición de mentirle lo más creíblemente posible a Rachel, cortarla de tajo diciéndole que no sabía lo que ocurría y que Finn no deseaba contarme.
De tanto en tanto, a Sam le encantaba coquetear inocentemente conmigo para molestar a Finn, lo cual resultaba divertido, pero se tornaba sumamente incómodo cuando Finn intentaba hacer lo mismo. Aunque Sam se hiciera el disimulado, sabía que no le hacía ni tantita gracia la situación.
Pero ahora tenía otras cosas en mente que el lío de pretendientes en el colegio (es increíble que sea yo quien diga esto), pues se acercaba otra que no sabía cómo enfrentar.
Wes me había soltado indirectas en Facebook toda la semana, y me había mandado varios mensajes sobre el estado anímico de Blaine. No sabía de quién provenía el dramatismo, si eran meras exageraciones de Wes, o Blaine rogando atención de los demás. Era tanta la presión que habían ejercido sobre mí en las últimas semanas, que tuve que aceptar hablar con Blaine.
Durante la hora del almuerzo estaba totalmente inquieto, me removía con impaciencia en mi asiento. Parecía que el día de hoy las manecillas del reloj entrenaban para entrar en el maratón de Nueva York.
- Kurt, vas a estar bien.- Sam intentaba mantenerme tranquilo, pero realmente no sabía si podría. Yo hubiera querido que él se negara tajantemente a que ese día, a la salida del colegio, condujera a Dalton para encontrarme con Blaine. Pero, en cambio, me dejó ir. Yo no lo dejaría ir con su loco ex novio - o en este caso, ex novia – que amenzaba con el suicidio si no se presentara. ¡¿Cómo podía dejarme ir así nada más con mi ex novio, que trataba de llevarme de vuelta?
- Lo sé, es solo que estoy nervioso, hace ya bastante de la última vez que vi a Blaine, y ese no fue un lindo encuentro.
- Para mí lo fue.- Tomó mi mano, ese simple gesto conciliador hizo que se desvaneciera mucha de la ansiedad que tenía en ese momento. No Obstante, en cuanto tomé el auto hacia Dalton, volvía a sentir esa ansiedad tan horrible, que me estrujaba las tripas de forma sanguinaria.
La escuela estaba vacía, según lo planeado, ahora tenía que dirigirme al salón de ensayos de los Warblers.
Coincidentemente con mi entrada comenzó la pista entrante de mi canción favorita de Adele. No era una canción de amor correspondido, pero yo la adoraba. Blaine solía cantármela de vez en cuando, pero ahora su voz parecía sentirla con fuerza.
I let it fall, my heart,
And as it fell, you rose to claim it,
It was dark and I was over,
Until you kissed my lips and you saved me,
My hands, they were strong, but my knees were far too weak,
To stand in your arms without falling to your feet,
Entre a cantar esa parte, se sorprendió de oír mi voz.
But there's a side to you that I never knew, never knew,
All the things you'd say, they were never true, never true,
And the games you'd play, you would always win, always win,
No dejé de mirarlo mientras cantaba el estribillo. Eran tan ciertas las palabras que salían de mi boca. Eso era lo que verdaderamente me había hecho decidir dejar a Blaine. No podía seguir a la expectativa,
Cuando creía conocerlo mejor era cuando me demostraba constantemente lo contrario. Al fin y al cabo el que siempre perdía era yo. Yo era el que tenía que disculparme, complacerlo.
But I set fire to the rain,
Watched it pour as I touched your face,
Well, it burned while I cried,
'Cause I heard it screaming out your name, your name,
Blaine tenía los ojos humedos mientras el épico coro cantado por él casi podrían convencer a cualquiera. No era cierto, el jamás hacía algo por mí, algo que requiriera sacrificio por su parte.
