Esta historia fué hecha por entretenimiento. Los personajes utilizados no son miós.

Torre de Papel
Capítulo 5


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Volar sobre las luces de la ciudad y con el viento fresco del anochecer fué bien recibido por la joven alienígena mientras merodeaba en lo alto. Miraba hacia las calles buscando algo que no creía encontrar, pero sentía que de esta forma no estaba dándole la espalda a su amiga.

Casi sin querer se encontró encima de la joyería que el ladrón hubo asaltado esa tarde. El no saber de Raven, el hecho de que Chico Bestia haya sido envenenado y su preocupación por ambos la hizo quedarse suspendida en silencio con un nudo en la garganta mientras veía el pequeño local desde lo alto.

Bajó su mirada un momento, viendo de reojo un pequeño brillo sobre uno de los techos de los edificios en frente de la joyería. Se acercó, convenciéndose de que una pequeña distracción no le quitaría mucho tiempo. Bajó al techo suavemente, caminando hacia el brillo, hasta que distinguió que era.

-¿Un arete?- preguntó en voz alta a nadie en especial -¿Qué hace un arete aquí?

Un pensamiento fugaz llegó a su mente entonces, probablemente el arete venia de la bolsa de mercancía que el ladrón se había llevado. No encontraba otra manera de como llegó ahí que le fuera tan convincente. Corrió hacia el arete, viéndolo fijamente y miró alrededor por si encontraba otra pista similar. Al no ver algo volvió su vista al pendiente. Si ese cayó, pudieron haber caído más.

Se volvió a elevar por el aire, pretendía investigar un rato más antes de actualizar a sus amigos con su pequeño encuentro.

El Sol lentamente se hubo ocultado sobre el Oeste, dejando los tejados oscuros y haciendo a la joven un poco difícil el seguir buscando cosas tan pequeñas. Apretó su mano sobre el arete, tratando de pensar que podría ella hacer para encontrar algo en tan grande ciudad, sobre todo cuando las pistas que tenía el equipo eran tan escasas. Vagó un rato por las cercanías de los lugares que sus amigos más frecuentaban, aún sobre el aire. Hasta que se decidió por bajar y andar por las calles.

"Era necesario que hubiera salido", pensó cuando lo vió, saliendo tranquilamente de una pequeña tienda 24 horas con dos bolsas de lo que podía ser comida o agua. "Tenia que venir, encontrar el arete, vagar por un rato y luego bajar y caminar."

Porque de otra forma no lo hubiera encontrado, caminando entre la gente como alguien que se cree inocente y libre de cualquier culpa. Como alguien que puede darle la cara al mundo. "Quizá su error es nunca usar máscara."

Pero solo fuera de espacios pequeños, sin la presión de sus compañeros y con la tranquilidad de las personas esa noche pudo darse cuenta de las fracciones del ladrón.

-No escaparás de mi.-susurró ella mientras se dispuso a seguirlo, poniendo en silencio su comunicador.

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-¿Entonces?-preguntó Robin mientras apretaba la cubeta que le dió su compañero hacia sí. Ya estaba cansado de lo mal que se sentía.

-Estarás bien, el vómito y mareo es una respuesta del cuerpo contra los químicos que inhalaste.

-Lo haces sonar muy sencillo. -contestó en tono burlón. El espasmo de su estomago volvió y acercó su boca a la cubeta para vomitar de nuevo. Olía horrible y la consistencia era aun peor. Recalcó en su mente que debería lavarse los dientes con la pasta de Starfire hasta que el sabor se le fuera. La que ella siempre compraba era la que más menta tenía, quizá así podría dormir a gusto.

-Lo es. Así se está deshaciendo tu cuerpo de los químicos.

El líder miraba hacia el piso, el mareo era incontrolable y las nauseas no lo dejaban moverse. Le sorprendía como su cuerpo respondió ante el veneno después de que Cyborg hizo noseque para que su cuerpo lo empezara a sacar de su sistema. Al parecer El Ladrón, como había considerado llamarle al maldito, modificó sus componentes para que el cuerpo no lo reconociera como sustancia tóxica. El veneno te mataba sin tu saberlo.

Le preocupaba Chico Bestia, quien aun no despertaba. Si el veneno se quedaba mucho tiempo dentro podría ser muy peligroso. Miró hacia la camilla de su compañero aun noqueado por la pelea. No se veía pálido y sus signos vitales estaban normales, pero esto solo lo preocupó más.

-Ya le hice el mismo proceso que a ti. Bestita estará bien en cuanto despierte y empiece a vomitar por todos lados como tu.

-¿Cuándo despertará?

-No sé. Pronto.
"Espero." Salió sin decirse.

Robin miró hacia la cubeta en su regazo y luego al techo. La nausea ya se estaba disipando y se sintió muy agradecido por eso. El pequeño malestar le recordó al Ladrón y no pudo evitar desviar su pensamiento a Raven.

Su compañera ya llevaba mucho tiempo desaparecida. Se le hacia muy raro, ella tenia un carácter muy especial y estar encerrada la habría molestado tanto que rompería cualquier jaula o celda y explotaría el lugar entero. El joven había pensado que regresaría después de un par de días, ya habiendo medio matado al sujeto, poniendo cara escéptica en lo que él le decía que debió haber ido a entregarlo a la policía o algo y ella lo medio ignoraría y se haría una taza de té.
Pero ella no regresó por su cuenta.
Eso le preocupaba.

Si El Ladrón creó un veneno que salió siendo completamente peligroso, sobre todo para Chico Bestia, quien por su cercanía con la naturaleza tiene unos sentidos un poco más desarrollados que los humanos, ¿qué le habrá hecho a Raven? ¿Si la envenenó también? El Ladrón habló de ella al asaltar la joyería, por lo que es probable que todavía no la haya matado. ¿Pero por cuánto tiempo? ¿Qué espera El Ladrón de ella al mantenerla con vida? Muchas respuestas a esta pregunta le llegaron a la cabeza, todas horribles.

No pudo evitar soltar un suspiro.

-Raven también estará bien.

Maldito Cyborg, hablando como si supiera leer la mente de las personas. Pero si supo relacionar mi pensamiento significa que reconoció mi preocupación. El también debe de estar pensando mucho en eso, entonces.
"Es imposible no pensar en eso." Pensó el joven líder mientras estrujaba con fuerza la cubeta. Raven era parte importante del equipo, como cualquiera de ellos. No dudaba que Starfire también estaba preocupada, mirando la gran ventana de su habitación para ver si su compañera se veía desde la ciudad, regresando a la torre.

Alzó la vista para mirar a su compañero robótico, quien estaba checando a Chico Bestia. Su cara parecía carente de emoción, pero sus ojos estaban hundidos en muchas emociones. Preocupación, tristeza y un enojo muy grande fueron algunas de las que reconocío.

Supuso que para él, ese equipo al que llamaban "Titanes" estaba también relacionado con la palabra "Familia".