Capítulo IV: La repuesta

Sakura sintió algo especial en ese abrazo, no sabía porque pero era lindo, tierno, confortante y sobre todo lleno de amor, que simplemente correspondió aquella muestra de afecto.

Estuvieron un buen rato, en silencio, escuchando los latidos de sus corazones mutuamente. Lee abrazaba con mucha fuerza aquel ángel de cabellera rosa que lloraba sobre su pecho.

"Desearía que este momento nunca terminara, desearía que Sakura-san estuviera conmigo para siempre"-Pensó el pelinegro sin dejar de lado el contacto con la joven.

-Lee me estás asfixiando.-Dijo la joven con una ligera sonrisa

- Ah, lo siento!-Se disculpó el muchacho al mismo tiempo que aligeró sus brazos, al ver que la chica había dejado de llorar.

- Ya te sientes mejor Sakura-san?

-S s -Lee quiero preguntarte algo - Qué cosa?

-Si tú fueras mujer y...te hubiera pasado lo mismo que a mí... ¿abortarías al bebé ?

Lee sinti un vuelco en el corazón ante tales palabras que solo se limitó a preguntar:

- Porqué me preguntas eso Sakura-san ?

-Por que yo no sé que hacer...estoy confundida ...y aterrada ...y ...

No pudo terminar su frase al verse rodeada por esos fuertes y tiernos brazos nuevamente.

-Lee...

-No lo hagas.

- ¿Qué?

-Por favor Sakura-san ...no hagas algo de lo que te puedas arrepentir más adelante...

Sakura se qued anonadada al sentir las cálidas lágrimas del pelinegro caer sobre su hombro mientras seguía a escuchando la voz del mayor.

-Quizás no sea una mujer como tú, pero...

-¿P pero qué ?

-Pienso que ...no...sería justo no darle el derecho de nacer...si tu madre te lo...dio...

Hubo silencio por unos momentos, los cuales fueron eternos para ambos. Sakura meditaba la respuesta de Lee, mientras que le secaba sus lágrimas.

Mientras tanto, en la biblioteca, Tsunade estaba investigando la forma de sanar las yagas de la matriz de Sakura, para as evitar que su querida alumna abortara y con ello tuviera un trauma psicológico.

Montañas de libros se iban formando a medida que pasaban las horas, estaba desesperada al no hallar la cura todavía, pero no iba a darse por vencida al tener en cuenta de que si pudo ayudar a Lee ¿porqué no a su alumna? y ante ese pensamiento volvió a cobrar la calma y as seguir su búsqueda en aquella pila de compendios.

-Fisiología... no... Anatomía...tampoco... Psicología...menos...

Era lo único que decía la rubia con cada libro que sacaba de la biblioteca y de la oficina mientras pasaron las horas y todavía no había encontrado nada. Sin embargo, en su afán de hallar alguna cura para su querida alumna no la dejaba darse por vencida.

A la mañana siguiente, los cálidos rayos del sol penetraron las persianas de la habitación en la que Lee y Sakura se encontraban durmiendo plácidamente. Lee había dormido en el sofá, ya que le parecía un tanto incómodo y descortés que la pelirosa durmiera en el mueble.

-Hmm ¿qué paso?-Cuestionó la chica mientras se frotaba los ojos tras haberse incorporado en la cama del chico Lee.

- ¿En dónde estoy ?

-Buenos días, Sakura-san -Bostezó al mismo tiempo que se estiraba.

-¿Lee? ¿Qué haces aquí?-Preguntó algo sorprendida al verlo ahí.

-De hecho yo debería hacer esa pregunta Sakura-san.-Contestó al mismo tiempo que le esbozaba una tierna sonrisa.

La chica tras haber recordado lo de la noche anterior se sonrojó por la vergüenza de haber pasado la noche en casa de Lee.

-Lo siento

- ¿Qué cosa Sakura-san?

-Por haberte quitado la cama.

-Descuida, estoy acostumbrado a no dormir en ella.

-Hmm -Bueno, iré a preparar algo de comer, porque supongo que tienes hambre.-Comentó el pelinegro tras unos breves minutos de silencio incómodo.

