¡Hola a todos!
Antes que nada, pido una enorme disculpa a todos ustedes por el enorme retraso de actualizaciones con este fic, sé que no tengo el derecho a pedirla, pero a todos aquellos que leyeron el aviso que puse ya saben los motivos.
En segundo lugar, debo darles las gracias por sus comentarios, sus quejas, reclamaciones, tomatazos, sugerencias para sacar adelante esta historia a jalones y estirones, de verdad, de no ser por ustedes hubiera renunciado a este fic desde hace mucho tiempo, pero no, como dije en el aviso; tengo un compromiso con ustedes y pienso cumplirlo a como dé lugar.
Y por último, puedo decir oficialmente que este es el penúltimo capítulo de esta historia; desde un principio había decidido que fuera corta (o sea diez capítulos), así que espero que lo disfruten muchísimo y repito, discúlpenme por esta falta de respeto.
Capítulo IX: Emoción y alegría.
-Voy a pelear para protegerte, porque te amo…. –Dijo el chico después de haberle regalado un cálido y tierno beso a la kunoichi, quien con lágrimas de angustia veía como el chico del taijutsu se alejaba rápidamente hacia donde se encontraba Sasuke y Naruto.
-¡Lee-Kun!-Gritó llena de angustia la muchacha al ver como el chico se lanzaba al ataque contra Sasuke, quien había dejado fuera de combate a Naruto.
-¿Descansaste lo suficiente?-Dijo burlonamente el chico del kimono blanco.
-De hecho…lo anterior era sólo el calentamiento-Respondió Lee con el mismo tono que había empleado Sasuke.
Lee comenzó a desabrocharse las pesas que tenía sobre los pies, tal como lo había hecho el día de los exámenes Chuunin y tras haberlas dejado caer al suelo, un temblor hizo que Sasuke se tambaleara un poco, así como sorprendiéndose un poco por las toneladas que el chico de túnica verde tenía sobre sus piernas.
De repente, ya no estaba el pelinegro, lo cual sacó de onda al portador del Sharingan, el cual recibió una patada en la quijada a tal grado que salió volando al otro lado de la calle. Lo cual llamó la atención de los dos Sannin y de los chuunin que los acompañaban y también hizo que apresuraran más el paso.
Entre tanto, Sakura veía con dolor la pelea entre los dos pelinegros, cuando en ese momento Naruto comenzó a recuperar el conocimiento.
-Hmm… ¿Qué pasó?-Preguntó el güero de ojos azules tras haber recuperado por completo la conciencia.
-Ah Naruto… ¿estás bien?-Dijo muy preocupada la pelirosa.
-Ah… sí… aunque me siento un poco aturdido.-Contestó a la vez que se sobaba la cabeza por el golpe que había recibido con anterioridad.
Entre tanto, Sasuke y Lee seguían con su pelea; en un intento desesperado Sasuke trató de realizar el Chidori, pero el chico del taijutsu se le adelantó con un "Konoha sempu" en el rostro.
De nuevo, el chico de la katana voló hacia otro edificio, aún seguía sin entender cómo rayos es que había obtenido esa increíble velocidad combinada con fuerza.
-¡¿Cómo es posible que un perdedor como tú haya logrado ese balance?-Dijo entre cortado el pelinegro al mismo tiempo que escupía con coraje el exceso de sangre en su boca.
Rock no le respondió al instante, era increíble hasta que punto de bajeza había llegado uno de los genios más aclamados de la aldea del fuego. Estaba agradecido con Naruto de haberle abierto los ojos a su amigo Neji; de lo contrario, quién sabe como estaría el castaño de ojos blancos.
Perdedor, eran tantas las veces que había escuhado esa palabra, pero la verdad es que no le importaba, porque sabía que perfectamente que no lo era.
-Sé que no puedo usar técnicas como el ninjutsu y genjutsu ¡pero a pesar de todo eso, no soy un perdedor! ¡Amo a Sakura-san y por lo mismo no sería capaz de lastimarla como tú lo hiciste!