When laying with you I could stay there,
Close my eyes, feel you here forever,
You and me together, nothing is better,
No sabía si salir corriendo, golpearlo o gritarle. Se oían tan lindas sus palabras, pero eran tan falsas e hirientes. No pensaba él en eso cuando estaba con Jeremiah, cuando besó a Rachel o quien sabe cuántas otras veces más
'Cause there's a side to you that I never knew, never knew,
All the things you'd say, they were never true, never true,
And the games you's play, you would always win, always win,
No podía creer más en sus palabras, ya no es simplemente por mí. No me podía permitir darle nuevas esperanzas, por más cierto que sea lo que ha dicho desde hace meses. Yo no me sentiría bien, ni con él ni con Sam..
But I set fire to the rain,
Watched it pour as I touched your face,
Well, it burned while I cried,
'Cause I heard it screaming out your name, your name
I set fire to the rain,
And I threw us into the flames,
Well, I felt something die,
'Cause I knew that that was the last time, the last time,
Yo no fuí quien tiró lo nuestro por la borda. Aunque yo no me hubiera dado cuenta por Sam en ese momento, al final lo hubiera sabido. Tuve suerte de no estar solo. He querido pensar que hubiese pasado si las cosas hubiesen sido diferentes, si todo hubiese seguido su marcha, sin la intervención de mi novio, sin la reciente declaración de Finn, pero no me lo podía imaginar.
Sometimes I wake up by the door,
And heard you calling, must be waiting for you,
Even that when we're already over,
I can't help myself from looking for you,
¿En serio esperaba que yo regresara finalmente a sus brazos? ¿Creía que le iba a pasar de nuevo una situación de estas? Tal vez Finn tuviese algo de razón, en cuanto otro le dijera dos simples palabras bonitas y de nuevo me hubiese dejado.
I set fire to the rain,
Watched it pour as I touch your face,
Well, it burned while I cried,
'Cause I heard it screaming out your name, your name
I set fire to the rain,
And I threw us into the flames,
Well, I felt something die,
'Cause I knew that that was the last time, the last time
Tal vez sea mejor que en verdad fuese la última vez que nos viésemos. Terminada la canción ambos nos quedamos en silencio, con cierto miedo a romper un silencio de un clima ya de por sí tenso.
- Yo… - empezó torpemente. – Te agradezco que hallas venido.
- No es nada. – dije algo incómodo.
- Sé que he sido algo insistente. – se rascaba el cuello ansiosamente. – Pero es solo que necesitaba verte. No… no te he podido olvidar
- Blaine, no, por favor.
- Kurt, lo lamento muchísimo, en serio. – tomó mi mano. Un nudo empezó a crecer en mi garganta.
- No sé cómo hacer para que me perdones, para que vuelvas a mí.
- Te perdoné hace ya bastante tiempo, pero lo nuestro iba por mal camino. – Creo haber oído eso en alguna telenovela.
- Pero, fuiste mi primer amor yo…
- No fui yo, fui tu primer novio, pero desde lo de la última vez entendí que tu primer amor era otra persona. – Empezaba a quebrarme, así que era el momento de salir de ahí.
- ¡Kurt! – Me detuvo por el brazo. Sus brazos me rodearon gentilmente. – No me dejes solo.
- No estás solo. - le dije, pero seguía con la intención de irme.
- ¡No me dejes sin ti! – se corrigió. Me detuve y respiré. Me volteé de frente a él. Si tenía que ser duro, tal vez sea el momento preciso.
- ¿Para qué? Si regresa Jeremiah a rogarte una mínima parte de lo que me has rogado vas a volver encantado.
- Pero… - cerré los ojos, tenía que hacer esto, pero me dolía mucho.
- ¿Para que en un momento de borrachera te vea besandote con alguien más?
- No estás siendo justo. – dijo sorprendido, realmente ni siquiera sabía cómo fue que eso saliera de mí.
- Tú tampoco lo fuiste conmigo.
- ¡A Jeremiah le pagaron por estar conmigo! – Me gritó desde el pasillo. - Se derrumbó cuando le pregunté por qué regresó.
- ¿Qué estás diciendo?
- Tenías razón, siempre la tuviste. – se abrazó a mis piernas llorando. – A él no le intereso.
- ¡¿Pero quién le pagó? ¡¿Por qué lo haría?