-Pues sí-dijo al escuchar el rugido en su estómago.-Respondió la chica con algo de pena.

-Entonces, espérame tantito.-Dijo el muchacho saliendo a trompicones de la alcoba, para darle algo de privacidad a la chica.

Después de haberse retirado el chico del taijutsu, Sakura volvió a recostarse en la cama, pues a pesar de todo era cómoda; cuando en ese momento sintió un intenso aroma a bambú que provenía de las sedosas sábanas de color de verde. Lo inhaló con profundidad y pudo notar que una sensación de paz y tranquilidad llenaban su ser.

-Gracias Lee-kun - dijo con un leve rubor.

- Sakura-san, ya está el desayuno!-grit Lee desde la cocina.-Exclamó el chico desde la cocina.

- ¡Ya voy!

No quiso alejarse de la cama para seguir inhalando ese fresco y dulce aroma. Sin embargo, sus tripas ya no aguantaban el hambre, así que decidió irse a comer, pues como dice el dicho: el hambre es canija y más el que la aguanta .

Al llegar a la mesa, Sakura quedó sorprendida con el desayuno, pues eran wuaffles con nuez, jugo de naranja y café .

-Oye Lee creo que es demasiado.

- Nada de eso, tienes que comer bien para que tu nene crezca sano y fuerte ¡en la flor de la juventud!

-Creo que tienes razón.-Dijo un poco sonrojada ante el comentario "maternal" del chico.

Tras haber probado el primer bocado, la cara de Sakura se embelezó de tal forma que brillantitos y estrellitas adornaron sus esmeraldas.

-Est delicioso ...

-Es que lo preparé con amor.-Comentó con toda la vergüenza del mundo.

Tras haber escuchado el comentario de Lee, Sakura escupió el jugo de naranja, haciendo que la cara y la ropa de Lee quedaran empapadas.

- ¡Lee-kun, lo siento mucho!-dijo tras haberse levantado de su lugar y haber tomado una servilleta para limpiar la ropa del pelinegro.

-D...descuida es normal que te de vergüenza un comentario de alguien como yo...

Sakura no dijo nada, se sintió mal al haber escuchado esas duras palabras que provenían del pelinegro, pues no era lo que realmente pensaba, es más, ya ni sabía qué pensar. Tras haber limpiado la cara de Lee, tomó otra servilleta para limpiar un poco las ropas del moreno, cuando en ese momento su olfato captó ese aroma a bambú, el cual sumió a la chica Haruno en un profundo trance, como si se tratara de una droga.

-Eh Sakura-san .

El chico no cabía de la vergüenza, pues la chica tenía recargada la cara en su pecho y para colmo ¡se estaba empapando de jugo de naranja!

- Sakura-san ¡te estás empapando de jugo!

- ¡Ah!-exclamó la peli rosa al reaccionar y ver que Lee tenía razón.

-¡Ay Dios, soy una tonta!

-Mejor iré a darme una ducha -Dijo algo apenado el peli negro.

-Eh de acuerdo, mientras te duchas yo limpiaré este reguero.

-No es necesario que lo hagas.

-Pero yo...

Lee no dijo nada, se metió a su cuarto para bañarse, mientras Sakura tomó una franela que humedecida para limpiar el resto del jugo. Se sentía una tonta, pues había hecho el ridículo enfrente de él y para acabar lo hizo sentirse mal por no haber organizado sus ideas y haberlas expresado bien.

-Seguramente...está enfadado conmigo .-Susurró con expresión cabizbaja.

- No cabe duda de que soy un tonto.-Pensaba el chico del taijutsu, mientras el agua escurr a por su bronceado cuerpo, pues se sentía inferior a cualquier chico de su aldea, es más pensaba que era imposible que una chica tan atractiva como Sakura se fijara en alguien como él, pero decidió no pensar más en ello, pues sentía que al hacerlo su primavera de la juventud se estaba marchitando.

Mientras tanto, en el edificio del fuego, Tsunade había convocado una pequeña reunión en su despacho al equipo 7 para explicarles la situación de Sakura.

-¡¿ QUÉ?! ¡¿SAKURA-CHAN ESTÁ EMBARAZADA?!