-Ja, que absurdo eres, ¿crees que Sakura va a fijarse en un don nadie como tú? ¡Ella siempre me ha admirado, siempre se ha fijado en mí, por mí es que te ha rechazado, a Naruto a todos! ¡Es más, tú eres jamás serás correspondido ¿sabes por qué? ¡Porque además de ser un perdedor tú apariencia es repugnante que hasta ganas de vomitar le daría a cualquiera!
De repente, un durísimo golpe sorprendió a Sasuke al igual que a Lee: era Sakura, quien al haber escuhado la sarta de estupideces del otro, se había enojado porque ¿quién se creía para juzgar a otros a la ligera siendo que él era un caso completamente perdido?
Ante la fuerza y el impacto del golpe, el Uchiha quedó inconsciente, mientras que Lee, Y Naruto habían quedado con la mandíbula en el suelo por lo que acaba baba de ocurrir.
-Ah… Sakura-san…-Dijo Lee sin salir de su asombro por lo que había hecho Haruno.
-Idiota.-Susurró la muchacha tras haber descargado toda su ira en ese golpe, lo cual también provocó que se tambaleara un poco.
-¿Estás bien, Sakura-san?-Cuestionó el chico del taijutsu al mismo tiempo que la sostenía de los hombros.
-S… sí…-Respondió con un leve rubor en el rostro al recordar el beso que Lee que la había dado.
-¿Qué haremos con Sasuke?-Preguntó el portador del kyuubi.
Ambos chuunin no respondieron, puesto que sabían lo mucho que el rubio apreciaba al Uchiha como su mejor amigo. Cuando en ese momento, los Sannin junto con Ten-Ten y Neji llegaron acompañados de Gai y Kakashi.
-Sakura, ¿estás bien?-Preguntó la rubia.
-Sí.
-¿Segura? Te veo pálida y cansada.
-Segura, gracias a Naruto y a Lee-kun estoy bien.
-Erosenin. ¿Qué hacemos con Sasuke?
El amo de las ranas no le respondió al instante, sabía cualquiera de las respuestas que diera eran negativas debido a que Saskuke era un criminal que irreversiblemente merecía la pena de muerte por sus múltiples crímenes.
-Creo que lo sabes ¿o no Naruto?
El chico tampoco le contestó, apreciaba mucho al Uchiha tanto como amigo como rival, pero sabía a la perfección que éste ya no lo consideraba como tal.
Ante el silencio de Naruto, Jiraiya junto con Kakashi tomaron a Sasuke aprovechando que estaba inconsciente, mientras que Tsunade se encargaba de curar las heridas de Lee y de revisar el estado de Sakura.
-Lee-kun...
-¿Sí, Sakura-san?
-Yo… quiero darte las gracias por haberme protegido… por mi culpa estás lastimado…-Dijo la kunoichi con un ligero rubor al mismo tiempo que unas lágrimas amenazan con salir de sus orbes verdes.
-No es tu culpa, como te lo dije, yo siempre estaré dispuesto a protegerte… porque… yo…-Ya no pudo terminar de decir su frase ante el hecho de que todo mundo lo estaba viendo, no obstante, Sakura lo sorprendió con un beso en la mejilla.
-Gracias… eres muy tierno y tímido…
Lee no pudo decir nada, estaba más que desconcertado y rojo de la cara, por aquella acción y más tratándose de Sakura, quien tiempo atrás lo había rechazado y hasta esquivado sus besos cuando recién se conocieron.
Ante esta reacción, todos comenzaron a reírse, no de manera burlona, sino más bien de lo atónito y del rubor que manifestaba el chico del taijutsu.
-Bueno, hoy ha sido una noche muy larga, así que hay que descansar.
-Eh… Tsunade-sama ya está amaneciendo.-Dijo Ten-Ten señalando el horizonte.
-Ah… como lo dije, será un día pesado y largo…-Respondió con desgano la Godaime.
-Tsunade… ¿qué hacemos con Sasuke?-Preguntó el hombre de cincuenta años.
-Por el momento lo mantendremos en prisión, no podemos permitir que escape y menos sabiendo de lo que es capaz, así que quiero que haya vigilancia extrema las veinticuatro horas.
-Entendido.-Respondieron Kakashi y Jiraiya ante la orden de la Hokage.
-Neji, Ten-Ten, hagan un recuento de los daños del área.