- No lo sé, solo me dijo que le ofrecieron una cantidad para que me mantuviera alejado de ti. Qué el estaba muy necesitado, no había encontrado trabajo desde que lo echaron del centro comercial, que se las veía muy complicadas el poder pagar el alquiler y la universidad. Estaba desesperado. – Hasta en este momento lo seguía justificando. - Que sabía que estaba mal, pero que no tenía otra alternativa. Era probable que tuviera complicaciones después, pues sigo siendo menor de edad.
Lo menos que pude hacer fue arrodillarme y abrazarlo también. En ese silencio pensaba: Si lo que dice Blaine es cierto… En primera, confirma mis sospechas de que ese tipo era un completo idiota; en segunda, quién pudo hacer semejante trato con Jeremiah, no lo concibo.
- Ya, ya es tarde. – le dije y me separé cuidadosamente de él.
- Si. – Nos levantamos, él me ayudó a incorporarme del suelo.
- En serio lamento lo que pasó entre Jeremiah y tú pero… - En ese momento me besó. Sentí de él esa emoción de nuestro primer beso. Pero en mí ya no era lo mismo. Separe mi rostro.
- Blaine, ya te lo explique. – me costaba mirarlo a los ojos. –Amo a Sam, y él me ama a mí.
- No lo pongas de excusa. - acarició mi rostro.
- No Blaine. – era increíble esto. – Escucha, lamento que pasara esto, pero entiende de una vez que no es lo mismo.
Salí con paso firme hasta el estacionamiento, conduje más por hábito que nada. Pero al llegar a casa apenas fui consciente de lo que pasaba a mí alrededor. Cené de forma autómata y me dirigí a mi habitación. En mi mente repasaba mi encuentro con Blaine, me resultaba tan extraña la situación que él me planteaba. ¿A quién le podía interesar que él se alejase de mí? Solo podía pensar en alguien, pero de donde sacaría Finn alguna cantidad suficiente para tentar a Jeremiah y hacer que Blaine se olvidara de mí. No lo puedo imaginar. Además me resulta un plan demasiado complejo para haber sido ideado por la brillante testa de mi hermano.
Llamé a Sam para decirle que estoy bien. El fingió naturalidad, pero yo pude notar alivio cuando recibió mi llamada. Sonreí complacido ante la reacción de mi chico hermoso. Sin embargo sentía cierto remordimiento pues no le conté nada del beso. Temí al decirle de nuestro abrazo, pero él me dijo que me haría pagar con otro más largo cuando me viera. Ciertamente dudo que dijera lo mismo con lo del beso.
Él también cree extraña la historia de Jeremiah, y sabía que se iba a poner más protector conmigo, y se lo agradecía, pero no creo (y al parecer también lo cree) que Blaine vaya a dejar las cosas por la paz, aún con dos chicos protegiendo mis flancos las veinticuatro horas del día.
Terminada mi llamada permanecí un rato en silencio. Aquí hay un elemento que me está faltando, hay alguien más implicado en este confuso enredo en que estoy metido.
Mientras mi mente vagaba y yo me convertía en una versión mucho más glamurosa de Agatha Christie, entró Finn a mi habitación.
- ¿Kurt? – llamó y entró. Se sentó en el borde de mi cama, a mis pies.
- Ehhhm. – repuse todavía hundido en mis pesquisas internas.
- ¿Estás bien? – preguntó con cierto tono paternalista que dejaba entrever un nivel de interés hacia a mí nada sano. Me sentí algo incómodo. – Estuviste algo ido durante la cena.
- Sí, gracias, solo estoy algo cansado.
- Fuiste a Dalton. – fue una afirmación. Rachel me las va a pagar. – Rachel me lo dijo. – Intenté no poner los ojos en blanco. – Me extrañó que no vinieras a casa. - dijo tratando de excusarla. Pobre chica, era capaz de todo por mi hermano. En ese momento nos maldije a mí y a Finn por causarle tantos problemas.