- ¡CÁLLATE IDIOTA!-Gritó la rubia ante el escandalazo que había hecho Naruto, pues le había advertido que no gritara después de lo que le iba a decir.

-Si que eres escandalosa niña sin pene -dijo el pelinegro tapándose los o dos.

- Repite eso imbécil!-dijo el kitsune tras haberle caído el veinte siglos después.

-No les haga caso Tsunade-sama.

-Tienes razón Yamato o de lo contrario me sacarán de mis casillas.

-Pues dígame como está eso de que Haruno está embarazada.

-Lo siento, pero con Naruto aquí adentro no puedo decírtelo o de lo contrario perdería el control a modo de que deje que el chakra del kyuubi emerja y entonces pueda ocurrir algo terrible.-Además de que querer decirte que Sakura no va realizar misiones hasta dentro de un año.

-Entiendo, en ese caso nos retiramos.

-Está bien, pero antes quiero que le digas a Kakashi que se reuna mañana a primera hora en mi oficina; quiero hablar con el respecto al tema del bebé y de la relación sanguínea que puede tener con el padre.

-No entiendo a qué se refiere con eso?

La rubia pidió al shinobi que acercara su oído para decirle que el padre del bebé era Sasuke y que lo más probable es que podría heredarar el sharingan, con lo que el jounin quedó estupefacto al suponer a donde quería llegar la Godaime, pues la idea de que Kakashi entrenara al niño a usar el sharingan (en caso de que lo heredara), era una excelente idea.

-Casa de Lee-

-Sakura-san .-Dijo el moreno tras haber salido de la bañera, vio que estaba todo limpio pero no pudo visualizar a la Haruno, lo que le entristeció, pues prácticamente la había corrido, cuando en ese momento escuchó la melodiosa voz de Sakura llamándolo.

-Lee-kun...yo...lo siento mucho...perdóname por haber sido grosera contigo al haberte escupido el jugo en la cara y...

La peli rosa no pudo terminar su frase al sentir los cálidos labios de Lee tocarse con los suyos, al instante abri los ojos como plato pues había sido algo inesperado y más por parte del shinobi.

Rápidamente ambos reaccionaron.

-Lo ...siento ...yo ...-Dijo Lee esperando el golpe de parte de Sakura, pero fue todo lo contrario, pues la chica ya se había dado a la fuga, lo cual lo puso sumamente triste.

-Sakura-san...

Pasó la semana rápidamente, Lee había tratado de evitar a la peli rosa, pues pensaba que quizás ya no quería saber nada de él y más por lo que había ocurrido ese día. Mientras tanto, Sakura se encontraba hablando con Tsunade, pues como hab a prometido que en una semana le iba a decir su respuesta .

-Y bien Sakura ya tomaste una decisión?-dijo viéndola fijamente a los ojos.

-Yo ...eh... pues...

Hubo silencio por unos minutos, los cuales parecían eternos para ambas mujeres. Trató de ordenar sus ideas para expresarlas claramente, pues se le estaba haciendo incómodo en cierta forma ese ambiente que se había desencadenado, cuando en ese momento las palabras de Lee hicieron eco en su mente, haciendo que la muchacha tomara una determinación en su rostro de tal forma que la Godaime notó con mucha sorpresa.

-Yo no voy abortar, no sería justo para él o ella-dijo acariciando su panza con amor.

-Sakura .-Dijo su madre con alegría y sorpresa, quien también se encontraba ahí presente.

- No voy hacer algo de lo que me vaya arrepentir después, además ¡ésta criatura no tiene la culpa de las idioteces de su padre!

Hubo silencio después de que Sakura expresara esas determinantes palabras, pues tanto su madre como Tsuande habían quedado anonadadas con la seguridad y el valor de la peli rosa, quien algunas semanas se veía y se encontraba frustrada.

Tras haber reaccionado, Tsunade se levantó de su lugar, cosa que consternó a ambas Haruno y poniéndose en frente de su subordinada, la abrazó con ternura maternal, mientras unas lágrimas salían de sus ojos color miel.

-Estoy orgullosa de ti mi niña.

Continuará ...