-¡Sí!
-Sakura, Lee y Naruto, vengan conmigo.
-Eh… sí…
Ya en la oficina de Tsunade, les pidió que les contara todo los detalles de la pelea que se desató horas atrás.
-Ya veo… con que eso fue lo que eso pasó…-Dijo a la vez apoyaba en su pulgar en su barbilla en señal de reflexión.
-Así es….
-Bueno, al menos no pasó nada grave más que pérdidas materiales.
-….-
-¿Te encuentras bien Sakura?-Cuestionó Naruto al notar el desánimo en el rostro de la chica.
-Es que… me gustaría saber… ¿qué van a hacer con Sasuke?
-Créeme que ni yo sé, cariño.-Contestó la rubia con tono maternal y con preocupación al mismo tiempo al comprender la incertidumbre que carcomía a los integrantes del equipo "Kakashi".
-¿Van a ejecutarlo, abuela?-Preguntó Naruto.
Ante la pregunta de Uzumaki, Tsunade al igual que Sakura y Lee quedaron atónitos, puesto que no se habían imaginado que semejante pregunta saliera de la boca de Naruto Uzumaki.
-Naruto…-Susurró incrédula Haruno.
-Por favor… abuela… dígame…
-Naruto, sé lo mucho que aprecias a Sasuke, pero también debes de saber que él ya no te ve como su amigo y que por sus crímenes se ha convertido en una amenaza para la aldea de la Hoja, así que…
Ante esta respuesta, el jinchuriki rubio, cerró su puño de impotencia porque sabía que era inevitable el juicio de Uchiha, y sin hacer caso a la voz de Tsunade salió del despacho azotando la puerta detrás de él.
-Sabía que esto le iba a afectar.-Dijo la rubia dejando salir un suspiro de fastidio.
-Pero de todos modos… no tenía opción, Tsunade-sama.
-Sakura-san tiene razón.-Apoyó el chico de corte recto.
-Gracias chicos, retírense a descansar, sobre todo tú Sakura.
-Está bien… pero ¿podría hacerme una revisión? Es que me preocupa el bienestar del bebé…
-Entiendo…
-Bueno, me retiro para no incomodar.-Expresó Lee ante la petición de Sakura, quien le dijo:
-Lee… por favor quédate…
-Pero…
-Por favor, es sólo un ultrasonido y quiero que lo veas.-Dijo sonriéndole la chica haciendo que el rubor invadiera a Lee.
-Eh… pero…
-Lee no seas descortés y acepta.-Dijo Tsunade notando la timidez en el joven.
Ante la insistencia de Sakura y de Tsunade, Rock no pudo negarse ante esta invitación tan especial.
-Está bien.
-Gracias.
-Bueno, entonces vayamos al hospital a que te lo hagan.
-Pero el hospital fue dañado por la pelea de anoche.
-Es verdad, pero afortunadamente no se dañó más que el cuarto en el que estabas y parte del pasillo, así que aún así podremos hacerte el eco sin problemas.
-Que bueno.
Entre tanto, Naruto yacía sentado al pie de su balcón, muy pensativo mientras el aire fresco jugaba con sus cabellos dorados.
-Hey… ¿Cómo estás?-Preguntó Jiraiya sentándose al lado del güero.
-Confundido.-Dijo al mismo tiempo que abrazaba sus piernas en señal de frustración.
-Sabes… me recuerdas mucho a mí… no en el hecho de haber pasado una situación similar a la tuya… pero en sí en el de tener un rival como tú.
-¿Ah… sí?
-Sí, mi rival a superar era Orochimaru.
-Je, me estoy dando cuenta de que ese desgraciado y Sasuke se parecen en el hecho de que se desviaron del camino.
-Cierto…
-Tranquilo.-Dijo el peliblanco de forma paternal al mismo tiempo que revolvía esas hebras doradas.
En otro lado, específicamente en el hospital, Lee y Sakura estaban esperando a que el eco les mostrara la imagen de la criatura.
Rock Lee estaba nervioso y ansioso al mismo tiempo: ansioso por saber el sexo del bebé y nervioso por tener de cerca a Sakura con la panza descubierta, cuando en ese momento Tsunade dijo con emoción:
-¡Miren, ahí está!