- Sí, Blaine ha estado algo extraño, deprimido, y Wes me pidió hablar con él. – Alcancé a notar como Finn crispaba uno de sus puños. – Solo fui a poner las cosas en orden.
- No te ha olvidado, ¿no es así? – estaba poniéndose extrañamente incómoda la conversación.
- ¿Por qué la pregunta?
- Yo no podría hacerlo.
- Finn por favor.
- ¿Cuándo te vas a dar cuenta de lo mucho que me preocupo por ti?
- Puedo cuidarme por mí mismo. – dije arisco.
- Lo sé, pero, entiéndeme, me gustas mucho. – Su mirada era sumamente intensa, tuve que voltear el rostro. – No puedo soportar verte con alguien más, menos saber que ese te hiere. - Sus ojos se empezaron a llenar de lágrimas. Una señal de alerta se activó en mí.
- Finn, no…
- Por favor, déjame tratar. – me tomó con suavidad por las manos. – Sé que puedo ser el hombre que tú quieres.
- Pero yo sé que no soy la persona que tú necesitas.
- Te necesito a ti.
- Ha sido un largo día Finn. - me alejé, pues amenazaba con ponerse peor el asunto.
- No me rechaces por favor. – Tomó mi rostro en sus manos. – No queras castigarme más por mis errores en el pasado. Ya he sido atormentado suficiente.
- Yo no te he castigado de ninguna manera. – dije acompasando mi voz a sus susurros suplicantes. – Jamás podría hacerlo.
- Pues parecería que sí. – se acercó más a mí. La tensión aumentaba poco a poco. Vi el reloj de reojo. Pasaba de medianoche. ¡Qué hora tan peligrosa, y yo tan vulnerable! – Es terrible verte todos los días con alguien que no soy yo. Verte riendo y disfrutando de caricias que no son mías.
- Es mejor que sea así, tú lo deberías saber bien.
- ¿A qué te refieres?
- Tendrías que sacrificar mucho por mí, más de lo que podrías soportar.
- El tenerte lo justificaría todo.
- No lo creo. – volteé la mirada al techo. Ahora que lo pensaba, tal vez haya sido demasiado egoísta con Sam. – Perderías todo por lo que has luchado. Serías señalado como a Sam y a mí. Probablemente pierdas tu lugar en el equipo…
- Yo… - se quedó en silencio.
- ¡Vez! – mi voz turbó el inquietante silencio. – Aunque pudiésemos estar juntos, no soy una buena elección.
- No digas eso.
- ¡Convéncete Finn! – Ahora yo era el que tomaba su rostro en mis manos. Su mirada había huido. Había perdido ésta batalla. – Te amo, pero no de esa forma.
- No, yo sé que aún me quieres como tu hombre, lo siento.
- El amor cambia Finn. –le dije con el nudo en la garganta más fuerte que nunca. – Llevamos casi un año viviendo juntos. – He aprendido a verte de otra manera.
- Yo sé que mientes. – se paró enojado y se dirigió a mi puerta, donde se detuvo a mirarme otra vez. – Sé que aún me amas, y te lo puedo demostrar.
¡Cielos! Había sido una escena estilo Jane Austen. Mi problema por partida triple en un solo día se había complicado de manera exponencial, y yo simplemente no puedo resistir a veces la presión. Lo peor es que ni Finn y Blaine están dispuestos a respetar mi relación actual. Es increíble que quieran derrumbar uno de los momentos más plenos de mi vida, a un paso de la graduación, a poco tiempo que pueda dejar Ohio, ellos lo arruinan.
Pero, ahora que lo pienso… ¡Creo que he pasado mucho tiempo preocupándome por estos dos! Tengo cosas mucho más importantes que hacer con mi vida en este momento.
Hola a todos!
Por fin mi tiempo y mi mente se dignan a dejarme subir un nuevo capi! Personalmente me encantó, pero soy el autor... no cuento, ya eso lo sabré de uds.
Como siempre, tengo varias ideas en mente, pero no las veo poder concretar, por lo pronto, esto... Espero les guste, nos vesmo, espero que sea pronto.
