Capítulo VI: Una visita a media noche (1ra parte).
-Sakura-san…
-Lee-kun….
De pronto el silencio se hizo presente, tan sepulcral como siempre, pues cada vez que Sakura quería ver el rostro del pelinegro, éste lo desviaba hacía otro lado; algo que molestó en cierta forma a la kunoichi.
-Lee-kun, ¿qué ocurre?
-N…nada…
-Si no te ocurre nada, entonces ¿por qué no me ves a la cara?, ¿acaso te hice algo malo?
-No es eso….
-Entonces ¿qué sucede?
-Yo….no lo sé….
-Yo…tengo que irme se me hace tarde y mañana yo….
Dicho esto, el chico del taijutsu estaba dispuesto a dejar a la chica atrás, sin embargo, no pudo resistirse a esa dulce voz que lo invocaba.
-Lee-kun…
-¿Qué ocurre Sakura-san?-Dijo sin voltear a verla.
-Eh….yo…quería darte esto….
Lee volteó a ver lo que la pelirosa le estaba ofreciendo, lo cual, específicamente, era un obentou envuelto en un pañuelo de color verde agua.
-Eh….yo….quería agradecerte por haberme apoyado en estas últimas semanas que a decir verdad han sido muy difíciles para mí y….
No pudo terminar su frase, pues de repente se había desmayado debido a una recaída.
-¡Sakura-san!-Gritó muy alterado el pelinegro ante el repentino desmayo de la Haruno.
Como pudo, tomó entre sus brazos a la joven para llevarla de nueva cuenta al hospital. Una vez allí, Tsunade atendió a su subordinada, Lee estaba en la sala de sala cuando en ese momento escuchó unos pasos que se dirigían hacía él.
-¡Lee-kun ¿dónde está mi hija?!
-Sakura-san está adentro con Tsunade-sama.
-Por favor, cuéntame lo que pasó….
-Yo no estoy seguro, estábamos hablando cuando de pronto se desmayó….
La señora ya no siguió interrogando al pobre Lee, quien al igual la señora Haruno estaba preocupado y lo que hacía es ver el recipiente cubierto de aquel pañuelo verde agua.
-Sakura-san….
En ese momento, salió Tsunade con un fólder entre sus manos y dirigiéndose a la señora Haruno le dio el fólder:
-Aquí están los resultados del estudio que se le hicieron.
-¿Se pondrá bien?
-Eso dependerá de ella.
-¿A qué se refiere?
-Como lo he dicho, debido a las llagas de su matriz; su embarazo es arriesgado y si ella no se cuida entonces correrá el riesgo de abortar.
Ambos (Lee y la señora Haruno), quedaron estáticos, claro, sobre todo el chico del taijutsu, quien parecía estar cayendo desde un profundo abismo, pero…¿por qué?
-Por ahora, se quedara hasta mañana bajo cuidado especial, pues no sabemos cuando volverá a tener otra recaída.-Continuó diciendo la Hokage.
-Está bien, mi hija está en sus manos Hokage-sama.
-No se preocupe, estará bien, le asignaré a un AMBU para que haga de guardia esta noche.
-Gracias, Tsunade-sama….
-No hay de qué señora Haruno.
-Vendré mañana a verla.
-Está bien, cuando despierte, le avisaré.-Dijo la rubia muy sonriente.
-Con su permiso, Tsunade-sama…
-Propio…-Dijo amablemente la sanin a la señora que ya se había retirado.
-Por lo que veo, el destino quiso que te volvieras el guardián de Sakura ¿verdad Lee?-Dijo con picardía la ojimiel.
-¡¿Eh?!
Tsunade soltó una pequeña risita ante la colorada mirada del chico de cabello corto, que luego se convirtió en una carcajada al ver la cara de Lee llena de vergüenza.
-Vamos Lee, admítelo.
-No sé a qué se refiere….
-Sabes a qué me refiero, así que no te hagas el loquito.
-De verdad, no sé a qué se refiere…
-Ay…Lee, me refiero a que de verdad te gusta mucho Sakura ¿verdad?
-¡Eh, eh, yo, yo…!
La rubia sonrió mientras revolvía los cabellos del pelinegro con cariño, mientras le decía:
-Solo quiero decirte que estés bien preparado cuando te vayas a enamorar, para que te salgan bien las cosas.
-¿Prepararme?
-Así es.- Dijo guiñándole el ojo izquierdo mientras se retiraba.
Lee dio un suspiro después de que la Hokage se retiró. Esperó un par de horas para poder ver a Sakura y mientras lo hacía decidió probar la comida que la ojiverde le había preparado con mucho "esfuerzo".
En el recipiente había onegiri (bolas de arroz), yakitori y sushi acompañado de un pequeño envase que contenía salsa de soya.
-Wow….se ve delicioso….-Dijo muy embelesado con el manjar que tenía enfrente.
Dicho esto, tomó los palillos que había a un lado de la comida y tras haber probado el primer bocado, su cara se puso ¿azul?, así es su cara se había tornado de color azul. Rápidamente (y como pudo), corrió hacia el WC, en donde vomitó aquella comida que Sakura le había preparado.
Después de haber sacado todo el alimento que había consumido, salió del hospital, debido a que el AMBU que había dejado a cargo Tsunade le dijo que Sakura todavía no se encontraba en condiciones de recibir visitas hasta el día siguiente.
Al llegar a su casa, prendió la luz (puesto que ya era de noche) y al hacerlo vio que la ventana de la sala estaba rota. Pensó que alguien había entrado a robar, sin embargo, estaba equivocado, pues tras haber inspeccionado todo el departamento y haber preguntado a sus vecinos si no habían notado algo raro y estos haberle negado. Lee se puso a barrer los cristales que estaban esparcidos, pero se dio cuenta de que por más que quería barrer los vidrios, simplemente no pudo.
-Eh…pero… ¿qué es esto?
En ese momento, escuchó que alguien tocaba la puerta.
-¡Hola Lee!
-¿Ten-Ten, Neji? ¿Qué hacen aquí? -Dijo un tanto sorprendido por la repentina visita del Hyuga.
-Venimos a visitarte ¿o a caso no podemos?-Dijo con indignación fingida la castaña.
-¡Oh, para nada!...es solo que….-Dijo mostrándoles la ventana rota a la pareja.
-¿Qué pasó?-Cuestionó el ojiblanco.
-No lo sé….cuando llegué ya estaba así…
-¿Habrá sido un ladrón?-Dijo la chica de las armas.
Neji se acercó al área de la ventana y activando su byakugan notó que habían pequeños flujos de chackra circulando en lo que parecían los vidrios en el suelo.
-¿Qué sucede Neji?-Dijo Lee
-No creo que haya sido un ladrón y en caso de que lo haya sido, tuvo que ser un ninja especializado en genjutsu.
-¿Genjutsu?- Dijo algo incrédulo el pelinegro.
-Así es y estoy casi seguro de que es….
Mientras tanto, en el hospital, Sakura ya se había recuperado del sedante que le habían aplicado. Eran las 11:50 p.m. y todo el hospital estaba en penumbra (bueno, su recámara). Las cortinas estaban ondeando por la fría y fresca brisa que entraba por la ventana, lo que provocó que la pelirrosa tuviera frío.
-Que frío hace…-Dijo mientras se paraba para cerrar la ventanilla, cuando en ese momento….
-Hace tiempo que no nos vemos….Haruno Sakura….
La chica quedó helada y no precisamente por el aire frío, sino por aquella voz que retumbaba en sus oídos cual eco en una cueva.
-U….c….h….i…h….a….S….a….s….u….k….e…..
Continuará...