Ambos voltearon a la pantalla, era de buen tamaño, y ya se podía apreciar su cuerpecito y su cabecita, así como los movimientos que hacía.
-¿Eso es el… bebé?-Preguntó el chico del taijutsu asombrado por lo que estaba viendo en la pantalla, mientras que Sakura y Tsunade se divertían viendo la cara del pelinegro con risitas.
-Así es… Lee…-Dijo Haruno con una sonrisa en su rostro.
-Wow… asombroso… y pensar que yo también estuve en el vientre de mi madre…
-Todos.-Respondió la kunoichi más joven sin quitar su sonrisa.
-Bueno, de acuerdo a los resultados del ultrasonido, se trata de una niña.
-Eh… ¿n… niña…?-Dijo asombrado el chico del taijutsu.
-Así es… y todo parece indicar que ya está fuera de amenaza de aborto.
-¿De verdad Tsunade-sama?-Cuestionó la ojiverde con una sonrisa de felicidad.
-Si, aunque necesitarás reposar más, ya que estás en la etapa más importante de gestación y todo dependerá de ti para que nazca sin ninguna complicación.
-Está bien, tendré más cuidado.
En ese momento, una voz se escuchó desde el otro lado de la puerta: era la mamá de Sakura, a quien Tsunade le abrió la puerta al reconocer su voz.
-¡Sakura ¿estás bien?-Dijo la señora entrando al cuarto evidentemente preocupada al mismo tiempo que la envolvía en un abrazo.
-Estoy bien… gracias a Lee no me pasó nada.-Respondió con ojos acuosos mientras se aferraba al abrazo de su progenitora.
-Que bueno que estás bien….-Decía entre lágrimas de alivio la mujer, contagiándole de esa forma a su hija el llanto.
Por su parte, Lee no quiso interrumpir aquel momento, se sentía de más; por lo que se despidió de Tsunade, ya que además de no querer interrumpir a ninguna de las dos mujeres, se sentía cansado y no era para menos por el alboroto que el Uchiha había armado esa noche. No obstante, la voz de la señora Haruno inesperadamente llamó su atención.
-¡Espera jovencito!
-¿Sí, señora Haruno?-Preguntó el joven del taijutsu entrando de nueva cuenta a la habitación.
-Muchas gracias por proteger a mi hija.-Respondió la mujer antes de darle un beso en la frente, haciendo que éste se sonrojara.
-Ah… d… de nada…. Señora…. Para mí es un placer proteger a su hija.-Tartamudeó en señal de pena por esta inesperada acción.
-De nada, ¿por qué no vienes a comer mañana con nosotras?-Invitó la madre de Sakura, haciendo que Lee se apenara aún más.
-Ah… yo…
-¿Tú que dices Sakura?
-¡Claro! Come con nosotras, por favor Lee.-Dijo la pelirosa casi rogándole.
-Eh… está bien…-Respondió resignado ante esta situación con toda la pena del mundo.
-¡Perfecto! Mañana a las dos de la tarde ¿te parece, mamá?
-Sí.
-Bueno, te estaremos esperando.
-Eh… sí, te veré mañana.-Afirmó el pelinegro saliendo del cuarto para irse a su casa.
-¡Bien! No faltes.-Dijo Sakura despidiéndolo desde la puerta.
Una vez afuera del hospital y tras haberse alejado bastante del mismo, Lee no pudo reprimir más tiempo un grito de alegría y emoción por tantas cosas, entre ellas el hecho de ser testigo de ver que iba a ser el bebé de Sakura y también la invitación de ella.
Y con esa alegría y emoción corrió cual rayo hacia su casa para hacer tres mil sentadillas hasta terminar en el suelo muerto de agotamiento a altas horas de la madrugada.
Continuará…
Bueno eso es todo por hoy el día de hoy, espero que les haya gustado y que puedan disculparme (por enésima vez), se aceptan regaños, llamadas de atención, quejas, reclamaciones, tomatazos, todo menos groserías por favor.
Cuídense mucho y nos leeremos en el último capítulo.
Mata nâ!
ChiKaon.
